Melusine

Melusine (o Melusina) es una figura de la leyenda y el folklore europeo, es un espíritu femenino de las aguas, de manantiales y ríos sagrados. Su historia se inicia con su madre. Se dice que Elynas, Rey de Albany (un antiguo nombre de Escocia) fue un día de caza y se encontró con una bella dama en el bosque, llamada Pressyne. Él la persuadió a casarse con él y ella acepto con la promesa de no entrar en su cámara cuando se bañara o pariera a sus hijos. Ella dio a luz a trillizas y deseoso de conocer a sus hijas Elynas entró en la habitación, rompiendo la promesa hecha. Pressyne abandono el reino con sus tres hijas viajando a la isla perdida de Avalon.

Las tres niñas: Melusine, Melior y Palatyne, crecieron en Avalon. A sus quince años, Melusine, la mayor, pregunta por qué viven encerradas en Avalon. Su madre le explica la promesa rota de su padre. Melusine busca cobrar venganza. Ella escapa de Avalón, capturando y encerrando a Elynas. Pressyne se enfureció cuando supo lo que la chica había hecho y la castigó por su falta de respeto a su padre. Melusine fue condenada a tomar la forma de una serpiente de la cintura para abajo todos los sábados, su única salvación de aquella maldición era encontrar el amor de un hombre, que no podría verla nunca en ese estado, en caso de que el marido descubriera su secreto quedaría transformada para siempre en esa forma monstruosa.

En otras versiones se la representa con dos colas de pescado (como una sirena septentrional) de la cintura para abajo; y a veces es ilustrada con alas de dragón, es por tanto un peligroso espíritu de las aguas, especialmente para los hombres, que como las Nixies que arrastran al fondo de los rios a los desafortunados, asemejándose a la Loreley de río Rin. Melusine es una de esas hadas pre-cristianas que a veces raptan a los niños; igual como Vivían, la dama del lago, quien rapta al infante Lancelot, o como las damas blancas que se aparecen en los caminos y bosques llevándose a los hombre al otro mundo.

La historia de Melusine no termina aquí, su importancia radica que varios pueblos hacen a sus reyes y gobernantes descendientes de esta sirena. Entre esos tenemos a Raimundo de Lusignan quien cuando se hallaba cazando un jabalí en el bosque de Coulombiers, mató accidentalmente a su tío Aimery, Conde de Poitou (Francia), gobernante de la ciudad de Poitiers. Raimundo trató de calmarse en la Font de Cé (Fuente de la sed). Melusine se le apareció en todo su esplendor danzando en medio de otras hadas. Gracias a su extraordinario poder logró que Raimundo pareciera inocente y aceptó casarse con él; ahora heredero del condado de Poitou. Al igual que su madre puso condiciones similares, el marido nunca debía entrar en su cámara privada un sábado. Bajo sus instrucciones, Raimundo construyó la torre del castillo de Lusignan para tal fin y otras fortalezas que ampliaron pronto el reino. De ese matrimonio nacerían diez hijos, todos con algunas distorsiones físicas (orejas muy grandes, ojos rojos, largas narices, etc.).

La armonía del matrimonio fue interrumpida cuando el curioso marido rompió las condiciones de su baño y oculto espió a su esposa. Ocurrió un Sábado en que el hermano del marido, que llegó de visita, se extrañó de que no estuviera la señora de la casa. Le calentó la oreja a su hermano y se despertaron sus celos y por ello la espió. Pero en vez de ver una sesión de devaneos amorosos como esperaba, encuentra a Melusina dándose un baño, sola y feliz de estarlo. Y en esta felicidad de la esposa, Raymundo completa extrañado y alucinado que tiene una cola de serpiente con la que agita alegremente el agua del baño.

Melusina se da cuenta de que Raymundo ha roto su promesa y la ha espiado y se siente herida por ello. Pero deja pasar el tema y espera. Le concede una segunda oportunidad. Pasa algún tiempo y el hijo mayor ha armado un lio y quemado un monasterio con los monjes dentro. Entonces Raymundo monta en cólera y la acusa ser el origen de esta maldad porque al fin y al cabo el es su hijo y ella no es mas que una serpiente.

Y ahí se derrumba Melusina, ha sido traicionada y humillada en la corte; se transforma en dragón y sale volando con un fuerte lamento. Raymundo queda desolado al comprender que por sus palabras ha perdido lo que mas amaba, e ingreso en un convento como monje en Montserrat.

