Juno y Vesta, los planetas del matrimonio y el hogar

Cuando Heinrich Olbers descubrió (2) Palas en 1802, un año después del descubrimiento de (1) Ceres; propuso que los dos objetos eran los restos de un planeta destruido. Envió una carta con su propuesta al astrónomo inglés William Herschel, sugiriendo que una búsqueda cerca de las órbitas donde (1) Ceres y (2) Palas se cruzaban podría revelar más fragmentos. Estas intersecciones orbitales se encontraban en las constelaciones de Cetus y Virgo. El 01 de septiembre de 1804 por el astrónomo alemán Karl Ludwig Harding descubre al tercer asteroide, y se le bautiza con el nombre de la diosa Juno, esposa de Júpiter. Y Olbers que había comenzado su búsqueda en 1802, descubre el 29 de marzo 1807 un cuarto en la constelación de Virgo. Como Olbers ya tenía crédito por el descubrimiento de un ‘planeta’ [(2) Palas], se dio el honor de nombrar al nuevo descubrimiento al matemático alemán Carl Friedrich Gauss, cuyos cálculos orbitales habían permitido calcular la órbita del nuevo planeta [(1) Ceres] en el tiempo extraordinariamente corto de 10 horas. Gauss dio a este cuarto cuerpo el nombre de diosa virgen de la casa y hogar de los romanos, Vesta.

En su momento Ceres, Palas, Juno y Vesta fueron clasificados como planetas, y cada uno tenía su símbolo planetario propio. Para (3) Juno se reemplaza el circulo de Venus por una estrella de ocho puntas; representa la diadema de corona de la reina de los dioses romanos, o la gran cola del pavo real (animal totémico de la diosa) abierta en todo su esplendor. Para el icono de (4) Vesta el matemático Gauss propuso un altar encendido; este icono evoluciono del cuadrado con rayos (llamas) en su parte superior a uno más moderno propuesto en 1973 por Eleanor Bach, que es la V de Vesta con una onda superior para indicar el fuego, y es el icono con el que más se le reconoce.

Durante treinta y ocho años no se descubrió ningún otro cuerpo, pero al mejorar los telescopios, a partir de 1848 se dispararon los descubrimientos; y pronto se hizo claro que no se podían seguir inventando signos para cada nuevo mundo y seguirlos llamando planetas. No fue hasta los inicios de los setentas que una nueva concepción de la astrología y del feminismo ubicó a estos primeros cuatro mundos dentro de las cartas astrales. Las cuatro grandes diosas [Ceres, Palas, Juno y Vesta] representan cuatro aspectos de la mujer, que junto a Venus y la Luna reconfiguraron la imagen de la astrología tradicional.

Hoy (3) Juno es uno de los más grandes miembros del Cinturón de Asteroides, con sus 258 km en diámetro promedio ocupa actualmente el décimo lugar en tamaño entre los asteroides (después de que (1) Ceres fue elevado a la categoría de Planeta Enano) y tiene aproximadamente el 1 % de la masa del Cinturón de Asteroides. Aunque es uno de los asteroides más masivos, (3) Juno tiene sólo el 3% de la masa de (1) Ceres. El pequeño tamaño de (3) Juno y su forma irregular le impiden ser designado como un planeta enano ya que su tamaño y masa no le permiten generar una forma esferoide por equilibrio hidrostástico.

(3) Juno ocupa el segundo lugar entre los asteroides pedregosos (Tipo S: donde predominan minerales de silicio, como la olivina y el piroxeno), lo supera (15) Eunomia. Su órbita excéntrica (0,26) lo ubica entre los mayores con una órbita elíptica; (3) Juno tenía la órbita más excéntrica de cualquier cuerpo conocido hasta que (33) Polihimnia fue descubierto en 1854. Aun así, entre los asteroides con más de 200 kilómetros de diámetro, sólo (324) Bamberga tiene una órbita más excéntrica. Pese a ser un asteroide tipo S, (3) Juno es inusualmente reflexivo, lo que puede ser indicativo de propiedades superficiales distintas. Esto explica como un pequeño asteroide cerca de su perihelio es más brillante que el planeta Neptuno, o la luna Titán de Saturno y por ello pudo ser encontrado antes que otros asteroides de mayor tamaño.

La órbita de (3) Juno está moderadamente inclinada, con unos 12° a la de la eclíptica. La rotación de (3) Juno es en un ángulo aproximado de 50° sobre el plano de la eclíptica; y al igual que (2) Palas en su movimiento de traslación tiene grandes zonas del asteroide que permanecen en día y en noche permanentes durante prolongados periodos del año juniano.

La órbita de (3) Juno parece haber cambiado un poco en torno a 1839, señala el astrónomo James Hilton; se sugiere que este cambio muy probablemente se debió a un asteroide que paso cerca y cuya identidad no ha sido determinada. Una explicación alternativa, pero es menos probable, es un impacto de un cuerpo considerable. (3) Juno ha experimentado impactos sobre su superficie y ello ha sido observado en imágenes que captaron su rotación y revelaron una forma irregular (grumosa) con rasgos oscuros, en la que se podía apreciar un cráter. Producto de esos impactos se ha formado la Familia Juno, cuyos miembros como (32326) 2000 QO, el más brillante de ellos, apenas tiene un diámetro de unos 6 kilómetros.

Por su parte (4) Vesta es uno de los asteroides más grandes, con un diámetro medio de unos 530 kilómetros se lo ubica como el segundo asteroide más grande (superado en tamaño por (2) Palas). Pero (4) Vesta es el primero más masivo, después de que (1) Ceres fue elevado a la categoría de planeta enano. (4) Vesta contiene un 9% de la masa del cinturón de asteroides. (4) Vesta se cree que es un protoplaneta remanente de esos primeros momentos del sistema solar y se supone que posee un interior diferenciado (núcleo metálico), justificando así su mayor masa.

(4) Vesta tiene una órbita casi circular (excentricidad del 0,08); una baja inclinación (7°) y es uno de los cuerpos que rota sobre si mismo más rápido (5,3 horas), con una inclinación en el eje de rotación de unos 29°. (4) Vesta aún compite, junto con (2) Palas en ser clasificado como un planeta enano. Su forma elipsoidal fotografiada por la sonda Dawn no ha sido suficiente para poder entrar en este grupo y los astrónomos prefieren pensar en estos dos grandes asteroides como protoplanetas (cuerpos que poseen un núcleo ferroso y en etapas tempranas este fluyó por la radiación de los metales contenidos formando un núcleo metálico diferenciado del exterior más ligero y rocoso).

Hace unos mil millones de años hubo una gran colisión que dejó un enorme cráter que ocupa gran parte de su hemisferio sur y (4) Vesta perdió un 1% de su masa. El cráter detectado en 1996 por el telescopio espacial Hubble tiene un tamaño 430 km y una profundidad de 17 km; fue medido y fotografiado en más detalle por la sonda espacial Dawn de la NASA que alcanzó al asteroide en agosto de 2011 y lo acompañará hasta mayo de 2012, antes de seguir a (1) Ceres. Se cree que este cráter, llamado Reasilvia (como una Vestal, violada por Marte y madre de Romulo y Remo), puede ser el origen de los pequeños asteroides de tipo V o Vestoides que se conocen en la actualidad. Esta y otras colisiones han formado una de las grandes familias colisionales del Cinturón de Asteroides; que han sido clasificadas dentro de un tipo particular (Tipo V) y que son similares en composición al Tipo S, pero tienen mayor proporción de piroxenos.

Juno y Vesta en los mitos

Ceres/Demeter, Juno/Hera y Vesta/Hestia eran las hijas de Rea/Ops y Cronos/Saturno; hermanas de Júpiter/Zeus, Neptuno/Poseidón y Plutón/Hades. Mientras Ceres se volvía diosa de la Tierra y reemplazaba en funciones a su madre; Juno y Vesta no tenían mayor lugar en el mundo que reinar. Estas dos hermanas sin embargo mantenían algo del poder heredado de su madre. En sus inicios Juno (de donde proviene la palabra iuvenis = joven) fue una diosa vinculada a los nacimientos y los partos; si Ceres era el verano y diosa de la agricultura; Juno sería en una etapa temprana una diosa del ganado; uno de sus tótem es la vaca, y se honra a Hera llamándola ‘ojos de vaca‘; así las dos hermanas son diosas de lo que nace (la vegetación y el ganado respectivamente). Cuando se la asoció con la Hera griega, se la volvió esposa de Júpiter (Zeus) y asumió muchas de las características de la diosa extranjera. Juno evoluciona a diosa del matrimonio, las relaciones, y como la celosa Hera, se vuelve una diosa que vigila lo sagrado del compromiso marital, no perdona los adulterios y es vengativa con quienes los realizan.

En toda la mitología griega los cuentos de Hera se la vinculan en castigar y perseguir a las amantes e hijos de su marido. Similar papel tuvo después la diosa Juno. En los mitos de Hera a uno de los hijos de Zeus que más persiguió fue a Heracles (el Hércules romano). Uno de esos mitos señala que cuando Heracles era un infante, Zeus engaña a su mujer para que lo amamante; cuando Hera descubre el engaño, retira al infante de su seno y la leche de su pecho se derrama por los cielos formando la Vía Láctea.

