Los Loas y la religión haitiana (10) Erzulie, la diosa reina del Vudú

Erzulie es la gran reina en el Vudú; es la diosa de todos, su poder es tan grande que traspasa familias y en todas forma parte, en todas es reina y matriarca, señora de la vida, de los nacimientos, la infancia, el amor, la reproducción, la familia; pero también del poder del odio, la rabia, el fuego, el agua y la muerte misma. Lo vinculado a esta diosa única hace que sea casi imposible ponerla acompañado a otros Loas e incluirla junto los distintos miembros de las distintas familias del vudú, ya que ella en si misma y su nombre agrupa a un conjunto de diosas conocidas como la familia Erzulie o Erzili. Es por ello que ella requiere una entrada independiente; y aunque son muchos sus aspectos a Erzulie, vamos a reconocer tres grandes apariencias: como Erzulie Freda, es la gran señora entre los Rada, como Erzulie Dantor es la matriarca de los Petro, y como Maman Brigitte es la reina entre los Ghede; las tres diosas independientes en si mismas hacen pesar en ella como una diosa triple que reina en el cielo, la tierra y el infierno. Agregaremos a este grupo a Anaisa Pye o Cachita, que aunque distinta es equiparable a las tres diosas anteriores, pero cuyo culto no se encuentra en Haití, sino en la vecina República Dominicana.

Erzulie

El origen de Erzulie (Ezili) no se encuentra en el panteón africano directamente; su nombre parece estar relacionado con Ezi-Aku que significa ‘la diosa serpiente‘ a la cual se le rindió culto en el norte de Nigeria, y ello da un pista de sus orígenes y su cercanía a Mami Wata y a Oshun, que eran diosas de los ríos. Erzulie es generalmente señalada como una diosa nacida en tierras americanas, ella funde múltiples diosas ancestrales y renace con una nueva forma para estas tierras, es una diosa nacida del sufrimiento y la esclavitud; surge del dolor de las madres que les arrebatan a sus hijos para venderlos como objetos sin vida propia; del dolor de la violación de la chicas por sus amos blancos, que encuentran en esta forma una manera agradable de tener más esclavos; es producto del sufrimiento ante la separación de los esposos por parte de los esclavistas; así Erzulie no es la bella y adorable Oshun, ni la gran abuela Nana, o la madre Yemanja, ni siguiera es la celosa Mami Wata o la fiera Oya; es la suma de todas y a su vez es única.

Erzulie es ante todo la diosa del amor y las mujeres; es la representación de lo femenino, diosa de la delicadeza y la seducción. Ella tiene muchas formas, desde la joven coqueta a la vieja madre, de la amante a la guerrera feroz que llora con los ojos enrojecidos por el dolor. Erzulie manifiesta pasión profunda y sus estados de ánimo pueden ir desde la suma alegría a las profundidades de la miseria. Cuando ‘monta’ en un seguidor ella puede pasar de coqueta y seductora, a llorar y languidecer de tristeza. Cuando se manifiesta, saluda a los hombres con alegría y efusividad, y a las mujeres con desdén y repulsión. Las ofrendas a Erzulie son todas cosas dulces; ama los alimentos dulces y los postres como los plátanos fritos en azúcar. De los elementos representativos de Erzulie esta el espejo (al igual que Oshun), que representa la búsqueda de la perfección, la auto contemplación, la búsqueda de la identidad verdadera, la vanidad, el auto reconocimiento que puede llevar a los descontentos y a la desilusión.

Erzulie se le asocia el arte, el atletismo, la empatía, la integridad y la supervivencia; es la más bella de entre los Loas; y es una diosa de tempestuosas contradicciones; es la diosa del amor y la belleza, fomentando la libertad sexual y la libertad de expresión, y patrona de todos los que aman a pesar de las probabilidades en su contra. Por otro lado, ella es a menudo celosa y petulante, difícil de conseguir su ayuda, más si es para otras mujeres. Ella protege a las madres y los niños con gran fervor, y al hacerlo adquiere el aspecto de una temible diosa de la guerra, castigando a los que abusan o se aprovechan de los inocentes. Ella es también la diosa de la riqueza y la buena suerte, una figura encantadora, seductora que ha cautivado incluso a los dioses, como lo demuestran sus múltiples maridos divinos.

Entre los mitos asociados a la diosa tenemos la historia de un pobre mujer con una enfermedad horrible que hacía que la sangre brotara de su piel constantemente, haciéndola débil y repugnante a todos los que la rodeaba. No hubo curanderos que pudiera ayudarla, y ella se consumió en maldición, hasta que finalmente ella se ató el pelo y se fue en un viaje para encontrar a la diosa Erzulie. Una vez que la encontró, ella cayó de rodillas y suplicó a la diosa que la curara. La mujer como era una madre tuvo la piedad de Erzulie y la diosa le dijo que sólo podía curarse de la enfermedad si ella dejaba de ser una mujer, ella podría ser cualquier otra cosa en el mundo. La mujer pensó largo y tendido sobre lo que quería ser, y finalmente le dijo a Erzulie que deseaba ser una criatura hermosa, libre de preocupaciones y que nunca pudiera sangrar. Erzulie la transformó en una mariposa para conceder su deseo.

Erzulie Freda (arte de Zimra Art)

Como Erzulie Freda (Dama Erzulie), el aspecto de Rada de Erzulie, tenemos al espíritu del amor, la belleza, la joyería, la danza, el lujo y las flores. Lleva tres anillos de boda, uno para cada uno de sus tres esposos: Damballah, Agwe y Ogoun. Es bajo esta esposa triple que se puede tener una idea de que diosas se fundieron para dar origen a la diosa haitiana. A Erzulie se le concibe como una mujer sensual, amiga del lujo, las joyas, los perfumes y el placer. Viste elegantemente y le agrada ser obsequiada con regalos costosos. Su vida es una cadena de escándalos (equiparable a Afrodita y/o Venus), pero ello es propio de toda diosa del Amor.

