Caos (Chaos), el planeta de la anarquía

Caos (19521 Chaos / 1998 WH24), un objeto del cinturón de Kuiper que no tiene resonancia con cualquier otro planeta y por tanto se trata de un cubewano (un objeto típico del cinturón). Se le trata como un probable planeta enano dado su tamaño de unos 500 km de diámetro. Caos fue descubierto en 1998 y lleva el nombre del estado primitivo de la existencia en la mitología griega, de la cual los dioses aparecieron por primera vez. Tiene un perihelio de unas 41 UA y un afelio de 51 UA; teniendo un órbita casi circular (0,11 de excentricidad) y se encuentra levemente inclinado unos 10° (menos que Plutón, que tiene 17°), Caos tiene un periodo de traslación de unos 312 años y pasará por su perihelio en junio de 2033 encontrándose a mitad de su paso por Cáncer.

En la mayoría de los relatos cosmogónicos el Caos precede a la creación; es ese vacío primitivo que todo lo llena y del cual surge el mundo. Para los egipcios el universo surge de Nun o Nuu «el océano primordial». Nun era el elemento caótico que contiene el potencial de la vida, simbolizado como caóticas aguas primordiales que ocupaban todo el universo. Del Nun surge espontáneamente la creación y después las aguas del Nun (océano) rodean la Tierra (la creación), siendo Nun el responsable de la inundación anual del Nilo y de las aguas subterráneas que marcaban los límites entre el mundo de los vivos y el de los muertos. Bajo este aspecto fue identificado luego con otro dios egipcio; Jnum, dios que vive en las primeras cascadas, que abre y cierra las aguas del Nilo y que del barro crearía a los hombres. De Nun surgen siete primitivos dioses (representados como ranas o como serpientes) y formaron cuatro parejas: Nun y Naunet, —las aguas primordiales—; la segunda, Heh y Hehet, —el espacio infinito—; la tercera, Kuk y Kauket —las tinieblas— y la cuarta, Nia/Tenemu/Amón y Niat/Tenemet/Amonet —lo oculto (aire y viento no visibles pero si perceptibles)—; la interacción de estos entes resultó ser tan desequilibrada entre ellos que produjo un cataclismo y dio como resultado el surgimiento de un montículo primigenio, en cuyo interior había un huevo cósmico (o una flor) del que salió del mismo el dios del sol, Ra, quien ascendió hasta el cielo. Ra tendrá entre su hijos a Shu (el aire seco) y Tefnut (el aire húmedo); hijos de estos fueron Ged (dios de la tierra) y Nut (diosa del cielo), estos estaban tan juntos que no daba espacio para que nada creciera y Ra los separó poniendo a su padre entre ambos para siempre. Pero Nut, ya embarazada, tendría cuatro hijos: Osiris (dios de la fecundidad), Isis (diosa de las tierras fértiles), Seth (dios del desierto) y Neftis (diosa de las tierras pobres); hijo de Osiris e Isis es Horus (quien remplaza a Ra en funciones) y de Neftis y Osiris nacerá Anubis (dios de los cementerios). El resto de los dioses son o hijos de Ra o descendientes de estos últimos.

Para los pueblos de babilonia el universo apareció por primera vez cuando Nammu un abismo sin forma —equivalente al Nun egipcio— se separó y dio origen a Tiamat (el mar tumultuoso y principio femenino) y a Apsu (el océano primordial y principio masculino); de la unión de estas dos fuerzas nacerá el resto de la creación. Otros señalan que Nammu el abismo sin forma, se abrió a sí mismo y en un acto de auto-procreación dio nacimiento a An (dios del cielo) y a Ki (diosa de la Tierra).

En India hay varios mitos, uno primero habla de la muerte de descuartización de un antiguo gigante, era una época de sacrificios humanos. Luego el mito se vuelve es más complicado, se resume que en un rincón del infinito universo espiritual existe un «océano»; allí está acostado la más grande de las formas del dios Vishnú sobre una gran serpiente; y de su ombligo surge una flor y cuando la flor se abre nace el dios Brahmá de cuatro cabezas, quien crea al resto del universo —aquí recuerda el mito de Ra—.

Entre los vikingos habían dos mundos uno de hielo (Niflheim) y otro de fuego (Muspelheim) y entre ellos un abismo (Ginnungagap), el calor del mundo de fuego provoca que parte del mundo de Hielo se evapore y es este vapor condensado nuevamente que entra en este “hueco profundo”, en donde nada vivía, lo que forma a Ymer, el primer gigante de la helada; quien creó otros gigantes y monstruos, hasta que los dioses (últimos hijos de los gigantes) mataron a Ymer y con sus partes crearon el mundo (aquí tenemos otro vacío inicial —caos— y la descuartización de otro gigante).

Para los griegos el Caos es aquello que existe antes que el resto de los dioses y fuerzas elementales, es decir, el estado primigenio del cosmos infinito. El término traduce ‘espacio que se abre’ o ‘hendidura’, y se lo identificó con el aire que llena el espacio entre el cielo y la tierra; después se le asocio al concepto de «confusión elemental».

Hay tres versiones griegas de como ocurrió esta cosmogonía; con el Caos como origen. La primera y más común es que del Caos surgen deidades elementales, los protogonos (los primeros), estos son: Nix (la Noche) y Érebo (los oscuros abismos) que serán padres de Éter (la luz) y Hemera (la claridad); Gea (la tierra), Ponto (las aguas); Urano (el cielo) y Tartaro (el inframundo). En segundas versiones surgen primero Nix y Gea, las primeras madres, acompañadas por el espíritu Eros (el amor y no confundir con Cupido) y ellas generan por si mismas a Erebo, la primera; y la segunda a Urano, Ponto y Tartaro. Eros junta a Nix y a Erebo y de su unión nacen una serie de dioses oscuros (daimones/genios/demonios); y Eros junta a Gea y Urano de quien proceden los titanes, los cíclopes y los hecatónquiros; y de estos el resto de la creación. Es interesante comparar que Urano es castrado por uno de sus hijos (el Titan Cronos, ayudado por sus hermanos); aquí también tenemos un descuartizamiento de un antiguo gigante, de la sangre derramada tras la castración que cayo a la tierra surgirán los gigantes y de la que cayo al mar nacerá la diosa Afrodita.

