Otras diosas en el cinturón (1) Astrea, Hebe, Iris, Flora, Metis e Higia

Hasta 1845 sólo se habían descubierto cuatro asteroides (Ceres, Palas, Juno y Vesta), pero con el descubrimiento de (5) Astrea el 8 de diciembre de 1845, por Karl Ludwig Hencke se iniciaría una explosión de descubrimientos; en menos de 25 años se descubrirían más de cien asteroides; para el inicio del siglo XX, el número era superior a cuatrocientos cincuenta; para la mitad del siglo XX teníamos cuatro mil y para inicios del siglo XXI teníamos más de trece mil.

El descubrimiento de (5) Astrea fue de un astrónomo aficionado y empleado de la oficina de correos, Hencke estaba buscando (4) Vesta, cuando se topó con (5) Astrea. El rey de Prusia le concedió una pensión anual de 1200 marcos para el descubrimiento. (5) Astrea es un asteroide mediano (115 km), su composición es probablemente una mezcla de níquel-hierro con magnesio y silicatos de hierro. (5) Astrea es un cuerpo mediano, de unos 120 km de diámetro promedio; del tipo C; y su única relevancia realmente es ser el primero tras treinta ochos años, y luego de (5) Astrea muchos más lo siguieron.

En el mito Zeus se unió a su tía Temis; una titanesa que entre los romanos era llamada Iustitia (Justicia). Juntos tuvieron tres hijas: Dike/Dice (Justicia, llamada Astrea entre los romanos) Irene (Paz) y Eunomia (Ley). La idea tradicional es que Temis y Dike/Astrea son diosas de la justicia; y se las representa casi igual que es difícil distinguirlas; con los ojos vendados, una balanza levantada en la derecha y una espada en la izquierda; Temis se la representa cabalgando o acompañada por un león, para indicar que la justicia requiere la aplicación de la fuerza. En el mito se señala que Dike y sus hermanas apoyaron a Zeus/Júpiter en su lucha contra los titanes; Astrea (que traduce Estrellada o Relampagueante) sostenía los rayos de Zeus. En recompensa por su ayuda se le dio el permiso de seguir virgen (Astrea fue la única diosa virgen entre los titanes) y fue en recompensa colocada entre las estrellas, hoy constelación de Virgo, y la balanza que llevaba en sus manos es la constelación de Libra. El grifo de Astrea es una balanza, como diosa de la justicia; pero se usa más la imagen de un ancla invertido; icono propuesto por su propio descubridor. El uso del ancla invertida no esta claro; por un lado el ancla representa seguridad ante la tormenta; y entre los masones esa seguridad viene de tener conocimiento, comprensión y fe; para antiguos cristianos el ancla y el pez eran símbolos cristianos tan iguales a la cruz; para otros es una imagen muy estilizada de la balanza atravesada por la espada; y para algunos representa esperanza.

No había pasado ni un año cuando el 1 de julio de 1847 por Karl Ludwig Hencke descubre su segundo y último asteroide. El nombre propuesto por Carl Friedrich Gauss fue (6) Hebe; la diosa de la juventud. (6) Hebe tiene un tamaño medio de 185 km y en perihelio y oposición al Sol se muestra como uno de los cuerpos del cinturón más brillantes; ocupando el quinto lugar entre los más brillantes, después de Vesta, Ceres, Iris y Palas. Su brillo es producto de su composición de metal y silicio; siendo uno de los más densos asteroides. En 1977 tras una ocultación se detectó un satélite (no confirmado) que se le apodó Jebe (en referencia ‘Heebie Jeebies’ a una canción grabada por Louis Armstrong en 1926).

En el mito Hebe es la hija menor de Hera/Juno; la mayor era Ilitía (una diosa de los partos, función que comparte con su madre Hera y Artemisa, y cuyo equivalente romano fue la diosa Lucina —la que da la Luz—, pero también una ninfa llamada Egeria tenía igual función). El mito de Hebe es simple, como diosa de la juventud (Juventas entre los romanos) se limitaba a servir en las copas de los dioses la ambrosía (néctar que daba vida eterna a los dioses). Fue sustituida por el troyano Ganímedes en esas labores. Cuando Heracles/Hércules salva a Hera de ser violada por el gigante Porfirión, Hera le da al héroe, cuando ascendió al Olimpo tras su muerte, por esposa a la joven Hebe. Su grifo, una copa de vino, recuerda su función, la de servir las copas de ambrosía.

El 13 de agosto de 1847 el astrónomo británico John Russell Hind descubría el primero de sus diez asteroides. El septimo cuerpo fue descubierto a menos de una hora de ascensión recta tras (3) Juno y fue llamado por ello (7) Iris, la diosa mensajera de Hera/Juno. (7) Iris es el quinto en tamaño de los asteroides tipo S (compuesto de silicatos), con un diámetro medio de 200 km es superado en este grupo por (15) Eunomia, (3) Juno, (29) Anfitrite y (532) Herculina. Su superficie brillante convierte a (6) Iris en el cuarto objeto más brillante del cinturón de asteroides después de (4) Vesta, (1) Ceres y (2) Palas. La superficie tan brillante es probablemente resultado de una mezcla de metales de níquel-hierro y magnesio y hierro silicatos.

Iris en el mito era diosa del arco-iris, que viaja a le velocidad del viento y une los cielos y la tierra, o más bien el mar y el cielo, ya que los griegos observaban el arco-iris formarse en las costas. Así Iris era la diosa que llevaba agua a las nubes desde el mar. Sus hermanas eran las arpías (Aelo —viento tempestuoso—, Celeno —la nube oscura— y Ocípete —rápido vuelo—), diosas de los vientos de tormenta. Iris es hija de Taumante (un antiguo dios de la lluvia) y Electra (una ninfa u oceánida de las nubes). Aunque algunos la pone como una diosa virgen, es en otros mitos es una amada de Céfiro, y juntos tiene a Potos (la añoranza, llamado entre los romanos Ardor, la pasión), uno de los tres amores, los otros dos son: Eros (el amor, hijo de Ares y Afrodita o de Poros —dios de la abundancia— y Peina —daimona de la pobreza) y Himeros (el deseo, hijo de Eros y Afrodita), se incluyen entre los amores (Erotes) también a: Hedílogos (adulación, padre desconocidos, madre posiblemente Afrodita), Peito (persuasión, hija de Hermes y Afrodita), Anteros (odio/desamor, hijo de Ares y Afrodita), Himeneo (de las nupcias, hijo de Dioniso y Afrodita) y luego se incluyó a Ganímedes (el del amor homosexual). Iris tiene en otros mitos una hermana gemela llamada Arke (Arce), si Iris fue mensajera de los dioses, Arke lo fue de los titanes, Iris representa al primer arco-iris que se ve, Arke al segundo más débil y con los colores invertidos que se ve más lejos. Cuando los dioses vencen, Zeus arranca las alas iridiscentes de Arke y la envía al Tartaro con el resto de los Titanes. El icono de Iris es el arco-iris, que encierra a una estrella; el uso de la estrella sería luego muy común en todos los futuros grifos de los asteroides del cinturón.

El 18 de octubre de 1847 J. R. Hind descubre su segundo asteroide. John Herschel propuso para el mismo el nombre de (8) Flora, en honor la diosa latina de las flores y los jardines. (8) Flora tiene un tamaño pequeño de 136 km y uno de los brillos más grandes, ocupando el puesto once en brillo aparente, señalando su naturaleza metálica y de silicatos. Se supone que se trató de un cuerpo más grande (para permitir la formación de magma interna en sus origenes) y que fue destrozado por una colisión; formado una de las familias colisionales más grandes, cuyos miembros de ubican en la franja más interna del Cinturón de Asteroide, separados del resto del cinturón por el primero de Huecos de Kirkwood importante, el de resonancia 3:1, ubicado a 2,5 UA. (todos los miembros tiene radio medio entre 2,17 a 2,33 UA) y la familia Flora contiene el 5% de la masa de todo el Cinturón de Asteroides. Hoy (8) Flora contiene el 80% de la masa del grupo. Esta colisión se estima que tuvo lugar hace unos 200 millones de años; siendo el segundo miembro importante de la familia (43) Ariadna, con el 9% de la masa. La familia Flora es la responsable de casi el 40% de los meteoritos que caen a la Tierra.

Flora era la diosa romana de las flores y la primavera. En la versión griega se le conoce como Cloris (nombre dado luego al asteroide 410). Flora era compañera de Favonius (Céfiro), el suave viento del oeste, y fueron padres de Carpo (Fruto), la ninfa del otoño. Su icono es la imagen de un tallo de flor. Su culto era una festividad menor entre abril y mayo; mayor relevancia tuvo tras el renacimiento donde fue bellamente pintada en muchas obras de grandes pintores barrocos y neoclásicos.

El 25 de abril de 1848 el astrónomo Andrew Graham descubre el noveno asteroide; este astrónomo irlandés fue el primero y el único en más de 160 años en descubrir un asteroide en la tierra de los Leprechauns. No fue hasta que 7 de octubre de 2008 que otro astrónomo irlandés (este uno aficionado) Dave McDonald, descubrió a 2008 TM9. Dos nombres fueron sugeridos para este nuevo cuerpo, Metis y Tetis. Finalmente se optó por el primero, mientras que el segundo fue usado luego en el asteroide número 17. (9) Metis es uno de los más grandes asteroides del cinturón con 190 km en promedio y una composición de silicatos y metálicos de níquel-hierro de gran densidad hacen suponer que son los restos del núcleo de un protoplaneta mucho mayor (similar en tamaño a (4) Vesta) que perdió en la colisión casi el 90% de su masa original. Siendo (113) Amaltea un candidato probable de restos del manto primitivo del protoplaneta original, pero pese a los muchos intentos de encontrar miembros de esta familia colisional, (9) Metis sigue estando sola en espacio y sin encontrar los restos de su capa superficial.