Cuando Zeus se enamoró de Io, una sacerdotisa de la diosa; para evitar que su mujer lo descubriera transformó a Io en una becerra. Hera pidió la becerra para sacrificarla luego. Zeus no se pudo rehusar a menos que se descubriera. Hera pone al gigante Argos (el de los cien o mil ojos según mitos) a vigilar a la becerra y Zeus envía luego a Hermes a matar al gigante y liberar a su amante. Hera llora la muerte del gigante y pone sus ojos en la cola del pavo real, que se convierte en su ave tótem; el pavo real fue luego elevado a los cielos donde es una de las constelaciones modernas del hemisferio sur.

Como diosa Juno propiamente, sus actos más recordados son en la Eneida persiguiendo a héroe troyano Eneas. Hera/Juno, odiaba a los troyanos porque su marido la había engañado con Ganimedes, un príncipe troyano y lo había convertido en el copero de los dioses. También los odiaba por el Juicio de París, un joven troyano que eligió a Afrodita/Venus como la más hermosa en vez de a ella. Para impedir que Eneas (un hijo de Afrodita/Venus) funde una nueva Troya en Italia (Roma), después de su destrucción, Juno envía a Eolo, dios de los vientos, para que conduzca las naves de Eneas a Cartago, donde lo hará reinar con la bella Dido.

El nombre original del Dido era Elisa; hermana de Pigmalión (rey de Tiro – Fenicia, no confundir con el escultor de Chipre que se enamoró de una estatua de Venus). Pigmalión deseaba los tesoros de un sacerdote llamado Siqueo, y casa a su hermana Elisa con Siqueo para averiguar donde esconde el tesoro. Elisa le indicó un falso lugar y cuando su hermano manda a matar a su esposo (del cual no estaba enamorada), ella escapa con el verdadero tesoro y su hermana Ana. Elisa llega a las costas de África (hoy Túnez) y desea comparar algo de tierra al rey Jarbas, Jarbas le expuso que le daría tanta tierra como ella pudiera abarcar con una piel de buey. Elisa, a fin de que la piel abarcara la máxima tierra posible, la hizo cortar finas tiras y así consiguió circunscribir un extenso perímetro. Tras esto hizo erigir una fortaleza llamada Birsa, que más tarde se convirtió en la ciudad de Cartago o Qart-Hadash (que en fenicio significaba “Ciudad Nueva”). Instaurada como soberana de la ciudadela, recibió de los indígenas el nombre de Dido.

Cuando Eneas llega a Cartago, Juno le ordena a Venus que Eneas y Dido se enamoren. Venus sabía que ese no era el destino de su hijo y engaña a Juno enviando a Cupido para que sólo se enamore a Dido de Eneas, para que ella no lo traicione. Júpiter envía luego un mensaje a Eneas con Mercurio recordándole su destino. Eneas en la noche escapa con sus hombres y sus naves. Dido intenta detenerlo, pero sólo consigue quitarle la espada. Tras verlo marchar, Dido lo maldice diciendo que si funda una ciudad, Cartago será su más grande rival; y luego se suicida con la espada arrebatada y Ana prende una pira funeraria donde incinera los restos de su hermana. Eneas mira desde su barco las llamas funerarias. El mito justifica así el odio entre cartaginenses y romanos.

Finalmente Eneas llegar al Lacio y Juno confabula para desatar una guerra entre latinos y troyanos. Latino el rey de la región tuvo por esposa a Amata. De esta unión nació Lavinia, y un hijo que murió tempranamente. Latino, al no tener hijos varones que le sobreviviesen, prometió dar su reino al que se casase con su única hija. El pretendiente que más apoyo tenía era Turno, heredero de uno de los más antiguos y poderosos linajes italianos y porque la reina Amata le quería como yerno. Pero Lavinia no se casó con él porque un oráculo dijo que la princesa tendría que casarse con un extranjero. Así, cuando vino Eneas, que era troyano y por tanto forastero, Latino creyó conveniente que este se casase con su hija, pero Amata no.

Juno influyó sobre la reina de que por culpa de Eneas, el héroe Turno no sería su yerno y ello provocó la guerra entre latinos y troyanos, hasta que finalmente Turno muere a manos de Eneas. Amata viendo que no podía impedir la boda entre Eneas y Lavinia, se ahorcó, ante la horrorizada mirada de su hija. Juno al final no puede intervenir más con los hados del destino y pacta con Júpiter de no intervenir más en la unión de latinos y troyanos siempre que los latinos conserven su nombre y el nombre de los troyanos desaparezca. Júpiter concede su deseo para que deje de molestar a los troyanos y dice que solo agregará dioses y culto. Es por ello que salvo por nombres, mitos griegos y romanos son tan similares y hoy somos pueblos latinos y no pueblos troyanos.

Vesta fue más humilde en su culto. A diferencia de sus hermanas, su culto se vincula al fuego del hogar (no la casa sino la chimenea donde se cocinaba y se calentaba la vivienda en invierno); así Vesta era una diosa de la alimentación. Ceres, Juno y Vesta representan tres facetas de la vida rural primitiva; por un lado la agricultura y el ganado (Ceres y Juno); pero por el otro las familias se reúnen alrededor del fuego, para cocinar, protegerse de las bestias y contarse historias, ese es el papel de la Vesta original. Ella cuidaba a toda la familia, aunque nunca tuvo una propia. Prefiere ceder su espacio antes de crear conflictos en el grupo; así cuando Dioniso/Baco pide entrar al consejo de los dioses, ella cede su lugar. En el culto griego, a su equivalente Hestia, no fue venerada más allá de pequeños altares; pero en el mundo romano las vestales tenían gran influencia política y social. Para pertenecer a tan selecto grupo, las niñas de las mejores familias eran reclutadas a los diez años y hacían votos de castidad. La muerte era el castigo a aquellas que rompían votos de celibato; esta podía ser lapidación, decapitación o enterradas vivas. Las vestales eran las únicas sacerdotisas reconocidas en la sociedad romana, los demás cultos eran realizados por hombres. Los condenados a muerte podían rogar a las vestales por su vida, si el encuentro había sido casual entre ambos.

Juno y Vesta en astrología.

Juno y Vesta son dos aspectos complementarios en la mujer, junto con Ceres y Palas forman un cuarteto que se evalúa junto. Con Ceres tenemos la maternidad sobre todo, el deseo de ser madre y de criar a los hijos; Palas es la hija, la joven adolescente, virgen aún (no se ha vuelto mujer como Venus), que desea crecer por si misma, las labores y el aprendizaje son lo importante en su vida, el descubrir sus posibilidades, sobre todo intelectuales y manuales hacen de Palas (Atenea) la perfecta hija.

Juno representa otro aspecto típicamente femenino, el matrimonio; pocas mujeres se sienten completas si no están casadas; muchas cuadran su vida en función del matrimonio, de buscar al hombre perfecto, al perfecto padre de sus hijos, al apellido que combine y que la víctima —perdón marido— sea complemente el suyo. Así el papel del matrimonio es visto de maneja jocosa por el mundo occidental, mientras para muchas mujeres es su liberación, la posibilidad real de salir del hogar; el varón ve este acto como si le pusieran cadenas.

Juno es en su aspecto más positivo la felicidad conyugal, el amor en la relación, la fidelidad de la pareja; en su aspecto negativo Juno son los celos, la infidelidad, los matrimonios que toda la vida viven peleando, no hay punto medio para alcanzar el equilibrio en la pareja; es un todo o todo; no se cede un espacio para poder vivir en paz; parece que la vida es solo para amargarse y amargar al otro.

Vesta representa un último aspecto de la mujer; en el mito era la diosa del hogar (la cocina), virgen (por ello también se le vincula a Virgo), paciente, conciliadora; Vesta es en el sentido más simple una monja. Su aspecto femenino lo tenemos con el nombre equivalente, una hermana. Vesta representa el papel de la hermana; la mujer que apoya a su familia por encima de todo; trata de conciliar los problemas (cede su puesto a Baco/Dioniso) por el bien del grupo. Es aquella compañera, casi madre, que te tiene preparada la comida de la escuela, que te cuida cuando estas enfermo, que te lleva el colegio y te lava la ropa sucia. Es la hermana que acude en tu ayuda cuando estas en necesidad. Es la mejor amiga a la que le cuentas tus secretos. Vesta es ese aspecto femenino de ser la mejor amiga (hermana) por sobre todas las cosas. Los aspectos negativos de Vesta son el distanciamiento, el no involucrarse con los problemas de los demás, aislarse de la familia.

