Juno y Vesta, los planetas del matrimonio y el hogar

Cuando Heinrich Olbers descubrió (2) Palas en 1802, un año después del descubrimiento de (1) Ceres; propuso que los dos objetos eran los restos de un planeta destruido. Envió una carta con su propuesta al astrónomo inglés William Herschel, sugiriendo que una búsqueda cerca de las órbitas donde (1) Ceres y (2) Palas se cruzaban podría revelar más fragmentos. Estas intersecciones orbitales se encontraban en las constelaciones de Cetus y Virgo. El 01 de septiembre de 1804 por el astrónomo alemán Karl Ludwig Harding descubre al tercer asteroide, y se le bautiza con el nombre de la diosa Juno, esposa de Júpiter. Y Olbers que había comenzado su búsqueda en 1802, descubre el 29 de marzo 1807 un cuarto en la constelación de Virgo. Como Olbers ya tenía crédito por el descubrimiento de un ‘planeta’ [(2) Palas], se dio el honor de nombrar al nuevo descubrimiento al matemático alemán Carl Friedrich Gauss, cuyos cálculos orbitales habían permitido calcular la órbita del nuevo planeta [(1) Ceres] en el tiempo extraordinariamente corto de 10 horas. Gauss dio a este cuarto cuerpo el nombre de diosa virgen de la casa y hogar de los romanos, Vesta.

En su momento Ceres, Palas, Juno y Vesta fueron clasificados como planetas, y cada uno tenía su símbolo planetario propio. Para (3) Juno se reemplaza el circulo de Venus por una estrella de ocho puntas; representa la diadema de corona de la reina de los dioses romanos, o la gran cola del pavo real (animal totémico de la diosa) abierta en todo su esplendor. Para el icono de (4) Vesta el matemático Gauss propuso un altar encendido; este icono evoluciono del cuadrado con rayos (llamas) en su parte superior a uno más moderno propuesto en 1973 por Eleanor Bach, que es la V de Vesta con una onda superior para indicar el fuego, y es el icono con el que más se le reconoce.

Durante treinta y ocho años no se descubrió ningún otro cuerpo, pero al mejorar los telescopios, a partir de 1848 se dispararon los descubrimientos; y pronto se hizo claro que no se podían seguir inventando signos para cada nuevo mundo y seguirlos llamando planetas. No fue hasta los inicios de los setentas que una nueva concepción de la astrología y del feminismo ubicó a estos primeros cuatro mundos dentro de las cartas astrales. Las cuatro grandes diosas [Ceres, Palas, Juno y Vesta] representan cuatro aspectos de la mujer, que junto a Venus y la Luna reconfiguraron la imagen de la astrología tradicional.

Hoy (3) Juno es uno de los más grandes miembros del Cinturón de Asteroides, con sus 258 km en diámetro promedio ocupa actualmente el décimo lugar en tamaño entre los asteroides (después de que (1) Ceres fue elevado a la categoría de Planeta Enano) y tiene aproximadamente el 1 % de la masa del Cinturón de Asteroides. Aunque es uno de los asteroides más masivos, (3) Juno tiene sólo el 3% de la masa de (1) Ceres. El pequeño tamaño de (3) Juno y su forma irregular le impiden ser designado como un planeta enano ya que su tamaño y masa no le permiten generar una forma esferoide por equilibrio hidrostástico.

(3) Juno ocupa el segundo lugar entre los asteroides pedregosos (Tipo S: donde predominan minerales de silicio, como la olivina y el piroxeno), lo supera (15) Eunomia. Su órbita excéntrica (0,26) lo ubica entre los mayores con una órbita elíptica; (3) Juno tenía la órbita más excéntrica de cualquier cuerpo conocido hasta que (33) Polihimnia fue descubierto en 1854. Aun así, entre los asteroides con más de 200 kilómetros de diámetro, sólo (324) Bamberga tiene una órbita más excéntrica. Pese a ser un asteroide tipo S, (3) Juno es inusualmente reflexivo, lo que puede ser indicativo de propiedades superficiales distintas. Esto explica como un pequeño asteroide cerca de su perihelio es más brillante que el planeta Neptuno, o la luna Titán de Saturno y por ello pudo ser encontrado antes que otros asteroides de mayor tamaño.

La órbita de (3) Juno está moderadamente inclinada, con unos 12° a la de la eclíptica. La rotación de (3) Juno es en un ángulo aproximado de 50° sobre el plano de la eclíptica; y al igual que (2) Palas en su movimiento de traslación tiene grandes zonas del asteroide que permanecen en día y en noche permanentes durante prolongados periodos del año juniano.

La órbita de (3) Juno parece haber cambiado un poco en torno a 1839, señala el astrónomo James Hilton; se sugiere que este cambio muy probablemente se debió a un asteroide que paso cerca y cuya identidad no ha sido determinada. Una explicación alternativa, pero es menos probable, es un impacto de un cuerpo considerable. (3) Juno ha experimentado impactos sobre su superficie y ello ha sido observado en imágenes que captaron su rotación y revelaron una forma irregular (grumosa) con rasgos oscuros, en la que se podía apreciar un cráter. Producto de esos impactos se ha formado la Familia Juno, cuyos miembros como (32326) 2000 QO, el más brillante de ellos, apenas tiene un diámetro de unos 6 kilómetros.

Por su parte (4) Vesta es uno de los asteroides más grandes, con un diámetro medio de unos 530 kilómetros se lo ubica como el segundo asteroide más grande (superado en tamaño por (2) Palas). Pero (4) Vesta es el primero más masivo, después de que (1) Ceres fue elevado a la categoría de planeta enano. (4) Vesta contiene un 9% de la masa del cinturón de asteroides. (4) Vesta se cree que es un protoplaneta remanente de esos primeros momentos del sistema solar y se supone que posee un interior diferenciado (núcleo metálico), justificando así su mayor masa.

(4) Vesta tiene una órbita casi circular (excentricidad del 0,08); una baja inclinación (7°) y es uno de los cuerpos que rota sobre si mismo más rápido (5,3 horas), con una inclinación en el eje de rotación de unos 29°. (4) Vesta aún compite, junto con (2) Palas en ser clasificado como un planeta enano. Su forma elipsoidal fotografiada por la sonda Dawn no ha sido suficiente para poder entrar en este grupo y los astrónomos prefieren pensar en estos dos grandes asteroides como protoplanetas (cuerpos que poseen un núcleo ferroso y en etapas tempranas este fluyó por la radiación de los metales contenidos formando un núcleo metálico diferenciado del exterior más ligero y rocoso).

Hace unos mil millones de años hubo una gran colisión que dejó un enorme cráter que ocupa gran parte de su hemisferio sur y (4) Vesta perdió un 1% de su masa. El cráter detectado en 1996 por el telescopio espacial Hubble tiene un tamaño 430 km y una profundidad de 17 km; fue medido y fotografiado en más detalle por la sonda espacial Dawn de la NASA que alcanzó al asteroide en agosto de 2011 y lo acompañará hasta mayo de 2012, antes de seguir a (1) Ceres. Se cree que este cráter, llamado Reasilvia (como una Vestal, violada por Marte y madre de Romulo y Remo), puede ser el origen de los pequeños asteroides de tipo V o Vestoides que se conocen en la actualidad. Esta y otras colisiones han formado una de las grandes familias colisionales del Cinturón de Asteroides; que han sido clasificadas dentro de un tipo particular (Tipo V) y que son similares en composición al Tipo S, pero tienen mayor proporción de piroxenos.

Juno y Vesta en los mitos

Ceres/Demeter, Juno/Hera y Vesta/Hestia eran las hijas de Rea/Ops y Cronos/Saturno; hermanas de Júpiter/Zeus, Neptuno/Poseidón y Plutón/Hades. Mientras Ceres se volvía diosa de la Tierra y reemplazaba en funciones a su madre; Juno y Vesta no tenían mayor lugar en el mundo que reinar. Estas dos hermanas sin embargo mantenían algo del poder heredado de su madre. En sus inicios Juno (de donde proviene la palabra iuvenis = joven) fue una diosa vinculada a los nacimientos y los partos; si Ceres era el verano y diosa de la agricultura; Juno sería en una etapa temprana una diosa del ganado; uno de sus tótem es la vaca, y se honra a Hera llamándola ‘ojos de vaca‘; así las dos hermanas son diosas de lo que nace (la vegetación y el ganado respectivamente). Cuando se la asoció con la Hera griega, se la volvió esposa de Júpiter (Zeus) y asumió muchas de las características de la diosa extranjera. Juno evoluciona a diosa del matrimonio, las relaciones, y como la celosa Hera, se vuelve una diosa que vigila lo sagrado del compromiso marital, no perdona los adulterios y es vengativa con quienes los realizan.

En toda la mitología griega los cuentos de Hera se la vinculan en castigar y perseguir a las amantes e hijos de su marido. Similar papel tuvo después la diosa Juno. En los mitos de Hera a uno de los hijos de Zeus que más persiguió fue a Heracles (el Hércules romano). Uno de esos mitos señala que cuando Heracles era un infante, Zeus engaña a su mujer para que lo amamante; cuando Hera descubre el engaño, retira al infante de su seno y la leche de su pecho se derrama por los cielos formando la Vía Láctea.