Metis hace referencia a la diosa de la sabiduría y la prudencia; hija de los titanes Océano y Tetis. Metis enseñó a Zeus como preparar la poción para que Cronos vomitara a sus hijos; cuando estaba embarazada de Atenea el oráculo predijo que el siguiente hijo de Metis reinaría sobre todos los dioses y ante la amenaza Zeus simplemente devoró a la oceánida y Atenea termino su gestación dentro de su padre, para salir luego totalmente crecida desde su cabeza. El grifo de Metis es un ojo abierto coronado por una estrella. El ojo hace referencia al Ojo de Horus, antiguo símbolo de sabiduría y el poder de la visión, también el búho con sus grandes ojos significa lo mismo y es el ave sagrada de Atenea.

Platón en su obra ‘El Banquete‘ pone como hijo de la diosa de la Sabiduría (Metis) a Poros (Dios de la abundancia). La daimon Penia (Pobreza) se enamora de Poros, que en una borrachera, celebrando la llegada al Olimpo de Afrodita, se acuesta en el piso del patio. Peina pensando que era un igual a ella se acuesta con él y tienen un hijo, Eros (el amor). En esta versión Eros es igual que sus padres y como ninguno a la vez, como hijo de un dios ama lo bello (la sabiduría) pero como hijo de la pobreza es pobre, y vaga de puerta en puerta buscando lo que más ama. En este mito los dioses lo saben todo, los daimones al no conocer nada más, no les importa conocer más; pero Eros se ubica en punto medio, sabe que hay algo más (el conocimiento, la verdad, la belleza) y lo busca al igual que los filósofos, que se encuentran entre la ignorancia y el sabio.

El 12 de abril de 1849 el astrónomo italiano Annibale de Gasparis descubre al décimo asteroide, este es el primero de los nueve que descubrió. Fue nombrado Higía Borbonica (Hygieia Bourbon) en honor de la familia gobernante del Reino de Sicilia y Nápoles, donde estaba el observatorio. Al igual que con (1) Ceres el apellido fue pronto descartado y quedo simplemente (10) Higía. Su tamaño cercano a los 430 km lo ponen como el tercero en tamaño después de (4) Vesta y (2) Palas, teniendo una masa del 3% de todo el cinturón. Estos tres unidos a (1) Ceres combinan juntos el 50% de la masa del todo el anillo de asteroides. A pesar de su tamaño, es debido a su superficie oscura, compuesta principalmente de carbonatos (el mayor del Tipo C), y su baja densidad lo asemejan más a las lunas heladas de los gigantes gaseosos; así como su distancia en la parte externa del cinturón de asteroides lo hacen parecer muy débil cuando se observa desde la Tierra, de hecho su afelio marca los límites externos del Cinturón de Asteroides. (10) Higía ha sufrido los impactos de otros cuerpos y ha formado una familia colisional importante, en la cual (10) Higía contiene el 90% de la masa del grupo y entre las extrañezas que posee es que posee una de las rotaciones sobre si mismo más lentas (27,5 horas); cuando lo típico en un cuerpo de tamaño similar es menos de la mitad de ese tiempo. Su eje de inclinación en la rotación (que se especula retrograda) es de unos 60°.

Higía es en los mitos una hija del dios de la medicina Esculapio/Asclepio. Higía, de donde procede la palabra higiene, era entre los romanos Salus (Salud); era representada como una mujer con una serpiente enroscada en su cuerpo (y ese es su signo astrológico, aunque a veces se le pone el báculo de Esculapio). Higía tuvo varias hermanas: Yaso (diosa de la recuperación); Panasea (es el remedio que todo lo cura), Egle (la brillante, como la salud del sanado o el brillo de las monedas que se pagaron para ello); Aceso (diosa del proceso de curación) y Meditrina (Medicina); se unen al grupo el único varón, Telesforo (un enano que simboliza recuperación). La imagen de Higía entre los romanos fue asumida por una diosa celta-romana llamada Sirona, esposa del dios Belenus (equivalente al Sol/Helios celta) y que era señora de las aguas termales.

Astrea, Hebe, Iris, Flora, Metis e Higia en Astrología

A diferencia de Ceres, Palas, Juno y Vesta que representan cuatro aspectos claramente femeninos: madre, hija, esposa y hermana; el resto de los cuerpos del cinturón de asteroides no se le ha asociado ningún simbolismo astrológico; podemos, sin embargo, en consideración a los cuatro primeros cuerpos inferir que se vinculan a aspectos típicamente femeninos; así: Astrea (la mediadora), Hebe (la niña), Iris (la confidente), Flora (la floreciente), Metis (la prudente) e Higia (la enfermera); son ellas, y las demás que le siguen, esos detalles menores que hacen a cada mujer única.

Astrea representa a la justicia, el equilibrio, trata de dar a cada quien lo que le corresponde, interviene en disputas y peleas y media para lograr restablecer ese equilibrio perdido, en cualquier faceta (madre, hija, esposa, hermana) Astrea trata de encontrar la conciliación. En su aspecto negativo es la que genera discordia, siembra intrigas, deja de ser la brillante para convertirse en la oscura enredadora.

Hebe es la niña de los mandados, que no discute, ni protesta, obedece simplemente; para muchos la hija ideal. Pero a todos se les olvida que toda niña crece y en algún punto debe dejársela libre; de lo contrario la imagen se revierte en contestataria, rebelde, indisciplinada, en la hija que ningún padre puede controlar y entender.

Iris es la escucha, la que guarda o trasmite los secretos que le son confiados; la diligente que hace sus labores sin demora y sin distracciones. Es la secretaria eficiente, la que toma las notas y deja todo listo para su patrón o patrona. Pero Iris es también la que brilla, la de los colores, las imágenes de calma tras la tormenta; la podemos vincular al arte visual cinético o al cine. Iris en su aspecto negativo es la que riega chismes, la que oculta verdades importantes, la que enreda los compromisos y complica los acuerdos.

Flora es la floreciente; siempre con una nueva idea cada año, siempre optimista y esperanzada que cada año será mejor que el anterior; las flores son su lenguaje y la botánica su afición, sabe de hierbas y de remedios. Al igual que Iris, los colores son importantes, pero no en al arte del espectáculo, sino en los movimientos pictóricos. Flora es paciente, avanza sin prisas, pero es clara en sus ideas. Sus aspectos negativos son la inconstancia, la falta de motivación, cerrada a las ideas y propuestas, sus metas no son claras y no tiene orden para alcanzar lo que se le ocurra en su veleta mente.

Metis es la prudencia encarnada, la experiencia que da la vida y que devuelve con sanos consejos; pero el conocimiento es algo poco femenino, ya que el que conoce tiene poder, y el poder es un aspecto que los hombres consideran propio de ellos y no de las mujeres; por ello Metis debe ser prudente a la hora de divulgar sus secretos; ya que mostrar su inteligencia la puede poner en peligro ella misma y a los suyos. En su faceta negativa Metis es la torpe, la acelerada, que cree que se las come todas y que es mejor y más lista que los demás.

Higia es la salud, la higiene; se la vincula a las fuentes termales y los baños. Combina en si misma mucho de los aspectos positivos de las anteriores al igual que Metis es sabia y prudente, pero este conocimiento es más familiar, en remedios naturales y hierbas (como Flora), es confidente como Iris en escuchar los enfermos; trabaja sin protestar como Hebe; trata de buscar el equilibrio (como Astrea) pero el interno entre cuerpo y mente para restablecer la salud del enfermo. Higia es la que cuida a los enfermos, la enfermera que los atiende. Sus aspectos negativos son el descuido, el desorden y la suciedad.

Juno y Vesta, los planetas del matrimonio y el hogar

Cuando Heinrich Olbers descubrió (2) Palas en 1802, un año después del descubrimiento de (1) Ceres; propuso que los dos objetos eran los restos de un planeta destruido. Envió una carta con su propuesta al astrónomo inglés William Herschel, sugiriendo que una búsqueda cerca de las órbitas donde (1) Ceres y (2) Palas se cruzaban podría revelar más fragmentos. Estas intersecciones orbitales se encontraban en las constelaciones de Cetus y Virgo. El 01 de septiembre de 1804 por el astrónomo alemán Karl Ludwig Harding descubre al tercer asteroide, y se le bautiza con el nombre de la diosa Juno, esposa de Júpiter. Y Olbers que había comenzado su búsqueda en 1802, descubre el 29 de marzo 1807 un cuarto en la constelación de Virgo. Como Olbers ya tenía crédito por el descubrimiento de un ‘planeta’ [(2) Palas], se dio el honor de nombrar al nuevo descubrimiento al matemático alemán Carl Friedrich Gauss, cuyos cálculos orbitales habían permitido calcular la órbita del nuevo planeta [(1) Ceres] en el tiempo extraordinariamente corto de 10 horas. Gauss dio a este cuarto cuerpo el nombre de diosa virgen de la casa y hogar de los romanos, Vesta.