Erzulie (arte de Thalia Took)

Dama Erzulie es descrita como una bella mulata, que no trabaja, y no ensucia sus manos para nada. Es una mujer que sin embargo nunca alcanzara la posición que ella codicia, por su color de piel canela. Cuesta pedir sus favores y es descrita a veces como muy ‘perezosa’; ocupada más en pintarse las uñas que en escuchar las suplicas de sus adoradores. Requieren sus llamados muchos obsequios lujosos y ritos complicados que hacen muchas veces imposible que esta se aparezca a sus devotos. El origen de esta imagen se remonta a los esclavos que vieron en sus amos coloniales los adornos de oro, las perlas y otros lujos al que quizás nunca podrían aspirar. Ante tal limitación ellos transfirieron estos atributos a Erzulie, que personifica todo lo inalcanzable, todo lo ideal. Erzulie refleja la cultura criolla del refinamiento, la elegancia, el ocio de la época colonial. En la iconografía cristiana a menudo se le identifica con Nuestra Señora de los Dolores (Virgen María); así ella es concebida como que nunca será capaz de alcanzar los deseos más fervientes de su corazón. Por esta razón, ella siempre deja un servicio en lágrimas.

Aida Wedo (arte de Thalia Took)

Los esposos de la Dama Erzulie nos indican quienes fueron las diosas que se fundieron para darle origen. Damballah no es otro que el dios serpiente Damballah Wedo, su equivalente es el dios creador entre los yorubas conocido como Olodumare. La contraparte femenina de Damballah Wedo no es otra que Aida Wedo, la gran serpiente arcoiris, la diosa que sostiene del cielo y la tierra. Aida Wedo como la serpiente arco iris es el símbolo de la integración en muchas partes del mundo, incluyendo África, Australia y América, y representa lo que une el cielo y la tierra, y envuelve al mundo para unir sus elementos dispares. Ella representa la continuidad y la fuerza, la integración y la plenitud, como es el arco iris contiene todos los colores, que se separaron de la luz blanca. La integridad, ya sea física (estructural), o moral, es el resultado lógico de la integración, su poder es tejer los elementos que son muy diferentes. Su mensaje es uno de curación y la fuerza para el conjunto del mundo.

Yemanja (arte de Thalia Took)

Por otra parte tenemos que la esposa oficial de Agwe es La Sirena, conocida en África como Mami Wata, o Yemanja; aunque muchos funden a Erzulie y La Sirena, son en realidad entidades distintas, siendo La Sirena la diosa que da vida al océano, y que es considerada la madre de todos. Como fuente de todas las aguas, ya que la creencia (incluso en la ciencia) es que toda la vida comenzó en el mar, Yemanja es la fuerza maternal y protectora que se preocupa profundamente por todos sus hijos, consolando en el dolor; y se cree que protege a las madres y sus hijos. De Yemanja se dice que es capaz de curar la infertilidad en las mujeres, y aunque no es fácil que pierda la paciencia, pero cuando se enoja puede ser muy destructiva y violenta, como el mar en una tormenta. En el vudú haitiano Yemanja es venerada también como una diosa de la luna.

Oshun (arte de Thalia Took)

El tercer marido es Ogoun; cuya esposas en las mayorías de las tradiciones fueron Oshun y Oya. En Oshun tenemos a la diosa africana de las aguas dulces (en oposición a las aguas saladas de Yemanja). Ella es muy querida, ya que es conocida por curar a los enfermos y traer fertilidad y prosperidad, y especialmente ella vela por los pobres y les lleva lo que necesitan. Como diosa del amor, Oshun es representada como una mujer hermosa, joven encantadora y coqueta. Oya por otra parte es la poderosa diosa de los vientos y las tempestades. Oya es conocido como una guerrera feroz y protectora de las mujeres, quienes la invocan para resolver las controversias a su favor.

Oya (arte de Thalia Took)

Si se observan las características que distinguen a las diosas africanas: Aida Wedo, Mami-Wata, Yemanja, Oshun y Oya; es fácil ver la correspondencia en los atributos de todas ellas y la gran diosa Erzulie; la diosa haitiana es: integradora y sanadora, maternal y protectora de todos los niños; diosa del amor, la fertilidad; y feroz protectora de la mujer; así Erzulie resume y fusiona a todas estas grandes diosas.

Dentro de la familia Rada ademas de Erzulie Freda que es la vanidosa y coqueta diosa del amor; se incluyen otros nombres o manifestaciones, muchas vistas como hermanas o familiares de la diosa; así Erzulie Balianne (Erzulie la Silenciosa) tenemos a la hermana que cura o calma los corazones; mantiene los secretos y se asegura de que no sean revelados. Ayuda a la gente a olvidar amores pasados y superar las emociones apasionadas. En sus invocaciones tiende a hablar como si tuviera una mordaza en la boca; a ella se la sincretiza con la imagen cristiana del Sagrado Corazón Inmaculado. Otra es Erzulie Mansur (Erzulie la Bendita), que representa el amor maternal y protege a los niños de cualquier daño, sería como la madre de la diosa y que podemos equiparar a Yemanja; finalmente con Granne Erzulie (Abuela Erzulie) tenemos a la sabiduría otorgada por la experiencia y la madurez y la bondad y el amor de una abuela. Granne Erzulie se sincretiza con Santa Ana, la madre de la Virgen María; que no es otra que la misma imagen cristiana usada para la diosa Nana.

Erzulie Dantor (arte de Zimra Art)

Quizás uno de los aspectos más sombríos de Erzulie es cuando asume su puesto en la familia Petro; que son aquellos dioses nacidos en Haití. A diferencia de los dioses llegados de África y que son en su mayoría considerados benéficos y de magia blanca, los Petros son Loas que se mueven dentro de la magia negra; invocados por los pueblos esclavos para salir de su esclavitud y sufrimiento, aunque ello implicara mover energías oscuras. En su aspecto Petro a la diosa se la llama Erzulie Dantor (Erzulie D’en Tort = Erzulie de los Errores); quien protege a las mujeres y los niños, y da venganza contra aquellos los atacan. Erzulie Dantor es a menudo representada como una mujer negra y rolliza, llena de cicatrices y de grandes pechos, con un niño en sus brazos al que protege ferozmente. Ella es una protectora particularmente feroz de las mujeres y los niños; y a menudo se la identifica a menudo con las madres solteras. Una representación común sincrética a Erzulie Dantor con Juana de Arco, imagen en que se muestras a la santa llevando una espada; pero la imagen más común es con la Virgen Negra de Czestochowa (la virgen polaca), que se la representa de piel oscura. Sus colores son el oro rojo y azul marino. Sus símbolos son un corazón traspasado con cuchillos o espadas. Sus sacrificios preferidos incluyen cerdos negros, el griot (cerdo frito sazonado) y el ron. Las cicatrices en su mejilla se dice que son el resultado de una pelea entre ella y su hermana Erzulie Freda por la posesión de Ti Jean Petro (Tío Juan Pedro, es el jefe de la familia Petro), así las dos son feroces rivales. Los cortes que aparecen en la cara en las reproducciones sincréticos son coincidencias con el daño superficial en la cara de la Virgen Negra del icono cristiano original.