Cuando Zeus se enamoró de Io, una sacerdotisa de la diosa; para evitar que su mujer lo descubriera transformó a Io en una becerra. Hera pidió la becerra para sacrificarla luego. Zeus no se pudo rehusar a menos que se descubriera. Hera pone al gigante Argos (el de los cien o mil ojos según mitos) a vigilar a la becerra y Zeus envía luego a Hermes a matar al gigante y liberar a su amante. Hera llora la muerte del gigante y pone sus ojos en la cola del pavo real, que se convierte en su ave tótem; el pavo real fue luego elevado a los cielos donde es una de las constelaciones modernas del hemisferio sur.

Como diosa Juno propiamente, sus actos más recordados son en la Eneida persiguiendo a héroe troyano Eneas. Hera/Juno, odiaba a los troyanos porque su marido la había engañado con Ganimedes, un príncipe troyano y lo había convertido en el copero de los dioses. También los odiaba por el Juicio de París, un joven troyano que eligió a Afrodita/Venus como la más hermosa en vez de a ella. Para impedir que Eneas (un hijo de Afrodita/Venus) funde una nueva Troya en Italia (Roma), después de su destrucción, Juno envía a Eolo, dios de los vientos, para que conduzca las naves de Eneas a Cartago, donde lo hará reinar con la bella Dido.

El nombre original del Dido era Elisa; hermana de Pigmalión (rey de Tiro – Fenicia, no confundir con el escultor de Chipre que se enamoró de una estatua de Venus). Pigmalión deseaba los tesoros de un sacerdote llamado Siqueo, y casa a su hermana Elisa con Siqueo para averiguar donde esconde el tesoro. Elisa le indicó un falso lugar y cuando su hermano manda a matar a su esposo (del cual no estaba enamorada), ella escapa con el verdadero tesoro y su hermana Ana. Elisa llega a las costas de África (hoy Túnez) y desea comparar algo de tierra al rey Jarbas, Jarbas le expuso que le daría tanta tierra como ella pudiera abarcar con una piel de buey. Elisa, a fin de que la piel abarcara la máxima tierra posible, la hizo cortar finas tiras y así consiguió circunscribir un extenso perímetro. Tras esto hizo erigir una fortaleza llamada Birsa, que más tarde se convirtió en la ciudad de Cartago o Qart-Hadash (que en fenicio significaba “Ciudad Nueva”). Instaurada como soberana de la ciudadela, recibió de los indígenas el nombre de Dido.

Cuando Eneas llega a Cartago, Juno le ordena a Venus que Eneas y Dido se enamoren. Venus sabía que ese no era el destino de su hijo y engaña a Juno enviando a Cupido para que sólo se enamore a Dido de Eneas, para que ella no lo traicione. Júpiter envía luego un mensaje a Eneas con Mercurio recordándole su destino. Eneas en la noche escapa con sus hombres y sus naves. Dido intenta detenerlo, pero sólo consigue quitarle la espada. Tras verlo marchar, Dido lo maldice diciendo que si funda una ciudad, Cartago será su más grande rival; y luego se suicida con la espada arrebatada y Ana prende una pira funeraria donde incinera los restos de su hermana. Eneas mira desde su barco las llamas funerarias. El mito justifica así el odio entre cartaginenses y romanos.

Finalmente Eneas llegar al Lacio y Juno confabula para desatar una guerra entre latinos y troyanos. Latino el rey de la región tuvo por esposa a Amata. De esta unión nació Lavinia, y un hijo que murió tempranamente. Latino, al no tener hijos varones que le sobreviviesen, prometió dar su reino al que se casase con su única hija. El pretendiente que más apoyo tenía era Turno, heredero de uno de los más antiguos y poderosos linajes italianos y porque la reina Amata le quería como yerno. Pero Lavinia no se casó con él porque un oráculo dijo que la princesa tendría que casarse con un extranjero. Así, cuando vino Eneas, que era troyano y por tanto forastero, Latino creyó conveniente que este se casase con su hija, pero Amata no.

Juno influyó sobre la reina de que por culpa de Eneas, el héroe Turno no sería su yerno y ello provocó la guerra entre latinos y troyanos, hasta que finalmente Turno muere a manos de Eneas. Amata viendo que no podía impedir la boda entre Eneas y Lavinia, se ahorcó, ante la horrorizada mirada de su hija. Juno al final no puede intervenir más con los hados del destino y pacta con Júpiter de no intervenir más en la unión de latinos y troyanos siempre que los latinos conserven su nombre y el nombre de los troyanos desaparezca. Júpiter concede su deseo para que deje de molestar a los troyanos y dice que solo agregará dioses y culto. Es por ello que salvo por nombres, mitos griegos y romanos son tan similares y hoy somos pueblos latinos y no pueblos troyanos.

Vesta fue más humilde en su culto. A diferencia de sus hermanas, su culto se vincula al fuego del hogar (no la casa sino la chimenea donde se cocinaba y se calentaba la vivienda en invierno); así Vesta era una diosa de la alimentación. Ceres, Juno y Vesta representan tres facetas de la vida rural primitiva; por un lado la agricultura y el ganado (Ceres y Juno); pero por el otro las familias se reúnen alrededor del fuego, para cocinar, protegerse de las bestias y contarse historias, ese es el papel de la Vesta original. Ella cuidaba a toda la familia, aunque nunca tuvo una propia. Prefiere ceder su espacio antes de crear conflictos en el grupo; así cuando Dioniso/Baco pide entrar al consejo de los dioses, ella cede su lugar. En el culto griego, a su equivalente Hestia, no fue venerada más allá de pequeños altares; pero en el mundo romano las vestales tenían gran influencia política y social. Para pertenecer a tan selecto grupo, las niñas de las mejores familias eran reclutadas a los diez años y hacían votos de castidad. La muerte era el castigo a aquellas que rompían votos de celibato; esta podía ser lapidación, decapitación o enterradas vivas. Las vestales eran las únicas sacerdotisas reconocidas en la sociedad romana, los demás cultos eran realizados por hombres. Los condenados a muerte podían rogar a las vestales por su vida, si el encuentro había sido casual entre ambos.

Juno y Vesta en astrología.

Juno y Vesta son dos aspectos complementarios en la mujer, junto con Ceres y Palas forman un cuarteto que se evalúa junto. Con Ceres tenemos la maternidad sobre todo, el deseo de ser madre y de criar a los hijos; Palas es la hija, la joven adolescente, virgen aún (no se ha vuelto mujer como Venus), que desea crecer por si misma, las labores y el aprendizaje son lo importante en su vida, el descubrir sus posibilidades, sobre todo intelectuales y manuales hacen de Palas (Atenea) la perfecta hija.

Juno representa otro aspecto típicamente femenino, el matrimonio; pocas mujeres se sienten completas si no están casadas; muchas cuadran su vida en función del matrimonio, de buscar al hombre perfecto, al perfecto padre de sus hijos, al apellido que combine y que la víctima —perdón marido— sea complemente el suyo. Así el papel del matrimonio es visto de maneja jocosa por el mundo occidental, mientras para muchas mujeres es su liberación, la posibilidad real de salir del hogar; el varón ve este acto como si le pusieran cadenas.

Juno es en su aspecto más positivo la felicidad conyugal, el amor en la relación, la fidelidad de la pareja; en su aspecto negativo Juno son los celos, la infidelidad, los matrimonios que toda la vida viven peleando, no hay punto medio para alcanzar el equilibrio en la pareja; es un todo o todo; no se cede un espacio para poder vivir en paz; parece que la vida es solo para amargarse y amargar al otro.

Vesta representa un último aspecto de la mujer; en el mito era la diosa del hogar (la cocina), virgen (por ello también se le vincula a Virgo), paciente, conciliadora; Vesta es en el sentido más simple una monja. Su aspecto femenino lo tenemos con el nombre equivalente, una hermana. Vesta representa el papel de la hermana; la mujer que apoya a su familia por encima de todo; trata de conciliar los problemas (cede su puesto a Baco/Dioniso) por el bien del grupo. Es aquella compañera, casi madre, que te tiene preparada la comida de la escuela, que te cuida cuando estas enfermo, que te lleva el colegio y te lava la ropa sucia. Es la hermana que acude en tu ayuda cuando estas en necesidad. Es la mejor amiga a la que le cuentas tus secretos. Vesta es ese aspecto femenino de ser la mejor amiga (hermana) por sobre todas las cosas. Los aspectos negativos de Vesta son el distanciamiento, el no involucrarse con los problemas de los demás, aislarse de la familia.

Ceres, el planeta de la maternidad

Es 1766, el astrónomo alemán Johann Daniel Titius propone su famosa ley que relaciona la distancia media (en UA) de los planetas conocidos desde el Sol con una relación matemática simple. Dos años después en 1768 otro astrónomo alemán Johann Elert Bode hizo referencia a esta relación en uno de sus escritos, pero no se acreditó a Titius hasta 1784, por lo que muchos autores se refirieron a ella como la Ley de Bode. Por esta razón en la actualidad se la conoce como Ley de Titius-Bode. La ley constituyó en su momento una simple curiosidad matemática, pero cuando fue descubierto Urano en 1781, y su posición coincidía con la posición predicha por la enunciada ley, esta fue vista con nuevos ojos.

