Ángeles y arcángeles (11) Los arcángeles del Árbol de la Vida.

En el punto de regentes planetarios se señaló que existía una correspondencia entre los distintos puntos (esferas) del árbol de la vida (conocidas como Sefirot) y los planetas astrológicos; y estos con ángeles regentes de los mismos. Esta esferas se unen por medio de caminos (las 22 sefiras) que representa un estado de la comprensión de Dios. No es idea ponernos a estudiar las distintas posibilidades partiendo de la Sefirot 1 (Kéter) se puede llegar a la Sefirot 10 (Maljut), pasando por todas las Sefirot sin repetir ninguna; así como las relaciones entre esos caminos con las 22 letras del alfabeto hebreo y las 21+0=22 cartas de los arcanos mayores del Tarot u otras relaciones que deseemos encontrar; nuestro punto es conocer a los distintos ángeles vinculados cada Sefirot. Como podemos observar sólo nos faltaría conocer tres de estos ángeles: Metatrón, Sandalfón y Raziel.

Sefirot Significado Ángel Esfera
(1) Kéter Equilibrio Metatrón Universo?
(2) Jojmá Sabiduría Raziel Estrellas fijas?
(3) Biná Inteligencia Cassiel/Kafsiel Saturno
(4) Jésed Misericordia Sachiel/Zadquiel Júpiter
(5) Gevurá Fuerza Camael/Samael Marte
(6) Tiféret Belleza Rafael Sol
(7) Nétsaj Victoria Aniel/Haniel Venus
(8) Hod Majestad Miguel Mercurio
(9) Yesod Estabilidad Gabriel Luna
(10) Maljut Reino Sandalfón Tierra?

Miguel, Gabriel y Rafael en el árbol de la vida.

En la versión del árbol de la vida de la Cábala, Miguel y Rafael ocupan posiciones cambiadas respecto a la versión que vimos en los regentes planetarios; la explicación se vincula a los puntos cardinales que se le asocia a los ángeles. Recordemos que Rafael es el ángel del éste; donde nace el Sol. Por su parte Miguel es el ángel del sur y del fuego. Miguel como jefe de los ejércitos celeste mantiene a raya a los demonios, por ello como Mercurio es el que se sumerge más rápido y continuamente en el horizonte, viajando constantemente al inframundo para cumplir esta misión. Gabriel se ubica en el oeste, que es donde surge la noche y la reina de la noche no es otra que la Luna.

Raziel (Secreto de Dios)

El Arcángel Raziel es mas conocido en el misticismo judío y dentro de la filosofía de la Cábala como el guardián de los secretos y es el ángel de los misterios, es quien escucha los secretos de los hombres y los guarda en secreto de confesión. En el Árbol de la Vida preside la segunda Sefirot/Sephirah (Jojmah o Chokmah) que significa “Sabiduría”. En este punto nos encontramos ante Dios separando los opuestos, Luz y Oscuridad, Tierra y Cielo, etc., es el orden que ordena el caos y la confusión.

Según los escritos, Raziel es el autor del ‘Sefer Raziel Ha Malach‘ (El libro del arcángel Raziel), donde está anotado todo el conocimiento celestial y terrestre; y es considerado un libro de hechos (un diario). Se dice que Raziel estaba cerca del trono de Dios y por lo tanto oía todo lo que allí se decía y discutía. La tradición rabínica cuenta que cuando Adán y Eva probaron la fruta del árbol del bien y del mal y fueron expulsados del jardín del Edén, Raziel, deliberadamente, les dio su libro para que los dos pudieran encontrar el camino a su hogar y comprender mejor a Dios. Se dice que los ángeles subordinados de Raziel se indignaron por esta actitud de su jefe (contra las órdenes directas de Yahveh/Dios), por lo que se lo robaron y lo arrojaron al océano. Rahab (el demonio primordial de las profundidades) les devolvió el libro a Adán y Eva.

