Los nuevos centauros: Rhiphonos, el planeta de la lucha contra el destino

El segundo centauro al que se le puso nombre fue a Rhiphonos, cuerpo descubierto el 28 de agosto de 2009 por T. V. Kryachko en el Observatorio de Engelhardt, Zelenchukskaya, Rusia. Tuvo como nombre provisional 2009 QV38, y tiene asignado el número 346889. El nombre actual fue sugerido por A. Mimeev, siendo Rhiphonos (Riphonus, Rifonos en español) uno de los doce centauros que se unieron a Dionisio en su viaje a la India.

Rhiphonos tiene una órbita cuyo perihelio se ubica a unas 6 UA, ligeramente sobre la órbita de Júpiter y su afelio alcanza 15,7 UA, esto es a mitad de camino entre Saturno y Urano, cruzando solamente la órbita de Saturno. Rhiphonos tiene una inclinación de casi 20°; estando su perihelio y nodo norte ubicados ambos en Aries a 25° y 11° respectivamente. El tamaño de este objeto se estima en unos 30 km; siendo el más pequeño centauro con nombre asignado (Pilenor/1994 TA con 25 km aproximadamente no cuenta ya que no ha sido nombrado oficialmente y su nombre es por el momento un apodo dado por las sociedades astrológicas por cariño). Su periodo de rotación es de unos 35,7 años, haciendo conjunción con Júpiter, Saturno y Urano cada 17, 170 y 62 años en promedio; claro que por su órbita elíptica, con unos 0,44 de excentricidad, estos tiempos cambian un poco, y hay que tener presente que las conjunciones son vistas desde la Tierra como centro del cosmo antiguo y no desde el Sol sobre la cual todos giran. Así con Júpiter hay conjunciones cada 14/15 años y 21 años en forma alterna, como señalan los históricos en: 1908, 1922, 1943, 1958, 1979, 1993 y la siguiente ocurrirá el próximo año en 2014. Con Saturno en 1926, 1937 y 1951; la próxima ocurrirá cerca de finales del 2100, donde también tendrá conjunción con Marte y Júpiter, casi todos juntos al mismo tiempo; y finalmente con Urano ocurrieron conjunciones entre 1938-1939 y 2009; la siguiente se espera para finales de 2076.

Si bien el mito de Orius/Orio es corto y casi insignificante; un centauro más muerto por Heracles ; con Rhiphonos pasa lo contrario, forma parte de un grupo particular de centauros, conocidos como las Bestias de Lamos . En la tradición se mencionan al menos cinco razas de centauros, el primero de todos es Quirón , sus parientes y su descendencia, estos son los centauros del monte Pelión en Tesalia , en la Grecia continental; Quirón era descendiente de Cronos , y por tanto medio hermano de Zeus , siendo el único de los centauros con naturaleza inmortal.

La segunda familia son los centauros de Magnesia , al norte este de la Grecia continental; nietos de la ninfa Nefele , violada por el rey lapita Ixión , quien la confundió con Hera . El hijo de esta relación, Kentauro , tendría relaciones contra natura con las yeguas de la región y de ellas nacerían los centauros de la región. La mayoría de este grupo murió luchando contra el pueblo Lapita, con quienes eran parientes, cuando en la boda del rey Píritoo intentaron, al emborracharse, robar a la novia y otras féminas.

El tercer grupo son los centauros del Peloponeso, según unas versiones hijos de Ixión y Nefele, según otra estos eran hijos del dios de los campos Sileno y la ninfa Melia (diosa de la miel, el árbol de fresno y/o de un manantial en Laconia); entre estos se encuentran los famosos Folo, Asbolo, Orio y otros, muchos de ellos muertos por Heracles cuando embriagados por el olor del vino de Folo quisieron robarlo; este grupo de centauros se relacionaba familiarmente con los sátiros (Sileno era un sátiro), y era una forma de vincular ambas razas con los bosque y los peligros de las montañas.