Planeta Distancia Real (UA) N = 0, 2, 4,… , 2n Formula (3N+4)/10
Mercurio 0,39 0 0,4
Venus 0,72 1 0,7
Tierra 1,00 2 1,0
Marte 1,52 4 1,6
Ceres 2,77 8 2,8
Júpiter 5,20 16 5,2
Saturno 9,54 32 10,0
Urano 19,20 64 19,6
Neptuno 30,06
Plutón 39,44 128 38,8

Si la ley era cierta, había un hueco, faltaba un mundo entre Marte y Júpiter. El astrónomo Franz Xaver Von Zach comenzó en 1787 a buscar el planeta predicho por la Ley de Titius-Bode. Sin embargo, se dio cuenta de que para lograrlo necesitaría la ayuda de otros astrónomos, y en septiembre de 1800 Von Zach reunió a un grupo de 24 observadores, los cuales se repartieron la banda del zodiaco en 24 partes, lo que correspondía a 15° cada uno. Este grupo se hacía llamar la ‘policía celestial’ y entre sus miembros se encontraban astrónomos tan reputados como William Herschel, Charles Messier, Johann Elert Bode, Barnaba Oriani y Heinrich Olbers.

La ‘policía celestial’ mandó una invitación para que se uniera a su causa al astrónomo italiano Giuseppe Piazzi, pero antes de que le llegara la invitación, Piazzi, sacerdote católico y educador, trabajando en la compilación de un catálogo estelar desde un observatorio en Palermo (Italia), descubrió el ‘planeta’ buscado el 1 de enero de 1801.

Piazzi, que no estaba al corriente de los planes del grupo de astrónomos, trataba de realizar observaciones para completar su catálogo de estrellas, cuando localizó en la constelación de Tauro un pequeño punto luminoso que no constaba en el catálogo. El italiano lo observó a la noche siguiente y se encontró que se había desplazado sobre el fondo de estrellas; al día 3 de enero encontró que el cuerpo se había desplazado un tercio de luna hacia el oeste y no fue hasta el 24 de enero que publicó su descubrimiento creyendo que se trataba de un cometa.

El objeto fue cautamente anunciado por su descubridor en un primer momento como un cometa sin nebulosidad más que como un nuevo planeta. Carl Friedrich Gauss, que llegó a ser un gran matemático, inventó un procedimiento de cálculo de la órbita, con tal de aprovechar los pocos datos que había conseguido Piazzi. Una vez calculada, resultó un cuerpo orbitante entre Marte y Júpiter. La ausencia de nebulosidad a su alrededor y su movimiento lento y uniforme le convencieron de que podría tratarse de un nuevo planeta. (1) Ceres se encontraba a 2,77 UA, casi exactamente en la posición predicha por la Ley de Titius-Bode de 2,8 UA.

Piazzi lo bautizó como Ceres Ferdinandea por Ceres, la diosa romana de las plantas y patrona de Sicilia, y por el rey Fernando IV de Nápoles y Sicilia, patrón de su obra. El apellido Ferdinandea se eliminó posteriormente por razones políticas. En Alemania por un corto tiempo fue llamado Hera y en Grecia es llamado Deméter, que es la diosa griega equivalente a Ceres.

Quince meses después, el 28 de marzo de 1802, Heinrich Olbers descubrió un segundo objeto en la misma región, al que llamó (2) Palas. Su semieje mayor también coincidía con la Ley de Titius-Bode, actualmente estimado en 2,78 UA, pero su excentricidad e inclinación eran muy distintas a las de Ceres. Los astrónomos quedaron desconcertados; Ceres se ajustaba perfectamente a las predicciones de la Ley de Titius-Bode, pero (2) Palas también, y esta ley no permitía dos objetos en la misma región.

Con tal de no violar la Ley de Titius-Bode, los astrónomos comenzaron a creer que los dos cuerpos que se habían descubierto eran en realidad fragmentos de un planeta más grande que había explotado o que se había despedazado debido a impacto con otro cuerpo o cometa. El 6 de mayo de 1802, y tras estudiar la naturaleza y el tamaño de estos dos nuevos objetos, William Herschel propuso denominarlos ‘asteroides‘, por su parecido con las estrellas al observarlos. Así, Herschel pretendía englobarlos dentro de una nueva clase de objetos del Sistema Solar, con tal de que no violaran la Ley de Titius-Bode para los planetas.

No pasaría mucho para que dos más se juntaran a este par de mundos; (3) Juno en 1804 y (4) Vesta en 1807. Estos cuatro pequeños mundos reinaron como únicos en el sitio y por casi cuarenta años se les catalogó como planetas. Con mejores telescopios en 1845 se descubre a (5) Astrea, al año siguiente se suman (6) Hebe, (7) Iris y (8) Flora, en 1848 aparece (9) Metis y en 1849 el último de los grandes (10) Higia. Tras alcanzar la decena estos mundos fueron rebajados de la categoría de planetas y llamados con la propuesta de Herschel, asteroides.

La zona donde ubicaban forma lo que hoy se conoce como el Cinturón de Asteroides. Otros asteroides han sido descubiertos en otras regiones del espacio y en el año 1868 ya se conocían un centenar de asteroides. En 1923 el número de asteroides sobrepasaba los 1.000, para 1981 los 10.000, en 2000 los 100.000 y en 2010 el número de asteroides registrados ronda los 500.000 en todo el sistema solar.

Con el descubrimiento del planeta Neptuno en 1846, la Ley de Titus-Bode comenzó a perder fuerza entre la comunidad de astrónomos, ya que este planeta no la cumplía. De hecho, actualmente dicha ley se toma por una mera casualidad sin ninguna justificación teórica. Otro aspecto que también cambio fue la idea de un planeta desintegrado por una antigua colisión. La masa total de todo el cinturón no supera el 7% de la masa de nuestra propia Luna, esto es muy poca masa para formar un planeta. De igual forma la naturaleza de los asteroides los ubicaba dentro de tres grupos principales: metálicos, de piedra con silicio o de piedras con carbono, lo que implicaba que no pueden venir de un origen común. Hoy se supone que el gigantesco Júpiter limpió buena parte de la región para dejar suficiente material para formar un planeta, y con su gravedad y efecto de mareas tampoco permitió que se agruparan las pocas partes remanentes en un objeto mayor.

Independiente de estos hechos, (1) Ceres fue hasta 2006 el más grande y masivo de los asteroides conocidos. Su diámetro actual se lo ubica cerca de los 950 km y tiene un periodo de traslación de unos 4,6 años; su órbita es casi circular (excentricidad 0,07 menor que la de Marte), siendo su radio medio al Sol de unos 2,77 UA. Su baja densidad (2 gr/cm3) indica que está compuesto de roca y hielo. Y su superficie de 2,8 millones de km2, es equivalente a un tercio del territorio de los Estados Unidos, un sexto de Rusia o un cuarto de Europa; ello permite visualizar mejor su tamaño.

Con la redefinición de Planeta en 2006; (1) Ceres es clasificado como Planeta Enano, siendo el único dentro de Sistema Solar Interior y dentro del Cinturón de Asteroides. Hoy el asteroide más grande en tamaño es (2) Palas y el más masivo es (4) Vesta. (1) Ceres tiene un tercio de la masa de todo el Cinturón de Asteroides, y junto con (2) Palas, (4) Vesta y (10) Higia contienen el 50% de toda la masa del grupo.

En el pasado, (1) Ceres era considerado como el mayor de una familia de asteroides (un grupo de elementos orbitales similares). Pero estudios avanzados han mostrado que (1) Ceres tiene unas propiedades espectrales diferentes de las de los otros miembros de la familia, y ahora este grupo es denominado como familia Gefion, nombrado con respecto al asteroide (1272) Gefion, siendo (1) Ceres un accidental compañero sin un origen en común.

En 2001, el telescopio espacial Hubble fotografió (1) Ceres. Las imágenes son de baja resolución, pero confirman que es esférico y muestran un punto oscuro en su superficie, que es probablemente un cráter. El cráter fue apodado ‘Piazzi’ en honor a su descubridor.

Ceres, la diosa de la agricultura

El mito romano pone a Ceres como hija de Saturno y Ops, hermana de Júpiter, Neptuno, Plutón, Juno y Vesta; y madre de Proserpina. (Su equivalente griega es la diosa Deméter, hija de Cronos y Rea, hermana de Zeus, Poseidón, Hades, Hera y Hestia; madre de Perséfone).

Tras la guerra con los titanes Zeus/Júpiter y sus hermanos se dividieron el mundo, Zeus/Júpiter se quedo como regente de los cielos, Poseidón/Neptuno de las aguas y Hades/Plutón del inframundo. Deméter/Ceres (La madre) rige sobre la tierra y los campos, reemplazando a su madre Rea/Ops (la madre naturaleza) y a su abuela Gea/Gaya/Terra (la tierra misma) en funciones.

