Mitos del oriente próximo (4) Los primogénitos y herederos

De amores posteriores entre Nin-Hursag y En-Ki, tras su reconciliación, nacerán Nin-Gikuga, diosa de los pantanos; Nin-Gal, la gran reina y diosa de las cañas; Nin-Suna, diosa del ganado o las vacas, también llamada Sintur (serpiente) o Duttur (diosa de las ovejas); Nidaba, (Nisaba/ Shala) diosa del grano; sólo por mencionar algunas de las tantas diosas vinculadas a la tierra (para muchos Ki, Nin-Hursag, Nin-Ki, Nin-Gikuga, Nin-Suna, Nin-Ti, Nidaba, etcétera, son sólo nombres de la misma diosa)

Nin-Hursag, viendo los infructuosos intentos de En-Ki por un heredero varón se fastidio y terminó acostándose con su hermano En-Lil, algo nada raro entre dioses y sobre todo si no hay muchas opciones de donde escoger; esa unión les daría a ambos el primer hijo varón. El primogénito de En-Lil fue un chico al que llamaron Ninurta, conocido también como Ningirsu y Ninib.

Como su padre será dios de los vientos de tormenta, pero será además señor de la agricultura ya que trae las lluvias que alimentan la tierra; pero también será un dios de la guerra, y por ello representado como un arquero, en los cielos representa la constelación de Sagitario. Este nacimiento truncaba cualquier esperanza de En-Ki de que alguno de sus hijos heredara el trono del cielo.

La esposa de Ninurta fue Gula, diosa de la medicina. Su nombre significa “la Grande”, también conocida como Nin-Karrak. Ninurta y Gula son los padres del dios de la medicina Ninazu, quien guardaba las aguas de la vida que permitían resucitar a los muertos. Ninazu fue amante de Ereshkigal y ambos serían padres de Gizzida, compañero de Dumuzi/Tammuz/Talmuz, un dios agrícola vinculado a la muerte y el renacimiento.

Ante al abandono de Nin-Hursag, En-Ki vuelve con Nin-Ki y tendrá a su primer varón, Marduk; dios conocido como Assur por asirios y Baal por los semitas. Nin-Ki será ahora llamada Damgalnuna o Damkina. Luego En-Ki se unirá a su hija Nin-Suna, diosa del ganado, de ella nacerá su segundo hijo varón, el dios pastor, llamado Dumuzi, voz que significa «el hijo verdadero», abreviación del nombre completo Dumuziabzu «el hijo verdadero del Apsu», título que se daba al propio En-Ki. El Dumuzi sumerio será Talmuz entre los semitas o Adonis para los fenicios y estaba asociado a la constelación de Aries, el carnero, marcando cuando los ganados de cabras y ovejas podían regresar a las montañas a pastar. Para ese momento los hijos varones de En-Ki ya estaban lejos de la línea de sucesión.

Mitos del oriente próximo (5) Los dioses de los vientos y las estrellas

En-Lil, dios del viento y las tormentas, se enamora de Sub (la primera hija de En-Ki), y viola a la chica, que era aun una niña, cuando se bañaba en el río desnuda. La ofensa provoca el destierro de En-Lil, que termina en el inframundo. Sub lo sigue y se encuentra con un portero en las puertas del infierno (En-Lil disfrazado). Ella le pregunta por su amo En-Lil y este le dice que no sabe donde está su señor; a lo que ella le responde que sus intenciones son, una vez que nazca ese primer hijo que lleva en el vientre de En-Lil, llenar su vientre con la semilla de su siervo (el portero).

Tras nacer en el infierno el dios Nannar, dios de la luna; Sub se acuesta tres veces con el portero. Su segundo hijo fue la contraparte del primer hijo de En-Lil, Ninurta; Nergal es el dios del calor, el viento del desierto y de la sequía que sopla del norte al sur; es el sol del seco verano. Nergal se le vincula al planeta Marte como a todo dios de la guerra. Y su medio hermano Ninurta al planeta Saturno es vinculado a la agricultura. Ninurta era llamado el arquero y como veremos luego está asociado a Sagitario.

El tercer hijo nacido de los amores en el infierno es un dios similar a Ninurta; es llamado Ishkur por sumerios y Adad por los semitas, su padre lo hará dios de los vientos de tormenta en las montañas y tras su regreso a los cielos lo enviará a las montañas. Ishkur/Adad desposa a la diosa de las semillas Shala y fruto de esa unión es En-Bilulu, señor de los ríos y canales, quien llena de agua al Tigres y al Eufrates. En-Bilulu, fue vinculado a la constelación de Tauro; la razón para ello es que el origen y equiparación a su padre, Ishkur/Adad, que era Teshub, dios de la tempestad de los hurritas (hititas) y que viajaba en las espalda de un toro, demostrando así la influencia de los hititas/huritas en la mitología de los caldeos.