En otras versiones rabínicas, Dios decidió no castigar a Raziel, sino que recuperó el libro y se lo devolvió a la pareja humana. De ellos pasó a su hijo Set y por herencia llegó a su tataranieto Enoc, quien fue bisabuelo de Noé, y quien más tarde se convertiría en el ángel Metatrón cuando Dios lo subió a los cielos. Enoc agregó textos al libro original y se lo entregó al arcángel Rafael, quien lo devolvió a la Tierra, a Noé (que lo uso para poder hacer el arca, luego de que Dios le explicara cómo hacerla). La última pista del libro es que llegó a manos de Salomón, quien obtuvo así sus extraños conocimientos. Desde entonces el libro está desaparecido.

Metatrón (El más cercano al Trono)

Metatrón es el nombre de un ángel presente en el judaísmo y algunas ramas del cristianismo, aunque no hay ninguna referencia a él en las escrituras bíblicas. Otras versiones de su nombre son: Mattatron, Metratón y Metator. A diferencia de todos los demás ángeles que terminan con el sufijo ‘EL’ (Dios) este ángel no posee esa distinción; la razón achacada a esto es que se trata de uno de los dos ángeles que fueron humanos antes de ser convertidos en ángeles por Dios.

De acuerdo con una doctrina judía, Enoc fue llevado por YHWH/Yahwéh y transformado en Metatrón. Sin embargo esta opinión no es compartida por muchas autoridades talmúdicas, para quienes existen dos Metatrones, uno de siete letras y otro de seis. El primero sería el Metatrón primordial y que en uno de los libros de Enoc, le da el titulo a Metatrón de “YHWH Menor”; el segundo Metatrón es el Enoc transformado en ángel. Mientras el primero sería el escriba de Dios, el segundo en la corriente Cabalística y citado en el libro de Zohar como ‘Metratón el Joven‘ se lo identifica como el ángel (luz) que guió al pueblo de Israel tras salir del Egipto por el desierto.

Una segunda versión señala que Metratón se trata de la versión ‘masculina’ de la misma Shekina (Gloria de Dios), que algunos ven como el aspecto femenino de Dios (esposa de Dios antes de volverse este en un dios único, —recordemos que en todas la mitologías antiguas el dios del cielo se une a la diosa de la tierra—). La Shekina es en traducción el lugar donde habita Dios (El templo o el cielo, donde se encuentre su presencia, o el soplo de la inspiración divina según sea el caso). La tradición Cristiana habla del Padre, el hijo y el Espíritu Santo; una trinidad masculina que representan manifestaciones de un todo; algo no muy distinto a otras mitologías donde existían sobre todo diosas triples; pero también en las antiguas mitologías paganas se tiene siempre al padre, la madre y el hijo/hija, así el hoy Espíritu Santo es una versión masculinizada de la antigua Shekina, la madre.

Restos de esta confusión o asociación de Metratón con la Shekina vienen de la tradición talmudica, cuando Elisha Ben Abuya, de quien se decía que había entrado en el Paraíso, había visto a Metatrón sentado en una posición que en el Cielo sólo se le permite a Yahveh mismo. Por lo tanto Elisha Ben Abuya consideró que Metatrón era una deidad, y dijo: «¡Realmente hay dos poderes en el cielo!». Los rabinos explican esto señalando que Metatrón es el escriba celestial —una secretaria—, que registra todos los hechos de Israel y por ello estaba sentado al lado de Dios —aquí cada quien ve lo que quiere ver—.

Quizás la tercera versión sea más explicativa, para algunos el nombre de este ángel procede de palabras hebreas que traducen “Guardián de la Entrada” o “Aquel que esta detrás del Trono“. Otros como el escritor Robert Graves señalan que el nombre es de origen griego, implicando una aparición más tardía y propia del nuevo testamento o posterior. Según este autor el término ‘Metatrón‘ sería una corrupción hebrea del griego ‘meta ton thronón‘ (más cercano al trono); otros señalan que en la traducción al latín ‘metator‘ significa medidor o mensajero. Esta tesis se apoya en que la mayor mención de este ángel es en la Cábala en textos que se desarrollaron entre los siglos XII y XIII.

