Cosmogonia (9) La multitudinaria descendencia del Océano (Los Oceanidas o Potamoi)

A diferencia de sus hijas, los hijos varones de Océano y Tethys no tuvieron gran importancia o suerte; por lo general se vieron sometidos a los designios de los dioses, y tuvieron que soportar que muchas de sus hijas (las nayades) fueran violadas por los mismos, sin poder hacer mucho por salvar o vengar el honor de tales deshonras.

oceanidas

Los ríos de Grecia y sus historias

Aqueloo era uno de los ríos más importante de Grecia era hijo de Océano y Tethys, o en otras versiones de Océano y Gea. La razón de esta segunda ascendencia se debe a las representaciones más comunes del río; un ser con cuerpo de toro con rostro humano; pero en otras es un hombre con rostro de toro, similar al minotauro; y donde el toro era un animal sagrado de la diosa de la tierra. Como todos los ríos, se le suele poner la piel verde, o verde-azulada (cían). El poeta Hesiodo señala que Poseidón volvió a Aqueloo el príncipe (gobernante) de todos los ríos, en parte de ello por ser el río más grande de agua dulce en Grecia, y era a menudo representado como el dios del agua dulce en general. Su mito más importante es la disputa con Heracles/Hercules por la mano de la princesa Deyanira, hija del rey Eneo que gobernaba la región de Calidón, donde el río fluía, y cuyas inundaciones y sinuosidades alteraba constantemente los limites de la región, provocando con ello muchas disputas entre los lugareños. Según la leyenda, Deyanira estaba prometida al dios del río, pero cuando el pretendiente hizo su aparición, primero como toro, luego como serpiente y finalmente como hombre con cabeza de buey, por la cual escurría agua como quien sale de una piscina, la chica solo sintió terror. La hermana de difunto Meleagro (quien mato al terrible jabalí de Calidón, con ayuda de la heroína Atalanta) se negó a desposar a tal pretendiente, y tuvo la ayuda del mayor y más fuerte héroe del momento; Heracles disputó con el río la mano de la chica y lo venció cuando Aqueloo se transformó en toro y atacó al héroe, el héroe le rompió uno de sus cuernos.

Aqueloo

Aqueloo vencido cedió la mano de la princesa, pero el río luego tendría amores con Perimela (hija de Hipodamante), o en otras versiones con Perimede, una hija de Eolo, (uno de los hijos de Heleno, padre de todos los pueblos griegos, y no confundir con el hijo de Poseidón, señor de los vientos de igual nombre). Perimede tuvo entre sus hermanos a reyes tan importantes como: a Creteo (el abuelo de Jasón), Sísifo (quien quiso engañar a Hades y fue castigado a cargar una piedra por la eternidad), Deyoneo (el suegro de Ixión), Salmoneo (quien intentó igualarse en Zeus y este lo mato con un rayo), y Atamante, entre otros. Según el mito Perimela fue lanzada de un risco, cuando su padre descubrió sus amores con el dios río. Aqueloo la cogió al vuelo evitando que se estrellara. Suplicó a Poseidón que no dejara que la joven muriese y que le permitiera abrazarla eternamente. Perimela se convirtió entonces en una de las Equínades, islas que se encuentran en la desembocadura del Aqueloo, rodeada continuamente por los brazos de este río.

Aqueloo - sirenas2

Las Equínades fueron el sitio de refugio de quienes escapaban de maldiciones; uno que se ocultó en las islas recién formadas en el delta del río fue el matricida Alcmeón, quien mató a su madre por ser la causante de la muerte de su padre. Según los mitos ya han transcurrido varias generaciones, y producto de la maldición del collar de Harmonía ha provocado la caída de la familia de Cadmo, los hijos se han disputado el trono, siendo la historia de Edipo casado sin querer con su propia madre una de las más grandes tragedias griegas. Dos hijos de Edipo disputan ahora el trono de Tebas; Eteocles niega respetar el acuerdo con Polineces, de reinar cada uno un año; Polineces se refugia en Argos con el rey Adrasto; quien apoya a Polineces en su reclamo del trono tebano. Para ello se forma un ejercito dirigido por siete caudillos, entre ellos Anfiarao, quien se negaba a participar, pues como adivino predecía su muerte. Polineces convence a Erifila, la esposa del caudillo, a cambio del collar de Harmonía. Anfiarao muere como estaba predicho, mientras Polineces y Eteocles de matan mutuamente en duelo. Alcmeón cobra venganza por al muerte de su padre, sabiendo que la culpable es su madre y escapa; llega a la corte del rey Fegeo casa con la hija del rey, Arsínoe, y le regala el collar maldito; pero no puede descansar y por su matricidio es perseguido por las Erinias (Furias). El oráculo le indica que sólo puede escapar de las furias si llega a una tierra creada después la muerte de su madre; estas eran las Equínades. Su suerte no termina aquí, abandona a su esposa, pero el río Aqueloo le da a su hija Calírroe (se aclara que hubo varias ninfas y princesas con este nombre; entre ellas una oceanide de igual nombre fue amante del gigante Crisao y madre de otro gigante, Gerión), pero debe entregar como dote el collar maldito; Alcmeón regresa a la corte del Fegeo, pero no logra cumplir sus planes, el rey lo captura y ordena su muerte por traición. Calírroe, ya con dos hijos de Alcmeón, Acarnán y Anfótero, pide ayuda a los dioses para vengar a su marido y estos son convertidos en adultos y van al reino de Fegeo, matando al rey y todos sus hijos. Los hijos de Calírroe escapan de la furia de la población y entregan el collar al templo de Delfos, terminando así con la maldición del collar.

Otra de las hijas de Aqueloo fue la ninfa Dirce, quien también estuvo envuelta dentro de la maldición de collar de Harmonía. Según los mitos esta ninfa desposo a Lico, quien gobernó Tebas como regente y luego como tirano. Se cuenta que Lico y Nicteo llegaron a Tebas cuando reinaba Penteo, esposo de Ágave, hija de Cadmo. Pero Penteo no duró mucho en el trono, un nuevo culto, el iniciado por Dioniso un sobrino político (hijo de Semele, hermana de Ágave), provocó la muerte de Penteo, y el trono fue asumido por Polidoro, otro de los hijos Cadmo; quien estaba casado con la hermana de Nicteo y Lico. Polidoro muere y debe heredar su hijo Lábdaco, pero este muere y su hijo Layo, aún niño es el heredero. Es entonces que Nicteo asume el trono. Antíope, hija de Nicteo, queda embarazada de Zeus, la chica huye ocultándose en la corte del rey Epopeo. Nicteo no soporta la ida de su hija y muere; dejando la regencia a su hermano Lico y pidiéndole que recupere a su hija. Lico conquista el reino de Epopeo, matando al rey y trayendo a su sobrina, dejando a los hijos de la joven, los gemelos ZetoAnfión abandonados en el monte Citerón. Antíope termina como esclava de Dirce. Años después logra escapar, recuperar a sus hijos, y estos vengan a su madre, tomando el trono de Tebas y atando a Dirce a un toro, quien la arrastra por el campo hasta morir. Según los mitos, donde su cuerpo terminó surgió una fuente que lleva su nombre.

sirenas

Las hijas más famosas de Aqueloo fueron, sin embargo, las Sirenas; la madre es alguna de las Musas, aunque ninguna de las candidatas se atribuye o acepta ser la ascendiente de tales seres quiméricos, delineados con cuerpo o piernas de ave y rostro humano, pero que el siglo IX fueron descritas como seres pisciformes, mitad mujer, mitad pez, más similares a las antiguas nereidas y posiblemente debido a la confusión de sus mitos. Una de las historias señala que eran ninfas con cuerpo humano y siervas de Demeter, cuando fue raptada Perséfone, la diosa de la agricultura transformó a las ninfas en aves con rostro humano y las envió a buscar a su hija; estas volaron hasta que se cansaron y se establecieron en la isla de Anthemusa (que los expertos señalan que pueden ser la isla de Capri o la isla de Ischia en el golfo de Nápoles). Las sirenas suelen ser citadas en tríos, pero sus nombres variaban según la región donde se las adoraba; entre los registrados se incluyen: (1)Agláope (bello rostro), (2) Telxiope (aclamadora), (3) Telxínoe (encantadora), (4) Pisínoe (persuasiva), (5) Parténope (voz de doncella), (6) Ligea (entonada), (7) Leucosia (blanca, pura), (8) Molpe (canto) y (9) Teles (perfecta), entre los más comúnmente citados.

Las Sirenas aparecieron en varios mitos como seres terribles que seducen a los marinos con sus cantos y los atraen hasta ellas para devorarlos; y al menos se sabe de dos naves que sobrevivieron a sus encantos; la primera fue la nave de los Argonautas, cuyos cantos fueron ocultados por la voz de Orfeo, quien viajaba con los marinos. La segunda fue la nave de Odiseo; quien puso cera en los oídos de sus hombres y se ató al mástil para escuchar los cantos y no poder ser llevado por los mismos. Se sabe que ese fue el final de aquellas criaturas devoradoras de hombres, que viendo que un mortal se resistía a sus cantos se lanzaron a la aguas del mar y se suicidaron. Los restos de Parténope llegaron a la costa y fueron enterrados, sobre sus restos se construyó luego un templo y finalmente una ciudad creció a su alrededor, hoy la ciudad de Nápoles; pero también se dice que los restos de aquellas criaturas son tres pequeñas islas en la costa suroeste de la región de Campania, ahora nombradas como: Licosa, San Pedro y La Galetta.

Inaco

Inaco reinaba en Argos, una ciudad del Peloponeso. Los mitos dicen que ante su pasividad ante los dioses terminó perdiéndolo todo. Su hija Io fue reclamada como sacerdotisa por la diosa Hera, pero Zeus se prendó de la joven y la rapto, ello provocando la furia y venganza de la diosa, e hizo que la joven escapara hasta que terminó en Egipto y se volvería madre de una línea real que acabaría finalmente en Perseo y Dioniso. Eris (la diosa de las disputas) intervino y volvió la pasividad de Inaco en odio a los dioses, ello provocó que Zeus cansado de sus reproches lo transformara finalmente en el río de la región de Argólide en el Peloponeso que pasa por la ciudad que reinaba. Las mala suerte de Inaco no terminó, participó en la disputa por la región entre Hera y Poseidón; de la cual fue juez junto con sus ríos tributarios los ríos Asterión y Cefiso. Cuando el jurado dio la región a Hera (varias hijas de Asterión habían sido nodrizas de la diosa), Poseidón dado que no podía provocar otra inundación, como ocurrió en la región de Ática, con su disputa con Atenea; castigo a los tres ríos privándoles del agua, y sólo tendrían curso cuando lloviera.

ladón

Otros ríos importantes de la región del Peloponeso fueron: Eurotas y Ladón. Eurotas fue padre de la ninfa Esparta quien desposo al rey Lacedemon (hijo de la pleyade Taigete y Zeus), ambos serán padres de Euridice, quien casa con el rey Acrisio (un descendiente de Io) y quienes serán padres de Dánae, la madre de Perseo. Por su parte Ladón fue el padre de la ninfa Dafne. Según los mitos cuando joven Eros recibió de su madre Afrodita el arco y las flechas, Apolo se burló diciendo que hacía un niño con tales armas.

Dafne

Eros se vengó disparando en el dios una flecha dorada cuando conoció a la ninfa Dafne, provocando un amor enardecido por la chica; pero lanzó una flecha de plomo en la joven, quien con solo ver al dios sintió tal repulsión, y huyo en veloz carrera perseguida por el dios de las artes. Antes de que Apolo la agarrara, Dafne pidió ayuda a su padre, quien la transformó en el árbol de laurel; desde entonces a los ganadores de competencias deportivas y artísticas el dios los premia con una corona de ramas de laurel.

Siringe

Otra hija de Ladón fue Siringe; esta ninfa fue acosada por el dios campestre Pan, ante los avances del dios de los pastores, la ninfa fue transformada por su padre en las cañas que crecen en sus orillas. Pan cortó las cañas e hizo la famosa flauta que lleva el nombre de dios, pero que también se conoce como siringe. Otra de las hijas de Ladon mencionada en los mitos es Telpusa, diosa de una pequeña fuente que nutre a la ciudad del mismo nombre, es conocida también como una diosa de la primavera.

Peneo

El mito de Dafne se confunde con el de otra nayade, Cirene, nieta del río Peneo, en la región de Tesalia. Según los mitos el río Peneo le quitó a su hermano, el río Escamandro (río que alimentaba la ciudad de Troya) a su novia, la ninfa Creúsa (no confundir con la primera esposa de Eneas, o con la segunda esposa de Jasón, ambas de igual nombre). Fruto de esa unión tenemos a Flegias, quien se volvería rey de los Lapitas.

Cirene

Hijas de Flegias fueron Cirene y Coronis; ambas amantes de Apolo. A Cirene no le gustaban las labores femeninas y prefería labores del campo y la caza, defendiendo a su rebaño de ovejas contra un león, atrajo la atención de Apolo, quien se enamoró de la ninfa por su valor y la secuestró llevándola hasta Libia (África); fruto de esa unión fue el dios Aristeo, quien regresó luego a Grecia y se estableció en Beocia, donde enseñó la apicultura (cría de abejas). Aristeo persiguió a la ninfa Eurídice, amada de Orfeo, pero esta en su huida piso una víbora que la mordió, provocando su muerte, causa por la cual Orfeo desciende a los infiernos a buscar a su amada.