Al igual que Erzulie Freda, la diosa Erzulie Dantor, quien protege a las mujeres y los niños y da venganza contra aquellos que ofenden, tiene a sus ‘hermanas’, estas representan aspectos negativos del amor y con la protección de los niños; entre las más conocidas tenemos a Erzulie Mapiangue (Erzulie la Nodriza) que se ocupa de los dolores del parto y la protección de los bebés por nacer y los recién nacidos; sus posesiones tienden a estar en una posición fetal o posición de parto y llorar lágrimas de dolor. A Erzulie Mapiangue se la sincretiza con la Virgen y el Niño Jesús de Praga, que llevan túnicas de terciopelo rojo a juego y coronas de oro.

Más violenta y peligrosa es Erzulie Yeux Rouge (Erzulie Ge-Rouge, Erzulie Red Eyes = Erzulie Ojos Rojos) que se venga de los amantes infieles y en sus posesiones llora lágrimas de amarga tristeza. Erzulie Ojos Rojos es un espíritu que anda tan de cerca de Erzulie Dantor, algunos dicen que ella es Dantor misma. Pero Erzulie Ojos Rojos también tienen su propio espíritu y es una entidad independiente y aparte de Dantor. Este espíritu se considera que es muy peligroso. Ella suele ser muy histriónica, violenta, furiosa y llena de dolor. Las potentes emociones negativas viene desde el centro de este Loa. Aquellos que son poseídos por Ezulie Ojos Rojos tendrán la apariencia de una persona con los ojos muy enrojecidos. Erzulie Ojos Rojos siempre obliga a mirar profundamente dentro de la persona, y tomar toda la oscuridad y desesperación dentro de ella para sacarla y poder ir a la luz, el amor y le felicidad. A Erzulie Ojos Rojos se la pone dentro de un mar de la sangre de sus enemigos, sosteniendo un machete de plata detrás de la espalda; arma que simboliza su poder y su fuerza como una guerrera; siempre lista para la batalla.

Erzulie Flambeau (Erzulie de la Antorcha) quema con el fuego de su pasión, atrapa con el poder del fuego interno de una pasión. En vista más como una faceta vengativa o enojada de Erzulie, su rabia rasga las entrañas de la existencia; la antorcha representa al amor que se enciende incontrolable, y donde no hay resistencia. Erzulie Flambeau se le pone también como la madre del maíz, ella también es capaz de crear la energía para transformar los productos cosechados en las comidas. No tiene imagen cristiana asociada. Con Erzulie Toho (Erzulie del amor celoso o menospreciado) se puede ver el lado feo del amor, cuando el amor se ha portado mal y rompe el corazón, donde ha causado un enfermedad dentro al aferrarse a la cruel herida. Como un lado negativo de Erzulie, prefiere buscar la venganza que seguir adelante y sanar. Cuando entra en posesión lanza fuertes gritos de ira, y no posee imagen cristiana asociada.

Maman Brigitte y Baron Samedi (arte de  Ula Fish)

La tercera de las ‘hermanas’ es Maman Brigitte (Madre Brigida); diosa protectora de los cementerios. Ella es uno de los miembros de la familia Ghede, los espíritus de la muerte dentro vudú, entre cuyos miembros se incluyen al poderoso Baron Samedi (Señor del Sábado), el cual es puesto como su esposo. Maman Brigitte protege especialmente las tumbas marcadas con una cruz. El vudú tiene elementos de la religión africana original y del cristianismo que se superpone sobre todo en el Nuevo Mundo. Así, la cruz en el vudú no sólo recuerda a Jesús, sino que ya era un símbolo fundamental de las encrucijadas y el cruce de caminos; lo que representa el universo de opciones; y donde lo humano y lo divino se cruzan. Maman Brigitte se equipara en parte con la diosa Oya, que también es guarda en los cementerios.

A diferencia de sus otras dos ‘hermanas’, Maman Brigitte es generalmente representada como una mujer blanca, de rubia a pelirroja, de pelo encrespado y alborotado, recuerda su imagen a las bellas gitanas europeas, que se mueven sensuales al bailar, y encantan a los hombres con la vista. Si Erzulie Freda es la bella mulata que representa lo bello y deseado, la chica culta y fina que le gusta el lujo; Maman Brigitte está en el otro extremo, es la mujer de la calle, la que disfruta no de los lujos y la atención, sino los placeres que la vida trae; las fiestas, los bailes y por supuesto el sexo (no el amor).

A Maman Brigitte se le consagra la primera mujer que es enterrada en la tumba de un nuevo cementerio en Haití. Sus colores son el negro, morado y blanco, su número es nueve, y sus servicio incluyen el lunes y sábado. Su animal para los sacrificios es un pollo negro. Ella bebe ron mezclado con pimienta (gas lakrimojen ayisyen = gas lacrimógeno haitiano), y al igual que su esposo y el resto de la familia Ghede, es igual de grosera al hablar y utiliza bastante las blasfemias. Se reconoce que Maman Brigitte ‘monta’ a un invocante por frotar sus partes íntimas con pimientos picantes, algo que no se puede fingir. Ella es una bailarina muy sexual, y su habilidad en la pista de baile es legendaria. Se le invoca para curar a los que están cerca de la muerte como resultado de la magia.

