Los números – Naturaleza, alegorías y más (Tercera Parte)

Los números triples

Son números triples aquellos formados por tres dígitos, dentro de ellos los llamados números maestros (aquellos que repiten un mismo dígito) son un grupo de singular importancia, porque su vibración es superior al repetirse los números, así sí un dígito cualquiera tiene cierta vibración, al sumarse otro igual a su lado su vibración aumenta y al sumarse un tercero su vibración alcanza un nivel superior.

El cien, el número de la abundancia

El cien (100) es un número que siempre ha representado la abundancia a través de la expresión cientos, por lo tanto, es un número que representa la grandeza y las grandes cantidades.

Prácticamente todas las monedas del mundo se dividen entre 100. El euro son 100 céntimos, la libra son 100 peniques y el dólar son 100 centavos.

En la Biblia el hijo de Abraham nace cuando su padre tiene 100 años y su mujer no es ya fértil, algo que hace pensar que lo imposible es posible.

Un siglo vale cien años. La historia humana se mide en siglos.

Es la suma de los primeros nueve números primos (2+3+5+7+11+13+17+19+23 = 100)

 
El ciento uno, el número del arcángel Miguel
  El ciento uno es el valor del nombre del arcángel Miguel en letras hebreas.

El arcángel Miguel es considerado en todas las tradiciones el jefe de los ejércitos de Dios.

Entre los judíos fue el protector del pueblo de Israel y las sinagogas; entre los cristianos es el protector de la iglesia, y entre los musulmanes es el ángel que entrega las bendiciones.

El ciento uno (101) es visto en mercado como una forma de insinuar que se le da algo más de lo que se tiene previsto (el 100 que es lo abundante); así hay muchos libros que empiezan con: 101 formas de…, o 101 problemas resueltos de…

El ciento cuatro, el número de años del siglo azteca
El ciento cuatro (13×8 = 104) representa un «siglo» entre los aztecas, y obedece a una relación en que cada ocho años terrestres (8×365,25 = 2922) y 13 años en Venus (13×224,7 = 2921) han transcurrido (casi) la misma cantidad de días.

Para completar se tiene que en esos 104 años terrestres han habido casi 100 ciclos lunares (2922/29,5 = 99), así cada 104 años los tres cuerpos celestes (Sol, Luna y Venus) están ubicados en la misma posición en los cielos.

El ciento ocho, el número sagrado del oriente
El ciento ocho aparece como número sagrado en varias culturas; entre los Rosacruces (occidente) es el producto del 9 terminal con el 12 cósmico, así es entre ellos conocido como el número de la consecución.

En matemáticas el 108 es el hiper-factorial del tres: (11x22x33=108); y como el 108 es un múltiplo del nueve, su reducción y la de sus múltiplos siempre dará nueve, por ejemplo: 3×108 = 324 = 3+2+4 = 9.

Hay 108 cuentas en los rosarios hinduistas, budistas y tibetanos; hay 108 deidades en India, 108 estrellas sagradas en China, 108 puntos de presión en las artes marciales, 108 fueron las reencarnaciones de Buda; 108 golpes a la campana se dan en el año nuevo japonés.

La distancia Sol-Tierra es 108 veces el diámetro del Sol, y la distancia Tierra-Luna es 108 veces el diámetro de la Luna, por eso se ven de iguales. (Realmente en el caso de la Luna es 110, si no los eclipses solares completos no durarían nada)

El ciento diez, el número de la eucaristía

El ciento diez es el producto de 10×11, el pecado y el reinicio; aparece como la cantidad de veces que Jesús fue empujado en su camino al calvario de la cruz; y 110 fueron (según algunas tradiciones) las heridas que provocaron la corona de espinas en su cabeza.

El 110 como producto de 22×5 tenemos a los 22 elementos (representados por cada una de las letras del alfabeto hebreo) y son cinco las grandes heridas de Jesús en la cruz (los clavos en las dos manos, los dos pies y la del costado); representa el resultado de una vida de santidad y virtud, terminando a veces en condiciones muy dolorosas, pero glorificación para el alma de la persona misma o para el alma de las personas como él.