Una segunda versión, en el mito pelasgo de la creación, Eurínome (la ‘diosa del todo’) surgió de este Caos y creó el cosmos a partir de él; era acompañada por una serpiente (Ofión) y de su vientre de oscuridad surgirá un huevo cósmico que contenía el Universo y cuyas partes al abrirse formaran el cielo y la tierra —una versión distinta del mito de Ra—. La diosa Eurínome tiene otra versión dentro del mito tradicional, se la hace hija del Titán Océano y la titanide Tetis; siendo una de las diosas que cuidó al abandonado Hefesto, cuando su madre, Hera, lo boto del Olimpo por deforme y Eurínome fue madre con Zeus de las tres Cárites (las Gracias). En la versión órfica Chronos (‘Tiempo’, que aquí equivale a Urano y no confundir con el titán Cronos) y Ctonio (‘de la Tierra’) existían desde el principio, siendo Chronos el creador del universo. Entre su hijos están Cronos y Ofión que compiten por el dominio del mundo. Ofión gobernó el mundo con su esposa Eurínome antes del reinado de Crono y Rea, quien les derrocaron y arrojaron al mar.

Una última versión señala que del Caos surgió el titán Océano (visto como el río que rodea la tierra y no equivalente a Ponto que equivale al mar interior o Mediterráneo) y la diosa Tetis (vista como diosa de la lluvias). Juntos serán los padres de todos las fuentes de agua dulce (ríos, pozos, manantiales y las nubes de lluvia) y del resto de la creación. La pareja era probablemente equivalente a Ofión, un Titán mayor en los mitos órficos, y su mujer Eurínome; quienes gobernaron el cielo poco tiempo y que arrojados a la corriente de mar que rodea la tierra por Cronos y Rea. En la versión tradicional Océano y Tetis son hijos de Urano y Gea, una pareja de titanes, y no participaron en la castración de Urano, ni se unieron a la batalla contra los dioses olímpicos más jóvenes contra el resto de los titanes.

Astrológicamente, Caos significa: la anarquía, el desorden, tumulto, alboroto, falta de sentido, desinterés y liberación. Caos tiene que ver no sólo con la confusión primordial, sino con la entropía y su producto final, las cosas se deshacen, o se rompen a modo que lo nuevo pueda llegar a existir —ciclos de muerte y resurrección—. Por ello uno de sus símbolos es la hoz de Saturno pero volteada, el semicírculo mira a la derecha, hacia el futuro que es por demás incierto. Otro grifo más común es una serie de flechas que salen de un punto común; representa el caos de la creación, el bigbang que explota, esta imagen del caos proviene de Michael Moorcock y su símbolo del caos está compuesto por ocho flechas en un patrón radial. Modificaciones al símbolo se han dado, entre la más destacadas es de incluir un circulo en el centro para denotar la expansión, poner flechas de tamaños (anchos y largos) diferentes, etc.

Hay que señalar que las ocho flechas con el circulo interno es una imagen similar al signo budista ‘La rueda del Dharma‘; término tibetano que literalmente significa ‘la rueda de la transformación’ y el movimiento rápido de la rueda funciona como una metáfora adecuada para el rápido cambio espiritual engendrado por las enseñanzas del Buda y nada tiene que ver con el caos. Caos tiene muy presente las acciones espirituales y el libre albedrío; la magia y su uso no debe afectar la libertad de opciones de los otros; la energía caótica es por un lado destructora y por el otro creadora; así el problema muchas veces es descubrir que hay orden dentro del caos.

Caos cambia de signo aproximadamente cada 25 a 26 años; hoy transita por Géminis y representa muestra su efecto en el comercio y los mercados; en las crisis económicas que se vienen experimentando desde 2003 y han tomado fuerza desde 2008. Entre 1979 a 2002 Caos estuvo en Tauro, fueron años finales de la guerra fría y el auge del terrorismo, Caos marca en Tauro un aumento en los tensiones motivadas por romper lo consolidado. Entre 1954 a 1978 Caos transito por Aries, es más activo y agresivo, hay una gran necesidad de hacer algo con esa energía caótica que puede ser impredecible y violenta; nace el Rock and Roll, se inicia la carrera espacial, Israel gana la guerra de los seis días contra los estados árabes vecinos; la mayoría de Sudamérica cae en dictaduras militares, nacen los movimientos sociales “hippies” que se harían notar en sus protestas anti-guerra y se esparcirían por todo el mundo. Entre 1927 y 1953 Caos paso por piscis, aquí mostró la disolución que se dio en la sociedad esos años; es la gran crisis económica, fueron los horrores de la segunda guerra mundial y la expansión del comunismo en el lejano oriente, China, Corea. El siglo XX se inició con Caos en Acuario, hubo un actitud fría e impersonal, el mundo es cruel, duro y hay que tratar con ello; predomina un sentimiento de cambio; la física tradicional se desmorona, empieza la decadencia de los imperios europeos (Alemán, Austroungaro, Ruso), ocurre la primera guerra mundial. Así Caos a su paso promueve destrucción y renovación; afecta a la sociedad como un péndulo que corta y separa; nos divide y enfrenta.

Plutón, el planeta del cambio

Plutón fue descubierto el 18 de febrero de 1930 por el astrónomo estadounidense Clyde William Tombaugh (1906-1997) desde el Observatorio Lowell en Flagstaff, Arizona, y fue considerado el noveno y más pequeño planeta del Sistema Solar por la Unión Astronómica Internacional (UAI) hasta 2006.

El planeta toma el nombre del dios romano Plutón el dios del inframundo. Su equivalente en la mitología griega era Hades, aunque Plutón era más benigno y etimológicamente su nombre se asemeja a Ploutos/Pluto, el dios griego de las riquezas. Su inclusión en los cielos completaba el triunvirato de dioses soberanos que controlan al mundo, y a diferencia de sus hermanos (Jupiter/Zeus y Neptuno/Poseidón) él es el único que nunca ha de temer la insubordinación o la desobediencia y cuya autoridad se reconoce universalmente.

