Antares, el rojo corazón del escorpión

Antares (del griego Anta = opuesto y Ares = dios de la guerra), traduce Anti-Ares (el rival de Ares); tan igual era el rojo de su brillo al planeta rojo (Marte = Ares entre los griegos) que los antiguos griegos vieron en esta estrella un oponente que competía en color y magnitud con el dios de la guerra. Antares y Marte son ante los ojos humanos casi iguales en tamaño y color, pero durante unos meses cada dos años, el planeta es mucho más brillante que la estrella; y cada par de años Marte pasa cerca de Antares, como burlándose de la estrella, ya que Marte se mueve rápidamente a través de los cielos y Antares, como todas las estrellas, permanece fija en el firmamento estrellado.

Antares_1

Es entre los astrónomos árabes que recibe el nombre de: Kalb al Akrab (el corazón del escorpión); por estar ubicada en donde se encuentra el corazón del arácnido venenoso enviado por Gaya/Gea (o por Artemisa/Diana según versiones) para detener al cazador Orión, que se había atrevido a decir que cazaría a toda bestia de caminara en la tierra. Tanta gracia causo a Zeus/Júpiter que el poderoso cazador cayera por la simple picada del pequeño escorpión que puso a ambos en los cielos, con igual tamaño y en lados opuestos del mismo, como recordatorio a los hombres del pecado de la soberbia. Así cuando Escorpio sale, Orión se oculta del mismo, y sólo sale cuando el escorpión se acuesta; en un eterno baile sin encontrarse nunca juntos en el cielo. Los lugares opuestos de Orión y Escorpio, con sus correspondientes estrellas rojas Betelgeuse y Antares fue algo que se tomo muy en cuenta en las culturas antiguas de todo el mundo; por ejemplo en China ambas estrellas son los hermanos rivales, Shen y Shang. Curiosamente, Betelgeuse en la constelación de Orión, aunque más brillante en apariencia que Antares, nunca fue asociado con Marte; quizás por que aunque el planeta pasa por las cercanías de Betelgeuse cada dos años, nunca llega tan cerca de la estrella roja de Orión, como lo hace con el ardiente corazón del escorpión.

Antares ocupa el puesto 15 entre las estrellas más brillantes del cielo (considerando al binario de Capella, en la constelación de Auriga como una sola estrella visible). Antares es una de las cuatro estrellas más brillantes ubicadas dentro de la zona zodiacal; junto con Aldebarán (α Tau, el ojo del Toro), Espiga (α Vir, el grano en el ramo que sostiene la Virgen —Virgo—) y Regulus (α Leo, El corazón del León). Tres de estas: Aldebarán, Regulus, Antares y agregándoles Fomalhaut (α PsA, la boca del Pez Austral) forman para los persas las cuatro estrellas reales, llamadas respectivamente como: Tascheter, Venant, Satevis y Hastorang, que marcan el equinoccio de primavera; solsticio de verano, equinoccio de otoño y el solsticio de invierno; y representan a los cuatro vigilantes de los puntos cardinales; este, norte, oeste y sur.

Antares es visible en el cielo durante toda la noche desde el 31 de mayo de cada año, cuando la estrella está en oposición al Sol. Para los babilonios este hecho era importante ya que coincide con el inicio de su periodo de verano y la cosecha del centeno; en este momento, Antares se eleva al anochecer y se pone en la madrugada. Por ello los mesopotámicos no veían en Antares una estrella funesta, sino a una estrella cuya aparición en los cielos marcaba el inicio de la temporada de la primera cosecha en la región; de ahí que sea llamada:

Urbat Bilu-sha-zirí (el Señor de la Semilla), Kak-shisa (Creador de la prosperidad), Dar Lugal (El Rey) y Kakkab Bir (la estrella Vermilion = roja), entre otros nombres. Actualmente la constelación de Escorpio pasa por el Sol a finales de noviembre, por ello durante aproximadamente dos a tres semanas, a ambos lados de 30 de noviembre, Antares no es visible en el cielo de la noche, porque está cerca de conjunción con el Sol.

Antares y las otras estrellas del escorpión y libra

Escorpio es una de las pocas constelaciones con varias estrellas brillantes y cada una con nombres propios, que la hace fácilmente reconocible en los cielos. Antares (α Sco) es la estrella más brillante de la constelación de Escorpio; como una estrella de primera magnitud es fácilmente reconocible en los cielos por su color rojo; pero Antares es en realidad un sistema doble, la gigante roja es Antares A, y su compañera Antares B es una estrella joven, una blanca-azulada, separada de su compañera principal unos 540 UA (unas 18 veces la distancia del Sol a Neptuno); Antares B rota alrededor de la estrella principal cada 12.500 años. Antares B se le suele ver de color verde o esmeralda, por efecto del contraste visual con la gigante roja.

Antares A es una estrella supergigante; ubicada a unos 550 años luz del sistema solar; su enorme tamaño es lo que la hace aún visible desde la tierra pese a esa increíble distancia. Se estima que posee entre 15 y 18 veces la masa del Sol; su tamaño es de unos 755 radios solares, esto es que la superficie exterior de la estrella se ubicaría entre las órbitas de Marte y Júpiter, a unas 3,5 unidades astronómicas aproximadamente (3,5 veces distancia entre la Tierra el Sol). La edad de Antares se estima en unos 12 millones de años; poco menos de tres veces la edad de nuestro sol, pero por su masa, y tamaño, ya se encuentra en las fases finales de su vida, que terminará en una explosión final como super nova, dejando una remanente enana blanca.

Antares está acompañada por dos estrellas (arriba y abajo respectivamente) que tienen el nombre colectivo de Al-Niyat, conocidas como ‘las arterias del escorpión’ entre los árabes, ellas son σ Sco, al norte y τ Sco al sur. σ Sco a 735 años luz es un sistema triple, siendo sus dos componentes principales estrellas azules blanca-azuladas; τ Sco es una estrella blanca-azulada ubicada a unos 430 años luz y con una masa de unas 5,5 masas solares.

Entre las más conocidas componentes de la constelación del escorpión tenemos a Shaula (λ Sco), que es la segunda estrella más brillante; aunque la designación Bayer la ubique en la posición número 11. La razón de esta discordancia se debe a la posición del escorpión en los cielos; que es fácilmente visible desde latitudes ecuatoriales y en el hemisferio austral; pero en el hemisferio septentrional, a partir de latitudes medias al norte, deja de ser visible la cola del escorpión; por ello las estrellas ubicadas en la cola, que son más brillantes entraron mucho después en la clasificación.

Shaula es un nombre que deriva de los pueblos árabes traduce: ‘el aguijón‘, ya que es donde se ubica la punta del arácnido. Shaula es un sistema solar ubicado a unos 570 años luz y está formado por varias estrellas jóvenes, siendo las mayores (Shaula Aa y Shaula B) dos super gigantes azules de radios cercanos a los seis radios solares y masas entre once y seis veces la masa solar respectivamente, donde Shaula B órbita a la estrella principal a una distancia 5,7 UA, un poco más que la distancia del Sol a Júpiter.

Estrellas de

Sargas (θ Sco) es la tercera estrella más brillante de la constelación; es junto con su predecesora (Shaula) una estrella de segunda magnitud. Su nombre de origen sumerio traduce ‘escorpión‘ y se ubica en la parte inferior de la cola del escorpión, justo ante de elevarse la punta nuevamente hacia el aguijón.

Entre Shaula y Sargas se ubica Girtab (κ Sco) es la sexta estrella brillante del escorpión; y es un nombre sumerio que traduce ‘donde uno se inclina‘, indicando el inicio de la punta del venenoso invertebrado. Por su parte Lesath (υ Sco), la octava estrella en brillo de la constelación es un vecina cercana a Shaula y forma con Girtab un pequeño triángulo o guión que representa la punta venenosa del escorpión mismo; otro triángulo mayor formado con G Sco, Shaula y i Sco completan la forma de venenoso apéndice.

Girtab es un sistema binario formado por dos gigantes azules; el sistema se ubicada a unos 460 años luz, con masas respectivas de ambos cuerpos estimadas entre 11 y 7 masas solares respectivamente; con una separación entre ambos componentes de unas 1,7 UA (algo similar a la distancia Sol-Marte). Lesath cuyo nombre proviene del árabe traduce ‘punta‘; marca justamente la punta del aguijón del escorpión, y es otra gigante azul, con unas diez veces la masa del sol, ubicada a unos 520 años luz. Shaula y Lesath son llamados colectivamente como los ojos del gato‘.

G Sco fue una estrella inicialmente denominada por Nicolas Louis de Lacaille como Gamma Telescopio (γ Tel) en el siglo XVIII, cuando los limites de las constelaciones no estaban definidos, tras su ubicación definitiva en Escorpio, Benjamin Apthorp Gould la renombra G Sco, por haber sido una vez la estrella «Gamma» de Lacaille. G Sco tiene por nombre propio Basanismus, que traduce ‘ensayo‘, por su constelación original, ubicada a unos 126 años luz, tiene una masa ligeramente mayor a la del Sol, con 1,44 masas solares, entra dentro del grupo de estrellas gigantes naranjas.