Anaisa Pye

En la vecina República Dominicana la equivalente a diosa Erzulie se conoce como Anaisa Pye (Anaisa, la Chiquita, a veces llamada Cachita = pequeña); otros de sus nombres son Ana Mambo (por su gusto el baile) y Anacaona (para juntarla a la tradición indígena). Anaisa es una Loa muy popular en la república oriental de la isla de Santo Domingo, considerada aquí la patrona del amor, el dinero y la felicidad. Ella es a menudo descrita como extremadamente coqueta, generosa y alegre por sus devotos; y algo celosa de la adoración por parte de sus devotos de otros Loas. Las posesiones de Anaisa llegan con risas y bromas, trayendo consigo alegría a los presentes, se la invoca para ayudar con problemas amorosos y hogareños. A menudo, ella pide una ronda de bebidas (cervezas) y que todos la compartan con ella; mientras levanta su vaso y beben todos por la prosperidad y la felicidad. Por su carácter alegre, naturaleza coqueta y divertida algunos señalan que se trato en su vida terrenal de una chica alegre (mujer de la vida), otros que es una forma de Oshun (por el color amarillo) o de Erzulie (diosa del amor, por el color rosado). Se le sincretiza con Santa Ana; sus altares se adornan a menudo con los cuadros y las estatuas de Santa Ana y la pequeña María; siendo sus colores favoritos son el amarillo y el rosa. Anaisa es la joven María, mientras que Santa Ana es Metresa Mama Mambo o Maitresse Mambo, su madre y una loa de la pasión y el poder femenino. Así la imagen representa a Mama Mambo enseñando a su hija Anaisa todos sus misterios de suducción para conquistar los corazones de los hombres, así como la magia, ya que ella es una reina y una gran hechicera.

A Anaisa se le pone como esposo a Belie Belcan, otro popular Loa que resultado de la sincretización inversa de un santo cristiano en Loa, en este caso Belie Belcan se asocia a San Miguel Arcángel. Aunque la imagen de San Miguel Arcángel es adorada por que pisa al demonio; en realidad él y Anaisa son entidades demoniacas, es justamente su mayor jerarquía la que se usa para desalojar otros demonios. Los dominicanos que creen en el vudú lo ponen como una fuerza que defiende la verdad, la justicia y el bien. Belie Belcan es visto por los creyentes como un hombre muy viejo, enano y cojo de la pierna derecha, de voz suave, pausada y cordial, que porta un machete en una mano y algunos dicen que una cadena gruesa en la otra; esta imagen lo equipara a Ti Jean Petro (Tío Juan Pedro), el jefe de la familia Petro y esposo de Erzulie Dantor. Belie Belcan es protector de niños, no tolera insubordinaciones y es violento ante el fallo de sus servidores; es llamado sobre todo para hacer revocaciones, esto es para devolver demonios a quien los envía; para su labor suele trabajar combinado con otros misterios o potestades demoniacas poderosas como Candelo (Barón Cimetiere = Señor del Cementerio) o con Anaisa Pye.

Por otra parte, a pesar de su fama de promiscua, Anaisa Pye se suele mostrar tranquila y respetuosa cuando otros Loas (varones) arriban a una fiesta. Si se trata de Belie Belcan ella trata de dar la idea de ser impecable; esperando el momento que no la este mirando para prestar atención a escondidas a otros hombres, a la danza y a coquetear un poco. Si quien llega es Candelo, al instante se calla y se sienta. Candelo es su compadre y le tiene en muy alta estima. Ella no se suele llevar bien con el señor de la familia Ghede; pese a ser tan similares, el Baron Samedi (Señor del Sábado) y Anaisa tienen una relación odio-amor, similar a la que tiene el Baron Samedi con su mujer Maman Brijit.

Filomena Loubana

Compañera de Anaisa es Filomena Loubana, sincretizada con Santa Marta, y a la que se le da el epíteto de La Dominadora. Loubana es puesta como la hija preferida de Candelo; según los mitos se trató de una mujer que salvó a un niño de ser atacado por una gran serpiente; desde entonces fue conocida como la dominadora de las mambas y vuelta una gran hechicera. Juntas, Anaisa y Loubana, son llamadas para trabajar en los hechizos destinados a dominar a los hombres, o conquistar un amor. Loubana es conocida también como Erzulie Kénwa (Erzulie la del Corazón Negro), es descrita como una bruja de las tierras pantanosas y mujer de las selvas oscuras, es vista como la forma de Mami-Wata dentro de la familia Ghede, ya que ambas se representan igual, una sirena envuelta con una o más serpiente.

Pese a ser Anaisa la forma más cercana a Erzulie en República Dominicana; la separación entre ambas diosas se hace más evidente en la rivalidad permanente entre Anaisa y Metresili (la forma local de Erzulie Freda); ambas están continuamente hablando mal de la otra; Metreseili tiene a Anaisa como demasiado promiscua y vulgar; y que sólo podrá llevar a los suyos por el camino de la perdición; en respuesta Anaisa acusa a Metresili de que es una mojigata y creída; se burla de su misticismo y la forma de posesión, siempre gimiendo y llorando. Aunque algunos dicen que la pelea entre ambas diosas es por los constantes coqueteos de Anaisa hacia Ogoun, el esposo de Metreseili.

Los Loas y la religión haitiana (9) La familia Rada

La familia Rada es una de las más benevolentes de la tradición del vudú, se caracteriza por el color blanco (la claridad), aquella que permite ver y dar luz a los problemas. En ella se aparecen antiguos dioses africanos como: Papa Legba, Damballah, Ogoun, Sogbo, Agwe, Loco; otros dioses mutan, tales como: Oya-Yanza que se transforma en Ayizan, los Ibisy en los Marassas; Nana, Oshun y Yemanja se funden y dividen en Erzulie Freda, La Sirena y La Ballena. Aparece Zaka, reemplazando o Orisha Oko, y las santas Filomena y Clara se reconfiguran en Filomez y Clermezis (Klemezin Klemay), entre otros miembros.

Papa Legba (Ellegua, Legba, Exu, Eshu), como sus equivalentes africanos, es el intermediario entre los espíritus y la humanidad, abriendo y cerrando las puertas entre este mundo y el otro; es por ello él más importante de los dioses del panteón vudú, ya que es el que permite la comunicación entre los vivos y los muertos, entre los hombres y los Loas. Los ritos inician con él y cierran con él. Se dice que Papa Legba habla todas las lenguas humanas; generalmente aparece como un anciano con muletas o con bastón, con un sombrero de paja de ala ancha y fumando una pipa, o rociando agua. El perro y el gallo son sagrados para él. Debido a su posición como ‘portero’ entre los mundos de los vivos y los muertos, es a menudo identificado con San Pedro, que ocupa una posición comparable en la tradición Católica, pero también con San Lázaro (representado como un anciano con dos perros), o con San Antonio (un santo que carga al niño dios). Otras versiones lo describen como un niño, y en esta apariencia se sincrétiza con el Santo Niño de Atocha. Cuando se le invoca su presencia se reconoce por que le gustan los dulces, los juguetes y el coco como ofrendas.