El ciento once, el número del gran flujo
El uno es un número creador, del mismo emana fluye la creación, el once es salirse de lo establecido; el ciento once (111) representa la apertura de las puertas, nada se detiene ante el flujo de las energía; a diferencia de su predecesor (el 11) y el 111 suele ser considerado una cantidad positiva, ya que su suma 1+1+1=3 lo vincula con lo sagrado.
El ciento veinte, la edad máxima de la vida humana

120 es según la Biblia la máxima edad que alcanzara el hombre en su vida (Génesis 6:3) y se ve como un castigo después del Diluvio. Es también la edad que vivió Moisés.

Todos los Patriarcas anteriores a Noe llegaron, según las santas escrituras, a vivir casi mil años, no llegaron a más de mil, como los reyes de los relatos sumerios ya que Adan había pecado. Una explicación moderna es que los antiguos contaban los meses lunares en vez de años solares; eso le daría a Matusalén, por ejemplo, una edad real de 969/12,4 = 78 años cuando murió.

Ciento veinte grados es el resultado de dividir la circunferencia (360°) en tres partes iguales, así cada parte del circulo celeste representa a cada una de las tres personas de la trinidad, representado principalmente el poder de Cristo Rey.

En matemáticas 120 es el valor del factorial de cinco: 1x2x3x4x5 = 120.

Es el más pequeño de los números triperfectos, la cantidad es igual a la suma de todos sus divisores entre tres: (1+2+3+4+5+6+8+10+ 12+15+20+24+30+40 +60+120)/3 = 120

En la Gran Sinagoga, con Esdras como el líder, un grupo de 120 ancianos judíos lideraron el esfuerzo de recopilar y editar los escritos que se convertirían en lo que llamamos el Antiguo Testamento. (24 libros en la tradición judía, 39 en la protestante, 46 en la católica y 51 en la ortodoxa, cada quien los divide como quiere, y pone o quita según su criterio propio).

El ciento veinte tres, otro número para la trinidad

Ciento veinte tres representa en sus componentes: 1+2+3 nuevamente a la trinidad, son respectivamente el padre, la madre y el hijo; o para efectos de la Iglesia, son el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Ciento veinte tres era la edad que alcanzó Aarón, el hermano mayor de Moisés; quien para los efectos fue el primer Sumo Sacerdote del pueblo de Israel.

El ciento veinte seis, el número de la mentira del diablo

Ciento veinte seis se asocia al engaño y la mentira del Diablo, ya que en gematria el nombre de Dios en letras latinas es: YHVH, vale: 25+8+22+8 = 63; luego el diablo que quiere duplicar a Dios es: 2×63 = 126.

Ciento veinte seis es entre los judíos un número de buena fortuna; se dice «siete veces vivo’ (7×18 = 126)», ya que la palabra vivo en hebreo esta formada por dos letras cuyo valor suma 18.

El ciento cuarenta y cuatro, el número de la estabilidad
El 144 es el cuadrado de la docena (12×12=144). Si el 12 representa el orden cósmico, su cuadrado considerado el número de la estabilidad y la perfección divina; así el muro de la ciudad celestial que es descrita en el Apocalipsis mide 144 codos (casi 72 metros de alto).
El ciento cincuenta y tres, el número del pueblo elegido

La Iglesia Católica lo considera un número asociado a la totalidad del pueblo elegido, ya que ciento cincuenta y tres personas fueron convertidas en Tebas durante la predicación de los apóstoles después de la Ascensión de Cristo.

En matemáticas el ciento cincuenta y tres es igual a la suma del los números del 1 al 17.

El ciento cincuenta y tres es también el número de peces que capturaron los apóstoles tras las muerte de Jesús; y es la cantidad de veces que se repite la oración del Ave María en el rosario.

De las 18 de apariciones de la Virgen en Lourdes, 17 transcurrieron en un periodo de 153 días desde la segunda a la ultima; igual periodo de días ocurrieron en sus seis apariciones en Fátima

El ciento ochenta, el número del gran viraje
Se dice que hay un cambio de rumbo de 180° cuando hay un giro de opinión, plan o decisión contrario a la idea original.

Un giro de 180° en el movimiento equivale a regresarse por donde se vino.

La suma de los ángulos internos de cualquier triángulo vale 180°

El doscientos, el número de las parejas separadas

El 200 marca el inicio de una nueva centena. El dos es la hospitalidad, el afecto y la unión de la pareja; aquí magnificado cien veces denota expansión, separación, diferencias; son las parejas disparejas.

