Grandes Cuentos de Hadas (8) Las aventuras de Jack y de Pulgarcito

Jack, es un nombre ingles, usado normalmente como diminutivo de John (Juan), que deriva del latín Iohannes y el griego Ioannes; y este del hebreo Yohanan (bendecido por Dios); pero que en español podemos traducir simplemente como Juancito o Juanito. Jack es también vinculado al apellido Jackson (hijo de Jack); a los nombres: Jacobo (Jacob), James (Jaime), Jake, Jay, Jaci y su forma diminutiva Jackie es usada para el masculino Jack, como para el femenino de Jacqueline (Jacquelyn).

Este personaje aparece como nombre propio del héroe de varios cuantos infantiles, muchos de origen anglosajón; aunque en algunas versiones el héroe niño no tiene nombre o se le da el sobrenombre de Pulgarcito o de Tom Thumb (Tomas Pulgar). Lo común de todos estos cuentos es que tenemos a un chico que solo (o con ayuda de seres mágicos) vence a un terrible ogro o gigante. A continuación tenemos los cuentos más conocidos de este tema:

Jack (Juan/Periquín) y las habichuelas (frijoles) mágicas/os

Joseph Jacobs (1854-1916) fue entre muchas cosas un historiador ingles y escritor de cuentos folklóricos; y su versión de esta historia es la más conocida y completa. En ella se tiene que Jack es un joven que vive con su madre viuda. Su único medio de ingreso es una vaca. Cuando la vaca deja de dar leche, una mañana, la madre de Jack lo envía al mercado para vender la vaca. En el camino hacia el mercado se encuentra con un anciano que se ofrece a darle unos ‘frijoles mágicos’ a cambio de la vaca; trato que Jack acepta. Jack llega con los granos a casa, pero su madre se enfurece por haber sido tan idiota y que lo han engañado, arrojando los granos por la ventana y enviando a Jack a la cama sin cenar.

Mientras Jack duerme, los granos se convierten en una gigantesca planta de frijoles. Jack sube por el tallo a la mañana siguiente y llega en una tierra en el cielo, donde sigue un camino a una casa, que es el hogar de un gigante. Él entra a la casa y le pregunta la esposa del gigante por comida. Ella le da de comer, pero el gigante regresa y siente la presencia de un ser humano es en los alrededores:

Fee-fi-fo-fum!I smell the blood of an Englishman.Be he live, or be he dead,I’ll grind his bones to make my bread.’ fa, fe, fi, fo, fuuuu!Huelo la sangre de un inglés.Sea vivo, o sea muerto,Voy a moler sus huesos para hacer mi pan.

Sin embargo, la esposa del gigante esconde a Jack y el chico escucha el gigante contando su dinero. Jack roba una bolsa de monedas de oro y escapa por el tallo. Jack repite su viaje por el tronco de las habichuelas gigantes dos veces más, cada vez es ayudado por la mujer del gigante.

La segunda vez, se roba una gallina/gansa que ponía huevos de oro y la tercera un arpa mágica que toca por sí misma. Esta vez, él está casi atrapado por el gigante que lo sigue hasta el tallo. Jack llama a su madre por un hacha y corta la planta de frijoles, matando al gigante al caer. El fin de la historia tiene a Jack y su madre viven felices para siempre con sus nuevas riquezas.

El gato con botas

Aunque el cuento proviene de tierras italianas, del escritor Giambattista Basile; es la versión francesa de Charles Perrault la más conocida, seguida de la versión alemana de los Hermanos Grimm. El cuento empieza con tres hermanos que se reparten la herencia del padre, un molinero. El mayor obtiene las tierras y el molino; el mediano recibe las mulas y el ganado; pero al más joven sólo recibe un gato. Pero este gato se propone hacer fortuna a su joven amo, y en vez de que use su piel para hacer unos guantes, le pide que le fabrique unos calzados para él.

Vestido con sus botas, el gato inicio sus planes y cazó perdices, conejos y otras criaturas; estás eran entregadas al rey por el gato en nombre de su amo el Marqués de Carabas. Al poco tiempo el rey quiso conocer a este noble señor que le regalaba tan finas piezas de cacería. Parte con su hija y va a conocer al marqués. El chico que no sabía que hacer, ya que apenas si tenía ropas para vestirse se asusta, pero el gato le dice que se desnude y se meta al río. Cuando el carruaje pasa el gato detiene el carro y pide ayuda; señalando que unos ladrones han robado a su amo.

El rey y su hija rescatan y visten al joven; mientras el gato se adelanta. Por el camino el gato va pasando por distintas tierras, que eran de un terrible ogro y les dice a los trabajadores que digan al carruaje que pasa que son las tierras del Marqués de Carabas. Con la promesa de liberarlos del ogro, los pobladores aceptan y por donde pasa el carruaje el rey pregunta de quien son las tierras y ellos respondes del marqués. El rey se emociona por la riqueza que observa.

El gato llega al castillo del ogro y sabiendo que es un cambiaformas le pide que le muestre su poder. En poderosas bestias se transforma el ogro, pero el gato le reta a transformarse en algo pequeño como un ratón; el ogro se transforma y rápidamente es devorado por el gato. Cuando llega el carro real al palacio el gato sale a recibirlo en nombre de su amo; el rey ya maravillado por la riqueza del joven marqués le permite tomar a su hija en matrimonio.

Jack el mata gigantes / El Sastrecillo Valiente

Un joven sastre cuando se dispone a comer un pan con un poco de mermelada un grupo de moscas se pasan sobre el pan y este en un rápido movimiento mata a siete de ellas de un solo golpe. Inspirado por la idea se hace un cinturón donde escribe: “Siete de un golpe“. Y se pone en marcha en busca de fortuna.

En su camino se encuentra con un gigante, que asume que “Siete de un golpe” se refiere a siete hombres. El gigante desafía el sastre, quien con su ingenio lo engaña en tres pruebas que impone. Al final el gigante lo invita a su casa y tras comer se van a dormir; en la noche el gigante golpea la cama con un pesado hierro, pero el sastre, que era muy pequeño para la cama se había ubicado en uno de los extremos; resultando ileso; cuando en la mañana se levanta y los gigantes lo ven tan campante, huyen atemorizados.

El joven sigue su camino y llega a un reino donde, por sus hazañas, es contratado como soldado. Los demás soldados temen al sastre y plantean renunciar si este sigue aquí. El rey le propone al sastre que acabe con dos gigantes que asaltan su reino a cambio de la mitad del reino y la mano de su hija. El sastre acepta y en el bosque, mientras los gigantes duermen, se sube a un árbol cercano y les lanza piedras, provocando que se peleen entre ellos hasta matarse. Vence así la primera prueba, pero el rey no esta muy convencido, pone dos pruebas más, la primera vencer a un unicornio salvaje y la segunda a un jabalí terrible; en ambas circunstancia el sastre vence y el rey tiene que ceder a su promesa.

Pulgarcito (versión de Charles Perrault) y el cuento de Hansel y Gretel

El Pulgarcito francés recuerda a otra historia alemana de niños abandonados, Hansel y Gretel. En ambas historias los niños (Pulgarcito y sus hermanos, y Hansel y Gretel) son hijos de pobres leñadores a quienes los padres no pueden alimentar. El padre decide abandonar a los niños en el bosque y lleva a los niños al bosque. La primera vez Pulgarcito (al igual que Hansel) va dejando piedras por el camino y los niños logran regresar a casa. La segunda vez usan migas de pan, no hubo tiempo para recoger piedras, o es lo que la madre o le padre les dio para el camino. Pulgarcito y Hansel usan el pan dado por su madre para marcar el camino. Los pájaros se comen los trozos de pan y los niños se pierden.

Mientras Hansel y Gretel llegan a una casa de chocolate donde habita una bruja, que los atrapa y pone a engordar para luego comérselos; Pulgarcito y sus hermanos llegan a la casa de un ogro; que los captura para comérselos. En Hansel y Gretel es la chica la que logra engañar a la bruja para que se meta en el horno, indicando que no está caliente; y la bruja al entrar es empujada por la chica. Tras la muerte de la bruja recogen los tesoros de la misma y regresan a casa con los padres y todos felices.

En Pulgarcito, por su pequeño tamaño, logra escapar con ayuda de la mujer del ogro, roba unas botas mágicas con las que recorre rápidamente la distancia al palacio del rey y regresa con soldados que matan al ogro. El rey recompensa a Pulgarcito por su ayuda y él y sus hermanos regresan con sus padres.