Wei (ε Sco) es la quinta estrella en brillo del escorpión; su nombre de origen chino significa ‘la cola’, y aunque en el escorpión se ubica justo donde se inicia el apéndice venenoso del arácnido; en China formaba parte de la constelación del Dragón Azul (Qing Long entre los chinos o Seiryu entre los japoneces), que se extendía desde Espiga (α Vir), pasando por Libra hasta alcanzar Sagitario. Los chinos lo vincularon con la estación de la primavera, el punto cardinal Este y el elemento agua. En Japón, el Dragón Azul es uno de los cuatro espíritus guardianes, y se dice que protege la ciudad de Kioto en el este; el oeste es protegido por Bai Hu/Byakko (el Tigre Blanco, vinculado al oeste y al aire), el norte por Xuan Wu/Genbu (Tortuga Negra al norte y la tierra) y el sur por Zhu Que/Suzaku (Fenix Rojo, al sur y el fuego). No hay que confundir al Dragón Azul (Qing Long) con el dragón amarillo Huang Long, en japones Kouryu, que está asociado al emperador de China.

Wei es dentro de las estrellas que forman Escorpio una de las más cercanas, ubicada a unos 65 años luz, tiene una masa cercana a nuestro Sol, de unas 1,5 masa solares; pero su tamaño cercano a 14 radios solares la ubica como una gigante naranja.

Empezando en Wei forman cada una de las secciones de la cola del escorpión las estrellas: μ Sco, ζ Sco, η Sco, θ Sco (Sargas) y ι Sco; hasta llegar a κ Sco (Girtab = inicio de aguijón) y finalizar con λ Sco (Shaula) y (ν Sco) Lesath que son el aguijón mismo. μ Sco son dos grupos de estrellas no relacionadas pero que se ven visualmente casi como una sola; aunque los chinos podían ver ambos grupos separados y las ubicaban en constelaciones distintas; mientras que en la mitología polinesia eran Piri-ere-ua (los inseparables), dos hermanos que huían juntos de unos malvados padres. μ1 Sco es un sistema binario de estrellas blanca azuladas ubicadas a 820 años luz, con masas relativas de ambos componentes de 13 y 8 masas solares respectivamente; ambas estrellas están tan cerca que rotan entre si cada 35 horas; por su parte μ2 Sco es una gran estrella blanco azulada ubicada a unos 520 años luz.

ζ Sco es otra gran estrella masiva de color blanco azulado; tiene unas sesenta masas solares y se ubica a la increíble distancia de 5700 años luz; estrellas de esta masa viven muy poco y su destino es explotar como una muy brillante super nova. η Sco ubicada a 72 años luz, tiene un color blanco amarillento; su masa es casi dos veces la masa solar y en estos momentos está iniciando su transformación en una gigante roja. ι Sco son en realidad dos estrellas no relacionadas entre si; la primera ι1 Sco, ubicada a unos 1800 años luz es una super gigante amarilla, en transición a super gigante roja, con una masa superior a 12 masas solares; mientras que ι 2 Sco ubicada a 3700 años es una super gigante blanca, con una masa estimada de 12 soles.

Acrab/Akrab/El Acrab (β Sco), es la séptima estrella brillante de Escorpio, ello pese a su nombre beta que implicaría que debe ser la segunda. Acrab recibe el nombre de los astrónomos árabes y que traduce ‘el alacrán‘. También se le suele conocer con el nombre de Grafias, que traduce ‘garras‘, pero este nombre es usado también para ξ Sco (una pequeña estrella al norte del brazo norte del escorpión), ζ Sco (a la mitad de la cola del escorpión) y en ξ Lib (otra pequeña estrella en la pinza norte del escorpión).

Acrab forma con Dschubba (δ Sco), Jabbah (ν Sco), π Sco y ρ Sco la cabeza del escorpión del escorpión y desde donde nacen las pinzas norte y sur respectivamente (Jabbah y ρ Sco). Acrab, a 530 años luz, tiene cinco componentes conocidos, siendo dos los principales gigantes azules que giran juntas cada nueve días. Dschubba, que traduce ‘frente‘, a 402 años luz tiene cuatro componentes, siendo la principal una estrella azulada con una masa de 12 soles y es la cuarta estrella más brillante de la constelación. Jabbah, que traduce también ‘frente‘ y era un nombre usado para todo el grupo de estrellas que describían la cabeza del escorpión, es un sistema a 440 años luz y está formado por cinco estrellas conocidas, aunque puede existir una sexta; siendo los cuatro miembros principales estrellas blanca-azuladas. π Sco es a saber un sistema triple ubicado a 520 años luz, sus dos componentes principales son gigantes azules tan cerca entre si que giran mutuamente cada dos días y finalmente ρ Sco es una estrella azul ubicada a unos 410 años luz, cuya masa es de unos 7,5 soles. Estas estrellas jóvenes, por su color azul, tendrán destinos que van desde explotar como supernovas (aquellas con más de 10 masas solares) o para terminar como enanas blanca (las con menos de 10 masas solares) similares a Sirio B.

Las estrellas que forman las pinzas del escorpión ha tenido un destino distinto a sus otras compañeras; en principio las estrellas de la constelación de Libra no existían de forma independiente de Escorpio, y las hoy α Libβ Lib son aún conocidas por sus nombres árabes: Zuben-Elgenubi y Zuben-Eschamali, respectivamente ‘pinza sur‘ y ‘pinza norte‘, marcando hasta donde llegaba la constelación del Escorpio. La separación de Libra y Escorpio se inicia con los romanos, que ubicaron en ese par de estrellas los platos de la balanza que cargaba la virgen (Virgo) a la que identificaban con una de sus diosas de la justicia, la diosa Astrea. Por ello α Libβ Lib reciben también nombres árabes alternativos como: Kiffa Australis y Kiffa Borealis, para los platos sur y norte de la balanza, o en su versión latina Lanx Australis y Lanx Borealis.

Zuben-Elgenubi (α Lib) es la segunda estrella más brillante de Libra (pese a su nombre α Lib); α Lib es un sistema doble a unos 76 años luz, constituido a su vez cada par a su vez por dos estrellas (cuatro en total, aunque se señala la existencia de un quinto miembro a unas 10 UA del centro del sistema); las dos estrellas principales son blanco azuladas y están separadas entre si una 5,4 UA; y girando entre ellas cada 16 años.

Zuben-Eschamali (β Lib) es por otra parte la estrella más brillante de la constelación de Libra, ubicada a una distancia de 160 años luz, tiene una masa cercana a cuatro soles. Zuben-Eschamali es otra estrella blanca azulada, pero vista desde la tierra es la única estrella visible que toma un tono verde. En la antigüedad el brillo de Zuben-Eschamali era descrito como comparable y/o superior la vecina Antares; las razones de la actual diferencia (Zuben-Eschamali es de magnitud 3), es desconocida.

Aunque parezca extraño, Escorpio no tiene una estrella γ Sco; la razón de esto obedece a que la que en su tiempo fue la tercera estrella más brillante de Escorpio, hoy es la tercera más brillante de Libra; posición que tuvo tras la definición final de los límites entre ambas constelaciones; por ello también la hoy  σ Lib ocupa en la nomenclatura de Bayer una posición dentro del alfabeto griego tan baja, siendo una de las más brillantes. El nombre propio de esta estrella es Brachium (también traduce Brazo y tiene como nombre alternativo Zuben-Hakrabi = pinza del escorpión) indicando donde iniciaba la pinza sur del escorpión hasta llegar a la punta con Zuben-Elgenubi (α Lib); así el brazo sur del escorpión se iniciaba en la antigüedad ρ Sco, conectaba con las ahora  τ Lib y υ Lib, pasando por Brachium hasta llegar a Zuben-Elgenubi.

Brachium (σ Lib) es una gigante roja a unos 288 años luz; mientras que τ Lib es una gigante azul ubicada a unos 366 años luz. υ Lib es una gigante naranja a 224 años luz, destaca porque su movimiento relativo respecto al Sol la acercara al sistema solar en unos 2,6 millones de años, encontrándose para ese futuro a una distancia de unos 36 años luz (cuatro veces la distancia a Sirio); y su brillo aparente para ese entonces será un poco mayor que el de Saturno.

El brazo norte del escorpión iniciaba en Grafias (β Sco); avanza hasta la hoy θ Lib; sigue a Zuben-El-Akrab (γ Lib), cuyo nombre traduce la tijera del escorpión (marcando el inicio de la pinza norte), hasta finalizar en Zuben-Eschamali (β Lib) la punta norte de la tenaza del escorpión. Zuben-El-Akrab es una gigante naranja a unos 163 años luz; con una masa unas 2,5 veces la masa del Sol y un radio de catorce veces el solar; por su parte θ Lib es otra gigante naranja ubicada a 168 años luz y una masa dos veces la solar. Al oeste de Zuben-Eschamali (β Lib) hay una pequeña estrella blanca δ Lib, ubicada a 292 años luz cuyo nombre árabe es Zuben El Akribi (la garra del escorpión), que sigue marcando hasta donde llegaba la constelación del arácnido.