En su momento Ceres, Palas, Juno y Vesta fueron clasificados como planetas, y cada uno tenía su símbolo planetario propio. Para (3) Juno se reemplaza el circulo de Venus por una estrella de ocho puntas; representa la diadema de corona de la reina de los dioses romanos, o la gran cola del pavo real (animal totémico de la diosa) abierta en todo su esplendor. Para el icono de (4) Vesta el matemático Gauss propuso un altar encendido; este icono evoluciono del cuadrado con rayos (llamas) en su parte superior a uno más moderno propuesto en 1973 por Eleanor Bach, que es la V de Vesta con una onda superior para indicar el fuego, y es el icono con el que más se le reconoce.

Durante treinta y ocho años no se descubrió ningún otro cuerpo, pero al mejorar los telescopios, a partir de 1848 se dispararon los descubrimientos; y pronto se hizo claro que no se podían seguir inventando signos para cada nuevo mundo y seguirlos llamando planetas. No fue hasta los inicios de los setentas que una nueva concepción de la astrología y del feminismo ubicó a estos primeros cuatro mundos dentro de las cartas astrales. Las cuatro grandes diosas [Ceres, Palas, Juno y Vesta] representan cuatro aspectos de la mujer, que junto a Venus y la Luna reconfiguraron la imagen de la astrología tradicional.

Hoy (3) Juno es uno de los más grandes miembros del Cinturón de Asteroides, con sus 258 km en diámetro promedio ocupa actualmente el décimo lugar en tamaño entre los asteroides (después de que (1) Ceres fue elevado a la categoría de Planeta Enano) y tiene aproximadamente el 1 % de la masa del Cinturón de Asteroides. Aunque es uno de los asteroides más masivos, (3) Juno tiene sólo el 3% de la masa de (1) Ceres. El pequeño tamaño de (3) Juno y su forma irregular le impiden ser designado como un planeta enano ya que su tamaño y masa no le permiten generar una forma esferoide por equilibrio hidrostástico.

(3) Juno ocupa el segundo lugar entre los asteroides pedregosos (Tipo S: donde predominan minerales de silicio, como la olivina y el piroxeno), lo supera (15) Eunomia. Su órbita excéntrica (0,26) lo ubica entre los mayores con una órbita elíptica; (3) Juno tenía la órbita más excéntrica de cualquier cuerpo conocido hasta que (33) Polihimnia fue descubierto en 1854. Aun así, entre los asteroides con más de 200 kilómetros de diámetro, sólo (324) Bamberga tiene una órbita más excéntrica. Pese a ser un asteroide tipo S, (3) Juno es inusualmente reflexivo, lo que puede ser indicativo de propiedades superficiales distintas. Esto explica como un pequeño asteroide cerca de su perihelio es más brillante que el planeta Neptuno, o la luna Titán de Saturno y por ello pudo ser encontrado antes que otros asteroides de mayor tamaño.

La órbita de (3) Juno está moderadamente inclinada, con unos 12° a la de la eclíptica. La rotación de (3) Juno es en un ángulo aproximado de 50° sobre el plano de la eclíptica; y al igual que (2) Palas en su movimiento de traslación tiene grandes zonas del asteroide que permanecen en día y en noche permanentes durante prolongados periodos del año juniano.

La órbita de (3) Juno parece haber cambiado un poco en torno a 1839, señala el astrónomo James Hilton; se sugiere que este cambio muy probablemente se debió a un asteroide que paso cerca y cuya identidad no ha sido determinada. Una explicación alternativa, pero es menos probable, es un impacto de un cuerpo considerable. (3) Juno ha experimentado impactos sobre su superficie y ello ha sido observado en imágenes que captaron su rotación y revelaron una forma irregular (grumosa) con rasgos oscuros, en la que se podía apreciar un cráter. Producto de esos impactos se ha formado la Familia Juno, cuyos miembros como (32326) 2000 QO, el más brillante de ellos, apenas tiene un diámetro de unos 6 kilómetros.

Por su parte (4) Vesta es uno de los asteroides más grandes, con un diámetro medio de unos 530 kilómetros se lo ubica como el segundo asteroide más grande (superado en tamaño por (2) Palas). Pero (4) Vesta es el primero más masivo, después de que (1) Ceres fue elevado a la categoría de planeta enano. (4) Vesta contiene un 9% de la masa del cinturón de asteroides. (4) Vesta se cree que es un protoplaneta remanente de esos primeros momentos del sistema solar y se supone que posee un interior diferenciado (núcleo metálico), justificando así su mayor masa.

(4) Vesta tiene una órbita casi circular (excentricidad del 0,08); una baja inclinación (7°) y es uno de los cuerpos que rota sobre si mismo más rápido (5,3 horas), con una inclinación en el eje de rotación de unos 29°. (4) Vesta aún compite, junto con (2) Palas en ser clasificado como un planeta enano. Su forma elipsoidal fotografiada por la sonda Dawn no ha sido suficiente para poder entrar en este grupo y los astrónomos prefieren pensar en estos dos grandes asteroides como protoplanetas (cuerpos que poseen un núcleo ferroso y en etapas tempranas este fluyó por la radiación de los metales contenidos formando un núcleo metálico diferenciado del exterior más ligero y rocoso).

Hace unos mil millones de años hubo una gran colisión que dejó un enorme cráter que ocupa gran parte de su hemisferio sur y (4) Vesta perdió un 1% de su masa. El cráter detectado en 1996 por el telescopio espacial Hubble tiene un tamaño 430 km y una profundidad de 17 km; fue medido y fotografiado en más detalle por la sonda espacial Dawn de la NASA que alcanzó al asteroide en agosto de 2011 y lo acompañará hasta mayo de 2012, antes de seguir a (1) Ceres. Se cree que este cráter, llamado Reasilvia (como una Vestal, violada por Marte y madre de Romulo y Remo), puede ser el origen de los pequeños asteroides de tipo V o Vestoides que se conocen en la actualidad. Esta y otras colisiones han formado una de las grandes familias colisionales del Cinturón de Asteroides; que han sido clasificadas dentro de un tipo particular (Tipo V) y que son similares en composición al Tipo S, pero tienen mayor proporción de piroxenos.

Juno y Vesta en los mitos

Ceres/Demeter, Juno/Hera y Vesta/Hestia eran las hijas de Rea/Ops y Cronos/Saturno; hermanas de Júpiter/Zeus, Neptuno/Poseidón y Plutón/Hades. Mientras Ceres se volvía diosa de la Tierra y reemplazaba en funciones a su madre; Juno y Vesta no tenían mayor lugar en el mundo que reinar. Estas dos hermanas sin embargo mantenían algo del poder heredado de su madre. En sus inicios Juno (de donde proviene la palabra iuvenis = joven) fue una diosa vinculada a los nacimientos y los partos; si Ceres era el verano y diosa de la agricultura; Juno sería en una etapa temprana una diosa del ganado; uno de sus tótem es la vaca, y se honra a Hera llamándola ‘ojos de vaca‘; así las dos hermanas son diosas de lo que nace (la vegetación y el ganado respectivamente). Cuando se la asoció con la Hera griega, se la volvió esposa de Júpiter (Zeus) y asumió muchas de las características de la diosa extranjera. Juno evoluciona a diosa del matrimonio, las relaciones, y como la celosa Hera, se vuelve una diosa que vigila lo sagrado del compromiso marital, no perdona los adulterios y es vengativa con quienes los realizan.

En toda la mitología griega los cuentos de Hera se la vinculan en castigar y perseguir a las amantes e hijos de su marido. Similar papel tuvo después la diosa Juno. En los mitos de Hera a uno de los hijos de Zeus que más persiguió fue a Heracles (el Hércules romano). Uno de esos mitos señala que cuando Heracles era un infante, Zeus engaña a su mujer para que lo amamante; cuando Hera descubre el engaño, retira al infante de su seno y la leche de su pecho se derrama por los cielos formando la Vía Láctea.

Cuando Zeus se enamoró de Io, una sacerdotisa de la diosa; para evitar que su mujer lo descubriera transformó a Io en una becerra. Hera pidió la becerra para sacrificarla luego. Zeus no se pudo rehusar a menos que se descubriera. Hera pone al gigante Argos (el de los cien o mil ojos según mitos) a vigilar a la becerra y Zeus envía luego a Hermes a matar al gigante y liberar a su amante. Hera llora la muerte del gigante y pone sus ojos en la cola del pavo real, que se convierte en su ave tótem; el pavo real fue luego elevado a los cielos donde es una de las constelaciones modernas del hemisferio sur.

Como diosa Juno propiamente, sus actos más recordados son en la Eneida persiguiendo a héroe troyano Eneas. Hera/Juno, odiaba a los troyanos porque su marido la había engañado con Ganimedes, un príncipe troyano y lo había convertido en el copero de los dioses. También los odiaba por el Juicio de París, un joven troyano que eligió a Afrodita/Venus como la más hermosa en vez de a ella. Para impedir que Eneas (un hijo de Afrodita/Venus) funde una nueva Troya en Italia (Roma), después de su destrucción, Juno envía a Eolo, dios de los vientos, para que conduzca las naves de Eneas a Cartago, donde lo hará reinar con la bella Dido.