Pulgarcito (versiones de los Hermanos Grimm y de Joseph Jacobs)

La versión alemana de Pulgarcito y su equivalente ingles (Tom Thumb – Tomas Pulgar) empequeñece al chico aún más, ya no es el último y pequeño de los hermanos; ahora es un hijo único de unos campesinos. Por acto milagroso, la mujer que no podía tener hijos tiene un niño que no es más grande que el pulgar de su marido. De ahí su nombre. El chico nunca creció más que el tamaño del dedo de su progenitor; pero aún con su minúsculo tamaño intenta ayudar a sus padres, su inteligencia y curiosidad lo meten en muchas aventuras en las que lucha contra ladrones, gatos, y otras.

El final depende de las versiones, en uno de los dos cuentos de los Hermanos Grimm, Pulgarcito regresa tras sus aventuras con sus padres para nunca dejarlos otra vez. En la segunda versión Pulgarcito en sus aventuras termina en el palacio del rey, pero las intrigas del gato lo anteponen al rey, quien lo acusa de intentar envenenarlo. Pulgarcito huye con la ayuda de una polilla al reino de las hadas y los duendes. En la versión inglesa de Joseph Jacobs, aunque Pulgarcito logra demostrar su inocencia entre el rey, perece por el ataque posterior de una araña.

Este Pulgarcito minúsculo en tamaño tiene una versión femenina; un poco a la segunda versión de los Hermanos Grimm. De la pluma del danes Hans Christian Andersen tenemos que al igual que Pulgarcito, una mujer tiene una niña del tamaño de un pulgar. Como su equivalente masculino, Pulgarcita tiene distintas aventuras en el mundo del nivel del suelo; y se mete en distintos problemas. Al final un topo se antoja de la niña para hacerla su esposa, y Pulgarcita huye con ayuda de una golondrina herida que ayudó a curar y que la lleva al reino de las hadas, donde desposa finalmente a su rey.

Juan Sin Miedo

La historia de los Hermanos Grimm original lleva por nombre ‘Historia de uno que hizo un viaje para saber lo que era miedo’; que fue simplificada a la versión de ‘Juan Sin Miedo’. Ambas versiones comparten que se trata del segundo hijo de un labrador; mientras el primero es listo y algo cobarde; el segundo es bruto y no entiende el concepto del miedo. Para averiguar que significa el hijo menor inicia un viaje donde se encuentran con bestias salvajes, magos, brujas, ogros y fantasmas, pero ninguno le causa miedo.

Al final sus aventuras terminan cuando, por su incapacidad de sentir miedo, desencanta un castillo y hereda la mano de la princesa del reino. Es la esposa que le enseña lo que desea saber, cuando una noche, mientras el chico duerme lo baña con agua fria, despertandolo de improviso y entendiendo lo que son los escalofrios.

Jack y la muerte

Uno de los últimos cuentos importantes de Jack es su relación con la muerte. Está historia muestra distintas versiones, la versión rusa más conocida es ‘El soldado y la muerte‘; e incluso la versión inglesa ‘Jack y la muerte‘ tiene dos finales. En todas las versiones el héroe debe evitar que la muerte se lleve a alguien, sea la madre (versión inglesa) o a él mismo (la rusa). Para ello Jack, a semejanza de los cuentos árabes del genio encerrado en la lampara, Jack engaña a la muerte para que demuestre su poder entrando en un saco, frasco o otro objeto de menor tamaño, encerrándola. Este acto trastoca el mundo natural y ya nada muerte, e impera el hambre.

El héroe suelta de su encierro a la terrible parca, entendiendo que para que exista la vida debe existir la muerte. Los finales son dos, el primero Jack no puede impedir que la muerte se lleve a su madre u otro ser querido; la segunda es que la muerte, después de su encierro no le gusta estar cerca de Jack y lo deja vivir, y a su madre, un poco más de lo esperado.

Las principales historias

Las aventuras de Jack

Las historias de Pulgacito

Otras historias de niños y ogros

Cuentos vinculados a la Muerte

Simbolismo de estos cuentos

A diferencia de los cuentos de hadas tradicionales, que terminan en boda, en estos cuentos (salvo ‘El gato con botas‘, ‘Jack el mata gigante‘, ‘Juan Sin Miedo‘ y ‘Pulgarcita‘) el protagonista no se casa, simplemente regresa al hogar con sus padres, quienes siempre son personas muy pobres. Si descontamos a Pulgarcita y a Hansel y Gretel, el protagonista es siempre un niño. Un niño que es descrito inicialmente como travieso, irresponsable, flojo y tramposo. En el caso de tener hermanos, es este chico, el más pequeño de todos, y es quien salva a sus mayores y a su familia de la pobreza. Este cuento tiene una versión un poco más antigua; en la Biblia una de las historias más conocidas es la de José y sus hermanos. José el menor de los hijos es amado por sus padres y por ello despreciado por sus hermanos mayores, que lo venden a mercaderes y le hacen creer a su padres que el niño a muerto. En su exilio José se supera y termina convirtiéndose en virrey de Egipto; y desde esa posición salva a su familia de la hambruna; perdonando a su hermanos mayores y volviendo con sus padres.

En todos estos cuentos Jack y Pulgarcito deben derrotar con astucia a un gigante, un ogro, fantasmas o un mago; en todos los casos la muerte del villano trae al héroe la riqueza para su familia. Como todo cuento, estos preparan al niño para su rol en la vida. Dejarse de juegos y convertirse en hombre es parte del crecer. Jack y Pulgarcito aprenden a ser responsables, de ellos depende el futuro de su familia, aunque todavía no superen la ida del hogar. Así como Caperucita Roja nos advierte de los peligros del paso de niña a mujer, las historias de Jack nos hablan del paso del niño a hombre; de dejar el seno de la madre y ser independiente.

Si revisamos la primera historia (Jack y las Habichuelas Mágicas) tenemos a un chico que encuentra en su madre alguien que ha dejado de proveer; la madre como la vaca ya no dan leche, alimento y por tanto el chico no ven en la figura materna ese icono que da vida y calor. Por el contrario la madre es un ser castrante, que castiga a Jack por dejarse engañar, y que lo impulsa a robar (el robo del oro su primera vez); cuando este oro se acaba, busca la fuente del mismo y roba a la gallina/ganso de los huevos de oro; y finalmente roba el arpa mágica para su puro placer. En el otro extremo tenemos a Hansel y Gretel, cuyos padres ya no proveen; en el cuento ambos niños sienten que sus padres los mataran de hambre al abandonarlos en el bosque, por ello Hansel hace todo lo posible para evitar tal hecho y poder regresar al hogar. Al final sus esfuerzos son inútiles y perdidos terminan llegando a una casa hecha de dulces, el sueño de todo niño; satisfacen así su hambre. En esta versión la madre presiona al padre para que abandone a los niños; y la mala del cuento es una bruja. Entre estos dos cuentos la imagen de la madre/bruja empuja a los niños a dejar la idea de que la madre provee. Sin embargo hay otra figura materna o femenina que implica lo contrario, en ‘Jack y las Habichuelas Mágicas‘ la mujer del ogro ayuda al chico contra su marido, igual ocurre con el ‘Pulgarcito‘ del cuento francés; y es la niña Gretel la que salva a su hermano Hansel de ser devorado por la bruja. Así la mujer no es un personaje totalmente negativo, sino que también puede ser un ser positivo.

El papel del padre varia y su significado a lo largo del cuento también. En las distintas historias de Jack (Jack y las Habichuelas Mágicas, Jack mata gigantes y jack y la Muerte) no hay padre, o este expulsa o abandona a sus hijos; en las diferentes historias de Pulgarcito el padre y la madre ayudan a su hijo; en ‘Hansel y Gretel‘ el padre se alegra cuando sus hijos regresan finalmente y se ha separado de la mala madre. Pero hay otra figura masculina no tan bien recibida; el ogro y/o el gigante son también una representación de la figura paterna. Un ser que devora niños; como el dios Cronos a sus hijos, quien es el primer ogro. Aquí el ogro/gigante representa la figura que el niño debe superar para recobrar el amor de su madre. Cuando Jack corta la rama de las habichuelas mágicas y mata al gigante, se vuelve un hombre, es su primera acción que no fue fruto de la presión materna. La muerte del ogro/gigante implica la recuperación del amor materno. En la versión ‘femenina’ de Hansel y Gretel, es la muerte de la bruja/mala madre lo que permite a los niños volver con el buen padre; es evidente en estos cuentos el complejo de Edipo (en el caso del niño) y de Electra (en el caso de Gretel).