La Cábala pone a Metatrón como el ‘Canciller del Cielo‘ o como el ‘Gran escriba del Cielo‘ encargado de escribir el ‘Libro de la Vida‘ y por esta razón es que se dice que puede sentarse en presencia de Dios, lo que mas nadie puede hacer y refuerza la idea de ser “el segundo al mando”. Como escribano toma las palabras de Dios y las trasmite al resto de los ángeles, por ello a veces conocido como el “Rey de los Ángeles“. Él preside sobre el Árbol de la Vida ubicándose en el primer Sefirot (Keter), la corona y la idea primaria; la chispa de la creación surge de esa idea primordial, de la cual surgirá la luz que moverá todo; esta esfera equivale al Big-Bang de la creación del universo.

Otro aspecto vinculado a Metatrón es la geometría; el árbol de la vida, la flor de la vida, el fruto de la vida y el huevo de la vida son figuras geométricas que parten del circulo primordial; este circulo se repite alrededor del primero y se superpone una y otra vez, generando las figuras mencionadas. Una de estas figuras, el Cubo de Metatrón, que resulta de unir los centros de los trece círculos del fruto de la vida entre si; las líneas resultantes permiten dibujar cuatro de los cinco sólidos pitagóricos. Esta imagen es dibujada por encima o sobre el pecho de Metratón ya que la leyenda dice que Metratón dibujó su alma para dársela al hombre. El Cubo de Metatrón se considera también un glifo sagrado, y a veces se dibuja alrededor de un objeto o persona para protegerlo de los demonios y los poderes satánicos. Esta idea también aparece en la alquimia, en la que el círculo fue considerado un círculo de contención, o un círculo de la creación.

Sandalfón (Hermano/Gemelo)

Sandalfón, también llamado: Sandolphon o Sandolfon, es el segundo ángel cuyo nombre no termina con el sufijo ‘EL‘. Su nombre que el griego traduce “co hermano = gemelo” hace referencia que al igual que Metratón tiene un origen humano y transformado luego en ángel. Otros señalan que su nombre proviene de su gusto por usar sandalias en la presencia de Dios, aquí podemos imaginar que todos los demás van descalzos.

Al hombre honrado con tal honor según la tradición judía fue el profeta Elías, de quien señalan las escrituras fue arrastrado a los cielos por un torbellino que lo montó en un carruaje de fuego. Esta imagen es vista por muchos como un ejemplo en el mundo antiguo de una aducción por alienígenas.

Independiente si esta versión es cierta (la de ser convertido en ángel) hay algo cierto en el mundo antiguo; para un pueblo sus dioses eran una cosa y los de sus vecinos era demonios. Igual paso con el pueblo de Israel; los dioses de otros pueblos que eran adorados y traían bendiciones fueron equiparados a ángeles y el resto simplemente convertidos en demonios. Eso explicaría la homofonía de nombres que los ángeles y demonios parecen compartir. Otro elemento en el mundo antiguo es que esos dioses podían encarnar; por ejemplo tenemos que mucha de la mitología y creencias de la India actual se basan en esas continuas reencarnaciones de dioses en hombres, como una forma de traer alguna enseñanza a los hombres, para luego regresar a su forma divina, en este caso angélica.