En astrología el descubrimiento de Plutón en 1930 ocurrió en el marco una de las épocas más oscuras y de transformación mundial de la humanidad. Está asociado con una potencia extrema y corrupción, el descubrimiento de Plutón en 1930 coincidió con el ascenso del nazismo, el fascismo y el estalinismo en Europa. También coincidió con la Gran Depresión y la mayor proliferación del crimen organizado en los Estados Unidos y el descubrimiento de la energía atómica. Así Plutón paso a relacionarse con lo oscuro como el dios que nombra.

El descubrimiento de Plutón también se produjo justo después del nacimiento del moderno psicoanálisis, cuando Freud y Jung empezaron a explorar las profundidades del inconsciente; quedo así también vinculado con lo oculto y el inconsciente.

Plutón se vuelve en el desatador de energías transformadoras que en muchas ocasiones deviene de una profunda crisis, es eliminar y limpiar lo viejo para darle paso a la nueva regeneración; es el invierno que llega para acabar con lo viejo y permitir el paso de la vida nueva (Proserpina/Perséfone). A semejanza del Ave Fénix que se consume en su propio fuego y para renacer de sus propias cenizas y del dios hindú Shiva, que es muerte y destrucción por un lado y creación y renovación por otro. Plutón rige las grandes empresas y la riqueza, la minería, la cirugía y el trabajo de detectives, y cualquier empresa que consiste en excavar bajo la superficie para llevar la verdad a la luz.

La influencia astrológica de Plutón

Plutón tarda casi 250 años en orbitar alrededor del Sol, en promedio de aproximadamente 21 años en cada signo del zodiaco, sin embargo, la órbita de Plutón es tan excéntrica que esto puede variar drásticamente, de los 25 años en el cáncer (1913-1938) a tan sólo 12 años en Escorpio (1983-1995), cuando su órbita era en realidad más cercana del Sol que Neptuno. Los astrólogos modernos lo vincularon como regente del signo de Escorpio; así Plutón y Marte son co-regentes del signo del escorpión.

Su entrada en el Cáncer en 1913 coincidió con la Primera Guerra Mundial y con la aparición del armamento nuclear, que tuvo su génesis en la investigación de la década de 1930. Su entrada a Leo en 1939 ocurre con el inicio de la segunda guerra mundial y que cierra con la guerra fría entre las superpotencias de ese entonces USA y URSS y su último conflicto casi de frontal, la guerra de Corea. Plutón estuvo en Virgo desde 1957 hasta 1972, un período marcado por profundos cambios en la bioquímica, la medicina y el mundo del trabajo. Los sindicatos ganaron en influencia, más y más alimentos fueron tratados con productos químicos, y algunos medicamentos, como la píldora anticonceptiva, alteraron profundamente la vida humana, fue la liberación sexual, los hippies y una época de protestas y contracultura. También fue el inicio de la guerra por el espacio; los rusos lanzan el primer satélite artificial. Entre 1972 a 1983 Plutón atraviesa Libra; finaliza la guerra de Vietnam, hay cambios sociales hacia posiciones de mayor autenticidad, aunque también un cierto caos o anarquía. La mujer ya no quiere el voto, busca igualdad con el hombre en todos sus aspectos.

Plutón transito Escorpio entre 1984 y 1996; su signo regente y Plutón actúa con la máxima potencia, y su esencia se manifiesta del modo más puro, precipitando profundas y radicales crisis en todos los ámbitos. Los acontecimientos de este período lo confirman plenamente; Mijail Gorbachov llega al poder en la Unión Soviética y comienza el desmembramiento definitivo de la misma, posteriormente cae el muro de Berlín, y tras él los regímenes comunistas de Europa del Este, y Alemania logra por fin su unificación. En estos años, cambia por completo el mapa del mundo, Rusa ya no será enemiga de Estados Unidos, sino todo lo contrario. Oriente Medio se inestabiliza gravemente. Aparece una nueva enfermedad de transmisión sexual, el Sida, se extiende por todo el mundo causando millones de muertos. Nuestro propio planeta sufre cambios trascendentales y se abre el agujero de ozono de la Antártida. Es asimismo la época en que se produce el máximo auge del ocultismo, aparecen multitud de libros y revistas sobre estos temas y se llevan a cabo importantes estudios e investigaciones. La generación nacida bajo los influjos de este tránsito será profundamente “plutoniana”, es decir, luchará y abogará por transformaciones radicales en todos los ámbitos y se apasionará por sacar a la luz todos los misterios, especialmente los relacionados con la muerte y el más allá.

La entrada a Sagitario es en 1996 y permaneció en este signo hasta el 2008; cuando Plutón entra en este signo se generan grandes cambios reliosos; pero también se incrementarán los fanatismos y las guerras religiosas; para ejemplo las guerras de los balcanes en la ex-Yugoslavia y los hechos del 11 de septiembre de 2001. Plutón estuvo en Sagitario en los años 20 al 60, cuando Jesús predicó e inició el proceso de caída del Imperio Romano; para los años 760 al 800 cuando Carlomagno dio nacimiento de la aristocracia medieval; entre 1007 al 1047 con las primeras cruzadas; entre los años 1254 al 1294 con las invasiones Turcas a Europa y Mongoles a India, es cuando nace la Inquisición; entre los años 1501 al 1541 Copérnico propone el heliocentrismo contra en el centrismo de la Tierra, con los consiguientes cambios religiosos. El ultimo paso de Plutón en el signo de Sagitario a fines del siglo XX promovió un intercambio masivo donde las comunicaciones pasan a ser el factor vital en un mundo globalizado, el internet ha cambiado la forma de ver y entender al mundo de hoy como nunca antes y es sólo comparable a la llegada de Colón a América, cuando Plutón pasaba por Escorpio y generó un sin fin de cambios no solo en las economías y políticas nuevas sino en los hábitos y en la manera de vivir de los pueblos.