Palas, el planeta de la entereza

Tras el descubrimiento de (1) Ceres en enero de 1801, por Piazzi, el objeto se perdió de vista durante varios meses. Los astrónomos Franz Xaver Von Zach y Heinrich W. M. Olbers posteriormente lo recuperaron, utilizando la órbita preliminar calculada por Carl Friedrich Gauss. Unos quince meses después, Olbers estaba intentando localizar de nuevo a (1) Ceres, cuando notó otro objeto moviéndose en el sector. El descubrimiento de este objeto causó gran interés en la comunidad astronómica; ya que hasta ese momento los astrónomos especulaban que no debía existir otro cuerpo entre Marte y Júpiter, y Olbers había encontrado un segundo objeto; que por casualidad pasaba cerca del primero.

El 28 de marzo de 1802 el astrónomo Heinrich Wilhelm Olbers anuncia este segundo cuerpo y se le da por nombre (2) Palas, en honor a la diosa Atenea. La órbita de (2) Palas fue determinada por Carl Friedrich Gauss; quien encontró que el periodo de 4,6 años era similar al periodo de (1) Ceres. Sin embargo, (2) Palas tenía una inclinación orbital relativamente alta (38,4°) respecto al plano de la eclíptica, contra la (1) Ceres de 9,6°. (2) Palas fue hasta 2006 es el segundo asteroide en tamaño (544 km); y el tercero en masa, superado en este punto por (3) Vesta. Al subir a (1) Ceres a la categoría de Planeta Enano; (2) Palas se convierte en el asteroide más grande del sistema solar interior.

(2) Palas tiene otros parámetros inusuales, entre ellos su órbita algo excéntrica (0,23), así como su eje de rotación que es muy inclinado, se estima que entre los 50° a 80°; por ello en su traslación alrededor del sol grandes partes de Palas permanecen mirando al Sol y otra ocultas del mismo (si se tratara de un planeta como la tierra sus veranos e inviernos durarían cerca de un año terrestre, regiones estarían siempre de día y el lado contrario sería eterna noche). Hoy no se ha determinado todavía si la rotación de (2) Palas es directa o retrógrada.

Para medir su tamaño, (2) Palas ha sido observado ocultando una estrella varias veces. Mediciones cuidadosas de los tiempos de ocultación han ayudado a darle un diámetro preciso. Durante la ocultación del 29 de mayo de 1979 se informó del descubrimiento de un posible satélite diminuto con un diámetro de 1 km. Sin embargo, no ha sido confirmado. Las medidas de (2) Palas, y tras la definición de Planeta Enano de 2006, lo hacen fuerte competidor a ingresar a este selecto grupo, y sería el segundo cuerpo dentro del sistema solar interior; pero hay que esperar a que la Misión Dawn, que explorará (4) Vesta entre 2011 y 2012 y (1) Ceres en 2015 pueda ser extendida a (2) Palas para confirmar su esfericidad.

Los astrónomos señalan que los asteroides más grandes, como (1) Ceres y (2) Palas, son realmente protoplanetas. Los objetos crecen en tamaño mediante un proceso de acreción. Muchos de los objetos del tamaño de (1) Ceres y (2) Palas se aglutinaron en cuerpos más grandes hasta que se convirtieron en planetas, otros cuerpos protoplanetarios fueron destruidos por colisiones con cuerpos de tamaño similar. (2) Palas podría considerarse entonces un superviviente de esta fase de formación planetaria.

En 1917, el astrónomo japonés Kiyotsugu Hirayama empezó a estudiar el movimiento de varios los asteroides conocidos. Observando su movimiento orbital, inclinación y excentricidad, descubrió una considerable cantidad de distintas agrupaciones. Estas agrupaciones son producto de colisiones que rompen el asteroide primigenio quedando los escombros girando en órbitas similares a la del cuerpo original. Kiyotsugu Hirayama propuso en 1918 la existencia de cinco familias de asteroides, lista que con el paso del tiempo se ha ido dilatando. Las más importantes son: Flora, Eunoma, Koronis, Eos y Temis; pero (4) Vesta y (2) Palas también tienen sus por ejemplo pequeñas familias. Los miembros de la familia Palas son pocos (una decena) y relativamente pequeños (unos pocos kilómetros de tamaño) y son seguramente producto de impacto sobre la superficie de (2) Palas. El más grande de ellos es (5222) Ioffe con un diámetro estimado de 22 km. La existencia de esta familia fue finalmente confirmada en 2002 mediante una comparación de sus espectros. Según observaciones espectroscópicas, el componente principal del material de la superficie de (2) Palas es un silicato bajo en hierro y agua, minerales de este tipo son el olivino y el piroxeno.

Palas en los mitos

En la mitología varios personajes han tenido el nombre de Palas. El primero fue un titan, hijo de Crío (Krios = hijo de Urano y Gea, un dios primitivo de los rebaños, su nombre que traduce medir y que era el titan que regía en Sur) y de Euribia (Violenta, una hija de Gea la Tierra y Ponto el Mar). El mito señala que para vencer a Urano, Cronos lo castra; para ello tuvo la ayuda de cuatro de sus cinco hermanos (no los acompañó Océano) que sujetaron a Urano por piernas y brazos (Ceo/Koios en el norte, Crío/Krios en el sur, Hiperión al oeste y Japeto al este).

Hijos de Crió y Euribia fueron Astreo (Brillante), quien desposa a Eos (Aurora) y será padre de los vientos y los planetas; Perses (Destructor) padre de la terrible Hecate (diosa de la magia y la brujería) y Palas (Guerrero) que desposo a la ninfa Estigia y fue padre de Zelo (Fervor), Niké (Victoria), Cratos (Poder) y Bía (Fuerza). Palas era un titan de la guerra y la astucia. En la titanomaquia Atenea lo vence y mata, lo despelleja y usa su piel para forrar su escudo (la égida). En alguna versiones Atenea es hija de Palas y cuando él trata de violarla ella hace lo contado.

Un segundo mito habla no de un dios primitivo, sino de una ninfa, compañera de Atenea, y que en un entrenamiento de lucha la chica Palas muere accidentalmente por la lanza de Atenea; en su memoria Atenea toma su nombre y se hace llamar desde entonces Palas-Atenea. En esta versión Atenea aparece como hija de Nereo, Poseidón o de Tritón, y Palas sería una hermana gemela de la diosa, que luego fue adoptada por Zeus.

Atenea es una diosa única si se la compara con otras mitologías; es una diosa guerrera (como Ishtar/Inanna, Sejmet/Bastet, Morrigan, Kali) y a diferencia de Ishtar, Bastet y otras, que son diosas de la fertilidad y la reproducción, Atenea es una diosa virgen, y no vinculada a cultos sexuales como sus equivalentes. Atenea es diosa de las artes femeninas (tejido, alfarería, costura…), de las ciudades, la civilización contra la barbarie, de la inteligencia y la prudencia.

Su nacimiento fue también único, en el mito más conocido su madre Metis (Prudencia) fue amante de Zeus, pero un oráculo predijo que el niño en su vientre sería superior al padre; por ello Zeus la devoró. Atenea se engendró dentro de su padre y finalmente le dio tal dolor de cabeza que Zeus se hizo abrir la misma, desde donde nace la diosa toda formada y armada. Atenea es una diosa de la ciudad, de la inteligencia y como tal siempre se le ha visto. Rival permanente de su tío Poseidón, con quien lucha por el control del Atica y la ciudad que luego llevaría su nombre Atenas. Ganadora siempre contra el iracundo Ares (dios de la guerra), demostrando que más puede la inteligencia que la fuerza. Perseguidora de Medusa, amante de Poseidón, a quién el dios violó en el templo de la diosa. Atenea desfigura la belleza de Medusa y ayuda al héroe Perseo para matar a la gorgona, cuya cabeza coloca luego en su escudo. Es la única que se atrevió a acompañar a su padre, Zeus, a luchar contra Tifón.

Palas en la astrología

Palas es un mundo que simboliza esfuerzo, la entereza y la inteligencia. Atenea tuvo que vencer a su propio padre para nacer. Como diosa virgen se le intenta ubicar como corregente de Virgo; pero la verdad es que muchos de los asteroides tratan de ser el segundo mundo en la regencia de esta constelación. Como diosa de la inteligencia, Palas se le vincula a la misma, vista más como estrategia en un gran juego de ajedrez que como la inteligencia vista bajo la influencia de Mercurio, que es el dios de la astucia, la trampa y el engaño.

Palas en sus aspectos positivos tenemos que es amiga y compañera; defiende a sus amigos por sobre todas las cosas; apoya la labor creadora y artística; es luchadora por lo que considera justo. Por otro lado es fría, distante, calculadora; no acepta las pasiones y no da crédito a la fuerza del amor; es terrible con sus enemigos y rivales; y no suelta presa hasta que ve el hueso. Su signo es similar al de Venus, pero reemplaza el circulo por un cuadrado apoyado en uno de sus vértices, representando el escudo de la diosa.