Antares como la estrella de Serket

Entre los antiguos egipcios Antares era la estrella asociada a la diosa Serket, (la diosa de los venenos). Serket, una hija de Ra, que interviene en los mitos ayudando a Isis (diosa de la magia y las tierras fértiles, y vinculada a la estrella Sirio) a revivir a su esposo Osiris (dios de la fertilidad tras la inundación del río Nilo y luego dios de los muertos, asociado a Orión), tras haber sido desmembrado por su hermano y rival Seth (dios de los desiertos y las tormentas). Para tamaña acción Isis tuvo la ayuda de su hermana Neftis (esposa de Seth, amante de Osiris y madre de Anubis, diosa de las tierras secas, que apenas son alcanzadas por la inundación) y de Neith (la esposa de Khnum —dios que abre las compuertas del Nilo; madre de Sobek —el dios cocodrilo que protege de los peligros del Nilo—, Neith era una antigua y poderosa diosa de la guerra, la caza y las aguas primordiales). Por ello las cuatro diosas [Isis, Nefti, Neith y Serket] se les suele encargar de guardar los canopos (vasos que contienen las entrañas de los difuntos, posteriomente fueron reemplazadas por los cuatro hijos de Horus, pese a todo aún estas diosas son las protectoras del viaje por el reino de los muertos; y algunos ponen a Selket como una de los guardianes que evita que la serpiente del mal (Apep/Apofis) escape del inframundo, papel que asumiría luego el poderoso y terrible Seth). Los faraones tempranos se hacían llamar hijos de Selket, por el poder que tenía la diosa sobre la vida y la muerte; y de ahí la idea de los reyes escorpiones de Egipto.

Tras haber cumplido la meta de revivir lo suficiente a Osiris para que esta pudiera engendrar a Horus (quien tras volverse adulto reclamaría el trono de su padre a su tío Seth). Isis abandona Egipto, acompañada de Hathor (otra hija de Ra y niñera de Horus, de ahi su nombre), su hermana y otras diosas. La joven madre debe aún escapar de la furia de Seth; para lograrlo su comitiva es escoltada por siete escorpiones gigantes que le ha facilitado Serket para su protección. En el camino todos se apartan de tal comitiva; cierran puertas y ventanas. Ante una vivienda Isis pide algo de agua y la señora se niega a abrir; tras seguir su camino uno de los escorpiones se devuelve y pica al hijo de la dueña. Isis viendo en este niño al suyo propio ayuda a la mujer a salvar al niño. Esta versión más moderna muestra que el culto de Isis fue poco a poco reemplazando el de Selket en el arte de la curación.

Serket era entre los egipcios imaginada como una mujer coronada con un escorpión, aunque su culto con el tiempo se fundió con el de Isis (cuya estrella en las antipodas celestes es la brillante Sirio). Es interesante comparar esta correspondencia de Antares (Serket) y Sirio (Sothis = Isis) entre los egipcios con otros pueblo al otro lado del mundo, el pueblo cheroqui pone a ambas estrellas como una pareja de perros guardianes que custodiaban cada lado del «Camino de las almas» (la Vía Láctea).

Antares en la Polinesia

Si bien los mitos occidentales sobre Antares han vinculado siempre a esta estrella y sus vecinas la figura de un escorpión, (animal propio de las tierras secas del medio oriente), al otro lado del mundo, entre los mitos de las islas de la Polinesia, la imagen de la constelación recuerda más a un garfio o anzuelo; que no era otro que el anzuelo mágico utilizado por el semidiós Maui para levantar la tierra del fondo del mar, tierras que se convirtieron en las más de mil islas de toda Polinesia (la Polinesia abarca un gran triángulo cuyas esquinas son las islas de Hawai al norte, la Isla de Pascua —Rapa Nui— al sur-este y Nueva Zelandia —Aotearoa— al sur oeste).

Entre los maories el origen de Nueva Zelandia (conocida como Aotearoa por sus pobladores nativos) surgió también del mar por la fuerza de Maui, pero este pedazo de tierra fue tan grande que no solo formó las mayores islas del grupo (Nueva Zelandia), sino que los bordes de este fragmento se aserraron y llegaron a tener entradas tan profundas que se partió en dos. El anzuelo se separó de la tierra con tanta fuerza que voló hasta el cielo, donde ha permanecido desde entonces, siendo así Aotearoa la más grande y última de las islas creadas por Maui.

Lehua-kona (Viento de Lehua) es el nombre hawaiano para Antares. Según el mito hawaiano la diosa Pelé se antojo de un joven llamado Ohia, pero el joven amaba a otra chica, Lehua; Pelé, molesta por el desprecio, transformó al joven en el árbol poco vistoso, que lleva su nombre y que es propio de las islas de Hawai. Lehua pidió a los dioses que la reunieran con su amado y Laka la diosa del Hula (baile), que no podía revertir el hechizo de la poderosa Pelé, transformó a la joven en la roja y hermosa flor del árbol; que cuando florece coincide que se inician los fuerte vientos del invierno llegados del sureste que traen la lluvia.

Lehua

La palabra Lehua tiene raíz en Rehua, que deriva de las proto lenguas polinesias, que traduce rojo y ya era el nombre usado para Antares. Entre los maories, Rehua es un personaje sagrado que vive en lo más alto del cielo. Rehua es identificado generalmente con la roja Antares y es un dios que tiene el poder de sanar cualquier enfermedad (como Serket), incluso el poder de revivir a los muertos. Rehua es hijo de Rangi/Ranginui y Papa/Papatuanuku (dioses primordiales del cielo y la tierra entre varios los pueblos de la Polinesia). Según el mito Rangi y Papa estaban tan unidos que no había espacio para la creación, los hijos atrapados en el seno de la madre conspiraron para separarlos; tras lograrlo unos permanecieron cerca de la madre; entre ellos: Tangaroa/Kanaloa (dios del mar), Rongo/Lono (dios de los cultivos), Tu/Ku (dios de la guerra), Haumia/Haumea (la diosa de la fertilidad) y Tane/Kane (dios de los bosques), mientras que otros como: Rehua (señor de las estrellas) y Tawhiri (dios de las tormentas) se quedaron a vivir con su padre en los cielos.

Rehua (Antares) tiene un simbolismo con el clima anual de la región; es imaginado como un pájaro (es el dios creador de las aves), que con sus dos esposas Pekehawani (s Sco) y Whaka-Onge-kai (t Sco), vuelan sobre la parte final de la canoa de Tama-rereti (el resto de la cola del escorpión). Cuando aparece Pekehawani poco antes del amanecer implica que el verano (en el hemisferio norte) ha llegado y los vientos paran; y cuando ya es visible Whaka-Onge-kai los alimentos escasean y hay que esperar que los nuevos cultivos puedan ser cosechados. Rehua fue la estrella que guió al pueblo maories hasta Aotearoa; de ahí su veneración por la roja estrella, pero aquí su presencia .

Para los maories y varios otros pueblos de la Polinesia, la Vía Láctea es el río por donde navegó Tama-Rereti (un ancestro de los maories, llamado  Makalii entre los haitianos) en los cielos y los cubrió de estrellas para evitar que la oscuridad de la noche permitiera a los taniwha (demonios) vinieran a atacar y devorar a los hombres. El dios del cielo, Rangi, estaba tan contento por esta acción que colocó la canoa del héroe en el cielo (iniciando en Orión y terminado en Escorpio, siendo la Cruz del Sur el ancla usado por Tama-rereti); mientras que las estrellas: Capella, Castor, Pollux, Proción y Sirio forman una curva que marcan la forma de la vela de la canoa).

La ligera protuberancia de la Vía Láctea cerca de Escorpio se representa como un gran pez o monstruo marino; así Escorpio es el anzuelo que parece tirar del monstruo desde el este al oeste en las noches de verano, haciendo un arco sobre el horizonte, y es descrito por un pez que brinca del agua. Esta imagen se da en varias de las islas de la Polinesia; en Aotearoa (Nueva Zelandia entre los maories) esta parte de la Vía Láctea es conocida como Te Mangoroa (el gran tiburón), Ika-roa (el gran pez), o Te ika Maui (El pez de Maui); en Tahití también tenemos un tiburón y en Rarotonga a esa parte del cielo se le conoce como Moko-roa (el gran monstruo marino); entre los hawaianos se llama I’a (el pez) o I’a-lele-i-aka (el pez que salta en las sombras).

Entre los mitos asociados a Rehua tenemos cuando invitó a Tane/Kane (dios de los bosques y uno de los primeros hijos de Rangi y Papa), se sorprendió que su hermano le ofreciera pájaros como alimentos (que según el mito eran su creación), desde entonces Tane/Kane enseño a los hombres que las aves, antes sagradas, también sirven de comida.

Uno de hijos de Rehua fue Kaitangata; quien cayo del cielo y en su estrepitosa caída cubrió de sangre los mismos, sangre que se puede ver todas las tardes al bajar el Sol (aquí visto como el dios del atardecer). Kaitangata cuyo nombre traduce ‘come hombres‘ ya en la tierra desposa a Whaitiri es una deidad femenina, una personificación del trueno (una hija del terrible Tawhiri); pero ella era una caníbal que buscaba un igual y al descubrir Kaitangata se trata de un ser amable, Whaitiri lo abandona; no sin antes enseñarle el arte de pescar con anzuelo; y darle dos hijos: Hema y Puanga.