Papa Legba

Hace mucho tiempo, Mawu, el más grande de las diosas, vivió entre los demás Loas. Sus dos hijos (gemelos), Legba y Kalfu, llevaban a cabo su voluntad, si algo bueno hacian los pobladores del pueblo, Legba iba a contárselo a la diosa madre; pero si incurrian en en el mal, Kalfu era quien cumplia esta labor. Legba y Kalfu eran tan parecidos, sin embargo, que la gente creía que eran una persona y comenzaron a odiarlos a ambos por igual. Legba encontró que la gente lo evitaba por pensar en las cosas que Kalfu había hecho, y se dirigió a su madre para quejarse. Mawu le dijo que eso era algo que tendría que aceptar, ya que nunca iba a cambiar. Cansado de ser visto como un dios maligno para su pueblo, Legba escuchó el decreto de Mawu al pueblo, de que todo aquel que le robara los ñames sería duramente castigado. En la oscuridad de la noche, Legba se puso los zapatos de su madre y le robo el jardín, tomando todas las ñame. A la mañana siguiente, Mawu estaba furiosa por perder su cosecha y exigió que se encontrara al culpable, pero los pies de nadie era iguales a las huellas en el jardín, por fin, encontraron que sólo los zapatos de la diosa se correspondían con las huellas, y todo el mundo creyó que se había robado sus propios ñames. Humillada, ella se retiró del mundo humano, pidiéndole solamente a Legba que le recordara de decirle cómo iban las cosas de vez en cuando, a partir de entonces, Legba es libre de ser benevolente, y la gente llegó a reconocer que él y Kalfu no eran los mismos.

Damballah, llamado entre los brasileños Oxumare (Oshumare), es uno de los más importantes Loas; es el dios del cielo y considerado el creador de toda vida, padre de todos los Loas. Como fuente de la vida, también está fuertemente asociado con el agua y la lluvia.

Damballah

Tiene más asociación con la sabiduría, la paz, la pureza, la benevolencia, la vida misma y la inocencia; rige la mente, el intelecto y el equilibrio cósmico; es el protector de los minusválidos, los deformes, tullidos, los albinos y los niños pequeños. Damballah es también conocido como Bon Dieu (El Buen Dios). Su veve (símbolo) comprende dos serpientes prominentes; ello es indicativo de su origen en los dioses Damballah Wedo y su contraparte femenina Aida Wedo. Damballah es representado con una serpiente y con la imagen católica de San Patricio (el santo que expulso las serpientes de Irlanda). Como jefe de la familia Rada se la asocia el blanco, los huesos, el marfil y el jueves, día en que la gente viste de blanco, y utiliza paños blancos para decorar sus santuarios. No se le invoca usando tabaco y alcohol (las razones de esto en su mito originario, salvo el anís blanco), se le invoca con leche, leche de coco, arroz, pan blanco, huevos blancos, aunque acepta nueces, miel y harina de maíz blanco. Las ceremonias para Damballah son muy elaboradas, y todas las reglas se deben seguir al pie de la letra, destacando en primer lugar que todo el mundo debe estar vestido con ropa recién limpias, blancas inmaculadas, las mujeres tienen que tener la cabeza atada con pañuelos blancos de seda. Cuando entra en el invocante no habla, sino que emite silbidos similares a los de las serpientes. Así como Shangó y Ogoun suelen ser los principales Loas, Damballah es reconocido como la figura del padre sabio que guía a todos. Un dios de la creación y de los ritos misteriosos que nunca explicó incluso a sus seguidores, es un portavoz de los muertos y una figura que inspira respeto incluso de los más exaltados de los guerreros, él ejerce poderes desconocidos de sanación y bendición; y almacena el recuerdos de todo en el panteón de su mente insondable.

Entre las historias que se cuentan de sus poderes tenemos aquella de un campesino pobre llamado Kakpo que hacía mangos de madera para ganarse la vida, y un día llegó a un árbol y comenzó a cortar la madera. Damballah, que vivía en el árbol en su forma de serpiente, habló al hombre y le dijo que no cortara el árbol, proclamando que era sagrado y que se ofrecía a concederle grandes riquezas si se iba y recordaba hacer un sacrificio de un buey a él dentro de un año. Pensando que el árbol mismo estaba hablando con él, Kakpo tuvo miedo y estuvo de acuerdo, y Damballah dejó caer siete frutos del árbol, dándole instrucciones para llevarlos a otra parte y abrirlos. Cuando lo hacía, grandes riquezas surgieron de ellos, y pronto el hombre tenía muchas casas, siervos y bestias finas, que surgieron de los frutos, y empezó a vivir como un rey. Sin embargo, se olvidó de hacer el sacrificio que debía a Damballah, pensando seguramente que a un árbol no podría importarle tanto.

Damballah bajó del árbol en la forma de un hombre y se fue a la ciudad de Kakpo, donde pidió verlo. Los campesinos lo trataba con amabilidad, pero los guardias y ministros de Kakpo lo golpearon y lo despidieron, diciendo que era muy poco para hablar con un gran hombre. Damballah volvió otra vez, mientras la gente estaba celebrando a Kakpo, y se unió a la multitud y clamó a gran voz cantando claro para todo el pueblo bailara. Todos quedaron encantados al instante por su voz potente y uno por uno bailaba hasta que desapareció, y las bestias y los edificios de la ciudad se vaciló y desapareció, hasta Kakpo no fue una más que otra cosa que un pobre campesino. Molesto, Kakpo regresó al árbol para rogarle re-consideración y prometió un nuevo buey, pero el dios nunca habló con él de nuevo.

Ogoun (Ogun, Oggún) se transformó en el principal dios de los haitianos, tras la revolución de Haití en 1804, a quienes los esclavos invocaron para pedir que los liberara; es equiparable así al Zeus griego o al Júpiter romano. Ogoun como dios africano de la guerra, la sangre y hierro, es un líder, un luchador feroz y de indomable mente; ataca con un puño de hierro. Nunca explosivo o impetuoso, representa la cabeza fría y el liderazgo confiable en el campo de batalla. Se le describe como el primero en descender al mundo para enseñar a la humanidad, es un líder entre su pueblo y dios patrono de la industria y la artesanía, un obrero metalúrgico de gran habilidad, dios del fuego y hierro, además de ser crador de la política y la discusión entre hombres y Loas; por ello es el patrón de civilización y la tecnología, de las herramientas de progreso (arados, cuchillos, armas), se le llama ahora para ayudar a las personas a obtener un gobierno más sensible a sus necesidades. Por su vinculación con el fuego y la sangre se le invoca también para curar las enfermedades vinculadas al vital liquido. Es además invocado para llevar el trabajo a los desempleados, así como un dispensador de la venganza en nombre de los agraviados.