Coronis

Coronis también fue amada por Apolo; quien deja a un cuervo (eran de plumaje blanco en ese entonces) para vigilar a la chica. Según los mitógrafos la joven, ya embarazada del dios, se enamora de un joven de la región; Apolo es avisado por un cuervo (que hasta entonces tenía las plumas blancas), la furia del dios fue tal que volvió negras las plumas del ave, para indicar que es un portador de malos augurios; y lanzó flechas contra la joven que lo traicionó matándola, luego haciéndole una cesaría extrae el fruto de sus entrañas. El niño sería Asclepio/Esculapio; el dios lo puso en manos del centauro Quirón para su cuidado, y el niño se volvería dios de la medicina.

asopo 2

Asopo fue un dios río que tenía la peculiaridad de gobernar dos causes de agua, uno en la región de Beocia (centro de Grecia) y otro en el Peloponeso. La explicación de esta peculiaridad es que ambos causes desembocan en el golfo de Corinto. Fuera de esta peculiaridad, se cuenta que Asopo cansado de las violaciones de los dioses a sus hijas, en una oportunidad encontró a uno acostándose con una de ellas, furioso se lanzó contra el dios, pero para mala suerte resultó ser Zeus, quien en un momento de desconcierto se vio obligado a escapar, pero apenas alcanzó la montaña pudo atacar ahora al río; quien retrocedió ante los rayos que lanzaba el padre de los dioses; desde entonces Asopo fluye tranquilo y calmo, y en recuerdo de aquello todavía en sus aguas se encuentran pequeños trozos de carbón.

rios de grecia

Las hijas de Asopo con su esposa, la nayade Metope, una hija de su hermano Ladón, fueron en su mayoría raptadas por los dioses, ante instigaciones de Afrodita, algún pleito tendría con el dios río que no se aclara en los mitos. Así entre las muchas hijas de Asopo se pueden citar a: Córcira y Salamina que fueron raptadas por Poseidón y llevadas a la islas que tomarían su nombres; Egina, quien fue amante de Zeus y puesta como señora de la isla homónima; Sinope y Tespia, raptadas por Apolo, con la primera sería madre de Sirio, rey de Siria, la segunda daría nombre a una ciudad en la región de Beocia; Harpina y Tanagra fueron raptadas por Ares, y finalmente citamos a Tebas, quien se volvería esposa de Zeto, mientras gobernaría la ciudad de Cadmea (la fundada por el héroe Cadmo), pero que sería renombrada por su ahora esposo por el nombre de la ninfa, nombre con que aún se conoce a la ciudad en la actualidad.

alfeo

Alfeo era un río de Peloponeso, se enamoró de la ninfa Aretusa, quien era seguidora de la diosa Artemisa. Cuando el río la persiguió, la diosa convirtió a la chica en fuente, que escapó por el submundo y brotó de nuevo en la isla de Ortigia frente a la ciudad de Siracusa (en Sicilia). Alfeo se negó a renunciar su deseo por la ninfa y se mezcló con sus aguas; tanto es así que se dice que si se lanza una moneda en el río (en Grecia), esta aparece en la fuente (en Italia).

Eveno era un río en Etolia; el centauro Neso hacía de barquero en el lugar donde su cause era más caudaloso. Deyanida, la ultima de las esposas mortales de Heracles quiso cruzar el río, pero el centauro deseó a la mujer y la secuestró. Heracles mató al centauro con una de las flechas envenenadas con las sangre de la Hidra. Antes de morir, el centauro le dijo a Deyanira que conservara su sangre y cuando su marido dejara de amarla la untara en la ropa del mismo para recobrar su amor, así el centauro engañó a la joven, quien cuando sintió que el amor del héroe declinaba unto la sangre en la túnica del héroe y ello le provocó una muerte lenta al quemarle la piel. La chica al ver lo que provocó se suicidó. Por su parte Neso murió en las orillas del río Eveno y desde entonces sus aguas tomaron un olor putrefacto.

Los grandes ríos fuera de Grecia

Si bien muchos ríos fuera de sus fronteras eran conocidos por los griegos gracias al comercio de la antigüedad, eran mencionados más como referencias geográficas de los pueblos que habitaban en sus desembocaduras, dado que eran desconocidos en sus extensiones río arriba. Una de las leyendas que más toco este aspecto fue el regreso de los Argonautas a su punto de partida. La primera y posiblemente la versión más segura es la sugerida por el historiador clásico Herodoto; esto es que partiendo de Grecia, cruzando el Helesponto y el Bósforo hasta alcanzar el mar Negro, bordeando la costa norte de Anatolia hasta alcanzar el reino del rey Estes; y luego los Argonautas regresaron marcha para atrás por donde habían venido.

Pero escritores y poetas posteriores que tuvieron en sus manos esta leyenda se vieron influenciados por los grandes poemas de Homero, y con ello su deseo de incluir a las sirenas, cíclopes y otros monstruos míticos. La versión más conocida es la correspondiente a Apolonio de Rodas, en ella aparece que el regreso se dio entrando por el delta del río Istro, que era el río que nace en los Alpes y atraviesa las tierras al norte de los Balcanes. Su nombre moderno es Danubio, río vinculado entre los pueblos celtas a la diosa madre Dana, de quien descenderían todos los dioses celtas; y donde los celtas veían en las fuentes de ese río el origen de su cultura, que se expandió por toda Europa nor-occidental, llegando hasta las islas británicas donde se asentaron finalmente estos dioses.

Istro

La versión de Apolonio señala que a su regreso de Colquida, los argonautas evitando las paredes que se cierran y aplastan las naves (el Bósforo) optaron por entrar por el delta del Istro y subieron hasta llegar al pie de los Alpes, según la historia el río conectaba con el mar Adriático, de ahí llegaron a las costas del norte de Italia, subiendo ahora por el Eridano; que según los mitos era el río donde el imprudente Faetón cayo de los cielos, y sus aguas aún hierven, y por tal motivo se hunden bajo tierra y llegan a Estigia, aumentando aún más la niebla del lugar.

Eridano

El Eridano a sido relacionado con varios ríos del mundo, pero suele ser vinculado con más frecuencia con el río Po del norte de Italia; pero en esta versión se pone al Po como uno de los tres brazos del río; los otros dos eran el Rin que viaja al norte y el Rodano que se mueve al sur; mientras que el tronco principal del río recorría Hiperboría, una región más al norte de Tracia (los Balcanes) y que los griegos asumían era el norte del mundo; y por eso el Eridano también se vinculaba con el Danubio.

Tanais

Bajando ahora por el Eridano que va al sur (el Rodano) llegan al mar Liguria, y empiezan a navegar por la costa occidental de Italia, pasado por la desembocadura del río Tiber (que bañaría luego la futura ciudad de Roma); hasta alcanzar los peligros que antes recorrió Odiseo (las sirenas, Escila y Caribis, y los cíclopes). Luego se mueven al sur y terminan atrapados en el lago salado de Tritonis (la hija del dios Tritón y la oceánide Libia, o donde reinaba la misma océanide Libia), y que los historiadores ubican en las costa de Túnez. El lago según las temporadas de lluvia y sequía de la región se unía o se desconectaba al mar. Tras salir con la ayuda del dios Tritón, que abrió un paso entre las aguas del lago y el mar que baña Libia (África), los argonautas siguen camino a Grecia, haciendo una parada en Creta, donde tienen que vencer a Talos (un androide gigante creado por Hefesto para proteger la isla); antes de alcanzar finalmente las costas Griegas.

Borístenes

Otra versión es la de Timeo de Tauromenion quien creía que los Argonautas habían subido al norte por el Tanais (el actual río Don que baja desde las estepas rusas) o por el Borístenes (hoy el río Dniéper que baja por Ucrania) y donde algunos mitos ubican su desembocadura cerca de Táuride (Crimea), lugar donde fue llevada la princesa Ifigenia tras ser rescatada del sacrificio por Artemisa. Según esta versión habrían llegado al mar Báltico (al Océano), donde bordeando las costas del norte de Europa, alcanzaron la desembocadura del río Tartessos (Guadalquivir) y donde Herodoto ponía a una de las primeras grandes civilizaciones antiguas (de igual nombre), luego entrando por la columnas de Hércules (estrecho de Gibraltar), de ahí hasta las costas de Italia y repitiendo luego la propuesta de Apolonio.

Fasis

Una propuesta totalmente diferente era dada por Hecateo de Mileto que asumía que habían entrado por el río Fasis (hoy río Rioni), que nacía en los montes Caucáseos (donde ataron a Prometeo) y que descargaba sus aguas en el reino de Colquida, donde reinaba Eetes, quien había recibido el vellocino de Frixo cuando llegó montado en el lomo del animal. Según esta versión el río llegaba hasta el mar Caspio (que asumían unido al Océano como un gran golfo), y de ahí bordeando Asia recorrerían el sur de India, Persia, Arabia (pasando por las desembocaduras del Ganges y el Indo de India, y las del Eufrates y el Tigris que nacen en Anatolia y bajan por Asiria creando la región fértil entre ríos llamada Mesopotamia; para finalmente entrar por el sur de Libia (África) subiendo por el Nilo para regresar a Creta y a Grecia.

Hidaspes

Uno de los tributarios del Indo fue el río Hidaspes (como lo llamaban los griegos, pero cuyo nombre en esas épocas era río Vitastá y hoy se le llama río Jhelum); el Hidaspes corría por la actual Cachemira, en India, y fue un río que se opuso a la campaña de Dioniso en oriente; se dice que en plena batalla el río elevó sus aguas, arrastrando y matando a griegos e indios por igual. La hijas de este río, conocidas como ninfas hidapidas se volvieron acompañantes del dios del vino.

halis

Otros ríos citados por los griegos en Anatolia son el río Terme (Termodonte), (hoy conocido como río Yesilirmak, el río Verde) y su vecino al oeste es el río Halis (llamado hoy río Kizilirmak, el río rojo), entre las aguas de ambos ríos se ubicaban a las tierras de las míticas Amazonas. Las crónicas señalan que el rey libio Creso consultó al oráculo de Delfos si debía cruzar el río Halis e ir en conquista al oriente. La respuesta del oráculo era que si cruzaba el río destruiría un gran reino; el rey confiado en la respuesta de la pitonisa cruzó la frontera marcada por el río y su reino cayo ante Ciro el Grande; el oráculo no se equivocó, simplemente no dijo cual reino caería.

Sangario

Más al este, en la región de Anatolia conocida como Frigia desciende al mar Negro el río Sangario (hoy río Sarkaria); famoso por ser el lugar de culto de la diosa local Cibeles. Según los mitos ocurrió que Zeus estando dormido en los cielos tuvo una polución nocturna y sin querer su semen cayo a la tierra, fecundando a la diosa Gea/Gaya; de quien nació Agdistis; un ser hermafrodita que habitaba el monte de igual nombre. Los dioses viendo esta criatura y temiendo su poder de fecundación lo castraron, y la parte femenina se volvió la diosa Cibeles.

cibeles

Los genitales masculinos fueron enterrados y de los mismos brotó un árbol de almendro. Nana, una nayade, hija del río Sangario comió de las frutas del árbol y fue fecundada, naciendo el joven Atis, a quien la ninfa abandono y este fue criado por unos campesinos. Cibeles se enamoraría del chico ya adulto, pero los padres adoptivos del joven, quien era muy atractivo, pretendían desposarlo con una princesa de una población cercana; por ello Cibeles se aparecería en la boda enloquecería la joven amado; quien se auto castraría y moría por tal acción. Cibeles lo transformó en un pino siempre verde. Los mitos ponen a Sangario también como el padre de la reina Hecuba, la esposa de Priamo, el rey de Troya.

Ascanio

En la costa sur del mar de Marmara (entre el mar Egeo y el mar Negro), en una región llamada Misia, se encuentra un pequeño río y lago, conocido en tiempos de los griegos como río Ascanio; cuando los argonautas tuvieron que hacer una escala en las costas de Misia, el joven Hilas, escudero de Heracles, bajo de la nave para recolectar agua y fue raptado por las ninfas de la laguna, por más de que Heracles buscó al chico, nunca lo encontró; había sido arrastrado por las nayades a lo profundo del lago.

Escamandro

En las costas de Asia menor tenemos al dios río Escamandro (hoy río Karamenderes) y cuyas aguas abastecían a la ciudad de Ilion (Troya). Cuando Aquiles furioso por la muerte de Patroclo atacó a los troyanos y mato a cuantos pudo, las aguas del río se vieron cubiertas de sangre y cadáveres; ello enfureció al dios del río quien elevó sus aguas para ahogar al héroe; la diosa Hera envió a Hefesto a contener con su fuego al caudaloso río, quien al ver hervir sus aguas retrocedió.

cebren

Otro río cerca de Troya fue el Cebrén; que bajaba desde el monte Ida (Turquía) y era un tributario del Escamandro. Dos de sus hijas estuvieron vinculadas de príncipes troyanos. Hesperia fue perseguida por Ésaco, un hijo de Príamo y Arisbe (una de las tantas concubinas). El chico había predicho cuando Hecuba estaba embarazada de París que este hijo era un tizón encendido que incendiaría toda la ciudad de Troya y habría que matarlo en cuanto naciere. Volviendo a Hesperia, la ninfa escapando del príncipe fue mordida por una serpiente y murió. Tal dolor provocó su muerte a Ésaco que se arrojó al mar, y los dioses lo transformaron en un somormujo (una especie de garza).

París como indicaba el oráculo fue abandonado en el monte Ida, pero se salvó y fue criado por las ninfas del mismo, volviéndose pastor en el monte. Estando ahí fue consultado por las diosas Hera, Atenea y Afrodita, de cuál era la más hermosa y su decisión sería luego la causa de la caída de Troya. Ya adulto el chico participó en unos juegos que hacía cada año Príamo en honor a su hijo, supuestamente muerto, y tal fue su habilidad que gano los juegos y el premio de un gran toro. Pero esto no le gustó a los otros hijos del rey, que lo atacaron al sentirse vencidos por un campesino. París salvó la vida cuando su hermana Casandra, la vidente, reveló su ascendencia. Así París volvió al palacio real, con su primera esposa, la ninfa Enone, hija de Cebrén; Cuando París quiso acompañar a sus hermanos a Grecia, Enone le avisó que no navegase con sus hermanos, pero no pudo persuadirlo, y le dijo entonces que acudiese a ella cuando fuese herido, pues nadie más podría curarle, regresando ella a Ida y llevando en su vientre a Corito. París en Grecia conoció a Helena y cobrando la deuda que tenía con Afrodita, secuestro a la reina de Esparta. Años después, en plena guerra, Enone envió a su hijo con su padre. París consideró a Corito un rival y lo mató sin saber que era su hijo. Cuando finalmente París es herido en la guerra por una flecha, volvió al monte Ida y suplicó a Enone que le curase, pero ésta, despechada, se negó y París murió. Algunos cuentan que más tarde Enone se arrepintió de no haberle curado y se suicidó arrojándose en la pira funeraria del amado.

Enone

Más al sur, otro río en Fenicia (Líbano) también elevaría sus aguas, pero no por la acción de la rabia, sino movido por el amor, enamorado de su hermana, la ninfa Melibea (dulce ganado), que reinaba en esas tierras, el río Orontes inundaría las planicies para volver fértil aquellas desérticas tierras. Y justo en esas tierras se establecería luego la ninfa Beroe, que es incluida como una de las Oceanides, pero que la tradición la pone más comúnmente como una hija de Afrodita (Astarte/Istar entre los lugareños) y el dios local Adonis. Donde se asentó la ninfa surgió luego una ciudad que aún lleva su nombre, Beirut.

Acis

En Sicilia, la isla de los cíclopes, tenía su cause el río Simeto, el río principal de la isla (no el más grande, se aclara); su hija, la náyade Simetis tuvo amores con el dios pastor Fauno y fruto de esa unión fue el joven Acis. Enamorado el chico de la nereida Galatea, quien también era pretendida por el cíclope Polifemo, provocó que este último lo intentara matar lanzándole una gran roca encima, para evitar ser aplastado el chico se convirtió en un arrollo; pero algunas fuentes señalan que fue la ninfa quien pidió a Poseidón que volviera la sangre del chico muerto en río; justificando así sus rojas aguas.