El cuarto grupo son los centauros o Bestias de Chipre; según el mito cuando Afrodita, recién nacida de la espuma del mar llego a Chipre, Zeus quiso violarla, pero la chica escapó de los intentos de su padre (en esta versión Afrodita se la pone como hija de Zeus y una ninfa marina llamada Dione —Diosa—, una forma de justificar que incluso la diosa del amor estaba bajo los designios del dios de los cielo); el semen cayo sobre la tierra donde Gea/Gaya, siempre fecunda dio a luz a una serie de daimones, responsables de la fecundidad de la isla; la apariencia de estos seres era más similar a de los faunos pero con cuernos de toros; pero en la tradición se les llamó centauros.

La quinta especie de centauros fueron las Bestias de Lamos; en Cilicia (al sur de Anatolia, hoy Turquía). Según el mito tras nacer Dioniso/Baco este fue puesto al cuidado de la ninfas Híades (hijas del titan Atlas y la oceanida Etra —No confundir con la hija del rey Piteo y madre del héroe Teseo, de igual nombre—). Las Híades estaban vinculadas por parentesco a las Pleyades (hijas de Atlas y la ninfa Pleyade) y a las Hesperides (hijas de Atlas y la diosa Hesperide/Crepúsculo). Las Híades, al igual que sus otras medio hermanas eran un grupo de siete ninfas; sus hombres eran: Félise, Córonide, Eudora, Ambroxía, Feo, Polixo y Dione (esta ultima no confundirla con la madre de Afrodita que era una oceánida).

El niño Dioniso/Baco pasaba más tiempo al cuidado de los hijos de estas ninfas, quienes para ocultar al niño de la celosa Hera lo disfrazaban vistiéndolo de niña. Pero los cambios de apariencia del infante no pasaron desapercibidos a la diosa de los mil ojos quien castigó a los chicos transformándolos en las Bestias de Lamos (nombre del río donde habitaban las ninfas). Estas bestias son descritas con cuernos de toros, con piernas y colas de caballo; pero como con el grupo anterior su apariencia seguramente era más similar a los sátiros que a centauros; el poeta Homero llamaba bestias a los centauros, de ahí posiblemente se les identifique como sinónimos. La tradición señala también que las Bestias de Lamos halaban el carro del dios Dioniso/Baco , ello incrementando más la asociación.

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Las Bestias de Lamos eran doce: Anfítemis (Tradición oral); Aisakos (Rama de árbol), Orfaon (Erigir/Levantar), Petreo (Roca), Fauno (Portador), Fanes (Tiempo), Ceteo (Barranco/Gobernar), Gleneo (Juego), Euribio (Larga vida), Espargeo (Envuelto con paños), Nomeion (Medidor) y Rifonos (Lanzador). Ya Dioniso/Baco adulto siguió siendo acompañado por estos centauros, quienes lo ayudaron en su viaje a India y lo siguieron defendiendo, ahora ayudados por su terrible aspecto de bestia.

De las ninfas Híades se sabe que siguieron el destino de sus hermanas, las Hesperides subieron al cielo como las siete estrellas de la constelación de la Osa Menor; las Pleyades perseguidas por Orión fueron puestas en los cielos como un pequeño y brillante grupo de estrellas en la constelación de Tauro, el toro furioso que las protege y se interpone en el paso del cazador que las persigue aún en los cielos; y las Híades, tristes por el destino de sus hijos (o de un hermano muerto) forman hoy el grupo de siete estrellas que describen la letra V de la cabeza del Toro (sin incluir a la brillante Aldebarán, el rojo ojo del Toro).

Sobre la influencia astrológica de Rhiphonos poco, por no decir nada, se ha dicho; pero mientras Orius mira al pasado para así poder ver el futuro; Rhiphonos se mueve en sentido contrario, ve hacia el futuro, en el se muestra el destino inevitable y de donde viene la lucha por tratar de evitar que este llegue, atrapado entre lo que marcan los hados y los deseos personales contradictorios a estos designios. El final siempre será el inevitable fin ya dispuesto, pero es en la pelea que se haga contra ese destino lo que nos fortalece para finalmente aceptar lo inevitable.