Ogoun -

Ogoun, a diferencia de sus muchos hermanos, es conocido por recibir ocasionalmente sacrificios de sangre. Como él es tan poderoso, potente y triunfal, puede también ser peligroso y destructivo. Las descripciones tradicionales lo ponen como un fuerte hombre que viste ropas verdes y negras, armado con un machete. Cuando el invocador, quien por lo general es de sexo masculino ya que el dios se le vincula con la imagen fuerte y agresiva de este genero, llama al Loa, lo hace masticando un puro y bebiendo el licor, el cual se vierte en el piso y se le enciende. Al dios le agradan las ofrendas de licor y los puros; su presencia se reconoce por agarrar objetos de metal (cuchillos, machetes, etc.). En la tradición africana Ogoun es esposo de Oyá y Oshun, e hijo de Yemanja y Orungan (o de Obatala y Yembo); pero en la tradición americana su esposa en Erzulie (una diosa nacida en América y vinculada a la fertilidad y el amor).

En el Candomblé Brasileño se asocia a Ogoun con San Jorge, el matador de dragones, en el Lucumí, la Santería y el Palo Mayombe se sincrétiza con San Pedro (por las llaves de hierro), en el vudú con San José (el constructor) y con Santiago el Mayor (que el algunas de sus imágenes recuerda a San Jorge, a caballo y con lanza, ya que se le conoce también como Santiago el Matamoros).

Agwe

Otro dios importante en la tradición haitiana es Agwe el Loa que gobierna el mar, los peces y las plantas acuáticas, es el patrón de pescadores y marineros (a semejanza del Neptuno romano). Agwe, conocido también como Almirante Agwe, es llamado más como Met Agwe Tawoyo (Master Agwe is the highest = El amo Agwe es el más grande) se le concibe como un atractivo mulato, de ojos verdes y a menudo vestido con un uniforme de oficial naval. Es considerado como un caballero que inspira respeto y encarna los ideales de masculinidad, incluyendo valentía, protección y provisión. Las ofrendas a Agwe son hechas en balsas construidas que se dejan flotar al mar (tradición que ha pasado a la Yemanja en Brasil, donde en año nuevo los devotos hacen sus ofrendas a la diosa del mar y piden sus deseos para el nuevo año). Si las balsas se hunden es que Agwe ha aceptado la ofrenda, por el contrario si la balsa regresa a la costa la ha rechazado y es necesario buscar una nueva ofrenda.

Agwe es maniático de la puntalidad, el reloj es uno de los objetos que suele agarrar cuando es invocado. A diferencia de otros Loas, él no pide más de lo que necesita, a veces ni siguiera pierde el tiempo en eso; en su invocación quien practica el rito debe tener cerca mucha agua, ya que se siente mucho calor cuando entra en el cuerpo del invocante; pero hay que tener cuidado de no estar cerca de fuentes de agua, porque el dios puede hacer saltar al invocante en la misma y ahogarlo. Su veve (símbolo ritual) es un barco con velas.

Agwe es el dios del mar, el gobernante de todos los peces y la vida acuática y el dios patrono de los que se ganan la vida en el océano. Uno de los más antiguos Loas, está casado con la volátil Erzulie y la sensual Mami Wata (Yemanja / La Sirena), dos mujeres que encarnan las corrientes impredecibles de su casa en el mar, también es el señor del inframundo, transportando almas muertas de un lado a otro en su. Más viejo y más venerado que muchos otros Loas, él es un hombre cuyo porte inspira respeto pero cuyo aire de otro mundo le hace incómodo estar ahí, y su temperamento nunca es predecible, a veces profundo y melancólico como las profundidades insondables y, a veces tan rápido furioso como una tormenta en el mar.

Agwe llevaba mucho tiempo casado con Mami Wata, el gran espíritu del mar, cuando su porte orgulloso llamó la atención de Erzulie, la diosa del amor. Ella lo encontró misterioso e intrigante, ya que rara vez llegaba a la costa y hablaba con otros Loas, queriendo para sí misma, ella trató de seducirlo; pero encontró para su sorpresa que él apenas se dio cuenta de su presencia. Sorprendida y enferma de amor ahora, Erzulie comenzó a ser consumida por un estado tal que los otros Loas llamaron a Agwe a que volviera a la orilla y restaurar su salud para con su presencia. Agwe consentido llegar a la orilla, pero cuando Erzulie exigió que se casara con ella, él le dijo que no podía, Mami Wata, el océano indomable, era un ser celoso y se enfadaría mucho si ella pensaba que podría amar a otra más que a ella. Sin desanimarse, Erzulie llegó a un acuerdo con Agwe, se casó con ella esa noche en la tierra, y cada vez que visitaba la costa actuaba como su marido, pero cuando volvía al mar le pertenecía sólo a Mami Wata, la diosa del mar que nunca tocaba la costa y se mantuvo desde entonces la relación.

La Sirena

La esposa oficial de Agwe es La Sirena (nombre dado en Haití a Mami Wata o Yemanja); mientras Agwe es representado como hombre, La Sirena es mitad mujer y mitad pez, y la madre de esta es La Ballena, un ser totalmente marino. Así esta trilogía representa los tres niveles en el mar; Agwe se ubica sobre la superficie, La Sirena entre el aire y el mar, puede ir de la superficie a la profundidad marina y La Ballena habitante de las aguas profundas, mostrando los distintos niveles de los sentimientos y las emociones, profundamente escondidos, aflorando y plenamente visibles. La Sirena y La Ballena suelen estar juntas, y cuando La Sirena entra en un invocante habla en perfecto francés, algo que puede ser ofensivo a las clases más humildes, señalando con ello que ambas (La Sirena y La Ballena) pertenecen a la clase alta.