Hoy Plutón transita por Capricornio; el planeta estuvo en Capricornio entre 1762 y 1778; que fueron los años de la Independencia de los Estados Unidos, se inventó la maquina de vapor, en Francia corresponde al reinado de Luis XVI y María Antonieta, la revolución industrial en pleno auge. La rigidez de muchos gobiernos de la época llevo a rebeliones y levantamientos en años posteriores. La lección a aprender durante este periodo es que Capricornio rige la constancia, la perseverancia, la ambición, la eficiencia, la organización, tal vez sería que el mundo debería crear una nueva forma de organizarse y de trabajar, creando nuevas leyes o estructuras.

Plutón trae consigo muchas transformaciones pero antes elimina lo que no sirve, traera consigo grandes cambios políticos y sociales, una nueva estructura en el poder mundial. Plutón siempre elimina lo que ya no es necesario para facilitar cambios fundamentales (pasar de una forma a otra), es una fuerza motivadora que busca y produce siempre cambios, cuando el colectivo se niega a estos cambios entonces nos obliga hacerlo.

Símbolos de Plutón

El primer signo de Plutón es un monograma formado por las letras “P” y “L”, atribuido a las dos letras iniciales del planeta y a las iniciales de Percivall Lowell. El segundo símbolo, más usado en astrología es la media luna que reposa hacia arriba y que simboliza al alma abierta, apoyada sobre la cruz de la materia (cuerpo y mente) y que es coronada por el circulo del infinito (espíritu). La luna que encierra al espíritu es la adoración del espíritu; en otro la media luna que mira hacia arriba y está encerrada en un circulo nos habla de una boda alquímica, alma y espíritu unidos. Otro signo menos conocido asociado a Plutón es el símbolo de la propia ave fénix, una flecha que surge vertical hacia arriba atravesada por dos rayas horizontales (lo material inmovil o lo muerto). Se tiene a la cruz coronada con dos media lunas que miran hacia abajo; es la materia que fluye hacia el alma (las lunas) y esta se divide y vuelve a caer, recordando la imagen de un volcán, que muestra destrucción y a su vez renovación de la tierra; otro símbolo similar pero ahora sobre el circulo (espíritu) es coronado por las dos medias lunas invertidas y separadas por la materia (raya horizontal), la idea es equivalente.

Los problemas astronómicos

El impuso de buscar a Plutón se debe a Percivall Lowell, quien provenía de una familia adinerada de Boston. Durante varios años viajó por Extremo Oriente antes de iniciar su carrera como astrónomo a tiempo completo. Lowell fue en Estados Unidos el principal defensor de la existencia de canales en Marte. Proponiendo en sus obras que los canales de Marte eran necesidad de una civilización avanzada que extraía agua de sus polos y la llevaba a las regiones ecuatoriales menos frías. Estas ideas apoyarían a escritores como Edgar Rice Burroughs (el autor de Tarzan) para comenzar una serie de novelas de ciencia ficción sobre los habitantes de Marte (las novelas de John Carter of Mars).

Al final Lowell se fue quedando solo como defensor de la idea de canales marcianos y su prestigio científico se fue hundiendo poco a poco ante la verdadera evidencia. Deseoso de redimir su imagen pública como astrónomo, se dedicó a la búsqueda del Planeta X, un hipotético planeta más allá de la órbita de Neptuno. La búsqueda continuó incluso varios años después de su muerte. Finalmente, en 1930 el nuevo planeta fue descubierto por Clyde Tombaugh, un astrónomo del Observatorio Lowell. El planeta se denominó Plutón, un nombre que tenía reminiscencias mitológicas y cuyas primeras letras, “PL”, representaban a Percival Lowell. Hoy el signo astronómico de Plutón es la combinación de ambas letras.

Hay que destacar que la búsqueda de un planeta más allá de Neptuno provenía de las dificultades en ajustar la órbita del planeta, lo que sugería atribuir las perturbaciones gravitatorias a un planeta exterior. Así se había descubierto Neptuno, a través de sus perturbaciones sobre la órbita de Urano. Sin embargo Plutón es demasiado pequeño para tener alguna influencia sobre la órbita de Neptuno. Finalmente el problema con el ajuste de la órbita de Neptuno resultó ser que su trayectoria no había sido bien determinada al contar con muy pocas observaciones de su periodo orbital anual de 165 años.

Plutón no tiene posibilidades de chocar con Neptuno; la primera razón es que giran en planos distintos; y la segunda es que ambos planetas mantienen una resonancia orbital 2:3, por la cual por cada dos vueltas que da Plutón, Neptuno da tres. Los sistemas resonantes son comunes en el sistema solar. Esta resonancia aporta estabilidad y protege al planeta más pequeño, Plutón, de las interacciones gravitatorias de su hermano mayor y mucho mas masivo Neptuno. La resonancia produce que nunca estos dos planetas se acerquen de forma y el mayor (Neptuno) nunca perturbe con su gravedad al menor (Plutón) y es producto de un largo tiempo de interacciones que provoca que los planetas se sitúan en las órbitas que les ofrecen una mayor estabilidad.

Plutón resulto ser muy pequeño; su diámetro de 2350 km, dos tercios del diámetro de la propia Luna (3476 km). Se encuentra inclinado sobre la elíptica; esto es que no órbita en el plano que giran el resto de los planetas; su órbita excéntrica hace que este más cerca del Sol que su vecino Neptuno en determinados años de su órbita (su último perihelio ocurrió en 1989).