Rhiphonos atrapado entre Júpiter y Urano , sin llegar a tocarlos queda siempre supeditado a la imposición de la mente racional y pragmática impuesta por Saturno , aunque rara vez la alcance de lleno por los pocos encuentros (conjunciones) entre ambos; busca al acercarse a Júpiter moverse hacia las ideas de justicia y ley; y al irse a Urano explorar la genialidad y la ciencia; así se encuentra entre la justa medida y la nueva idea tratando de alcanzar un equilibrio entre ambas. Por otra parte que su nodo y perihelios caigan en Aries (uno casi al lado del otro) implican que cuando más se acerca al Sol más se estimulan los deseos del cambio por algo nuevo; aumentado ese deseo por la presencia del nodo ascendente en ese mismo lugar.

Los nuevos centauros: Orius, el planeta que busca la media naranja.

En enero de este año fueron nombrados dos centauros más a la lista de los ya conocidos; el primero descubierto en abril de 2009 por K. Cernis y I. Eglitis en Baldone (Letonia), se le asigno como nombre 2009 HW77 y número 330836, recibió el nombre final de Orius, a veces escrito Oreius, en español Orio. Este centauro tiene una inclinación de casi 18° respecto a la eclíptica; con una excentricidad de 0,42 transita entre el exterior de la órbita de Saturno (12,4 UA) hasta poco más de la órbita de Neptuno (30,4 UA), teniendo un periodo de 99 años. Su tamaño es pequeño, estimado en unos 65 km aproximadamente. Como dato su descubrimiento se lo ubico entre 3° y 4° Escorpio; en oposición a la posición que tuvo Quirón, cuyo descubrimiento fue en 3° Tauro.

El mito sólo nombra al centauro Orio como que vivía en las montañas y murió a manos de Heracles cuando embriagado por el olor del vino de Folo bajo de la montaña e intentó robarlo junto con otros de sus hermanos. Como dato curioso el nombre de Oreius fue usado por C. S. Lewis, el autor de ‘Las Cronicas de Narnia‘, para nombrar al centauro que comandaba las tropas del Rey Peter contra la Bruja Blanca en el primero de los libros, ‘El León la Bruja y el Guardarropa‘.

El nombre de Ourea es un genérico para designar montaña; se dice que los dioses y diosas que gobernaban las montañas eran descendientes de Gea/Gaya (la Tierra); estos espíritus rara vez se metieron en disputas, ni con los titanes, ni con los Olímpicos. Entre los más conocidos tenemos a: Athos (dios de la montaña de Tracia); Citerón, Helicón, Parnes y Nisa (dioses del macizo montañoso en Beocia); Olimpo (dios la montaña más alta de Grecia, situada en Tesalia); Tmolo (dios de la montaña de Lidia en Anatolia); Etna (diosa del volcán de Sicilia y amada de Hefesto) y Oreius/Orio (dios de la montaña Otris, en Malis, en el sur de Tesalia).

Descendientes de estos dioses de las montañas nacerían las Oreiades, que eran las ninfas de las coníferas de la montaña, siendo sus hermanos los Sátiros (seres que cuidaban a las criaturas de las forestas) y los Curetes (demonios cuyas danzas y cantos ocultaron los llantos del infante Zeus de su temible padre, el titan Cronos). Hay que entender que los bosques de la antigua Grecia se encontraban principalmente en las montañas, ya que la mayoría de la tierras bajas había sido despejadas para la agricultura; y era natural para los griegos pensar en las dríades y los sátiros como espíritus de las montañas y los bosques.

El dios de la montaña Oreius/Oreo fue el padre de: Oxylos (espíritu del árbol de Haya) y de Hamadryas (diosa del árbol del Ciruelo); juntos ambos hermanos tuvieron a un grupo de las dríades (espíritus de los arboles) llamados las Hamadriades, que eran las ninfas y daimones que se asocian generalmente con los árboles del lado del río y a los bosques sagrados; entre los hijos de estos hermanos se encuentran: Carya (espíritu del nogal), Balanos (espíritu el roble), Craneia (espíritu del cerezo), Morea (espíritu del árbol de moras), Aigeiros (espíritu del álamo negro), Ptelea (espíritu del olmo), Ampelos (espíritu del árbol de vid) y Syke (espíritu de la higuera). Otras dríades, de otros padres, eran las Melias (diosas de los fresnos); las Meliades (diosas de los arboles frutales como la manzana) y Dafne, ninfa que se transformó en el árbol de laurel al huir de Apolo; solo por citar algunas de estas ninfas.