La compañera oficial de Adad era Shala (Nidaba, Nisaba o Nanibgal), hija de En-Ki y Nin-Hursag. Ella era la diosa del grano y estaba asociada a la constelación de Virgo, más específicamente a su estrella Spica (la espiga de grano). Shala acompañaba en funciones de escribana a sus hermanas Nanshe, diosa de la justicia y Geshtinanna/Belili, diosa del otoño; que son hoy las estrellas brillantes Zubenelgenubi (α Librae) significa “pinza del sur” y Zubeneschamali (β Librae) “pinza del norte” de la hoy constelación de Libra.

Cuando finalmente En-Lil puede regresar al cielo, Sud y sus hijos lo acompañan; y se le permite a ambos contraer matrimonio; Sub es llamada a partir de entonces Nin-Lil, señora del viento. En-Lil fue asociado entonces al planeta Jupiter, como corresponde al rey de los dioses.

Nannar, conocido como Sin por los semitas, desposa a la diosa Nin-Gal, la gran reina y diosa de las cañas; de su unión nacerán Ereshkigal, la mayor, que se convertirá luego en reina del inframundo y los gemelos. El varón es Utu o Shamash como lo llaman los semitas, es dios del Sol y comparable al Apolo griego, no solo en belleza; sino que, al igual que su contraparte griega, todo lo ve y que tiene el poder de la adivinación; será es también dios de la justicia y es relacionado con la hoy constelación de Libra.


La hermana gemela de Utu/Shamash es conocida como Inanna en sumeria, Ishtar en babilonia, Astarté, Anat o Ashera entre fenicios y semitas, Astar en Etiopía, Anahit en la Armenia y Athar en Arabia. Inanna/Isthar era una diosa que combina atributos de Afrodita/Venus (diosa del amor), Demeter/Ceres (diosa de la fecundidad) y una versión femenina del dios Ares/Marte (como diosa de la guerra), era asociada al planeta Venus.

Por su aspecto de guerrera, es vinculada a Escorpio, al lado de su hermano Utu/Shamash, en Libra. Escorpio también se vincula al demonio Pabilsag (ser mitad hombre, mitad escorpión, que en algunas versiones es hijo de Enlil y Ninlil, y cuyo mito se fusionó al de Ninurta, y en otras es hijo de An/Anu y Tiamat, a semejanza o equiparable a En-Ki debía traer tributo a En-Lil). Pabilsag  junto al demonio Lararak (con forma entre humana y león y asociado a Leo), vigilan las puertas del infierno. Los demonios Lararak/Latarak y Lulal, ambos seres con cabeza de león también eran ubicados en las hoy constelaciones de Cetus (la ballena) y Eridanus (el río).

El último hijo de la pareja es Ishum; un dios del fuego; que se convertiría en el asistente y heraldo de su tío Nergal.

Para finalizar con los planetas, el pequeño Mercurio estaba asociado a Nabu, dios de la escritura; hijo de Marduk y Zarpanitu/Zarpanitum, diosa del nacimiento; que algunos asocian como una forma de Inanna/Ishtar, pero que tiene más relación con la diosa Nin-Ti.

El pez del norte de la actual constelación de Piscis era conocido como “la golondrina” fue asociada a Inanna/Ishtar, pero como era llamado “la señora del cielo“, podemos asumir que realmente estaba vinculada a Nin-Lil.

La gran diosa Ki/Antum fue asociada a la constelación de la Osa mayor, en realidad a la imagen de las siete estrellas que forman el “carro” de la constelación; la Osa menor, más pequeña pero por tener a la estrella Polar fue vinculada a An/Anu, quien reina en los cielos. Ambas constelaciones tuvieron también una connotación fúnebre, ambos eran carros funerarios que transportaban a los muertos.

La constelación del Águila fue vinculada a dios ave Anzu y en un mito se la relaciona con Sagitario. La constelación de Hidra (aquí conocida como la serpiente) se vinculó a Gizzida y el Cuervo sobre hidra sigue existiendo y picando a la serpiente, el cuervo era el animal del dios Ishkur/Adad, que pelea con la serpiente de la sequía y así trae las lluvias. Es por ello que el dios del amanecer Gizzida, es un dios infernal, ya que su animal es la serpiente y símbolo de la sequía y la muerte.