En 1978 el astrónomo estadounidense James W. Christy descubre su gran satélite, S/1978 P1; luego llamado Caronte; cuyo nombre proviene del personaje de la mitología griega que se encargaba de llevar las almas al reino de Hades. Durante muchos años se pensó que Caronte era el único satélite que orbitaba alrededor de Plutón, pero a finales de 2005 se anunció la existencia de otros dos pequeños cuerpos que se denominaron provisionalmente S/2005 P1 y S/2005 P2; y donde la Unión Astronómica Internacional les puso luego los nombres de Hidra (en honor a la serpiente de nueve cabezas que Heracles mató en el segundo de sus doce trabajos) y Nix (la diosa primordial de la oscuridad) respectivamente. [En Julio de 2011 se descubrió un nuevo satélite, denominado S/2011 P1 = P4, que circula entre Nix e Hidra; un año después, en Julio de 2012 se encontró una nueva luna S/2012 P1 = P5  que circula entre Caronte y Nix mostrando que Plutón es un cuerpo que tiene aún muchas más sorpresas.Todas estas pequeñas lunas giran alrededor del sistema Plutón-Caronte; donde las lunas Caronte,  P5, Nix, P4 e Hidra tiene resonancias concatenadas de: 1:3:4:5:6 respectivamente.  La nueva luna aporta más información sobre el origen de Plutón y su luna mayor Caronte, que se asumen que se formó producto de una colisión como la que dio origen al sistema Tierra-Luna. Aunque ambas lunas no tiene nombres oficiales y se espera que la misión espacial New Horizons de la Nasa, que debe llegar a Plutón en 2015, permita establecer finalmente cuantas lunas tiene Plutón; entre los nombres que se barajan para estos cuerpos están Orfeo y Euridice]

Las investigaciones sobre Caronte mostraron que tenía un período orbital de 6,4 días; que era justamente el período de rotación de Plutón donde se dedujo que este era el único sistema planeta-satélite conocido en el que ambos cuerpos celestes se mostraban la misma cara continuamente. El diámetro de Caronte es de 1207 km (casi la mitad de Plutón). Se cree que Plutón y Caronte pudieron haber sido dos cuerpos que colisionaron antes de entrar en órbita mutua; pero un impacto de esas características resultaría en un Plutón más rocoso y un Caronte con más hielo del que los científicos han encontrado. El hecho de que Caronte en realidad no gire alrededor de Plutón como un satélite, sino que por el contrario ambos lo hagan alrededor del centro de masas del sistema ubicado fuera del planeta, ha hecho que muchos no consideren a Plutón y Caronte como planeta y satélite respectivamente, sino más bien como un sistema de dos planetas o un sistema planetario binario.

Los problemas de Plutón como planeta se incrementaron con el descubrimiento de otros objetos de tamaño similar más allá de la órbita de Neptuno. En 2002 fue descubierto Quaoar, con un diámetro de 1280 kilómetros, más de la mitad del tamaño de Plutón. En 2004, a una distancia mucho mayor del Sol, fue detectado Sedna, cuyo diámetro es de aproximadamente 1300 kilómetros. En julio de 2005 se anunció el descubrimiento Eris, cuyo diámetro sería superior al de Plutón. Finalmente el 24 de agosto de 2006 la UAI publicó una nueva definición de planeta, tras la cual Plutón cambió su categoría y pasó a formar parte de la nueva categoría planetas enanos, siendo el segundo en tamaño después de Eris. [Hoy mediciones más precisas ubican el tamaño de Eris en 2320 km; aun Plutón sigue siendo el mayor cuerpo tras Neptuno]

Los cambiaformas (3) En los cuentos de hadas

En uno de los clásicos de la infancia, “El gato con botas” engaña al ogro para que demuestre su poder, este se transforma en grandes bestias, oso, león, etc.; pero el gato le pregunta si se puede transformar en un ser tan pequeño como un ratón o sólo en grandes bestias; para demostrar su poder el ogro se transforma en ratón y el gato lo devora al instante.

Otro clásico común es “El príncipe rana“, que requiere un beso de una princesa para volver a ser nuevamente príncipe. Similar ocurre con otros cuentos como en el cuento de “La bella y la bestia“, “Blancanieve y Rojarosa“, en todos ellos un bello y orgulloso príncipe, por lo general, ha sido transformado en bestia y/o animal en castigo o maldad de un hada, bruja, demonio o duende; en todos los casos el hechizo se rompe por la acción de un beso de amor verdadero de una princesa o bella dama por aquella bestia/animal.

Otras versiones reflejan el no atender o cumplir a cabalidad con los consejos, ejemplo tenemos “El Príncipe Lindworm“, donde una reina que no tenía hijos comió una cebolla mágica, el resultado es un ser mitad humano mitad dragón/serpiente. Al crecer debe tomar una esposa, pero las devora a todas en su noche de bodas; la última novia evita al ser comida por el lindworm cuando al llega su noche de bodas él le pide que se quite toda la ropa que ella posee, y ella le dice al novio que se quitará una de sus prendas, sólo si él se quita una propia; cuando el último rastro de ropa del vestido de la chica cae, él se ha quitado su última piel, y ha vuelto a ser un hombre. Similar ocurre con “Juan mi erizo” y “Pulgarcito“, tal era el deseo de ser madre o padre que no atienden bien las instrucciones y el hijo llega al mundo no tan perfecto.

En versión femenina destaca la historia rusa de “La rana zarevna“, donde una rana se metamorfosea en una princesa, llamada Basilicia la Sabia, su esposo el zarevich Iván para tratar de romper el hechizo y quema la piel de la rana mientras su esposa entretiene a su padre; eso provoca la desaparición de la princesa y la búsqueda de Iván por todo el mundo para encontrarla.

Esta versión es similar en otros cuentos tradicionales; muchas hadas adoptan una forma humana desprendiéndose de la piel animal que las cubre; las valkirias visten sus trajes de cisnes y vuelan por los cielos generando los vientos con sus alas; y las veelas (vilas) eslavas, aparecen como cisnes (al igual que las valquirias), como yeguas (como los kelpies anglosajones), como lobas (al semejanza de los licántropos), pero también se disfrazan de halcón (como la diosa Freya) y o como serpientes (otro signo del agua).

Las selkies se quitan su piel de foca; el pescador consigue y esconde la piel y a cambio obtiene una esposa sumisa y bella; pero al final ella siempre recupera su piel animal y abandona al marido dejándolo lleno de tristeza y dolor.

