Ángeles y arcángeles (7) Azrael Arcángel

La necesidad de un nombre y función para el cuarto ángel varía de una religión a otra; en el libro de Enoc se mencionan al inicio cuatro ángeles y siempre aparecen juntos: Miguel, Sariel, Rafael y Gabriel; Uriel, que aparece en el capitulo 20 del libro de Enoc es considerado, sin embargo, el cuarto arcángel dentro de la cristiandad. Para algunas tradiciones no cristianas como la teología islámica y el sijismo (mezcla de hinduismo e islam), así como en algunas tradiciones hebreas, el cuarto ángel es Azrael, que traduce del hebreo “A quien Dios ayuda“, y es el nombre del arcángel de la muerte. Es también llamado Abu Yaria por los musulmanes y Mordad entre los persas, y tiene por misión recibir las almas de los muertos y conducirlas para ser juzgadas.

En el misticismo judío, que se conoce comúnmente como Azriel, y se identifica a veces como una encarnación del mal (un demonio); sin embargo, el Zohar (el libro sagrado de la rama del judaísmo llamada Kabbalah), presenta una descripción más agradable de Azriel; al señalar que Azriel recibe las oraciones de los fieles cuando llegan a los cielos. La tradición rabínica listan catorce ángeles de muerte: Yetzerhara, Adriel, Yehudiam, Abaddon, Samael, Azrael, Metatrón, Gabriel, Mashhit, Hemah, Ha-Mavet de Malach, Kafziel, Kesef y Leviatán.

Algunas fuentes han especulado acerca de una conexión entre Azrael y el sacerdote Esdras, o Azra, como a veces se pronuncia o escribe. Azra/Esdras fue un escriba y juez sobre su pueblo, redactó una colección de leyes y castigos que según los texto provienen del Arcángel Uriel (2° Libro de Esdras) y se menciona del profeta que entró en el cielo “sin probar la muerte”. Por lo tanto, “Azra-El” podría ser visto como un “ángel vengador”. Sin embargo, la autenticidad Esdras ha sido cuestionada por muchas razones, y no es considerado canónico en la mayoría de las Biblias o de las creencias cristianas; y aunque el libro en su totalidad no es considerado canónico por los cristianos, sigue siendo, no obstante respetado y considerado de tener algo de verdad.

Azrael es el arcángel de la muerte y señala que no debemos temer a la muerte ya que en ella está la paz eterna. Tras la muerte el alma regresa al Cielo; pero era evidente para los ángeles que las almas que llegaban era en menor número que las personas que morían. Azrael resolvió el problema al descubrir que algunas almas iban a un mundo subterráneo, donde esperaban el juicio divino. Pero tras la llegada de los ángeles caídos a este mundo subterráneo; estos, ahora demonios, torturaban y destruían las almas retenidas en el sitio ahora conocido como ‘Infierno‘. Así Azrael adquirió como misión rescatar las almas que fueron injustamente al infierno; y es por ello que él y su coro de ángeles estaban continuamente yendo y viniendo del cielo, impidiendo que los demonios se apropiaran de las almas que no les correspondían.

Azrael reside en diferentes lugares, pero el más habitual es el tercer cielo. Otros señalan que él ha renunciado al cielo; por sus constantes salidas con todo su coro; y por ello los otros ángeles no hablan de él en el Cielo. Se dice que Azrael y su coro están encargados de la protección del último círculo del infierno, impidiendo la salida de los demonios y custodiando la puerta para que no puedan salir. Nadie sabe cuántas almas podrían haber salvado, o cómo él las rescata del Infierno, o donde van las almas que el ayuda, a los Cielos, a otra reencarnación, o simplemente al olvido.

Azrael como ángel de la muerte, es asemejado a daimon griego Fatum (Destino), se lo señala escribiendo y borrando nombres en un gran libro, lo que el escribe es el nacimiento de un hombre, y lo que borra es el nombre del hombre que morirá. En una de sus formas, tiene cuatro caras y cuatro alas mil, y todo su cuerpo se compone de ojos y lenguas, cuyo número corresponde al número de personas que habitan la Tierra.

En el Islam Azrael los árabes lo pronuncian es Izrail y aunque el Corán nunca lo nombra y se refiere a este ángel con el termino “Malak al-Maut“; que se traduce directamente como ángel de la muerte. El Corán dice que el ángel de la muerte se lleva el alma de cada persona y lo devuelve a Dios. Sin embargo, el Corán deja claro que sólo Dios sabe cuando y donde cada persona será tomada por la muerte, por lo que es claro que el ángel de la muerte no tiene poder propio. Varias tradiciones musulmanas relatan las reuniones entre el Ángel de la Muerte y los profetas. La más famosa es una conversación entre el ángel de la muerte y Moisés. Él vela por la muerte, separa el alma del cuerpo, y recibe a los espíritus de los muertos en las creencias musulmanas.

En los escritos del sijismo de Guru Nanak Dev Ji, Dios (Waheguru) envía Azrael sólo a las personas que son infieles y no se han arrepentido de sus pecados. Azrael aparece en la Tierra en forma humana y golpea a los pecadores en la cabeza con su guadaña para matarlos y extraer el alma de sus cuerpos. Luego lleva sus almas al infierno, y se asegura de que reciban el castigo que Waheguru decreto una vez que son juzgadas. Esto lo presenta más como un ángel vengador que como un simple ángel de la muerte.