La hoy constelación de la Vela (que formaba parte del bote de los argonautas) se vinculó a la diosa Nin-Ki/Damkina. La popa del argos era un arco o un arquero (arquera realmente) asociado a la guerrera Ishtar; y el hoy gran cuadrado de Pegasus era un campo por arar y cultivar.

En-Ki fue identificado con Capricornio (los animales del dios eran la cabra —animal de los pastores— y el pez —de los pescadores—) y a la constelación de Acuario (cuando se volvió rey del Apsu), ambas constelaciones vinculadas con las lluvias del invierno y la llegada de la temporada de pesca en el río. Las aguas derramadas por Acuario llenaban los ríos y subían los peces, estos hoy la constelación del Pez austral y el pez del sur en Piscis.

En-Lil se ubica en la antípoda celeste de su rival y se le asocia a Cancer y a Leo —como corresponde al rey de los cielos—; también se vincula al dios con la constelación de Boyero; asociado así a las cosechas.

La constelación de Orión fue vinculada a Ninshubur, según el mito una compañera de Inanna/Ishtar que la ayudo a luchar contra los demonios enviados por En-Ki/Ea para recuperar las Me. —las pleyades siempre fueron vinculadas a siete demonios del inframundo—. Para los asirios Orión era un amante de la diosa guerrera, y era llamada la constelación “El Verdadero Pastor del cielo“, algo lógico con Aries (vinculado al dios pastor Dumuzi/Talmuz) y Tauro (vinculado a En-Bilulu) cerca como imágenes de ganado. En-Bilulu aparece en distintas versiones con distintos padres, en una primera es hijo de Enlil y Ninlil; así es hermano de Ninurta y Pabilsag; la segunda es hijo de Ishkur/Adad y Shala. En-Bilulu fue amante de Ereshkigal, cuyo primer esposo fue el toro Gugalana, quien era también una forma de Ishkur/Adad, por ello el mito de En-Bilulu (dios de los ríos y canales para los cultivos) se fusiona de alguna forma con el de Ninurta (dios de la agricultura) y el de Ishkur (dios de las tormentas de las montañas de la que bajan  los grandes ríos).

Se puede intentar también asociar a Orión con Marduk; dios agrícola que era amante de Inanna/Ishtar. Acompañando a Orión a sus pies tiene un gallo (hoy La Liebre) y nuestros modernos Can Mayor y Can Menor formaban un conjunto de arcos y flechas, confirmado el carácter guerrero de Orion.

La imagen de los sumerios nos muestra a un Orión que hala al toro (Tauro) ayudado por el pastor (Auriga) que arrastra el arado (Perseo); el surco dejado es Virgo, que era llamada “el surco del arado“, siendo su estrella Spica el grano sembrado por el labrador (Boyero).

Rodeando al labrador (Boyero) se encuentran el caballo (Casiopea), el lobo (El Dragón, su cabeza para ser exactos), la cabra (hoy la constelación de Lira) y el perro sentado (hoy Hércules), estas dos últimas constelaciones vinculadas a la diosa Gula, diosa de la salud y compañeras de Ninurta. En Perseo también se veía a un anciano, asociado a Enmesharra, un dios ancestral del inframundo.

La constelación de Géminis se asoció a los dioses Lugalgirra y Meslamtaea, dos gemelos que cuidaban las puertas del infierno; un poco hacían las veces de Dumuzi/Talmuz y Gizzida en el infierno; la constelación al final fue identificada con Nergal y su mujer Ereshkigal, reyes del submundo. La constelación del can menor eran otro grupo de gemelos, cuyo simbolismo no esta hoy claro.

Existían mitos vinculados a otras constelaciones modernas, tan cambiadas en apariencia que sería difícil de reconocer. Así rodeando al arquero (Ninurta), hoy Sagitario, hay bestias como el hombre-lobo (hoy el lobo y parte de Centauro) y el jabalí (la hoy constelación de Centauro), animal sagrado de Ninurta, la pantera (hoy parte de Cerfeo y el Cisne) que es el animal sagrado de Nergal y el venado (Andromeda), que surge a final de diciembre para indicar que ya paso lo peor del invierno. Entre el arquero (Ninurta) y la cabra y el perro sentado (Gula) se encuentra el dios sentado, mitad hombre, mitad serpiente (Ofiuco), que era un ser vinculado a los reinos de los vivos (hombre) y los muertos (serpiente); podríamos suponer que es Ninazu, guardián de la aguas de la vida y la muerte. A su lado Zababa, un dios menor de la guerra formado con la parte occidental de Ofiuco, y asociado también a Ninurta, dejado sagitario a Pabilsag, como un dios menor, mitad hombre-mitad caballo que viajaba a Níppur a dar regalos a En-Lil, y que fue padre de Dumuzi; osea, hablamos de En-Ki.