El nombre original del Dido era Elisa; hermana de Pigmalión (rey de Tiro – Fenicia, no confundir con el escultor de Chipre que se enamoró de una estatua de Venus). Pigmalión deseaba los tesoros de un sacerdote llamado Siqueo, y casa a su hermana Elisa con Siqueo para averiguar donde esconde el tesoro. Elisa le indicó un falso lugar y cuando su hermano manda a matar a su esposo (del cual no estaba enamorada), ella escapa con el verdadero tesoro y su hermana Ana. Elisa llega a las costas de África (hoy Túnez) y desea comparar algo de tierra al rey Jarbas, Jarbas le expuso que le daría tanta tierra como ella pudiera abarcar con una piel de buey. Elisa, a fin de que la piel abarcara la máxima tierra posible, la hizo cortar finas tiras y así consiguió circunscribir un extenso perímetro. Tras esto hizo erigir una fortaleza llamada Birsa, que más tarde se convirtió en la ciudad de Cartago o Qart-Hadash (que en fenicio significaba “Ciudad Nueva”). Instaurada como soberana de la ciudadela, recibió de los indígenas el nombre de Dido.

Cuando Eneas llega a Cartago, Juno le ordena a Venus que Eneas y Dido se enamoren. Venus sabía que ese no era el destino de su hijo y engaña a Juno enviando a Cupido para que sólo se enamore a Dido de Eneas, para que ella no lo traicione. Júpiter envía luego un mensaje a Eneas con Mercurio recordándole su destino. Eneas en la noche escapa con sus hombres y sus naves. Dido intenta detenerlo, pero sólo consigue quitarle la espada. Tras verlo marchar, Dido lo maldice diciendo que si funda una ciudad, Cartago será su más grande rival; y luego se suicida con la espada arrebatada y Ana prende una pira funeraria donde incinera los restos de su hermana. Eneas mira desde su barco las llamas funerarias. El mito justifica así el odio entre cartaginenses y romanos.

Finalmente Eneas llegar al Lacio y Juno confabula para desatar una guerra entre latinos y troyanos. Latino el rey de la región tuvo por esposa a Amata. De esta unión nació Lavinia, y un hijo que murió tempranamente. Latino, al no tener hijos varones que le sobreviviesen, prometió dar su reino al que se casase con su única hija. El pretendiente que más apoyo tenía era Turno, heredero de uno de los más antiguos y poderosos linajes italianos y porque la reina Amata le quería como yerno. Pero Lavinia no se casó con él porque un oráculo dijo que la princesa tendría que casarse con un extranjero. Así, cuando vino Eneas, que era troyano y por tanto forastero, Latino creyó conveniente que este se casase con su hija, pero Amata no.

Juno influyó sobre la reina de que por culpa de Eneas, el héroe Turno no sería su yerno y ello provocó la guerra entre latinos y troyanos, hasta que finalmente Turno muere a manos de Eneas. Amata viendo que no podía impedir la boda entre Eneas y Lavinia, se ahorcó, ante la horrorizada mirada de su hija. Juno al final no puede intervenir más con los hados del destino y pacta con Júpiter de no intervenir más en la unión de latinos y troyanos siempre que los latinos conserven su nombre y el nombre de los troyanos desaparezca. Júpiter concede su deseo para que deje de molestar a los troyanos y dice que solo agregará dioses y culto. Es por ello que salvo por nombres, mitos griegos y romanos son tan similares y hoy somos pueblos latinos y no pueblos troyanos.

Vesta fue más humilde en su culto. A diferencia de sus hermanas, su culto se vincula al fuego del hogar (no la casa sino la chimenea donde se cocinaba y se calentaba la vivienda en invierno); así Vesta era una diosa de la alimentación. Ceres, Juno y Vesta representan tres facetas de la vida rural primitiva; por un lado la agricultura y el ganado (Ceres y Juno); pero por el otro las familias se reúnen alrededor del fuego, para cocinar, protegerse de las bestias y contarse historias, ese es el papel de la Vesta original. Ella cuidaba a toda la familia, aunque nunca tuvo una propia. Prefiere ceder su espacio antes de crear conflictos en el grupo; así cuando Dioniso/Baco pide entrar al consejo de los dioses, ella cede su lugar. En el culto griego, a su equivalente Hestia, no fue venerada más allá de pequeños altares; pero en el mundo romano las vestales tenían gran influencia política y social. Para pertenecer a tan selecto grupo, las niñas de las mejores familias eran reclutadas a los diez años y hacían votos de castidad. La muerte era el castigo a aquellas que rompían votos de celibato; esta podía ser lapidación, decapitación o enterradas vivas. Las vestales eran las únicas sacerdotisas reconocidas en la sociedad romana, los demás cultos eran realizados por hombres. Los condenados a muerte podían rogar a las vestales por su vida, si el encuentro había sido casual entre ambos.

Juno y Vesta en astrología.

Juno y Vesta son dos aspectos complementarios en la mujer, junto con Ceres y Palas forman un cuarteto que se evalúa junto. Con Ceres tenemos la maternidad sobre todo, el deseo de ser madre y de criar a los hijos; Palas es la hija, la joven adolescente, virgen aún (no se ha vuelto mujer como Venus), que desea crecer por si misma, las labores y el aprendizaje son lo importante en su vida, el descubrir sus posibilidades, sobre todo intelectuales y manuales hacen de Palas (Atenea) la perfecta hija.

Juno representa otro aspecto típicamente femenino, el matrimonio; pocas mujeres se sienten completas si no están casadas; muchas cuadran su vida en función del matrimonio, de buscar al hombre perfecto, al perfecto padre de sus hijos, al apellido que combine y que la víctima —perdón marido— sea complemente el suyo. Así el papel del matrimonio es visto de maneja jocosa por el mundo occidental, mientras para muchas mujeres es su liberación, la posibilidad real de salir del hogar; el varón ve este acto como si le pusieran cadenas.

Juno es en su aspecto más positivo la felicidad conyugal, el amor en la relación, la fidelidad de la pareja; en su aspecto negativo Juno son los celos, la infidelidad, los matrimonios que toda la vida viven peleando, no hay punto medio para alcanzar el equilibrio en la pareja; es un todo o todo; no se cede un espacio para poder vivir en paz; parece que la vida es solo para amargarse y amargar al otro.

Vesta representa un último aspecto de la mujer; en el mito era la diosa del hogar (la cocina), virgen (por ello también se le vincula a Virgo), paciente, conciliadora; Vesta es en el sentido más simple una monja. Su aspecto femenino lo tenemos con el nombre equivalente, una hermana. Vesta representa el papel de la hermana; la mujer que apoya a su familia por encima de todo; trata de conciliar los problemas (cede su puesto a Baco/Dioniso) por el bien del grupo. Es aquella compañera, casi madre, que te tiene preparada la comida de la escuela, que te cuida cuando estas enfermo, que te lleva el colegio y te lava la ropa sucia. Es la hermana que acude en tu ayuda cuando estas en necesidad. Es la mejor amiga a la que le cuentas tus secretos. Vesta es ese aspecto femenino de ser la mejor amiga (hermana) por sobre todas las cosas. Los aspectos negativos de Vesta son el distanciamiento, el no involucrarse con los problemas de los demás, aislarse de la familia.

Ceres, el planeta de la maternidad

Es 1766, el astrónomo alemán Johann Daniel Titius propone su famosa ley que relaciona la distancia media (en UA) de los planetas conocidos desde el Sol con una relación matemática simple. Dos años después en 1768 otro astrónomo alemán Johann Elert Bode hizo referencia a esta relación en uno de sus escritos, pero no se acreditó a Titius hasta 1784, por lo que muchos autores se refirieron a ella como la Ley de Bode. Por esta razón en la actualidad se la conoce como Ley de Titius-Bode. La ley constituyó en su momento una simple curiosidad matemática, pero cuando fue descubierto Urano en 1781, y su posición coincidía con la posición predicha por la enunciada ley, esta fue vista con nuevos ojos.

Planeta Distancia Real (UA) N = 0, 2, 4,… , 2n Formula (3N+4)/10
Mercurio 0,39 0 0,4
Venus 0,72 1 0,7
Tierra 1,00 2 1,0
Marte 1,52 4 1,6
Ceres 2,77 8 2,8
Júpiter 5,20 16 5,2
Saturno 9,54 32 10,0
Urano 19,20 64 19,6
Neptuno 30,06
Plutón 39,44 128 38,8

Si la ley era cierta, había un hueco, faltaba un mundo entre Marte y Júpiter. El astrónomo Franz Xaver Von Zach comenzó en 1787 a buscar el planeta predicho por la Ley de Titius-Bode. Sin embargo, se dio cuenta de que para lograrlo necesitaría la ayuda de otros astrónomos, y en septiembre de 1800 Von Zach reunió a un grupo de 24 observadores, los cuales se repartieron la banda del zodiaco en 24 partes, lo que correspondía a 15° cada uno. Este grupo se hacía llamar la ‘policía celestial’ y entre sus miembros se encontraban astrónomos tan reputados como William Herschel, Charles Messier, Johann Elert Bode, Barnaba Oriani y Heinrich Olbers.

La ‘policía celestial’ mandó una invitación para que se uniera a su causa al astrónomo italiano Giuseppe Piazzi, pero antes de que le llegara la invitación, Piazzi, sacerdote católico y educador, trabajando en la compilación de un catálogo estelar desde un observatorio en Palermo (Italia), descubrió el ‘planeta’ buscado el 1 de enero de 1801.