Deméter/Ceres enseñó a los hombres el arte de cultivar la tierra, de sembrar, recoger el trigo y elaborar pan, lo que hizo que fuese considerada diosa de la agricultura. El culto a Ceres pasó a estar especialmente relacionado con las clases plebeyas, que dominaban el comercio de grano. En Arcadia, los figalios elaboraron una estatua de madera cuya cabeza era la de una yegua con dragones a modo de crines, a la que se llamaba la Ceres negra. Dado que esta estatua se quemó por accidente, los figalios descuidaron el culto de Ceres y por ello fueron castigados con una terrible sequía que no cesó hasta que, por consejo de un oráculo, se repuso la estatua. Los romanos adoptaron a Ceres en 496 a.C. durante una devastadora hambruna. Y Silicia la tenía como diosa patrona del volcán Etna.

Los mitos dicen que su belleza conquistó al veleidoso Zeus/Júpiter y de esta unión nació Core (la hija). Core fue raptada luego por Hades/Plutón para hacerla su esposa. Deméter/Ceres parte en su búsqueda y abandona los campos, que se vuelven fríos y estériles; es el primer invierno que sufre la humanidad. Y el frío es tal que los hombre mueren de hambre.

En su búsqueda Deméter/Ceres es asediada sexualmente por su segundo hermano, Poseidón/Neptuno. Para escapar del mismo se transforma en yegua, y el otro se vuelve un potro que la monta. Fruto de esa unión animal nacerán Arión (un caballo negro alado, con el don de la palabra y la inmortalidad) y una hija llamada Despoina (cuyo culto fue luego asimilado al de Perséfone) convirtiéndose en un culto misterico.

Finalmente tras mucho viaje y dolor, así como el fin de los hombres por la hambruna, Zeus/Júpiter intervino y Core fue devuelta a su madre; pero debía volver cada año al inframundo ya que había seis probado semillas de la granada. Core fue llamada entonces Perséfone/Proserpina y su mito es la imagen de la semilla que se deposita bajo tierra y que revive en primavera. Cada año se repite este ciclo y Deméter/Ceres llora por la ida de su hija, provocando el otoño y el invierno, y al regreso de su hija tenemos la primavera y el verano.

La diosa Ceres en su muchos viajes terminó llegando a Sicilia y se volvió la patrona del Enna. Según la leyenda, para agradecer el honor rogó a Júpiter que Sicilia fuese ubicada en los cielos y la imagen la tenemos en la constelación Triangulum, debido a que la isla tiene forma triangular. Los habitantes de Sicilia, vecinos del volcán Etna, conmemoraban anualmente la salida de Ceres en sus largos viajes buscando su hija, corriendo ellos por la noche con antorchas encendidas y dando grandes gritos. En su honor se sacrificaban cerdos, siendo este su animal totémico. La única flor que se le estaba consagrada era la amapola, no sólo porque crece entre el trigo, sino también porque Júpiter se la hizo comer para provocarle el sueño y así alguna tregua a su dolor. En sus festividades la guirnaldas de mirto o narciso estaban prohibidas porque fue recogiendo esas flores cuando Proserpina fue raptada por Plutón.

Lo mitos italianos señalan que bajo ella habían doce dioses menores que la ayudaban en la cosecha: Vervactor, que transforma la tierra en barbecho; Reparator, que la prepara; Imporcitor, que la ara en anchos surcos; Insitor, que siembra; Obarator, que ara la superficie; Occator, que la escarifica; Sarritor, que la escarda; Subruncinator, que la clarea; Messor, que cosecha; Conuector, que transporta lo cosechado; Conditor, que lo almacena; y Promitor, que lo distribuye.

A Ceres se la representa habitualmente con el aspecto de una mujer hermosa, de estatura majestuosa y de tez bronceada, con la mirada lánguida y el cabello rubio cayendo en desorden sobre sus hombros. Lleva una corona de espigas de trigo y amapolas, símbolo de la fecundidad. Tiene unos pechos grandes y porta un haz de espigas en la mano derecha y una antorcha encendida en la izquierda. Su túnica le llega hasta los pies, y a menudo lleva un velo echado hacia atrás. A veces le dan un cetro o una hoz. Es esta hoz la que forma su signo astrológico, que recuerda al signo de Venus (signo también de lo femenino), pero que está vinculado más al signo de su padre Saturno (la guadaña).

Ceres en astrología

Como muchos otros, el nombre asignado al cuerpo celeste indica mucho de su aspecto astrológico. Ceres es ante todo madre. Se diferencia de Venus que es la mujer y lo femenino, y de la Luna que son las emociones y los sentimientos. Hasta Ceres, Luna y Venus eran las únicas féminas en los cielos. Ceres está vinculada a los embarazos, las relaciones familiares y los problemas de reproducción. Para algunos Ceres es el mundo corregente de Virgo y es asociada al signo de la virgen ya que refleja a las mujeres independiente, muchas madres solteras; ya que ella es la única diosa que eligió ser madre sin marido. Otros la ponen como corregente de Tauro, signo donde fue descubierta; que es símbolo de la fecundidad y cuyo regente es Venus (lo femenino) y no Mercurio (la comunicación).

Ceres como diosa de la tierra y la agricultura se le vincula también al clima, las cosechas y el medio ambiente. Es promotora de la protección de los recursos naturales y de los suelos; lucha en contra de las malas practicas en el uso de la tierra y la destrucción de la capa cultivable (erosión). El lado negativo de la diosa nos muestra la imposibilidad de avanzar ante rupturas familiares, es una madre castrante, agobia a sus hijos, impone sus ideas por sobre las de los demás; persigue sus fines sin mirar las necesidades de los otros.

Haumea, el planeta del cambio de conciencia.

Es enero de 2005; un equipo de astrónomos dirigido por Mike Brown, supervisa el descubrimiento de varios objetos trans-neptuniano (hoy Haumea, Makemake y Eris) cuyas fotos reveladoras van desde 2003 a 2004; muchas fotos usadas por el equipo de Caltech fueron del Observatorio Keck en Hawai. La idea del grupo es presentar estos resultados a mitad del año en la conferencia de Julio de 2005. Mike Brown señala que estaba terminando el trabajo científico el 7 de julio de 2005 para presentar formalmente sus descubrimientos, cuando el nacimiento de su hija interrumpió su presentación ante el mundo. En esas fechas el grupo español del Instituto de Astrofísica de Andalucía en el observatorio de Sierra Nevada en España, coordinados por José L. Ortiz M. envió un correo electrónico al MPC (Minor Planet Center) con su descubrimiento la noche del 27 de julio de 2005. Y más adelante, el 29 de julio de 2005 envió otro correo con nuevos datos de observaciones del Observatorio Astronómico de Mallorca, el objeto recibió el nombre provisional de (136108) 2003 EL61.

En un primer momento el equipo Californiano felicitaba al equipo español de su descubrimiento, pero al percatarse que se trataba de un objeto por ellos descubierto y aún no reportado se presentó la controversia de que el equipo español había robado sus datos, señalando que alguien había accedido a los registros de observación del objeto de Brown dos días antes.

Al final se reconoció la autoría del descubrimiento al grupo español (aunque aún esto no es oficial y aparecen ambos grupos como descubridores del objeto según quien apoye uno u otro bando), pero la cosa no quedó aquí. El equipo español tenía la preferencia en poner el nombre al nuevo cuerpo, que había ya sido apodado por el equipo norteamericano con el sobrenombre de Santa (en honor al Santa Claus por ser navidad la fecha de su descubrimiento, más no de su divulgación).

El 26 de enero de 2005 el observatorio Keck descubrió un satélite natural (que se apodó inicialmente como “Little Helper” —Pequeño Ayudante—, una alusión al perro de dibujos animados de los Simpson); con el descubrimiento el 30 de junio de 2005 de un nuevo satélite, las dos lunas fueron designadas formalmente como: S/2005 (2003 EL61)1 y S/2005 (2003 EL61)2 y recibieron los apodos por el equipo de Caltech de “Rudolph/Rodolfo” y “Blitzen/Relámpago“, ambos renos de Santa.

El 11 de septiembre de 2006 el equipo español manda su propuesta formal de nombre al MPC proponiendo a Ataecina, una deidad íbera celta, equivalente a la Proserpina romana o a la Perséfone Griega, esposa de Plutón/Hades, para el objeto que hasta entonces se llamaba 2003 EL61. La sorpresa para el equipo español es que el nombre dado el 17 de septiembre de 2008 en que la Unión Astronómica Internacional era Haumea, nombre propuesto por el grupo de Brown, que en principio no debería tener derecho, ya que no es el descubridor oficial del objeto, aunque sí de sus dos satélites. La excusa era que Ataecina es una diosa del inframundo, nombre dejado a los plutinos (cuerpos resonantes 2:3 con Neptuno), cosa que no ocurre con otros objetos del cinturón de Kuiper. En una decisión poco común en la Unión Astronómica Internacional (UAI) y ha levantado sospechas por la amistad entre Brown y Brian Marsden, que ha sido durante treinta años el director del Minor Planet Center, encargado de asignar los nombres. Ello sienta un pésimo precedente ya que es la primera vez que un cuerpo menor del Sistema Solar no es nombrado por sus descubridores oficiales. Señala el grupo español que es como si ‘nos hubieran quitado ese derecho sin contemplaciones y sin dejarnos siquiera lugar a réplica o defensa‘ y con los cuales nunca se comunicaron durante todo el proceso.