En otros cuentos como el africano Seetetelané“, un hombre pobre que vivía de matar ratas encuentra un huevo de avestruz, de donde nace la hermosa Seetetelané, quien lo cuida y le da riqueza y poder, eso hasta que él, borracho una noche, la ofende diciendo ante todos su origen como hija del huevo un avestruz; a la mañana siguiente el hombre es nuevamente pobre y ya no puede sobrevivir sin la ayuda de la magia de su mujer, muriendo de hambre y frío.

El hada Melusina (Melusine) se transforma en dragón al entrar cada sábado en su baño semanal; eso hasta que es descubierta por su marido y debe lo abandona por haber roto su promesa de darle privacidad en el baño.

En estos todos cuentos, de latitudes tan distintas, comparten un hecho en común, la mujer, generalmente es un hada que se transforma en animal, permanece con el hombre mientras él no revele su secreto, retenga o destruya la capa que la da su forma animal. Mientras la joven permanece con el amado lo llena de fortuna y riquezas; todas desaparecen al irse ella. En muchas versiones el amante muere al haberse desacostumbrado a su vida de miseria; en otras versiones busca a la amada pasando muchas dificultades; es la imagen del alma persiguiendo al esquivo amor; es una versión invertida de géneros de la historia de Psique (Alma) y Eros (Amor).

Otras hadas animales adquieren la apariencia humana, para engañar al hombre y para su diversión o propio beneficio; en oriente (China, Corea y Japón) Kitzune, el zorro de nueve colas, se disfraza de chica para divertirse con pesadas bromas a los hombres que se consideran grandes amantes; o el hada escandinava Huldra que oculta su cola de zorro o vaca bajo largas faldas y engaña a hombres apuestos para casarse con los mismos, y adquirir finalmente una apariencia humana.

Existe una versión no de amantes sino de hermanos, donde varios de ellos son transformados, y la hermana menor busca la forma de volverlos a transformar en humanos. Citamos como ejemplos: “Hermanito y hermanita” de los Hermanos Grimm, el chico es transformado en ciervo por la madrastra/bruja; “Los seis cisnes” y “Los siete cuervos“, ambos también de los Hermanos Grimm y “Los cisnes salvajes” de Hans Christian Andersen y “Los tres cuervos” un antiguo cuento popular alemán narran una historia similar. Después de la muerte de la reina, una malvada bruja se casa con el rey, y convierte a los hijos varones en aves (cuervos o cisnes) para deshacerse de ellos. La princesa, hermana menor de los príncipes convertidos escapa. Ella, por lo general, debe tejer trajes encantados para romper el hechizo y no decir palabra hasta que termine su labor, así debe guardar silencio por tres años, tres meses, tres semanas y tres días para romper el hechizo de la bruja.

Tiempo después conoce a un apuesto príncipe, con quien se casa, pero las cosas no resultarán como ella esperaba; su afanada labor y silencio provocan sospechas y la catalogan de bruja; en algunas versiones la bruja es la nueva esposa del padre del príncipe y los hijos de la princesa y su esposo desaparecen haciendo recaer en la muda joven las sospechas de brujería, que no puede decir la verdad. Antes de ser quemada por bruja llegan sus hermanos a salvarla, ella los cubre con las telas mágicas rompiendo el hechizo y pudiendo hablar, pero por lo general la manta para el menor de ellos no esta toda acabada, o aún faltaban unos minutos y el chico menor conserva un ala por brazo.

El cuento realmente se remonta a una vieja leyenda celta ya cristianizada; Lir (Lear o Llyr) era un dios del mar en la mitología celta. Cuando el dios Bodb Derg, hijo del gran Dagda (El gran padre), fue elegido rey de los Tuatha Dé Danann (Hijos de la diosa Dana), Lir se molestó por la elección y no quiso rendir honores al nuevo rey de los dioses celtas; para apaciguarlo y ponerlo como aliado Bodb Derg le ofreció a su hija Aoibh (la bella); de esa unión nacieron una niña, Fionnuala (Justa), y sus tres hijos: Aodh (Sol/Fuego) y los gemelos, Fiachra (Cuervo) y Conn (Lider), parto en que muere Aoibh. Bodb Derg a fin de mantener la relación con su cuñado le entrega una segunda hija como esposa, Aoife (Placer).

Aoife tuvo celos del amor de los niños entre sí y de su padre para que ellos y conspiró para deshacerse de los niños. En un viaje con los niños a la casa de Bodb, ella ordenó a su criado matarlos, pero este se negó; tal fue la ira de Aoife que trató de hacerlo por sí misma, pero no tuvo el coraje. En su lugar, utilizó su magia para convertir a los niños en los cisnes. Cuando Bodb escucho esta aberración, transformó a Aoife en un demonio del aire (viento huracanado) por toda la eternidad. Como cisnes, los niños vivieron unos 900 años. Para romper el hechizo tendrían que ser bendecidos por un monje, pero ya eran terriblemente ancianos y murieron finalmente al ser bautizados como cristianos. Irlanda ya no era pagana para esas fecha.

Otro mito celta nos narra los amores de Aengus Mac Og, hijo del dios celta Dagda y Boanna, que se enamoró de la joven Caer; la joven tenía una maldición en la cual un año era cisne y en el otro mujer. Angus Mc Og no soportó la perdida de la amada y se transformó en cisne para acompañarla siempre.

Basado en ese mito del compositor ruso Tchaikovsky crea su ballet “El lago de los cisnes”. En esta historia el príncipe Sigfrido debe buscar esposa, mientras pasea por el bosque un grupo de cisnes que nadan bajo la luz de la luna se transforman en bellas doncellas, su reina Odette narra al príncipe que sufre la maldición del brujo Rothbart y sólo el verdadero amor romperá el hechizo. En la fiesta en palacio mientras le presentan las candidatas, el joven no deja de pensar en la reina Odette y espera impaciente su llegada, y por la entrada entran finalmente el barón Rothbart y su hija Odile; confundiendo a Odile con Odette, Sigfrido la jura amor eterno a la joven equivocada, cuando llega finalmente Odette y Sigfrido descubre el engaño ya es tarde; Odette regresa al lago en llanto y Sigfrido corre a pedir su perdón, ya es tarde el hechizo no puede ser roto Odette muere de dolor y Sigfrido se suicida para acompañarla, liberando con su sacrificio al resto de las doncellas del hechizo y matando al brujo Rothbart al romper su encantamiento.