Otros ríos del Sicilia, además de Simeto y Acis, fueron: Anapos y Crimiso. Las hijas de Anapos, Cyane (azul) y Ortigia (roca de las gaviotas) se establecieron en donde hoy se ubica la ciudad de Siracusa; Cyane se volvió una fuente ante del dolor del rapto de Perséfone, la chica era una de sus niñeras; mientras que Ortigia se mudo a la pequeña isla frente a la ciudad y le dio su nombre. Por su parte Crimiso tuvo amores con una troyana, Segesta, quien había huido de Troya, fruto de esa unión nació Acestes, quien se convirtió en rey de la región, y ayudo a Eneas cuando llegó a Sicilia en los ritos funerales del recién fallecido padre del príncipe troyano, y los troyanos que no quisieron seguir el viaje con su líder, se les permitió permanecer en el reino de Acestes.

La familia del Tiber

De todos estos grandes ríos fuera de Grecia, uno tuvo gran importancia, pero no para la cultura griega, sino para la romana. Este fue el río Tiber, o Tiberino como es llamado por los locales; y su culto estuvo muy vinculado a la ciudad de las siete colinas, y a las leyendas de los pueblos que lucharon por el control de la región. Tiber es una figura exclusiva de la mitología romana, una deidad de la naturaleza y vinculado al río homónimo; a diferencia de otros grandes ríos, los padres de Tiber no fueron de forma directa Oceano y Tethys, sino una primitiva diosa romana de las fuentes, Camese, una de las tantas ninfas que habitaban la región del Lacio; y el dios romano de las puertas Jano.

Tiber

Su festival anual, la Tiberinalia, se celebraba el 8 de diciembre, con el aniversario de la fundación del templo al dios en la ‘Isola Tiberina‘ (la isla Tiberina se encuentra ubicada en el río Tiber, en el trecho en que el río atraviesa Roma, cerca de la Colina Capitolina). La isla tuvo según las épocas distintos dioses a las que se le rindieron culto. Inicialmente la isla fue lugar de culto a un antiguo dios de los bosques cercanos a la antigua Roma y del inframundo, este dios conocido como Veiove era representado como un joven con arco y fechas, al lado de una cabra sacrificada (imagen que también sirvió para identificado con el dios Fauno y con los peligros de los bosques); finalmente dado los ritos de purificación y expiación el templo final se le dedicó a Esculapio, el dios romano de la medicina.

jano - tiber

Según la mitología romana Tiber es el hijo de Jano y Camese, una de las tantas ninfa que habitaban la región del Lacio. El padre de Tiber fue un dios local que no tiene correspondencia con ningún dios griego, Jano, el señor de las puertas, es un dios vinculado al tiempo (en el sentido del reloj y no del clima), que tenía la capacidad de ver el pasado y el futuro. Se cuenta que este poder lo recibió cuando dio hospitalidad a Saturno (el desterrado Cronos) y de quien aprendió los secretos de la agricultura, volviéndose así un primitivo dios de la agricultura. Jano, se puede señalar que tendría una ligera correspondencia con Khronos (un dios griego vinculado al paso del tiempo en el sentido de las horas, distinto y anterior al titán de similar nombre, Cronos, y que era en la tradición órfica uno de los dioses protogonos, primigenios, y sobre los cuales hablaremos en otra entrada).

jano

A Jano no se le conocen padres, y para los lugareños era anterior a los dioses y los titanes. Como todo dios primordial Jano tuvo varias amantes, entre ellas se cita a la diosa Carna (Carne), una diosa vinculada a la salud y la alimentación (digestión), protectora de los niños; y posiblemente una hija de Esculapio. Pero la que suele ser puesta como su principal compañera es Giuturna (Juturna, que recibe el nombre en honor a Jupiter), y a quien señalan como madre de Fontus (el dios de las fuentes).

Fontus

Giuturna inicialmente era una princesa, hija de Dauno, nieta de Licaón, [Dauno escapa de Arcadia (Grecia) tras la maldición a su padre Licaón por parte de Zeuspor haber ofrecido carne humana como alimento al dios, y llega a Italia a buscar nueva fortuna]. Giuturna en la tradición romana era hermana de Turno, héroe que tenía prometida a Lavinia, la hija del rey Latino.

Giuturna

La ascendencia de Latino es distinta según las fuentes, se le pone como hijo de Fauno y Marica en la tradición romana. Siendo Marica una ninfa de los bosques de la región del Lacio (en la actual Italia centro-occidental y región donde se ubica la ciudad de Roma). Latino en la versión griega es hijo de Circe y Odiseo, o en otras versiones, tras la muerte accidental de Odiseo por Telégono (hijo de Circe y Odiseo), la esposa del héroe y su hijo Telémaco se trasladan a la isla de la bruja donde Circe desposa de Telémaco y Penelope a Telégono, fruto de esas uniones fueron Latino e Italo respectivamente].

fauno - latino

Según la tradición Lavinia, hija de Latino estaba prometida a Turno, pero el oráculo predijo que desposaría a un llegado del mar que llevaría a los pueblos del Lacio a la gloria; la llegada del héroe troyano Eneas hace que el rey Latino le entregue a su hija, pero eso fue considerado por Turno como una traición al acuerdo previo de bodas, por tanto se inicia una pelea entre los pueblos originarios de la península italiana, y los recién llegados; provocando la disputa entre ambos guerreros y la muerte posterior de Turno a manos del troyano. La muerte de su hermano afecto tan profundamente a Giuturna que fue transformada en fuente por Júpiter (Zeus), convirtiéndose así en la señora de las aguas dentro de la tradición romana, mismo titulo que Camese, y posiblemente reemplazándola en funciones, haciendo que sea puesta muchas veces por ello como la madre de Tiber.

lara

Las leyendas romanas señalan que Júpiter deseaba a Giuturna, pero la ninfa escapaba ocultándose en la riveras de su hermano Tiber, con ayuda de las distintas nayades de los ríos y sus tributarios. Júpiter entonces pidió a las nayades de estos ríos que no dieran protección a la ninfa; pero Lara (habladora/chismosa), la hija del río Almón (uno de los tributarios de río Tiber) le dijo a la diosa Juno las intensiones de su marido. En castigo por su indiscreción, Júpiter le arrancó la lengua a la ninfa y ordenó a Mercurio que la encerrara en el infierno. En camino al inframundo, y sin poder gritar por ayuda, Mercurio violó a la ninfa y esta fue madre de dos niños, que fueron llamados colectivamente como los Lares, dioses menores vinculados a las encrucijadas, y que se relacionaron con otros genios domésticos como los Manes (las almas de los antepasados), los Penates (genios vinculados a la despensa) y los Lemures (las almas inquietas que persiguen a los vivos). Por su larga estancia en el inframundo Lara se convirtió involuntariamente en una ninfa ctónica, y fue llamada Tácita, la diosa silenciosa (Dea Muta/la muda).

lares

Los mitos señalan que el Tiber ayudó a Eneas a vencer a Turno y a sus seguidores tras aparecérsele como un anciano de tez verde coronado con hojas de cañas, indicándole que subiera río arriba para pedir la ayuda del rey Evandro y su hijo Palante (quienes gobernaban una ciudad ubicada en la actual colina palatina de la Roma moderna); para así luchar contra Turno y Mezencio (rey de los etruscos), y otros pueblos itálicos originales que se sentían invadidos por los recién llegados.

Canto

Otra de las tantas hijas de Jano fue Canto (Canente, literalmente la de la bella voz), se pone como madre de Canto a Venilia, una ninfa que formaba parte del cortejo de Venus (Afrodita). Virgilio haría de la ninfa Venilia, en su poema de la Eneida, madre de Turno y Giuturna con Dauno, y hermana de Amanta, la esposa de Latino, y madre de Lavinia. En los mitos, Canto era amada de Pico, un hijo de Saturno y la ninfa Feronia (ninfa de la fuente de igual nombre ubicada cerca de Terracina en el Lacio). Pico fue deseado por la bruja Circe, pero al resistir sus avances, la bruja lo transformó en pájaro carpintero. La desaparición de su amado provoco tal dolor en Canto, que vago por los bosques buscándolo, murió finalmente de hambre y pena a las orillas de su hermano Tiber, orilla que aún se llama como la joven, Canente. Algunas versiones ponen al dios campestre Fauno como hijo de Canto y Pico; otros que fue hijo de Circe y sus amores con el dios de los bosques del Lacio (Pico), aunque la más familiar entre los griegos es que Fauno es hijo de Circe y Poseidón.

El heredero de Eneas y Lavinia fue Silvio (bosque), y desde el mismo, con la unión de latinos y troyanos en un solo pueblo, los descendientes de Eneas llevaban por título o nombre familiar el epíteto de Silvio; tras la muerte de Eneas reinó primero Ascanio, el primogénito de Eneas y Creusa (hija del rey Priamo y Hecuba), para después ser sucedido por su medio hermano Silvio. La descendencia en este punto (si de Ascanio o de Silvio) no esta clara; pero varios siglos un descendente de Eneas, el rey Numenor, gobierna la región del Lacio y es depuesto del trono por su hermano Amulio; quien para garantizar su poder mata a todos sus sobrinos varones, y a la única hija sobreviviente es Rea Silvia, a la convierte en virgen vestal. Pero los dioses romanos, como sus contrapartes griegas, son de naturaleza muy humanos y cambiantes de opiniones y favores. Marte (Ares) se enamoró de la joven y la sedujo; fruto de esa unión nacieron los gemelos Romulo y Remo; temeroso de estos futuros rivales, Amulio ordenó su muerte, y los bebes fueron abandonados a las orillas del Tiber, la cesta que los contenía no se hundió en las aguas, sino que floto y encalló en la orilla del río cerca del monte Palatino. La tradición dice que fueron cuidados por una loba (Luperca), pero al poco tiempo fueron encontrados por Fáustulo (porquerizo de Amulio) y adoptados por su mujer, Acca Larentia, quien acababa de perder a su hijo. Acca Larencia era conocida también como lupa (loba = puta) y pudo haber inspirado el mito de la loba que amamanta a los niños. Al crecer los gemelos su padre adoptivo le dice la verdad a Romulo, cuando Remo fue capturado y condenado por su tío; al ir al salvar a su hermano, Romulo mata a su tío y devuelve el trono a su padre. Luego los gemelos regresaron a la región donde fueron encontrados y decidieron fundar una ciudad. Tras algunas disputas sobre el sitio y quien mandaría, Romulo termina con el control y Remo muerto entre esas discusiones.

romulo - remo

La nueva ciudad se fue llenando de refugiados y prófugos de tierras vecinas y lejanas, tanto hombres libres, como esclavos. Pero una ciudad de hombres no era viable. Invitando a unos juegos, la población de la nueva ciudad aprovecho para raptar a las hijas de los invitados, principalmente las hijas del vecino pueblo sabino. Pese al rapto, los hombres resultaron buenos maridos y procrearon descendencia con las chicas. Cuando los padres de las jóvenes quisieron la devolución de sus hijas, al no haber respuesta favorable fueron a la guerra. El hijo del dios de la guerra venció rápidamente a sus rivales y los pueblos vencidos fueron trasladados a la nueva ciudad como ciudadanos de la misma. Así inició el largo proceso de conquistas de una ciudad que estaría destinada a gobernar todo el mundo antiguo en occidente.

Romulo a su muerte fue divinizado y se le renombró Quirino, nombre de un primitivo dios de la guerra de los sabinos, pero que entre los romanos representaba al dios del estado romano. A la muerte de Romulo (ahora Quirino), su esposa Hersilia fue divinizada por el hijo del Marte, o por Juno (en otras versiones), y elevada a los cielos; ahí su esposo (ahora dios) la llamó Hora [Las Horas eran diosas griegas de la ley y el orden, las más famosas eran las hijas de Zeus y Temis (ley natural): Eunomia (ley civil), Irene (paz) y Dike (justicia)]; así la nueva pareja daba y fundía la ley y el estado como uno indivisible, una concepción moderna que aún se mantiene, y si bien los romanos no dieron al mundo grandes filósofos, si dieron ley romana, que es la base de toda la legislación moderna. Quirino reemplazó aJano en la triada de poder. Según las fuentes, la triada etrusca estaba formada por: Tinia, Uni y Menrva; equivalentes a los romanos; Júpiter, Juno y Minerva; y a la triada griega: Zeus, Hera y Atenea; mostrado así la influencia y herencia griega entre los pueblos de Italia y es conocida como la triada clásica o palatina; pero los miembros a triada arcaica del pueblo romano eran: Júpiter, Marte y Jano; y este ultimo reemplazado luego por Quirino.

Roma, por otra parte, es el nombre de una hija del rey Evandro, o de Eneas, Esculapio o el propio Tiber según versiones; traduce algo así como ‘la ciudad sobre el río’ y al igual como el río que la atraviesa, se convirtió en una diosa por derecho propio; símbolo del poder que representa la ciudad y el estado; y algunas versiones ven en esta imagen a la propia Rea Silvia, la madre del fundador de la ciudad misma.

Los ríos y fuentes del inframundo

Una de las más importantes oceánides es la diosa Estigia (la odiada), señora del río (o laguna) que rodea todo el inframundo; equivalente en este aspecto a su padre Océano, quien rodea la Tierra emergida. Las madres de Estigia han sido motivo de especulación, como una diosa de las aguas se le pone de Tethys como su madre; pero al ser una diosa del inframundo, Nix, la noche, es también puesta como una candidata a ese título. Según la tradición se la hace corresponder con una fuente que corría en la región de Arcadia de aguas oscuras y corrosivas, y que en los mitos estas aguas se terminan sumergiendo en la tierra hasta alcanzar y rodear el inframundo. Estigia fue esposa del titán Palas, el dios de la guerra entre los titanes, y sus hijos fueron: Nike (la victoria), Zelo (la rivalidad), Bia (la fuerza) y Kratos (el poder). Cuando hubo el conflicto entre los dioses jóvenes y los titanes; ella, siguiendo el consejo de su padre, se puso del lado de los dioses, siendo la primera que llegó a apoyarlos. En recompensa sus hijos pasaron a formar la guardia pretoriana de Zeus, y a ella se la recompensó haciéndola garante de los juramentos de los dioses; cuando un dios rompía la palabra dada en su nombre, tenía la diosa el poder de quitar a los dioses sus grandes poderes divinos durante un gran año (nueve años mortales) y dejarlos mudos (sin habla) en los grandes consejos; tal era su poder que fue llamada por ello la odiada, y su nombre traduce en algunas fuentes el termino de incorruptible. Pese a ser sus aguas oscuras y tenebrosas, algunos les atribuían poderes milagrosos y que podrían hacer que alguien invulnerable; según una tradición la diosa Thetis/Tetis, sumergió a su hijo Aquiles en sus aguas para hacerlo invulnerable, con excepción de su talón, por el cual su madre lo sostuvo; de ahí la expresión del ‘talón de Aquiles’, como metáfora de un punto vulnerable.