Al igual que su supuesto gemelo (no por haber nacido juntos, sino por su naturaleza original de hombre), Sandalfón como Metratón son nombres de origen griego, y se puede inferir su inclusión dentro de la tradición angélica es más bien tardía, podemos ponerla a fines del primer milenio; cuando la tradición de la Cábala empezó a tomar forma. Es interesante señalar que mientras Metratón se ubica en el punto más alto del Árbol de la Vida, su ‘gemelo’ se ubica en la posición contraria, el punto más bajo; la Sefirot llamada Maljut, que representa el reino de las formas (lo acabado), y es la base del árbol que recibe y soporta todo lo que existe arriba de ella. Si la primera representa el Big-Bang y a partir de este instante (1) surge la idea creadora; al ir descendiendo se va trazando un camino de aprendizaje; (2) el saber que se desea, (3) la inteligencia para pesar sobre como lograrlo, (4) el ser justo y equitativo a la hora de trabajar, (5) tener la fuerza para llevar a cabo la empresa planteada, (6) recordar que la belleza de la obra es importante, (7) trabajar con empeño y amor, (8) se diligente en el trabajo, (9) nunca olvidar los sentimientos y llegamos finalmente a la obra finalizada (10) que es el producto y resultado de toda la experiencia y trabajo durante el camino de la vida; los logros de nuestras vidas son por tanto el resultado de la forma en que caminamos ese camino.

La tradición dice que cuando Moisés buscó las Tablas de la Ley, la vista de Sandalfón impresionó tanto al profeta que lo llamó el ‘Ángel Alto’, era tan alto que se tardarían 500 años en ir de los pies a la cabeza. Si esta historia fuera cierta entraríamos en una contradicción ya que Moisés vivió antes que Elías, y por ello podemos dudar de alguna de las dos historias (que Elías se volvió ángel o que Moisés conoció al ángel); claro que si usamos la idea de la India de las reencarnaciones divinas todo es posible, y en este caso Safaldón y Metratón habrían sido ángeles que tomaron forma humana y luego volvieron al reino de los cielos a su forma original; si esto es así no se trató de hombres privilegiados por Dios, sino de seres que ya eran ángeles en su propia naturaleza.

Otro aspecto son los deberes del ángel, la tradición señala que Rafael es el ángel de la vida y la muerte, a este ángel rezan las mujeres para salir embarazadas. Sandalfón ‘compite’ en esta función ya que según es el encargado de decidir el sexo de los futuros neonatos. Historias modernas (novelas y mangas) cuentan que Sandalfón y su hermano Metratón lucharon junto a Miguel y otros ángeles contra Lucifer y sus ángeles en la guerra del cielo; tras esta lucha Metratón fue elevado a Canciller del Cielo, y Sandalfón para no separarse de su hermano gemelo acepto convertirse en asesor de su hermano. De igual forma la tradición dice que Metratón lleva las oraciones de los fieles a Dios (parte de su función de escriba y canciller), y su hermano Sandalfón transforma aquellas hechas en hebreo en guirnaldas para Dios.

Ángeles y arcángeles (8) Los siete arcángeles

Si bien ha sido un problema pasar de tres a cuatro, imagínese pasar a siete, y el por qué deben ser siete. En la tradición judía y en el viejo testamento siempre se hace mención de siete grandes ángeles que están al lado de Dios. La pregunta inicial es por qué siete y quienes son estos. Omitiremos por el momento la respuesta a la primera pregunta y nos limitaremos a la segunda. ¿Quiénes son estos siete arcángeles?; si bien las sagradas escrituras sólo nombran a Miguel y Gabriel, y con algún resquemor a Rafael; nunca aparecen los otros cuatro; pero seguro si se señala que son siete:

Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono (Apocalipsis 1:4)

Y vi a los siete ángeles que estaban en pie ante Dios; y se les dieron siete trompetas. (Apocalipsis 8:2)

Los nombres de los siete arcángeles aparecen en el libro de Enoc; en donde se citan en el capítulo 20.

He aquí los nombres de los santos ángeles que vigilan: Uriel, uno de los santos ángeles, llamado el del trueno y el temblor (temor); Rafael, otro de los santos ángeles, el de los espíritus de los humanos; Raguel, otro de los santos ángeles, que se venga del mundo de las luminarias; Miguel, otro de los santos ángeles, encargados de la mejor parte del la humanidad y del pueblo; Sariel, otro de los santos ángeles, encargado de los espíritus de los hijos de los hombres que pecan en espíritu; Gabriel; otro de los santos ángeles, encargado del paraíso, las serpientes y los querubines; Remiel, otros de los santos ángeles, al que Dios ha encargado de los resucitados.