En ‘El gato con botas‘ el niño se mueve impulsado por fuerza mayores que él. No hay un crecimiento propio, cede ante los deseos del gato, de que le compre unas botas y guantes, cede ante las ordenes del gato de que se desnude y se lance al río y finja que había sido robado; y es el gato, y no el chico, quien mata al ogro para quedarse con sus riquezas. Es el gato quién lo ha manipulado desde el principio; por ello el cuento termina en boda, como todo cuento clásico, ese es el final feliz; pero a diferencia de Cenicienta, Blancanieves e incluso la Bella Durmiente, nunca hubo un aprendizaje propio.

En la versión de ‘Jack el mata gigantes‘ tenemos al David y Goliat en los cuentos de hadas; inspirado en mitos nordicos tales como los del dios Thor asesino de gigantes, o incluso en historias celtas como las historias de los caballeros del rey Arturo. Jack representa una versión simplificada; demostrando que la inteligencia es más grande que la fuerza bruta; un hecho común en todos estos cuentos. El gato engaña al ogro para que se vuelva pequeño y pueda devorarlo; Gretel engaña a la bruja para que se meta al horno; el Pulgacito de los Hermanos Grimm engaña a ladrones y Jack mata gigantes engaña a los gigantes para que se peleen entre si hasta matarse. Con estos cuentos se señala que a veces la respuesta a problemas que parecen imposible son las más simples.

Juan Sin Miedo el personaje no es listo, ni astuto, como en todos los casos anteriores, es su inocencia lo que le permite salir adelante; es el desconocer un  hecho, que para todo el mundo es conocido, pero no entender el concepto del miedo es lo que le permite superar las pruebas. Al final es la esposa lo que le enseña lo que tanto ha deseado comprender.

Mención aparte merece ‘Jack y la muerte‘. Este cuento es una forma de enseñar a los niños el concepto de la muerte. Para los niños la imagen de la muerte, más cuando se lleva a un ser querido es muy difícil de explicar; y dejar de ser niños implica muchas veces comprender este duro concepto. El engañar a la muerte es un mito muy antiguo; desde el héroe babilonio Gilgamesh que busca la hierba de la inmortalidad, hasta Orfeo que desciende a los infiernos para recuperar a su amada; todos son mitos que narran el intento de burlar a la muerte. Incluso en su séptimo libro ‘Harry Potter y las reliquias de la muerte‘ tenemos el cuento de ‘Los tres hermanos‘ que tienen el mismo tema, engañar a la parca. Otras historias menos evidentes son los cuentos árabes y orientales donde un hombre descubre que la muerte lo está buscando, pide ayuda al rey, mago u otro ser con poderes para huir de tal destino; siendo llevado a un sitio muy lejano; pero es justamente ese cambio de lugar lo que la muerte misma no entendía, ya que cuando le pasaron la orden de buscar el alma, está estaba muy lejos de donde ella se hallaba.

Aunque es la trampa, el engaño y la astucia lo que ayuda al joven héroe a vencer a seres más grandes que él; en alguna de estas historias aparecen algunos elementos mágicos; en ‘Jack y las habichuelas mágicas‘ tenemos la existencia de una gallina o una gansa que produce huevos de oro. La primera noción de algo similar se remonta a las fábulas de Esopo; en la fábula un campesino tiene una gallina con igual poder, pero el campesino mata a la gallina para descubrir que tiene dentro, matando así la fuente de su riqueza, la fábula nos habla de que la codicia es mala consejera. Con Jack pasa algo similar, el primero roba el oro, pero eso no le basta, roba la fuente del oro (la gansa), y tampoco le basta, es cuando roba el arpa mágica que el gigante lo descubre y casi pierde la vida en ese intento que se detiene en sus malas acciones (el robar).

Otro elemento mágico es el arpa encantada, que se toca sola. Hay cuentos de instrumentos mágicos que al ser tocados parecen que tocan solos. La historia de Orlando y su arpa encantada, con brujas y descenso a los infiernos para recuperar a su mujer, no es sino la versión llevada a cuento del mito de Orfeo y Euridice. El sonido del arpa de Orfeo podía vencer a la más terribles bestias, pasar por encima del canto de las sirenas y dormir al perro de los infiernos. En algunas versiones de ‘Jack y las habichuelas mágicas‘, el arpa a veces ayuda a Jack, durmiendo al gigante con su canto, el paralelismo entre ambos objetos es evidente.

En Pulgarcito aparecen unas botas mágicas, las famosas botas de siete leguas, con cuyo paso se recorren distancias increíbles. Las botas mágicas provienen de la tradición rusa, en muchos de sus cuentos el héroe debe recorre distancias inmensas en tiempos muy cortos. En los mitos, Perseo debe regresar del lugar en el fin del mundo donde mato a Medusa, para rescatar a su madre, y para ello usa las veloces sandalias aladas del dios Hermes. El calzado fue en primera instancia una separación de clases, los pobres y esclavos iban descalzos. Las botas tienen un significado de poder, siempre fueron el complemento de los soldados. Poseer botas implicaba ser rico; el ogro tiene unas botas, pero que roba Pulgarcito; así el chico, al igual que el Jack de las habichuelas mágicas; roba el mayor tesoro del gigante/ogro; y con ello el chico cumple sus sueños de libertad y crecimiento. Muchos dichos populares hablan del calzado, ‘morir con las botas puestas‘ alude al valor de la persona; ‘ponerse en los zapatos de otro‘ implica aprender a respetar la labor del otro; ‘ponerse las botas‘ hace alusión a volverse rico (recordemos que el pobre no tiene calzado); no es casualidad que Pulgarcito y otros héroes roben las botas de siete leguas; implica un crecimiento, no sólo en el valor, sino en la riqueza personal.

En estos cuentos no se hace uso de armas, salvo la inteligencia y la astucia. Pero en algunos cuentos aparecen los cascos y/o capas de la invisibilidad. Herederos del casco del dios Hades, con el cual podía recorrer el mundo sin ser visto; estos objetos son complementos que ayudan a los héroes a cumplir sus trabajos, reduciendo los peligros del mismo. Son elementos para ocultarse del peligro, así como a ver y descubrir secretos. En cuentos rusos la adquisición de tal objeto es parte de superar pruebas; por lo general se vincula a haber adquirido un aprendizaje, el de ser humilde; recordemos que el primer dueño de tal objeto es el dios Hades, señor de los muertos, por tanto, la conciencia de la muerte es un primer aprendizaje que todo héroe debe aprender; no basta tener valor y fuerza; se requiere, inteligencia, astucia, pero sobre todo prudencia y humildad. Ninguno de los héroes presume sus actos, otros lo hacen por él y lo ponen a prueba para demostrar su valor. Jack el mata gigantes, nunca dijo que había matado gigantes, fueron los demás lo que lo creyeron. Juan Sin Miedo sólo desea conocer esa emoción desconocida, son los otros lo que lo impulsan a hacer actos de valor, pero que él no asocia con su opuesto, el miedo; es como para un hombre tratar de entender el acto del nacimiento que es algo únicamente femenino; o para un ciego que nunca a visto la luz entender los conceptos de los colores.

Grandes Cuentos de Hadas (9) La Bella y la Bestia

Hace casi dos años inicie está serie, pero el colapso de la computadora y la perdida de mucha de la información me dio tanta rabia que simplemente la deje de lado y seguí con otros temas. Aunque no pretendo terminar estos temas en las próximas entradas, si voy a retomar poco a poco estos clásicos de la literatura infantil y a lo largo de lo que queda del año tratar de culminar esta serie, cuyo inicio se dio con ‘Caperucita Roja’ y finalizara con el más grande cuento de hadas.

Los clásicos de los cuentos de hadas suelen terminar con un beso; ‘Blancanieves’ y la ‘Bella Durmiente’ despiertan de su sueño de muerte por un beso y la ‘Cenicienta’ es rescatada de su infierno cuando el Príncipe soñado le calza la zapatilla encantada. En todos estos cuentos el novio pasa por distintas pruebas para llegar a la amada; nadie duda de su amor por la joven, desde el Príncipe de Blancanieves que recorre los bosque y lucha contra osos y otras bestias hasta llegar a la joven enterrada en el ataúd de cristal, pasando por el Príncipe de la Bella Durmiente que atraviesa campos de espinosa zarza ardiente, o el Príncipe de la Cenicienta que recorre casa por casa, pueblo por pueblo buscado a la chica de la zapatilla de cristal. En todas estas versiones el cuento termina en este punto. La chica que aprendió todo lo que pudo en su destierro en el bosque con los enanos (gnomos); o al cumplir los dieciséis años y se vuelve mujer es sumida en un sueño por cien años y sólo puede esperar, el único conocimiento que le falta a la joven durmiente es el se volverse mujer; o todo los castigos y vejaciones a la que fue sometida Cenicienta terminan en ese instante y tenemos la celebre frase ‘viven felices por siempre‘.