Antes de terminar se harán algunas aclaraciones. En la versión sumeria Ereshkigal e Isthar son hermanas de los dioses En-Ki, En-Lil y Nusku, siendo hijas de An/Anu; y Ishkur/Adad era visto por algunas leyendas como el hermano gemelo de En-Ki; señor de las lluvias regulares, distinto a En-Lil, señor de los vientos huracanados y de las tormentas.

Mitos del oriente próximo (8) Marduk, el usurpador

Dejando las montañas de Anatolia al norte volveremos a las costas del Golfo Pérsico en el sur, ahí Tiamat no se tomo muy bien la “muerte” de su contraparte; aunque en un principio no le dio importancia; las criticas de sus siervos y el aumento de las peleas entre los jóvenes dioses terminó por decidirla.

Tiamat se levanta cual ciclón que se eleva del mar y se prepara para invadir la tierra y el cielo. Es acompañada por Kingu, su último hijo con Apsu, y actual amante. Tiamat crea a doce bestias, entre ellas: Mushussu, un gran dragón con cuerpo de serpiente, patas delanteras de león y traseras de ave rapaz; Ugallu, una especie de demonio león, tiene cuerpo humano con cabeza de león y las patas de un pájaro, Huwawa (Sumeria) o Humbaba (Babilonia), fue otro monstruo con cara de león, dientes de dragón, que rugía como el agua de la inundación y poseía una gruesa melena y grandes pies; Umu, un demonio con cuerpo entre hombre y ave y que se volvió un demonio de las tempestades; Lararak o Latarak, con forma entre humana y león; entre otros.

Acompañaban también a Tiamat los hombres perro (licántropos), los hombres pez, siervos de la diosa del mar, que se ven obligados a la acompañarla; aqrabuamelus o girtablulus, los hombres escorpión, con torso humano y parte inferior de escorpión, llegaron desde las montañas lejanas (Kur), con Pabilsag, su rey al frente. Se unen a la diosa del mar los gigantes, entre ello los gemelos Lugalgirra y Meslamtea, (dos montañas, o mejor dicho una montaña con dos picos, por entre las cuales se ocultaba el sol); los gigantes traen a sus mascotas, grifos alados que preparan sus garras y picos. Los hombres toro (Lamassus, seres con cuerpo de toro, cabeza humana y alas de águila; en algunas representaciones son similares a esfinges aladas machos, ya que tienen cuerpo de león y no de toro; siendo conocidos bajo esta apariencia como Lammasus y a los seres con cuerpo de toro se les llama Shedus) se incluyen como parte de la agrupación de las bestias que apoyan a la diosa del mar, esfinges aladas llegadas del desierto vienen atraídas por el olor que se respira, son cazadores que huelen la futura comida. Tiamat confirió al dios Kingu la dirección de sus huestes y le amarró al cuello las tablas del destino.

Los dioses se reúnen para ver que hacer. En-Ki/Ea reconoce que ni él tiene el poder y la magia suficiente para vencer a su madre, pero convence a su hijo Marduk de que puede vencer a su abuela si combina los poderes de todos los dioses.

Estimulado por su padre, Marduk se ofrece a luchar pero necesita que los demás dioses le entreguen sus poderes y lo llamen a partir de ahora “rey”. En-Ki/Ea y Anu no tuvieron problemas en aceptar el trato, para el primero era lograr su sueño; para el segundo no ve otra oportunidad. En-Lil no estuvo muy de acuerdo pero tiene que ceder por orden de su padre An/Anu y entrega su arma “Amaru —el diluvio—” a Marduk. Así armado con un namzar (gancho), una ariktu (lanza), un shibbu (lazo), un qashtu (un juego de arco y flechas), un zizpau (garrote), y un kabab (escudo), junto con un puñal en cada mano Marduk parte a la lucha, lleva también el Amaru de En-Lil y el Imkhullu/Imhullu, el viento atroz (tornado), la unión de todos los vientos de An/Anu.

Guiando a los dioses y con los poderes combinados de todos dentro de él, Marduk logra vencer a Tiamat, que había asumido la forma de un “dragón”, aunque las representaciones lo muestran como una leona terrible, alada y patas traseras de águila (un poco como un grifo, de esta imagen posiblemente surgiría la imagen de la única bestia capaz de vencer dragones).