De acuerdo al libro de Enoc, doscientos ángeles bajaron a la tierra y se acostaron con 200 hijas de los hombres, fruto de esta relación nacieron los gigantes bíblicos, quienes luego esclavizaron a los hombres.

El doscientos veintidós, el número de las disputas
El 2 representa la dualidad y lo femenino; el 22 potencia lo femenino; el 222 representa una nueva multiplicación de esta cualidad, es por ello que se asocia la fecunda madre tierra, y entre los cristianos es el templo (iglesia) en que se apoya la fe.

En su aspecto negativo el 222 se vincula a los conflictos y las disputas; los opuestos (la dualidad, el dos) es llevado a un punto donde no hay acuerdos entre los extremos.

El trescientos, el número de la lucha por la libertad

El 300 es el inicio de la tercera centena, el tres se asocia a la trinidad y a lo divino. Aparece citado como cantidad donde se marcan limites, de espacio o tiempo; así: trescientos codos media el arca de Noé; trescientos serán el total de Papas en la iglesia católica antes de la segunda llegada de Cristo; trescientos días duró el embarazo de Buda.El 300 es la suma de dos números primos gemelos: (149+151)

300 aparece como el número de guerreros que acompañaron al juez israelita Gedeón contra los medianitas; al rey israelí Saul contra los soldados de Goliat, y el número los guerreros espartanos que resistieron al millón de invasores persas durante la batalla de las Termópilas.

El trescientos treinta y tres, otro número de la santísima trinidad
El tres es la Trinidad, colocado tres veces (número maestro) indica que la vibración que emana la Trinidad permite conectar con toda la sabiduría del Universo; por ello el trescientos treinta y tres (333) también se usa para representar a la Santísima Trinidad, al Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Entre los movimientos esotéricos occidentales modernos se asocia el 333 al demonio Choronzon; demonio de la dispersión, del desierto, y habitante del abismo vacío; quien es el último obstáculo entre el adepto y la iluminación. Choronzon es un siervo de Babalon (la mujer escarlata que en el Apocalipsis es descrita como la madre de todas las abominaciones).

El trescientos cincuenta y cuatro, el número de días del año lunar
En los antiguos pueblos se median los años contando doces meses, pero estos se median con el paso entre lunas, por desgracia entre luna llena y luna llena hay 29,5 días aproximadamente, eso da al multiplicar por 12 lunas al año unos 354 días, esto es que sobran 11 día cada año; así para unificar los ciclos solares y lunares, lo normal es que cada ocho años lunares se agreguen intercalados unos tres meses para corresponder la Luna y el Sol con las estaciones anuales.
El trescientos sesenta, el número de la visión global.
El trescientos sesenta (360) es el número de grados en una rotación completa, y quedar donde estaba. En el idioma coloquial traduce verlo todo alrededor.

360° = 6×60°; así la perfección y la base numérica sumeria quedaban unidos en los cielos; ya que en la cosmología sumeria, su año duraba 360 días; para estar en concordancia con los grados del circulo completo; la idea era que cada noche las estrellas fijas avanzaban un paso (un grado) en los cielos de la noche.

El trescientos sesenta y cinco, los días del año solar

El trescientos sesenta y cinco (365) es el número de días de un año; marca el ritmo de las estaciones con su paso lento y callado, por ello entre los hebreos es el número del silencio.

En el mito egipcio cuando la diosa Nut (la celeste) quedo embarazada de su hermano Geb (lo terrenal), el padre de ambos Ra (dios solar) la castigo a no poder dar a luz en ningún día del año. Thot (dios lunar) intervino creando un juego de cartas o un tipo de ajedrez, cada vez que gano a Ra agregó un día al año; pasando de 360 a 365; en cada uno de esos días nacieron: Osiris, Isis, Seth, Neftis y Horus (en una versión posterior Horus fue convertido en el primogénito de Isis y Osiris).