Transformase en caballos y yeguas es común en muchos duendes; el pooka (similar a un fauno) ingles, los nix escandinavos y los selkies irlandeses adoptan esta forma, esperando al incauto que crea haber hallado un caballo perdido y cuando lo monta, esta bestia arrastra a su jinete hasta el cause de agua más cercano para ahogar a su víctima.

En Polonia, en el pueblo de Eichmedian, vivía una mujer que era tabernera. Era una mujer codiciosa y cobraba el doble en muchos pagos, hasta que una tarde, un grupo invitados la acusaron de ser timados; y ella respondió: —Si mi negocio simplemente no es, entonces que se monte mi espalda el Diablo.— Para su horror y asombro de todos los presente, el cuarto oscureció de repente y el Diablo apareció ante ella transformándola en yegua y montándola. El Diablo soltó una gran risa y a velocidad precipitada la montó y la llevo al pueblo de Schwarzenstein, donde un herrero, llegando en altas horas de la madrugada. Él despertó al herrero y exigió que su corcel fuera herrado. El herrero, bostezando, se quejó de la hora tan tarde y que su forja estaba cerrada y fría. Pero el Diablo insistió y prometió mucho oro si era hecho rápidamente. El herrero encendió su horno cuando la yegua empezó a hablar y a contar su historia. El herrero fue horrorizado no pudo continuar su trabajo y el Diablo rabiaba pero había nada podía hacerse, y cuando un gallo anunció la llegada de alba, el hechizo fue roto. El Diablo desapareció y el tabernera recobro su forma; arrepintiéndose de su codicia, ella tenía dos de herraduras clavada en sus manos; herraduras que fueron colgadas en la iglesia de Schwarzenstein como una advertencia a otros timadores.

En otros cuentos como el ruso “Koschei el Inmortal” el príncipe Iván es ayudado por sus cuñados, tres cambiaformas (uno águila, otro halcón y el último cuervo) a vencer a la bruja Babayaga y al brujo Koschei, para así poder rescatar a su amada, Marya Morevna, cautiva del brujo.

Hijos de la Noche (1) Introducción – Genealogía

En la mitología griega, Nix o Nyx era la diosa primordial de la noche. También es llamada Nicte, y en los textos romanos que tratan este tema griego, su nombre se traduce como Nox.

Érebo (en latín Erebus) era un dios primordial, personificación de la oscuridad y la sombra, que llenaba todos los rincones y agujeros del mundo. También se le llamaba Skotos. Se decía que sus densas nieblas de oscuridad rodeaban los bordes del mundo y llenaban los sombríos lugares subterráneos.

Según Hesíodo, Nix y Erebo eran descendientes del Caos. En la versión de la tradición órfica se afirmaba que Érebo era hijo de Cronos (el tiempo) y de  Ananké; siendo Ananké (llamada en la mitología romana Necessitas (necesidad)) en esta tradición órfica, la madre de las Moiras y la personificación de la inevitabilidad, la necesidad, la compulsión y la ineludibilidad.

Ananké surgió de la nada al principio de los tiempos formada por sí misma como un ser incorpóreo y serpentino cuyos brazos extendidos abarcaban todo el universo. Desde su aparición Ananké estuvo entrelazada con su compañero, el dios del tiempo Cronos. Juntos rodearon el huevo primigenio de materia sólida (nacido de Nix y Erebo) en su enlace constrictivo y lo dividieron en sus partes constituyentes (tierra = Gaya/Gea, cielo = Urano y mar = Ponto), provocando así la creación del universo ordenado. Ananké era raramente adorada hasta la creación de la religión mistérica órfica. En esa tradición se la hacía hija de Hydros (el Océano primigenio) y Thesis (la primigenia Tetis) [se retoma la versión de Homero de que el Océano y Tetis son los padres de todas las cosas], Ananké fue madre, con Cronos, de Caos, Éter (la luz) y Érebo (las tinieblas), y de  Fanes (equivalente al  Eros primogénito).

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El siguiente esquema resume a los hijos de la noche (Nix) [Versión Hesiodo], y los hijos de sus hijos, todos principales  descendientes de su unión con Érebo (dios primordial de las tinieblas)

Hijos de la Noche (3) Eros, el deseo sexual

Eros era un Protogenos (Deidad primordial) de procreación que se formó a si mismo al principio de los tiempos. Él era la fuerza detrás de la generación de nueva vida en el cosmos temprano. No hay que confundirlo con el dios travieso armado con arco y flechas, que era un hijo de la diosa Afrodita y conocido entre los romanos como Cupido.

Los padres de este Eros primordial incluyen, a ninguno (auto-creado), nacido de Caos (aire inferior), y finalmente se le hace el primer hijo de Érebo y Nix.

En el sentido en que normalmente se concibe, Eros es una criatura de los poetas griegos más tardíos; y para entenderlo debemos distinguir a tres Eros: el Eros de las cosmogonias antiguas, el Eros de los filósofos y misterios que tiene gran parecido al primero y el Eros que asociamos con el famoso Cupido romano.

Homero no menciona a Eros, y en su Iliada (siglo VIII a.C) cuando dice que el origen de todas las cosas se encuentra en el Océano:

[Zeus al ver a Hera le pregunta] —¡Hera! ¿A dónde vas, que tan presurosa vienes del Olimpo, sin los caballos y el carro que podrían conducirte?.

Respondió dolosamente la venerable Hera: — Voy a los confines de la fértil tierra, a ver a Océano, padre de los dioses, y a la madre Tetis, que me recibieron de manos de Rea y me criaron y educaron en su palacio. Iré a visitarlos para dar fin a sus rencillas. Tiempo ha que se privan del amor y del tálamo, porque la cólera anidó en sus corazones. Tengo al pie del Ida los corceles que me llevarán por tierra y por mar, y vengo del Olimpo a participártelo; no fuera que te enfadaras si me encaminase, sin decírtelo, al palacio del Océano, de profunda corriente.