Jairat Al-Saleh refiere a este ángel de la siguiente forma:

Izrail (Azrael), el Arcángel de la Muerte, no es menos magnífico ni inspira menos temor que los demás arcángeles. Es el ángel que jamás se ríe, el destructor del placer y de las alegrías, el dispersador de los amigos y los amantes; es el temido visitante que vacía los hogares y puebla las tumbas, dejando tras sí un grupo de desconsolados padres, de huérfanos y de viudas. (…). Su cabeza llega hasta los pilares del Trono Divino y la Tabla Guardada; uno de sus pies descansa sobre su asiento, mientras mantiene el otro sobre el puente que va desde el infierno hasta el paraíso. Sus ayudantes permanecen muy cerca de él, vigilando eternamente, esperando también las órdenes de Dios. A su izquierda se levanta un árbol gigantesco, cuyas hojas registran los nombres de toda la humanidad. El día en que muere una persona, se ennegrece su nombre en la Tabla Guardada; a continuación, la hoja que lleva su nombre se torna amarilla y se desprende del árbol. En este momento, el Ángel de la Muerte se pone en acción. En la mano lleva dos lanzas, una hecha con la luz y la piedad del Señor, y la otra fabricada con su ira. Si la persona que muere es buena, el ángel extrae su alma con la primera lanza., la lanza de la luz y la piedad, y la envía al séptimo cielo, donde llegan las almas de los creyentes; pero si la persona es mala, le extrae el alma con la lanza de la ira y la envía a un lugar bajo la séptima tierra, donde las almas de los malvados esperan hasta el día del Juicio, en una oscuridad que hierve y humea.

Se piensa que el primer Ángel de la Muerte fue un ángel corriente. Cuando Dios quiso crear a Adán, le ordenó al Arcángel Jibril (Gabriel) que le arrancara a la tierra un puñado de sus principales componentes. Pero, incitada por Iblis (el demonio), la tierra se negó y se resistió, y ni Israfíl (Rafael), ni Mikail (Miguel) lograron convencerla de que se plegara a la orden de Dios. Entonces, otro ángel se ofreció voluntario para llevar a cabo aquella difícil tarea y, debido a su dureza y crueldad, consiguió lo que los arcángeles no habían logrado y le arrebató a la tierra su tesoro. Viendo su carácter enérgico e impasible, el Señor le hizo Su Ángel de la Muerte.

Otro cuento señala como el ángel obtuvo su pálida tez; se dice que tras la lucha entre los ángeles en el cielo y la caída de Luzbel (Lucifer); cuando el demonio toco la tierra miró a las alturas con tal odio y rabia a Miguel y al resto de los ángeles; y fue tan terrible su transformación que Azrael que la contemplo palideció de espanto y desde entonces el ángel de la muerte tiene el rostro blanco como el papel.

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Referencia: Jairat Al-Jaleh (1985) “Ciudades fabulosas, Príncipes y Yinn de la Mitología ÁrabeSerie Mitos y leyendas“. Quinta Edición 1991. Grupo ANAYA S.A. Madrid España (p. 96-97)

 

Hombres pulpo (3) Ursula, Bruja del Mar

La Bruja de Hans Christian Andersen en la historia original de “La Sirenita“, publicada en 1837 fue descrita vagamente como una vieja sirena que se especializaba en pociones y magia, era más bien un personaje menor y es un elemento neutro dentro de la historia, ni buena, ni mala, tanto es así que no tenía nombre.

Pasarían poco más de ciento cincuenta años para que la Bruja del Mar se volviera un personaje principal dentro del cuento. Disney en 1989 reelabora la historia del escritor; la bruja ya no es una vieja sirena; y si en la historia original el príncipe se casa con la princesa que lo rescató en la playa; en la versión Disney esta princesa es la bruja transformada. La bruja en la historia es conocida como Ursula y se convierte en la principal antagonista de la película.

La imagen de Ursula estuvo inspirada en el famoso drag queen Divine; su apariencia es de una mujer obesa, de piel púrpura, de cabellos blancos, pero de cintura para abajo en vez de cola de pescado tiene seis tentáculos negro; los pulpos tienen ocho extremidades y los calamares diez. Algunos señalan que las extremidades se completan con los dos brazos; pero lo más seguro que no se trato ni de un error en el diseño de los dibujantes de Disney, ni de desconocimiento del número de patas del pulpo; sino que tenía más que ver con un problema de dibujo y estética del personaje.

Cuando Ursula aparece por primera vez en la película, afirma que ella vivió en el palacio real del rey Tritón y fue desterrada de Atlantica por tratar tomar el trono. La película no aclara la causa de esto, pero el musical posterior inspirado en la película trae a la luz las razones de ello. En el musical Ursula es la hermana de Tritón, como se revela en la letras de una de las canciones de Ursula “Yo quiero volver a los buenos tiempos (I Want the Good Times Back)”, cuando el padre de ambos murió, dividió en partes igual el reino marino y dio a cada uno un objeto mágico; Tritón recibió el tridente mágico y Ursula recibió la concha de Nautilus mágica. Pero Ursula uso magia oscura para usurpar el trono y Tritón la desterró. La necesidad de venganza es su motivación para el espectáculo musical.

la desterrada Ursula hizo su casa en los restos de un leviatán y es acompañada por dos peces morenas, Flotsam y Jetsam; quienes vieron en la hija menor de Tritón, Ariel, la clave para vencer a Tritón. En la serie de televisión que es posterior a la película y narra la vida de la joven sirena antes de enamorarse del príncipe. Ursula aparece como un antagonista en cuatro episodios: “Contra la Marea”, “Cola de Dos cangrejos”, “Heroes” y “Los tesoros de Ariel”. En los cuatro traza planes para apoderarse de Atlántica, pero en todos la interacción entre Ariel y Ursula se mantiene a un mínimo; Ariel y Ursula se encontrarían más directamente en la película.

Ursula descubre con sus morenas mascotas el amor prohibido de Ariel, cuando ella salva al Príncipe Eric, un humano, de morir ahogado en un naufragio. Cuando Tritón se entera de su amor prohibido, destruye con su tridente los tesoros de Ariel y ella destrozada cae en las redes de Flotsam and Jetsam, que la convencen de ir donde la bruja. Ursula es una bruja que “ayuda” a tritones u sirenas desafortunados a alcanzar sus propias metas; claro que no mencionan que quien no cumple el trato termina convertido en pólipos dentro de la guarida de la bruja.