Melusine nunca más fue visible a los ojos mortales, aunque dicen que oculta protege a sus descendientes, que serían futuros reyes de Chipre y Jerusalén en la época de las cruzadas (y el mito explica porque eran poco agraciados físicamente). La leyenda señala que el hada Melusine cuidaba a los descendientes de la dinastía de Lusignan, apareciendo cual banshee en la muerte de alguno de ellos. También señalan las leyendas que se escucharon lamentos la noche antes de que una explosión demolió la torre de castillo de Lusignan y que vuelve durante unos días a vigilar las fortalezas que había construido.

Otro pueblo que se involucra en la leyenda es el de Luxemburgo. En esta caso es el conde Sigfrido de las Ardenas es quien casa con Melusina, quien por arte de magia hizo aparecer el castillo de Bock la mañana después de su boda. En los términos de su matrimonio, ella también requiere un día de cada semana de privacidad absoluta. Por desgracia, Sigefroid, como era llamado en Luxemburgo no puede resistir la tentación, y en uno de los días prohibido espió su baño y descubrió a una sirena con dos colas. Al dejar salir un grito de sorpresa, Melusina lo descubre, y su baño de inmediato se hundió en la tierra, con ella. Melusina sube a la superficie brevemente cada siete años como una bella mujer o como una serpiente, con una pequeña llave de oro en la boca. Quien pueda obtener la llave, podrá liberarla y reclamarla como su esposa.

Melusine es utiliza a veces como una figura heráldica, por lo general en Escudos de armas alemanes, donde se apoya en sus colas escamosas en cada brazo. El escudo de armas de la ciudad de Varsovia cuenta con una sirena (en polaco identificada como una Syrenka) muy parecida a una representación de Melusine, pero blandiendo una espada y escudo en cada mano, indicando la influencia de esta ninfa en el norte europeo.

Nixies y Nixs (Nøkkens).

 

Nixie

Las versiones de estos elementales del agua varia según las regiones, en Alemania las Nixies son principalmente bellas ninfas (o sirenas) que viven en el río Rin y sus afluentes. Las más famosas de estas hijas del Rin son: Wellgunde, Woglinde, y Floßhilde (Flosshilde) aparecen en la saga de los Nibelundos de Richard Wagner como ninfas que buscan recuperar el anillo maldito forjado con el oro robado a su padre, el poderoso Rin. En este grupo entra la famosa Loreley, que con sus cantos atrae a los pescadores del río y los arrastra bajo las aguas. En algunos casos la nixie se casa con algún humano, pero siempre abandona al marido regresando a la fuente o arrollo de donde procede, ya que no puede permanecer mucho tiempo fuera de su elemento. Algunas se pasean entre los hombres y ocultan su cola de pescado en trajes largos, pero pueden ser reconocidas por tener mojado el dobladillo del mismo.

En las regiones escandinavas, los Nix suelen ser jóvenes varones que desnudos o vistiendo finas ropas muy gastadas tocan violines a las orillas de cascadas y arroyos. En esas tierras se les conoce como: Nøkken (Escandinavia), Nykk (Noruega), Nikr (Suecia), Nikke, Nøk(ke) (Dinamarca), Nykr (Islandia), Necker (Alemania), Nicker (Holanda). Al igual que las rusalkas rusas que atraen a los hombres; estos genios de las aguas atraen a mujeres (principalmente las embarazadas) y a niños (sin bautizar preferiblemente) con sus cantos para luego ahogarlos en las aguas.

Nokken

En algunas versiones se los considera inofensivos, y enseñan a juglares y bardos viajeros el arte de encantar con la música. Suelen ser seres multiformas, ya pueden variar su apariencia, siendo una de sus preferidas la de un caballo blanco, que al igual que con los selkies irlandeses, corren con el jinete incauto que se atreve a montarlo hacia las aguas para ahogarlo. Bajo esta apariencia se le llama: Bäckahästen (Escandinavia) o Strömkarlen (Suecia).

Bäckahästen

Tanto Nix, como Nixies, actúan aveces como banshees, anunciando con sus cantos que un pobre diablo se ahogará pronto en las aguas de los rios y lagos que cuidan.

Tipo de Brujas (4) El hada mala.