Puanga/Puaka ira luego con su madre y se volverá una diosa de los vientos, su abuelo Rehua la pondrá en los cielos como la estrella Rigel en Orión; que es una marca astrológica importante en el calendario polinesio, ya que junto con la aparición antes de salir el sol por el Este de las Pleyades (Matariki, la hermana mayor, acompañada por sus seis hermanas pequeñas) y  Puanga (Rigel) marcaban el final del verano y el inicio de un nuevo año entre los maories. Tras la aparición de Puanga viene Takarúa (Sirio). Los Maories creían que el Sol (Te Ra) tenía dos esposas, una era Hine Raumati (en verano, entre noviembre y febrero) y la otra Takarúa (en invierno entre mayo y agosto), justamente cuando Sirio no es visible en las noches, el Sol  se ha movido hacia el norte para acostarse con su esposa invernal, marcando así el invierno austral. Hine Raumati tuvo con Te Ra un hijo, Tanerore, el ardiente viento que sopla en verano.

Por su parte la descendencia de Hema (que traduce ‘sur’ entre los hawaianos) recuerda su mito al de esas grandes tragedias griegas, donde la muertes de los padres traen venganzas en los hijos y estas llegan a nietos y bisnietos. Dado lo largo de esta historia y que poco tiene que ver con los cielos no se incluye en esta entrada, aunque se señala que estas leyendas forman entre los maories una de las piezas más grandes de su mitología y de genealogía de sus reyes; similar a los descendientes de Haumea en Hawai con sus reyes propios.

Caos (Chaos), el planeta de la anarquía

Caos (19521 Chaos / 1998 WH24), un objeto del cinturón de Kuiper que no tiene resonancia con cualquier otro planeta y por tanto se trata de un cubewano (un objeto típico del cinturón). Se le trata como un probable planeta enano dado su tamaño de unos 500 km de diámetro. Caos fue descubierto en 1998 y lleva el nombre del estado primitivo de la existencia en la mitología griega, de la cual los dioses aparecieron por primera vez. Tiene un perihelio de unas 41 UA y un afelio de 51 UA; teniendo un órbita casi circular (0,11 de excentricidad) y se encuentra levemente inclinado unos 10° (menos que Plutón, que tiene 17°), Caos tiene un periodo de traslación de unos 312 años y pasará por su perihelio en junio de 2033 encontrándose a mitad de su paso por Cáncer.

En la mayoría de los relatos cosmogónicos el Caos precede a la creación; es ese vacío primitivo que todo lo llena y del cual surge el mundo. Para los egipcios el universo surge de Nun o Nuu «el océano primordial». Nun era el elemento caótico que contiene el potencial de la vida, simbolizado como caóticas aguas primordiales que ocupaban todo el universo. Del Nun surge espontáneamente la creación y después las aguas del Nun (océano) rodean la Tierra (la creación), siendo Nun el responsable de la inundación anual del Nilo y de las aguas subterráneas que marcaban los límites entre el mundo de los vivos y el de los muertos. Bajo este aspecto fue identificado luego con otro dios egipcio; Jnum, dios que vive en las primeras cascadas, que abre y cierra las aguas del Nilo y que del barro crearía a los hombres. De Nun surgen siete primitivos dioses (representados como ranas o como serpientes) y formaron cuatro parejas: Nun y Naunet, —las aguas primordiales—; la segunda, Heh y Hehet, —el espacio infinito—; la tercera, Kuk y Kauket —las tinieblas— y la cuarta, Nia/Tenemu/Amón y Niat/Tenemet/Amonet —lo oculto (aire y viento no visibles pero si perceptibles)—; la interacción de estos entes resultó ser tan desequilibrada entre ellos que produjo un cataclismo y dio como resultado el surgimiento de un montículo primigenio, en cuyo interior había un huevo cósmico (o una flor) del que salió del mismo el dios del sol, Ra, quien ascendió hasta el cielo. Ra tendrá entre su hijos a Shu (el aire seco) y Tefnut (el aire húmedo); hijos de estos fueron Ged (dios de la tierra) y Nut (diosa del cielo), estos estaban tan juntos que no daba espacio para que nada creciera y Ra los separó poniendo a su padre entre ambos para siempre. Pero Nut, ya embarazada, tendría cuatro hijos: Osiris (dios de la fecundidad), Isis (diosa de las tierras fértiles), Seth (dios del desierto) y Neftis (diosa de las tierras pobres); hijo de Osiris e Isis es Horus (quien remplaza a Ra en funciones) y de Neftis y Osiris nacerá Anubis (dios de los cementerios). El resto de los dioses son o hijos de Ra o descendientes de estos últimos.

Para los pueblos de babilonia el universo apareció por primera vez cuando Nammu un abismo sin forma —equivalente al Nun egipcio— se separó y dio origen a Tiamat (el mar tumultuoso y principio femenino) y a Apsu (el océano primordial y principio masculino); de la unión de estas dos fuerzas nacerá el resto de la creación. Otros señalan que Nammu el abismo sin forma, se abrió a sí mismo y en un acto de auto-procreación dio nacimiento a An (dios del cielo) y a Ki (diosa de la Tierra).

En India hay varios mitos, uno primero habla de la muerte de descuartización de un antiguo gigante, era una época de sacrificios humanos. Luego el mito se vuelve es más complicado, se resume que en un rincón del infinito universo espiritual existe un «océano»; allí está acostado la más grande de las formas del dios Vishnú sobre una gran serpiente; y de su ombligo surge una flor y cuando la flor se abre nace el dios Brahmá de cuatro cabezas, quien crea al resto del universo —aquí recuerda el mito de Ra—.

Entre los vikingos habían dos mundos uno de hielo (Niflheim) y otro de fuego (Muspelheim) y entre ellos un abismo (Ginnungagap), el calor del mundo de fuego provoca que parte del mundo de Hielo se evapore y es este vapor condensado nuevamente que entra en este “hueco profundo”, en donde nada vivía, lo que forma a Ymer, el primer gigante de la helada; quien creó otros gigantes y monstruos, hasta que los dioses (últimos hijos de los gigantes) mataron a Ymer y con sus partes crearon el mundo (aquí tenemos otro vacío inicial —caos— y la descuartización de otro gigante).

Para los griegos el Caos es aquello que existe antes que el resto de los dioses y fuerzas elementales, es decir, el estado primigenio del cosmos infinito. El término traduce ‘espacio que se abre’ o ‘hendidura’, y se lo identificó con el aire que llena el espacio entre el cielo y la tierra; después se le asocio al concepto de «confusión elemental».

Hay tres versiones griegas de como ocurrió esta cosmogonía; con el Caos como origen. La primera y más común es que del Caos surgen deidades elementales, los protogonos (los primeros), estos son: Nix (la Noche) y Érebo (los oscuros abismos) que serán padres de Éter (la luz) y Hemera (la claridad); Gea (la tierra), Ponto (las aguas); Urano (el cielo) y Tartaro (el inframundo). En segundas versiones surgen primero Nix y Gea, las primeras madres, acompañadas por el espíritu Eros (el amor y no confundir con Cupido) y ellas generan por si mismas a Erebo, la primera; y la segunda a Urano, Ponto y Tartaro. Eros junta a Nix y a Erebo y de su unión nacen una serie de dioses oscuros (daimones/genios/demonios); y Eros junta a Gea y Urano de quien proceden los titanes, los cíclopes y los hecatónquiros; y de estos el resto de la creación. Es interesante comparar que Urano es castrado por uno de sus hijos (el Titan Cronos, ayudado por sus hermanos); aquí también tenemos un descuartizamiento de un antiguo gigante, de la sangre derramada tras la castración que cayo a la tierra surgirán los gigantes y de la que cayo al mar nacerá la diosa Afrodita.

Una segunda versión, en el mito pelasgo de la creación, Eurínome (la ‘diosa del todo’) surgió de este Caos y creó el cosmos a partir de él; era acompañada por una serpiente (Ofión) y de su vientre de oscuridad surgirá un huevo cósmico que contenía el Universo y cuyas partes al abrirse formaran el cielo y la tierra —una versión distinta del mito de Ra—. La diosa Eurínome tiene otra versión dentro del mito tradicional, se la hace hija del Titán Océano y la titanide Tetis; siendo una de las diosas que cuidó al abandonado Hefesto, cuando su madre, Hera, lo boto del Olimpo por deforme y Eurínome fue madre con Zeus de las tres Cárites (las Gracias). En la versión órfica Chronos (‘Tiempo’, que aquí equivale a Urano y no confundir con el titán Cronos) y Ctonio (‘de la Tierra’) existían desde el principio, siendo Chronos el creador del universo. Entre su hijos están Cronos y Ofión que compiten por el dominio del mundo. Ofión gobernó el mundo con su esposa Eurínome antes del reinado de Crono y Rea, quien les derrocaron y arrojaron al mar.