Plutinos, demonios en la primera puerta

En marzo de 1781 el astrónomo Sir William Herschel anunció el descubrimiento de Urano, ampliando las fronteras conocidas del Sistema Solar por primera vez en la historia moderna. Urano es también el primer planeta descubierto por medio de un telescopio. Tras el descubrimiento de Urano, se observó que las órbitas de Urano, Saturno y Júpiter no se comportaban tal como predecían las leyes de Kepler y de Newton. John Couch Adams y Urbain Le Verrier, de forma independiente, calcularon la posición de un nuevo e hipotético planeta, Neptuno, que finalmente fue encontrado por Johann Gottfried Galle en septiembre de 1846. Al igual que ocurrió con la órbita de Urano, sobre Neptuno se observaron ciertas perturbaciones de su órbita y la existencia del Planeta X (por la ‘x’ de incógnita) había sido predicha por Percival Lowell y William Pickering. Finalmente en febrero de 1930 el astrónomo Clyde William Tombaugh descubrió el que fue hasta 2006 el noveno planeta del sistema solar, Plutón. Para su descubrimiento utilizó un microscopio de parpadeo, con el cual comparó fotografías de una región del cielo que habían sido tomadas con varios días de diferencia.

Plutón fue hasta inicios del siglo XXI una incógnita y extrañeza respecto al resto de los planetas conocidos (cuerpos rocosos o gigantes gaseosos). Plutón era muy pequeño (dos tercios el tamaño de nuestra propia Luna); un mundo cuya densidad señalaba que era una combinación de hielo y roca; tenía una órbita inclinada (17°) con respecto al plano donde viaja el resto de los planetas, durante veinte años estaba más cerca del Sol que el propio Neptuno; su órbita era muy excéntrica (0,24) si se la compara con el resto que es casi circular. El tamaño de Plutón no lo pone como la causa real de las perturbaciones en la órbita de Neptuno. Plutón era muy pequeño para generar algún efecto apreciable en el gigante gaseoso; los problemas con Neptuno se debían realmente a no tener suficiente mediciones del último planeta gaseoso.

Para los años 60 se predijo la existencia de una zona de escombros similar al cinturón de asteroides (entre Marte y Júpiter), pero este ubicado fuera de la órbita de Neptuno y no de roca, sino de hielo, explicado el origen de muchos de los cometas. El cinturón de Kuiper recibe su nombre en honor a Gerard Kuiper, que predijo su existencia en los años 1960, unos treinta años antes de las primeras observaciones de estos cuerpos. Para 1992 se descubren los primeros cuerpos tras Neptuno, después de Plutón. 1992 QB1 fue el primero de una gran lista de cuerpos, inicialmente con tamaños entre 100 y 500 km de diámetro; hubo que esperar al 2000 con Varuna (785 km), 2001 con Ixión (730 km), 2002 con Quaoar (890 km); 2003 con Sedna (1700 km), Haumea (1150 km), Eris (2340 km) y Makemake (1420 km), 2004 con Orco (900 km) y Salacia (930 km); para que Plutón finalmente se encontrara con su verdadera familia. Todos estos grandes mundos son de hielo y roca, están inclinados y tienen gran excentricidad y se les conoce con el nombre de Plutoides, planetas enanos similares a Plutón ubicados tras Neptuno.

Plutón tiene entre sus peculiaridades una relación de resonancia con Neptuno, por cada dos vueltas de Plutón, Neptuno a dado tres vueltas. A medida que se descubrían cuerpos en el cinturón de Kuiper se encontraba que uno de cada cuatro tenía relación de resonancia similar a la Plutón. A todos estos cuerpos se les llamó por el genérico de Plutinos. El nombre se refiere sólo a la resonancia orbital y no implica otras características físicas, sino que se inventó para describir los cuerpos más pequeños que Plutón (de ahí el diminutivo) con órbitas similares. La clase incluye el propio Plutón y sus lunas.

La teoría supone que al Neptuno emigrar al exterior del sistema solar expulsó y dispersó los restos que existían en ese exterior; durante este proceso, algunos de ellos fueron capturados en órbitas resonantes; siendo la resonancia 3:2 la más fuerte y más estable entre todas las resonancias y es la razón principal por la que contiene el mayor número de cuerpos.

Aunque la mayoría de plutinos tienen bajas inclinaciones orbitales, un número sustancial de ellos siguen órbitas similares a la de Plutón, con inclinaciones en el rango de 10° a 25 ° y excentricidades de entre 0,20 a 0,25; resultando que el perihelio de muchos entra en el interior de la órbita de Neptuno y afelio cerca del borde externo del cinturón de Kuiper, donde los objetos (Twotinos) tienen resonancia más inestable con Neptuno (2:1).

Entre los más grandes Plutinos tenemos a Plutón, señor del todo el grupo y dentro del propio cinturón de Kuiper. Le siguen Orco e Ixión. Por tradición se sugirió que los miembros de este grupo recibieran nombres de deidades infernales; pero por otro Huya recibió el nombre de una deidad atmosférica de los pueblos guajiros; aquí no valió lo que hicieron con Haumea, en versión opuesta. Por su parte Radamanto es un cuerpo pequeño que en su momento fue clasificado como un plutino, y por ello su nombre como uno de los jueces del infierno; pero mediciones más precisas finalmente lo descartaron del grupo. El número de plutinos actualmente ronda más del centenar; entre ellos seis cuerpos más a los citados superan los 400 km de diámetro y los hace candidatos probables a engrosar la lista de planetas enanos. Aún sin nombre, estos cuerpos esperan su turno al bate para que los astrólogos digan su influencia sobre los mortales en esta tierra.

Gráfica del tamaño (Diámetro) de los Plutinos mayores contra su distancia media al Sol y su ángulo de inclinación contra la eclíptica

Plutinos _ 02

Gráfica del Perihelio y Afelio de los Plutinos comparados con otros TNO (Objetos Trans Neptuno)

Plutinos _ 01

Cuadro 1° Comparativo de los principales Plutinos

Nombre Diámetro (km) Perihelio (UA) Afelio (UA) Periodo (Años) Fecha de Descub.
Plutón 2360 29,7 49,2 248 18 feb 1930
Radamanto 210 32,8 44,9 242 17 abr 1999
Huya 510 28,5 50,0 246 10 mar 2000
Ixión 730 29,8 49,2 248 22 may 2001
2001 QF298 420 35,3 43,7 248 19 ago 2001
2002 XV93 440 34,6 44,3 248 10 dic 2002
2003 AZ84 800 32,5 46,5 248 13 ene 2003
2003 UZ413 610 30,7 48,2 248 21 oct 2003
2003 VS2 670 36,4 42,9 250 14 nov 2003
Orco 800 30,4 48,0 245 17 feb 2004
2007 JH43 505 38,1 40,6 247 10 may 2007

Cuadro 2° Comparativo de los principales Plutinos

Nombre Nodo Ascendente [*] Posición del Perihelio [*] Excentric. de la órbita Inclinación de la órbita Fecha del Perihelio
Plutón 110° 223° 0,25 17,1 08 may 1989
Radamanto 10° 89° 0,16 12,8 25 ago 1948
Huya 169° 237° 0,27 15,5 20 feb 2015
Ixión 71° 11° 0,25 19,7 11 oct 2070
2001 QF298 164° 206° 0,11 22,3 11 feb 1910
2002 XV93 19° 211° 0,12 13,3 11 mar 2069
2003 AZ84 252° 267° 0,18 13,5 03 ago 2107
2003 UZ413 136° 283° 0,22 12,0 10 jun 1942
2003 VS2 303° 56° 0,08 14,8 23 jul 2004
Orco 268° 342° 0,23 20,6 24 mar 1897
2007 JH43 65° 64° 0,03 18,2 30 mar 1891

[*] Ambos ángulos referidos con el Sol como centro de referencia. Con respecto a la Tierra pueden presentarse variaciones de unos ±5° según la posición de la Tierra para el momento de ocurrencia del evento. Los ángulos se mide respecto al punto de Aries .

Desde el punto de vista astrológico los planetas visibles estuvieron vinculados a cualidades humanas tangibles. Júpiter representaba en orden y la justicia; Saturno con su paso más lento era la mente consciente, representado como un anciano, se le vinculaba a la experiencia y el juicio que da la edad por encima de las emociones, que eran más propia de los mundos más cercanos (Mercurio, Venus, Marte, Luna y Sol).

Cuando aparecieron Urano, Neptuno y Plutón, fuera de la vista ordinaria, sus influencias se vincularon a aspectos del alma; de la imaginación, de la creación artística, de las creencias en el más allá; lo que no podía ser explicado por la mente consciente, era influenciado por esos mundos; que por su lento andar no afectaban al individuo, sino a las sociedades.

Tras encontrar a su verdadera familia, Plutón se renueva, no solo astronómicamente, sino astrológicamente. En principio Plutón, no sólo por el nombre, sino por los hechos presentes al ser descubierto, se le vinculó con la renovación y el cambio; y para ello se produce la destrucción de lo viejo para el nacimiento de lo nuevo. Así mientras los mundos de roca nos atan a las emociones, los gigantes gaseosos a la mente; Júpiter y Saturno a la mente consciente; mientras que Urano y Neptuno al inconsciente. Los cuerpos tras Neptuno se vinculan al alma y al espíritu.