Pero a nadie le importa si la joven realmente ama al Príncipe (salvo en el caso de Cenicienta), las otras dos simplemente se despiertan y ahí está la solución de su vida, el hombre perfecto que la va a amar y proteger; no importa nada más. Ella ni siguiera puede opinar si el chico es de su agrado, si le gustaría que fuera rubio, moreno o pelirrojo; más alto, o más bajo; más delgado o del tipo deportista, no importa si es un asesino de dragones, o simplemente un muñeco de torta cuya función es decorativa en el gobierno de su país; nada de eso importa, ella como en antiguas tradiciones es entregada a su futuro esposo, le guste o no; es simplemente un arreglo al cual ella debe cumplir, y de paso sonreír.

La Bella y la Bestia entra en otra etapa de la historia; no nos cuenta en noviazgo y las campanas de boda; nos habla de lo que ocurre después, cuando la chica llega al hogar donde vive su marido; de la noche de boda y de lo que ocurre en la cama; del día a día con el mismo ser con que se ha casado. Y en esta etapa el compañero de vida resulta ser una bestia, un monstruo cuya apariencia hace temer a todos los que lo contemplan. La chica es entregada a la bestia por su propio padre; en pago y compensación; como en las culturas tribales donde el padre de la joven ‘vende’ a su hija y el futuro marido ‘paga’ una dote por ello.

Aunque existen muchas versiones, la más conocida es la de escritora francesa Jeanne-Marie Leprince de Beaumont (1756), una versión muy abreviada de la original novelada de otra coterránea Gabrielle-Suzanne Barbot de Villeneuve (1740). Siendo la versión de Beaumont en forma de cuento la versión que goza de mayor fama y es la base de casi todas las versiones o adaptaciones posteriores.

La versión de Beaumont

En la versión clásica más famosa tenemos a un rico mercader que tenía tres hijas. Dos de ellas eran presuntuosas y vanidosas, y la menor, a la que por su belleza llamaron Bella, era, sin embargo, humilde y bondadosa (aquí no hay mucha diferencia con la Cenicienta). Muchos pretendientes tuvieron las tres chicas, y mientras las hermanas mayores rechazaban con desplantes a los pretendientes, Bella los atendía y rechazaba cortésmente. Al igual que en Cenicienta, el mercader pierde su fortuna y con ella el interés de los pretendiente en las chicas. Un día llega la noticia de que un barco del mercader a regresado a puerto con mercancías y él parte al puerto para ver si es cierta tal fortuna. Las hijas mayores piden joyas y vestidos, y Bella señala que le basta con una rosa. Pero apenas con lo llegado pudo pagar las deudas acumuladas y regresa a casa descorazonado. Atrapado el mercader en una tormenta encuentra refugio en un castillo que parece deshabitado. En el sitio come, bebe y pernocta y al despertar, antes de retirarse ve en el jardín un hermoso rosal y decide llevarse una rosa para Bella. Apenas corta la rosa aparece el señor del castillo y resulta ser una bestia que le señala que tras haberle dado: comida, bebida, cama y ropas limpias, todavía se atreve a robarlo; y ello se paga con la muerte.

El mercader explica su motivo y pide perdón; la bestia le perdonara la vida con la condición de que una de sus hijas ocupe su lugar. Al llegar a casa entrega la rosa, explica los hechos en el puerto y lo ocurrido en el castillo, y su promesa de enviar a una de sus hijas. Bella comprendiendo que es la responsable del robo decide aceptar y cumplir el trato, ante el dolor de su padre. Bella viaja con su padre y al llegar al castillo donde espera su muerte se despide de su padre, y este regresa a su casa con la amenaza de la bestia de no volver nunca más. Pese a su miedo, Bella no es asesinada, sino que es tratada por la bestia con respeto y cordialidad. Los meses pasan y Bella extraña a su familia, la bestia le permite contemplarla en un espejo mágico (como en Blancanieves) y contempla a su padre enfermo. Bella suplica a la bestia que le permita volver donde su padre para cuidarlo; la bestia acepta y le da permiso por siete días, o de lo contrario él morirá.

Ya en casa ayuda a curar a su padre, que enfermo de tristeza, pero sus hermanas, ahora casadas con humildes hombres, contemplan a Bella vistiendo finas ropas y llevando hermosas joyas. Tras escuchar la historia de Bella, ellas traman un plan para que Bella no regrese a tiempo y salve a la bestia, para así ellas poder luego robar los tesoros del castillo de la bestia. Cuando Bella se da cuenta que ha roto su promesa ella regresa corriendo al castillo y encuentra a la bestia muriéndose, ella le suplica que no se muera, que lo ama y que quiere ser su esposa. En ese momento se rompe el hechizo y la bestia se transforma en un príncipe, había sido transformado en bestia por una malvada bruja, para que ninguna mujer se casara con él.

La obra de Beaumont transformó la novela de Villeneuve en una versión que recuerda la estructura de los cuentos de hadas tradicionales y la vuelta que le dio a la historia cambiaba mucho del sentido que la versión original que Villeneuve tenía. Entre las diferencias más importantes tenemos quién era el hada o bruja mala del cuento; que no se explica en el cuento más tradicional de Beaumont. En la versión de Villeneuve, Bella era hija del hada mala con un rey, y este para proteger a su hija de la madre, que deseaba matarla (la madrastra de Cenicienta y Blancanieves), el rey la entrega a un mercader para que la críe como una de sus hijas. Por su parte el Príncipe, huérfano de padre, es puesto por su madre al cuidado de un hada (la madre de Bella). Cuando el Príncipe crece, el hada mala desea convertirlo en su amante, pero al este rechazarla, ella lo transforme en bestia. La mayoría de la historia se diluye en extensas guerras entre hombres (reyes) y hadas; y era una crítica al papel de la mujer de la época a ser entregada como mercancía a su futuro esposo.

El alma persiguiendo al amor

Aunque antes de Villeneuve hay varias versiones menos densas, el origen de la historia se remonta al mito griego de Eros (Cupido/Amor) y Psique (Alma). Las correspondencia entre ambas historias son muchas veces más que evidentes:

Eros y Psique La Bella y la Bestia
Semejanzas y diferencias
Psique tiene dos hermanas, que no son tan agraciadas como ella. La Bella tiene dos hermanas que son descritas como mezquinas y orgullosas, mientras ella es todo lo contrario a su hermanas.
Su belleza molesta a la diosa Afrodita/Venus quien ordena a su hijo (Eros/Cupido/Amor) que la chica se enamore del monstruo más horrible que exista. Pero el chico se enamora de la joven. Tras perder su fortuna el padre de Bella llega a un castillo, donde es bien atendido hasta que roba una rosa. Por tal acto debe entregar a su hija, para salvar su vida.
El padre de Psique consulta al oráculo por qué su hija Psique no se casa y este le señala que está destinada a ser la esposa de un monstruo.
Psique es llevada por su padre a un monte donde es transportada por un dios viento a un palacio encantado con sirvientes invisibles. La Bella es llevada por su padre a un castillo encantado donde habita una bestia y el castillo es atendido por fantasmas
A Psique se le pone la condición de nunca ver a su marido. Bella vive en el palacio con la condición de nunca abandonar a la bestia.
Psique visita a su familia y sus hermanas que están casadas con esposos que no aman, ellas le aconsejan de matar al monstruo/dragón que es su marido Bella regresa a cuidar a su padre y sus hermanas, por su pobreza, casaron con hombres de bajo nivel social, a los que no aman. Ellas la engañan para que no cumpla el trato de volver con la bestia pasado siete días y provocar su muerte
Psique de regreso una noche con una lampara para poder ver y un puñal, sigue el consejo de sus hermanas, para descubrir al ser más hermoso de la creación y en su sorpresa derrama aceite hirviendo de la lampara sobre su esposo, ante lo que este huye. Psique busca a su esposo y su suegra al enterarse del daño a su hijo castiga a Psique a realizar tres pruebas imposibles
Psique vence en las tres pruebas con ayuda de enviados de su esposo. Al final se reconcilian y ella es llevada al Olimpo, donde se le concede la inmortalidad. Bella regresa al palacio y declara su amor a la bestia moribunda que se transforma en un apuesto príncipe.
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Tras ser abandonada por su esposo, Psique rebela quien era su esposo a sus hermanas diciéndole que el monte espera el viento para llevar a las que quieran ocupar su lugar, ellas corren al lugar y se lanzan al precipicio Las hermanas son transformadas en estatuas para mirar siempre la felicidad de Bella con el príncipe.