Una última versión señala que del Caos surgió el titán Océano (visto como el río que rodea la tierra y no equivalente a Ponto que equivale al mar interior o Mediterráneo) y la diosa Tetis (vista como diosa de la lluvias). Juntos serán los padres de todos las fuentes de agua dulce (ríos, pozos, manantiales y las nubes de lluvia) y del resto de la creación. La pareja era probablemente equivalente a Ofión, un Titán mayor en los mitos órficos, y su mujer Eurínome; quienes gobernaron el cielo poco tiempo y que arrojados a la corriente de mar que rodea la tierra por Cronos y Rea. En la versión tradicional Océano y Tetis son hijos de Urano y Gea, una pareja de titanes, y no participaron en la castración de Urano, ni se unieron a la batalla contra los dioses olímpicos más jóvenes contra el resto de los titanes.

Astrológicamente, Caos significa: la anarquía, el desorden, tumulto, alboroto, falta de sentido, desinterés y liberación. Caos tiene que ver no sólo con la confusión primordial, sino con la entropía y su producto final, las cosas se deshacen, o se rompen a modo que lo nuevo pueda llegar a existir —ciclos de muerte y resurrección—. Por ello uno de sus símbolos es la hoz de Saturno pero volteada, el semicírculo mira a la derecha, hacia el futuro que es por demás incierto. Otro grifo más común es una serie de flechas que salen de un punto común; representa el caos de la creación, el bigbang que explota, esta imagen del caos proviene de Michael Moorcock y su símbolo del caos está compuesto por ocho flechas en un patrón radial. Modificaciones al símbolo se han dado, entre la más destacadas es de incluir un circulo en el centro para denotar la expansión, poner flechas de tamaños (anchos y largos) diferentes, etc.

Hay que señalar que las ocho flechas con el circulo interno es una imagen similar al signo budista ‘La rueda del Dharma‘; término tibetano que literalmente significa ‘la rueda de la transformación’ y el movimiento rápido de la rueda funciona como una metáfora adecuada para el rápido cambio espiritual engendrado por las enseñanzas del Buda y nada tiene que ver con el caos. Caos tiene muy presente las acciones espirituales y el libre albedrío; la magia y su uso no debe afectar la libertad de opciones de los otros; la energía caótica es por un lado destructora y por el otro creadora; así el problema muchas veces es descubrir que hay orden dentro del caos.

Caos cambia de signo aproximadamente cada 25 a 26 años; hoy transita por Géminis y representa muestra su efecto en el comercio y los mercados; en las crisis económicas que se vienen experimentando desde 2003 y han tomado fuerza desde 2008. Entre 1979 a 2002 Caos estuvo en Tauro, fueron años finales de la guerra fría y el auge del terrorismo, Caos marca en Tauro un aumento en los tensiones motivadas por romper lo consolidado. Entre 1954 a 1978 Caos transito por Aries, es más activo y agresivo, hay una gran necesidad de hacer algo con esa energía caótica que puede ser impredecible y violenta; nace el Rock and Roll, se inicia la carrera espacial, Israel gana la guerra de los seis días contra los estados árabes vecinos; la mayoría de Sudamérica cae en dictaduras militares, nacen los movimientos sociales “hippies” que se harían notar en sus protestas anti-guerra y se esparcirían por todo el mundo. Entre 1927 y 1953 Caos paso por piscis, aquí mostró la disolución que se dio en la sociedad esos años; es la gran crisis económica, fueron los horrores de la segunda guerra mundial y la expansión del comunismo en el lejano oriente, China, Corea. El siglo XX se inició con Caos en Acuario, hubo un actitud fría e impersonal, el mundo es cruel, duro y hay que tratar con ello; predomina un sentimiento de cambio; la física tradicional se desmorona, empieza la decadencia de los imperios europeos (Alemán, Austroungaro, Ruso), ocurre la primera guerra mundial. Así Caos a su paso promueve destrucción y renovación; afecta a la sociedad como un péndulo que corta y separa; nos divide y enfrenta.

Mitos del oriente próximo (14) Muerte y resurrección

Las conquistas de Inanna/Isthar la convirtieron en una diosa errante, nunca en un mismo sitio; y los deseos de Innana/Ishtar por expandir sus dominios llegaron a querer conquistar también la tierra de Kur, el reino de los muertos, más allá de las montañas, tierra que dominaba su hermana mayor Ereshkigal. La aventura de la diosa y su descenso a los infiernos es quizás su más famoso mito. Según el mito, tras la salida del Ereshkigal del trono de la noche y pasar a dominar el Kur —infierno—; Inanna/Ishtar asume sus funciones como reina de la noche, mientras su hermano Utu/Shamash asume las del día. Inanna no conoce por su premura e impulso las reglas del infierno; a medida que atraviesa cada una de las siete puertas debe ir dejando un pago, —tal como el cobro de la moneda por Caronte para permitir el viaje del alma de un lado a otro del río—. Cuando finalmente cruza la última puerta ya va desnuda y no tiene posibilidad de luchar contra los demonios que acompañan a su hermana. Ereshkigal no es tan benevolente con los que invaden su reino y mata a su hermana menor; cuyos restos son colgados en la paredes.

La desaparición de Inanna provoca en la tierra la infertilidad y el caos. Nannar/Sin su padre decide intervenir y pide ayuda a su padre En-Lil; a lo que este responde —Ella misma se lo buscó—; Nannar/Sin pide ahora ayuda a su tío En-Ki/Ea. Aunque disgustado aun con la joven por haberle sustraído las Me; entiende lo grave de la situación y crea dos seres asexuales; Kalatur y Kurgara, seres invertidos sexualmente (travestidos u homosexuales) que viajan al inframundo para conmover con canto y música el corazón de la diosa de los infiernos Ereshkigal —la versión babilonia de Orfeo— y conseguir la liberación del cuerpo de Inanna, presa en los infiernos por su propia ambición. Las criaturas sin género logran engañar a Ereshikigal consiguiendo que les entregue el cadáver de la diosa, al que aplican el “agua de la vida“, obtenida de Ninazu, resucitándola.

Inanna puede volver a la superficie pero debe encontrar un remplazo para ocupar su puesto en el submundo. Sus siervos y devotos no son sacrificables; pero al ver la indiferencia de su esposo por su desaparición; Inanna lo condena a ocupar su lugar. Dumuzi escapa y pide ayuda a su hermana Geshtinanna, y ella lo esconde en su huerto trasformándolo en carnero (Aries). Pero de nada le vale, los Gallu —demonios— lo encuentran y lo arrastran al reino de los muertos.

Dumuzi pasa a ser uno de los porteros del inframundo, y acompañando en labores al joven dios Gizzida —dios del amanecer, equivalente a la griega Eos, la aurora—. Juntos abren las puertas del amanecer para que el carro del sol recorra los cielos cada día conducido por Utu/Shamash; en el poniente, otra puerta es vigilada por los gemelos Lugalgirra y Meslamtea; quienes reciben el carro y lo pasan a Nergal/Erra, que lo  conduce por  el Kur —el infierno— devuelta al punto de partida en el este.

Al final Inanna perdona a su marido y vuelve a los infiernos, esta vez en son de paz, acompañada por su cuñada Geshtinanna; ella al ver que Inanna realmente ama a su hermano acepta alternarse con su Dumuzi en los infiernos; volviéndose la compañera de Gizzida. El dios pastor sube a la tierra al inicio de las lluvias durante el otoño y el invierno y se oculta entre marzo-abril (cuando Aries deja de ser visible en el cielo), mientras que Geshtinanna reina durante la primavera y el verano en los periodos de cosecha (aparece con Libra y desaparece de los cielos entre septiembre-octubre). Inanna al final no salió muy bien librada tampoco de su aventura en el inframundo; desde entonces Venus no puede subir a lo alto del cielo y esta condenada a ser siempre una estrella en el horizonte. De los amores de Inanna/Ishtar y Dumuzi/Talmuz nacerán Shara, un dios menor de la guerra, adorado en la ciudad de Umma, al noreste de Uruk y Lulal, el hijo menor, dios patrón de Bad-Tibira, ciudad vecina más a la costa del Tigris, que reemplazó a su padre en el templo de la ciudad.

En la versión asiria el motivo de Ishtar de bajar a los infiernos es recobrar a su esposo muerto (Talmuz), según que por un jabalí —animal del dios Ninurta, el agricultor—. En su viaje al infierno, Ishtar va dejando sus joyas, armas y velos como pago al pasar por las siete puertas del infierno; hecho recordado en toda la región aun hoy día con la famosa danza de los siete velos; tan famoso baile que interpretado por Salomé ante su padre el rey Herodes tuvo como pago la cabeza de Juan, el bautista.

Si bien la relación entre Marduk o Adad, Nergal e Ishtar no aparece tan evidente en los mitos sumerio-acadios; en la versión ugaritia (un pueblo semita en la siria mediterranea) tenemos que el dios principal es El (En-Lil), padre de todos los dioses. El sede su poder a su hijo Baal (equiparado a Marduk) para vencer al Leviatan (Tiamat). La esposa de El es Asherah y serán padres de Astarte, Baal y Moth —dios de la muerte y la sequía, que sería equiparable a Nergal, rey del inframundo y dios del calor de las religiones mesopotamicas—; y de Astarte y Baal nacen Anat y Aleyin (Talmuz). Para muchos Asherah, Astarte y Anat son la misma diosa Ishtar.