Los pequeños mundos entre y más allá de los gigantes gaseosos señalan a la dualidad; los Centauros tratan de unir los distintos aspectos de la mente (consciente e inconsciente), los Twotinos ubicados en el extremo exterior del cinturón de Kuiper (resonancia 1:2) nos muestran que existen aspectos no se pueden nunca dar juntos.

Entre ellos los Plutinos son convierten en ese el primer muro de contención que hay que vencer antes de ir a la liberación del espíritu; son los que empiezan a separar la mente del alma misma. Por ello son la barrera primera, son los jueces que nos juzgan; ellos son como los dioses del libro de los muertos egipcio; pesan las acciones en vida y juzgan el alma del difunto. A continuación se expone la influencia de esos mundos más brillantes entre los Plutinos, que son los guardias de la primera puerta para el avance del alma en su crecimiento.

Cuadro 3° Comparativo de los principales Plutinos

Nombre Influencia principal
Plutón Nos centra en lo que es importante, para avanzar se deben tener metas claras, nos obliga a cambiar, aunque sigamos atados a lo conocido y ante la incertidumbre por el futuro, nos da el impulso que hace falta para avanzar o terminar de caer finalmente para luego podernos levantar.
Radamanto Busca la verdad escondida tras los actos observados. Enredos e intrigas rodean las verdades que quieren salir; falta saber si estamos preparados para descubrirlas y aceptarlas.
Huya Huya no es un demonio como sus hermanos, sino un ángel que ha descendido al submundo y nos muestra los ciclos que repetimos en la vida una y otra vez, sin romper el circulo vicioso que nos ata desde siempre.
Ixión Es el karma, nos que muestra los pecados que arrastramos y que nos limitan. La transformación que requerimos parte de entender quien somos realmente y aceptarnos como tal, con nuestros defectos y virtudes.
2001 QF298 Nuestra realidad se voltea, lo que creímos cierto y estable ya no existe. Esta nueva realidad exige que uno la acepte con todas las responsabilidades que conlleva; pero sin perder el quien somos realmente.
2002 XV93 Los errores del pasado regresan para cobrar su cuota; ello puede poner nuestro mundo de cabeza, la falta de decisión en atacar el viejo problema puede provocar que el mismo crezca sin medida.
2003 AZ84 Todo lo que has deseado parece llegar a cumplirse, pero pronto un incidente fortuito te hará evaluar todo lo que creías era la felicidad, y no estarás seguro de si es el camino escogido es la decisión correcta tanto anhelada.
2003 UZ413 Has cometido un error y este a cambiado tu vida de golpe; quieres por todos los medios volver atrás y hacer que nunca ocurrió; pero para avanzar debes reconocer el pecado y pagar las consecuencias que ha provocado.
2003 VS2 Para salvar algo hay que unir fuerzas con los amigos y los rivales; si no se logra la unión es posible que todos pierdan aquello por lo que todos luchan y se han peleado.
Orco Nos muestra las cosas externas que afectan nuestro avance de conciencia. Algo no quiere cambiar, pese a todos los intentos, finalmente la perseverancia permite abrir una puerta que no se esperaba y por ella avanzar.
2007 JH43 Para avanzar debemos retroceder a los inicios del camino; a la infancia y la juventud. Para entender el problema presente no hay nada mejor que buscar el origen y descubrir lo que aún nos ata inconscientemente al pasado.

Blancanieves (2007 OR10), el planeta del activismo

Es julio de 2007 y el grupo del Instituto de tecnología de California de Michael E. Brown se prepara para sumar un nuevo descubrimiento a su larga lista de planetas enanos; el honor de tal hecho correspondió al estudiante de tesis doctoral Meg Schwamb. Su descubrimiento fue anunciado en enero 2009 y era el séptimo mundo enano después de: Quaoar en 2002, Sedna en 2003, Orco/Orcus, en 2004, Haumea (aún en disputa), Makemake y Eris en 2005, todos descubiertos por el grupo californiano.

Inicialmente el nuevo cuerpo fue apodado por el grupo con el sobrenombre de Snow-White (Blancanieves) ya que las primeras mediciones lo mostraban como uno de los cuerpos más brillantes observados y el estudiante había supuesto erróneamente que se trataba de un cuerpo helado que se había desprendido de otro planeta llamado Haumea. Sin embargo, las observaciones posteriores revelaron que Blancanieves es en realidad uno más de los objetos rojos que pululan por esa zona del sistema solar (bien podríamos llamarlo Caperucita si vamos al caso). (225088) 2007 OR10 es actualmente el mayor objeto conocido del Sistema Solar sin nombre oficial.

A partir de entonces, los expertos estudiaron a 2007 OR10 con el fin de explicar el por qué del color rojo en su espectro, a pesar de estar cubierto de hielo de agua que es ‘casi siempre blanca‘, y la solución la hallaron en otro planeta enano, Quaoar, descubierto en 2002. Quaoar es ligeramente menor que Blancanieves, pero lo suficientemente grande como para haber tenido una atmósfera y una superficie cubierta de volcanes que arrojaron un hielo derretido, que luego se congeló a medida que fluía sobre la superficie. Los científicos sabía que por su tamaño en Quaoar no podían retener para siempre compuestos volátiles como el metano, monóxido de carbono o nitrógeno. De este modo, se sabe que miles de millones de años después de haberse formado, el planeta empezó a perder su atmósfera en el espacio y actualmente lo único que queda es algo de metano que lo enrojece ante los espectrómetros.

Blancanieves tuvo un origen similar al de Quaoar y el color rojo del hielo se debe al metano aún presente congelado en la superficie, que por el tamaño del 2007 OR10, que es de unos 1200 km de diámetro, la mitad de Plutón, lo ubican de quinto o sexto entre los planetas enanos tras Neptuno, superado sólo por Plutón, Eris, Makemake, Haumea y compite con Sedna en el quinto puesto. Es ese mayor tamaño lo que le ha permitido retener más tiempo su helada superficie de metano, que al ser afectada por la radiación solar le da su color rojo. Si bien 2007 OR10 se acerca más al Sol que Quaoar, dada su órbita excéntrica (e = 0,50) y por lo tanto calienta lo suficientemente para crear una atmósfera de metano que debe evaporarse, su masa más grande retiene gran parte de esa atmósfera que se vuelve a congelar al volver al afelio. La presencia de hielo de agua en la superficie de 2007 OR10 implica un breve período de criovulcanismo en su pasado lejano, similar a lo ocurrido en Quaoar y posiblemente en Haumea.

2007 OR10 llegó a su perihelio (33,6 UA) en torno al 1855; en la actualidad se ubica a 86,5 UA del Sol y alcanzara su afelio allá por el año 2130 llegando a las 100,8 UA, convirtiéndose junto a Sedna y Eris en el tercer objeto de gran tamaño conocido que recorre los cielos fuera del cinturón de Kuiper. Su órbita muestra una gran excentricidad (0,50) y una inclinación de 31°; esta última menor que la Eris (44°), Su periodo de traslación es de 551 años y tiene una resonancia 3 vueltas de 2007 OR10 contra 10 de Neptuno.

2007 OR10 tiene un perihelio ubicado en Virgo (astrológico) y afelio en Piscis (astrológico); dada la inclinación de la órbita respecto a la eclíptica, en su perihelio apunta a ese espacio entre la cabeza de la virgen y la constelación de la Copa (Crater). La copa fue lanzada a los cielos por Apolo, junto con el Cuervo (Corvus) y la hidra (serpiente – Hydra) cuando descubrió la mentira del cuervo. Aquí la Copa y la Serpiente pagaron inocentes la culpa de la mentira del Cuervo.

Para los chinos la constelación de la copa es conocida como el pájaro rojo del sur; representa al fuego, al sur y al verano; y es una de las cuatro criaturas mágicas junto con el tigre blanco (oeste, otoño y aire), el dragón azul (este, primavera y agua) y la tortuga (el norte, invierno y tierra) vigilan los cielos y marcan los puntos en los cielos donde transita la luna en esas estaciones. El pájaro rojo suele ser equiparado al fénix chino, pero se trata de seres distintos, algo emparentados. El sur para los chinos representa también al yang, el principio masculino, la actividad y la penetración; a diferencia del fénix chino que representa a la emperatriz y lo femenino; el pájaro rojo es un principio activo y promotor, algo que se ve reflejado en la naturaleza astrológica de 2007 OR10.

Por otra parte el afelio apunta a la cola del pez austral donde se amarra el lazo que lo une al pez boreal (el pez austral es la diosa Venus transformada). El eje principal de la cruz orbital de 2007 OR10 nos habla de culpa injusta y del escape, pero también habla del coraje para luchar por la vida propia y de los seres queridos; Venus escapa, pero lo hace pasa salvar a su hijo, Amor (Cupido), de la furia de Tifón, la copa se estrella en los cielos y se astilla, derrama su contenido y este se pierde, son las acciones que se desperdician, es la inocencia que permanece oculta, pero que como el agua derramada es visible para todos.