En la versión de Apuleyo, incluida en su libro ‘El Asno de Oro‘ (también conocido como Metamorfosis), la historia de Eros (Cupido/Amor) y Psique (Alma) tenemos un clásico más vinculado al aspecto filosófico. El amor como concepto es buscado desesperadamente por el alma; y para alcanzar la felicidad, el alma debe atrapar al amor. Para ello, como en todo clásico cuento de hadas, Psique debe superar tres pruebas, tres pruebas que recuerdan las puestas por la madrastra de Cenicienta a la chica para que pueda ir al baile; tres pruebas que Cenicienta vence con la ayuda de distintos animales, hormigas para separar los granos, aves para traer agua, etc.; igual ocurre con Psique.

La última prueba de Psique es descender al Hades para buscar una caja que contiene una crema de belleza para la diosa Venus. Psique para recuperar su belleza ante tanto sufrimiento y estar lista para recobrar a su esposo abre la caja y usa algo del ungüento, que es veneno en realidad. Aquí se recuerda por un lado el mito de la caja de Pandora, pero por otro es la Bella Durmiente que se pincha con el huso, o a Blancanieves que come la manzana envenenada. La muerte es el límite que marca y separa el pasado del futuro, la ilusión de la realidad; el ser anterior del nuevo, es en si la transformación del alma. Psique casi muere y es rescatada en el último momento por Eros, que regresa a buscarla; igual ocurre con la bestia, que casi muere y es rescatado en el último instante por Bella; es dejar de ser la bestia ante los ojos de la joven para poder volverse en el guapo príncipe; el exterior horrendo cubre la belleza interior y el amor representa esa búsqueda de la belleza y por ende de la verdad. En el simbolismo de mito, el alma persigue al amor, y el amor es bello; para alcanzar lo bello se requiere adquirir el conocimiento; las pruebas que atraviesa el alma para alcanzar al amor, son pruebas para el saber y el aprender.

Otras Versiones

Estas pruebas impuestas a Psique no aparecen en el clásico de Beaumont, pero si aparecen en otras versiones; por ejemplo en el cuento de ‘Juan mi Erizo’, tenemos una versión que combina las historias de ‘Pulgarcito’ y ‘La Bella y la Bestia’. Aquí tenemos a una familia de campesinos muy pobres que no tenían hijos, fue tal su deseo que lo amarían aunque fuera un erizo, y eso es lo que recibieron (como los cuentos de ‘Pulgarcita’ y de ‘Pulgarcito’, que lo amarían sin importar su tamaño).

Tras crecer el hombre-erizo se fue y alejado del mundo construyó su hogar en un bosque, bosque al que llegó un rey extraviado (como el mercader de La Bella y la Bestia); en pago por sacarlo del bosque el erizo pidió al primer ser que lo recibiera a su regreso. El rey que siempre era recibido por su perro acepto el trato, pero su desaparición había angustiado a su hija y esta fue la que corrió a recibirlo. Cuando el Erizo fue por su pago, la princesa debió cumplir con lo pautado y fue con el Erizo. En la casa del Erizo la joven tuvo miedo de sus púas, pero él le dijo que no se preocupara; en la oscuridad de noche en Erizo entró y se quitó la piel de púas y en forma humana se acostó con la princesa; una noche mientras dormía el amante, ella agarró la piel y la arrojó al fuego; el hombre despierta y huye (‘Eros y Psique’); la princesa al igual que Psique debe recorrer el mundo buscando de nuevo a su esposo, cuando por fin lo encuentra se rompe el hechizo que lo convertía en bestia.

Esta versión es más común en la forma inversa, esto es que en vez del novio animal, tenemos a la novia animal. Los cuentos europeos referentes a Selkies refieren situación similar; las mujeres focas se quitan su piel en la tierra; el pescador les esconde la piel y ellas se ven obligadas a casarse con el pescador; hasta que en un descuido del pescador ellas recuperan su piel de foca y escapan para nunca volver. O en versiones de Hadas que se emparejan con mortales, siempre que el mortal no revele su secreto, acción que al final no cumple y el hombre pierde a la esposa. Estas historias de reflejan muy bien en el cuento africano de ‘Seetetelané’.

Quizás las más conocida de estas historias de novia animal es el clásico ruso de ‘La Rana Zarevna‘ (La princesa rana) de Alekandr Nikoalevich Afanasiev. Como en el cuento del Erizo, el zarevich (príncipe) Iván debe casarse con una rana. En las noches la rana abandona su piel y se vuelve una hermosa joven; Iván aprovecha un descuido de su esposa y quema la piel de la rana, perdiendo a la amada, quien le recrimina no haber esperado una noche más para romper el hechizo; igual al caso de la princesa de ‘Juan mi Erizo‘; Iván debe que recorrer medio mundo para encontrarla.

No tan evidente, pero en el mismo grupo de historias tenemos a ‘La princesa y el sapo‘ o ‘El Príncipe Rana‘ (en español se usa el sapo para indicar macho, pero el animal correcto es la rana, que es femenino en el contexto español). Aquí la historia ha llegado a la simplicidad más básica para niños; es una historia de responsabilidad y palabra; como ocurre en ‘La bella y la Bestia’, y en tantas otras versiones. En este cuento una princesa pierde una pelota en un estanque y el sapo/rana le dice que se la saca si lo lleva con ella al palacio. La niña acepta, pero no cumple su parte, por ello el sapo/rana la persigue y es rey (padre de la joven) que le recuerda que dar una palabra es una cuestión de honor. La niña de mala gana acepta y termina aceptando al sapo en su alcoba, donde finalmente se cansa y lo lanza fuera, el sapo/rana le dice que él sólo quería ser su amigo; y ella arrepentida por su actitud le da un beso para hacer las paces, transformándose el sapo en un príncipe.

Menos evidente en el contexto del novio animal tenemos la historia de ‘Blancanieves y Rosaroja‘ de los Hermanos Grimm. En esta versión dos niñas, Blancanieves y Rosaroja, se hacen, en invierno, amigas de un oso, que viene a su cabaña a calentarse en la chimenea; en el verano el oso dice que tiene que ir a tratar algunos asuntos. Ese verano las chicas encuentran a un duende que siempre está en algún aprieto, y al que rescatan muchas veces; al final el oso acaba con el duende y recobra su forma humana. Había sido hechizado por el duende y él había puesto las trampas al duende para atraparlo, pero las chicas sin querer lo liberaban en cada oportunidad. El duende era quién había convertido al príncipe en oso, para así robarle su tesoro.

Otra historia de Osos involucra al diablo mismo; en ‘Piel de Oso‘ un joven soldado al terminar la guerra regresa al hogar, pero sus padres ya habían muerto y sus hermanos decían que sólo sabía matar y no servía para trabajar el campo. Triste y abandonado el joven se fue por esos caminos hasta que se encontró con el diablo; este le ofreció una piel de oso, que sería abrigo y entre sus bolsillos siempre habría monedas. A cambio durante siete años no podría quitarse el abrigo, lavarse, cortarse el cabello y la barba, si sobrevivía sin romper el trato esos siete años sería libre del acuerdo; caso contrario su alma sería suya. El joven aceptó y durante siete años mantuvo la piel sobre su cuerpo, no se bañó, afeitó, cortó su pelo y uñas.

Aunque en las posadas estaban reacios a recibirle, las monedas siempre abrían la mesa y la cama. En una última posada Piel de Oso encontró a un hombre muy angustiado, y este le contó de sus problemas económicos, Piel de Oso le entregó la cantidad de monedas que necesitaba y el hombre agradecido le ofreció por esposa a alguna de sus tres hijas. En la casa del hombre las hijas mayores se asquearon de la propuesta, pero la menor aceptó el trato y como traje de bodas se puso un traje negro y la mitad de un anillo de bodas entregada por el futuro marido. Piel de Oso viendo que llegaba el momento de devolver la piel regresó al camino, guardó suficiente dinero y devolvió la piel al diablo. De regreso al pueblo se bañó, limpió, compró ropa nueva y se presentó en la casa de la prometida. El anciano creyéndolo un general el ofreció por esposa a una de sus hijas, las mayores corrieron a cambiarse, pero el entregó el resto del anillo a su prometida, quien se alegró. Las hermanas molestas al conocer el resultado se suicidaron luego y sus almas pecadoras se las llevó el diablo.