En Palestina no suele llover desde finales de abril hasta septiembre. Las lluvias comienzan en octubre y continúan durante todo el invierno hasta abril, gracias a lo cual crece una abundante vegetación. Dos dioses pelean por Astarte y se vencen repetidamente en un ciclo anual. Las lluvias cesan y se marchita la vegetación cuando triunfa Moth sobre Baal; al comienzo de la estación lluviosa Baal despertaba la vida con ayuda de Astarte, su hermana, permitiendo que volviese la fertilidad. En una segunda versión son los hermanos, Anat y Aleyin, que luchan juntos contra el dios Moth.

La influencia de Astarte/Anat llegó a Egipto, durante la invasión de los hicsos allá por el 1600 a.C.; estos pueblos comerciantes de raíces hurritas (sirias) introdujeron el culto a la diosa. En la versión egipcia el dios Seth —dios del desierto y las tormentas—, pierde el control de Egipto ante su sobrino Horus, que recobra el trono de su padre Osiris, con ayuda de su madre Isis y su tía Neftis, esposa de Seth. El conclave de las diosas de Egipto señala que ninguna hija de Ra es digna de ser esposa de un usurpador y recomiendan que se le de como esposa a Astarte/Anat. Seth no fue un mal marido; cuando Apofis invade Egipto y pide a las diosas como pago, Seth contraataca hasta vencer al dragón para defender el honor de su esposa y de paso salvar a Egipto. Aquí Seth contra Apofis es igual al Baal de los fenicios contra el Leviatan y al Marduk babilonio contra Tiamat.

La cercanía entre griegos y fenicios hará de la pelea entre Ishtar y Ereshkigal su propia versión. Talmuz, conocido por los fenicios como Adonis es deseado por las diosas Afrodita (Ishtar) y Perséfone (Ereshkigal); Zeus (En-Lil) indica que el joven permanecerá cuatro meses con cada diosa y los cuatro meses sobrantes a su antojo. Aquí el pastor decide pasarlo con Afrodita. El dios Ares, amante “oficial” de la diosa no se lo tomo muy bien y enviará un jabalí —al igual que Ninurta contra Talmuz en el mito asirio— para matar al intrépido joven. Señalamos que Ares es equiparable al dios Marte romano, dios de las tormentas de primavera e inicio de la temporada de cosecha entre griegos y romanos, momento cuando en el mito de babilonia Dumuzi baja al inframundo.

Grandes Cuentos de Hadas (12) Afanásiev y los cuentos tradicionales rusos

Aleksandr Nikoláyevich Afanásiev (1826-1871) Estudió Derecho en la Universidad de Moscú, pero siempre se inclinó por los dominios de la literatura, la etnografía y la historia. Convirtiéndose en uno de los estudiosos más destacados del siglo XIX en los campos del folklore y la literatura popular, y en el mayor de los folcloristas rusos de la época, y el primero en editar volúmenes de cuentos de la tradición eslava que se habían perdido a lo largo de los siglos.

Entre sus trabajos como historiador y erudito figuran “El domovoi” (1850), “Brujos y brujas” (1851), “Concepciones poéticas de los esclavos sobre la naturaleza” (1866-1869) e “Historia de los cosacos” (1871). Pero su obra maestra “Cuentos populares rusos” (1855-1863), es una monumental recopilación publicada en ocho volúmenes, en la que recogió 680 cuentos tradicionales y fábulas procedentes de la narrativa popular. A modo de comparación, los hermanos Grimm, sus equivalentes germanos, se les señala una producción y recopilación de doscientos diez cuentos folklóricos; el danés Hans Christian Andersen tiene en su haber la creación de más de ciento cincuenta cuentos y el francés Charles Perrault un poco menos de una veintena.

Con esa obra, Afanasiev, consigue conducir al lector a un mundo de princesas encantadas, héroes sobrehumanos, caballos habladores, duendes, demonios y tesoros, ingenuos campesinos y mujeres encantadas, islas maravillosas y cuevas infernales, que conserva toda la magia de los mitos ancestrales y de las creencias rurales de la vieja Rusia.

Afanásiev tuvo que realizar un duro trabajo de recopilación, ya que los cuentos eslavos, al igual que los celtas irlandeses, no se dejaron por escrito, eran exclusivamente de tradición oral. Hecho agravado por las reformas del Zar Pedro I, el Grande, que dejó de lado la Rusia tradicional ortodoxa eslava para introducir en las frías estepas el código de vida europeo. Los boyardos fueron sustituidos por los duques y marqueses y el lenguaje ruso se vio reducido a las clases media y baja de la sociedad rusa, pasando la nobleza a hablar en francés.

Afanasiev en 1852 fue elegido como miembro de la Sociedad Geográfica Rusa, y ésta le propuso preparar la publicación de todos los cuentos reunidos en su archivo. Pese a lo grueso de su obra, Afanásiev no vio sus logros, murió pobre y desahuciado por tuberculosis en Rusia. Sus obras no fueron publicadas allí debido a su amistad con Aleksandr Ivánovich Gertsen, un ilustre demócrata revolucionario ruso, ideólogo de la revolución campesina.

Entre algunos de sus cuentos tenemos:

Temas de los cuentos tradicionales rusos

Los cuentos tradicionales rusos abarcan algunos temas concretos, y podemos agrupar en:

Cuentos sobre la tradicional vida rusa: donde hay las historias son sobre el campesinado ruso. Su idioma es simple y agradablemente elegante, su humor es natural y discreto, y sus descripciones de las personas o de los eventos dan una etiqueta de comedia genuina que ha sido adjuntada a la historia que originalmente estaba probablemente desprovisto del elemento cómico. En estos cuentos se narra sobre: el cortejo, la muerte y el entierro, el mal habito de la bebida, los chismes sobre las mujeres, etc.

Las Encarnaciones principales de Mal: brujas, brujos, dragones —la Serpiente—, o alguna otra ilustración de “la Mitología Zoológica”, tenemos las historias sobre Koshchei, el Inmortal, y el Zar Morskoi —rey del invierno— o Rey de las Aguas, no hay que olvidar a la bruja más famosa de estas tierras, Baba Yaga. Entran las historias de espíritus del bosque, las aguas y el hogar.

La magia y la brujería: no solo se presentan con sus personajes, sino también en los objetos; gorras de la invisibilidad, zapatos o botas para caminar —brincar— siete leguas, bolsas de fortunas que jamas quedan vacías, el pájaro de fuego —el fénix ruso, que concede fortuna y desgracia a quienes lo poseen—, y sobre todo las Aguas de la Vida y de la Muerte, capaces de recomponer cuerpos mutilados y devolverlos a la vida. En los cuentos escandinavos se hace ya mención de un Agua de la Muerte, como opuesto a un Agua de la Vida. El Agua de Muerte provoca a quienes toca un sueño mágico de que sólo Agua de la Vida puede despertarlos [recordemos la bella durmiente, dormida incólume por cien años]; también en el Rámáyana de India, Hanuman (el dios mono) busca cuatro tipos diferentes de hierbas para resucitar sus monos muertos: el primero restaura al muerto a la vida, la segunda quita el dolor, la tercera une las partes rotas y la cuarta cura en todas las heridas; incluso en Egipto se menciona que el cadáver tiembla y abre sus ojos cuando su corazón se ha saturado con un líquido curativo; pero él realmente no vuelve a la vida hasta el resto del líquido sea vertido por su garganta.

Las historias de fantasmas: del campesinado ruso muestran señales del esfuerzo que habido por el hecho de reconciliarlas con las ideas cristianas. Las canciones fúnebres muestran que espíritu y el cuerpo se han desunido, a veces el espíritu permanece alrededor del edificio que era su casa, o vuela fuera en las alas de los vientos. Comida, dinero y otros requisitos de existencia todavía son puestos en el ataúd con el cadáver, como rastros de una creencia antigua en que el alma fue obligada a emprender un viaje más después de la muerte del cuerpo; en las fiestas en memoria del muerto, realizadas poco después de una muerte y en su aniversario puede reconocerse los restos de una fe, donde se muestra la presencia continuada del espíritu del muerto en el lugar dónde habían sido enterrado, atada aun a algunos sufrimientos físicos, así las dos creencias corren lado a lado entre sí, a veces sonando y produciendo resultados extraños sonidos.

Leyendas sobre Santos: en los cuentos populares toman un carácter religioso más actual entre el campesinado ruso, la dualidad de su nuevo credo y el culto de sus antepasados, ha producido un efecto doble. En narrativas de las fuentes completamente cristianas y el elemento pagano han entrado juntas, más claramente perceptible en historias que tratan con los demonios y espíritus de los muertos; en un esfuerzo se ha dado una naturaleza cristiana a lo que eran leyendas evidentemente no religiosas, usando los nombres de santos a sus personajes y vistiendo sus ideas en una imitación de las historias bíblicas.