Ariel ve las opciones y Ursula le propone un negocio; volverá a Ariel una humana, pero sólo si Ariel recibe un beso de verdadero amor del príncipe Eric antes del atardecer del tercer día su transformación será permanente; sino Ariel se convertirá en un pólipo más de su colección; hay una condición más, un pago por la transformación, la voz de Ariel. Ariel acepta el contrato; Ursula obtiene su voz y transforma a la joven sirena en una chica muda.

Ariel logra entrar en palacio y está cerca de tener éxito. Ursula decide sabotear el trato y se transforma en una hermosa mujer humana llamada “Vanessa“, utilizando la voz de Ariel para hipnotizar a Eric y casarse al atardecer del tercer día. Poco antes de la boda Ariel descubre que Vanessa es la bruja disfrazada y se apresura a detenerla; en el caos para arruinar la boda se destruye collar de caracol mágico de Ursula, se restaura la voz de Ariel y Eric se libra del control mental; pero ya es tarde el sol se ha puesto y Ariel vuelve a su forma de sirena y luego es transformada en pólipo por el trato con la bruja.

Tritón encuentra a su hija, pero ya es tarde; Ursula hace un nuevo contrato; intercambiando a Tritón por Ariel y apoderándose del tridente mágico. Ariel con ayuda de sus amigos, los peces, trata de luchar contra la bruja, pero ella mata accidentalmente a Flotsam y Jetsam. Enfurecida crece hasta proporciones titánicas y crea una enorme tormenta oceánica y eleva del fondo marino viejos barcos naufragados. Eric logra subir a uno de estos barcos y lo apunta contra la bruja. Mientras Ursula trata de matar a Ariel en el remolino que ella creó, Eric logra apuntar el mástil roto del barco contra el abdomen de la bruja. La muerte de Ursula libera a todos de su hechizo y los pólipos vuelven a ser tritones y sirenas, escapando de la guarida de Ursula. Eric y Ariel se casan finalmente con el consentimiento de Tritón.

Pasaran unos once años, en el 2000 hay una secuela; en la película para la televisión, La sirenita 2, Retorno al mar (The Little Mermaid II, Return to the Sea)”, Ursula no reaparece, sino que es reemplazada por una hermana Morgana; y a diferencia de Ursula, es delgada y más que pulpo, su parte inferior parece ser la un calamar. En esta secuela, Ariel y Eric tiene una hija, Melody; quien sueña con ir a nadar al mar; algo prohibido por sus padres. La razón es que tras la muerte de Ursula, Morgana amenazo a la hija recién nacida en la fiesta de bautizo, donde Tritón regalaba a la niña un medallón con una concha marina.

Para proteger a su hija de la nueva bruja, Eric separa el palacio del mar con un muro y Ariel rompe con su mundo original; lanzando el collar. Doce años después Melody descubre el collar en la costa y le pide explicación a su madre, quien calla. Melody decide buscar respuestas por si misma lanzándose en un bote al mar. Si Ursula tenía dos morenas a su servicio; Morgana tiene dos manta-rayas. Estas descubren a la niña y la llevan con la bruja; quien con los restos de poder de su hermana transforma a la niña en una sirena; pero le advierte que para continuar siendo una sirena debe traerle el tridente de Tritón.

Ariel busca a su hija y pide ayuda a su padre, que la transforme en una sirena nuevamente para buscarla. Cuando la descubre ya es tarde; aunque trata de explicarle a su hija la verdad; esta, que ha logrado obtener el Tridente, se lo entrega a la bruja; quien por fin muestra sus verdaderas intensiones. Mientras ataca a Ariel, a Tritón, a Eric y otros de sus amigos; sin preocuparse de la niña; Melody logra llegar por detrás y arrebatarle el Tridente, devolviéndolo a su dueño; quien logra vencer a la bruja encerrándola en un bloque de hielo. El muro es por fin destruido y con toda la familia reunida, Melody tiene la opción de poder volver al mar cuando quiera.

La imagen de Ursula, aunque no fue la primera, la original, ni la única, han pasado a convertirse en el icono de esas mujeres pulpo, una nueva quimera que se suma a las imágenes de tritones y sirenas; una nueva especie a la que simplemente se le ha catalogado bajo el genérico de brujas del mar.

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para mayores referencias: aquí y aquí

Mitos del oriente próximo (2) El origen de dioses y demonios

El universo apareció por primera vez cuando Nammu un abismo sin forma se separó y dio origen a Tiamat (el mar tumultuoso y principio femenino) y a Apsu (el océano primordial y principio masculino); de la unión de estas dos fuerzas nacerá el resto de la creación. Nació primeramente Mummú, la niebla; luego Lahmú y Lahamú, los manglares; de estos dos nacieron An-Shar y Ki-Shar, los pilares del cielo y la tierra, que engendran primero a An/Anu (el cielo —un ser equivalente al Urano greco-romano—) y luego hacen surgir de las aguas a los gigantes (las montañas) que se asientan sobre el Apsu, una montaña, Ki/Antum al elevarse muy alto sobre las aguas alcanza a An/Anu, del encuentro de An y Ki nacerá En-Lil (literalmente Señor —En— del viento —Lil—; el dios del aire, del viento y las tormentas), que los separa dando origen a la atmósfera.

En-Lil fue equiparado en las regiones semitas con El o Elohim (el supremo), hoy conocido como Yahvé o Jehová entre los judíos y que en Arabia llamaban Eloáh o Eláh, que en árabe moderno es Allah (Alá). En-Lil, el primogénito, heredará de su padre el título de rey de los dioses; de quien recibirá las Me —las tablas del destino—, que como el famoso Código de Hammurabi tienen las normas a seguir para gobernar la creación.