2007 OR10 representa a la injusticia que requiere ser eliminada; es un planeta que impulsa acciones y aunque en algún momento las fuerzas sobre él impongan la retirada, al final promoverá la igualdad social y los derechos humanos; donde la justicia venza a la injusticia; para lograrlo se conecta y apoya a los grupos que han sido marginados de una o otra forma. En su faceta oscura puede resultar distante, injusto, promover salidas fáciles que no darán resultados, usar a los otros para beneficio propio; incluso ser capaz de sacrificar a inocentes en causas inútiles o llegar a inmolarse como forma de llamar la atención sobre alguna causa. Su grifo es al alma que se desprende del circulo del espíritu y se expande progresivamente creciendo en espiral para envolverlo todo.

Ángeles y arcángeles (9) Regentes planetarios

En el punto anterior mencionamos la existencia de siete arcángeles, y señalamos que no existe un acuerdo en cuales son los nombres de estos (salvo por Miguel, Gabriel y Rafael); pero se dejó una pregunta pendiente: ¿por qué siete arcángeles?. La respuesta, aunque vinculada a los cielos, es bastante simple y terrenal, y muy poco ‘divina’. Para todas las religiones antiguas era importante el movimiento de los astros, las posiciones del Sol y la Luna marcaban el flujo de las estaciones, de cuando cultivar y cuando cosechar; así las luminarias más importantes de los cielos eran el Sol, que marcaba los días, y la Luna, que marcaba el paso de los meses. Pero hay otros astros que se mueven contra el fondo fijo de estrellas, estos son los planetas y para los antiguos sólo eran visibles cinco: Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno; si contamos hay siete luminarias que se mueven en los cielos, así de simple y sencillo; nada de buscar explicaciones complicadas, filosóficas, metafísicas o exotéricas.

La imagen que tenían los antiguos de estos cielos; y esto se remonta a un momento pre-científico, antes de las Leyes de Kepler y de Newton; era que los planetas astrológicos orbitaban la Tierra (modelo geocéntrico); era cada planeta ‘caminaba’ en una esfera que rodeaba la tierra, empezando por la Luna, seguido por Mercurio y Venus, el Sol, y luego los planetas exteriores: Marte, Júpiter y Saturno; a semejanza de una especie de juego de muñecas rusas, donde cada esfera envuelve a la otra, hasta alcanzar la esfera de las estrellas fijas.

De igual manera era evidente que las cosas siempre caen a la Tierra, debía haber algo en su centro que atraía todo y era lógico asumirlo como el centro del universo. Pero los objetos en los cielos no caían, el Sol, la Luna y los planetas daban vueltas alrededor de la Tierra, así mientras en la Tierra lo normal eran que las fuerzas halaban en la misma dirección de acción, dando movimientos lineales, en los cielos estos movimientos eran círculos perfectos.

Esta idea de esferas celestes envolviendo la Tierra se mantuvo desde el mundo antiguo (Modelo de Tolomeo) hasta final de la Edad Media, y lo podemos ver perfectamente reflejado en la Divina Comedia (1304 a 1314) de Dante Alighieri (1265-1321); claro que el autor fue un poco más lejos; ya se imaginaba un mundo redondo; la parte norte incluía al mundo conocido, esta esfera (la Tierra) encerraba dentro de sí al infierno, los círculos del infierno son como esferas (es realmente descrito como un cono invertido) por debajo de la Tierra que iban encerrando en su interior al Demonio en su centro, a semejanza de la Tierra, que era el centro de las esferas celestes. Si las esferas internas en su parte norte eran el infierno, la parte austral de estas esferas eran el Purgatorio (visto aquí como un monte que se va ascendiendo); para salir al punto más alto (en el otro extremo del mundo) y el más cercano a los cielos.

Con la revolución heliocéntrica iniciada por Nicolás Copérnico a fines del siglo XV; el matemático Johannes Kepler trató, poniendo al Sol como nuevo centro de las esferas cósmicas, de relacionar el radio de las ahora seis esferas (la Tierra reemplaza a Sol en posición y la Luna ya no cuenta porque no es un planeta sino un satélite de la Tierra); con los cinco sólidos pitagóricos, la idea era simple, el radio de la primera esfera (Mercurio) quedaba dentro de uno de los sólidos y el radio de la segunda esfera (Venus) por fuera del sólido; y así se seguía hasta alcanzar Saturno. Claro que fueron muchos los intentos, pero no hubo forma de encontrar esta relación y al final tuvo que iniciar desde cero, después de muchos años pedidos. Sus resultados finales mostraron que los planetas alrededor del Sol no siguen órbitas circulares, sino elípticas, ello acababa finalmente con esa idea esferas en los cielos. Con las leyes de Isaac Newton se explicaba el porque de ello; y los cometas que eran vistos como malos augurios, dado que como fantasmas podían atravesar esas antiguas esferas, ahora eran perfectamente explicados por la ciencia. Con Newton y la gravedad, los hecho de la Tierra y el Cielo ya no eran cosas distintas sino que los movían las mismas leyes físicas.

Pero nuestro problema no es demostrar la falsedad de esas esferas, sino explicar la relación entre los siete arcángeles y los siete cielos de la tradición judía; llevados a nueve en la Divina Comedia. Si entendemos que estos siete cielos se refieren a las órbitas de los siete planetas astrológicos (Sol, Lunas, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno) lo demás es simplemente un problema astrológico (no astronómico). Para las astrología antigua existen doce constelaciones (doce lunas o meses al año); a cada constelación se le asocia uno de estos siete planetas; cuando el Sol esta más alto en el cielo (hemisferio norte) estamos en pleno verano y pasa por la constelación de Leo; aquí Leo tiene por estrella asociada al Sol; por tradición si el Sol es el Rey de los astros, la Luna es la Reina y se sienta a su izquierda, esto es ocupa la posición de Cancer; el resto de los planetas se alterna a la derecha o a la izquierda y ocupan dos posiciones (constelaciones) dependiendo si son visibles o invisibles (a la izquierda o a derecha de los reyes del cielo); así tendríamos la siguiente relación.

Cielo Astro Constelación Regente
Shamayim Luna Cancer Gabriel
Raquia Mercurio Geminis – Virgo Rafael
Sagun o Shehaquim Venus Tauro – Libra Anael
Zebhul o Machonon Sol Leo Miguel
Machon o Ma’on Marte Aries – Escorpio Camael
Zebul o Makhon Júpiter Piscis – Sagitario Sachiel
Araboth Saturno Acuario – Capricornio Cassiel

Asumiendo como valida esta correspondencia y con algunas diferencias lingüísticas en los nombres podemos explicar la relación de estos ángeles con la posición y regencia planetaria (se aclara que si las diferentes fuentes no están de acuerdo en las identidades y nombres de los siete arcángeles; en la asociación de cada arcángel cada con uno de los tradicionales siete “cuerpos celestes” tampoco hay acuerdo sobre a qué arcángel le corresponde que astro).

La idea de esta entrada, al igual que las anteriores no se trata de negar el sistema de creencias, sino conocer a los distintos ángeles, así tenemos los siguientes en nuestra larga  lista de arcángeles:

Miguel, Gabriel y Rafael en los cielos

En primer lugar Miguel, que traduce “Quien como Dios” es lógico que le corresponda el Sol; si Dios es como el Sol que alumbra a los planetas y estos como los ángeles brillan por la luz del Sol; Miguel que es el más parecido a Dios debe corresponderle el Sol y es por ello el regente del cuarto cielo. Recordemos también que Miguel representa el elemento fuego, y que más brillante y ardiente que el Sol mismo. Algunos sin embargo ubican a Miguel en el séptimo cielo, ya que es la esfera más cercana a Dios.

Gabriel se le asigna la regencia del primer cielo, la esfera de la Luna; dos razones explican esto, la primera es recordando que si Miguel está la derecha de Dios, a la izquierda está Gabriel, esto es la posición de la Luna en los asientos (constelaciones) celestes. La segunda es que Gabriel rige las aguas y la Luna es el cuerpo celeste que más afecta las aguas, la Luna es la responsable de las mareas; así que la vinculación con este astro es casi obligada.

Rafael es el regente del segundo cielo, aquí se encuentra Mercurio; quien es el planeta más pequeño; y Rafael es el arcángel con la apariencia más joven. Pero Mercurio como dios de los antiguos romanos tenía algunas funciones importantes. La primera es que es el más veloz de los dioses y como mensajero de los dioses esta viajando constantemente entre el cielo y la tierra; algo visto en su movimiento en los cielos, que sube rápido para volver a bajar. Recordemos que nada, salvo el pensamiento, es más rápido que el viento; así Mercurio se le vincula con el elemento aire; el mismo elemento vinculado a Rafael. La segunda función de Mercurio era el guía que transportar las almas hasta las puertas del Hades, al estar Mercurio sumergiéndose en ese mundo inferior tantas y repetidas veces (desaparece por el horizonte visible); en la tradición judía Rafael es uno de los ángeles que guía las almas al Sheol (el infierno judío). Algunos ubican a Rafael en el cuarto cielo como regente del Sol.