Independiente de todos estos problemas iniciales y el trago amargo que ha dejado en unos y otros, lo cierto es que el planeta enano 2003 EL61 ya tenía el nombre oficial de Haumea, y dar nombre a algo reviste a ese algo de un poder que no tenía antes. 2003 EL61 recibe el nombre de una diosa hawaiana de la fecundidad, y sus dos lunas son respectivamente dos de sus hijas vinculadas a las nubes y las olas: Hi’iaka y Namaka. Según los promotores del nombre se hace honor al Observatorio Californiano que opera en el Mauna Kea de las islas de Hawai.

Haumea es único entre los planetas enanos conocidos por muchas razones: (1) es el único de los grandes objetos con dos lunas. Aunque su forma no ha sido observada directamente, los cálculos de su curva de luz indican que (2) es un elipsoide, con su eje mayor el doble de largo que su menor. Posee una rotación inusualmente rápida, (3) su día dura poco menos de cuatro horas, (4) posee una alta densidad no propia de los cuerpos helados tras Neptuno y (5) un alto albedo (de una superficie de hielo de agua cristalina) que a todas luces parece nueva y limpia. Se cree que todo ello es el resultado de una colisión gigante, que dejó a Haumea como el mayor miembro de una familia colisional que incluye varios objetos transneptunianos (TNO) y a sus dos lunas conocidas.

Haumea fue incluido inicialmente como un clásico de objeto del cinturón de Kuiper. Pero actualmente se encuentra que tiene resonancia 7:12 con Neptuno, lo que ha provocado modificar la órbita a una excentricidad mayor que otros miembro del grupo de colisión. Haumea tiene un período orbital de 283 años, un perihelio de 35 UA y un afelio de unas 51,5 UA, esto da una excentricidad cercana a 0,2 y posee una inclinación orbital de 28º; en la actualidad se ubica a más de 50 UA del sol, habiendo pasado por el afelio en 1991.

El elipsoide de Haumea tiene dimensiones cercanas a: 1960 × 1518 × 996 km; ello da un radio medio de 718 km; ósea un tamaño cercano a 2/3 de Plutón. Otra consecuencia del impacto es que Haumea, tras el impacto, perdió buena parte de su capa de hielo exterior. Observaciones sobre la superficie de Haumea muestran que posee un área localizada más oscura (roja) que el resto blanco brillante de hielo que cubre el planeta, lo que indica una zona rica en minerales y compuestos orgánicos; así, Haumea puede tener una superficie que recuerda la moteada de Plutón, aunque no tan extrema. Algunos sugieren que a diferencia de otros cuerpos del cinturón de Kuiper, donde la radiación solar ha afectado la superficie oscureciéndola y moteándola; en Haumea parece haber nuevo hielo (más blanco y claro), aunque se desconoce el origen de este nuevo del manto de hielo.

Dos pequeños satélites han sido descubiertos en órbita de Haumea, ello es único entre los grandes cuerpos del cinturón de Kuiper. Hi’iaka, cuyo diámetro es aproximadamente 310 kilómetros, es el más grande y brillante de los dos lunas conocidas. Hi’iaka tiene una trayectoria casi circular, orbitando cada 49 días a una distancia de 45500 km del planeta. Por su parte la luna más pequeña, Namaka, tiene un décimo de la masa de Hi’iaka, tendría unos 170 km de diámetro; gira alrededor de Haumea en 18 días a un radio orbital medio de 39300 km en una órbita muy elíptica, inclinada 13° de la luna mayor. El tamaño relativamente grande de la excentricidad de la pequeña luna, junto con la inclinación mutua de las órbitas de los satélites que no son los esperados, ya que debería haber sido amortiguado por los efectos de las mareas, implica que la pequeña luna es afectada por la resonancia 3:1 y ello podría explicar las órbitas actuales de las lunas de Haumea.

En la actualidad, las órbitas de las lunas de Haumea aparecen casi exactamente de canto desde la Tierra, con Namaka periódicamente ocultando Haumea. Esta observación de los tránsitos proporcionaría información precisa sobre el tamaño y la forma de Haumea. Hi’iaka ocultó a Haumea en de 1999, pocos años antes del descubrimiento, y no lo volverá a hacerlo hasta dentro de unos 130 años. Sin embargo, en una situación única entre los satélites regulares, la órbita inclinada de Namaka está siendo en gran medida distorsionada por Hi’iaka, preservando el ángulo de visión de tránsitos de Namaka-Haumea por varios años más.

Breves de los mitos hawaianos

Hawai es un archipiélago polinesio, de origen volcánico, situado en el océano Pacífico norte y compuesto de ocho islas principales: Oahu, Hawaii (más conocida como Isla Grande), Maui, Kauai, Lanai, Molokai, Kaholawe y Niihau. Los mitos hawaianos son herencia de mitos polinesios modificados en la islas de Hawai y igual como ocurrió con los mitos de las distintas islas, incluida la aislada isla de Pascua, los mitos evolucionaron para adaptase al nuevo entorno y a las nuevas condiciones locales. Si Pascua era la más aislada y oriental de las islas al sur del Ecuador, las islas hawaianas son las más septentrionales y aisladas de toda la Polinesia al norte del Ecuador.

Los hawaianos adoraban a dioses de la naturaleza ya que esos dioses entraban en mayor o menor medida en todos los asuntos de la vida cotidiana, proporcionando un rico fondo imaginativo para el desarrollo de la narrativa mítica. Los dioses son representados en la historia de Hawai como jefes de tierras lejanas o en los cielos, y que vienen como visitantes o inmigrantes. De los grandes dioses adorados en toda la Polinesia: Ku, Kane, Lono y Kanaloa fueron los primeros en ser registrados.

La mitología hawaiana reconoce un período antes que la humanidad cuando sólo espíritus poblaron primero el mar y luego la tierra. En Hawai, los mitos acerca de este período son escasos. No hay una cosmogonía como en otros mitos, lucha de gigantes y de dioses, de padres e hijos por el poder y la creación. Mientras que en el resto de la Polinesia de los Mares del Sur se cuentan los orígenes de las fuerzas cósmicas, en Hawai limita sus dioses a la acción humana en la tierra, agravada por las encarnaciones de una ascendencia divina. Mitos cósmicos están en su mayoría ausentes de la sociedad hawaiana.

Muchos cuentan que los grandes dioses vinieron en diferentes momentos a Hawai. Ku y Hina, dios y diosa, fueron los primeros dioses de su pueblo. Kane y Kanaloa llegaron a Maui. Lono parece haber llegado antes en el pasado y su mito se limita principalmente a la celebración de los juegos. Kane, aunque sigue siendo considerado como el gran dios del pueblo hawaiano, aunque ya no es adorado, pero Ku y Hina todavía son rezados por los pescadores, y aún la oración a Kanaloa se repite en voz baja, para invocar al dios de los peces.

En la mitología polinesia la creación del mundo suele atribuirse a Tangaroa, dios del mar. Pero las grandes distancias entre las islas suelen conducir a variaciones locales de la mitología regional. Así, Kane se vuelve en el gran dios creador de Hawai; mientras que Tangaroa es equiparado al dios calamar Kanaloa, con el cual Kane está estrechamente relacionado y que posteriormente los misioneros cristianos identificaron con Satán.

Kane era el dios principal entre los grandes dioses nombrados por los hawaianos en el momento de la llegada de los misioneros en las islas. Él representaba al dios de la procreación y de los bosques, fue adorado como el antepasado de los jefes y plebeyos. Según el mito formó los tres mundos (ayudado por Ku y Lono); Kane creó el cielo superior de los dioses, el cielo inferior sobre la tierra (atmósfera) fue obra de Lono y la tierra misma como un jardín para la humanidad correspondió a Ku quien es visto como señor de los antepasados. Kane y sus hermanos llenaron la creación con las criaturas al mar, de las plantas y animales la tierra, para que el hombre y la mujer que lo habitaran.

El hombre y la mujer fueron creados por los tres dioses que con arcilla traída de los confines del mundo; formaron estatuas a las que Kane dio vida con su aliento. El hombre y la mujer fueron —al igual que en el mito bíblico— condenados luego por el dios a ser mortales, cuando Kane observó su gran independencia. Luego el dios abandonó la tierra y se retiró a los cielos superiores.

Kanaloa está simbolizado por un calamar o pulpo. En las leyendas y cantos Kane y Kanaloa se presentan como poderes complementarios (dioses gemelos); Kane rige el extremo norte de la eclíptica, Kanaloa el sur, y al igual que el popular yin-yang del taoísmo chino. Kanaloa también está considerado como el dios del inframundo y un maestro de la magia. Leyendas señalan que se convirtió en el líder del primer grupo de los espíritus ‘escupidos’ por los dioses. Con el tiempo, los condujo en una rebelión en la que los espíritus fueron derrotados por los dioses y como castigo fueron arrojados en el Inframundo (bajo el profundo mar). Esta imagen es discutida por algunos, y puede ser vinculada a la influencia de los misioneros cristianos que veían en esta tetralogía de dioses (Kane, Ku, Lono y Kanaloa) una contradicción con la idea de trinidad (tres), por ello el cuarto dios fue equiparado por estos con Satanás.