Baba Yaga en los cuentos rusos

Los personajes fantásticos principales de los cuentos rusos son las brujas, en especial una, Baba Yaga, quien tiene una personalidad ambigua, en algunas ocasiones es buena, es la consejera de los héroes y heroínas, es la abuelita sabia que tiene las respuestas, por ejemplo en la rana zarevna, el príncipe Ivan escucha la ayuda de la bruja:

—¡Qué pena me das, Iván Zarevich! —le dijo entonces Baba Yaga—. ¿Por qué has tardado tanto en venir? Basilisa la Sabia te ha olvidado por completo y quiere casarse con otro. Ahora vive en casa de mi hermana mayor, donde tienes que ir muy de prisa si quieres llegar a tiempo. Acuérdate del consejo que te doy: Cuando entres en la cabaña de Baba Yaga, Basilisa la Sabia se transformará en un huso y mi hermana empezará a hilar unos finísimos hilos de oro que devanará sobre el huso; procura aprovechar algún momento propicio para robar el huso y luego rómpelo por la mitad, tira la punta detrás de ti y la otra mitad échala hacia delante, y entonces Basilisa la Sabia aparecerá ante tus ojos.

En zarevna Belleza inextinguible, la bruja le dice al príncipe:

—Aunque no lo he visto con mis ojos, ha llegado a mis oídos; pero no podrás llegar.
—¿Por qué?
—Porque hay tres barqueros que la guardan. El primero te cortará la mano derecha, el segundo te cortará la mano izquierda, y el tercero te cortará la cabeza.
—Y bien, abuela, ¿qué importa una cabeza?
—¡Ay, Zarevitz Iván! ¡Cuánto mejor sería que te volvieras por donde has venido! ¡Aun eres joven y tierno, no has estado nunca en lugares peligrosos, no has presenciado grandes horrores!

Pero no siempre es así, en Balilisa la hermosa, la joven heroína se salva de la peligrosa bruja ayudada por la bendición de su madre, aun así la bruja da la herramienta para que la joven supere la prueba impuesta por su madrastra:

—¿Por qué no me cuentas algo? —preguntó a Basilisa, que estaba silenciosa—. ¿Eres muda?
—Si me lo permites, te preguntaré una cosa.
—Pregunta; pero ten en cuenta que no todas las preguntas redundan en bien del que las hace. Cuanto más sabio se es, se es más viejo.
—Quiero preguntarte, abuelita, lo que he visto mientras caminaba por el bosque. Me adelantó un jinete todo blanco, vestido de blanco y montado sobre un caballo blanco. ¿Quién era?
—Es mi Día Claro —contestó la bruja.
—Más allá me alcanzó otro jinete todo rojo, vestido de rojo y montando un corcel rojo. ¿Quién era éste?
—Es mi Sol Radiante.
—¿Y el jinete negro que me encontré ya junto a tu puerta?
—Es mi Noche Oscura.
Basilisa se acordó de los tres pares de manos, pero no quiso preguntar más y se calló.
—¿Por qué no preguntas más? —dijo Baba Yaga .
—Esto me basta; me has recordado tú misma, abuelita, que cuanto más sepa seré más vieja.
—Bien —repuso la bruja—; bien haces en preguntar sólo lo que has visto fuera de la cabaña y no en la cabaña misma, pues no me gusta que los demás se enteren de mis asuntos. Y ahora te preguntaré yo también. ¿Cómo consigues cumplir con todas las obligaciones que te impongo?
—La bendición de mi madre me ayuda —contestó la joven.
—¡Oh lo que has dicho! ¡Vete en seguida, hija bendita! ¡No necesito almas benditas en mi casa! ¡Fuera!
Y expulsó a Basilisa de la cabaña, la empujó también fuera del patio; luego, tomando de la cerca una calavera con los ojos encendidos, la clavó en la punta de un palo, se la dio a Basilisa y le dijo:
—He aquí la luz para las hijas de tu madrastra; tómala y llévatela a casa.

Por lo general el número de brujas es tres, un recuerdo a una asociación con las moiras griegas, diosas del destino; Baba Yaga es por tanto la que anuncia el destino a los héroes, en la rana zarevna, son tres hermanas, todas igual llamadas, cada una más vieja y sabia que la anterior; pero en otras ocasiones la imagen esta diluida entre la malvada madrastra, la buena tía y la vieja abuela; así las instrucciones de una bruja/tia ayudan a vencer a la vieja bruja y a la malvada madrastra, en la bruja Baba Yaga y la huérfana la joven entra a la casa de la bruja siguiendo los consejos de su tía:

Entró en la cabaña, en la cual estaba sentada la bruja Baba Yaga sobre sus piernas huesosas, ocupada en tejer.

—Buenos días, tía.
—¿A qué vienes, sobrina?
—Mi madre me ha mandado que venga a pedirte una aguja e hilo para coserme una camisa.
—Está bien. En tanto que lo busco, siéntate y ponte a tejer.
Mientras la sobrina estaba tejiendo, la bruja salió de la habitación, llamó a su criada y le dijo:
—Date prisa, calienta el baño y lava bien a mi sobrina, porque me la voy a comer.
La pobre muchacha se quedó medio muerta de miedo, y cuando la bruja se marchó, dijo a la criada:
—No quemes mucha leña, querida; mejor es que eches agua al fuego y lleves el agua al baño con un colador.
Y diciéndole esto, le regaló un pañuelo.
Baba Yaga, impaciente, se acercó a la ventana donde trabajaba la chica y le preguntó a ésta:
—¿Estás tejiendo, sobrinita?
—Sí, tiíta, estoy trabajando.
La bruja se alejó de la cabaña, y la muchacha, aprovechando aquel momento, le dio al gato un pedazo de jamón y le preguntó cómo podría escaparse de allí. El gato le dijo:
—Sobre la mesa hay una toalla y un peine: cógelos y echa a correr lo más de prisa que puedas, porque la bruja Baba Yaga correrá tras de ti para cogerte; de cuando en cuando échate al suelo y arrima a él tu oreja; cuando oigas que está ya cerca, tira al suelo la toalla, que se transformará en un río muy ancho. Si la bruja se tira al agua y lo pasa a nado, tú habrás ganado delantera. Cuando oigas en el suelo que no está lejos de ti, tira el peine, que se transformará en un espeso bosque, a través del cual la bruja no podrá pasar.

La casa de la bruja suele ser descrita con patas de gallo; y nunca muestra la entrada a los visitantes, estos al llegar le dicen a la casa:

El Príncipe Junak (el genio de las estepas) gritó:

Da la vuelta, casita, da la vuelta,
Gira, que quiero entrar;
Vuélvete de espalda al espeso bosque
Y ábreme la puerta de par en par.

En el arpa mágica ocurre similar:

Iván el Zarevitz continuó su viaje a grandes trancos hasta que salió a campo llano. Ante él se abrían tres caminos y en la encrucijada se movía una choza dando vueltas sobre su pata de gallina.
—¡Izbuchka! ¡Izbuchka! —le dijo el Zarevitz.­ ¡Vuélvete de espalda al bosque y de cara a mí!
Entonces el Zarevitz penetró en la choza y dentro estaba Baba Yaga.

Para poder vencer a Koschey, el héroe de Marya Morevna debe ir donde la bruja a tratar de conseguir un corcel con el cual vencer al veloz brujo, otra vez la bruja es peligrosa

Hambriento y débil vagó, se acercó más y más, y por fin llegó a donde estaba la casa de la Baba Yaga. Alrededor de la casa había doce postes en un círculo, y en cada una de las once de estos polos fue pegado a una cabeza humana, sólo el duodécimo quedó desocupado.
—¡Salve, abuelita!—
—¡Salve, el príncipe Iván! ¿Por qué han venido? ¿Es por tu propia voluntad, o por coacción?
—He venido a ganarme un corcel heroico.
—Así sea, príncipe! Usted no tendrá que cumplir un año conmigo, sino sólo de tres días. Si usted tiene buen cuidado de mis yeguas, voy a darle un corcel heroico. Pero si no, no se moleste en encontrar su la cabeza, esta estará en la parte superior del última palo.

Koschey (viejos huesos) en los cuentos rusos

Koschey, en sus múltiples formas y nombres es descrito como ogro, gigante, brujo, etc., en todos es un viejo muy seco por los años, en todos es casi inmortal; es su mortalidad lo buscan los héroes para poder vencerlo, por lo general oculta en tierras inalcanzables, encerrada dentro de diferentes animales, cual muñecas rusas; así tenemos en el genio de la estepa que la bruja baba Yaga le responde al héroe:

—Príncipe Junak —dijo ella,— has acometido una empresa dificilísima, pero tu valor hará que la termines con éxito. Te diré cómo has de dar muerte a Kostey , pues sin esto nada puedes hacer. En medio del Océano está la Isla de la Vida Eterna. En la isla crece un roble y al pie de éste, escondida bajo tierra, hay un arca forrada de hierro. En el arca está encerrada una liebre y bajo ella hay una oca que tiene un huevo. Dentro del huevo está la vida de Kostey. Cuando se rompa morirá el gigante. Adiós, Príncipe Junak, anda y no pierdas tiempo. Tu caballo te llevará a la isla.