Piazzi, que no estaba al corriente de los planes del grupo de astrónomos, trataba de realizar observaciones para completar su catálogo de estrellas, cuando localizó en la constelación de Tauro un pequeño punto luminoso que no constaba en el catálogo. El italiano lo observó a la noche siguiente y se encontró que se había desplazado sobre el fondo de estrellas; al día 3 de enero encontró que el cuerpo se había desplazado un tercio de luna hacia el oeste y no fue hasta el 24 de enero que publicó su descubrimiento creyendo que se trataba de un cometa.

El objeto fue cautamente anunciado por su descubridor en un primer momento como un cometa sin nebulosidad más que como un nuevo planeta. Carl Friedrich Gauss, que llegó a ser un gran matemático, inventó un procedimiento de cálculo de la órbita, con tal de aprovechar los pocos datos que había conseguido Piazzi. Una vez calculada, resultó un cuerpo orbitante entre Marte y Júpiter. La ausencia de nebulosidad a su alrededor y su movimiento lento y uniforme le convencieron de que podría tratarse de un nuevo planeta. (1) Ceres se encontraba a 2,77 UA, casi exactamente en la posición predicha por la Ley de Titius-Bode de 2,8 UA.

Piazzi lo bautizó como Ceres Ferdinandea por Ceres, la diosa romana de las plantas y patrona de Sicilia, y por el rey Fernando IV de Nápoles y Sicilia, patrón de su obra. El apellido Ferdinandea se eliminó posteriormente por razones políticas. En Alemania por un corto tiempo fue llamado Hera y en Grecia es llamado Deméter, que es la diosa griega equivalente a Ceres.

Quince meses después, el 28 de marzo de 1802, Heinrich Olbers descubrió un segundo objeto en la misma región, al que llamó (2) Palas. Su semieje mayor también coincidía con la Ley de Titius-Bode, actualmente estimado en 2,78 UA, pero su excentricidad e inclinación eran muy distintas a las de Ceres. Los astrónomos quedaron desconcertados; Ceres se ajustaba perfectamente a las predicciones de la Ley de Titius-Bode, pero (2) Palas también, y esta ley no permitía dos objetos en la misma región.

Con tal de no violar la Ley de Titius-Bode, los astrónomos comenzaron a creer que los dos cuerpos que se habían descubierto eran en realidad fragmentos de un planeta más grande que había explotado o que se había despedazado debido a impacto con otro cuerpo o cometa. El 6 de mayo de 1802, y tras estudiar la naturaleza y el tamaño de estos dos nuevos objetos, William Herschel propuso denominarlos ‘asteroides‘, por su parecido con las estrellas al observarlos. Así, Herschel pretendía englobarlos dentro de una nueva clase de objetos del Sistema Solar, con tal de que no violaran la Ley de Titius-Bode para los planetas.

No pasaría mucho para que dos más se juntaran a este par de mundos; (3) Juno en 1804 y (4) Vesta en 1807. Estos cuatro pequeños mundos reinaron como únicos en el sitio y por casi cuarenta años se les catalogó como planetas. Con mejores telescopios en 1845 se descubre a (5) Astrea, al año siguiente se suman (6) Hebe, (7) Iris y (8) Flora, en 1848 aparece (9) Metis y en 1849 el último de los grandes (10) Higia. Tras alcanzar la decena estos mundos fueron rebajados de la categoría de planetas y llamados con la propuesta de Herschel, asteroides.

La zona donde ubicaban forma lo que hoy se conoce como el Cinturón de Asteroides. Otros asteroides han sido descubiertos en otras regiones del espacio y en el año 1868 ya se conocían un centenar de asteroides. En 1923 el número de asteroides sobrepasaba los 1.000, para 1981 los 10.000, en 2000 los 100.000 y en 2010 el número de asteroides registrados ronda los 500.000 en todo el sistema solar.

Con el descubrimiento del planeta Neptuno en 1846, la Ley de Titus-Bode comenzó a perder fuerza entre la comunidad de astrónomos, ya que este planeta no la cumplía. De hecho, actualmente dicha ley se toma por una mera casualidad sin ninguna justificación teórica. Otro aspecto que también cambio fue la idea de un planeta desintegrado por una antigua colisión. La masa total de todo el cinturón no supera el 7% de la masa de nuestra propia Luna, esto es muy poca masa para formar un planeta. De igual forma la naturaleza de los asteroides los ubicaba dentro de tres grupos principales: metálicos, de piedra con silicio o de piedras con carbono, lo que implicaba que no pueden venir de un origen común. Hoy se supone que el gigantesco Júpiter limpió buena parte de la región para dejar suficiente material para formar un planeta, y con su gravedad y efecto de mareas tampoco permitió que se agruparan las pocas partes remanentes en un objeto mayor.

Independiente de estos hechos, (1) Ceres fue hasta 2006 el más grande y masivo de los asteroides conocidos. Su diámetro actual se lo ubica cerca de los 950 km y tiene un periodo de traslación de unos 4,6 años; su órbita es casi circular (excentricidad 0,07 menor que la de Marte), siendo su radio medio al Sol de unos 2,77 UA. Su baja densidad (2 gr/cm3) indica que está compuesto de roca y hielo. Y su superficie de 2,8 millones de km2, es equivalente a un tercio del territorio de los Estados Unidos, un sexto de Rusia o un cuarto de Europa; ello permite visualizar mejor su tamaño.

Con la redefinición de Planeta en 2006; (1) Ceres es clasificado como Planeta Enano, siendo el único dentro de Sistema Solar Interior y dentro del Cinturón de Asteroides. Hoy el asteroide más grande en tamaño es (2) Palas y el más masivo es (4) Vesta. (1) Ceres tiene un tercio de la masa de todo el Cinturón de Asteroides, y junto con (2) Palas, (4) Vesta y (10) Higia contienen el 50% de toda la masa del grupo.

En el pasado, (1) Ceres era considerado como el mayor de una familia de asteroides (un grupo de elementos orbitales similares). Pero estudios avanzados han mostrado que (1) Ceres tiene unas propiedades espectrales diferentes de las de los otros miembros de la familia, y ahora este grupo es denominado como familia Gefion, nombrado con respecto al asteroide (1272) Gefion, siendo (1) Ceres un accidental compañero sin un origen en común.

En 2001, el telescopio espacial Hubble fotografió (1) Ceres. Las imágenes son de baja resolución, pero confirman que es esférico y muestran un punto oscuro en su superficie, que es probablemente un cráter. El cráter fue apodado ‘Piazzi’ en honor a su descubridor.

Ceres, la diosa de la agricultura

El mito romano pone a Ceres como hija de Saturno y Ops, hermana de Júpiter, Neptuno, Plutón, Juno y Vesta; y madre de Proserpina. (Su equivalente griega es la diosa Deméter, hija de Cronos y Rea, hermana de Zeus, Poseidón, Hades, Hera y Hestia; madre de Perséfone).

Tras la guerra con los titanes Zeus/Júpiter y sus hermanos se dividieron el mundo, Zeus/Júpiter se quedo como regente de los cielos, Poseidón/Neptuno de las aguas y Hades/Plutón del inframundo. Deméter/Ceres (La madre) rige sobre la tierra y los campos, reemplazando a su madre Rea/Ops (la madre naturaleza) y a su abuela Gea/Gaya/Terra (la tierra misma) en funciones.

Deméter/Ceres enseñó a los hombres el arte de cultivar la tierra, de sembrar, recoger el trigo y elaborar pan, lo que hizo que fuese considerada diosa de la agricultura. El culto a Ceres pasó a estar especialmente relacionado con las clases plebeyas, que dominaban el comercio de grano. En Arcadia, los figalios elaboraron una estatua de madera cuya cabeza era la de una yegua con dragones a modo de crines, a la que se llamaba la Ceres negra. Dado que esta estatua se quemó por accidente, los figalios descuidaron el culto de Ceres y por ello fueron castigados con una terrible sequía que no cesó hasta que, por consejo de un oráculo, se repuso la estatua. Los romanos adoptaron a Ceres en 496 a.C. durante una devastadora hambruna. Y Silicia la tenía como diosa patrona del volcán Etna.

Los mitos dicen que su belleza conquistó al veleidoso Zeus/Júpiter y de esta unión nació Core (la hija). Core fue raptada luego por Hades/Plutón para hacerla su esposa. Deméter/Ceres parte en su búsqueda y abandona los campos, que se vuelven fríos y estériles; es el primer invierno que sufre la humanidad. Y el frío es tal que los hombre mueren de hambre.

En su búsqueda Deméter/Ceres es asediada sexualmente por su segundo hermano, Poseidón/Neptuno. Para escapar del mismo se transforma en yegua, y el otro se vuelve un potro que la monta. Fruto de esa unión animal nacerán Arión (un caballo negro alado, con el don de la palabra y la inmortalidad) y una hija llamada Despoina (cuyo culto fue luego asimilado al de Perséfone) convirtiéndose en un culto misterico.

Finalmente tras mucho viaje y dolor, así como el fin de los hombres por la hambruna, Zeus/Júpiter intervino y Core fue devuelta a su madre; pero debía volver cada año al inframundo ya que había seis probado semillas de la granada. Core fue llamada entonces Perséfone/Proserpina y su mito es la imagen de la semilla que se deposita bajo tierra y que revive en primavera. Cada año se repite este ciclo y Deméter/Ceres llora por la ida de su hija, provocando el otoño y el invierno, y al regreso de su hija tenemos la primavera y el verano.