En este primer mito, el más antiguo, no aparece Eros, y se pone como padre de todas las cosas a la pareja Oceano y Tetis, padres de todos los ríos y fuentes. Hay que recordar que al único Titan que Zeus no molestó tras su triunfo fue el Océano. Es lógico suponer el gran poder de este ser, que envuelve toda la tierra, por lo cual Zeus no se atrevió a molestarlo.

Un poco posterior, Hesiodo es el autor más antiguo que menciona a Eros, lo describe como el Eros cosmogónico; señala el autor en su Teogonía (siglo VIII a.C.):

En primer lugar existió el Caos. Después Gea [tierra] la de amplio pecho, sede siempre segura de todos los inmortales que habitan la nevada cumbre del Olimpo. En el fondo de Gea de anchos caminos existió el tenebroso Tártaro [infierno]. Por último, Eros, el más hermoso entre los dioses inmortales, que afloja los miembros y cautiva de todos los dioses y todos los hombres el corazón y la sensata voluntad en sus pechos. Del Caos surgieron Érebo [tinieblas] y la negra Nix [noche]. De Nix a su vez nacieron el Éter [luz] y Hemera [día], a los que alumbró preñada del contacto amoroso con Érebo. Gea alumbró primero al estrellado Urano [cielo] con sus mismas proporciones, para que la contuviera por todas partes y poder ser así sede siempre segura para los felices dioses. También dio a luz a los grandes Ourea [montañas], deliciosa morada de diosas, las ninfas que habitan en los boscosos montes. Asimismo dio a luz al mar imposible de secar, de impetuosa corriente, a Ponto, sin deseado matrimonio. Pero luego unida en amor a Urano parió a Océano de profundos remolinos, a Ceo, a Crío, a Hiperión, a Jápeto, a Tea, a Rea, a Temis y a Mnemósine, a Febe de áurea corona y a la encantadora Tetis, y tras ellos de último nació Cronos de tortuosa intención, el más terrible de sus hijos y en él floreció el odio contra su padre. Dio a luz además a los Cíclopes de soberbio espíritu, a Brontes, a Estéropes y al violento Arges, que regalaron a Zeus el trueno y le fabricaron el rayo. Éstos en lo demás eran semejantes a los dioses, pero en medio de su frente había un solo ojo. Cíclopes era su nombre por sinónimo, ya que efectivamente, un solo ojo completamente redondo se hallaba en su frente. El vigor, la fuerza y los recursos presidían sus actos. También de Gea y Urano nacieron otros tres hijos enormes y violentos cuyo nombre no debe pronunciarse: Coto, Briareo y Giges, monstruosos engendros. Cien brazos informes salían agitadamente de sus hombros y a cada uno le nacían cincuenta cabezas de los hombros, sobre robustos miembros. Una fuerza terriblemente poderosa se albergaba en su enorme cuerpo.

Según lo anterior, Eros era una de las causas fundamentales en la formación del mundo, ya que su poder unió a los protógenos y trajo orden y armonía entre los elementos contradictorios que coexistieron en el caos.

Otras cosmogonias intervienen y cambian el orden de las cosas; en las cosmogonias Orficas (atribuidas a Orfeo), primero fue la Nix noche y Érebo; cuales aves negras ponen un huevo cósmico sobre el Tartaro (hoyo infernal que hace las veces de nido), huevo del cual surgirán el resto de las cosas al ser “fecundado” o roto por Eros (el primer nacido); la parte superior del huevo formará la bóveda celeste (cielo: Urano), la inferior la tierra (Gea) y el mar (Ponto / Oceano), entre ambos el vacío (Caos), visto así, la versión de Hesiodo se inicia en este punto, cuando está el vacío que quedó al romperse el huevo. En esta tradición se explica por qué Zeus no puede pelear contra Nix, cuando Hipnos (sueño) se oculta con su madre (la noche), el poderoso Zeus no tiene el poder para atreverse a enfrentar a la poderosa noche (generadora de todas las cosas : huevo cósmico). En esta tradición Aristófanes en su comedia Pájaros (siglos V a. C a IV a.C) narra que las aves son hijas de este Eros protogenos y del Caos:

En el principio sólo existían el Caos y la Noche [Nix], el negro Érebo y el profundo Tártaro; la tierra [Gea], el Aire [Eter] y el Cielo [Urano] no habían nacido todavía; al fin, la Noche de negras alas puso en el seno infinito del Erebo un huevo sin germen, del cual, tras el proceso de largos siglos, nació el apetecido Amor [Eros] con alas de oro resplandeciente, y rápido como el torbellino. El Amor uniéndose, en los abismos del Tártaro tenebroso, al Caos alado, engendró nuestra raza, la primera que nació a la luz. La de los inmortales no existía antes de que el Eros mezclase los gérmenes de todas las cosas; pero, al confundirlos, brotaron de tan sublime unión el Cielo, Tierra, Océano y la raza eterna de las deidades bienaventuradas.

He aquí cómo nosotros somos muchísimo más antiguos que los dioses. Nosotros somos hijos del amor; mil pruebas lo confirman; volamos como él y favorecemos a los amantes. ¡Cuántos lindos muchachos habiendo jurado ser insensibles, se rindieron a sus amantes al declinar su edad florida, vencidos por el regalo de una codorniz, de un porfirión, de un ánade o de un gallo¡ Nos deben los mortales sus mayores bienes. En primer lugar, anunciamos las estaciones; la primavera, el invierno y el otoño; la grulla, al emigrar a Libia, advierte al labrador que siembre; al piloto, que cuelgue el timón y se entregue al descanso; a Orestes, que se mande tejer un manto para que el frío no le incite a robárselo a los transeúntes. El milano anuncia, al aparecer, otra estación y el momento oportuno de trasquilar los primaverales vellones; y la golondrina dice que ya es preciso abandonar el manto y vestirse una túnica ligera.