Aunque muchas tradiciones concuerdan con los cuatro comunes: Miguel, Gabriel, Rafael y Uriel; los otros tres cambian; así aparecen nombres como: Jofiel, Samael y Zadkiel; Baraquiel, Jehudiel y Saeltiel; etc.. Y si trabajamos con los regentes de los siete cielos tendríamos: Sidriel, Baraquiel, Baradiel, Sandalfon, Zadkiel y Miguel; y si ponemos los nombres de los regentes de los siete planetas astrológicos tenemos a: Miguel (Sol), Gabriel (Luna); Rafael (Mercurio), Anael (Venus), Camael (Marte); Zadkiel (Jupiter) y Casiel (Saturno); y tras el descubrimiento de otros planetas aparecen: Uriel (Urano), Asariel (Neptuno) y Azrael (Plutón). Por su parte la Cábala Judía asocia cada punto del árbol de la vida a diez ángeles: Metraton, Rasiel, Casiel, Zadquiel, Camael, Rafael, Anael, Miguel, Gabriel y Sandalfon; y si nos referimos a los meses tenemos de enero a diciembre los siguientes regentes: Cambiel, Barchiel, Machidiel, Asmodel, Ambriel, Muriel, Verchiel, Hamaliel, Uriel, Barbiel, Advachiel y Anael. Podríamos hablar de los ángeles que presiden las cuatro estaciones y sus ayudantes; o los que vigilan cada una de las veinticuatro horas del día, pero la idea básica ya está planteada; podemos así seguir sin ponernos nunca de acuerdo en quienes son realmente los siete grandes arcángeles o si ellos son realmente siete; ya que los musulmanes hablan de ocho ángeles que transportan el carro de Dios.

Como la idea no es ponernos exigentes, asumiremos en esta entrada sólo los nombres dados en el libro de Enoc; como ya hablamos de Rafael, Miguel, Gabriel y Uriel; esta entrada la dedicaremos a Raquiel, Sariel y Remiel.

Raquel (Amigo de Dios).

Raguel no se menciona en las escrituras canónicas de la Biblia. Entre sus otros nombres tenemos: Raguil, Rasuil, Rufael, Suryan y Akrasiel. Su nombre se enumera en el Libro de Enoc, como uno de los siete arcángeles y quien mostró a profeta el fuego que guía las luminarias del cielo (estrellas) y transportó al profeta a los cielos. Raquel es identificado con el tercer ángel que toca la trompeta para abrir el abismo, ya que Juan presenta a los siete ángeles que están delante de Dios, a la manera del Libro de Enoc y Raguel en el Libro de Enoc es quien enseña al profeta las estrellas.

El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una gran estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas. Y el nombre de la estrella es Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo; y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron amargas. (Apocalipsis 8:10-11)

Raguel se refiere como el arcángel de la justicia, de la imparcialidad y de la armonía. Raguel observa a todos los ángeles y arcángeles para cerciorarse si están trabajando adecuadamente con mortales, de una manera armoniosa y ordenada, según la voluntad y el orden divinos (Apocalipsis 3:7-13), lleva la cuenta de sus errores (Mateo 18:10), y publica el castigo para los ángeles que han transgredido las norma de Dios (Daniel 7:10). Según esto, sus acciones contra otros ángeles no son propias del diablo y deben interpretarse como el cumplimiento de la misión divina de mantener cielo puro, limpio de la corrupción, en armonía con la voluntad de Dios. Es por ello que en el juicio final, sería Raguel quien ejecuta las condenas contra los malvados, sean el diablos y sus ángeles después de ser derrotados por Miguel y sus ángeles. Algunas tradiciones diferentes lo consideran un ángel del frío y no del fuego, que en el juicio final forma tropas de ángeles de nieve y hielo.