Estigia

Estigia es descrita como la laguna en la que terminan los grandes ríos que surcan el inframundo; y suele ser identificada como la diosa del odio. Asociados al inframundo y por ello su ascendencia sigue en discusión, otros daimones hijos de Nix, la noche, como Cocito (lamento) y Leteo (olvido) han estado asociados a fuentes del inframundo y han sido convertidos en ríos y por tanto señalados como hijos de Océano y Tethys. Cocito es el dios del río de los lamentos; se dice que sus aguas salobres son el resultado del llanto de los hombres y mujeres en la tierra; y cada año su caudal se incrementa. En la Divina Comedia el Cocito (lamento) es descrito como un río frío y congelado. Algunas leyendas cuentan que la ninfa Minte, una nayade hija de Cocito, fue amante de Hades, y la ninfa se atrevió a compararse superior que la esposa del dios, eso hasta que Perséfone se enteró y golpeó del tal forma a la ninfa que prácticamente la desintegró. Hades convirtió sus restos en la mata de menta. Por su Leteo (olvido), es diosa del río o la laguna del olvido; los muertos al beber de sus aguas olvidan sus vidas pasadas y quienes fueron en la vida terrenal; las aguas de Leteo estaban cerca de las tierras de los dioses de los sueños; por ello olvidamos al despertarnos lo que soñábamos.

estigia - lara

El más caudaloso de todos los ríos del inframundo es el Arqueronte (temible), quien a su vez descargas sus aguas en la laguna Estigia. Arqueronte fue descrito por los griegos como un río que fluye bajo la tierra en sentido contrario al de giro de Océano y el segundo más grande, después del Océano mismo, tanto es así que al río se le veía subir a la superficie en varias regiones del mundo, en el noreste de Grecia central donde que termina vertiendo sus aguas el mar Jónico; en Italia se creía que sus aguas subían al lago volcánico Averno (una de las entrada míticas del infierno), así como algunos arroyos cerca de cementerios en Asia menor son atribuidos como parte de las aguas del Arqueronte. Las aguas de Arqueronte eran descritas como tan venenosas, que cualquier navío que las tocara terminaría disuelto y sumergido dentro de las mismas; siendo sólo la barca de Caronte era la única que se le podía cruzar, y por ello los muertos debían pagar para ir de la orilla de los vivos, a la orilla de las almas.

Arqueronte

Arqueronte es conocido como el río del dolor; y se le hace padre, con Estigia, de Ascálafo, el siervo que atendía los huertos de Hades en el inframundo. Ascálafo contaría a su patrón sobre los granos de la granada que había comido Perséfone en su estadía en el reino de los muertos y que la condenaba a volver cada año al inframundo; eso no le gusto mucho a la madre de la chica, Demeter, quien transformó a Ascálafo en lechuza, animal que desde entonces vigila en la oscuridad.

ascalafo

El último de los grandes ríos del inframundo griego es Flegetonte (en llamas), llamado también Piriflegetonte (ardiendo), que es una corriente de fuego (lava) que fluye en el inframundo y desciende del reino de Hades al profundo y ardiente Tartaro donde fueron encerrados los titanes tras perder contra los dioses. Dante pone a Flegetonte como un río de sangre ardiente donde son hervidas las almas de los violentos. Estigia estuvo enamorada de Flegetonte pero sus ardientes llamas casi la evaporaron, llenado al inframundo de una espesa y pesada niebla y justificando así por que el Arqueronte es el río con más agua en esas oscuras cavernas del submundo griego.

Flegetonte

Los Loas y la religión haitiana (10) Erzulie, la diosa reina del Vudú

Erzulie es la gran reina en el Vudú; es la diosa de todos, su poder es tan grande que traspasa familias y en todas forma parte, en todas es reina y matriarca, señora de la vida, de los nacimientos, la infancia, el amor, la reproducción, la familia; pero también del poder del odio, la rabia, el fuego, el agua y la muerte misma. Lo vinculado a esta diosa única hace que sea casi imposible ponerla acompañado a otros Loas e incluirla junto los distintos miembros de las distintas familias del vudú, ya que ella en si misma y su nombre agrupa a un conjunto de diosas conocidas como la familia Erzulie o Erzili. Es por ello que ella requiere una entrada independiente; y aunque son muchos sus aspectos a Erzulie, vamos a reconocer tres grandes apariencias: como Erzulie Freda, es la gran señora entre los Rada, como Erzulie Dantor es la matriarca de los Petro, y como Maman Brigitte es la reina entre los Ghede; las tres diosas independientes en si mismas hacen pesar en ella como una diosa triple que reina en el cielo, la tierra y el infierno. Agregaremos a este grupo a Anaisa Pye o Cachita, que aunque distinta es equiparable a las tres diosas anteriores, pero cuyo culto no se encuentra en Haití, sino en la vecina República Dominicana.

Erzulie

El origen de Erzulie (Ezili) no se encuentra en el panteón africano directamente; su nombre parece estar relacionado con Ezi-Aku que significa ‘la diosa serpiente‘ a la cual se le rindió culto en el norte de Nigeria, y ello da un pista de sus orígenes y su cercanía a Mami Wata y a Oshun, que eran diosas de los ríos. Erzulie es generalmente señalada como una diosa nacida en tierras americanas, ella funde múltiples diosas ancestrales y renace con una nueva forma para estas tierras, es una diosa nacida del sufrimiento y la esclavitud; surge del dolor de las madres que les arrebatan a sus hijos para venderlos como objetos sin vida propia; del dolor de la violación de la chicas por sus amos blancos, que encuentran en esta forma una manera agradable de tener más esclavos; es producto del sufrimiento ante la separación de los esposos por parte de los esclavistas; así Erzulie no es la bella y adorable Oshun, ni la gran abuela Nana, o la madre Yemanja, ni siguiera es la celosa Mami Wata o la fiera Oya; es la suma de todas y a su vez es única.

Erzulie es ante todo la diosa del amor y las mujeres; es la representación de lo femenino, diosa de la delicadeza y la seducción. Ella tiene muchas formas, desde la joven coqueta a la vieja madre, de la amante a la guerrera feroz que llora con los ojos enrojecidos por el dolor. Erzulie manifiesta pasión profunda y sus estados de ánimo pueden ir desde la suma alegría a las profundidades de la miseria. Cuando ‘monta’ en un seguidor ella puede pasar de coqueta y seductora, a llorar y languidecer de tristeza. Cuando se manifiesta, saluda a los hombres con alegría y efusividad, y a las mujeres con desdén y repulsión. Las ofrendas a Erzulie son todas cosas dulces; ama los alimentos dulces y los postres como los plátanos fritos en azúcar. De los elementos representativos de Erzulie esta el espejo (al igual que Oshun), que representa la búsqueda de la perfección, la auto contemplación, la búsqueda de la identidad verdadera, la vanidad, el auto reconocimiento que puede llevar a los descontentos y a la desilusión.

Erzulie se le asocia el arte, el atletismo, la empatía, la integridad y la supervivencia; es la más bella de entre los Loas; y es una diosa de tempestuosas contradicciones; es la diosa del amor y la belleza, fomentando la libertad sexual y la libertad de expresión, y patrona de todos los que aman a pesar de las probabilidades en su contra. Por otro lado, ella es a menudo celosa y petulante, difícil de conseguir su ayuda, más si es para otras mujeres. Ella protege a las madres y los niños con gran fervor, y al hacerlo adquiere el aspecto de una temible diosa de la guerra, castigando a los que abusan o se aprovechan de los inocentes. Ella es también la diosa de la riqueza y la buena suerte, una figura encantadora, seductora que ha cautivado incluso a los dioses, como lo demuestran sus múltiples maridos divinos.

Entre los mitos asociados a la diosa tenemos la historia de un pobre mujer con una enfermedad horrible que hacía que la sangre brotara de su piel constantemente, haciéndola débil y repugnante a todos los que la rodeaba. No hubo curanderos que pudiera ayudarla, y ella se consumió en maldición, hasta que finalmente ella se ató el pelo y se fue en un viaje para encontrar a la diosa Erzulie. Una vez que la encontró, ella cayó de rodillas y suplicó a la diosa que la curara. La mujer como era una madre tuvo la piedad de Erzulie y la diosa le dijo que sólo podía curarse de la enfermedad si ella dejaba de ser una mujer, ella podría ser cualquier otra cosa en el mundo. La mujer pensó largo y tendido sobre lo que quería ser, y finalmente le dijo a Erzulie que deseaba ser una criatura hermosa, libre de preocupaciones y que nunca pudiera sangrar. Erzulie la transformó en una mariposa para conceder su deseo.

Erzulie Freda (arte de Zimra Art)

Como Erzulie Freda (Dama Erzulie), el aspecto de Rada de Erzulie, tenemos al espíritu del amor, la belleza, la joyería, la danza, el lujo y las flores. Lleva tres anillos de boda, uno para cada uno de sus tres esposos: Damballah, Agwe y Ogoun. Es bajo esta esposa triple que se puede tener una idea de que diosas se fundieron para dar origen a la diosa haitiana. A Erzulie se le concibe como una mujer sensual, amiga del lujo, las joyas, los perfumes y el placer. Viste elegantemente y le agrada ser obsequiada con regalos costosos. Su vida es una cadena de escándalos (equiparable a Afrodita y/o Venus), pero ello es propio de toda diosa del Amor.

Erzulie (arte de Thalia Took)

Dama Erzulie es descrita como una bella mulata, que no trabaja, y no ensucia sus manos para nada. Es una mujer que sin embargo nunca alcanzara la posición que ella codicia, por su color de piel canela. Cuesta pedir sus favores y es descrita a veces como muy ‘perezosa’; ocupada más en pintarse las uñas que en escuchar las suplicas de sus adoradores. Requieren sus llamados muchos obsequios lujosos y ritos complicados que hacen muchas veces imposible que esta se aparezca a sus devotos. El origen de esta imagen se remonta a los esclavos que vieron en sus amos coloniales los adornos de oro, las perlas y otros lujos al que quizás nunca podrían aspirar. Ante tal limitación ellos transfirieron estos atributos a Erzulie, que personifica todo lo inalcanzable, todo lo ideal. Erzulie refleja la cultura criolla del refinamiento, la elegancia, el ocio de la época colonial. En la iconografía cristiana a menudo se le identifica con Nuestra Señora de los Dolores (Virgen María); así ella es concebida como que nunca será capaz de alcanzar los deseos más fervientes de su corazón. Por esta razón, ella siempre deja un servicio en lágrimas.

Aida Wedo (arte de Thalia Took)

Los esposos de la Dama Erzulie nos indican quienes fueron las diosas que se fundieron para darle origen. Damballah no es otro que el dios serpiente Damballah Wedo, su equivalente es el dios creador entre los yorubas conocido como Olodumare. La contraparte femenina de Damballah Wedo no es otra que Aida Wedo, la gran serpiente arcoiris, la diosa que sostiene del cielo y la tierra. Aida Wedo como la serpiente arco iris es el símbolo de la integración en muchas partes del mundo, incluyendo África, Australia y América, y representa lo que une el cielo y la tierra, y envuelve al mundo para unir sus elementos dispares. Ella representa la continuidad y la fuerza, la integración y la plenitud, como es el arco iris contiene todos los colores, que se separaron de la luz blanca. La integridad, ya sea física (estructural), o moral, es el resultado lógico de la integración, su poder es tejer los elementos que son muy diferentes. Su mensaje es uno de curación y la fuerza para el conjunto del mundo.

Yemanja (arte de Thalia Took)

Por otra parte tenemos que la esposa oficial de Agwe es La Sirena, conocida en África como Mami Wata, o Yemanja; aunque muchos funden a Erzulie y La Sirena, son en realidad entidades distintas, siendo La Sirena la diosa que da vida al océano, y que es considerada la madre de todos. Como fuente de todas las aguas, ya que la creencia (incluso en la ciencia) es que toda la vida comenzó en el mar, Yemanja es la fuerza maternal y protectora que se preocupa profundamente por todos sus hijos, consolando en el dolor; y se cree que protege a las madres y sus hijos. De Yemanja se dice que es capaz de curar la infertilidad en las mujeres, y aunque no es fácil que pierda la paciencia, pero cuando se enoja puede ser muy destructiva y violenta, como el mar en una tormenta. En el vudú haitiano Yemanja es venerada también como una diosa de la luna.

Oshun (arte de Thalia Took)

El tercer marido es Ogoun; cuya esposas en las mayorías de las tradiciones fueron Oshun y Oya. En Oshun tenemos a la diosa africana de las aguas dulces (en oposición a las aguas saladas de Yemanja). Ella es muy querida, ya que es conocida por curar a los enfermos y traer fertilidad y prosperidad, y especialmente ella vela por los pobres y les lleva lo que necesitan. Como diosa del amor, Oshun es representada como una mujer hermosa, joven encantadora y coqueta. Oya por otra parte es la poderosa diosa de los vientos y las tempestades. Oya es conocido como una guerrera feroz y protectora de las mujeres, quienes la invocan para resolver las controversias a su favor.

Oya (arte de Thalia Took)

Si se observan las características que distinguen a las diosas africanas: Aida Wedo, Mami-Wata, Yemanja, Oshun y Oya; es fácil ver la correspondencia en los atributos de todas ellas y la gran diosa Erzulie; la diosa haitiana es: integradora y sanadora, maternal y protectora de todos los niños; diosa del amor, la fertilidad; y feroz protectora de la mujer; así Erzulie resume y fusiona a todas estas grandes diosas.

Dentro de la familia Rada ademas de Erzulie Freda que es la vanidosa y coqueta diosa del amor; se incluyen otros nombres o manifestaciones, muchas vistas como hermanas o familiares de la diosa; así Erzulie Balianne (Erzulie la Silenciosa) tenemos a la hermana que cura o calma los corazones; mantiene los secretos y se asegura de que no sean revelados. Ayuda a la gente a olvidar amores pasados y superar las emociones apasionadas. En sus invocaciones tiende a hablar como si tuviera una mordaza en la boca; a ella se la sincretiza con la imagen cristiana del Sagrado Corazón Inmaculado. Otra es Erzulie Mansur (Erzulie la Bendita), que representa el amor maternal y protege a los niños de cualquier daño, sería como la madre de la diosa y que podemos equiparar a Yemanja; finalmente con Granne Erzulie (Abuela Erzulie) tenemos a la sabiduría otorgada por la experiencia y la madurez y la bondad y el amor de una abuela. Granne Erzulie se sincretiza con Santa Ana, la madre de la Virgen María; que no es otra que la misma imagen cristiana usada para la diosa Nana.