Agaou

El dios de las tormentas, el poderoso huracán que llega desde el mar; el gran tronador (truenos y relámpagos) se le conoce como Agaou, también es asociado a los sonidos aterradores vinculados a temblores de tierra y los maremotos (lo que hace que algunos lo pongan como una forma de Agwe, el loa del mar y sus tormentas). Cuando el invocador recibe a Agaou, los trances inducidos son tan violentos que ha habido muertes asociadas a su fuerza incontrolable. Se presenta a si mismo señalando que ‘Yo soy el artillero de dios, el rugido cuando la tierra tiembla‘. Agaou se sincretiza con San Miguel Arcángel, misma imagen usada para el dios Shangó. En la tradición vudú de la República Dominicana, esta imagen recibe el nombre de Belie Belcan, cuya pareja es Anaisa (una forma local de Erzulie), una Loa sincretizada con la imagen de Santa Ana (a Anaisa le corresponde la imagen de la niña María que siempre acompaña a Santa Ana), Anaisa  es equiparable a la Oshun de los Yoruba, esposa de Shangó (una clara correspondencia de dioses). Belie Belcan se le considera el santo patrón de la justicia que nos defiende contra el mal y los enemigos.

Agaou suele ser acompañado por dos hermanos gemelos: Sogbo (el dios del rayo) y a Bade (el dios del viento). Sogbo, o Gran Sogbo, como también se le denomina es el dios del cielo africano de los pueblos Fon y equiparable al Shangó del pueblo Yoruba. Sogbo es el Loa de la fuerza; conocido por su poder y valor como guerrero. Cuando posee a alguien, esa persona debe vestir como un general en el ejército; y se dirige a la congregación como un general dirigiendo a sus tropas. Los sacerdotes vudú usan su imagen para ser figuras respetadas en sus comunidades; y debido a la fuerza que adquiere de sus seguidores, la presencia Sogbo es continuamente solicitada para brindar seguridad y protección a la congregación. Él protege contra los espíritus salvajes, tiene poderes curativos y se le invita a menudo para curar la enfermedad del origen sobrenatural de sus devotos (características que comparte con Shangó). Sus ofrendad favoritas son la carne de cabra y oveja; y sus servidores usar pañuelos de color blancos y limón, que son sus colores favoritos.

Sogbo & Bade

Pero fuera de este contexto, Sogbo y Bade son representados en la tradición vudú siempre juntos con las imágenes de los santos hermanos Cosmos y Damián. Representación se corresponde también a los Marassa Jumeauxare, los gemelos divinos, niños que la tradición los pone más antiguos que cualquier otro Loa, algo que los iguala también a los dioses del pueblo fon: Sogbo y Sagbata. Otro elemento de correspondencia entre Sogbo y Bade y los Marassa es que estos ambos son símbolos de las fuerzas elementales del universo; los Marassa bajo la forma de dos niños son equiparables a los Ibisy Yoruba, siendo en la tradición vudú dos niños muertos y ahora como fantasmas son símbolos de las fuerzas elementales del universo personifican el enlace entre el cielo y la tierra. En la tradición Dahome tenemos que Sogbo es dios del cielo y Sagbata señor de la tierra. Existe una versión de trillizas, bajo este aspecto de tres chicas representan: el amor, la verdad y la justicia, en este caso se les pone como imagen las Tres Damas de Egipto (María, María Magdalena y María de Betania) o con las tres virtudes teologales (Fe, Caridad y Esperanza), siendo conocidos en esta forma como Marassa Twa.

Ayizan

Oyá (Yansa) es la diosa yoruba de las fiestas, los vientos, los huracanes, los relámpagos, la fertilidad, el fuego y la magia. Ella es también guardiana de los cementerios y el inframundo. En la mitología yoruba, Oyá es la diosa del río Níger. Su propósito es la conexión ancestral y el éxito en los mercados, y se la llama cuando un gran cambio cuando se necesita. Oyá es una guerrera poderosa. Ella personifica el poder femenino y la justa ira. Oyá ha sido sincretizada en la santería con las imágenes católicas de Nuestra Señora de la Candelaria (Nuestra Señora de la Presentación), Santa Teresa, Santa Barbara y Juana de Arco. En el vudú, y especialmente en Haití, se le reemplaza por Ayizan (también Ai-Zan , Aizan o Ayizan Velekete) que es la Loa del mercado y el comercio; entendido más como el acto que permite el trato entre este mundo y el otro, recordemos que Oya Yanza es la diosa que cuida las puertas del otro mundo.

Loko

A Ayizan se le pone como esposo al dios Loco (Loko), desplazando a la compañera natural del dios africano, la diosa del hogar Ayaba. La razón de este acomodo se presenta en el papel de la diosa Ayizan, que representa a la Mambo (la sacerdotisa), mientras que Loco es Hougan (el sacerdote). Loco es por un lado un dios y por otro el nombre de un árbol que crece en Benin (África) de unos quince metros de altura. En el culto africano se tiene correspondencia entre Loco y los dioses: Iroko (el árbol de los deseos) y Ossain (Osanyin, dios de la naturaleza virgen, de la salud y la curación). A Loco se le ubica con la imagen de San José (el esposo de María), y se le muestra en la estampas cargando al niño; por tanto se le vincula como el ‘padre’ que guía a los futuros Hougans; mientras que la diosa Ayizan se sincretiza con Santa Clara de Asís (de la rama femenina de la congregación de San Francisco de Asís), siendo su símbolo más común el de la hoja de palma, (otro símbolo cristiano vinculado a Cristo y a las fiestas de Pascua) siendo los colores de ambos dioses (Loco y Ayizan) el amarillo (oro) y el blanco (plata). Al dios Loco en la tradición de Louisiana se le asocia también con Joseph Danger (José Peligro), bajo este aspecto presenta una forma negativa del dios; y el nombre parece derivar de la imagen con la que se sincretiza el dios, San José. Así mientras Loco representa el maestro que enseña y entrena; Joseph Danger es el que engaña y oculta las verdades, nos separa del camino; confundiéndose también a Joseph Danger con una forma negativa de Papa Legba, forma que en la familia Petro adquiere su propio nombre Kalfu (Carrefour = encrucijada), y que representa a la mala suerte.