Las principales versiones se incluyen a continuación:

La Bella y la Bestia

Novio Animal

Novia Animal

Simbolismo del cuento clásico

En principio gran parte del cuento recuerda la historia del Flautista de Hamelin, que gira sobre el acto de incumplir promesas; pero aunque ‘La Bella y la Bestia‘ tiene que ver con el cumplimiento de promesas como eje conductor del cuento; y tenemos que este punto se repite en al menos tres oportunidades: (1) En la primera parte, el padre/rey/mercader promete pagar su deuda, pero el pago no lo hace el mismo, sino que es su hija Bella/Psique es simplemente una mercancía que se transfiere. (2) La segunda parte Bella/Psique promete cumplir tal o cual promesa, y rompe la misma; en Psique descubriendo que el monstruo con que esta desposaba es un bello mancebo pero traicionado con ello la orden del marido; en Bella no volviendo a tiempo, tras visitar a su padre. (3) En Psique y otras versiones hay una tercera promesa, la de someterse a pruebas para recobrar al amado perdido; pruebas como en el caso de Psique que debe ir al infierno y traer una caja con una crema de la belleza, pero ella no debe abrirla (al igual que el mito de la caja de Pandora).

Pero si se observa bien el cuento, realmente lo que describe no es el acto tan común de otros cuentos de hadas, el noviazgo, donde los novios luchan para mantener su amor sobre las causas que lo separan, hasta que finalmente logran su propósito, se casan. Aquí el cuento (La Bella y la Bestia) y su antecesora en el mito (Eros y Psique) nos hablan simplemente de una boda arreglada y lo que ocurre tras la boda; observemos bien a los personajes y notaremos los detalles que demuestran esta afirmación.

El primero tiene que ver con el Padre de la heroína; El papel del padre/rey/mercader es siempre el que entregar por tal o cual circunstancia a su hija menor. En ese proceso ha recibido un pago por tal hecho; la bestia le entrega joyas, vestidos, dinero y una rosa para que lleve a sus hijas, a cambio de una de ellas; en Juan mi Erizo el rey debe entregar a la primera persona que lo reciba al regresar a salvo del bosque; en Piel de Oso, el mercader por poder pagar sus deudas agradece a su salvador con la entrega de una de sus hijas al hombre de descuidada apariencia. En el mito de Eros y Psique, el rey no recibe pago, sino que cumple deseos del oráculo. En todos los casos tenemos al padre que en una boda entrega a su hija a otro hombre, y que a ojos del padre este otro hombre es una bestia, por arrebatarle su bien más preciado, el amor de su hija. Su papel se limita a llevarla a la casa de la bestia, y es el mismo papel que hace un padre cuando entrega su hija en el altar de boda. El pago que recibe el padre es la dote con que el esposo ‘compra’ a su mujer; algo muy común en tradiciones orientales y que en occidente fue desapareciendo desde la antigüedad a nuestros días, y por ello es difícil asimilar que el cuento trata de una boda, la luna de miel y luego de la luna de miel.

Excepciones a estas versiones, una es el papel del Rey en el Príncipe Rana, aquí Rey hace el papel de cualquier padre que guía por el buen camino a su hija, aún niña y por crecer ; y en Blancanieves y Rosaroja no existe esta figura ya que se trata de niñas y no de jóvenes casaderas.

Las dos hermanas de la novia cumplen el mismo papel simbólico que las hermanas de Cenicienta, mientras Bella y Psique son hermosas, buenas, responsables y amables; sus hermanas son todo lo contrario. En Cenicienta las dos hermanas representa lo físico y lo mental; Bella y Psique representan al alma y lo espiritual. La muerte de las hermanas representa que por encima de la carne y las ideas, prevalece el espíritu inmortal. En la versión del Príncipe Rana, no tenemos hermanas ‘malas’; se trata de una sola niña que debe aprender que las apariencias (lo físico) y los caprichos (ideas) deben ser superados por la bondad, el entendimiento y el arrepentimiento (lo espiritual).

Pero fuera de ese simbolismo alquímico, el papel de las hermanas mayores es la de preparar a la menor para su primera noche de bodas; así independiente de su origen, princesa, hija humilde o de alta cuna, Bella es la heroína y su historia es una historia de aprendizaje. Toda novia debe en algún momento conocer a su esposo; un ser que es descrito por todos, padre, madre y sus hermanas, como una bestia, que en la noche de bodas la destrozara y partirá, que la usara para satisfacer sus bajos instintos y placeres personales, y ella solo puede resistir ese ataque; que la hará sangrar y le producirá gran dolor. Así a toda novia primeriza, sobre todo en esos sitios más tribales y en aquellos otros tiempos más antiguos, era entregada a un marido desconocido; su madre y hermanas mayores la han preparado con sus propias experiencias, y estas no han sido muy diferentes a lo descrito, ellas fueron entregadas como objetos y eso mismo pasara a Bella y a Psique, que deben resistir todo eso, ya que su única meta en la vida es ser madre de los hijos del marido (la bestia); ella no puede negarse a acostarse con el futuro esposo (la bestia), que ya ha pagado la dote, y ya la ha comprado.

Pero no todo termina aquí, en oposición al cuento de Barba Azul, donde un caballero termina siendo un terrible monstruo; en La Bella y la Bestia, Bella aprende a conocer a su ‘marido’, no hubo noviazgo previo para que se conocieran; su primer encuentro fue en la cama, en el caso de Psique. Pero la bestia descrita deja de serlo poco a poco con el tiempo, en el transcurrir de los días, semanas, y meses, la bestia ya no es ese monstruo antes desconocido y al que se temía. Bella descubre que ella no es solo un objeto decorativo, su marido realmente la ama, por eso la ‘compró’ a ella por sobre otras opciones, y ella, con el tiempo, aprende a amarlo. Las relaciones de esos matrimonios concertados terminan con el paso del tiempo aprendiendo a conocerse y muchas veces el amor surge, ya no como esos flechazos a primera vista que nos ha dado el cine occidental, sino que es producto de ese día a día. La historia de Bella no es sólo la de un matrimonio concertado, sino también transmite la esperanza de que el amor al final llegara, incluso en esa circunstancia. Y ese proceso es el que permite el cambio de bestia a príncipe.

Pero hay un personaje en esta historia, uno que no aparece tan evidente en el cuento de Beaumont; el hada mala, y que tiene gran importancia en esta historia de matrimonio arreglado. Ha diferencia de otros cuentos, los malos son castigados, de una u otra forma. Pero en ‘La Bella y la Bestia‘ salvo por que el Príncipe fue transformado en bestia por una hada mala, o por una bruja; ella nunca paga su crimen. Quién es esta mujer que está oculta en las sombras del misterio y es tan temida. Las versiones anteriores nos dan una pista inicial. En la novela de Villeneuve tenemos una primera idea, el hada mala es la madre de la heroína y ha transformado al príncipe en bestia cuando este la ha desdeñado. La boda de la hija menor y el ser despreciada por un joven sólo implica que se trata de una mujer que ha perdido su encanto, la belleza con la que cautivaba a los múltiples pretendientes ha desaparecido en favor de su hija; por ello la chica se vuelve la enemiga, la rival, y como las hermanas describe al futuro marido como un monstruo, un ser que horrible que la romperá cual muñeca de porcelana en la noche de bodas. Es una forma de disminuir a la rival inexperta en el amor, algo sobre lo que ella si tiene experiencia, es hacer que la hija se vuelva más niña y los miedos de la infancia sean reavivados y ella, la madre, sea la única mujer.

Pero existe una segunda versión sobre este oscuro personaje, una que se acerca más a la historia real; en el mito quien ataca a Psique es la diosa Afrodita/Venus; la chica es ahora la nueva diosa encarnada de la belleza; nuevamente tenemos a la mujer mayor siendo reemplazada por la joven adolescente. La diosa ordena a su hijo, Eros/Cupido/Amor que la chica se enamore de un monstruo; pero es el chico quien cae rendido ante la belleza de la rival de su madre y la traiciona, desposándola a escondidas. La traición de su hijo enfurece más a la diosa Afrodita/Venus, y quiere poco menos que encerrarlo y castrarlo por haberla engañado. La diosa como mujer sufre en este punto lo mismo que el Rey/Padre, la perdida de la inocencia de su niño, ella lo sigue viendo como un bebe y no se ha dado cuenta que ya es un hombre. Pero la furia de al diosa no recae sobre su hijo, es sobre su nuera; esa es el hada mala del cuento que no aparece; es la suegra que todos temen; es por ello que la joven, en primera instancia para conciliarse con su futura suegra realiza tareas, hasta en ciento punto humillantes, todo para no perder a su marido; alguien que ha aprendido a amar; y cuya madre puede ser la causa del divorcio.