La lucha entre Marduk y Tiamat, es la lucha entre el orden y la luz que vence al caos y la oscuridad. Marduk mata a Kingu y se apodera de las tablas del destino; y con los restos y sangre de Kingu y lodo creará al hombre; un ser a semejanza de los dioses, pero destinado a adorarlos y servirlos. Desde entonces Marduk dejo de ser un simple dios de los campos, como su hermano menor Dumuzi/Talmuz para convertirse en dios del orden, las ciudades y la civilización. Marduk lleva ahora el epíteto de Bel (señor); y es llamado Bel-Marduk, y asume en los cielos la equivalencia al planeta Júpiter, que pierde En-Lil.

Los cambios de Marduk son muchos y significativos, la mayoría de los dioses vio con beneplácito estos cambios y apoyaron al usurpador. En-Ki/Ea ya no sólo gobierna el Apsu (las aguas dulces), sino todo el mar; es el Poseidón de Mesopotamia. La rama familiar de En-Ki/Ea asume muchas de las funciones que antes realizaba la rama familiar de En-Lil; y muchos hijos de En-Lil son rápidamente “adoptados” oficialmente como hijos de En-Ki/Ea; es por ello que en las versiones más modernas Nergal, Ishkur/Adad y En-Bilulu/En-Nugi aparecen como “hijos” de En-Ki/Ea; y quien había vencido al ave Anzu era Marduk y no Ninurta, el hijo mayor de En-Lil.

Al hijo de Marduk, Nabu, se le asigna el puesto de patrón de los escribas, asumiendo las funciones de la diosa Shala/Nisaba/Nibaba. Como heraldo de los designios de su padre se le equipara a Hermes griego y al planeta Mercurio; que en la religión Caldea representaba al planeta del príncipe heredero de los reyes de Babilonia.

El regalo de Marduk a su hijo fue el dragón alado Mushussu, que inicialmente, tras ser derrotado estuvo al servicio de Marduk. Tras la creación de la humanidad por Marduk, a Nabu se le dio el poder de escribir el destino de cada persona, tal y como los dioses decidieran en su reunión anual; en las tablillas de los registros sagrados, asumiendo funciones similares a las Moiras griegas y Parcas romanas; explica también el por que el planeta Mercurio no alcanza los cielos, sino que solo se le ve en el horizonte; como dios psicopompo o guía de los difuntos, esta constantemente regresando al inframundo, ubicado bajo el horizonte no visible.

Marduk dispuso también que el demonio Huwawa/Humbaba sería guardián de los bosques de cedros, a Pabilsag y Lararak se les puso como guardianes de las puertas del inframundo; dando lugar a los vencidos de ocupar sitio en el nuevo orden. Los hombres escorpión fueron puestos al servicio de los dioses del sol: Utu/Shamash en la tierra y Nergal/Erra en el inframundo y vigilaban las puertas del cielo y el infierno; los hombre-pez pasan al servicio de En-Ki/Ea, siendo el más conocido Oannes, y son enviados luego por Ea para enseñar a la humanidad a crear la civilización; los toros alados se vuelven cabalgaduras de los dioses y aun hoy forman parte de los mitos de la región, Mahoma ascendió a los cielos en un lamassu. Otros demonios eran tan terribles e ingobernables que quedaron contenidos en el submundo.

La imagen de Marduk luchando contra Tiamat se repite en otras culturas; es Zeus contra Tifón o Apolo contra Pitón, Seth contra Apofis o Baal contra el Leviatan, Thor contra Jörmundgander, la serpiente de Midgard o Teshub acabando al dragón Illuyanka.

Que En-Lil/El cediera sus poderes a Bel-Marduk/Baal fue algo no muy bien visto en la religión semita; es por ello que los hebreos detestan tanto a Baal, no porque fuera dios de filisteos, asirios y fenicios; sino porque arrebato los poderes del dios que consideraban el mayor de todos; y de paso Marduk es dios de Babilonia, la más odiada ciudad bíblica.

Hay una razón histórica también en este cambio de rey de los dioses. La sumeria en decadencia ubicada al sur con sede en la ciudad de Eridu (ciudad de En-Ki) y los pueblos acadios con sede en Nintur (ciudad de En-Lil) terminan por ser absorbidos por los pueblos caldeos cuya capital es la ciudad de Babilonia y cuyo dios patrón era Marduk. El centro de poder civil y religioso de la región simplemente se reconfiguró y trasladó. Este cambio perdurará hasta la caída de Babilonia, primero ante los persas y luego ante griegos y romanos.