La diosa Ceres en su muchos viajes terminó llegando a Sicilia y se volvió la patrona del Enna. Según la leyenda, para agradecer el honor rogó a Júpiter que Sicilia fuese ubicada en los cielos y la imagen la tenemos en la constelación Triangulum, debido a que la isla tiene forma triangular. Los habitantes de Sicilia, vecinos del volcán Etna, conmemoraban anualmente la salida de Ceres en sus largos viajes buscando su hija, corriendo ellos por la noche con antorchas encendidas y dando grandes gritos. En su honor se sacrificaban cerdos, siendo este su animal totémico. La única flor que se le estaba consagrada era la amapola, no sólo porque crece entre el trigo, sino también porque Júpiter se la hizo comer para provocarle el sueño y así alguna tregua a su dolor. En sus festividades la guirnaldas de mirto o narciso estaban prohibidas porque fue recogiendo esas flores cuando Proserpina fue raptada por Plutón.

Lo mitos italianos señalan que bajo ella habían doce dioses menores que la ayudaban en la cosecha: Vervactor, que transforma la tierra en barbecho; Reparator, que la prepara; Imporcitor, que la ara en anchos surcos; Insitor, que siembra; Obarator, que ara la superficie; Occator, que la escarifica; Sarritor, que la escarda; Subruncinator, que la clarea; Messor, que cosecha; Conuector, que transporta lo cosechado; Conditor, que lo almacena; y Promitor, que lo distribuye.

A Ceres se la representa habitualmente con el aspecto de una mujer hermosa, de estatura majestuosa y de tez bronceada, con la mirada lánguida y el cabello rubio cayendo en desorden sobre sus hombros. Lleva una corona de espigas de trigo y amapolas, símbolo de la fecundidad. Tiene unos pechos grandes y porta un haz de espigas en la mano derecha y una antorcha encendida en la izquierda. Su túnica le llega hasta los pies, y a menudo lleva un velo echado hacia atrás. A veces le dan un cetro o una hoz. Es esta hoz la que forma su signo astrológico, que recuerda al signo de Venus (signo también de lo femenino), pero que está vinculado más al signo de su padre Saturno (la guadaña).

Ceres en astrología

Como muchos otros, el nombre asignado al cuerpo celeste indica mucho de su aspecto astrológico. Ceres es ante todo madre. Se diferencia de Venus que es la mujer y lo femenino, y de la Luna que son las emociones y los sentimientos. Hasta Ceres, Luna y Venus eran las únicas féminas en los cielos. Ceres está vinculada a los embarazos, las relaciones familiares y los problemas de reproducción. Para algunos Ceres es el mundo corregente de Virgo y es asociada al signo de la virgen ya que refleja a las mujeres independiente, muchas madres solteras; ya que ella es la única diosa que eligió ser madre sin marido. Otros la ponen como corregente de Tauro, signo donde fue descubierta; que es símbolo de la fecundidad y cuyo regente es Venus (lo femenino) y no Mercurio (la comunicación).

Ceres como diosa de la tierra y la agricultura se le vincula también al clima, las cosechas y el medio ambiente. Es promotora de la protección de los recursos naturales y de los suelos; lucha en contra de las malas practicas en el uso de la tierra y la destrucción de la capa cultivable (erosión). El lado negativo de la diosa nos muestra la imposibilidad de avanzar ante rupturas familiares, es una madre castrante, agobia a sus hijos, impone sus ideas por sobre las de los demás; persigue sus fines sin mirar las necesidades de los otros.

Salacia, el planeta de la lucha ecológica

Salacia (120347 Salacia / 2004 SB 60) fue descubierto en septiembre 2004; es un cuerpo del cinturón de Kuiper cuyo periodo orbital es de unos 272 años; se caracteriza por ser un sistema doble o binario; ya que su tamaño es de unos 550 km de diámetro, mientras su luna, llamada Actaea, descubierta en 2006, tiene unos 190 km de diámetro y gira sobre Salacia a una distancia de 3440 km, en un periodo de 5 días. Salacia recibe el nombre de la esposa del Neptuno; la Anfitrite de Poseidón. Su luna es el nombre de otra nereida que significa ‘Orilla del mar‘. Ambos cuerpos recibieron su nombre oficial en febrero de 2011.

Salacia tiene un perihelio de unas 37,4 UA y un afelio de 46,5 UA; a diferencia de muchos de sus compañeros no tiene una órbita tan circular (excentricidad = 0,10) y gira con una inclinación sobre la eclíptica de unos 23,9°; un poco más que Plutón; y a pesar de que Salacia tiene una inclinación parecida a otro cuerpo Haumea, no es un miembro de dicha familia, que surgió producto de la colisión de la “Proto-Haumea” con otro cuerpo; ya que el espectro infrarrojo de Salacia muestra menos de un 5% de agua-hielo en su superficie; y los miembros de este grupo que son prácticamente agua congelada.

Con referencia a su mito, Salacia es el equivalente romano de la diosa Anfitrite, la esposa de Poseidón; aquí Salacia es la esposa de Neptuno. Anfitrite era una nereida, y su nombre traducía “la gran ola” o “la que calma las olas”. Bajo este aspecto Anfitrite comparte funciones con sus hermanas: Cimo (Kymo = diosa de las olas), Cimatolega (Kymatolege = La última ola), Cimódoce (Kymodoke = La que calma las olas) y Cimotoe (Kymothoe = Quién mueve las olas); todas vinculadas a las aguas tranquilas. Salacia por su parte traduce diosa del agua salada o mar. Salacia se la representa como una hermosa ninfa, coronada de algas, al lado de Neptuno o conduciendo una concha de perlas como carro que es tirada por delfines, caballitos de mar, u otras criaturas fabulosas de las profundidades. Su símbolo es la concha de la ostra de perlas.

El mito de Salacia/Anfitrite y Neptuno/Poseidón cuenta que dios quedó totalmente enamorado de Salacia/Anfitrite en una fiesta en Naxos (una de tantas islas griegas), donde las nereidas bailaban al nuevo rey del mar. Neptuno/Poseidón quería casarse con Salacia/Anfitrite, pero esta tuvo en gran temor a pretendiente tan distinguido, y para preservar su virginidad, con gracia y rapidez se las arregló para deslizarse fuera de su vista, y se escondió en el Océano Atlántico.

Neptuno/Poseidón ahora dios del mar, tras repartirse el mundo con sus hermanos —Zeus y Hades—, envió a todas las criaturas marinas a buscarla; la suerte la tuvo un pequeño delfín que tras dar con la nereida la convenció de volver y casarse con Neptuno/Poseidón. El delfín ha debe haber sido muy convincente, ya que ella estuvo de acuerdo y se convirtió en esposa oficial del nuevo dios de los mares. Neptuno/Poseidón muy agradecido con el delfín, le otorgó como premio ponerlo en los cielos como una constelación; la hoy constelación del delfín (Delphinus).

La unión Salacia/Anfitrite y Neptuno/Poseidón unificaría de forma pacifica a todas las aguas; Neptuno/Poseidón no era un dios marino; pero Salacia/Anfitrite reunía en sus ascendientes a todos los diosas y diosas de las aguas dulces (ríos, fuentes, lagos, lluvias) y saladas (mares y costas). El padre de Anfitrite era Nereo, dios de los mares e hijo del primer dios marino, Ponto, señor de las aguas saladas. Por parte de madre era hija de una Oceanide (diosas de los ríos), Doris, una hija del Titán Océano (el río que circunda la tierra) y Tetis (una titanida, diosa de las aguas dulces y vinculada a las lluvias), se le vincula así a las aguas dulces. Visto de esta forma la unión era más bien un gran acuerdo comercial; Neptuno pasaba a controlar, como yerno, a todas las grandes deidades vinculadas a las aguas. Incluso para prevenir desavenencias con Nereo, el único hijo varón del dios, y heredero por ley, Nerites, que era un niño, fue convertido por Poseidón rápidamente en su auriga —y como costumbre de antiguos griegos en efebo (amante) del dios—. Poca suerte tuvo el chico, que se atrevió a desafiar a Helios (o a Apolo) a una carrera, perdiendo por supuesto y en castigo fue transformado en un caracol marino. En otra versión Nerites era auriga de Afrodita, cuando fue invitada a subir con el resto de los dioses al Olimpo, Nerites no quiso ir y Afrodita lo transformo en caracol. Buena suerte la de Poseidón a fin de cuentas, se evitaba un problema de sucesión en el negocio .

Salacia/Anfitrite a diferencia de la celosa Hera/Juno, fue una mujer tranquila, sabía que Neptuno/Poseidón era como cualquier marino —una mujer en cada puerto—; pero la diosa tenía presente que ella era la esposa legitima y él siempre volvería a ella. Salacia/Anfitrite no figura mucho como parte de los mitos. En el único mito donde interviene es ayudando a un hijo de Poseidón, el valiente Teseo, cuando iba como sacrificio para el minotauro y Minos quiso probar su linaje, lanzo una copa dorada al fondo del mar que Teseo debió rescatar, aquí es ayudado por la diosa; quien le entrega también armas para vencer al monstruo.

Hijos de la pareja son pocos y los mitos difieren del número. El primero fue el único varón; Tritón, un ser como su madre, torso humano y resto de pez es el hijo oficial; se volvería heraldo de su padre y anunciaba su llegada sonando una caracola (símbolo de Tritón), mientras que el signo de su madre es una concha de ostra. Los tritones son hijos de Tritón —no se menciona madre—, pero todos, incluidos Tritón, fueron criados por Galatea (otra nereida, amada de Polifemo, otro hijo de Poseidón). Tritón al igual que su madre era un dios que calma las olas con el sonido de su concha; y por ello los tritones son apreciados por los marineros, a diferencia de las temidas sirenas. Y hablando de sirenas, en el mito griego eran un cruce en mujer y ave; siendo las nereidas de imagen similar a las sirenas modernas, torso humano y resto de pez.