El segundo hijo de la pareja fue Nusku, dios de la luz y el fuego en la antigua Mesopotamia, conocido como Girru en Babilonia. Nusku se volvió visir de En-Lil y su símbolo era una lámpara de aceite. El tercero es Isimud (Ismuz o Ismud), un dios mensajero en la antigua Mesopotamia, que era reconocido por poseer dos caras que miran hacia lados opuestos, comparable al dios Jano romano y que se volvería visir del dios En-Ki; el cuarto hijo fue Kakka; que se volvería heraldo de su padre. El último hijo de la pareja fue una diosa; la gran diosa madre llamada Nin-Hursag, señora de las montañas, que ocupo el lugar de su madre Ki/Antum en el dominio de la tierra.

Fruto de una aventura de An/Anu con Nammu (Tiamat) nacerá el dios En-Ki o Ea como lo denominaron los acadios, es como su nombre indica (En = señor y Ki = tierra) el dios de la tierra. En-Ki, pese a ser un primogénito de An, no venía de la rama celeste y terrestre y no pudo adquirir el título de rey de los dioses, otorgándose sólo el título de príncipe entre dioses; algo que no le gustó mucho y sería motivo de una rivalidad permanente entre En-Lil y En-Ki/Ea por el control del mundo.

De forma independiente Tiamat creará a los hombres pez, los Apkallus o Abgales, para que la sirvan, y que luego al servicio del dios En-Ki enseñaran a la humanidad las artes de la civilización. Se destacan entre estos seres mitad hombre mitad pez o anfibios: Oannes o Uanna, —equiparado al propio En-Ki y con el primer rey de los hombres Adapa (Adán)—; por el año 3000 a.C. Suben de las aguas: Eudocus, Eneugamus, Eneuboulus, Anemeutus; el último de estos seres que a subió la tierra fue llamado Anodaphus, según Apolodoro, hecho ocurrido allá por el año 2450 a.C. A estos seres luego se les llamó Musarus (seres repulsivos) y seguramente por ello no volvieron. Algunos suponen que estos seres eran los sobrevivientes de las destruidas Atlantis, Lemuria o Mu, que trataban de llevar a los humanos supervivientes de la catástrofe, y vueltos a la edad de piedra, algo de los restos de aquellas civilizaciones perdidas.

Tiamat crea a los hombres escorpión, que serán enviados a conquistar las montañas; los grifos —mitad león y mitad águila— que acompañan a los primeros; los lammasus y las esfinges, con cuerpo de toro o león, alas de águila y cabeza humana se dispersan sobre la tierra creada.

Enmesarra, fue un dios de las leyes; su compañera era Ninmesarra; juntos controlaba o redactaron las ME (las leyes divinas). Estos dos dioses habitan hoy en el Kur, y eran conocidos como los ancentros de todos los dioses; son por tanto una forma de An-Shar y Ki-Shar.

An/Anu viendo el soplo fuerte de En-Lil, llenará el aire con los Utukki — los demonios —, mitad hombre y mitad aves; de número tal que llenan los cielos y de los cuales se conocen los nombres de: Muttabriqu (relámpago); Sarabda (siervo), Rabishu (escondido), Tirid (expulsado), Idiptu (viento); Bennu ( quien se adapta), Sidana (quien se tambalea), Miqit (el que acaricia), Bel Uri (señor del cielo); Umma (caliente fiebre); Libu (canalla); también se incluyen entre estos seres a los siete Gallu, que estaban generalmente ligados a las tempestades, y dice la leyenda que fueron enviados para llevar a Dumuzi al inframundo, todos ellos volaron más allá de las montañas y se instalaron en la tierra de Kur (el inframundo). Asag es un demonio monstruoso que causa enfermedades; descrito como algo tan horrible que su presencia hace hervir peces vivos en los ríos. Se dice que era acompañado en la batalla por un ejército de sus hijos, demonios de roca, nacidos de su unión con las propias montañas. Este demonio sería derrotado por Ninurta o por Ishkur. El demonio Han-Bi o Han-Pa no es otro que el propio Satanas; y sería padre de Pazuzu; asociado con la serpiente del mal que tentó a Adán y Eva tenemos a Dimpemekug el demonio de la tentación.

Los Edimmu o Ekimmu eran fantasmas de los que no habían sido enterrados correctamente y que venían como malos vientos a chupar el aire de los vivos. Un grupo de siete demonios fueron puestos luego al servicio del dios Nergal/Erra, y eran llamados Sebitti, los siete dioses guerreros; es posible también que se trataran de las almas de grandes guerreros que muertos en la lucha fueron recompensados por el rey de infierno y convertidos en sus heraldos.

Hubo dioses de otros pueblos que luego fueron transformados y absorbidos por la cultura sumeria, quedaron al servicio de los dioses del inframundo; destacan: Sumuqan, dios acadio del ganado, que paso a cuidar el ganado de Ereshkigal y que era conocido también como Shakka, Shakkan o Amakandu. La diosa Belet-Tseri, era una diosa acadia conocida como ‘reina del desierto’ y que se convirtió en quien llevaba el registro de los muertos que entraban en el inframundo. Belet-Tseri era esposa del dios de los nomadas amoritas, Amurru; otro dios pastor y de las tormentas, conocido también como Sadi Belu o Sade Bel (señor de la montaña) y que puede ser equiparado al dios Ishkur/Adad. Nisroch, un dios asirio de la agricultura que tenía cuerpo humano, con alas y cabeza de águila y cuidaba el árbol de la vida; adorado por los habitantes de Nínive, donde se lo identificaba con Nusku; fue equiparado al demonio hebreo Belfegor, y este a su vez venia del dios Moabita de la región de Pe’or; llamado simplemente Baal-Phegor (señor de Pe’or). El demonio Druaga provenía del dios Ahriman (un dios persa) conocido también como Angra Mainyu y que era el opuesto a dios Ahura Mazda, literalmente “El gran sabio”; y en el dualismo zoroástrico, Angra Mainyu es el destructor (Satanás).