Se acota que los “gemelos” Lugalgirra y Meslamtea, fueron asociados o identificados con otros dioses y demonios. Lugalgirra era identificado con Lulal (un hijo de Ishtar) y con Lararak/Latarak, un ser híbrido entre hombre y león, Lugalgirra solía ser un dios protector de las entradas, para lo cual se colocaban figurillas en templos y hogares.; aparecía representado mediante una figura humana vestida con una piel de león sosteniendo un látigo, o bien como un león. El segundo, Meslamtea, era dios de la ciudad de Cuta, su nombre deriva de Emeslam o Meslam, significa ‘exuberante árbol’; esto es un dios del árbol y del mundo subterraneo; Meslamtea era en el mito local un hijo de En-Lil (dios de la atmósfera), y de Nin-Lil (una diosa de las semillas), fue identificado como un guerrero similar al dios de la guerra Ninurta; luego parece que se volvió contra su propio pueblo y sus rebaños, trayendo grandes plagas; quedando asociado al dios Nergal.

Mitos del oriente próximo (12) Como Caín y Abel

Los mitos cuentan que antes que los hombres aparecieran e hicieran sus ofrendas a los dioses, los dioses crearon dos hermanas gemelas: Lahar, diosa del ganado, y Ashna, diosa de los cereales; un día, sin embargo, después de haber bebido demasiado vino, las dos hermanas comienzan a pelear en las granjas y los campos.

Cada una resalta sus virtudes y aportes a los dioses y se considera superior a la otra; cuando Ashna habla de que su grano sale el pan que alimenta a los dioses; Lahar le dicen que se debe alabar es al dios panadero; así insultos van y vienen; eso hasta que interviene En-Lil y señala que los granos también alimentan al ganado. Era más importante la agricultura que la ganadería para los pueblos de la región. Con la llegadas de los hombres las diosas enseñaron la crianza del ganados y como hacer los cultivos.

La historia se repite tiempo después con otros dioses; En-Lil, dios del aire, ha decidido traer abundancia y la prosperidad a la tierra. Con este fin crea a los hermanos Enmesh y Enten. En-Lil asigna a cada uno funciones específicas. Enten plantó arboles para cosechar sus frutos, hizo canales, aró y sembró en los campos a los cereales y creó los silos para guardar el grano y Enmesh se encargó de la reproducción del ganado, las aves (de corral) y los peces; crió abejas por su miel, y construyo establos para las bestias. Una vez cumplidos estos menesteres, los hermanos se dirigen a En-Lil y le presentan algunos regalos que simbolizan sus logros. Enmesh le ofrece lana, leche, miel; Enten le lleva granos, algodón, frutas. Pero empiezan a discutir sobre quién de los dos tiene más mérito, y piden a En-Lil que lo decida. El gran dios declara que Enten, que tiene a su cargo la cuestión del riego, base de la agricultura sumeria, puede llamarse con toda justicia “agricultor de los dioses”. Los hermanos acatan el juicio. Enmesh se arrodilla ante Enten, cruzan regalos y hacen ofrendas en honor a En-Lil.

Hubo otro dos dioses gemelos; estos creados por En-Ki, enviados a construir las ciudades; Mushdamma o Musdama era el dios al que se puso a cargo de las edificaciones y basamentos. Kapta, su hermano era el dios de los ladrillos, creador de los picos y las palas. Podemos suponer lo que paso luego.

Quizás la mayor pelea entre dos dioses ocurrió no por sus obras, sino por una chica. Dumuzi/Talmuz, el dios de los pastores y Enkidu, un ser poderoso creado por los dioses para vencer al héroe Gilgamesh y que estuvo asociado a la agricultura. Lo más probable que la pelea ocurrió entre Dumuzi/Talmuz y su primo Ninurta, dios de la agricultura. Pese a la preferencia evidente de la diosa por el agricultor Utu/Shamash, su hermano, aconseja a la diosa de tomar por esposo al pastor por encima del agricultor. Una explicación posible de la razón de ello es que Ninurta es el dios que provocó el destierro de Anzu/En-Zu (Nannar/Sin) su padre.

El porqué Inanna/Isthar prefirió a final a Dumuzi/Talmuz y sobre el dios agricultor y este acepta la resolución de la diosa y le regala a la pareja dotes y bienes del campo es algo que no entra en la lógica de los pueblos agrícolas de Mesopotamia, sobre todo cuando en todas las historias anteriores ganaba la agricultura. La razón hay que buscarla nuevamente en la historia. Los asirios era un pueblo de base semita; adoradores del sol, la luna y las estrellas (más que las nubes y la tierra); estos pueblos basaban su economía en la ganadería; para muestra recordemos que en la Biblia, Abraham y sus descendientes criaban cabras. Hecho se compara con el cuento bíblico de Caín y Abel, donde ahora Yahvé (En-Lil) aprueba al pastor sobre el agricultor, y a diferencia de las historias anteriores esta no termino con reconciliación como las otras. En la versión asiria y fenicia, el agricultor mata al pastor (Caín mata a Abel) e Isthar desciende a los infiernos para rescatarlo.