Zaka

Zaka (Azaka, Kouzen Zaka —Cousin Zaka = Primo Zaka—) es el Loa de la agricultura. Él es un trabajador muy duro y trabaja muy rápidamente para lograr lo que se le pide. Él es un Loa campesino que disfruta de las cosas sencillas de la vida, y muy popular en todo Haití. Zaka lleva un sombrero de ala ancha de paja, un djakout (saco de paja) y una hoz o machete. Zaka es un maestro en el tratamiento de enfermedades con hojas y hierbas, y es conocido por mantener sus más importantes hierbas en su Djakout, así como un poco de ron, velas y un par de otros ingredientes que utiliza en el tratamiento de enfermedades. Zaka no es tan atractivo como Erzulie, o tan bullizioso y divertido como los miembros de la familia Ghede, a quien se le pone como un pariente cercano; e incluso no tiene tanta atención como otros Loas, pero es entre los haitianos un Loa mayor y tiene la reputación de gran trabajador y amigo de los pobres, por ello muy venerado.

No hay un equivalente directo entre Zaka y algún dios africano, aunque algunos remontan su nombre a algún espíritu menor de las selvas africanas. Lo que es seguro es que su origen parece ser posterior a la revolución en Haití, cuando los esclavos africanos escaparon de las plantaciones y se refugiaron en el interior de la selva, lejos de las grandes poblaciones. En estas espesuras los negros cimarrones (como se les denomina a los esclavos fugitivos) aprendieron a vivir de una agricultura de subsistencia (conucos), con los cuales apenas podían alimentar a la familia, lejos de centros de salud, escuelas, y de la violencia sangrienta que siguió a la revolución haitiana, que terminó acabando con la vida en las ciudades y en las plantaciones. Así, en contacto con los indios y sus espíritus del bosque surgiría Zaka, que parece ser la fusión de creencias indígenas y africanas. Zaka paso a ser reverenciado por este nuevo campesinado de escasos recursos, al pedirle ayuda con las cosechas. Siendo su animal es el gallo rojo y se sincretizó con San Isidoro.

Aunque la idea de asociar a un Loa con un santo católico para ocultar la religión africana de los amos católicos es un tema común en todos los tratados sobre el vudú; hablar de un Santo está transformando en un Loa es algo muy inusual; eso no quiere decir que no haya ocurrido. Entre los más conocidos que experimentaron esta conversión a la inversa fueron: Santa Filomena y Santa Clara de Asís.

Filomez

Filomena, fue una joven mártir de la Iglesia primitiva que durmió en el olvido de la historia hasta el hallazgo de sus restos mortales el 24 de mayo de 1802. Ocurrió en el día de María Auxiliadora, durante una de las excavaciones que se hacen constantemente en Roma. En una tumba habían tres losas juntas que cerraban la entrada y en ellas había una inscripción que estaba rodeada de símbolos que aludían al martirio y a la virginidad de la persona ahí enterrada. Los símbolos eran: ancla, tres flechas, una palma y una flor. Al abrir la tumba descubrieron su esqueleto de huesos pequeños y notaron a la vez, que su cuerpo había sido traspasado por flechas. Al examinar los restos los médicos atestiguaron la clase de heridas que la joven mártir recibió y los expertos coincidieron en calcular que la niña fue martirizada entre la edad de 12 o 13 años. Era tradición de la época de su muerte depositar entre los restos mortales un frasco que contenía la sangre del difunto. Cuando la sangre fue transferida por los estudiosos a otro frasco sucedió un hecho extraordinario; para asombro de los presentes se vieron que las pequeñas partículas de la sangre seca cuando caían en el nuevo frasco, brillaban como oro, diamantes y piedras preciosas, y resplandecían en todos los colores del arco iris. Hasta el presente, se puede observar en algunos momentos de gracia, que estas partículas cambian de color. La historia perdida de Filomena fue dada por la santa a tres personas por medio de visiones, quienes relataron como la chica había sido prometida al emperador, pero ella deseaba ser sierva del señor; por ello el emperador la mando a matar usando a sus arqueros. En 1837 el Papa Gregorio XVI dio completa autoridad a su culto en todo el mundo católico y por toda la eternidad, recibiendo luego el título de ‘Patrona de los hijos de María‘.

En Haití la santa paso a ser reverenciada como Filomez con la imagen de la chica joven vestida de rosa, que lleva con una hoja de palma o flechas y un ancla. Se la pone como una hermana menor de la diosa Erzulie (diosa del amor), ya que como la anterior le gustan las ofrendas de perfumes. Es descrita como una chica alegre que trae la prosperidad, y cuando entra en el invocante camina de rodillas y agarrando un ramo de flores, esparce sus pétalos en el suelo, o en otras ocasiones se pone a barrer toda la negatividad del lugar. Es una Loa vinculada a las aguas y es conocida por revelar secretos en los sueños.

Klemezin Klemay

Santa Clara de Asís, por otra parte, fue la fundadora de la Orden de las Clarisas, orden religiosa femenina equivalente a la de orden los monjes franciscanos. Esta joven venida de buena familia abandonó a su familia a los quince años y tomo los votos de pobreza, votos que mantuvo hasta su muerte a la edad de casi sesenta años. En su vida precaria y dura tuvo muchos problemas de salud, pero su fe mantuvo al convento a su cargo de ser atacado en una época de guerras entre el papado y los reinos vecinos. Los lugareños le atribuyen a la Santa en vida haber detenido al ejército invasor de Federico II, quien fue rechazado por una tormenta cuando intentaba tomar el convento a su cargo. Así la imagen de la santa es deteniendo al poderoso enemigo.

La orden de las Clarisas se convertiría con el tiempo en el lugar donde las familias ricas enviaban a sus hijas a educarse, lugar para mantenerlas seguras y vírgenes hasta el momento de ser desposadas en compromiso. Por ello uno de los primeros conventos de monjas en Haití fueron de esta congregación. Quizás por ello Santa Clara entró en el panteón vudú como la Loa Klemezin Klemay. Aunque Clara de Asís fue una anciana piadosa cuando sucumbió a las enfermedades y dura vida en el siglo XIII, ella es imaginada en el vudú como una chica joven y vivaz (imagen dada por los conventos). No es inusual que las poseídas por Klemezin salten alrededor como niños, y como Filomez también suele tomar una escoba para barrer la mala suerte fuera. A Klemezin a menudo se ofrecen pasteles dulces con glaseado de color azul claro o blanco. También es aficionada a las flores de los mismos colores y sus devotos llevan pañuelos y prendas de iguales colores. Extrañamente, se piensa que ama el perfume, algo con que misma Santa Clara seguramente no tendría nada que ver. Ella es llamada para pedir claridad de pensamiento y visión, se le llama si se necesita ayuda para elegir el mejor camino en cualquier situación, su espíritu amable y enérgico está siempre listo para venir en su ayuda sin dudarlo.