 

Las tablillas de barro hacen mención de un grupo de dioses menores, equiparables en poder a las ninfas y los sátiros griegos, que eran siervos de los dioses de la tierra y el cielo, y que cansados de tanto trabajo se pusieron en huelga y revelaron; por ello los dioses crearon a la humanidad para que les sirviera con sus ofrendas. Estos dioses menores, conocidos como Igigi, fueron expulsados de los palacios y se volvieron demonios.

Una de las tablillas de barro habla de como siete demonios creados por An/Anu atacaron a los hijos y nietos de En-Lil en los cielos. Estos hechos ocurrieron tras el regreso de En-Lin del Kur y donde su hijo Nannar/Sin (dios de la Luna) y los hijos de este: Utu/Shamash (El sol) e Inanna/Ishtar (Venus) subieron a los cielos y dieron paso a la medición del tiempo.

Los nombres de los siete demonios no son descritos en las tablillas, pero en la mitología caldea los siete dioses del mal fueron conocidos como Shedu, siendo representados en forma de toro alados. La apariencia de las furiosas tormentas, de esos dioses del mal, despiadados demonios, que en la bóveda del cielo fueron creados son descritos como sigue:

De estos siete, el primero es el viento del Sur …

El segundo es un dragón, cuya boca al abrirse no se puede medir…

El tercero es un leopardo sombrío, que se lleva a los jóvenes …

El cuarto es un terrible Shibbu (lazo que envuelve) …

El quinto es un furioso lobo, quien no conoce el miedo,

El sexto tiene tal desenfreno … que marcha en contra de los dioses….

El séptimo es una tormenta, un viento maligno, que trae venganza…

Al oscurecerse el brillante Nannar/Sin en los cielos (eclipse), En-Lil envía a su hermano Nusku por la ayuda de En-Ki, juntos todos los hijos y nietos de An/Anu vencen a los demonios; aunque Nannar nunca se recuperó del todo y es por ello que la Luna ya no brilla por si misma y solo refleja la luz de su hijo Utu, el sol.

Quiénes eran estos demonios; el primero, una tormenta del sur puede tratarse del demonio Han-Bi o Han-Pa , que no es otro que el propio Satanas; El segundo es un dragón, cuya boca al abrirse no se puede medir (puede tratarse del dragón Leviatán, la gran serpiente marina; o también hacer referencia al demonio hebreo Asmodeo que cabalga sobre un dragón y es el demonio de la lujuria que desposo a Lilith). El tercero es un leopardo sombrío, que se lleva se los jóvenes (entre los hebreos es equiparable al demonio Sidragasum/Bitru/Sytry, que tienta a los jóvenes al sexo) El cuarto es un terrible Shibbu, un lazo, que podemos vincular a los tornados (Samael en la mitología hebrea es el ángel de la muerte y el envenenamiento, amante de Lilith, lo identifican con el espíritu que se ocultó tras la serpiente para seducir a Eva; era representado empuñando una espada o un arco. Su nombre puede estar relacionado con la palabra del alfabeto hebreo samech, que se interpreta por ‘serpiente’ o con la palabra samiel o simún, que es el viento del desierto). El quinto es un furioso lobo, que no conoce el miedo (entre los hebreos Andras es un demonio con cabeza de búho, cuerpo desnudo de ángel alado, que cabalga sobre un lobo negro; es el espíritu de la ira y las discordias). El sexto va desenfrenado en contra de los dioses y no hablamos sino de la diosa Lamashtu o Labartu (en sumerio Dimme) un demonio femenino mesopotámico que luego fue asimilado por Lilith. Lamashtu era considerada hija de Anu, el dios del cielo, y a diferencia de sus compañeros demoníacos, ella hizo la maldad por su propia voluntad; seduciendo a los hombres, dañando a las mujeres embarazadas, a las madres y a los recién nacidos, bebiendo su sangre y causando la enfermedad y la muerte. Ella es en el mito mesopotamico compañera de nuestro último demonio, el séptimo descrito como una tormenta o viento maligno seco que arrastra a las plagas (langostas) no es sino el demonio Pazuzu.

Dos demonios de Mesopotamia tienen una estrecha relación con Lamashtu/Lilith; Alu era originalmente un demonio asexual, que se hizo en los atributos femeninos, pero más tarde se convirtió en un demonio masculino. Alu le gustaba de vagar las calles como un perro callejero por la noche y meterse en las habitaciones de las personas mientras dormían para aterrorizarlos. Se le describía como mitad humano y mitad demonio. En la tradición judía era llamado Ailo, y se decía que era una hija de Lilith, que ha tenido relaciones sexuales con un hombre. El otro demonio era Gallu, cuyo nombre era también utilizado como un término general o nombre múltiples demonios o de un grupo de ellos. Gallu aparece como Gello , Gylo o Gyllou en la mitología bizantina y es un demonio femenino que robaba a las madres los niños. Entre los Judíos, Gilû era considerado un nombre secreto para Lilith.