La tablillas de barro cuentan el gran amor y pasión de Inanna/Isthar por Dumuzi/Talmuz, como la joven habla con Geshtinanna/Belili, hermana del pastor, en una visita de la diosa de las uvas a palacio real; y como la princesa del cielo le cuenta su pasión por el joven. La hermana corre con la noticia a donde su hermano, y cual Celestina clásica ayuda al encuentro de los enamorados. Tras la boda vino la luna de miel y con ella los primeros problemas; la princesa nunca había cocinado, tejido, lavado y cuidado de una casa; el joven esposo, sin embargo la reconforta; buscara sirvientes para esas y otras labores; a la larga una mujer bella pero inútil es como un jarrón costoso, al que ni flores se le pueden colocar, porque se daña.

Mitos del oriente próximo (14) Muerte y resurrección

Las conquistas de Inanna/Isthar la convirtieron en una diosa errante, nunca en un mismo sitio; y los deseos de Innana/Ishtar por expandir sus dominios llegaron a querer conquistar también la tierra de Kur, el reino de los muertos, más allá de las montañas, tierra que dominaba su hermana mayor Ereshkigal. La aventura de la diosa y su descenso a los infiernos es quizás su más famoso mito. Según el mito, tras la salida del Ereshkigal del trono de la noche y pasar a dominar el Kur —infierno—; Inanna/Ishtar asume sus funciones como reina de la noche, mientras su hermano Utu/Shamash asume las del día. Inanna no conoce por su premura e impulso las reglas del infierno; a medida que atraviesa cada una de las siete puertas debe ir dejando un pago, —tal como el cobro de la moneda por Caronte para permitir el viaje del alma de un lado a otro del río—. Cuando finalmente cruza la última puerta ya va desnuda y no tiene posibilidad de luchar contra los demonios que acompañan a su hermana. Ereshkigal no es tan benevolente con los que invaden su reino y mata a su hermana menor; cuyos restos son colgados en la paredes.

La desaparición de Inanna provoca en la tierra la infertilidad y el caos. Nannar/Sin su padre decide intervenir y pide ayuda a su padre En-Lil; a lo que este responde —Ella misma se lo buscó—; Nannar/Sin pide ahora ayuda a su tío En-Ki/Ea. Aunque disgustado aun con la joven por haberle sustraído las Me; entiende lo grave de la situación y crea dos seres asexuales; Kalatur y Kurgara, seres invertidos sexualmente (travestidos u homosexuales) que viajan al inframundo para conmover con canto y música el corazón de la diosa de los infiernos Ereshkigal —la versión babilonia de Orfeo— y conseguir la liberación del cuerpo de Inanna, presa en los infiernos por su propia ambición. Las criaturas sin género logran engañar a Ereshikigal consiguiendo que les entregue el cadáver de la diosa, al que aplican el “agua de la vida“, obtenida de Ninazu, resucitándola.

Inanna puede volver a la superficie pero debe encontrar un remplazo para ocupar su puesto en el submundo. Sus siervos y devotos no son sacrificables; pero al ver la indiferencia de su esposo por su desaparición; Inanna lo condena a ocupar su lugar. Dumuzi escapa y pide ayuda a su hermana Geshtinanna, y ella lo esconde en su huerto trasformándolo en carnero (Aries). Pero de nada le vale, los Gallu —demonios— lo encuentran y lo arrastran al reino de los muertos.

Dumuzi pasa a ser uno de los porteros del inframundo, y acompañando en labores al joven dios Gizzida —dios del amanecer, equivalente a la griega Eos, la aurora—. Juntos abren las puertas del amanecer para que el carro del sol recorra los cielos cada día conducido por Utu/Shamash; en el poniente, otra puerta es vigilada por los gemelos Lugalgirra y Meslamtea; quienes reciben el carro y lo pasan a Nergal/Erra, que lo  conduce por  el Kur —el infierno— devuelta al punto de partida en el este.