El dios Lono es el señor de las nubes de lluvia y por ello asociado a los alimentos cultivados. Lono es un dios de múltiples facetas, es visto como dios de los fenómenos metereológicos (arcoiris, rayo, viento, lluvia), como dios de la agricultura, pero es también dios del surf, del fuego.

La leyenda cuanta que el dios Lono envía a dos de sus hermanos menores como mensajeros para buscarle una esposa en la tierra. Ellos viajan de isla en isla y, finalmente, en Hawai encuentran a la hermosa Laka viviendo en un bosque en compañía de las aves. Lono desciende en un arco iris y la convierte en su esposa y ella se convierte en una diosa. Un jefe tribal cuenta a sus amigos que ha hecho el amor con la diosa y Lono oye la historia. Enojado la mata, pero no antes de que ella le asegurara su inocencia y su amor por él. Lono entonces instituye los Juegos Makahiki en su honor y tras ir de isla en isla finalmente construye una gran canoa y se retira al mar regresando a Kahiki (Tahití), e indicando que algún día volverá. Así Lono se volvió un dios de la paz y durante el gran festival de Makahiki se celebraba todos los años en su honor entre octubre a febrero, todo el combate o tarea innecesaria era Kapu (tabú).

Cuando llegaron los españoles a México en sus grandes barcos, los pueblos indígenas mexicanos creyeron en un principio que Hernán Cortés era Quetzalcóatl; similar ocurrió en Hawai a la llegada del Capitán James Cook de quien los hawaianos pensaron que era su dios Lono que había regresado y lo trataron como un gran invitado; pero a diferencia de Hermán Cortés que acabó con los aztecas, James Cook no tuvo tal suerte; según la historia unos ladrones robaron uno de sus botes y Cook tomo como prisionero al rey de Hawai hasta que se lo devolvieran, ello provocó una escaramuza que termino con la vida Cook y algunos de sus hombres, que fueron luego servidos como plato principal en un festín caníbal, algo propio de estas islas.

En la versión Tahitiana la historia de dios Lono es equiparable a la dios de Tahitiano Oro, un dios guerrero ávido de sacrificios humanos que sería más semejante en este aspecto al dios Ku. Oro deseando por esposa una hija del primer hombre envía a dos de sus hermanas o hermanos (según la versión) y estos la encuentran en Borabora (isla vecina de Tahití); la chica acepta la propuesta de los hermanos/hermanas de unirse a un gran jefe, pero al llegar a la tierra tras descender por el arco iris, Oro se da cuenta que no tiene presentes para su futura esposa, y transforma a sus hermanos/hermanas en un cerdo y en loro como obsequio para su esposa.

En la mitología hawaiana Ku es el último de los cuatro grandes dioses. Ku es un dios terrible ávido de sacrificios humanos y es para los hawaianos el dios de la guerra y señor de las tormentas (tifones) que de tanto en tanto golpeaban las islas causando destrozos con sus vientos huracanados y oleadas terribles sobre las costas. Ku también es asociado al sol naciente (aurora) y por ello se le pone como esposa a la hermosa Hino, diosa del poniente, la noche y la Luna.

En este punto hacemos una comparación de estos cuatro grandes con la versión neozelandesa de los pueblos Maories. En la versión maori el mundo fue creado por Rangi (Wakea en Hawai y Atea en Tahití) y Papa, dioses respectivos del cielo y la tierra. Hijos de esta pareja fueron: Rongo (equivalente a Lono como dios de los alimentos cultivados), Haumia (dios de las plantas silvestre y equiparado a la diosa hawaiana Haumea), Tu o Tumatauenga (equivalente a Ku), Tangaroa (dios de los mares) y Tane (dios de los bosques y aves, equiparado al Kane). Según el mito maorí los hijos de Rangi y Papa quisieron separar a sus padres, cuyo abrazo los encerraba no les permitía ver la luz. Tras muchos intentos Tane logro separarlos pero en su acto los destrozo provocándoles a sus padres gran dolor (como Urano y Gea separados por Cronos o Nut y Geb separados por Shu); por fin todos veían la luz, pero Tumatauenga (el ciclón) molesto por el dolor de sus progenitores se volvió en contra de sus hermanos y los atacó; Rongo y Haumia se ocultaron bajo los restos de su madre (son las semillas que se ocultan bajo la tierra); Tangaroa se refugió en lo profundo del mar y Tane entre la frondosa foresta de las islas. Tangaroa fue padre de los peces y de los reptiles; cuando Tumatauenga ataca, Tangaroa protege a los peces, pero los reptiles recurren a los bosque de Tane, y ello no le gusta a Tangaroa ya que no puede proteger a todos sus hijos. Tane se venga del reclamo de Tangaroa dándole a los hombres anzuelos y redes para pescar los peces del mar; pero Tumatauenga enseña a los hombres como atrapar aves y cosechar los frutos de los bosques, al final todos los hermanos terminan peleados entre si.

En la versión hawaiana Wakea, el padre del cielo, se casó con Papa, diosa de la tierra. Juntos moldearon una calabaza para crear el universo. La tapa de la calabaza formó el cielo, y sus jugos se hicieron la lluvia y nubes. Las semillas de la calabaza fueron incorporadas al cielo como el Sol, la Luna y las estrellas. Wakea y Papa entonces crearon la isla de Kahiki (Tahiti), la patria ancestral de los Hawaianos y a Havaiki su isla hermana, actualmente la conocemos con el nombre de Hawai. Los descendientes de Wakea, fueron los jefes supremos de cada una de las islas Hawaianas.

La diosa de la noche y la Luna es Hina; se la vincula como hija o amante de Kane, que como el dios que trajo la luz se equipara al Sol. Esta es una diosa voluble, y hay muchas versiones sobre la misma, entre ellas la más común es que molesta de ser perseguida por dioses y hombres huyó a los cielos. Otras versiones la vinculan como amante de Kanaloa, de Ku (que también se vincula al Sol) y como una de las esposas de Lono. En la versión maori los primeros dioses fueron todos varones, Tane (Kane) sintió la necesidad de una compañera y con ayuda de su madre hizo una muñeca de barro a la que dio vida; Hina se convirtió en su esposa, pero al descubrir que su esposo era su padre huyo al inframundo y se convirtió en la diosa de la noche. El semidios Maui quiso la inmortalidad divina y trató de acostarse con la diosa, que molesta lo mato, convirtiéndose así en diosa de la muerte.

Varias reinas y princesas tomaron su nombre y los mitos se mezclan tanto que se pierde el mito original. Destaca una leyenda hawaiana de una hermosa reina Hina que fue secuestrada por un príncipe de otra isla y su esposo salió en su búsqueda sin encontrarla nunca. Esta versión muestra distintas facetas según las distintas regiones de Polinesia. Entre los maories Hina, llamada aquí Suki, es violada por Tunaroa (posiblemente Tangaroa o alguno de sus hijos) y su esposo Tane se cobra venganza matando y descuartizando a Tunaroa, de las distintas partes surgirán luego varios tipos de peces, incluidas las anguilas. En la versión tahitiana, Hina es esposa de Te-Tuna (Tunaroa) y esta lo engaña con Maui; Te-Tuna pelea por su honor pero es finalmente es muerto y despedazado por Maui con final similar a la versión maori.

Maui como esposo o hijo (según versiones) de Hina escucha sus quejas que el rápido paso del Sol no permite secar su ropa y por Maui amarra al Sol al fondo marino al fondo marino y el Sol en su andar lo levanta dando origen a una isla, eso ocurrió tantas veces como islas en el archipiélago de Hawai; así Maui se convierte en el creador de las islas y en el que frenó al sol en su rápido andar por los cielos. Distintas versiones explican de forma similar el origen de muchas islas en toda Oceanía y el frenado del Sol en el cielo.

La gran diosa de Hawai es Haumea, versión femenina hawaiana del dios maori Haumia. Haumea es la diosa de la fertilidad y el parto y es por algunos equiparada a Papa la gran diosa de la tierra, y por ello es esposa de Wakea. Otros mitos dicen que vino con sus hermanos Kane y Kanaloa desde Kahiki; o se la equipara también con una de sus hija, la temible Pelé.

Haumea es una diosa que se caracteriza por su capacidad de renacer; tras envejecer simplemente renace como una hermosa joven y se une a alguno de sus tantos hijos, nietos o bisnietos, transformándose así en la madre de todos. En una primera versión Haumea como Papa tiene una hija de Wakea, a la que Wakea luego toma por mujer y eso enfurece a Papa/Haumea que regresa a Kahiki. Haumea en Kahiki usa el mágico palo Makalei para transformarse en una joven y regresa nuevamente Hawai y toma por esposo al hijo de su hija y su ex-marido llamado Haloa; a partir de este punto se regeneró y se acostó con cada uno de sus hijos cuando estos alcanzaban la edad adulta. Ello hasta que fue descubierta por Kio, quien descubrió en la naturaleza de su futura esposa a su madre y la rechazo. Kio fue el primero que se separó de esta relación incestuosa y se convirtió luego en el padre de los futuros jefes de Hawai.