Erzulie Dantor (arte de Zimra Art)

Quizás uno de los aspectos más sombríos de Erzulie es cuando asume su puesto en la familia Petro; que son aquellos dioses nacidos en Haití. A diferencia de los dioses llegados de África y que son en su mayoría considerados benéficos y de magia blanca, los Petros son Loas que se mueven dentro de la magia negra; invocados por los pueblos esclavos para salir de su esclavitud y sufrimiento, aunque ello implicara mover energías oscuras. En su aspecto Petro a la diosa se la llama Erzulie Dantor (Erzulie D’en Tort = Erzulie de los Errores); quien protege a las mujeres y los niños, y da venganza contra aquellos los atacan. Erzulie Dantor es a menudo representada como una mujer negra y rolliza, llena de cicatrices y de grandes pechos, con un niño en sus brazos al que protege ferozmente. Ella es una protectora particularmente feroz de las mujeres y los niños; y a menudo se la identifica a menudo con las madres solteras. Una representación común sincrética a Erzulie Dantor con Juana de Arco, imagen en que se muestras a la santa llevando una espada; pero la imagen más común es con la Virgen Negra de Czestochowa (la virgen polaca), que se la representa de piel oscura. Sus colores son el oro rojo y azul marino. Sus símbolos son un corazón traspasado con cuchillos o espadas. Sus sacrificios preferidos incluyen cerdos negros, el griot (cerdo frito sazonado) y el ron. Las cicatrices en su mejilla se dice que son el resultado de una pelea entre ella y su hermana Erzulie Freda por la posesión de Ti Jean Petro (Tío Juan Pedro, es el jefe de la familia Petro), así las dos son feroces rivales. Los cortes que aparecen en la cara en las reproducciones sincréticos son coincidencias con el daño superficial en la cara de la Virgen Negra del icono cristiano original.

Al igual que Erzulie Freda, la diosa Erzulie Dantor, quien protege a las mujeres y los niños y da venganza contra aquellos que ofenden, tiene a sus ‘hermanas’, estas representan aspectos negativos del amor y con la protección de los niños; entre las más conocidas tenemos a Erzulie Mapiangue (Erzulie la Nodriza) que se ocupa de los dolores del parto y la protección de los bebés por nacer y los recién nacidos; sus posesiones tienden a estar en una posición fetal o posición de parto y llorar lágrimas de dolor. A Erzulie Mapiangue se la sincretiza con la Virgen y el Niño Jesús de Praga, que llevan túnicas de terciopelo rojo a juego y coronas de oro.

Más violenta y peligrosa es Erzulie Yeux Rouge (Erzulie Ge-Rouge, Erzulie Red Eyes = Erzulie Ojos Rojos) que se venga de los amantes infieles y en sus posesiones llora lágrimas de amarga tristeza. Erzulie Ojos Rojos es un espíritu que anda tan de cerca de Erzulie Dantor, algunos dicen que ella es Dantor misma. Pero Erzulie Ojos Rojos también tienen su propio espíritu y es una entidad independiente y aparte de Dantor. Este espíritu se considera que es muy peligroso. Ella suele ser muy histriónica, violenta, furiosa y llena de dolor. Las potentes emociones negativas viene desde el centro de este Loa. Aquellos que son poseídos por Ezulie Ojos Rojos tendrán la apariencia de una persona con los ojos muy enrojecidos. Erzulie Ojos Rojos siempre obliga a mirar profundamente dentro de la persona, y tomar toda la oscuridad y desesperación dentro de ella para sacarla y poder ir a la luz, el amor y le felicidad. A Erzulie Ojos Rojos se la pone dentro de un mar de la sangre de sus enemigos, sosteniendo un machete de plata detrás de la espalda; arma que simboliza su poder y su fuerza como una guerrera; siempre lista para la batalla.

Erzulie Flambeau (Erzulie de la Antorcha) quema con el fuego de su pasión, atrapa con el poder del fuego interno de una pasión. En vista más como una faceta vengativa o enojada de Erzulie, su rabia rasga las entrañas de la existencia; la antorcha representa al amor que se enciende incontrolable, y donde no hay resistencia. Erzulie Flambeau se le pone también como la madre del maíz, ella también es capaz de crear la energía para transformar los productos cosechados en las comidas. No tiene imagen cristiana asociada. Con Erzulie Toho (Erzulie del amor celoso o menospreciado) se puede ver el lado feo del amor, cuando el amor se ha portado mal y rompe el corazón, donde ha causado un enfermedad dentro al aferrarse a la cruel herida. Como un lado negativo de Erzulie, prefiere buscar la venganza que seguir adelante y sanar. Cuando entra en posesión lanza fuertes gritos de ira, y no posee imagen cristiana asociada.

Maman Brigitte y Baron Samedi (arte de  Ula Fish)

La tercera de las ‘hermanas’ es Maman Brigitte (Madre Brigida); diosa protectora de los cementerios. Ella es uno de los miembros de la familia Ghede, los espíritus de la muerte dentro vudú, entre cuyos miembros se incluyen al poderoso Baron Samedi (Señor del Sábado), el cual es puesto como su esposo. Maman Brigitte protege especialmente las tumbas marcadas con una cruz. El vudú tiene elementos de la religión africana original y del cristianismo que se superpone sobre todo en el Nuevo Mundo. Así, la cruz en el vudú no sólo recuerda a Jesús, sino que ya era un símbolo fundamental de las encrucijadas y el cruce de caminos; lo que representa el universo de opciones; y donde lo humano y lo divino se cruzan. Maman Brigitte se equipara en parte con la diosa Oya, que también es guarda en los cementerios.

A diferencia de sus otras dos ‘hermanas’, Maman Brigitte es generalmente representada como una mujer blanca, de rubia a pelirroja, de pelo encrespado y alborotado, recuerda su imagen a las bellas gitanas europeas, que se mueven sensuales al bailar, y encantan a los hombres con la vista. Si Erzulie Freda es la bella mulata que representa lo bello y deseado, la chica culta y fina que le gusta el lujo; Maman Brigitte está en el otro extremo, es la mujer de la calle, la que disfruta no de los lujos y la atención, sino los placeres que la vida trae; las fiestas, los bailes y por supuesto el sexo (no el amor).

A Maman Brigitte se le consagra la primera mujer que es enterrada en la tumba de un nuevo cementerio en Haití. Sus colores son el negro, morado y blanco, su número es nueve, y sus servicio incluyen el lunes y sábado. Su animal para los sacrificios es un pollo negro. Ella bebe ron mezclado con pimienta (gas lakrimojen ayisyen = gas lacrimógeno haitiano), y al igual que su esposo y el resto de la familia Ghede, es igual de grosera al hablar y utiliza bastante las blasfemias. Se reconoce que Maman Brigitte ‘monta’ a un invocante por frotar sus partes íntimas con pimientos picantes, algo que no se puede fingir. Ella es una bailarina muy sexual, y su habilidad en la pista de baile es legendaria. Se le invoca para curar a los que están cerca de la muerte como resultado de la magia.

Anaisa Pye

En la vecina República Dominicana la equivalente a diosa Erzulie se conoce como Anaisa Pye (Anaisa, la Chiquita, a veces llamada Cachita = pequeña); otros de sus nombres son Ana Mambo (por su gusto el baile) y Anacaona (para juntarla a la tradición indígena). Anaisa es una Loa muy popular en la república oriental de la isla de Santo Domingo, considerada aquí la patrona del amor, el dinero y la felicidad. Ella es a menudo descrita como extremadamente coqueta, generosa y alegre por sus devotos; y algo celosa de la adoración por parte de sus devotos de otros Loas. Las posesiones de Anaisa llegan con risas y bromas, trayendo consigo alegría a los presentes, se la invoca para ayudar con problemas amorosos y hogareños. A menudo, ella pide una ronda de bebidas (cervezas) y que todos la compartan con ella; mientras levanta su vaso y beben todos por la prosperidad y la felicidad. Por su carácter alegre, naturaleza coqueta y divertida algunos señalan que se trato en su vida terrenal de una chica alegre (mujer de la vida), otros que es una forma de Oshun (por el color amarillo) o de Erzulie (diosa del amor, por el color rosado). Se le sincretiza con Santa Ana; sus altares se adornan a menudo con los cuadros y las estatuas de Santa Ana y la pequeña María; siendo sus colores favoritos son el amarillo y el rosa. Anaisa es la joven María, mientras que Santa Ana es Metresa Mama Mambo o Maitresse Mambo, su madre y una loa de la pasión y el poder femenino. Así la imagen representa a Mama Mambo enseñando a su hija Anaisa todos sus misterios de suducción para conquistar los corazones de los hombres, así como la magia, ya que ella es una reina y una gran hechicera.

A Anaisa se le pone como esposo a Belie Belcan, otro popular Loa que resultado de la sincretización inversa de un santo cristiano en Loa, en este caso Belie Belcan se asocia a San Miguel Arcángel. Aunque la imagen de San Miguel Arcángel es adorada por que pisa al demonio; en realidad él y Anaisa son entidades demoniacas, es justamente su mayor jerarquía la que se usa para desalojar otros demonios. Los dominicanos que creen en el vudú lo ponen como una fuerza que defiende la verdad, la justicia y el bien. Belie Belcan es visto por los creyentes como un hombre muy viejo, enano y cojo de la pierna derecha, de voz suave, pausada y cordial, que porta un machete en una mano y algunos dicen que una cadena gruesa en la otra; esta imagen lo equipara a Ti Jean Petro (Tío Juan Pedro), el jefe de la familia Petro y esposo de Erzulie Dantor. Belie Belcan es protector de niños, no tolera insubordinaciones y es violento ante el fallo de sus servidores; es llamado sobre todo para hacer revocaciones, esto es para devolver demonios a quien los envía; para su labor suele trabajar combinado con otros misterios o potestades demoniacas poderosas como Candelo (Barón Cimetiere = Señor del Cementerio) o con Anaisa Pye.

Por otra parte, a pesar de su fama de promiscua, Anaisa Pye se suele mostrar tranquila y respetuosa cuando otros Loas (varones) arriban a una fiesta. Si se trata de Belie Belcan ella trata de dar la idea de ser impecable; esperando el momento que no la este mirando para prestar atención a escondidas a otros hombres, a la danza y a coquetear un poco. Si quien llega es Candelo, al instante se calla y se sienta. Candelo es su compadre y le tiene en muy alta estima. Ella no se suele llevar bien con el señor de la familia Ghede; pese a ser tan similares, el Baron Samedi (Señor del Sábado) y Anaisa tienen una relación odio-amor, similar a la que tiene el Baron Samedi con su mujer Maman Brijit.

Filomena Loubana

Compañera de Anaisa es Filomena Loubana, sincretizada con Santa Marta, y a la que se le da el epíteto de La Dominadora. Loubana es puesta como la hija preferida de Candelo; según los mitos se trató de una mujer que salvó a un niño de ser atacado por una gran serpiente; desde entonces fue conocida como la dominadora de las mambas y vuelta una gran hechicera. Juntas, Anaisa y Loubana, son llamadas para trabajar en los hechizos destinados a dominar a los hombres, o conquistar un amor. Loubana es conocida también como Erzulie Kénwa (Erzulie la del Corazón Negro), es descrita como una bruja de las tierras pantanosas y mujer de las selvas oscuras, es vista como la forma de Mami-Wata dentro de la familia Ghede, ya que ambas se representan igual, una sirena envuelta con una o más serpiente.

Pese a ser Anaisa la forma más cercana a Erzulie en República Dominicana; la separación entre ambas diosas se hace más evidente en la rivalidad permanente entre Anaisa y Metresili (la forma local de Erzulie Freda); ambas están continuamente hablando mal de la otra; Metreseili tiene a Anaisa como demasiado promiscua y vulgar; y que sólo podrá llevar a los suyos por el camino de la perdición; en respuesta Anaisa acusa a Metresili de que es una mojigata y creída; se burla de su misticismo y la forma de posesión, siempre gimiendo y llorando. Aunque algunos dicen que la pelea entre ambas diosas es por los constantes coqueteos de Anaisa hacia Ogoun, el esposo de Metreseili.

Los Loas y la religión haitiana (9) La familia Rada

La familia Rada es una de las más benevolentes de la tradición del vudú, se caracteriza por el color blanco (la claridad), aquella que permite ver y dar luz a los problemas. En ella se aparecen antiguos dioses africanos como: Papa Legba, Damballah, Ogoun, Sogbo, Agwe, Loco; otros dioses mutan, tales como: Oya-Yanza que se transforma en Ayizan, los Ibisy en los Marassas; Nana, Oshun y Yemanja se funden y dividen en Erzulie Freda, La Sirena y La Ballena. Aparece Zaka, reemplazando o Orisha Oko, y las santas Filomena y Clara se reconfiguran en Filomez y Clermezis (Klemezin Klemay), entre otros miembros.

Papa Legba (Ellegua, Legba, Exu, Eshu), como sus equivalentes africanos, es el intermediario entre los espíritus y la humanidad, abriendo y cerrando las puertas entre este mundo y el otro; es por ello él más importante de los dioses del panteón vudú, ya que es el que permite la comunicación entre los vivos y los muertos, entre los hombres y los Loas. Los ritos inician con él y cierran con él. Se dice que Papa Legba habla todas las lenguas humanas; generalmente aparece como un anciano con muletas o con bastón, con un sombrero de paja de ala ancha y fumando una pipa, o rociando agua. El perro y el gallo son sagrados para él. Debido a su posición como ‘portero’ entre los mundos de los vivos y los muertos, es a menudo identificado con San Pedro, que ocupa una posición comparable en la tradición Católica, pero también con San Lázaro (representado como un anciano con dos perros), o con San Antonio (un santo que carga al niño dios). Otras versiones lo describen como un niño, y en esta apariencia se sincrétiza con el Santo Niño de Atocha. Cuando se le invoca su presencia se reconoce por que le gustan los dulces, los juguetes y el coco como ofrendas.

Papa Legba

Hace mucho tiempo, Mawu, el más grande de las diosas, vivió entre los demás Loas. Sus dos hijos (gemelos), Legba y Kalfu, llevaban a cabo su voluntad, si algo bueno hacian los pobladores del pueblo, Legba iba a contárselo a la diosa madre; pero si incurrian en en el mal, Kalfu era quien cumplia esta labor. Legba y Kalfu eran tan parecidos, sin embargo, que la gente creía que eran una persona y comenzaron a odiarlos a ambos por igual. Legba encontró que la gente lo evitaba por pensar en las cosas que Kalfu había hecho, y se dirigió a su madre para quejarse. Mawu le dijo que eso era algo que tendría que aceptar, ya que nunca iba a cambiar. Cansado de ser visto como un dios maligno para su pueblo, Legba escuchó el decreto de Mawu al pueblo, de que todo aquel que le robara los ñames sería duramente castigado. En la oscuridad de la noche, Legba se puso los zapatos de su madre y le robo el jardín, tomando todas las ñame. A la mañana siguiente, Mawu estaba furiosa por perder su cosecha y exigió que se encontrara al culpable, pero los pies de nadie era iguales a las huellas en el jardín, por fin, encontraron que sólo los zapatos de la diosa se correspondían con las huellas, y todo el mundo creyó que se había robado sus propios ñames. Humillada, ella se retiró del mundo humano, pidiéndole solamente a Legba que le recordara de decirle cómo iban las cosas de vez en cuando, a partir de entonces, Legba es libre de ser benevolente, y la gente llegó a reconocer que él y Kalfu no eran los mismos.