Cuatrocientos, el número de la fragilidad humana
En el siglo XII el escolástico Theobald de Langres asigno al 400 el significado de la fragilidad humana, ya que 400 es el cuadrado de 20, luego potencia la idea de resurrección y salvación, así para este monje medieval la vida humana es corta y poco puede contra el destino.El Sol es aproximadamente 400 veces mayor que la Luna, pero se encuentra a unas 400 veces más lejos, resultando de similar tamaño a los ojos humanos.
Cuatrocientos cuarenta y cuatro, el número de la presencia de Dios
El cuatro es la materia, repetido cuatro veces magnifica este significado; pero dado que su suma es 12, y por reducción 3, ambas cantidades vinculadas a lo divino; entonces se le pone al 444 como una representación de la presencia de Dios, y se asocia también a la protección y vigilancia de los ángeles.  
El cuatrocientos noventa y seis, el tercer número perfecto

El cuatrocientos noventa y seis es el tercero de los números perfectos. (1+2+4+8+16+31+62+ 124+248 = 496)

El número 496 es muy importante en la teoría de Cuerdas. En 1984 se comprobó que una de las condiciones necesarias para que esta teoría tuviese sentido, era que la dimensión (tamaño) del grupo de Gauge de la Teoría de cuerdas de Tipo I debía ser 496; y así que como 6 en la antigüedad y con el 28 en la edad media, el 496 parece responder hoy en la modernidad a un plan de Dios.

El quinientos, el número de años de vida del ave Fénix
Según los mitos el ave Fénix es una criatura fantástica que tras su nacimiento en Egipto volaba por Arabia hasta India y China; y al cumplir los 500 años regresaba al lugar de su nacimiento para poner un único huevo; y tras encubarlo por tres días el ave ardía hasta consumirse, surgiendo nuevamente del huevo colocado el ave en todo su esplendor. El mito cristiano señala que el Fénix fue la única ave que no consumió alimento del árbol de la vida, por ello se lo recompensó con la inmortalidad; es por ello símbolo, no sólo del fuego, sino de la inmortalidad misma.
El quinientos cincuenta y cinco, el número del Necronomicon
El 5 es el número de la magia, su repetición lleva a multiplicar este efecto, tanto es así que en gematria la palabra Necronomicon (un grimorio o libro de magia ficticio en la literatura fantástica moderna usado para invocar demonios) vale 555. Visto así el 555 se vincula a la magia negra, los cultos satánicos, brujería, etc.
El seiscientos, somos muchos para contar
El 600 entre los antiguos romanos significaba muchos, o una cantidad incontable; similar al 1001 de los pueblos árabes, o al 40 de los judíos.Inicialmente se hacia referencia al tamaño de una cohorte romana, (la original tenía 600 hombres) que luego se estandarizo a 5 centurias (5×100 = 500 hombres) y donde 10 cohortes formaban una legión romana (10 x 500 = 5000); pero estas cantidades variaban con el tiempo, la centuria más común solía tener 80 hombres, y una cohorte romana podía estar formada entre cinco a diez centurias (400 a 800 hombres).

Según la Biblia, Noé tenía 600 años cuando se inició el diluvio; y el Faraón persiguió a los hebreos guiados por Moisés con 600 carros de guerra.

El seiscientos sesenta y seis, el número de la bestia

Si bien el seis es el número de la perfección (primer número perfecto) entre los griegos, entre los judíos, al estar vinculado a los seis días que Dios trabajo para crear el mundo, pasa a representar justamente lo contrario, esto es que Dios (el 7), es lo único perfecto. El triplicado del seis (666) es en la tradición judía es por tanto un indicativo de la multiplicación de lo impuro; por ello Juan, el apóstol, lo usa para indicar en su libro de las Revelaciones como una señal de la bestia (el Anticristo).

En matemáticas el 666 es la suma de los primeros 36 números naturales. (1+2+3+…+35+36=666)

Pese al significado maligno dado en occidente, el China el 666 traduce ‘todo esta bien‘ y es usado en escaparates y letreros de neón.

 
El setecientos, el número de la resurrección
El ave fénix (escrito en griego) vale según la gematria 700; así esta cantidad, como la mítica ave, se asocia a la resurrección.Entre los chinos, el cuerpo humano dispone de 700 puntos de poder, puntos que son usado en la acupuntura para curar el cuerpo.