Al final Inanna perdona a su marido y vuelve a los infiernos, esta vez en son de paz, acompañada por su cuñada Geshtinanna; ella al ver que Inanna realmente ama a su hermano acepta alternarse con su Dumuzi en los infiernos; volviéndose la compañera de Gizzida. El dios pastor sube a la tierra al inicio de las lluvias durante el otoño y el invierno y se oculta entre marzo-abril (cuando Aries deja de ser visible en el cielo), mientras que Geshtinanna reina durante la primavera y el verano en los periodos de cosecha (aparece con Libra y desaparece de los cielos entre septiembre-octubre). Inanna al final no salió muy bien librada tampoco de su aventura en el inframundo; desde entonces Venus no puede subir a lo alto del cielo y esta condenada a ser siempre una estrella en el horizonte. De los amores de Inanna/Ishtar y Dumuzi/Talmuz nacerán Shara, un dios menor de la guerra, adorado en la ciudad de Umma, al noreste de Uruk y Lulal, el hijo menor, dios patrón de Bad-Tibira, ciudad vecina más a la costa del Tigris, que reemplazó a su padre en el templo de la ciudad.

En la versión asiria el motivo de Ishtar de bajar a los infiernos es recobrar a su esposo muerto (Talmuz), según que por un jabalí —animal del dios Ninurta, el agricultor—. En su viaje al infierno, Ishtar va dejando sus joyas, armas y velos como pago al pasar por las siete puertas del infierno; hecho recordado en toda la región aun hoy día con la famosa danza de los siete velos; tan famoso baile que interpretado por Salomé ante su padre el rey Herodes tuvo como pago la cabeza de Juan, el bautista.

Si bien la relación entre Marduk o Adad, Nergal e Ishtar no aparece tan evidente en los mitos sumerio-acadios; en la versión ugaritia (un pueblo semita en la siria mediterranea) tenemos que el dios principal es El (En-Lil), padre de todos los dioses. El sede su poder a su hijo Baal (equiparado a Marduk) para vencer al Leviatan (Tiamat). La esposa de El es Asherah y serán padres de Astarte, Baal y Moth —dios de la muerte y la sequía, que sería equiparable a Nergal, rey del inframundo y dios del calor de las religiones mesopotamicas—; y de Astarte y Baal nacen Anat y Aleyin (Talmuz). Para muchos Asherah, Astarte y Anat son la misma diosa Ishtar.

En Palestina no suele llover desde finales de abril hasta septiembre. Las lluvias comienzan en octubre y continúan durante todo el invierno hasta abril, gracias a lo cual crece una abundante vegetación. Dos dioses pelean por Astarte y se vencen repetidamente en un ciclo anual. Las lluvias cesan y se marchita la vegetación cuando triunfa Moth sobre Baal; al comienzo de la estación lluviosa Baal despertaba la vida con ayuda de Astarte, su hermana, permitiendo que volviese la fertilidad. En una segunda versión son los hermanos, Anat y Aleyin, que luchan juntos contra el dios Moth.

La influencia de Astarte/Anat llegó a Egipto, durante la invasión de los hicsos allá por el 1600 a.C.; estos pueblos comerciantes de raíces hurritas (sirias) introdujeron el culto a la diosa. En la versión egipcia el dios Seth —dios del desierto y las tormentas—, pierde el control de Egipto ante su sobrino Horus, que recobra el trono de su padre Osiris, con ayuda de su madre Isis y su tía Neftis, esposa de Seth. El conclave de las diosas de Egipto señala que ninguna hija de Ra es digna de ser esposa de un usurpador y recomiendan que se le de como esposa a Astarte/Anat. Seth no fue un mal marido; cuando Apofis invade Egipto y pide a las diosas como pago, Seth contraataca hasta vencer al dragón para defender el honor de su esposa y de paso salvar a Egipto. Aquí Seth contra Apofis es igual al Baal de los fenicios contra el Leviatan y al Marduk babilonio contra Tiamat.

La cercanía entre griegos y fenicios hará de la pelea entre Ishtar y Ereshkigal su propia versión. Talmuz, conocido por los fenicios como Adonis es deseado por las diosas Afrodita (Ishtar) y Perséfone (Ereshkigal); Zeus (En-Lil) indica que el joven permanecerá cuatro meses con cada diosa y los cuatro meses sobrantes a su antojo. Aquí el pastor decide pasarlo con Afrodita. El dios Ares, amante “oficial” de la diosa no se lo tomo muy bien y enviará un jabalí —al igual que Ninurta contra Talmuz en el mito asirio— para matar al intrépido joven. Señalamos que Ares es equiparable al dios Marte romano, dios de las tormentas de primavera e inicio de la temporada de cosecha entre griegos y romanos, momento cuando en el mito de babilonia Dumuzi baja al inframundo.