Damballah, llamado entre los brasileños Oxumare (Oshumare), es uno de los más importantes Loas; es el dios del cielo y considerado el creador de toda vida, padre de todos los Loas. Como fuente de la vida, también está fuertemente asociado con el agua y la lluvia.

Damballah

Tiene más asociación con la sabiduría, la paz, la pureza, la benevolencia, la vida misma y la inocencia; rige la mente, el intelecto y el equilibrio cósmico; es el protector de los minusválidos, los deformes, tullidos, los albinos y los niños pequeños. Damballah es también conocido como Bon Dieu (El Buen Dios). Su veve (símbolo) comprende dos serpientes prominentes; ello es indicativo de su origen en los dioses Damballah Wedo y su contraparte femenina Aida Wedo. Damballah es representado con una serpiente y con la imagen católica de San Patricio (el santo que expulso las serpientes de Irlanda). Como jefe de la familia Rada se la asocia el blanco, los huesos, el marfil y el jueves, día en que la gente viste de blanco, y utiliza paños blancos para decorar sus santuarios. No se le invoca usando tabaco y alcohol (las razones de esto en su mito originario, salvo el anís blanco), se le invoca con leche, leche de coco, arroz, pan blanco, huevos blancos, aunque acepta nueces, miel y harina de maíz blanco. Las ceremonias para Damballah son muy elaboradas, y todas las reglas se deben seguir al pie de la letra, destacando en primer lugar que todo el mundo debe estar vestido con ropa recién limpias, blancas inmaculadas, las mujeres tienen que tener la cabeza atada con pañuelos blancos de seda. Cuando entra en el invocante no habla, sino que emite silbidos similares a los de las serpientes. Así como Shangó y Ogoun suelen ser los principales Loas, Damballah es reconocido como la figura del padre sabio que guía a todos. Un dios de la creación y de los ritos misteriosos que nunca explicó incluso a sus seguidores, es un portavoz de los muertos y una figura que inspira respeto incluso de los más exaltados de los guerreros, él ejerce poderes desconocidos de sanación y bendición; y almacena el recuerdos de todo en el panteón de su mente insondable.

Entre las historias que se cuentan de sus poderes tenemos aquella de un campesino pobre llamado Kakpo que hacía mangos de madera para ganarse la vida, y un día llegó a un árbol y comenzó a cortar la madera. Damballah, que vivía en el árbol en su forma de serpiente, habló al hombre y le dijo que no cortara el árbol, proclamando que era sagrado y que se ofrecía a concederle grandes riquezas si se iba y recordaba hacer un sacrificio de un buey a él dentro de un año. Pensando que el árbol mismo estaba hablando con él, Kakpo tuvo miedo y estuvo de acuerdo, y Damballah dejó caer siete frutos del árbol, dándole instrucciones para llevarlos a otra parte y abrirlos. Cuando lo hacía, grandes riquezas surgieron de ellos, y pronto el hombre tenía muchas casas, siervos y bestias finas, que surgieron de los frutos, y empezó a vivir como un rey. Sin embargo, se olvidó de hacer el sacrificio que debía a Damballah, pensando seguramente que a un árbol no podría importarle tanto.

Damballah bajó del árbol en la forma de un hombre y se fue a la ciudad de Kakpo, donde pidió verlo. Los campesinos lo trataba con amabilidad, pero los guardias y ministros de Kakpo lo golpearon y lo despidieron, diciendo que era muy poco para hablar con un gran hombre. Damballah volvió otra vez, mientras la gente estaba celebrando a Kakpo, y se unió a la multitud y clamó a gran voz cantando claro para todo el pueblo bailara. Todos quedaron encantados al instante por su voz potente y uno por uno bailaba hasta que desapareció, y las bestias y los edificios de la ciudad se vaciló y desapareció, hasta Kakpo no fue una más que otra cosa que un pobre campesino. Molesto, Kakpo regresó al árbol para rogarle re-consideración y prometió un nuevo buey, pero el dios nunca habló con él de nuevo.

Ogoun (Ogun, Oggún) se transformó en el principal dios de los haitianos, tras la revolución de Haití en 1804, a quienes los esclavos invocaron para pedir que los liberara; es equiparable así al Zeus griego o al Júpiter romano. Ogoun como dios africano de la guerra, la sangre y hierro, es un líder, un luchador feroz y de indomable mente; ataca con un puño de hierro. Nunca explosivo o impetuoso, representa la cabeza fría y el liderazgo confiable en el campo de batalla. Se le describe como el primero en descender al mundo para enseñar a la humanidad, es un líder entre su pueblo y dios patrono de la industria y la artesanía, un obrero metalúrgico de gran habilidad, dios del fuego y hierro, además de ser crador de la política y la discusión entre hombres y Loas; por ello es el patrón de civilización y la tecnología, de las herramientas de progreso (arados, cuchillos, armas), se le llama ahora para ayudar a las personas a obtener un gobierno más sensible a sus necesidades. Por su vinculación con el fuego y la sangre se le invoca también para curar las enfermedades vinculadas al vital liquido. Es además invocado para llevar el trabajo a los desempleados, así como un dispensador de la venganza en nombre de los agraviados.

Ogoun -

Ogoun, a diferencia de sus muchos hermanos, es conocido por recibir ocasionalmente sacrificios de sangre. Como él es tan poderoso, potente y triunfal, puede también ser peligroso y destructivo. Las descripciones tradicionales lo ponen como un fuerte hombre que viste ropas verdes y negras, armado con un machete. Cuando el invocador, quien por lo general es de sexo masculino ya que el dios se le vincula con la imagen fuerte y agresiva de este genero, llama al Loa, lo hace masticando un puro y bebiendo el licor, el cual se vierte en el piso y se le enciende. Al dios le agradan las ofrendas de licor y los puros; su presencia se reconoce por agarrar objetos de metal (cuchillos, machetes, etc.). En la tradición africana Ogoun es esposo de Oyá y Oshun, e hijo de Yemanja y Orungan (o de Obatala y Yembo); pero en la tradición americana su esposa en Erzulie (una diosa nacida en América y vinculada a la fertilidad y el amor).

En el Candomblé Brasileño se asocia a Ogoun con San Jorge, el matador de dragones, en el Lucumí, la Santería y el Palo Mayombe se sincrétiza con San Pedro (por las llaves de hierro), en el vudú con San José (el constructor) y con Santiago el Mayor (que el algunas de sus imágenes recuerda a San Jorge, a caballo y con lanza, ya que se le conoce también como Santiago el Matamoros).

Agwe

Otro dios importante en la tradición haitiana es Agwe el Loa que gobierna el mar, los peces y las plantas acuáticas, es el patrón de pescadores y marineros (a semejanza del Neptuno romano). Agwe, conocido también como Almirante Agwe, es llamado más como Met Agwe Tawoyo (Master Agwe is the highest = El amo Agwe es el más grande) se le concibe como un atractivo mulato, de ojos verdes y a menudo vestido con un uniforme de oficial naval. Es considerado como un caballero que inspira respeto y encarna los ideales de masculinidad, incluyendo valentía, protección y provisión. Las ofrendas a Agwe son hechas en balsas construidas que se dejan flotar al mar (tradición que ha pasado a la Yemanja en Brasil, donde en año nuevo los devotos hacen sus ofrendas a la diosa del mar y piden sus deseos para el nuevo año). Si las balsas se hunden es que Agwe ha aceptado la ofrenda, por el contrario si la balsa regresa a la costa la ha rechazado y es necesario buscar una nueva ofrenda.

Agwe es maniático de la puntalidad, el reloj es uno de los objetos que suele agarrar cuando es invocado. A diferencia de otros Loas, él no pide más de lo que necesita, a veces ni siguiera pierde el tiempo en eso; en su invocación quien practica el rito debe tener cerca mucha agua, ya que se siente mucho calor cuando entra en el cuerpo del invocante; pero hay que tener cuidado de no estar cerca de fuentes de agua, porque el dios puede hacer saltar al invocante en la misma y ahogarlo. Su veve (símbolo ritual) es un barco con velas.

Agwe es el dios del mar, el gobernante de todos los peces y la vida acuática y el dios patrono de los que se ganan la vida en el océano. Uno de los más antiguos Loas, está casado con la volátil Erzulie y la sensual Mami Wata (Yemanja / La Sirena), dos mujeres que encarnan las corrientes impredecibles de su casa en el mar, también es el señor del inframundo, transportando almas muertas de un lado a otro en su. Más viejo y más venerado que muchos otros Loas, él es un hombre cuyo porte inspira respeto pero cuyo aire de otro mundo le hace incómodo estar ahí, y su temperamento nunca es predecible, a veces profundo y melancólico como las profundidades insondables y, a veces tan rápido furioso como una tormenta en el mar.

Agwe llevaba mucho tiempo casado con Mami Wata, el gran espíritu del mar, cuando su porte orgulloso llamó la atención de Erzulie, la diosa del amor. Ella lo encontró misterioso e intrigante, ya que rara vez llegaba a la costa y hablaba con otros Loas, queriendo para sí misma, ella trató de seducirlo; pero encontró para su sorpresa que él apenas se dio cuenta de su presencia. Sorprendida y enferma de amor ahora, Erzulie comenzó a ser consumida por un estado tal que los otros Loas llamaron a Agwe a que volviera a la orilla y restaurar su salud para con su presencia. Agwe consentido llegar a la orilla, pero cuando Erzulie exigió que se casara con ella, él le dijo que no podía, Mami Wata, el océano indomable, era un ser celoso y se enfadaría mucho si ella pensaba que podría amar a otra más que a ella. Sin desanimarse, Erzulie llegó a un acuerdo con Agwe, se casó con ella esa noche en la tierra, y cada vez que visitaba la costa actuaba como su marido, pero cuando volvía al mar le pertenecía sólo a Mami Wata, la diosa del mar que nunca tocaba la costa y se mantuvo desde entonces la relación.

La Sirena

La esposa oficial de Agwe es La Sirena (nombre dado en Haití a Mami Wata o Yemanja); mientras Agwe es representado como hombre, La Sirena es mitad mujer y mitad pez, y la madre de esta es La Ballena, un ser totalmente marino. Así esta trilogía representa los tres niveles en el mar; Agwe se ubica sobre la superficie, La Sirena entre el aire y el mar, puede ir de la superficie a la profundidad marina y La Ballena habitante de las aguas profundas, mostrando los distintos niveles de los sentimientos y las emociones, profundamente escondidos, aflorando y plenamente visibles. La Sirena y La Ballena suelen estar juntas, y cuando La Sirena entra en un invocante habla en perfecto francés, algo que puede ser ofensivo a las clases más humildes, señalando con ello que ambas (La Sirena y La Ballena) pertenecen a la clase alta.

Agaou

El dios de las tormentas, el poderoso huracán que llega desde el mar; el gran tronador (truenos y relámpagos) se le conoce como Agaou, también es asociado a los sonidos aterradores vinculados a temblores de tierra y los maremotos (lo que hace que algunos lo pongan como una forma de Agwe, el loa del mar y sus tormentas). Cuando el invocador recibe a Agaou, los trances inducidos son tan violentos que ha habido muertes asociadas a su fuerza incontrolable. Se presenta a si mismo señalando que ‘Yo soy el artillero de dios, el rugido cuando la tierra tiembla‘. Agaou se sincretiza con San Miguel Arcángel, misma imagen usada para el dios Shangó. En la tradición vudú de la República Dominicana, esta imagen recibe el nombre de Belie Belcan, cuya pareja es Anaisa (una forma local de Erzulie), una Loa sincretizada con la imagen de Santa Ana (a Anaisa le corresponde la imagen de la niña María que siempre acompaña a Santa Ana), Anaisa  es equiparable a la Oshun de los Yoruba, esposa de Shangó (una clara correspondencia de dioses). Belie Belcan se le considera el santo patrón de la justicia que nos defiende contra el mal y los enemigos.

Agaou suele ser acompañado por dos hermanos gemelos: Sogbo (el dios del rayo) y a Bade (el dios del viento). Sogbo, o Gran Sogbo, como también se le denomina es el dios del cielo africano de los pueblos Fon y equiparable al Shangó del pueblo Yoruba. Sogbo es el Loa de la fuerza; conocido por su poder y valor como guerrero. Cuando posee a alguien, esa persona debe vestir como un general en el ejército; y se dirige a la congregación como un general dirigiendo a sus tropas. Los sacerdotes vudú usan su imagen para ser figuras respetadas en sus comunidades; y debido a la fuerza que adquiere de sus seguidores, la presencia Sogbo es continuamente solicitada para brindar seguridad y protección a la congregación. Él protege contra los espíritus salvajes, tiene poderes curativos y se le invita a menudo para curar la enfermedad del origen sobrenatural de sus devotos (características que comparte con Shangó). Sus ofrendad favoritas son la carne de cabra y oveja; y sus servidores usar pañuelos de color blancos y limón, que son sus colores favoritos.

Sogbo & Bade

Pero fuera de este contexto, Sogbo y Bade son representados en la tradición vudú siempre juntos con las imágenes de los santos hermanos Cosmos y Damián. Representación se corresponde también a los Marassa Jumeauxare, los gemelos divinos, niños que la tradición los pone más antiguos que cualquier otro Loa, algo que los iguala también a los dioses del pueblo fon: Sogbo y Sagbata. Otro elemento de correspondencia entre Sogbo y Bade y los Marassa es que estos ambos son símbolos de las fuerzas elementales del universo; los Marassa bajo la forma de dos niños son equiparables a los Ibisy Yoruba, siendo en la tradición vudú dos niños muertos y ahora como fantasmas son símbolos de las fuerzas elementales del universo personifican el enlace entre el cielo y la tierra. En la tradición Dahome tenemos que Sogbo es dios del cielo y Sagbata señor de la tierra. Existe una versión de trillizas, bajo este aspecto de tres chicas representan: el amor, la verdad y la justicia, en este caso se les pone como imagen las Tres Damas de Egipto (María, María Magdalena y María de Betania) o con las tres virtudes teologales (Fe, Caridad y Esperanza), siendo conocidos en esta forma como Marassa Twa.