Sariel (Mandamiento de Dios)

Sariel es uno de los arcángeles para las tradiciones del judaísmo y el islamismo. Otras posibles versiones de su nombre son Seriel, Sauriel, Suriel, Suriyel, Seraquel, Saraqael, Sarakiel, Seraquiel, Saraqel, Sahariel,  Zerachiel, Surya, Esdreel, Asaryalyor, Juriel y Jariel.

De acuerdo con el Libro de Enoc (10:1-3) Sariel fue el ángel enviado a Noé; así fue su misión:

Entonces el Altísimo, Grande y Santo habló y envió a Sariel al hijo de Lamec. Y le dijo: —Ve hacia Noé y dile en mi nombre, ‘escóndete’; y revélale la consumación que viene, pues la tierra entera va a perecer, un diluvio está por venir sobre toda la tierra y todo lo que se encuentre sobre ella perecerá. En seguida enseña al Justo, al hijo de Lamec, lo que debe hacer para preservar su alma para la vida y escapar definitivamente, pues por él será sembrada una planta y serán establecidas todas las generaciones.

Para Enoc (40:9-10) Sariel es el cuarto ángel del señor (no Uriel), en toda la obra siempre lo nombra junto a Miguel, Gabriel y Rafael y afirma en ella:

… el cuarto, que está encargado de la esperanza de quienes heredarán la vida eterna, es llamado Sariel. Estos son los cuatro ángeles del Señor…

En algunas traducciones del Libro de Enoc se escribe Saraqael/Zerachiel; que en su versión anglo suena muy similar a Azrael. Si Azrael es el mismo Sariel, ello explica sus acciones en tres hechos distintos: (1) en la tradición Judía se le conoce como Suriel/Juriel y es el ángel de la presencia Divina; fue el ángel enviado para recuperar el alma de Moisés y de este ángel Moisés recibió todos sus conocimientos (Azrael es el ángel que recupera las almas); (2) en el libro de Enoc la función de Sariel es dar esperanza a las almas de los pecadores (como Azrael que busca salvar las almas del infierno), y (3) finalmente si asociamos los ángeles de las trompetas del Apocalipsis con los ángeles del libro de Enoc; Sariel sería el quinto ángel; que tras sonar la trompeta provoca la caída de una estrella, el polvo oscurece la tierra y saldrán langostas como escorpiones que atormentaran a los hombres por cinco meses (aquí opera como el Azrael ángel vengador).

El quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo a la tierra; y se le dio la llave del pozo del abismo. Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como humo de un gran horno; y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo. Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y se les dio poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra. Y se les mandó que no dañasen a la hierba de la tierra, ni a cosa verde alguna, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuviesen el sello de Dios en sus frentes. Y les fue dado, no que los matasen, sino que los atormentasen cinco meses; y su tormento era como tormento de escorpión cuando hiere al hombre. Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos. (…) Y tienen por rey sobre ellos al ángel del abismo, cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego, Apolión. (Apocalipsis 8:1-11)

Algunos señalan que el ángel de la quinta trompeta es Raquel ya es según Enoc es el ángel que preside las luminarias y por tanto vinculado a la caída de la estrella; pero igual función se pone al ángel de la tercera trompeta.

Remiel (Misericordia de Dios)

Remiel figura también como Jeremiel o Yeremiel en la versión latina, Iyârumial en la etíope y Ramiel en la siríaca. En el Libro de Enoc se le señala como el “Encargado de los resucitados” En el Apocalipsis de 1°Esdras (4:35-36), es él quien responde hasta cuándo deberán espera los justos por su recompensa: —… hasta que el número de los justos esté completo—. Y en el Apocalipsis 6:10-11 se responde una pregunta similar cuando el Cordero rompe el quinto sello “Y clamaban a gran voz, diciendo: —¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra?— (…) hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos.