Anael/Hanael (Alegría de Dios)

El tercer cielo se corresponde con Venus, y este astro estuvo vinculado a un ángel muy distinto: Luzbel (hoy Lucifer, un demonio); todas las descripciones lo ponen como el más hermoso de todos los ángeles, algo que concuerda perfectamente con la más bella y brillante estrella de los cielos; claro que tras su caída hubo que poner a otro en el puesto y hoy se asigna al ángel Anael, un ángel protegido de Miguel, quizás una forma de molestar al anterior en el puesto.

Por las razones señaladas antes es incluido como uno de los siete arcángeles; también conocido como Haniel, Hanael o Aniel, es un ángel de la tradición judía. Anael se asocia generalmente con el planeta Venus y la razón se vincula a su nombre. Anael/Hanael deriva de hana’ah que en hebreo traduce “alegría” o “placer”.

Lejos de las connotaciones eróticas, recordemos que Venus era la diosa romana del amor y la lujuria; Anael opera a semejanza a cupido, es el ángel del amor por excelencia. Se relaciona también a la salud, al romance, la fertilidad, la belleza, el placer y amistad. Este ángel suele ser invocado en asuntos amorosos: como un matrimonio, el nacimiento de un hijo, una ruptura sentimental, un romance, etc. Pero también se dice que rige las relaciones sociales entre los seres humanos como la amistad.

Como amor es también belleza, este ángel protege todos los asuntos de tipo artístico y placenteros como los espectáculos, las artes escénicas y el teatro, es por ello protector de los artistas, actores, actrices y músicos.

Anael es el protegido de Miguel, quien actúa como un padre para el joven ángel y algunos lo ven como un hijo o hija de Miguel, pero recordemos que todos los ángeles son emanaciones de Dios y no tienen sexo. Esta asociación se vincula en recordar que Venus (Anael) es la estrella que anuncia la llegada del Sol (Miguel) en la mañana siendo la última visible en la aurora; así como la primera visible en el crepúsculo.

Anael es representado como un chico de unos doce años, cuando aparece como Hanael sus vestiduras son violetas (color de la aurora y símbolo de la transmutación); y como Haniel es fulgor, fuego y verde tranquilizador (el crepúsculo que se pone en el valle fértil); es por lo general representado llevando una rosa roja, una lampara o sosteniendo una vara con punta de un cono de pino. Para pedir la ayuda del ángel se suele rezar empezando un martes de luna creciente, encender cada día una vela rosa y rezarle durante nueve días.

Camael/Samael (Ver a Dios)

Camael es conocido también como: Camiel, Camuel, Chamuel, Shemael, Khamael y Samael, entre otros nombres. Es un ángel en la mitología judeocristiana. Camael es uno de los ángeles más incomprendidos, rige sobre la violencia y la destrucción; en su aspecto más feroz se le asocia a Satanás, pero esta identificación es errónea ya que se trata de dos entidades distintas; y sus acciones son ordenes directas de Dios. Como regente del quinto cielo se le vincula a la severidad y es quien ejecuta el castigo de Dios.

Camael no es reconocido por la Iglesia Católica debido a la decisión del Vaticano de prohibir la veneración de los ángeles y no se menciona en la Biblia a Camael; quien es el ángel de la venganza que castiga a aquellos que están en contra de Dios. Camael es un guardián del cielo, es el jefe de los doce mil ángeles de fuego y destrucción y una vez fue visto como el dios de la guerra.

Camael es responsable de mantener en jaque al Leviatán, el monstruo del mal, que se tragará las almas de los pecadores en el Día del Juicio. Es representado como un guerrero vestido con una túnica roja; lleva armadura de placas de color verde, un casco de hierro y tiene grandes alas de color verde. Uno de los mayores roles de Camael es que se le pone como el patrón del Imperio Romano (a semejanza del dios Marte). Bajo estos aspecto la relación con el rojo Marte es evidente; Marte es el dios de la guerra y la destrucción de los romanos.

Camael en su forma benéfica es el ángel del amor divino y el ángel patrono de todos los que aman a Dios. Bajo este aspecto Camael personifica la justicia divina y protege a quienes no pueden protegerse. Da coraje y fuerza de sanación y le responde a la persona honesta. En la Cabala a Camael (Marte) se le ubica en una de las dos posiciones intermedias, esta tiene por nombre Gueburah en la posición izquierda, mientras la derecha recibe el nombre de Hesed (vinculada a Júpiter). Por su situación en el Árbol, Gueburah se encuentra a caballo entre las regiones superiores del Mundo de Deseos y las inferiores; así Camael es un administrador de las dos fuerzas (positivas y negativas) y esa dualidad se refleja en el ángel. En esta posición del recorrido del Árbol de la Vida la persona es como un adolescente, no quiere la compañía del padre (Júpiter) y quiere seguir solo su camino; y ello implica que como hombre y mujer que nos volvemos al crecer debemos aprender de nuestros propios errores y sobrevivir con los frutos de nuestro propio trabajo. Si las fuerzas positivas nos impulsan a crecer como ser independiente, las negativas se reflejan en la inexperiencia, la duda y el temor; y son esas fuerzas destructoras las que nos impide avanzar. Camael nos ayudará en los momentos de cambio en nuestras vidas cuando el miedo nos confunde, lo temores nos hagan dudar, tengamos que tomar decisiones y creamos que las puertas están cerradas, él prestará su ayuda y frenará nuestras dudas y detendrá nuestros miedos para así poder abrir la puerta de lo desconocido, para que veamos con claridad donde reside nuestra felicidad. Como militar y sanador, Camael es el patrón de militares y cirujanos, para reducir sus miedos a la hora de actuar.

Camael que traduce “ver a Dios” se le vincula con el ángel que detuvo el brazo de Abraham cuando estaba a punto de sacrificar a su hijo Isaac, el que lucho con Jacob, y en la tradición cristiana es uno de los ángeles que se apareció a Jesús en el huerto de Betsemani, el otro fue Gabriel; en todas estas situaciones los personajes de debatían ante la duda y sobre sus actos a futuros; en el caso de Jesús ambos ángeles son ángeles de la muerte, que era el destino que seguía a Jesús tras ser detenido por los soldados romanos en el huerto de los olivos.

En su forma de Samael (Severidad de Dios) tenemos el aspecto más oscuro de este ángel; la tradición talmúdica figura como un acusador, seductor y destructor, equiparable al papel de Satanás. En la tradición judía, Samael se dice que es el ángel de la muerte, por ello se le llama el ángel de la oscuridad, ya que en la oscuridad es invisible a los ojos de Jacob. Se lo identifica con el líder de las fuerzas que expulsó a Adán del Jardín del Edén. Camael fue el ángel de la guarda de Esaú (hijo de Isaac y hermano de Jacob); pero asociado o equiparado a un demonio se lo pone como el ángel que tentó a Eva bajo la forma de la serpiente, entonces la sedujo y la embarazó de Caín; aunque algunas fuentes identifican a Gadreel como el ángel realizó tales actos. A Samael se lo vincula con uno de los ángeles (demonios) que fornicó con Lilith cuando ella abandonó a Adán y se lo vincula como consorte de los ángeles de la prostitución sagrada que se ejercía en el cercano oriente y Babilonia (Eisheth Zenunim, Na’amah y Mahlat Agrat Bat). Aquí se le puede volver a comparar con Marte que se acuesta con Venus, la más liberada de las diosas romanas.

Es este aspecto demoníaco es el que hace pensar a muchos que Camael y Samael son dos entidades distintas (ángel y demonio); un leyenda en el judaísmo señala que Samael se llevó sus doce mil ángeles de sus ángeles para tratar de impedir que el Moisés recibiera la Torá en la mano de Dios; y por ello Moisés y/o Dios marcó su caída en desgracia. Es por eso que en algunas tradiciones Samael es uno de los personajes de alto rango del infierno. Otros señalan que el ángel vinculado a tales hechos lleva por nombre Kemuel o Qemuel y se puede tratar de un problema de homófonos.

Sachiel/Zadkiel (Justicia de Dios)

Sachiel también se le conoce como: Zadkiel, Zadakiel, Zidikiel, Zedekiel, Zedekul, Zadykiel, Zachariel, Zatquiel o Hesediel; es el ángel de la misericordia, la justicia, la libertad y la benevolencia. Es el ángel patrono de todos los que perdonan; ya que el perdón nos libera de odios, rencores, inseguridades y miedos. Siendo justos creamos un balance perfecto en nuestro interior ya no hay mas pensamientos y emociones que nos estanquen; encontrando nuestra verdad, reconociéndola, aceptándola y transmutando todo lo negativo.

Como tantos otros ángeles a Zadkiel se le señala como otro más de aquellos que le achacan haber impedido a Abraham de sacrificar a su hijo, Isaac. Y por eso aparece sosteniendo una daga y asociado con el color violeta, el color de la transmutación; por ello es también el ángel de la Magia y de la Alquimia. Zadkiel es uno de los dos abanderados (junto con Jofiel) que siguen directamente detrás de Michael como el arcángel jefe entra en la batalla contra la bestia.