El segundo mito sobre un Oreios habla de una ninfa llamada Polifonte, ella formaba parte del séquito de la diosa Artemisa, despreciaba el matrimonio y el amor con los hombres, por ello huyo al bosque, lugar donde Afrodita la castigó haciendo que se enamorara de un oso. Fruto de esas relaciones contra natura nacerían: Oreios y Agrios, seres mitad hombre y mitad oso. Cuando crecieron se transformaron en bestias antropófagas, por lo que Zeus dispuso su muerte enviado a Hermes para tal fin; Ares intervino ya que Polifonte era una de sus nietas y transformo a sus bisnietos en aves: Oreios fue transformado en búho (un ave cuya presencia no presagia nada bueno para nadie), y Agrios en buitre (el ave más detestada por los dioses y los hombres por su amor a la carne de cadáveres).

Sobre los aspectos astrólogicos de Orius/Orio se señala que este centauro se mueve entre la mente consciente y racional (Saturno) al inconsciente (las ideas creativas); se encuentra en una búsqueda de sus orígenes, de volver a reinventarse, regresar en el tiempo para buscar lo que se ha perdido u olvidado; de encontrarse internamente; saber quien es y por qué. Las respuestas muchas veces en encuentran justo en quien esta a su lado; con el opuesto que le complementa, por quien darías la vida que llevas o dejarías todo lo que hoy eres por volver ser como alguna vez fueron o lo que podrían llegar a ser.

Otros autores expresan sobre este centauro lo siguiente:

Amable de Astrología Transneptuniana señala: “Al igual que la quinta línea mutable del hexagrama nº 38 del I Ching, (330836) Orius puede abrirse camino para conseguir iniciar una relación, superando múltiples obstaculos. (330836) Orius también es capaz de establecer entendimiento en situaciones en las que inicialmente hay grandes divergencias en los puntos de vista, rivalidades o incompatibilidad de carácteres, al igual que sucede en las películas “Star Trek” (2009) y “La proposición ” (2009)”.

Philip Sedgwick señala sobre el “cuerpo menor del sistema solar 330.836 (2009 HW77), ahora conocido como Orius, sigue siendo un poco un enigma mítico. Aunque he rastreado las fuentes habituales, simplemente no hay mucho escrito en términos de su tradición. … asesinado por Hércules en la batalla por el vino sagrado que tuvo lugar en la cueva de Folo. Así que parece interpretativamente, nos quedamos con la comprensión astrológica derivada de los datos astronómicos. … Con los años he utilizado los componentes de una órbita que se puede traducir astrológicamente. En el caso de Orius vemos su declaración de la misión definida por el nodo heliocéntrica a 20° Taurus. La lista de prioridades y las preocupaciones urgentes de Orius salen a la luz por donde se mueve el más rápido y gira alrededor del Sol en el perihelio 11° Libra. Orius pesa con un potente tema de Taurus-Libra, basándose en gran medida en el denominador común de esos signos gobernados por Venus. Orius se centra en las prioridades de la relación, así como las metas y aspiraciones que se podría celebrar en cuanto el éxito en la vida. Estas influencias combinadas también pueden notar que cualquier confusión con respecto a factores en las relaciones que necesitan ser resueltos antes de dar el paso total del compromiso. … En general, por Orius, nos miramos en asuntos de relaciones y las percepciones sociales de esas relaciones y desde la óptica de cómo esas interacciones pueden afectar a la posición social. En lo positivo da perceptiva de las demandas de la sociedad, el sentido de lo que la gente quiere y creen que necesitan, favorable sensible a los sentidos, equilibrada y justa, percepciones claras de objetivos materiales, la evaluación precisa de los atributos internos y en sintonía con la creatividad. Claridad en la idea de que una relación no te hace exitoso, ni el éxito te hace fácil identificarse; en lo negativo suele ser codicioso, posesivo, como director de una forma de control, visión confusa sobre el materialismo y las prioridades de la relación” .