Tritón moraba con sus padres en un palacio dorado en las profundidades del mar, pero en la historia de los argonautas se sitúa su hogar en la costa de Libia. Tritón fue de gran ayuda en la expedición de los Argonautas, los héroes que liderados por Jasón acudieron a bordo del Argo a buscar el Vellocino de Oro. En un momento del viaje, el barco quedó encerrado en las aguas del mítico lago de aguas saladas, Tritonis, en Libia (África), del cual no podían encontrar salida al mar. La ninfa Tritonis y Tritón tuvieron una hija llamada Pallas; quien estuvo al servicio de Atenea; en una practica de lucha Atenea la mata por accidente y desde entonces usa también su nombre en recuerdo de su amiga, por eso Atenea es llamada Pallas Atenea .

Hoy se cree que el lago Tritonis hace referencia al lago Chott el Jerid, ubicado en Tunez, que es un lago salado que en verano se seca y se convierte en el mayor salar del Sahara, y en invierno las lluvias lo vuelven a llenar de agua. Estuvo posiblemente conectado al mar Mediterráneo ya que está a 23 metros bajo el nivel del mar, y el movimiento de la placa africana sobre la europea ha cortado el enlace entre ambos cuerpos de agua levantado el terreno entre ambas aguas.

Libia (que significa tierra árida) era una princesa Egipcia raptada por Poseidón y llevada a las costas que hoy llevan su nombre. El nombre de Libia en su momento represento toda África. Los hijos de Libia y Poseidón fueron: Agénor, Belos y Cefeo. Belos heredó las tierras del Nilo y de Libia; Agénor desterrado caso con la hija del río Nilo, Telefassa; fue hacia el Este, hacia la Caldea llena de paganos donde y combatió los sacrificios humanos e impuso una nueva civilización. Agénor fue padre de Europa, Fenix, Cadmo, Cilix y Fineo. Finalmente Cefeo se quedó con el reino que queda al Sur de Egipto (Etiopía) y fue padre de Andrómeda con la reina Casiopea.

La segunda hija de la pareja es Cimopolea o Cimatolega, era la diosa la ola final o enorme (maremoto). Fue mujer de Briareo (un hecatónquiro —gigantes con cien brazos y cincuenta cabezas—), quien tras ayudar a los dioses contra los titanes, se retiro al fondo marino. Tuvieron dos hijas: Oiolica, cuyo nombre significaba ‘lobo solitario’, haciendo referencia quizás a las fauces de las olas que hacían hundir los barcos o se estrellaban en la orilla; es la deidad de las olas producidas por las tempestades. La otra hija fue Etna, Gea la convirtió en la diosa de este famoso volcán; así Briareo se le vincula a las tormentas marinas y a los terremotos y su mujer Cimopolea a los maremotos.

Bentesicime fue una tercera hija atribuida a la pareja. Su nombre que significa “señora de las olas profundas”. Poseidón la caso con Enalos, un rey del mar de Etiopía. Fue relacionada con Tritonis, la diosa del lago de Libia del mismo nombre. De hecho, Bentesicime suele utilizarse para describir a África en un sentido general, como lo hacia Libia. Si este es el caso, entonces su marido Enalos (que traduce ‘del mar’) sería el dios libio del mar, Tritón. Aquí Tritonis y Libia serían hijas de Enalos/Tritón y Bentesicime.

La famosa ninfa Rodo, diosa de la isla de Rodas, que enamorada del dios sol (Helios) logró la construcción del monumental coloso en honor a su amado, figura entre las hijas de la pareja. Aunque se hace madre de la ninfa otras diosas como: Afrodita y Halia (cuyo nombre ha servido para agrupar a todas las ninfas del mar, las haliades, que incluyen a todas las ninfas descendientes de Ponto o alguno de sus hijos). Lo más probable es que el único hijo de la pareja fue Tritón y las otras son ninfas, nereidas o oceanides que el mito las ha vinculado a la pareja de dioses del mar.

En astrología Salacia hace referencia a estar tranquilo, trabajar oculto, ir a la clandestinidad para evitar el compromiso o la confrontación; buscar refugio en el mar. Pero por otro lado su imagen se vincula a la comunicación y difusión de la noticia; su descubrimiento en 2004 y de su luna en 2006 marcan el periodo de los primeros pasos de la red social Facebook, basada en la adición de otros usuarios como amigos mediante el envío de una solicitud, se puso en marcha a principios de 2004 en algunas universidades de USA y en 2006 se abrió a todo el mundo.

Paso por su perihelio en febrero de 1926; ubicado a 22° Escorpio por debajo de la eclíptica; su nodo ascendente a 10° Capricornio; cuando fue descubierta transitaba por Piscis. Salacia tiene encuentros con Urano cada 120 años y con Neptuno cada 420 años. En su perihelio en 1926 ocurrieron inundaciones en varios barrios del Londres, para esas fechas Saturno y Salacia estaban cerca de conjunción. El último encuentro con Urano ocurrió en marzo de 2008; Urano es un dios que mueve cosas y Salacia una diosa de las aguas saladas; y justo se inició la ruptura de la plataforma de hielo Wilkins en la Antártida. Su encuentro con Neptuno se estima cerca de 2035; y estará en conjunción también con Júpiter por esas fechas, en ese futuro muchos científicos vaticinan que con las redes sociales desaparecerá la privacidad; las computadoras estarán conectadas directamente a nuestros cerebros y por supuesto la sobre-población hará que la mayoría de las personas vivan en favelas y cinturones de miseria, aunado a una extinción de muchas formas de vida salvaje.

Salacia inicio su paso por Capricornio en 1950 y estuvo en el signo de las ideas hasta 1972; en ese periodo mostró sus efectos en las primeras compresiones sobre la naturaleza humana y su relación con el medio; libros como: ‘El mono desnudo‘ (1969) del ingles Desmond Morris trata de explicar por que los humanos son tan diferentes de otras especies y ‘La primavera silenciosa‘ (1962) de Rachel Carson que advertía de los efectos perjudiciales de los pesticidas en el medio ambiente y culpaba a la industria química de la creciente contaminación. Muchos científicos calificaron al segundo libro de fantasioso, pero para muchas personas se trató del primer libro sobre ecología y se ha convertido en un clásico de la conciencia ecológica.

Salacia iniciaba su paso por Acuario en 1973 y se mantuvo en el signo de las comunicaciones hasta 1994, aquí Salacia se mostró como la gran defensora de la naturaleza, sobre todo de los mares; es cuando aparece por primera vez el idea del calentamiento global; el tema del agujero en la capa de Ozono, el deshielo de las capas polares; los efectos destructivos de ‘El Niño’, etc. Desde 1994 y hasta 2018 permanece en Piscis, el signo de la calma, como la diosa misma; sus efectos han sido la promoción en las escuelas de la conservación y salvar el ambiente; hay un gran interés por el recurso hídrico y la contaminación de las aguas. Salacia parece mostrarse como un planeta que busca ayudar al medio ambiente, promueve y divulga los peligros de la contaminación humana; es como la gota de tinta que cae en el agua y se diluye llegando a todos los rincones, así es la información que Salacia transmite, llega a todos y a todos afecta con sus noticias.

Caos (Chaos), el planeta de la anarquía

Caos (19521 Chaos / 1998 WH24), un objeto del cinturón de Kuiper que no tiene resonancia con cualquier otro planeta y por tanto se trata de un cubewano (un objeto típico del cinturón). Se le trata como un probable planeta enano dado su tamaño de unos 500 km de diámetro. Caos fue descubierto en 1998 y lleva el nombre del estado primitivo de la existencia en la mitología griega, de la cual los dioses aparecieron por primera vez. Tiene un perihelio de unas 41 UA y un afelio de 51 UA; teniendo un órbita casi circular (0,11 de excentricidad) y se encuentra levemente inclinado unos 10° (menos que Plutón, que tiene 17°), Caos tiene un periodo de traslación de unos 312 años y pasará por su perihelio en junio de 2033 encontrándose a mitad de su paso por Cáncer.