La amalgama que junta a todos estos personajes: heroína, hermanas, padre y suegra es el novio, de alguna forma víctima inocente de lo que se espera de él. En un primer instante todos los ponen como el malo del cuento; el padre ve en el joven esposo el malvado que le quita a su hija adorada; las hermanas reflejan en él la mala experiencia de sus bodas, la suegra no acepta que su hijo haya crecido y Bella, ignorante, niña y virgen no sabe que esperar de su futuro y desconocido marido. Pero el cuento es un canto a la esperanza, aún en bodas arregladas es posible que surja la felicidad y el amor; el truco es que el esposo/amante/bestia demuestre con sus actos que al igual que Bella, él también tiene miedo, que es al igual que Bella un hombre atrapado en un arreglo comercial entre familias; que para él esa noche de bodas es también su primera vez, con la esposa al menos, y por ello si quiere desmentir a todos, debe demostrar con sus actos que no es una bestia sedienta de sangre y carne; sino un chico, hombre o mayor que busca también algo de amor. También es una enseñanza al futuro marido, para conseguir el amor de su futura y desconocida esposa debe ser amable, compresible, cariñoso, etc., etc., etc.,…

En la versión del novio animal (bestia) tenemos la historia de una boda arreglada, pero en la versión de la novia animal; la historia tiene tres posibles niveles: en todos ellos la novia obliga a una promesa al marido, el incumplimiento de la promesa y lo que sigue lo que da pie a la historia. La primera versión queda perfectamente ejemplarizada en el cuento africano de ‘Seetetelané‘; el marido suele ser pobre y de escasos recursos, casa con un hada y su fortuna se revierte; pero al traicionar a su esposa (contar su secreto, traicionarla con otra, etc.) La mujer/hada lo abandona y al perder toda la fortuna no puede sobrevivir con su antigua forma de vida y muerte de frío y hambre.

En la segunda versión, un poco más trabajada tenemos como ejemplo ‘La historia de una Ondina‘; en este caso cuando el marido pierde a la amada/hada, la busca por todos lados y la consigue para pedirle perdón por su error; pero ya es tarde, ella no puede volver al mundo humano y él vive el resto de sus días solo, o muerte al conocer su suerte. La tercera versión es la de ‘La rana zarevna‘, aquí tenemos las misma versión que el novio-animal; el joven busca a la amada por todo el mundo, como lo hace Psique buscando a Eros. En esta versión tenemos al joven Iván, que es el virgen en este caso y cuya esposa es algo más experta; para recobrar a la joven del tiránico suegro (el demonio Koshchei), el joven príncipe recibe ayuda de la Bruja Baba Yaga. Para ayudar al novio, la suegra ayuda al yerno contra su propio marido.

La versión opuesta estas historias es el cuento de ‘Barba Azul‘; mientras en ‘La Bella y la Bestia‘ tenemos que una bestia no es tal, ya que el amor permite transformar al monstruo en príncipe; en ‘Barba Azul‘, un caballero somete a su joven esposa a una prueba de confianza pero al incumplirla el trato, la esposa revela la verdadera naturaleza del supuesto caballero, que es un verdadero monstruo. Las promesas y sus rupturas son los que mueven estos cuentos; pero lo que ocurre después solo tiene buen final si entre la pareja se ha formado un vinculo de confianza y amor verdadero; si no hay amor, simplemente la bestia interna tarde o temprano aparecerá. La falta de amor en una pareja de recién casados siempre conlleva a traiciones, celos, rupturas e incluso la muerte; y esa es la moraleja de todos estos cuentos.

Los cambiaformas (3) En los cuentos de hadas

En uno de los clásicos de la infancia, “El gato con botas” engaña al ogro para que demuestre su poder, este se transforma en grandes bestias, oso, león, etc.; pero el gato le pregunta si se puede transformar en un ser tan pequeño como un ratón o sólo en grandes bestias; para demostrar su poder el ogro se transforma en ratón y el gato lo devora al instante.

Otro clásico común es “El príncipe rana“, que requiere un beso de una princesa para volver a ser nuevamente príncipe. Similar ocurre con otros cuentos como en el cuento de “La bella y la bestia“, “Blancanieve y Rojarosa“, en todos ellos un bello y orgulloso príncipe, por lo general, ha sido transformado en bestia y/o animal en castigo o maldad de un hada, bruja, demonio o duende; en todos los casos el hechizo se rompe por la acción de un beso de amor verdadero de una princesa o bella dama por aquella bestia/animal.

Otras versiones reflejan el no atender o cumplir a cabalidad con los consejos, ejemplo tenemos “El Príncipe Lindworm“, donde una reina que no tenía hijos comió una cebolla mágica, el resultado es un ser mitad humano mitad dragón/serpiente. Al crecer debe tomar una esposa, pero las devora a todas en su noche de bodas; la última novia evita al ser comida por el lindworm cuando al llega su noche de bodas él le pide que se quite toda la ropa que ella posee, y ella le dice al novio que se quitará una de sus prendas, sólo si él se quita una propia; cuando el último rastro de ropa del vestido de la chica cae, él se ha quitado su última piel, y ha vuelto a ser un hombre. Similar ocurre con “Juan mi erizo” y “Pulgarcito“, tal era el deseo de ser madre o padre que no atienden bien las instrucciones y el hijo llega al mundo no tan perfecto.

En versión femenina destaca la historia rusa de “La rana zarevna“, donde una rana se metamorfosea en una princesa, llamada Basilicia la Sabia, su esposo el zarevich Iván para tratar de romper el hechizo y quema la piel de la rana mientras su esposa entretiene a su padre; eso provoca la desaparición de la princesa y la búsqueda de Iván por todo el mundo para encontrarla.

Esta versión es similar en otros cuentos tradicionales; muchas hadas adoptan una forma humana desprendiéndose de la piel animal que las cubre; las valkirias visten sus trajes de cisnes y vuelan por los cielos generando los vientos con sus alas; y las veelas (vilas) eslavas, aparecen como cisnes (al igual que las valquirias), como yeguas (como los kelpies anglosajones), como lobas (al semejanza de los licántropos), pero también se disfrazan de halcón (como la diosa Freya) y o como serpientes (otro signo del agua).

Las selkies se quitan su piel de foca; el pescador consigue y esconde la piel y a cambio obtiene una esposa sumisa y bella; pero al final ella siempre recupera su piel animal y abandona al marido dejándolo lleno de tristeza y dolor.

En otros cuentos como el africano Seetetelané“, un hombre pobre que vivía de matar ratas encuentra un huevo de avestruz, de donde nace la hermosa Seetetelané, quien lo cuida y le da riqueza y poder, eso hasta que él, borracho una noche, la ofende diciendo ante todos su origen como hija del huevo un avestruz; a la mañana siguiente el hombre es nuevamente pobre y ya no puede sobrevivir sin la ayuda de la magia de su mujer, muriendo de hambre y frío.

El hada Melusina (Melusine) se transforma en dragón al entrar cada sábado en su baño semanal; eso hasta que es descubierta por su marido y debe lo abandona por haber roto su promesa de darle privacidad en el baño.

En estos todos cuentos, de latitudes tan distintas, comparten un hecho en común, la mujer, generalmente es un hada que se transforma en animal, permanece con el hombre mientras él no revele su secreto, retenga o destruya la capa que la da su forma animal. Mientras la joven permanece con el amado lo llena de fortuna y riquezas; todas desaparecen al irse ella. En muchas versiones el amante muere al haberse desacostumbrado a su vida de miseria; en otras versiones busca a la amada pasando muchas dificultades; es la imagen del alma persiguiendo al esquivo amor; es una versión invertida de géneros de la historia de Psique (Alma) y Eros (Amor).