Ayizan

Oyá (Yansa) es la diosa yoruba de las fiestas, los vientos, los huracanes, los relámpagos, la fertilidad, el fuego y la magia. Ella es también guardiana de los cementerios y el inframundo. En la mitología yoruba, Oyá es la diosa del río Níger. Su propósito es la conexión ancestral y el éxito en los mercados, y se la llama cuando un gran cambio cuando se necesita. Oyá es una guerrera poderosa. Ella personifica el poder femenino y la justa ira. Oyá ha sido sincretizada en la santería con las imágenes católicas de Nuestra Señora de la Candelaria (Nuestra Señora de la Presentación), Santa Teresa, Santa Barbara y Juana de Arco. En el vudú, y especialmente en Haití, se le reemplaza por Ayizan (también Ai-Zan , Aizan o Ayizan Velekete) que es la Loa del mercado y el comercio; entendido más como el acto que permite el trato entre este mundo y el otro, recordemos que Oya Yanza es la diosa que cuida las puertas del otro mundo.

Loko

A Ayizan se le pone como esposo al dios Loco (Loko), desplazando a la compañera natural del dios africano, la diosa del hogar Ayaba. La razón de este acomodo se presenta en el papel de la diosa Ayizan, que representa a la Mambo (la sacerdotisa), mientras que Loco es Hougan (el sacerdote). Loco es por un lado un dios y por otro el nombre de un árbol que crece en Benin (África) de unos quince metros de altura. En el culto africano se tiene correspondencia entre Loco y los dioses: Iroko (el árbol de los deseos) y Ossain (Osanyin, dios de la naturaleza virgen, de la salud y la curación). A Loco se le ubica con la imagen de San José (el esposo de María), y se le muestra en la estampas cargando al niño; por tanto se le vincula como el ‘padre’ que guía a los futuros Hougans; mientras que la diosa Ayizan se sincretiza con Santa Clara de Asís (de la rama femenina de la congregación de San Francisco de Asís), siendo su símbolo más común el de la hoja de palma, (otro símbolo cristiano vinculado a Cristo y a las fiestas de Pascua) siendo los colores de ambos dioses (Loco y Ayizan) el amarillo (oro) y el blanco (plata). Al dios Loco en la tradición de Louisiana se le asocia también con Joseph Danger (José Peligro), bajo este aspecto presenta una forma negativa del dios; y el nombre parece derivar de la imagen con la que se sincretiza el dios, San José. Así mientras Loco representa el maestro que enseña y entrena; Joseph Danger es el que engaña y oculta las verdades, nos separa del camino; confundiéndose también a Joseph Danger con una forma negativa de Papa Legba, forma que en la familia Petro adquiere su propio nombre Kalfu (Carrefour = encrucijada), y que representa a la mala suerte.

Zaka

Zaka (Azaka, Kouzen Zaka —Cousin Zaka = Primo Zaka—) es el Loa de la agricultura. Él es un trabajador muy duro y trabaja muy rápidamente para lograr lo que se le pide. Él es un Loa campesino que disfruta de las cosas sencillas de la vida, y muy popular en todo Haití. Zaka lleva un sombrero de ala ancha de paja, un djakout (saco de paja) y una hoz o machete. Zaka es un maestro en el tratamiento de enfermedades con hojas y hierbas, y es conocido por mantener sus más importantes hierbas en su Djakout, así como un poco de ron, velas y un par de otros ingredientes que utiliza en el tratamiento de enfermedades. Zaka no es tan atractivo como Erzulie, o tan bullizioso y divertido como los miembros de la familia Ghede, a quien se le pone como un pariente cercano; e incluso no tiene tanta atención como otros Loas, pero es entre los haitianos un Loa mayor y tiene la reputación de gran trabajador y amigo de los pobres, por ello muy venerado.

No hay un equivalente directo entre Zaka y algún dios africano, aunque algunos remontan su nombre a algún espíritu menor de las selvas africanas. Lo que es seguro es que su origen parece ser posterior a la revolución en Haití, cuando los esclavos africanos escaparon de las plantaciones y se refugiaron en el interior de la selva, lejos de las grandes poblaciones. En estas espesuras los negros cimarrones (como se les denomina a los esclavos fugitivos) aprendieron a vivir de una agricultura de subsistencia (conucos), con los cuales apenas podían alimentar a la familia, lejos de centros de salud, escuelas, y de la violencia sangrienta que siguió a la revolución haitiana, que terminó acabando con la vida en las ciudades y en las plantaciones. Así, en contacto con los indios y sus espíritus del bosque surgiría Zaka, que parece ser la fusión de creencias indígenas y africanas. Zaka paso a ser reverenciado por este nuevo campesinado de escasos recursos, al pedirle ayuda con las cosechas. Siendo su animal es el gallo rojo y se sincretizó con San Isidoro.

Aunque la idea de asociar a un Loa con un santo católico para ocultar la religión africana de los amos católicos es un tema común en todos los tratados sobre el vudú; hablar de un Santo está transformando en un Loa es algo muy inusual; eso no quiere decir que no haya ocurrido. Entre los más conocidos que experimentaron esta conversión a la inversa fueron: Santa Filomena y Santa Clara de Asís.

Filomez

Filomena, fue una joven mártir de la Iglesia primitiva que durmió en el olvido de la historia hasta el hallazgo de sus restos mortales el 24 de mayo de 1802. Ocurrió en el día de María Auxiliadora, durante una de las excavaciones que se hacen constantemente en Roma. En una tumba habían tres losas juntas que cerraban la entrada y en ellas había una inscripción que estaba rodeada de símbolos que aludían al martirio y a la virginidad de la persona ahí enterrada. Los símbolos eran: ancla, tres flechas, una palma y una flor. Al abrir la tumba descubrieron su esqueleto de huesos pequeños y notaron a la vez, que su cuerpo había sido traspasado por flechas. Al examinar los restos los médicos atestiguaron la clase de heridas que la joven mártir recibió y los expertos coincidieron en calcular que la niña fue martirizada entre la edad de 12 o 13 años. Era tradición de la época de su muerte depositar entre los restos mortales un frasco que contenía la sangre del difunto. Cuando la sangre fue transferida por los estudiosos a otro frasco sucedió un hecho extraordinario; para asombro de los presentes se vieron que las pequeñas partículas de la sangre seca cuando caían en el nuevo frasco, brillaban como oro, diamantes y piedras preciosas, y resplandecían en todos los colores del arco iris. Hasta el presente, se puede observar en algunos momentos de gracia, que estas partículas cambian de color. La historia perdida de Filomena fue dada por la santa a tres personas por medio de visiones, quienes relataron como la chica había sido prometida al emperador, pero ella deseaba ser sierva del señor; por ello el emperador la mando a matar usando a sus arqueros. En 1837 el Papa Gregorio XVI dio completa autoridad a su culto en todo el mundo católico y por toda la eternidad, recibiendo luego el título de ‘Patrona de los hijos de María‘.

En Haití la santa paso a ser reverenciada como Filomez con la imagen de la chica joven vestida de rosa, que lleva con una hoja de palma o flechas y un ancla. Se la pone como una hermana menor de la diosa Erzulie (diosa del amor), ya que como la anterior le gustan las ofrendas de perfumes. Es descrita como una chica alegre que trae la prosperidad, y cuando entra en el invocante camina de rodillas y agarrando un ramo de flores, esparce sus pétalos en el suelo, o en otras ocasiones se pone a barrer toda la negatividad del lugar. Es una Loa vinculada a las aguas y es conocida por revelar secretos en los sueños.

Klemezin Klemay

Santa Clara de Asís, por otra parte, fue la fundadora de la Orden de las Clarisas, orden religiosa femenina equivalente a la de orden los monjes franciscanos. Esta joven venida de buena familia abandonó a su familia a los quince años y tomo los votos de pobreza, votos que mantuvo hasta su muerte a la edad de casi sesenta años. En su vida precaria y dura tuvo muchos problemas de salud, pero su fe mantuvo al convento a su cargo de ser atacado en una época de guerras entre el papado y los reinos vecinos. Los lugareños le atribuyen a la Santa en vida haber detenido al ejército invasor de Federico II, quien fue rechazado por una tormenta cuando intentaba tomar el convento a su cargo. Así la imagen de la santa es deteniendo al poderoso enemigo.

La orden de las Clarisas se convertiría con el tiempo en el lugar donde las familias ricas enviaban a sus hijas a educarse, lugar para mantenerlas seguras y vírgenes hasta el momento de ser desposadas en compromiso. Por ello uno de los primeros conventos de monjas en Haití fueron de esta congregación. Quizás por ello Santa Clara entró en el panteón vudú como la Loa Klemezin Klemay. Aunque Clara de Asís fue una anciana piadosa cuando sucumbió a las enfermedades y dura vida en el siglo XIII, ella es imaginada en el vudú como una chica joven y vivaz (imagen dada por los conventos). No es inusual que las poseídas por Klemezin salten alrededor como niños, y como Filomez también suele tomar una escoba para barrer la mala suerte fuera. A Klemezin a menudo se ofrecen pasteles dulces con glaseado de color azul claro o blanco. También es aficionada a las flores de los mismos colores y sus devotos llevan pañuelos y prendas de iguales colores. Extrañamente, se piensa que ama el perfume, algo con que misma Santa Clara seguramente no tendría nada que ver. Ella es llamada para pedir claridad de pensamiento y visión, se le llama si se necesita ayuda para elegir el mejor camino en cualquier situación, su espíritu amable y enérgico está siempre listo para venir en su ayuda sin dudarlo.

Los Loas y la religión haitiana (4) Los mitos africanos originarios (La creación entre los Yoruba)

La mitología Yoruba del Niger se encuentra entre las más evolucionadas de África, comparable a la Greco-Latina, la Celta-Anglosajona y la Nordico-Germana, por la cantidad de dioses (superior al cuatrocientos) y leyendas. Aunque estos dioses no tuvieron templos y lugares de cultos como los espacios europeos; tienen aún hoy, a diferencia de sus equivalentes europeos, adoración y rezos. La creencia en los mismos ya no se limita al continente negro, sino a casi todo el nuevo continente con habla latina (español, portugués y francés) en la costa atlántica y principalmente caribeña; ahí donde los pueblos africanos crecieron y se florecieron, tras haber sido arrancados por las manos esclavistas y plantados en la tierra nueva.

Obbatala

Los Yoruba formaron uno de los reinos más importantes del África precolonial; el Imperio Oyo se extendía en hoy el noroeste de Nigeria. Este imperio iniciado en el siglo XIV creció hasta alcanzar su esplendor entre los siglos XVII y XVIII, cuando incluso absorbieron reinos vecinos como el de Dahomey. Terminaría por caer finalmente ante la presión colonial europea a fines del siglo XVIII y las disputas internas con los reinos africanos que había absorbido, a los que ya no podía controlar. En la tradición Yoruba ocurrió algo muy similar a la cultura romana, donde los emperadores romanos fueron divinizados por sus coterreaneos e igual paso en el pueblo Yoruba. Hubo una correspondencia entre los dioses Yoruba y los míticos primeros reyes, empezando por el primer rey Oduduwa, seguido por la disputa entre sus hijos: Ooni (el primogénito y heredero) y Oranyan (Orungan) el segundo y quien al perder su disputa con su hermano emigra y funda Oyo); Oranyan es sucedido por su hijo Ajaka (Angayú, Aganjú), pero este es reemplazado por su hermano Shangó, Tras la muerte de Shangó, Ajaka regresó al poder, y deifica a su hermano Shangó como dios del rayo y el trueno. Su sucesor Kori terminaría de consolidar al reino.

Fuera de estas leyendas originales sobre el origen del pueblo Yoruba y su reino Oyo; la tradición Yoruba inicia con un creador, un ser todopoderoso del que emana toda la creación. Olodumare es el principio de todo, creador del cielo (Orun, más en el sentido del mundo espiritual) y la tierra (Aye, el mundo material). Es inalcanzable y como su equivalente Nana Buluku es un ser andrógino, principio masculino y femenino a la vez. Olodumare lo podemos identificar perfectamente con Aida Wedo y/o Damballah Wedo, la serpiente arcoiris. Entre el Candomblé brasileño a Olodumare se le conoce como Oxumaré (Oshumaré); aunque en otras versiones Oxumaré es la gran serpiente arcoiris, equivalente a Aida Wedo y es puesta como hijo de Olodumare, así como hermano de Irokó y de Babalú Ayé. Olodumare, como Dios supremo tiene tres manifestaciones: Olodumare, el Creador; Olorun, gobernante de los cielos y la fuente de toda la energía (adorado como el Sol), y Olofi, que es el conducto entre Orun (el cielo) y Ayé (la tierra), el calor que recibimos del Sol.

Olodumare

En la creencia Yoruba se acepta la existencia del Ayanmo (el destino, la suerte); por otra parte el reto de los hombres es volver a ser uno con este principio creador y para ello las acciones y pensamientos de cada persona en el Ayé (el mundo físico) afectan a todos los demás seres vivos, incluyendo a la propia Tierra. Así cada persona busca lograr la trascendencia y alcanzar el Orun (el reino espiritual de aquellos que hacen cosas buenas y beneficiosas), moviéndose entre los ciclos de vida y muerte, y el espíritu humano evoluciona para alcanzar esa trascendencia deseada, esto es volver a ser uno con el creador (una idea nada diferente al pensamiento de tradiciones abrahamica —judía, cristiana y musulmana— de tras la muerte el espíritu se espera reencontrarse con la divinidad en el cielo). Y esta evolución se dice que es más evidente entre los Orishas, los visires divinos del Dios Todopoderoso; siendo los Orishas (Orichas, Orisas o Orixas) las entidades que posee la capacidad de reflejar algunas de las manifestaciones de Olodumare y se les describe a menudo como intermediarios entre el hombre y lo sobrenatural.

Así entre el pueblo Yoruba, la creación inicia con Olodumare (Olorun o Olofi), quien habiendo creado el universo decide dar forma a la tierra para que sea habitable. El mundo material (Ayé) era un lugar cubierto por las aguas y regido por Olokun (literalmente ‘el propietario de los océanos‘, equivalente al Neptuno romano). Olokun es al igual que Olorun, un ser andrógino, vinculado a la sabiduría. En algunas tradiciones Olurun toma el aspecto masculino y Olokun es el femenino, siendo ambos padres de Obbatalá y Oduduwa.

Olokun

Posiblemente ambos (Olorun y Olokun) son aspectos y formas del mismo dios, equiparados así con Dam Aida Wedo y Nana – Buluku. Otras fuentes hacen que en su aspecto femenino a Olokun se le vincule a otras diosas africanas como Yembó, Yemanja y Mami Wata. Los cuentos señalan que Olokun reinaba sobre todo el mar, pero cuando quiso destruir a la humanidad con un diluvio, Olorun lo encadeno por castigo al fondo del mar; así las costas pasaron a ser dominio de Yembo y más tarde de su hija Yemanja.