Mitos del oriente próximo (7) Tigris y Eufrates

Nannar/Sin y sus hijos: Ereshkigal, Utu/Shamash e Inanna/Ishtar van al exilio; pero no van solos, un quinto dios acompañaba a este grupo, el dios de las tormentas, Ishkur, el hijo menor de En-lil y Nin-Lil. Ishkur significa “montaña lejana”. Como hermano de Sin y tío de Ereshkigal, Utu e Inanna, Adad parece haberse sentido más en casa con ellos que en su propia casa. Los textos sumerios los sitúan constantemente juntos y cuando tiempo después Inanna vuelva a sumeria convertida en la diosa patrona de Uruk; en las ceremonias relacionadas con la visitas de An/Anu a su ciudad, Uruk, tablillas antiguas señalan que en la entrada en la corte de An/Anu, frente a la sala del trono están presentes los dioses: Nannar/Sin, Utu/Shamash, Ishkur/Adad e Inanna/Ishtar siempre juntos recibiendo y despidiendo al rey del cielo.

Nannar/Sin, Utu/Shamash e Inanna/Ishtar son respectivamente Luna, Sol y la estrella Venus; los luceros más brillantes de los cielos y las joyas que alumbran el reino de An/Anu, por lo tanto es comprensible su presencia; pero que valor tiene Ishkur/Adad en este grupo. Más aun, por qué En-Lil enviaría a su hijo menor lejos a las lejanas montañas de Anatolia.

Hay una primera explicación, Ishkur era joven y lo que llamaríamos un playboy. Entre los sumerios la palabra “da” significa tanto “amante” como “tío“; tenemos que “da-da (amante-tío)” invertida es “Adad” el nombre amable del dios. Adad siempre estaba con su sobrina Ishtar, podemos asumir de quien era amante el joven playboy.

Pero Ishkur/Adad no era solo un playboy; era un dios poderoso, dotado por su padre En-Lil con los poderes del rayo y las tormentas. Como tal fue reverenciado entre los hurritas e hititas como rey de sus dioses bajo el nombre de Teshub, los urarteos lo llamaban Teshubu (el que sopla el viento), entre los amoritas era Ramanu (átronador), los cananeos lo conocen como Ragimu (el que envía el granizo), entre los semitas se le llamaba Meir (el que Ilumina los cielos) y entre los indoeuropeos era Buriash (hacedor de luz), de donde deriva el nombre de Boreas (el viento frío del norte).

Según los textos En-Lil envió deliberadamente a su hijo menor para que se convirtiera en la deidad residente en las tierras montañosas del norte y el oeste de Mesopotamia; algo que logró ya que los hititas lo consideraban el rey de sus dioses. Pero también las tablillas de barro antiguas sugieren una segunda causa; diversos relatos épicos sumerios hablan de las discusiones y sangrientas luchas entre los dioses mas jóvenes. Dan la impresión de que la rivalidad original entre En-Ki y En-Lil siguió adelante y se intensifico entre sus hijos, con ocasionales enfrentamientos también entre hermanos. Algunas de estas batallas se llevaron a cabo contra una deidad llamada Kur —con toda probabilidad, Ishkur/Adad—. Esto podría explicar por que En-Lil estimo oportuno conceder a su hijo menor un lejano dominio, para mantenerlo al margen de las peligrosas batallas de sucesión.

Kur, literalmente significa “montaña”, “país extranjero”, o “tierra lejana”; llegó luego a identificarse con el inframundo, más concretamente con la zona contenida por el Apsu (así como la tierra es contenida/rodeada por el mar). La tierra de Kur (las montañas lejanas) fue visitada por los dioses de sumeria y acadia varias veces y por distintos motivos. Las antiguas tablas de barro contaban que el sol, la luna, y otros dioses, también pasaban tiempo en Kur. En-Lil vivió en ese lugar su destierro acompañado por Sud/Nin-Lil y sus hijos: Nannar/Sin, Nergal y Ishkur/Adad, para los cuales estas tierras no eran extrañas. El sol atraviesa de oeste a este cada noche por detrás de las montañas lejanas (Kur) para salir cada mañana en el levante, y la luna descansa allí al final del mes. Como Kur era lo más lejano a lo que se podía llegar, fue el lugar donde los demonios, monstruos y espectros se ocultaron de la vista de los dioses y tras la creación de los hombres Utu y Nannar decretaron que allí estaría el destino de los muertos, quedando asociado así el lugar al infierno y al inframundo.

Aunque los mitos no se ponen de acuerdo cómo, lo cierto es que Ereshkigal se volvió reina de Kur. La versión más conocida es que ella fue raptada por un dragón (o dragona para ser más precisos) que habitaba en el Kur y que obedecía a un demonio llamado Asag; uno de los engendros creado por An/Anu y Ki/Antum; que deseaba convertir a la bella diosa de la noche en su amada.

Ishkur fue en su rescate y lucho contra la dragona y su amante; tras mucho esfuerzo logra vencer y matar a la dragona y al demonio; pero, al destrozar las montañas, el agua del Apsu inunda la tierra. Ishkur coloca piedras sobre los cadáveres de los vencidos para contener las aguas, esas son las montañas actuales de Anatolia; los desagües de estas aguas son hoy el río Tigris y el Eufrates. Ishkur/Adad dejaría luego a En-Bilulu, dios de los ríos y canales a cargo de ambos ríos.

Este mito es comparable a la versión hitita donde Illuyanka, un monstruo en forma de dragón es muerto por Teshub, dios del cielo y de la tormenta de los hititas. Y es también asociable al Marduk babilonio venciendo a Tiamat y al Baal semita derrotando al Leviatan. Para los hititas y hurritas Teshub era un dios guerrero, que sostiene un rayo triple, armado con casco, un hacha doble y una espada; y que viajaba sobre las espaldas de  dos toros, Seri y Hurri, (‘Día’ y ‘Noche’). Es por ello que Ishkur/Adad y luego su hijo En-Bilulu fueron identificados con la constelación de Tauro.