El 700 en curiosidades matemáticas es la suma de cuatro número primos consecutivos (167+173+179+181)

El setecientos setenta y siete, el número de Dios/Cristo
Por lo dicho antes, si el siete es la divinidad y el conocimiento entre los judíos, su triplicado (777) sólo eleva este valor y por tanto es el Dios mismo, y entre los cristianos representa a Cristo.
El ochocientos, el número de la liberación del Karma.
El ocho marca el casi final de un ciclo; aquí en la octava centena se le asocia con la liberación karmatica individual.En matemáticas 800 es igual al producto de 25 por 52, y también es la suma de cuatro números primos consecutivos (193+197+199+211).

El número de jeroglíficos usado por los antiguos egipcios rondaba los 800 caracteres.

El ochocientos ochenta y ocho, el fin de la mala suerte

El ocho es el último de los números pares de un dígito, se vincula a los logros alcanzados; su repetición se asocia al pronto final de un ciclo; así el 888 traduce que pronto una mala racha llegara a su fin.Como dato curioso en el Nuevo Testamento en griego, el nombre de Jesús, en griego, vale en gematria 888, y este nombre se repite en esta versión de la Biblia 888; por ello se asocia el número con Jesucristo, la resurrección y el bautismo.

888 como curiosidad matemática es también la suma de ocho números primos consecutivos: (97+101+103+107+109+113+127+131)

El novecientos, el número del hedonismo
El nueve es el final de los números de dígito; se vincula al final de un ciclo; en este caso es el inicio de la ultima centena. Es el cuadrado de 30 (900 = 30×30). El treinta se asocia a la auto-expresión y la intuición; su potencia eleva estos aspectos, así el 900 es el ascenso a un grado superior de conciencia y a la búsqueda del idealismo y de alcanzar los sueños.Como aspecto negativo se potencia el yo sobre los otros, se da prioridad a las emociones, al disfrute y las fiestas; a los placeres y el hedonismo.
El novecientos noventa y nueve, el número del fin del mundo
El novecientos noventa y nueve (999) es el más grande de los números triples; así como el nueve marca el final de los dígitos individuales y es la búsqueda de algo nuevo; el 999 es esa angustia elevada al superlativo; cada fin de milenio trae esa angustia de fin del mundo; se vivió en el 999 d.C. y hace poco en el 1999 d.C.; por ello es el número de los grandes cambios y del temor al mismo.

Los números milenarios

Sobre el 999 hay pocas cantidades a tomar en cuenta por su simbolismo y/o significado, se recuerda que en la notación romana el último numero identificado con una letra propia es el mil (M), era para esos tiempos el mayor valor identificado con un signo. La mayoría de estas cantidades mayores del mil sólo han adquirido mayor importancia en la modernidad y en la ciencia, dado que estos grandes números se usan para medir cosas fuera de la experiencia humana.

1000 (103) (el millar), el número de lo eterno

Decir que algo durara mil años traduce que va a durar para siempre; así el millar (1000) traduce lo que es eterno. Por ejemplo los nazis decían que el Tercer Reich duraría mil años, esto es que sería eterno.

El milenio vale un millar de años; o diez siglos; es una escala pocos usada; por ejemplo la era cristiana solo tiene dos milenios de existencia pero se prefiere hablar de dos mil años, se siente más grande; el homo-sapiens sólo tiene en el planeta unos treinta mil años y sus ancestros se remontan a unos doscientos mil años en el pasado.

1000 animales fueron ofrecidos al fuego en sacrifico por Salomón para pedir sabiduría a Dios.

1000 años sera atado el demonio en el inframundo tras ser vencido por Cristo.

1001 (Mil y uno), el número de lo infinito
El mil y uno (1001) nos llega de los pueblos árabes, quienes agregaron la unidad al mil, pasando lo eterno más uno a significar lo infinito (en forma poética); así : ‘los cuentos de la mil y una noche‘ traduce que son infinitos los cuentos.
6666, el número de demonios en las legiones que sirven a Satanás

Según los ocultistas modernos, las tropas de Satanás incluyen 6 legiones de 6666 demonios cada una.El 6666 se asocia al caos y lo negativo, si aparece en sueños, o en imágenes, se vincula con la presencia de problemas en la cercanía o en futuro inmediato.

Algunos ven al 6666 como el número de años entre la caida/salida de Adán del paraíso hasta la caída del Anticristo; durante ese tiempo el demonio y sus huestes abran rondando en la Tierra y corrompido a los hombres.