En el Apocalipsis de Baruc de origen siríaco, desempeña un papel protagónico y es presentado como “el ángel que preside las visiones verdaderas” (55:3). En los capítulos 56 y 74 hace una interpretación mesiánica de la visión de Baruc de “las aguas negras y las aguas blancas”, descifrando el sentido de la historia del pecado y la redención y manifestándose como el vencedor sobre Senaquerib (63:2-10), identificándose como el ángel de 2 Crónicas 32:21-22, Isaias 37:36-38; y no el ángel Uriel.

Si mantenemos la comparación entre los ángeles de Enoc y los del Apocalipsis de Juan; Remiel sería el séptimo ángel; para Enoc es el encargado de los resucitados, y su tarea fundamental es como ángel de la esperanza; es el que conduce las almas al Juicio y cuida de aquellas que aguardan la entrada en el Paraíso. Bajo este aspecto vemos al séptimo ángel al sonar la trompeta:

El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos. Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos, se postraron sobre sus rostros, y adoraron a Dios, diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado. (Apocalipsis 11:15-17)

Tras estas palabras vendrán los aspectos más terribles del Apocalipsis, es la lucha Miguel contra el Dragón, la caída de la gran ramera, las siete plagas y otros eventos; pero al final será el juicio de los muertos y vendrá el Reino de los Cielos, estos aspectos coinciden perfectamente en Remiel como el ángel del juicio final, pero también de la esperanza.

Nota final

Un aspecto a tener en cuenta en el Libro de Enoc es la semejanza entre los nombres de los arcángeles y el de los vigilantes (ángeles que se acostaron con las mujeres de los hombres); señalan muchos escritores que es un problema de Parónimos, palabras que escritas distintas suenan igual y por ello el problema en las traducciones.

He aquí los nombres de estos Vigilantes: Shemihaza, quien era el principal y en orden con relación a él, Ar’taqof, Rama’el, Kokab’el, -‘el, Ra’ma’el, Dani’el, Zeq’el, Baraq’el, ‘Asa’el, Harmoni, Matra’el, ‘Anan’el, Sato’el, Shamsi’el, Sahari’el, Tumi’el, Turi’el, Yomi’el, y Yehadi’el. Y los que siguen son los nombres de sus ángeles, de sus jefes de centenas y cincuentenas. El primero es Yeqon, éste indujo a todos los hijos del cielo y los hizo descender sobre la tierra y los sedujo con las hijas de los hombres. El nombre del segundo es Asbe’el, éste dio un mal consejo a los hijos del cielo y los condujo a corromperse a sí mismos con las hijas de los hombres. El nombre del tercero es G’adri’el, este mostró a las hijas de los hombres todas las formas de dar muerte, fue él quien sedujo a Eva y él es quien enseñó a los hijos de los hombres los escudos, las corazas, las espadas de combate y todas las armas de muerte; desde su mano ellos han procedido en contra de quienes viven en la tierra desde ese día y por todas las generaciones. El nombre del cuarto es Panamu’el, éste mostró a los hijos de los hombres lo amargo y lo dulce y les reveló todos los secretos de su sabiduría: les enseñó a los humanos a escribir con tinta y papiros y son muchos los que se han descarriado a causa de ello, desde el comienzo hasta este día. Porque los hombres no han sido traídos al mundo con el propósito de afianzar su creencia en la tinta y el papel, sino que los humanos han sido creados con la intención de que vivieran puros y justos para que la muerte que todo lo destruye no pudiera alcanzarles. Pero por culpa de este conocimiento suyo, el poder de ella me devora. El nombre del quinto es K’asdeya’el, este mostró a los hijos de los hombres todas la plagas de los espíritus y los demonios: la plaga de embrión en el vientre para que aborte, la mordedura de serpiente, la plaga que sobreviene con el calor de mediodía, el hijo de la serpiente cuyo nombre es Taba’et. Enoc (69:1-12)