Otras leyendas señalan que Haumea ocultaba en su cuerpo a sus hijos de su marido caníbal, y los liberaba luego de distintas partes de su cuerpo. Aquí Haumea, como su equivalente maori es una diosa de la vegetación silvestre. El mito dice que fue muerta por el tramposo Kaulu; un dios que roba de los campos de la diosa aquellos frutos que alimentan al hombre y enseña a los hombre a cultivarlos, para así no depender de los caprichos de la diosa; ese fue el final o muerte (simbólica) de la diosa. Kaulu como dios de las cosecha sería equivalente al Rongo mouri y por ello al dios Lono.

Haumea como mujer de sus tantos hijos y hermanos tuvo varios hijos importantes entre los que destacan: Pelé, Namaka, Kane-Milohai, Kamohoali’i, Kapo y Hi’iakai.

Pelé es la diosa del fuego y la actividad volcánica en todas las islas del Pacifico, en especial de Hawai y del volcán Kilauea donde se dice que tiene su hogar. Es una diosa terrible y de mal carácter, autoritaria y muy voluble; es destructora y creadora a la vez. Es señalada como hija de Kane y Haumea, y ella y sus hermanos vinieron de Kahiki recorriendo los mares, a medida que llegaban a las islas de Hawai, iba dejando a cada hermano en una de las tantas islas y ella se quedo en la Isla Grande donde hizo su hogar.

Namaka es la hermana mayor de Pelé, es hija de Ku y Haumea; ambas diosas pelearon por el amor de Aukele (Aukelenuiaiku), héroe que subía a los cielos usando el arcoiris (una versión más humanizada de Lono). En un primer momento Aukele es esposo de Namara, pero Pelé se lo quita. Aukele es un dios del fuego, los mitos dicen que el perro guardián de Namaka, Moela, es reducido a cenizas cuando lo toca Aukele. Finalmente ante la ambición y furia de su hermana Namaka se alejo de toda la tierra y se volvió en una diosa de las olas y Pelé terminó provocando un incendio al permanecer demasiado cerca del dios del fuego, convirtiéndose en diosa del fuego.

Hi’iaka es una hija de Haumea y Kane; y hermana menor de Pelé; ambas son grandes amigas, eso hasta que se interpuso el amor por un príncipe hawaiano. Hi’iaka es la diosa patrona de Hawaii, de los bailarines de hula y de las nubes de lluvia.

Hubo un tiempo en que Pelé su cayó enamorada de un joven jefe llamado Lohiau, y envió a su hermana Hi’iaka como mensajera de sus deseos; Hi’iaka pidió a Pelé que cuidara su bosque sagrado de árboles de lehua y a su amigo Hopoe (un dios de las flores). Pelé insistió que no tardara más de cuarenta días y mucho menos se enamorara de Lohiau, o incluso darle un abrazo.

Hi’iaka tuvo un viaje lleno de muchas aventuras pero cuando al fin llegó a Kauai y se encontró con que el joven jefe había muerto de nostalgia por Pelé. Ella fue capaz de revivirlo con el canto y la oración, pero no fue capaz de volver con Pelé a los cuarenta días.

Pelé, por temor a que Hi’iaka la había traicionado se enfureció y no sólo destruyó el sagrado bosque de lehuas, sino también mató a Hopoe, convirtiéndolo en piedra. Cuando Hi’iaka, regresó viendo a su amigo muerto y devastado sus bosques, se vengó de Pelé y abrazó a Lohiau. En represalia, Pelé envió olas de lava a la pareja. Hi’iaka resultó ilesa, pero Lohiau fue asesinado por la lava. Una vez más, Hi’iaka lo revivió, trayéndole a vuelta a la vida por segunda vez.

Pelé, lamentando sus acciones hacia los bosques de Hi’iaka y a su amigo, decidió dejar que Lohiau eligiera con quién quería estar. Algunas versiones de la leyenda dicen que él decidió quedarse con ambas; otros dicen que él se retiró a Kauai solo. Pero la que más se cree es que después de su largo y peligroso viaje desde Kauai, Lohiau había llegado a amar a Hi’iaka por su valentía, la lealtad, la bondad y la belleza. Él la eligió para su esposa y la llevó de vuelta a Kauai.

Kamohoali’i es otro dios marino, con la capacidad de transformarse en cualquier pez, es conocido el dios del tiburón. Kamohoali’i nadaban entre las islas de Maui y Kahoolawe, cuando encontró un barco perdido en el mar, Kamohoali’i sacudió la cola en frente de la flota y el kahuna le dio de comer y beber; en agradecimiento Kamohoali’i guiaría a los hombres de regreso a casa. A veces se dice que guió las naves de los habitantes originales de Hawaii desde el continente a su isla natal de esta manera. Como Kaho-a-lii es un dios asociado con el bajo mundo. Es representado como un hombre moreno, desnudo, marcado con rayas o manchas blancas en el interior de los muslos. En el festival Makahiki cada invierno se hacían sacrificios humanos altares eran construidos a Kaho-a-lii y esas noches nadie salía de sus casa. Los sacerdotes iban en busca de una víctima para sacrificar y eran expertos en atraer a las personas crédulas de sus casas.

Kane-Milohai es el hermano menor de Kamohoali’i, y suele puede ser visto como una contraparte terrestre a su hermano, el dios del tiburón. El mito señala que Pelé en su venida a las islas al primero de sus hermanos que abandono fue a Kane-Milohai, que lo dejo sobre el arrecife de piedra Mokupapapa; aunque mucho después lo vino a buscarlo. Kane-Milohai es un dios menor vinculado a las fuentes de agua dulce y a las piscinas que se forman por la lluvia.

Kapo es una diosa de la fertilidad, de los poderes, la hechicería y la oscuridad que pueden asumir cualquier forma que ella quiera. Kapo ayuda a Pelé a escapar de los deseos de Kamapua’a convirtiéndose en la amante del dios que acosa a Pelé, así ella se vuelve la madre de Laka, una deidad identificada con el hula y la flor roja lehua. Kamapua’a es un dios cerdo asociado a la fecundidad y equiparado a Lono (dios de la agricultura). Kamapua’a es mejor conocido por su amor por la diosa Pelé fuego, con quien compartió una relación turbulenta. A pesar del poder de Pelé, la persistencia de Kamapua’a le permite convertir la piedra de lava en tierra fértil.

Poliahu es la diosa de la nieve, habita en la ladera oriental de Mauna Kea. Poliahu compite a deslizarse en trineo sobre la nieve de la montaña, cuando una desconocida la reta en su propio deporte, en la primera partida gana Poliahu, la segunda gana la desconocida y en la tercera al ir ganando Poliahu, la desconocida hace brotar lava de la montaña, revelando su identidad, es Pelé, diosa del fuego. Poliahu contrataca congelando a Pelé; desde ese día Pelé gobierna en Kilahuea y el Mauna Loa, pero el Mauna Kea y el norte de la isla grande son dominios de Poliahu.

Haumea y la astrología

En la mitología hawaiana, Haumea es la diosa del parto y la fertilidad. Ella toma muchas formas diferentes y ha experimentado muchos renacimientos diferentes. Haumea es la madre de muchas otras deidades en la mitología hawaiana, que son piezas se separan de su cuerpo.

Haumea como diosa de la fertilidad y las plantas, es también diosa de la medicina y de los partos. Tiene una relación con la vida y con cada nacimiento una nueva alma llega al mundo pura y sin contaminación, ello vendrá después en el camino de la vida. Haumea es para los hawaianos la madre de todos ellos y se la vincula directamente a la línea genealógica real de los jefes. Se dice que ella renacía en cada generación, transformado su vejes en juventud; puede tratarse de una idea de reencarnaciones repetidas, que tras la muerte de la forma anciana reencarna en un nuevo ser.

El descubrimiento de Haumea tiene un interesante juego de sincronías que añaden comprensión de la naturaleza de la conciencia de la humanidad. Haumea surge de la controversia acerca de la propiedad sobre el descubrimiento. El nombre de la diosa deriva de Hanaumea, que significa “luz sagrada”. Haumea así significa pureza, ya que el planeta es liso, de roca pura y de hielo puro, girando rápidamente en un estado de equilibrio; así su habilidad inicial es producir un estado fresco o claro de la conciencia.

Su descubrimiento ocurrió entre las constelaciones de Coma Berenices (La cabellera de Berenice, fue el sacrificio de una reina egipcia a la diosa Afrodita por el regreso de su esposo, y el sacrificio fue puesto en los cielos por la diosa) y Virgo; ambas constelaciones nos indican la pureza (Virgo) y el sacrificio para alcanzar ese estado de claridad (Coma Berenices es también llamada el halo o corona de la virgen).