Otras hadas animales adquieren la apariencia humana, para engañar al hombre y para su diversión o propio beneficio; en oriente (China, Corea y Japón) Kitzune, el zorro de nueve colas, se disfraza de chica para divertirse con pesadas bromas a los hombres que se consideran grandes amantes; o el hada escandinava Huldra que oculta su cola de zorro o vaca bajo largas faldas y engaña a hombres apuestos para casarse con los mismos, y adquirir finalmente una apariencia humana.

Existe una versión no de amantes sino de hermanos, donde varios de ellos son transformados, y la hermana menor busca la forma de volverlos a transformar en humanos. Citamos como ejemplos: “Hermanito y hermanita” de los Hermanos Grimm, el chico es transformado en ciervo por la madrastra/bruja; “Los seis cisnes” y “Los siete cuervos“, ambos también de los Hermanos Grimm y “Los cisnes salvajes” de Hans Christian Andersen y “Los tres cuervos” un antiguo cuento popular alemán narran una historia similar. Después de la muerte de la reina, una malvada bruja se casa con el rey, y convierte a los hijos varones en aves (cuervos o cisnes) para deshacerse de ellos. La princesa, hermana menor de los príncipes convertidos escapa. Ella, por lo general, debe tejer trajes encantados para romper el hechizo y no decir palabra hasta que termine su labor, así debe guardar silencio por tres años, tres meses, tres semanas y tres días para romper el hechizo de la bruja.

Tiempo después conoce a un apuesto príncipe, con quien se casa, pero las cosas no resultarán como ella esperaba; su afanada labor y silencio provocan sospechas y la catalogan de bruja; en algunas versiones la bruja es la nueva esposa del padre del príncipe y los hijos de la princesa y su esposo desaparecen haciendo recaer en la muda joven las sospechas de brujería, que no puede decir la verdad. Antes de ser quemada por bruja llegan sus hermanos a salvarla, ella los cubre con las telas mágicas rompiendo el hechizo y pudiendo hablar, pero por lo general la manta para el menor de ellos no esta toda acabada, o aún faltaban unos minutos y el chico menor conserva un ala por brazo.

El cuento realmente se remonta a una vieja leyenda celta ya cristianizada; Lir (Lear o Llyr) era un dios del mar en la mitología celta. Cuando el dios Bodb Derg, hijo del gran Dagda (El gran padre), fue elegido rey de los Tuatha Dé Danann (Hijos de la diosa Dana), Lir se molestó por la elección y no quiso rendir honores al nuevo rey de los dioses celtas; para apaciguarlo y ponerlo como aliado Bodb Derg le ofreció a su hija Aoibh (la bella); de esa unión nacieron una niña, Fionnuala (Justa), y sus tres hijos: Aodh (Sol/Fuego) y los gemelos, Fiachra (Cuervo) y Conn (Lider), parto en que muere Aoibh. Bodb Derg a fin de mantener la relación con su cuñado le entrega una segunda hija como esposa, Aoife (Placer).

Aoife tuvo celos del amor de los niños entre sí y de su padre para que ellos y conspiró para deshacerse de los niños. En un viaje con los niños a la casa de Bodb, ella ordenó a su criado matarlos, pero este se negó; tal fue la ira de Aoife que trató de hacerlo por sí misma, pero no tuvo el coraje. En su lugar, utilizó su magia para convertir a los niños en los cisnes. Cuando Bodb escucho esta aberración, transformó a Aoife en un demonio del aire (viento huracanado) por toda la eternidad. Como cisnes, los niños vivieron unos 900 años. Para romper el hechizo tendrían que ser bendecidos por un monje, pero ya eran terriblemente ancianos y murieron finalmente al ser bautizados como cristianos. Irlanda ya no era pagana para esas fecha.

Otro mito celta nos narra los amores de Aengus Mac Og, hijo del dios celta Dagda y Boanna, que se enamoró de la joven Caer; la joven tenía una maldición en la cual un año era cisne y en el otro mujer. Angus Mc Og no soportó la perdida de la amada y se transformó en cisne para acompañarla siempre.

Basado en ese mito del compositor ruso Tchaikovsky crea su ballet “El lago de los cisnes”. En esta historia el príncipe Sigfrido debe buscar esposa, mientras pasea por el bosque un grupo de cisnes que nadan bajo la luz de la luna se transforman en bellas doncellas, su reina Odette narra al príncipe que sufre la maldición del brujo Rothbart y sólo el verdadero amor romperá el hechizo. En la fiesta en palacio mientras le presentan las candidatas, el joven no deja de pensar en la reina Odette y espera impaciente su llegada, y por la entrada entran finalmente el barón Rothbart y su hija Odile; confundiendo a Odile con Odette, Sigfrido la jura amor eterno a la joven equivocada, cuando llega finalmente Odette y Sigfrido descubre el engaño ya es tarde; Odette regresa al lago en llanto y Sigfrido corre a pedir su perdón, ya es tarde el hechizo no puede ser roto Odette muere de dolor y Sigfrido se suicida para acompañarla, liberando con su sacrificio al resto de las doncellas del hechizo y matando al brujo Rothbart al romper su encantamiento.

Transformase en caballos y yeguas es común en muchos duendes; el pooka (similar a un fauno) ingles, los nix escandinavos y los selkies irlandeses adoptan esta forma, esperando al incauto que crea haber hallado un caballo perdido y cuando lo monta, esta bestia arrastra a su jinete hasta el cause de agua más cercano para ahogar a su víctima.

En Polonia, en el pueblo de Eichmedian, vivía una mujer que era tabernera. Era una mujer codiciosa y cobraba el doble en muchos pagos, hasta que una tarde, un grupo invitados la acusaron de ser timados; y ella respondió: —Si mi negocio simplemente no es, entonces que se monte mi espalda el Diablo.— Para su horror y asombro de todos los presente, el cuarto oscureció de repente y el Diablo apareció ante ella transformándola en yegua y montándola. El Diablo soltó una gran risa y a velocidad precipitada la montó y la llevo al pueblo de Schwarzenstein, donde un herrero, llegando en altas horas de la madrugada. Él despertó al herrero y exigió que su corcel fuera herrado. El herrero, bostezando, se quejó de la hora tan tarde y que su forja estaba cerrada y fría. Pero el Diablo insistió y prometió mucho oro si era hecho rápidamente. El herrero encendió su horno cuando la yegua empezó a hablar y a contar su historia. El herrero fue horrorizado no pudo continuar su trabajo y el Diablo rabiaba pero había nada podía hacerse, y cuando un gallo anunció la llegada de alba, el hechizo fue roto. El Diablo desapareció y el tabernera recobro su forma; arrepintiéndose de su codicia, ella tenía dos de herraduras clavada en sus manos; herraduras que fueron colgadas en la iglesia de Schwarzenstein como una advertencia a otros timadores.

En otros cuentos como el ruso “Koschei el Inmortal” el príncipe Iván es ayudado por sus cuñados, tres cambiaformas (uno águila, otro halcón y el último cuervo) a vencer a la bruja Babayaga y al brujo Koschei, para así poder rescatar a su amada, Marya Morevna, cautiva del brujo.

Los cuentos de Hadas (11) Pulgarcito.

El más pequeño de los hermanos constituye nuestro último ejemplo de los cuentos clásicos; quien no recuerda al pobre Abel envidiado por Caín; o Esaú y Jacob, hijos de Isaac, nietos de Abraham; o a José vendido por sus hermanos; y estos son sólo ejemplos del libro más famoso, la Biblia. La historia del más pequeño de los hermanos la podemos resumir en los siguientes pasos: primero (1°) se trata del último (o único) hijo de una familia; segundo (2°), tuvo un nacimiento no natural (su madre era anciana o comió alguna fruta mágica); tercero (3°), suele por culpa de su nacimiento milagroso, ser muy pequeño (pulgarcito) y muy astuto; cuarto (4°), él y sus hermanos siempre se suelen encontrar con un ogro o bruja (no hay favoritismos sexuales aquí) que los atrapa y encierra, pero la inteligencia de pulgarcito suele liberarlos y matar o encerrar al ogro o bruja que los engordaba para comerlos. Aquí suele terminar el cuento de hadas por lo general; pero a veces hay un quinto (5°), la inteligencia o favoritismo por el más pequeño de los hermanos provoca envidia de sus hermanos que lo traicionan y lo venden (José y sus hermanos) , o peor como con Caín, lo matan. Sexto (6°): si sobrevive a la traición el héroe emprende un viaje hasta que por méritos logra superar su cautiverio y se transforma en un hombre poderoso; finalmente (7°) sus hermanos pagan su traición y suelen pedir perdón, José los perdona, pero no en todos los cuentos terminan así.