Los hititas, también llamados hijos de Het o pueblo de Hatti fueron una población de origen indoeuropeo que se instaló en la región central de la península de Anatolia entre 1700 hasta 1300 a.C., teniendo en la ciudad de Hattusa su capital; a alrededor de esta ciudad se aglutinaron numerosas ciudades-estado de culturas muy distintas entre ellas, llegando por ello los hititas ser llamado el pueblo de los mil dioses, en realidad eran unos pocos con nombre distinto en cada población hitita. Los hititas por su dominio del hierro llegaron a crear un influyente imperio con tal superioridad militar que se convirtió en su tiempo en la “tercera” potencia en Oriente Medio (junto con Babilonia y Egipto).

Hay que indicar que los pueblos “indoeuropeos” —aquí hablamos más de una lengua compartida que una raza—, se iniciaron en una región entre los mares Negro y Caspio; y de ahí se “dispersaron” por Europa, Anatonia y de Persia a India. Entre los pueblos “indoeuropeos”, los aqueos llegados de los Balcanes allá por 2000 a.C. se establecieron en Grecia creando la civilización micenica, la cual absorbió parte de la cultura de los pueblos previos, minoicos y/o cretences.

La expansión aquea llegó a las costas de Anatolia en el mar Egeo y desplazó a los pueblos ubicados ahí; recordemos la celebre batalla de Troya contada en la Iliada de Homero. Estos pueblos indoeuropeos desplazados de la costa a las montañas por los aqueos son los que formarían la civilización hitita. Al final los aqueos también fueron desplazados allá por el 1200 a.C. por otro pueblo indoeuropeo llegado del norte, los dorios; los restos de la civilización micenica formaron en la hoy franja de Gaza a los pueblos filisteos que rápidamente absorbieron la cultura semita de la región.

Para los hititas su principal dios es el sol, al que se equiparaban al rey de los cielos; había un sol (rey) en el cielo, uno en el inframundo, en la tierra, otro en el mar; uno en cada pueblo. Los pueblos originales sobre los que se asentaron los hititas adoraban también al dios de la tormenta; para complementar las ideas indoeuropeas con las de los pueblos autónomos simplemente el dios Teshub, de las tormentas desposa a la diosa del sol y la luz de la región de Arinna; cuyo nombre es Wurusemu, y es Hepet o Hebat entre los hurritas; hijos de esta unión nacerían los demás soles (dioses). Cuando la influencia hitita paso a los hurritas y de estos a los asirios; el sol se volvería la imagen principal del panteón asirio.

Mitos del oriente próximo (8) Marduk, el usurpador

Dejando las montañas de Anatolia al norte volveremos a las costas del Golfo Pérsico en el sur, ahí Tiamat no se tomo muy bien la “muerte” de su contraparte; aunque en un principio no le dio importancia; las criticas de sus siervos y el aumento de las peleas entre los jóvenes dioses terminó por decidirla.

Tiamat se levanta cual ciclón que se eleva del mar y se prepara para invadir la tierra y el cielo. Es acompañada por Kingu, su último hijo con Apsu, y actual amante. Tiamat crea a doce bestias, entre ellas: Mushussu, un gran dragón con cuerpo de serpiente, patas delanteras de león y traseras de ave rapaz; Ugallu, una especie de demonio león, tiene cuerpo humano con cabeza de león y las patas de un pájaro, Huwawa (Sumeria) o Humbaba (Babilonia), fue otro monstruo con cara de león, dientes de dragón, que rugía como el agua de la inundación y poseía una gruesa melena y grandes pies; Umu, un demonio con cuerpo entre hombre y ave y que se volvió un demonio de las tempestades; Lararak o Latarak, con forma entre humana y león; entre otros.

Acompañaban también a Tiamat los hombres perro (licántropos), los hombres pez, siervos de la diosa del mar, que se ven obligados a la acompañarla; aqrabuamelus o girtablulus, los hombres escorpión, con torso humano y parte inferior de escorpión, llegaron desde las montañas lejanas (Kur), con Pabilsag, su rey al frente. Se unen a la diosa del mar los gigantes, entre ello los gemelos Lugalgirra y Meslamtea, (dos montañas, o mejor dicho una montaña con dos picos, por entre las cuales se ocultaba el sol); los gigantes traen a sus mascotas, grifos alados que preparan sus garras y picos. Los hombres toro (Lamassus, seres con cuerpo de toro, cabeza humana y alas de águila; en algunas representaciones son similares a esfinges aladas machos, ya que tienen cuerpo de león y no de toro; siendo conocidos bajo esta apariencia como Lammasus y a los seres con cuerpo de toro se les llama Shedus) se incluyen como parte de la agrupación de las bestias que apoyan a la diosa del mar, esfinges aladas llegadas del desierto vienen atraídas por el olor que se respira, son cazadores que huelen la futura comida. Tiamat confirió al dios Kingu la dirección de sus huestes y le amarró al cuello las tablas del destino.

Los dioses se reúnen para ver que hacer. En-Ki/Ea reconoce que ni él tiene el poder y la magia suficiente para vencer a su madre, pero convence a su hijo Marduk de que puede vencer a su abuela si combina los poderes de todos los dioses.

Estimulado por su padre, Marduk se ofrece a luchar pero necesita que los demás dioses le entreguen sus poderes y lo llamen a partir de ahora “rey”. En-Ki/Ea y Anu no tuvieron problemas en aceptar el trato, para el primero era lograr su sueño; para el segundo no ve otra oportunidad. En-Lil no estuvo muy de acuerdo pero tiene que ceder por orden de su padre An/Anu y entrega su arma “Amaru —el diluvio—” a Marduk. Así armado con un namzar (gancho), una ariktu (lanza), un shibbu (lazo), un qashtu (un juego de arco y flechas), un zizpau (garrote), y un kabab (escudo), junto con un puñal en cada mano Marduk parte a la lucha, lleva también el Amaru de En-Lil y el Imkhullu/Imhullu, el viento atroz (tornado), la unión de todos los vientos de An/Anu.