En el misticismo judío y la magia ritual occidental, Zadkiel está asociado con el planeta Júpiter. La posición del ángel en el cuarto Sefirot, que corresponde a la misericordia, llamada aquí Sesed. Tiene (principalmente) dos significados: uno más legalista en sentido de cumplir aquello que fue acordado o dar al otro aquello que le es debido según lo previamente acordado; un segundo sentido, más intuitivo y espiritual, asume el significado de acto gratuito y espontáneo de bondad y amor. Júpiter para los romanos es el padre de los dioses, y representa el orden y la ley; vemos en esta relación con la cábala que Zadkiel es un ángel vinculado a la justicia. Si con Casiel (Marte) tenemos al joven que desea ir y aprender por si mismo, con Zadkiel tenemos a la experiencia que indica que es correcto y que está mal, es por ello también el ángel de la memoria, del recuerdo y de las tradiciones.

Zadkiel tiene relación con el dios Sydyk, Sydek o Sedek; que era el nombre de una deidad fenicia y que los griegos llamaron Dikaion o Dike (Justicia); y se relaciona con las deidades asirio-babilónica llamadas Kittu y Misharu; otra asociación es con Saduq un dios ugarítico vinculado a la justicia y que entre los judíos se denomino Tzedek. Es evidente que como muchas culturas se fusionaron en la región, dioses de unos se transformaron en ángeles o demonios en la cultura judía; ya que para este pueblo Dios es uno.

Casiel/Cassiel (Velocidad de Dios)

Casiel o Cassiel, en hebreo se le conoce como Kafziel o Tzafkiel (Conocer a Dios); es un ángel de la mitología judeocristiana, sobre todo de la Cábala. Se le representa como un hombre viejo; se le asocia con la carta de ‘El Ermitaño’ en el Tarot, sosteniendo un farol, una guadaña y un reloj de arena. Esta imagen es vinculante con Saturno, ya que su lento movimiento en los cielos lo hace ver a los ojos humanos como un anciano. Saturno preside el tiempo y las estaciones; el reloj de arena es la imagen de este dios, así como la guadaña, indicando que se trata de un ángel de la muerte; y se dice que presidirá la muerte de los reyes. Este en el ángel de la soledad y las lágrimas, ya que Saturno representa la última etapa de nuestras vidas, la vejez, donde poco a poco nos vamos quedando solos, mientras nuestros conocidos y compañeros se van yendo de este mundo. Cassiel es un ángel poderoso su guadaña no sólo lo señala como un ángel de la muerte, sino también como un ángel de la destrucción, en algunas representaciones aparece montado sobre un dragón, indicando su poder letal; la muerte de los reyes también implica la caída de reinos e imperios; es así un ángel de la renovación que opera a un nivel más macro que micro; más global que individual.

A diferencia de otros ángeles, Cassiel es simplemente un observador, dando testimonio de todos los acontecimientos que se desarrollan dentro de nuestro universo, o en la creación de Dios. Se dice que Cassiel tiene prohibido interferir en cualquiera de los eventos de lo que es testigo. A diferencia de los otros ángeles, Cassiel sigue siendo fiel a los mandamientos de Dios y no se mezcla con los mortales. Como guardián del umbral entre este mundo y el siguiente, el séptimo cielo es la puerta al más santo de todos los cielos, ya que tras estas puertas se alberga el Trono de Gloria de Dios y por ello Cassiel permanece lejos de la interacción con los niveles inferiores o individuales y trabaja a niveles más macros o globales.

Cassiel aparece poco en los mitos antiguos, en parte por su propia naturaleza de no intervención; sin embargo nuevos movimiento, la literatura moderna y series de televisión han empezado a cambiar esa visión. Los grupos de la Nueva Era (New Age) afirman que Cassiel es un ángel de fuego, y que disfruta mucho la compañía de los humanos. Bajo esta representación mucha ficción moderna lo señala como un ángel que se disfraza de hombre para poder entendernos; y encarnando en un ser humano trata descubrir la manera de vivir del mundo actual. Así Cassiel es el ángel del entendimiento, producto de la meditación. Y el conocimiento que brinda Saturno es un conocimiento frío y sin emociones; es sólo razón y lógica. Dentro del Árbol de la Vida, el Sefirot Biná es la chispa divina creativa, la inspiración; y se vincula a Saturno, Biná simboliza el entendimiento o sabiduría procesada, es decir es el proceso racional que se utiliza para lograr una idea plena. Cassiel es el ángel al que se le reza cuando hay falta equilibrio en la vida, o cuando te sientes totalmente abrumado por el estrés; para que nos de luz lógica en la oscuridad que nos abruma.

Bajo su aspecto de Kafziel se le conoce como el ángel de la comprensión y la compasión. Él ayuda a las personas aprender a amar a los demás con el amor incondicional que Dios tiene para ellos, resolver conflictos, a perdonar, y desarrollar la compasión que motiva a la gente para servir a otros en necesidad. Como Tzafkiel es a menudo llamado la Atalaya de Dios, porque se le representa a menudo de pie sobre las nubes celestiales, mirando por encima de ellas, lo que representa su papel de velar por las personas. En la astrología está relacionado con las aguas primordiales, la oscuridad y la  inercia. Tzafkiel también se le muestra sosteniendo un cáliz de oro en sus manos, que simboliza el agua del que fluye el conocimiento.

Uriel y Azrael en la reforma astrológica

Así tras la aparición de nuevos planetas, fue necesario asociarle ángeles regentes a cada uno; no hubo problema con Urano, a quien se le asoció por semejanza de nombre el ángel Uriel; a Plutón se le vinculó Azrael y Neptuno con algo de dificultad se le puso como regente Asariel, lo cual cambió muchos aspectos del ángel que presidía la vida de los mares.

Cielo Astro Constelación Regente
Shamayim Luna Cancer Gabriel
Raquia Mercurio Geminis – Virgo Rafael
Sagun o Shehaquim Venus Tauro – Libra Anael
Zebhul o Machonon Sol Leo Miguel
Machon oMa’on Marte Aries Camael
Zebul oMakhon Júpiter Sagitario Sachiel
Araboth Saturno Capricornio Casiel
Urano Acuario Uriel
Neptuno Piscis Asariel
Plutón Escorpio Azrael

Aquí uno podría preguntarse porque no aparecía Uriel entre los arcángeles regentes de los planetas conocidos en la antigüedad, y la respuesta es simple; Uriel es el arcángel de la Tierra, aunque tras el descubrimiento de Urano se le asoció a este planeta (por semejanza lingüística) y con la reestructuración astrológica se le vinculó a Acuario; pero eso ya es tratar de seguir actualizando un sistema de creencias (astrología) a los nuevos descubrimientos y donde las razones originales dejaron de tener sentido.

Si Uriel es un ángel vinculado a la Tierra, los terremotos y volcanes, con la visión futura y la aguda visión y Urano es el dios de la esfera celeste, y astrológicamente rige sobre la libertad, independencia y creatividad de espíritu. ¿Cómo pueden estar relacionados?, Uriel en los mitos es el ángel que con su trabajo arduo construyó el Edén y por tal obra fue elevado a arcángel y recompensado con una gran memoria. Así Uriel y Urano se vinculan con la libertad y el arte de la creación; el deseo de superar las expectativas y la visión del futuro.

Azrael no estaba presente en esta disposición celeste inicial, pero como ángel de la muerte al ser descubierto Plutón (el dios que rige los infiernos y los muertos) se asocia a Azrael con este astro y modernamente con la constelación de Escorpio.

Asariel (Ayuda de Dios)

Neptuno fue un mayor problema en encontrar el ángel regente, finalmente se le asoció el ángel Asariel, también llamado Azariel o Arariel. En la tradición rabínica es el ángel que se hace cargo de los mares, pero sobre todo de la vida que estos albergan. Los pescadores lo invocan para tener pesca favorable y abundante. Asariel alimenta la vida de los mares y las aguas; así como Uriel es el responsable de la vida sobre la tierra y el aire.

Neptuno en astrología se le asoció el signo de Piscis; Asariel cumplía con la imagen del Neptuno como dios romano de las aguas y con el signo que se presenta con los peces. Neptuno en los cielos fue conocido como el místico, su descubrimiento se vinculó a la aparición en creencias ocultistas; por ello Asariel se vincula a la espiritualidad, la vida interior, los sueños y a creer en la intuición; protege la clarividencia y a los médium.

Asariel es el ángel de la fe y la esperanza. Sostiene la esperanza en la Tierra, cuando las pruebas de la vida nos oprimen, nos brinda refugio en tiempos de conflicto y crisis. Te da la certeza que Dios está contigo en las buenas y en las malas. Asariel es invocado también para curar la estupidez. Para invocarlo se le reza el cuarto día después de la luna llena, a una copa de agua de mar mezclada con agua de río sobre un plato cubierto de arena.