En la versión de Koshchei, el Esqueleto Perpetuo de Elizabeth Warner, Vasilisa descubre donde esconde su alma de boca del propio Koshchei:

—¡Pero qué tonta eres! Mi muerte está lejos de aquí. En mitad del gran océano hay una isla; en la isla, un roble; a los pies del roble, un tronco enterrado; en el tronco, una libre; en la liebre, un pato; en el pato, un huevo, y en el interior del huevo, está mi muerte.

Ivan, el héroe los cuentos rusos

Son muchos los héroes de los cuentos rusos, pero entre todos destaca uno, Ivan, por lo general el menor de tres hermanos, o el hijo mayor con tres hermanas; si bien la mayoría es un príncipe (sarevich), en algunas historias es un campesino; suele ser descrito como el más tonto o inútil, el más débil o el más inocente, es en este punto donde todas las historias coinciden; su inocencia y buen corazón rayan en lo insufrible; no por ello deja de ser valiente y heroico; dispuesto a dar su vida por su amada, por vencer al enemigo (bruja o brujo), por lo general termina siempre muerto, su cuerpo es despedazado, cortado en pedazos; así en el zarevich Iván, el pájaro de fuego y el lobo gris, tras salvar a la princesa y lograr atrapar al pájaro de fuego, sus hermanos mayores lo descubren y matan:

Iván Zarevich y Elena la Bella se dirigieron al reino de su padre; pero cuando estaban cerca de él quisieron descansar al pie de un árbol. Ató Iván el caballo, puso junto a sí la jaula con el Pájaro de Fuego, se tumbó en el musgo y se durmió; Elena la Bella se durmió también a su lado.

En tanto, los hermanos de Iván volvían a su casa con las manos vacías. Habían escogido en la encrucijada el camino que se veía enfrente; bebieron, se divirtieron grandemente y ni siquiera habían oído hablar del Pájaro de Fuego. Una vez que hubieron malgastado todo el dinero, decidieron volver al reino de su padre, y cuando regresaban vieron al pie de un árbol a su hermano Iván que dormía junto a una joven de belleza indescriptible. A su lado estaba atado el Caballo de las Crines de Oro, y también descubrieron al Pájaro de Fuego encerrado en su jaula.

Los zareviches desenvainaron sus espadas, mataron a su hermano e hicieron pedazos su cuerpo.

Se despertó Elena, y al ver muerto y destrozado a Iván rompió en amargo llanto.

En Marya Morevna y la muerte de Koshchei el inmortal ocurre lo mismo, pero en este caso el perpetrador es el brujo Koshchei;

Koshchei el Inmortal regresaba a su casa cuando su caballo tropezó debajo de él.

—¿Por qué te tropezasteis, jamelgo? ¿Tú presientes algo malo?

—El Príncipe Iván ha vuelto y se ha llevado a Marya Morevna.

Koshchei galope, capturó al príncipe Iván, lo picó en pedazos pequeños, los puso en un barril, lo untó con brea y lo envolvió con aros de hierro, arrojándolo en el mar azul. Pero a María Morevna la llevó a su a casa. En ese mismo instante los objetos de plata que el príncipe Iván había dejado a sus cuñados se volvieron negros.

Aunque con ayuda de sus compañeros, amigos o cuñados el joven es vuelto a la vida con las aguas mágicas de la vida, sus desgracias no termina ahí. Este suceso de muerte y resurrección no es nuevo; en el Egipto antiguo el dios Osiris muerte y es cortado en pedazos por Seth, pero Isis lo revive para poder amarlo por última vez y dar nacimiento a Horus el vengador de la muerte del padre.

En fenicia Adonis, el dios pastor, era amante de dos diosas, Afrodita y Persefone; para solventar la disputa el año fue dividido en tres partes, en una estaba con Persefone (inframundo-invierno), la segunda parte con Afrodita (resurrección-Primavera) y la tercera parte era libre él de escoger; en este punto hay dos versiones, la primera es que se quedaba con Afrodita, eso trajo los celos de Ares, que asumiendo la forma de un jabalí furioso lo mato; la segunda versión es que había una tercera diosa en la disputa, Artemisa, diosa de los bosques, quien lo tenia en el último tercio del tiempo (verano, el otoño no existía en esos tiempos), que era cuando el joven iba de cacería, pero al preferir estar con Afrodita, fue esta diosa la que le envió el jabalí. Afrodita corrió a socorrer al amante y roció néctar sobre su cuerpo para revivirlo (no pudo), y cada gota de la sangre derramada se convirtió en una flor roja llamada anémona.

En babilonia en la mitología sumeria Inanna (diosa de la guerra y la fecundidad) decide invadir el inframundo y enfrentarse a su hermana, Ereshkigal. En la lucha Inanna murió (la fecundidad). Ante esto, Enki (dios de los cañaverales) engaña a Ereshikigal para que entregue el cadáver de la diosa al que aplican el “agua de la vida”. Inanna resucita pero debe volver cada tanto al inframundo, y al volver a su casa encuentra que su esposo/hermano Dumuzi ha ocupado su puesto y no se ha preocupado por rescatarla, por lo cual ella lo envía a él en su lugar al inframundo.

En la versión babilonica Ishtar era diosa de la fecundidad y la guerra desciende a los infiernos para recobra a su amante, Tammuz, el dios pastor y de la fertilidad. Con pasión y determinación Ishtar decide ir al reino de Ereshkigal para recobrar a Tammuz; tenía que cruzar siete niveles en el submundo, y en cada uno era despojada de un velo o una joya (la leyenda del origen de la danza de los siete velos). Igual que su contraparte sumeria, la diosa llegó desnuda e indefensa ante Ereshkigal, que la mató. Papsukal (siervo de Ishtar) fue hasta donde los dioses del cielo y les pidió su ayuda, ellos crearon un ser que pudo entrar en el mundo de los muertos y resucitar a Ishtar con el agua de la vida. Ishtar volvió a la vida, pero tenía que pagar el precio: durante seis meses al año, Tammuz debe vivir en el mundo de los muertos. Mientras está allí, Isthar ha de lamentar su pérdida; en primavera, vuelve a salir y todos se llenan de gozo.

Desde el punto de los cuentos de hadas, no hablamos de la muerte y resurrección de la naturaleza, sino de la muerte y resurrección del hombre como un ser nuevo; si uno lee los cuentos, el héroe debe pasar siempre por tres pruebas, en muchas de esos cuentos logra superarlas al tener la ayuda de animales, animales a los que perdono la vida, a riesgo de morir de hambre; pero si uno ve la secuencia del tarot, hay 21 arcanos mayores, (descontando al loco); cada grupo de siete trata sobre un nivel de aprendizaje, el material, el intelectual y el espiritual; en su camino de descubrimiento, el viajero debe morir y renacer para poder tener el conocimiento de todo lo que existe, aquí y en el más allá. Por eso mueren Blancanieve y la bella durmiente, es por eso que muere y revive Iván; los cuentos de hadas enseñan, y la muerte y resurrección tienen que ver con el alcance de ese conocimiento que se transmite.

Basilisa, la heroína de los cuentos rusos

Si bien existen muchos nombres de heroínas, el que más se presenta es Basilisa/Vasilisa, que en español sería Basilia, femenino de Basilio: nombre masculino de origen griego que significa: rey, soberano, príncipe. Así que nuestra heroína es por nombre una princesa o una reina.

El nombre Basilio tiene otras connotaciones para los rusos, todos asocian a Rusia con la Catedral de la Intercesión de la Virgen, más conocida como Catedral de San Basilio, hoy localizada en la Plaza Roja de la ciudad de Moscú y reconocida mundialmente por sus características cúpulas en forma de bulbo (acebolladas).

San Basilio de Cesarea (330 a 379 d.C.), fue un prominente clérigo del siglo IV. Es santo de la Iglesia Ortodoxa y uno de los cuatro Padres de la Iglesia Griega, junto con San Atanasio, San Gregorio Nacianceno y San Juan Crisóstomo. Pero eso no termina aquí, San Basilio es el nombre que en la tradición griega lleva Papá Noel o San Nicolas. Es quien visita a los niños el primero de enero (cuando tiene San Basilio su festividad) y se corresponde con el San Nicolás del día de Navidad, o con los Reyes Magos que llegan el 6 de enero.

Pero para los rusos también tiene otra importancia, en el siglo XIII, Constantinopla cae en manos de los turcos, y el Patriarca de la Iglesia ordodoxa de Grecia (principal de los jefes religiosos de la iglesia de oriente) acuerda reconocer la supremacía del Papa en el Consejo de Florencia. Fue en ese entonces que Basilio II, Gran Príncipe de Moscú (1425–1433), rechazo este acuerdo y por decreto en 1448, nombró al obispo Jonás de la ciudad de Rusia nuevo patriarca para Rusia, lo que equivale a la declaración de independencia de la Iglesia Ortodoxa Rusa del Patriarcado de Constantinopla. Este movimiento fortaleció aún más la reputación de Rusia ortodoxa entre los estados rusos.

Basilisa, no es solo la heroína de los cuentos rusos, es por nombre una soberana, y por historia una soberana de independencia, representa a la iglesia ortodoxa rusa, que vence finalmente a la bruja Baba Yaga, la diosa pagana de los pueblos rusos.