Guiando a los dioses y con los poderes combinados de todos dentro de él, Marduk logra vencer a Tiamat, que había asumido la forma de un “dragón”, aunque las representaciones lo muestran como una leona terrible, alada y patas traseras de águila (un poco como un grifo, de esta imagen posiblemente surgiría la imagen de la única bestia capaz de vencer dragones).

La lucha entre Marduk y Tiamat, es la lucha entre el orden y la luz que vence al caos y la oscuridad. Marduk mata a Kingu y se apodera de las tablas del destino; y con los restos y sangre de Kingu y lodo creará al hombre; un ser a semejanza de los dioses, pero destinado a adorarlos y servirlos. Desde entonces Marduk dejo de ser un simple dios de los campos, como su hermano menor Dumuzi/Talmuz para convertirse en dios del orden, las ciudades y la civilización. Marduk lleva ahora el epíteto de Bel (señor); y es llamado Bel-Marduk, y asume en los cielos la equivalencia al planeta Júpiter, que pierde En-Lil.

Los cambios de Marduk son muchos y significativos, la mayoría de los dioses vio con beneplácito estos cambios y apoyaron al usurpador. En-Ki/Ea ya no sólo gobierna el Apsu (las aguas dulces), sino todo el mar; es el Poseidón de Mesopotamia. La rama familiar de En-Ki/Ea asume muchas de las funciones que antes realizaba la rama familiar de En-Lil; y muchos hijos de En-Lil son rápidamente “adoptados” oficialmente como hijos de En-Ki/Ea; es por ello que en las versiones más modernas Nergal, Ishkur/Adad y En-Bilulu/En-Nugi aparecen como “hijos” de En-Ki/Ea; y quien había vencido al ave Anzu era Marduk y no Ninurta, el hijo mayor de En-Lil.

Al hijo de Marduk, Nabu, se le asigna el puesto de patrón de los escribas, asumiendo las funciones de la diosa Shala/Nisaba/Nibaba. Como heraldo de los designios de su padre se le equipara a Hermes griego y al planeta Mercurio; que en la religión Caldea representaba al planeta del príncipe heredero de los reyes de Babilonia.

El regalo de Marduk a su hijo fue el dragón alado Mushussu, que inicialmente, tras ser derrotado estuvo al servicio de Marduk. Tras la creación de la humanidad por Marduk, a Nabu se le dio el poder de escribir el destino de cada persona, tal y como los dioses decidieran en su reunión anual; en las tablillas de los registros sagrados, asumiendo funciones similares a las Moiras griegas y Parcas romanas; explica también el por que el planeta Mercurio no alcanza los cielos, sino que solo se le ve en el horizonte; como dios psicopompo o guía de los difuntos, esta constantemente regresando al inframundo, ubicado bajo el horizonte no visible.

Marduk dispuso también que el demonio Huwawa/Humbaba sería guardián de los bosques de cedros, a Pabilsag y Lararak se les puso como guardianes de las puertas del inframundo; dando lugar a los vencidos de ocupar sitio en el nuevo orden. Los hombres escorpión fueron puestos al servicio de los dioses del sol: Utu/Shamash en la tierra y Nergal/Erra en el inframundo y vigilaban las puertas del cielo y el infierno; los hombre-pez pasan al servicio de En-Ki/Ea, siendo el más conocido Oannes, y son enviados luego por Ea para enseñar a la humanidad a crear la civilización; los toros alados se vuelven cabalgaduras de los dioses y aun hoy forman parte de los mitos de la región, Mahoma ascendió a los cielos en un lamassu. Otros demonios eran tan terribles e ingobernables que quedaron contenidos en el submundo.

La imagen de Marduk luchando contra Tiamat se repite en otras culturas; es Zeus contra Tifón o Apolo contra Pitón, Seth contra Apofis o Baal contra el Leviatan, Thor contra Jörmundgander, la serpiente de Midgard o Teshub acabando al dragón Illuyanka.

Que En-Lil/El cediera sus poderes a Bel-Marduk/Baal fue algo no muy bien visto en la religión semita; es por ello que los hebreos detestan tanto a Baal, no porque fuera dios de filisteos, asirios y fenicios; sino porque arrebato los poderes del dios que consideraban el mayor de todos; y de paso Marduk es dios de Babilonia, la más odiada ciudad bíblica.

Hay una razón histórica también en este cambio de rey de los dioses. La sumeria en decadencia ubicada al sur con sede en la ciudad de Eridu (ciudad de En-Ki) y los pueblos acadios con sede en Nintur (ciudad de En-Lil) terminan por ser absorbidos por los pueblos caldeos cuya capital es la ciudad de Babilonia y cuyo dios patrón era Marduk. El centro de poder civil y religioso de la región simplemente se reconfiguró y trasladó. Este cambio perdurará hasta la caída de Babilonia, primero ante los persas y luego ante griegos y romanos.

Se acota que los “gemelos” Lugalgirra y Meslamtea, fueron asociados o identificados con otros dioses y demonios. Lugalgirra era identificado con Lulal (un hijo de Ishtar) y con Lararak/Latarak, un ser híbrido entre hombre y león, Lugalgirra solía ser un dios protector de las entradas, para lo cual se colocaban figurillas en templos y hogares.; aparecía representado mediante una figura humana vestida con una piel de león sosteniendo un látigo, o bien como un león. El segundo, Meslamtea, era dios de la ciudad de Cuta, su nombre deriva de Emeslam o Meslam, significa ‘exuberante árbol’; esto es un dios del árbol y del mundo subterraneo; Meslamtea era en el mito local un hijo de En-Lil (dios de la atmósfera), y de Nin-Lil (una diosa de las semillas), fue identificado como un guerrero similar al dios de la guerra Ninurta; luego parece que se volvió contra su propio pueblo y sus rebaños, trayendo grandes plagas; quedando asociado al dios Nergal.