Al igual que los tríos anteriores no se trata de mujeres mortales, sino de antiguas diosas, hoy reducidas a hadas locales y espectros. Algunas, como sirenas y ondinas son hermosas mujeres que atraen a los hombres a los rios para ahogarlos (ejemplo las Alamoas en Brasil y Loreley en el Rin alemán). Otras como las Lamias son vampiros bebedores de la sangre de niños (una forma de explicar la enfermedad y mortalidad infantil) capaces de transformarse en animales. Se incluyen a hijas de dioses como la bruja Circe que transformó en animales los compañeros de Odiseo (Ulises) y estuvo a este por cinco años en lo que fueron cinco días. En este grupo podemos encontrar también al hada mala de la bella durmiente, capaz de alterar el tiempo y donde cien años pasan en una sola noche. No interactúan con los hombres, los asuntos humanos no son de su incumbencia, pero si estos se acercan a sus dominios pueden ser muy peligrosas. Puede crear tormentas y molestar al ganado por puro placer. Ejemplo tenemos a la bruja Baba-Yaga de la tradición rusa, que vive en el bosque y es capaz de ello y más. Cuando sucedió el accidente de Chernobil, muchos habitantes culparon del desastre a esta bruja de los bosques rusos.

Las Sirenas

Las Sirenas son un grupo particular de ninfas, inicialmente con cuerpo de ave y rostro humano, terminaron con el paso de los siglos en ser hermosas mujeres con la parte inferior de pez (asemejándose a las nereidas).

En Inglaterra se las conoce como Mermaids y en Escandinavia como Merminnes; estas sirenas nórdicas, en vez de una cola poseen dos. Por lo general, las sirenas atraen con sus bellos cantos hipnóticos a marinos en sus barcos, hasta que las naves chocan contra las rocas; luego las sirenas arrastran bajo las aguas a los marinos y pasajeros para devorarlos. Famosas son las sirenas del cuento de Peter Pan, que tratan de ahogar a la joven Wendy, (solo por jugar, según ellas).

El origen de las sirenas es muy variado, muchos hablan de que se trata de un castigo o una maldición. Famosa es la diosa siria Derceto, que se arrojó a las aguas, después de matar a uno de sus sacerdotes y abandonar a la hija de ambos en el desierto; Derceto recibió la cola de pez como símbolo de su pecado, y su hija, criada por las palomas, se convirtió en Semíramis, reina de Babilonia. Igual ocurre en Bretaña, donde Ahez, hija del rey Grallon, entregó la ciudad de Ys al mar y al diablo. Fue castigada al ser arrojada al mar, donde habría engendrado luego a todas las sirenas de los mares septentrionales.

Las sirenas más famosas son Leusiconia, Lidia y Parténome. Hijas del dios Aqueloo, un río personificado con figura de hombre con cola de pez y por madre una musa –aunque los mitos no se ponen de acuerdo en cual musa fue su madre–. Los Argonautas sobrevivieron a su influjo porque Orfeo, que les acompañaba, cantó tan maravillosamente que anuló completamente su seductora voz. Odiseo (Ulises) las venció cuando en su regreso a Itaca, al pasar cerca de roca de las sirenas, puso cera en los oídos de los marinos y se ató al mástil del barco para escuchar sus increíbles cantos. Al ser vencidas, las sirenas tuvieron que inmolarse. Una de ellas, Parténope, una vez muerta fue arrastrada por las olas hasta la playa y allí fue enterrada con múltiples honores. En su sepulcro se instaló después un templo. El templo se convirtió en pueblo, y finalmente el lugar se transformó en la próspera ciudad de Nápoles.

Hay tres sirenas famosas en el norte europeo; la primera, Loreley, habita en una roca en el poderoso río Rin y con sus cantos atrae a los marineros y los ahoga en aguas del poderoso río. Las otras dos sirenas eran hermanas y un día salieron del profundo mar Báltico. La primera, muy niña todavía, se quedó en Dinamarca; la sirenita, como se le conoce, aún se le puede ver sentada frente a las costas de Copenhague; lugar donde enamoró al joven Hans para que contara una historia de amor. La segunda hermana siguió por la costa y fue capturada por un mercader que quería hacer fortuna exhibiéndola; un humilde pescador llamado Wars escuchó sus gritos de ayuda y la rescató, en agradecimiento la joven sirena llamada Zawa prometió que siempre protegería a los suyos y a su pueblo; la ciudad lleva hoy el nombre de ambos Warszawa (Varsovia) y tiene como escudo a la joven sirena armada que juró protegerlos.