10000 (104) (diez mil), el número de la plenitud.
10 mil es el cuadrado de 100; multiplica al cien y es por ello considerado símbolo de la plenitud, la abundancia y la fertilidad.San Pablo y otros apósteles usaban esta cantidad muy frecuentemente en sus declaraciones para indicar lo incontable; por ejemplo: “prefiero hablar cinco palabras con entendimiento, para enseñar también a otros, que diez mil palabras en lengua incompresible” (1°Co14:19).

Hay diez mil versos en los veinte libros que escribió Zaratustra.

12000 (doce mil), el límite de lo divino

El doce como número de lo divino, multiplicado por mil (lo incontable) se traduce en un limite de medida para lo sagrado; así la ciudad Santa (la nueva Jerusalén) mide en sus tres dimensiones 12 mil estadios. (Nota: un estadio media 180 metros, así que esta ciudad mide 2160 km de lado; para dar idea es casi 1/6 el diámetro de la Tierra; o casi la distancia entre New York y Londres)

El doce mil aparece varias veces en el libro del Apocalipsis; entre ellas se dice que de cada una de las tribus de Israel serán salvadas 12 mil personas; es nuevamente un recurso poético para indicar la inmensidad del poder de Dios.

Doce mil pieles uso Zaratustra para escribir sus veinte libros.

25920, la duración del Gran Año Cósmico
El movimiento de la Tierra alrededor del Sol se da en tres formas; la rotación cada 24 horas, la traslación cada 365 días y la precesión de su eje cada 25920 años (el valor real del periodo de precesión de eje terrestre se ha medido en 25776 años). Esto es que la posición del polo Norte cambia con los siglos; hoy apunta la estrella Polar o Polaris en la Osa Menor, pero dentro de 12000 años apuntara a la estrella Vega en la constelación de la Lira.

Esto es que cada 72 años (aproximadamente) las estrellas fijas avanzan un grado en los cielos; así cada 2160 años avanzan los cielos un signo zodiacal; actualmente pasamos de Piscis a Acuario (se habla de la entrada en esta nueva era); y mientras Piscis hace referencia al cristianismo (el símbolo de Cristo era un pez), la nueva era promete una época de equilibrio entre opuestos (ciencia y religión van de la mano, por ejemplo).

Como dato curioso el hombre promedio hace 18 respiraciones por minuto, eso da 25920 al día.

100000 (105) (cien mil), otra medida de lo inmenso y lo abundante

Para los antiguos encontrar cosas que superan el millar era extraño; así que decir cien veces mil, era igual a decir una cantidad incontable.

La Biblia cita que los Israelitas conquistaron a los Agarenos (descendientes de Abraham y su esclava Agar) y en tomaron 100000 prisioneros. El rey israelita Acad acabó con 100000 soldados sirios, cuando estos atacaron Israel; y el rey de Moad entregó al rey Acab 100000 ovejas y 100000 carneros como tributo.

100000 monedas de oro dejó David a su hijo Salomon para que edificara el templo del Señor.

144000 (144 mil), la cantidad de salvados por el señor en el Apocalipsis
El Apocalipsis señala que de los descendientes de las 12 tribus de Israel serán salvados 12 mil por cada una, del sufrimiento que vendrá; ello da 144 mil personas que serán selladas sus frentes (similar a lo que hizo Moisés para salvar a los hebreos cuando vino el ángel de la muerte por todos los primogénitos). El número traduce que todos los elegidos (una cantidad incontable) están bajo la protección de Dios.

La Gran Piramide, según estimaciones, tiene 144 mil piedras.

150000 (150 mil km), la Unidad Astronómica (UA)

La distancia media entre el Sol y nuestro planeta, la Tierra, es de 149597870700 metros, o en forma redondeada 150 mil kilómetros. Esta cantidad es conocida como Unidad Astronómica (UA); y se usa para medir distancias dentro del sistema solar.

Así Mercurio se ubica a 0,4 UA; Venus a 0,7 UA; Marte a 1,5 UA; Júpiter esta a 5,2 UA, Saturno a 9,6 AU; Urano a 19,2 UA; Neptuno a 30,1 UA; la distancia media de Plutón es 39,3 UA; el viento solar llega tan lejos como 100 UA; la nave Voyager (la primera en explorar los planetas exteriores) que salió de la Tierra en 1977 se encuentra a 125 UA; la nube Oord, que es límite del sistema solar termina a las 75000 UA.