Retomando la historia de la creación, Olorun al ver que la Tierra era un lugar muy húmedo (cubierto por las aguas) y poco acto para la vida, envió a su hijo predilecto, Obbatalá (rey de pañuelo blanco, también llamado: Osala, Ohala, Oxalá, Orisala, Orishala, Orixalá), a ayudar a crear la tierra. Obbatalá con ayuda de la concha de un molusco recogió la tierra húmeda del fondo marino y la acumuló en un gran montículo, que terminó rodeado por el agua del mar, a este lugar elevado lo llamó Ife (la cuna de la existencia), y en esta tierra fértil las plantas comenzaron a crecer y dispersarse.

Obbatala 1

Viendo el trabajo en la Tierra, Olorun agarró los gases dispersos en el cielo y provocó una explosión que dio forma a una bola de fuego (el Sol), que secó la Tierra aún húmeda. Por ello a Olorun se le asocia el Sol y es visto como el señor de los cielos. La energía o fuerza vital de Olorun se manifiesta en los seres humanos como el Ashé, y está presente en todos los seres vivos. Por lo general, los seres humanos no interactúan directamente con Olorun pero reciben la energía vivificante del Sol y reconocen así el poder de Olorun sobre sus vidas. Obbatalá entonces creó a los humanos del barro por orden de Olorun, quien lanzó el ‘aliento de vida’ a volar a través de la tierra, y en las figuras tomaron vida y se volvieron los primeros pobladores del Ife.

Oduduwa

A Obbatalá se le iba a dar el honor de gobernar la tierra y a los hombres, pero según algunas versiones Obbatalá creó el licor a partir del fruto de la planta de palma y se emborrachó, Olorun temiendo por destino de la creación, envió al hermano menor a terminarla. Oduduwa, la esencia de la conducta, (como Odudua, Oodua se le considera una forma femenina), Oduduwa que ya era un señor del otro mundo y del destino; terminará de dar forma al mundo; y tras su intervención tendremos finalmente los reinos animal, el vegetal y el mineral. Oduduwa se convirtió por tanto en el primer rey de los hombres y les enseñó las normas y costumbres. Oduduwa vive en las tinieblas profundas de la noche; y representa los misterios, rige en los secretos de los Egún (almas de los muertos) y sobre Ikú (la muerte).

Obbatalá y Oduduwa fueron en principio rivales y desde su desliz con el licor, a Obbatalá se le conoce como el dios de los borrachos, título que según algunos no le agrada mucho y por ello se prohibe el licor cuando se invoca al dios; salvo por el licor de Anis. Según algunas relaciones Oduduwa asumió una forma femenina, llamada Odudua, y normalmente asimilada a la diosa Yembó, que sería una primera Yemanja, representando la mar en calma y se volvería su esposa; aunque Yembó también se equipara a Nana Buluku, llamado entre los orishas Nana Buruku, y es a veces llamada Nana Yemanja.

La tradición Yoruba termina su mito de la creación explicando el por qué de la búsqueda de los hombres del creador Olodumare. Según algunos cuentos la explicación de esto es que Olodumare bajaba de tanto en tanto al Ayé a visitar a los hombres y a los Orishas; bajo este aspecto es llamado Olofi; pero al ver las constantes disputas entre los hombres y entre los mismos Orishas, y de estos por tener su atención, terminó regresando al Orun para no regresar jamas y dejó de importarle lo que hacían los hombres y los propios Orishas. Es por ello que el pensamiento de la tradición Yoruba se plantea la permanente búsqueda de volver a ser uno con el creador.

Aunque existe otra versión distinta, en ella el espíritu de la tierra (Obbatalá) llegó a considerarse superior y mejor que el cielo mismo, ya que soportaba le peso del cielo, señalaba que él era tangible y real, mientras que el aire no se podía tocar, ni ver. Olodumare decidió darle una lección y sin decir una palabra elevo los cielos; y la tierra experimentó por primera vez la sed; la sequía y el calor acabaron con casi toda la vida en la tierra; y el sol que antes iluminaba los cielos dejo de hacerlo y surgió la noche y el frío, y los miedos, que sólo existen en la oscuridad. Cuando la sequía se prolongó, el espíritu de la Tierra suplicó al Cielo por agua; y este no respondió. Hubieran muerto todos los seres de no ser por un árbol que sobrevivía, y con cuya sombra cobijó a los animales y a los hombres del calor inclemente de los cielos en el día y del frío en la noche. El espíritu del árbol del mundo se llama Irokó (Iroké); en África era el espíritu de la Caoba, en América su equivalente fue la Ceiba, único árbol que permanece verde oscuro en plena sequía, cuando todos los demás ya se han secado, perdido las hojas y marchitado. Finalmente el árbol produjo flores, cuyas semillas que flotaron en el viento y con ellas suplicó a los cielos por la nueva vida; así el cielo permitió el regreso de las lluvias y la tierra sedienta por fin pudo volver a la vida. Pero Olodumare, que hasta entonces había mantenido a los cielos suaves, llevando lluvia y brisas moderadas, no regresó igual; ahora podían existir temporadas de sequía y de intensas lluvias que ahogaban la tierra, épocas de mucho calor y otras de frío; algunas con vientos suaves y otras con tifones, fue cuando el mal entró en el mundo, el orgullo del espíritu de la tierra lo pagaron muy caro todos los seres que en ella habitaban.

Iroko

Pero incluso el poderoso Irokó no se salvo del pecado del orgullo. Obbatalá (llamado Aragbá en esta historia) e Irokó se habían, tras los hechos anteriores, vuelto rivales, eso hasta que Eshu intervino. Se cuenta que cuando Eshu se convirtió en el dios de los caminos y las puertas (inicio de los ritos) solicitó a los hombres y dioses de la tierra un sacrificio al cielo. Aragbá no se quiso arriesgar otra vez con un mandato de los cielos, pero Irokó se consideró superior al dios mensajero de los cielos; por ello se negó a rendirle culto. Eshu entonces dijo a los hombres que no había nada mejor para construir algo duradero que la madera del árbol de caoba, regalándoles a los hombres el hacha. El gran e indestructible árbol que hasta entonces había sido intocable se vio arremetido por el poder del hacha. La caída de Iroko fue tal que el eco retumbo en todo el bosque, cuando Aragbá escucho el ruido, pregunto que estaba sucediendo y se le dijo que era el Gran Iroko que había caído bajo el hacha del ataque humano. Iroko quedo convertido en puertas, ventanas, mesas y sillas; y aún hoy sigue siendo así, la madera de caoba es una de las mejores para este tipo de actividad. Dentro de la tradición Irokó (caoba o ceiba) es por haber salvado a la humanidad de la ira del cielo el dios de los deseos (buenos o malos), pero tras su caída sus rezos pasan y/o se conjugan con los de Obbatalá (Aragbá, el espíritu de la Tierra).

Los Loas y la religión haitiana (2) Los mitos africanos originarios (Mitos Fon/Dahomey)

Las tradiciones Vudú más conocidas de la región africana son las mitologías de los pueblos Yoruba —hoy principalmente habitantes de Nigeria—, los de la región del congo y los mitos del pueblo Fon —un pueblo cuyo reino conocido como Dahomey existió entre los siglos XVII al XIX en la hoy nación de Benin—. En la tradición Fon se señala que ‘El creador’ se encarna en un doble principio cosmogónico, Nana-Buluku (o Nanan-Bouclou), una deidad suprema, principio femenino y masculino a la vez del cual surgen Mawu, la luna, y Lissa, el sol, que son respectivamente sus aspectos femeninos y masculinos, y se identifican muchas veces como sus primeras emanaciones, pero en otras MawuLissa es un ser andrógino con dos caras, una masculina y otra femenina. En el Candomblé brasileño se le llama a Nana Buluku simplemente Nanã, se le representa como una mujer muy vieja, más vieja que la creación misma, y es la diosa primera de la fertilidad y la creación. Dentro de la tradición Yoruba es una de las manifestaciones del dios único Olodumare; pero se le puede equiparar también entre los Orishas al pantano primordial (Olokun = dios/diosa de lo profundo del mar) y a la diosa Yembo (una forma primitiva de Yemanja, madre de Yemanja y los grandes Orishas).

Nana

El mito señala que el ser andrógino Mawu-Lissa creo el mundo y todo lo que contiene en cuatro días; en el primer día creó el universo y la humanidad; al segundo día hizo a la tierra apta para la vida humana; al tercer día dio a los hombres la inteligencia, el lenguaje y los sentidos; y finalmente al cuarto día, la humanidad recibió el don de la tecnología. Para la creación del mundo Mawu-Lisa comenzó a preocuparse de que podría ser demasiado para la tierra soportar todo el peso de la creación; así que buscó la ayuda de una de sus ‘hijas’, la serpiente primigenia o serpiente arco iris, Aida Wedo (Ayida-Weddo, Aida Quedo, Aida Hwedo), y que envolvió al universo con 3500 giros de sí misma por encima y 3500 por debajo, y con el poder de cerrarse sobre si misma para acabar con el mundo tan rápido como igual fue creado; actuando la serpiente como un cojín (a semejanza de la idea antigua del mundo soportado por tres elefantes y estos sobre una tortuga que navega por el universo). Sus movimientos son la causa de los terremotos y maremotos.

Mawu

Como su ‘madre’ Mawu-Lissa, Aida Wedo es también un ser andrógino, su parte masculina es llamada Da, Dan o Danh. Bajo esta denominación entre los haitianos se convirtió en Damballah Wedo, la serpiente de la creación entre los mitos del pueblo de Haití. Es llamado Damballa en el vudú de New Orleans y también en Haití se le conoce como Dumballah Nan Flambo, el que habla a través de una llama, a semejanza de la sarza ardiente que habla al Moises Biblico. Uno de sus anillos que envuelven la Tierra es el arco iris que vemos en el cielo. Cuando se presenta en su poder, él no habla, sino que hace silbidos y ruidos silbantes como una serpiente.

Entre los muchos ayudantes que tuvo Mawu-Lissa hubo un mono llamado Awe, quien tuvo el encargo de ‘crear’ a los hombres de la arcilla. Pero Awe se volvió arrogante y se atrevió a disputar con Mawu-Lissa el poder de la creación, pero Mawu-Lissa lo castigo matándolo, dando así origen a la muerte, ya que solo Mawu-Lissa tiene el poder de dar vida, y también de quitarla.

Mami Wata (de MattDeMino)

Mawu-Lissa tuvo varios hijos e hijas (conocidos como vodun; y aunque el número varia, algunas tradiciones señalan que fueron siete); y dio a cada dominio sobre la naturaleza, los animales, la tierra, el mar y otros fenómenos naturales. Entre sus descendientes más conocidos tenemos a: Mami-Wata, diosa con aspecto de sirena que reina sobre las aguas de los ríos (la Yemanja Bahomey); es también llamada Owun-Miri. Como toda sirena, es un ser que busca la interacción con los seres humanos; quienes son para esta sirena objeto de curiosidad; ella los seduce y pide a cambio que la adoren; aquellos que la adoran reciben de la sirena africana: salud, riqueza y belleza; pero para quienes no la aceptan, los azota con enfermedades y desgracias.

Gu

Otros hijos de la pareja son  Gu, temido dios del fuego, la herrería y la guerra (equivale al Oggún de la tradición Yoruba); Gu fue enviado a la tierra para que fuera un lugar agradable para que la gente viviera; enseñó la herrería y fue un dios civilizador, él cual aún no ha terminado esta tarea. El hijo menor de Mawu-Lissa fue Legba, que debía permanecer con ella y actuar como un intermediario con sus otros hijos; en algunos clanes africanos es joven y viril, pero en la versión de Haití toma la forma de un anciano.

Legba

Otro par de gemelos (de sexos opuestos) son Ayaba, que es la diosa del fuego del hogar (la cocina), y su hermano Loko, dios de los arboles, que le da la madera de los arboles a su hermana para que los hombres pudieran cocinaran los alimentos. Gbadu era de diosa del destino, su madre Mawu-Lissa la puso en los cielos para ver todo lo que ocurría en la tierra, su único contacto era con Legba, quien cada mañana abría uno de sus múltiples ojos, aprendió el lenguaje de su hermano y madre, para luego transmitirlo a los hombres; la hija Gbadu fue Minona, quien bajo a la tierra y enseñó a los hombres la siembra y el uso de las semillas, así como el poder interpretar los presagios de Mawu-Lissa.

Sogbo

Sogbo, también llamado Xevioso, Xewioso o Heviosso, es el dios de las tormentas y el rayo, cuando el rayo cae a la tierra y la incendia, hace que Sogbo/Xevioso sea también un dios del fuego, (equiparable al dios Shango de la tradición Yoruba); Sogbo es puesto como hermano gemelo de Gu.

Sagbata

Otro de los hermanos importantes fue Sakpata o Sagbata, quien vivía constantemente peleando con Sogbo; al final bajo a la tierra y se convirtió en el señor de la tierra y trajo la civilización a los hombres. Pero Sogbo, que se volvió señor de los cielos, hizo que no lloviera más en la tierra, creando la sequía. Finalmente Sakpata tuvo que ceder ante la tierra sedienta y pagar ofrendas al dios del cielo (atmósfera) para que las lluvias volvieran. Sakpata o Sagbata, es más conocido por ser el dios gobierna las enfermedades y las plagas; castigo que impuso a los hombres, volviéndose un dios de la muerte y el más allá. Sakpata es también un dios del viento y se asemeja a demonios del cercano oriente que ven en el viento la llegada de las plagas y enfermedades.

Agbe

Otros dioses son: Agbe que es otro dios del trueno y de las tormentas; que junto con su hermana gemela Naete, diosa del mar, forman una combinación de ambos Agbe-Naete, a semejanza andrógina de sus progenitores y son el dios/diosa de mar; Naete es más conocida o equivalente a Avrikiti o Avlekete, diosa de los pescadores y el mar. Por su parte Agé es el dios patrono de los cazadores, el desierto y los animales, similar al dios Aganjú del pueblo Yoruba, pero también se puede equiparar a Oshosi, su dios de la caza.

Okanu es por otro lado el dios de los sueños, acompañado Fa Faa la diosa de la sabiduría y del conocimiento (inspiración), este último similar al dios Ifa de tradición Yoruba que es el dios o espíritu de las revelaciones que da el buen dios a los hombres por intermedio del orisha Orunmila (señor de los oráculos). También, como en muchas tradiciones a lo largo del mundo, existen unos dioses gemelos: Zinsu y Zinsi, seres semi-divinos y magos que ayudaron y enseñaron a los hombres.

Zinsu y Zinsi