En la mayoría de los relatos cosmogónicos el Caos precede a la creación; es ese vacío primitivo que todo lo llena y del cual surge el mundo. Para los egipcios el universo surge de Nun o Nuu «el océano primordial». Nun era el elemento caótico que contiene el potencial de la vida, simbolizado como caóticas aguas primordiales que ocupaban todo el universo. Del Nun surge espontáneamente la creación y después las aguas del Nun (océano) rodean la Tierra (la creación), siendo Nun el responsable de la inundación anual del Nilo y de las aguas subterráneas que marcaban los límites entre el mundo de los vivos y el de los muertos. Bajo este aspecto fue identificado luego con otro dios egipcio; Jnum, dios que vive en las primeras cascadas, que abre y cierra las aguas del Nilo y que del barro crearía a los hombres. De Nun surgen siete primitivos dioses (representados como ranas o como serpientes) y formaron cuatro parejas: Nun y Naunet, —las aguas primordiales—; la segunda, Heh y Hehet, —el espacio infinito—; la tercera, Kuk y Kauket —las tinieblas— y la cuarta, Nia/Tenemu/Amón y Niat/Tenemet/Amonet —lo oculto (aire y viento no visibles pero si perceptibles)—; la interacción de estos entes resultó ser tan desequilibrada entre ellos que produjo un cataclismo y dio como resultado el surgimiento de un montículo primigenio, en cuyo interior había un huevo cósmico (o una flor) del que salió del mismo el dios del sol, Ra, quien ascendió hasta el cielo. Ra tendrá entre su hijos a Shu (el aire seco) y Tefnut (el aire húmedo); hijos de estos fueron Ged (dios de la tierra) y Nut (diosa del cielo), estos estaban tan juntos que no daba espacio para que nada creciera y Ra los separó poniendo a su padre entre ambos para siempre. Pero Nut, ya embarazada, tendría cuatro hijos: Osiris (dios de la fecundidad), Isis (diosa de las tierras fértiles), Seth (dios del desierto) y Neftis (diosa de las tierras pobres); hijo de Osiris e Isis es Horus (quien remplaza a Ra en funciones) y de Neftis y Osiris nacerá Anubis (dios de los cementerios). El resto de los dioses son o hijos de Ra o descendientes de estos últimos.

Para los pueblos de babilonia el universo apareció por primera vez cuando Nammu un abismo sin forma —equivalente al Nun egipcio— se separó y dio origen a Tiamat (el mar tumultuoso y principio femenino) y a Apsu (el océano primordial y principio masculino); de la unión de estas dos fuerzas nacerá el resto de la creación. Otros señalan que Nammu el abismo sin forma, se abrió a sí mismo y en un acto de auto-procreación dio nacimiento a An (dios del cielo) y a Ki (diosa de la Tierra).

En India hay varios mitos, uno primero habla de la muerte de descuartización de un antiguo gigante, era una época de sacrificios humanos. Luego el mito se vuelve es más complicado, se resume que en un rincón del infinito universo espiritual existe un «océano»; allí está acostado la más grande de las formas del dios Vishnú sobre una gran serpiente; y de su ombligo surge una flor y cuando la flor se abre nace el dios Brahmá de cuatro cabezas, quien crea al resto del universo —aquí recuerda el mito de Ra—.

Entre los vikingos habían dos mundos uno de hielo (Niflheim) y otro de fuego (Muspelheim) y entre ellos un abismo (Ginnungagap), el calor del mundo de fuego provoca que parte del mundo de Hielo se evapore y es este vapor condensado nuevamente que entra en este “hueco profundo”, en donde nada vivía, lo que forma a Ymer, el primer gigante de la helada; quien creó otros gigantes y monstruos, hasta que los dioses (últimos hijos de los gigantes) mataron a Ymer y con sus partes crearon el mundo (aquí tenemos otro vacío inicial —caos— y la descuartización de otro gigante).

Para los griegos el Caos es aquello que existe antes que el resto de los dioses y fuerzas elementales, es decir, el estado primigenio del cosmos infinito. El término traduce ‘espacio que se abre’ o ‘hendidura’, y se lo identificó con el aire que llena el espacio entre el cielo y la tierra; después se le asocio al concepto de «confusión elemental».

Hay tres versiones griegas de como ocurrió esta cosmogonía; con el Caos como origen. La primera y más común es que del Caos surgen deidades elementales, los protogonos (los primeros), estos son: Nix (la Noche) y Érebo (los oscuros abismos) que serán padres de Éter (la luz) y Hemera (la claridad); Gea (la tierra), Ponto (las aguas); Urano (el cielo) y Tartaro (el inframundo). En segundas versiones surgen primero Nix y Gea, las primeras madres, acompañadas por el espíritu Eros (el amor y no confundir con Cupido) y ellas generan por si mismas a Erebo, la primera; y la segunda a Urano, Ponto y Tartaro. Eros junta a Nix y a Erebo y de su unión nacen una serie de dioses oscuros (daimones/genios/demonios); y Eros junta a Gea y Urano de quien proceden los titanes, los cíclopes y los hecatónquiros; y de estos el resto de la creación. Es interesante comparar que Urano es castrado por uno de sus hijos (el Titan Cronos, ayudado por sus hermanos); aquí también tenemos un descuartizamiento de un antiguo gigante, de la sangre derramada tras la castración que cayo a la tierra surgirán los gigantes y de la que cayo al mar nacerá la diosa Afrodita.

Una segunda versión, en el mito pelasgo de la creación, Eurínome (la ‘diosa del todo’) surgió de este Caos y creó el cosmos a partir de él; era acompañada por una serpiente (Ofión) y de su vientre de oscuridad surgirá un huevo cósmico que contenía el Universo y cuyas partes al abrirse formaran el cielo y la tierra —una versión distinta del mito de Ra—. La diosa Eurínome tiene otra versión dentro del mito tradicional, se la hace hija del Titán Océano y la titanide Tetis; siendo una de las diosas que cuidó al abandonado Hefesto, cuando su madre, Hera, lo boto del Olimpo por deforme y Eurínome fue madre con Zeus de las tres Cárites (las Gracias). En la versión órfica Chronos (‘Tiempo’, que aquí equivale a Urano y no confundir con el titán Cronos) y Ctonio (‘de la Tierra’) existían desde el principio, siendo Chronos el creador del universo. Entre su hijos están Cronos y Ofión que compiten por el dominio del mundo. Ofión gobernó el mundo con su esposa Eurínome antes del reinado de Crono y Rea, quien les derrocaron y arrojaron al mar.

Una última versión señala que del Caos surgió el titán Océano (visto como el río que rodea la tierra y no equivalente a Ponto que equivale al mar interior o Mediterráneo) y la diosa Tetis (vista como diosa de la lluvias). Juntos serán los padres de todos las fuentes de agua dulce (ríos, pozos, manantiales y las nubes de lluvia) y del resto de la creación. La pareja era probablemente equivalente a Ofión, un Titán mayor en los mitos órficos, y su mujer Eurínome; quienes gobernaron el cielo poco tiempo y que arrojados a la corriente de mar que rodea la tierra por Cronos y Rea. En la versión tradicional Océano y Tetis son hijos de Urano y Gea, una pareja de titanes, y no participaron en la castración de Urano, ni se unieron a la batalla contra los dioses olímpicos más jóvenes contra el resto de los titanes.

Astrológicamente, Caos significa: la anarquía, el desorden, tumulto, alboroto, falta de sentido, desinterés y liberación. Caos tiene que ver no sólo con la confusión primordial, sino con la entropía y su producto final, las cosas se deshacen, o se rompen a modo que lo nuevo pueda llegar a existir —ciclos de muerte y resurrección—. Por ello uno de sus símbolos es la hoz de Saturno pero volteada, el semicírculo mira a la derecha, hacia el futuro que es por demás incierto. Otro grifo más común es una serie de flechas que salen de un punto común; representa el caos de la creación, el bigbang que explota, esta imagen del caos proviene de Michael Moorcock y su símbolo del caos está compuesto por ocho flechas en un patrón radial. Modificaciones al símbolo se han dado, entre la más destacadas es de incluir un circulo en el centro para denotar la expansión, poner flechas de tamaños (anchos y largos) diferentes, etc.

Hay que señalar que las ocho flechas con el circulo interno es una imagen similar al signo budista ‘La rueda del Dharma‘; término tibetano que literalmente significa ‘la rueda de la transformación’ y el movimiento rápido de la rueda funciona como una metáfora adecuada para el rápido cambio espiritual engendrado por las enseñanzas del Buda y nada tiene que ver con el caos. Caos tiene muy presente las acciones espirituales y el libre albedrío; la magia y su uso no debe afectar la libertad de opciones de los otros; la energía caótica es por un lado destructora y por el otro creadora; así el problema muchas veces es descubrir que hay orden dentro del caos.

Caos cambia de signo aproximadamente cada 25 a 26 años; hoy transita por Géminis y representa muestra su efecto en el comercio y los mercados; en las crisis económicas que se vienen experimentando desde 2003 y han tomado fuerza desde 2008. Entre 1979 a 2002 Caos estuvo en Tauro, fueron años finales de la guerra fría y el auge del terrorismo, Caos marca en Tauro un aumento en los tensiones motivadas por romper lo consolidado. Entre 1954 a 1978 Caos transito por Aries, es más activo y agresivo, hay una gran necesidad de hacer algo con esa energía caótica que puede ser impredecible y violenta; nace el Rock and Roll, se inicia la carrera espacial, Israel gana la guerra de los seis días contra los estados árabes vecinos; la mayoría de Sudamérica cae en dictaduras militares, nacen los movimientos sociales “hippies” que se harían notar en sus protestas anti-guerra y se esparcirían por todo el mundo. Entre 1927 y 1953 Caos paso por piscis, aquí mostró la disolución que se dio en la sociedad esos años; es la gran crisis económica, fueron los horrores de la segunda guerra mundial y la expansión del comunismo en el lejano oriente, China, Corea. El siglo XX se inició con Caos en Acuario, hubo un actitud fría e impersonal, el mundo es cruel, duro y hay que tratar con ello; predomina un sentimiento de cambio; la física tradicional se desmorona, empieza la decadencia de los imperios europeos (Alemán, Austroungaro, Ruso), ocurre la primera guerra mundial. Así Caos a su paso promueve destrucción y renovación; afecta a la sociedad como un péndulo que corta y separa; nos divide y enfrenta.