300000 (300 mil km/s), la velocidad de la luz
La luz viaja a la increíble velocidad de 299792458 m/s; más conocida como 300 mil kilómetros cada segundo. A esa velocidad se llega de la Tierra a la Luna en 1,3s; de la Tierra al Sol tardamos 8,3 minutos.

Para distancias mayores en el universo se suele medir en años luz, que es la distancia que la luz recorre en un año (9,5×1012 km); el sistema solar mide casi un año luz de ancho, la estrella más cercana está a 4,4 años luz; la Vía Láctea mide unos 100 mil años luz, la Galaxia de Andrómeda mide unos 240 mil años luz, y está a 70 mil años luz de nuestra galaxia; el grupo local de galaxias forma una esfera de unos 10 millones de años luz; el super-cumulo de Virgo, donde entra nuestro grupo local mide 200 millones de años luz, el universo observable se estima menor a 14000 millones de años luz.

1000000 (106) (el millón de años), la escala del tiempo en la geología

Un millón es decir mil veces mil (la raíz cuadrada del millón es el millar). No suele usarse en la antigüedad, salvo como una idea de lo incontable. Ejemplo “millares de millares le servían, y millones de millones asistían delante de él” (Daniel 7:10)

Un millón de años son cien siglos; o diez milenios; es una escala de tiempo que no entra dentro de la vida humana, que hoy casi se acerca al siglo; es usada modernamente para medir eventos en la vida de la Tierra como planeta.

Los primeros homininos se remontan a 4 millones de años; los dinosaurios se extinguieron hace 65 millones de años, la gran extinción ocurrió hace 250 millones de años; la vida pluricelular tiene al menos 550 millones de años; la vida surgió hace 2500 millones de años; y la Tierra como planeta es tan vieja como 4500 millones de años; y la edad del Universo se estima por debajo los 14000 millones de años.

Por encima del Millón

Por encima del millón en las mayoría de las lenguas europeas tenemos los mil millones o millardo (109); el billón (1012), los mil billones o billardo (1015), el trillón (1018), …, y se puede seguir nombrado; pero ingleses, portugueses y rusos usan una escala corta, donde después del millón vienen: el billón (109), el trillón (1012), el cuatrillón (1015)…; y es esta diferencia en como se cuenta lo que ha hecho que nadie se preocupe mucho por estos números y darles algún significado más allá del simple nombre.

Por supuesto se han inventado número más grandes, pero sólo presentamos uno de ellos, ya que cantidades mayores que esta, si bien han surgido en algunos cálculos que ningún mortal común entiende o son simples juegos de los matemáticos, y si hubiera que escribirlas en lápiz y papel su desarrollo no alcanzaría el tamaño del universo conocido, por lo cual no tienen mayor significado o uso que el simple nombre que llevan.

[Nota: cantidades como millardo, billardo, trillardo si bien se nombran, no se usan para leer una cantidad ya que no pueden ir seguidas de adjetivos numerales, similar a lo que ocurre con las centenas, decenas o las docenas ; esto es por ejemplo: 1350 es mil ciento cincuenta, no trece y media centenas, o ciento doce docenas]

10100 (el Googol), la duración del universo
El Googol es una cantidad moderna; nombrada por primera vez en 1938 por Milton Sirotta, un niño de nueve años, a quien su tío, el matemático estadounidense Edward Kasner, le pidió que diera un nombre para un número muy grande.

Aunque actualmente hay cantidades mucho mayores, el Googol ha entrado con fuerza para dar medida del universo conocido.

Se calcula que la masa visible de todo el universo ronda los 1080 (el número de Eddington); pero se estima que el tiempo que tardaría un agujero negro supermasivo en desintegrarse por la radiación de Hawking es del orden del Googol de años, para entonces ya no se incrementara la entropía (no hay más energía útil) y el universo entraría en una fase oscura o muerta donde no habría ningún tipo de interacción.

El Googol es aproximadamente igual a 70! (factorial de 70).

El número de combinaciones que se pueden hacer en una partida de ajedrez supera al Googol, con 10116 posibilidades.

El famoso Google inicialmente se iba a llamar Googol, para hacer referencia al tamaño de información que estaría disponible; pero o se equivocaron al transcribirlo, o lo cambiaron para evitar demandas por el nombre.

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