La cruz orbital de Haumea ubica su perihelio (cuando esta más cerca del Sol) y ejerce mayor influencia a 3° de Piscis (astrológico) en el plano horizontal, pero dada la inclinación de 28° Haumea apunta propiamente a la constelación del Escultor; apenas a dos grados del Polo Sur Galáctico. En contraposición su afelio (punto más lejano al Sol) se ubica a 3° de Virgo; pero la inclinación la ubica pasando por Coma Berenice, apuntando aquí al Polo Norte Galáctico. Estos dos ejes nos afirman la vinculación de Haumea con las almas y su evolución; ya que el eje polar de la galaxia nos impulsa a estar en la integridad del mayor propósito evolutivo almas y en sintonía con las fuerzas fundamentales que gobiernan la vida. Que en su perihelio apunte al escultor nos habla de la necesidad de esculpir nuestras vidas; y que el afelio se vincule con Coma Berenice nos indica sacrificio.

El afelio más reciente ocurrió entre 1990 y 1991; es la fecha que cae el comunismo en Europa Oriental, se unifica Alemania, finaliza la Guerra Fría, Rusia elige presidente por primera vez; Sudáfrica libera a Nelson Mandela después de 27 años de prisión y el Parlamento sudafricano deroga las leyes del apartheid; se da la guerra del Golfo Pérsico para liberar Kuwai; todos estos hechos cambiarían la consciencia humana, es la búsqueda de libertad, pero también para llegar a ella se ha trabajado con mucho sacrificio humano.

El último perihelio ocurrió entre 1848 y 1849; entre los hechos más relevantes cabe señalar la publicación del ‘Manifiesto Comunista’ (febrero 1948) de Karl Marx y Friedrich Engels, paginas que modificarían la forma de pensar de toda una generación y a diferencia de lo que sus creadores pensaron, el mundo comunista surgirá unos sesenta años después, no en países capitalistas como el paso siguiente de su evolución social (según la propuesta o manifiesto), sino en las sociedades más atrasadas sometidas por sus gobernantes a grandes penurias (Rusia, China, Cuba). Es interesante ver que el final de esta propuesta de modelo social que surgió en el perihelio cae justamente con el afelio del planeta Haumea.

El eje nodal revela la acción al interactuar con en la Tierra. En nodo sur marca lo que debe ser sacado a la luz, el nodo norte como cambiar; el perihelio se ubica en el sur, implicando que se debe esculpir el destino; por su parte el afelio en el norte punta a halo de la virgen y este destino se involucra con la noción de alma. El eje nodal que vincula a Haumea con la Tierra ubica al nodo norte o ascendente en 7° Capricornio y el nodo sur o descendente a 7° Cáncer. El nodo sur en Capricornio implica un signo vinculado a la acción solitaria, señala que este descubrimiento del alma es un acto individual; el nodo norte en Cancer es en contraposición un signo grupal; el cambio de consciencia tendrá un efecto global en el grupo.

El concepto de ‘fecundidad’ aplicado a Haumea, significa que algunos caminos son más fáciles de caminar que los demás. Depende de cómo las fuerzas colectivas o de grupo están actuando. La gente a nuestro alrededor, el medio ambiente, la sociedad o el mundo nos halan en una dirección, obstaculizando el libre movimiento, pero también si todos vamos en la misma dirección, hace el camino más fácil. Así Haumea nos habla de que para avanzar en un ambiente hostil se tiene muchas veces que moverse sin ser detectado, evitando los enfrentamientos, aunque se tengan las armas para vencer. Haumea tiene una comprensión profunda de lo que son y dónde están las fuerzas colectivas, y sabe cómo tiene que proceder en cada situación; para así poder voltearlas a su favor.

Haumea es capaz de reconstruir, redefinir y transformar la conciencia, dar apoyo y fomento a lo creativo; pero también puede generar egocentrismo, ser dramático a la hora de llamar la atención, usar a otros para su propio beneficio; pero tiene afinidad por las relaciones familiares y ser el jefe de grupo.

Salacia, el planeta de la lucha ecológica

Salacia (120347 Salacia / 2004 SB 60) fue descubierto en septiembre 2004; es un cuerpo del cinturón de Kuiper cuyo periodo orbital es de unos 272 años; se caracteriza por ser un sistema doble o binario; ya que su tamaño es de unos 550 km de diámetro, mientras su luna, llamada Actaea, descubierta en 2006, tiene unos 190 km de diámetro y gira sobre Salacia a una distancia de 3440 km, en un periodo de 5 días. Salacia recibe el nombre de la esposa del Neptuno; la Anfitrite de Poseidón. Su luna es el nombre de otra nereida que significa ‘Orilla del mar‘. Ambos cuerpos recibieron su nombre oficial en febrero de 2011.

Salacia tiene un perihelio de unas 37,4 UA y un afelio de 46,5 UA; a diferencia de muchos de sus compañeros no tiene una órbita tan circular (excentricidad = 0,10) y gira con una inclinación sobre la eclíptica de unos 23,9°; un poco más que Plutón; y a pesar de que Salacia tiene una inclinación parecida a otro cuerpo Haumea, no es un miembro de dicha familia, que surgió producto de la colisión de la “Proto-Haumea” con otro cuerpo; ya que el espectro infrarrojo de Salacia muestra menos de un 5% de agua-hielo en su superficie; y los miembros de este grupo que son prácticamente agua congelada.

Con referencia a su mito, Salacia es el equivalente romano de la diosa Anfitrite, la esposa de Poseidón; aquí Salacia es la esposa de Neptuno. Anfitrite era una nereida, y su nombre traducía “la gran ola” o “la que calma las olas”. Bajo este aspecto Anfitrite comparte funciones con sus hermanas: Cimo (Kymo = diosa de las olas), Cimatolega (Kymatolege = La última ola), Cimódoce (Kymodoke = La que calma las olas) y Cimotoe (Kymothoe = Quién mueve las olas); todas vinculadas a las aguas tranquilas. Salacia por su parte traduce diosa del agua salada o mar. Salacia se la representa como una hermosa ninfa, coronada de algas, al lado de Neptuno o conduciendo una concha de perlas como carro que es tirada por delfines, caballitos de mar, u otras criaturas fabulosas de las profundidades. Su símbolo es la concha de la ostra de perlas.

El mito de Salacia/Anfitrite y Neptuno/Poseidón cuenta que dios quedó totalmente enamorado de Salacia/Anfitrite en una fiesta en Naxos (una de tantas islas griegas), donde las nereidas bailaban al nuevo rey del mar. Neptuno/Poseidón quería casarse con Salacia/Anfitrite, pero esta tuvo en gran temor a pretendiente tan distinguido, y para preservar su virginidad, con gracia y rapidez se las arregló para deslizarse fuera de su vista, y se escondió en el Océano Atlántico.

Neptuno/Poseidón ahora dios del mar, tras repartirse el mundo con sus hermanos —Zeus y Hades—, envió a todas las criaturas marinas a buscarla; la suerte la tuvo un pequeño delfín que tras dar con la nereida la convenció de volver y casarse con Neptuno/Poseidón. El delfín ha debe haber sido muy convincente, ya que ella estuvo de acuerdo y se convirtió en esposa oficial del nuevo dios de los mares. Neptuno/Poseidón muy agradecido con el delfín, le otorgó como premio ponerlo en los cielos como una constelación; la hoy constelación del delfín (Delphinus).

La unión Salacia/Anfitrite y Neptuno/Poseidón unificaría de forma pacifica a todas las aguas; Neptuno/Poseidón no era un dios marino; pero Salacia/Anfitrite reunía en sus ascendientes a todos los diosas y diosas de las aguas dulces (ríos, fuentes, lagos, lluvias) y saladas (mares y costas). El padre de Anfitrite era Nereo, dios de los mares e hijo del primer dios marino, Ponto, señor de las aguas saladas. Por parte de madre era hija de una Oceanide (diosas de los ríos), Doris, una hija del Titán Océano (el río que circunda la tierra) y Tetis (una titanida, diosa de las aguas dulces y vinculada a las lluvias), se le vincula así a las aguas dulces. Visto de esta forma la unión era más bien un gran acuerdo comercial; Neptuno pasaba a controlar, como yerno, a todas las grandes deidades vinculadas a las aguas. Incluso para prevenir desavenencias con Nereo, el único hijo varón del dios, y heredero por ley, Nerites, que era un niño, fue convertido por Poseidón rápidamente en su auriga —y como costumbre de antiguos griegos en efebo (amante) del dios—. Poca suerte tuvo el chico, que se atrevió a desafiar a Helios (o a Apolo) a una carrera, perdiendo por supuesto y en castigo fue transformado en un caracol marino. En otra versión Nerites era auriga de Afrodita, cuando fue invitada a subir con el resto de los dioses al Olimpo, Nerites no quiso ir y Afrodita lo transformo en caracol. Buena suerte la de Poseidón a fin de cuentas, se evitaba un problema de sucesión en el negocio .

Salacia/Anfitrite a diferencia de la celosa Hera/Juno, fue una mujer tranquila, sabía que Neptuno/Poseidón era como cualquier marino —una mujer en cada puerto—; pero la diosa tenía presente que ella era la esposa legitima y él siempre volvería a ella. Salacia/Anfitrite no figura mucho como parte de los mitos. En el único mito donde interviene es ayudando a un hijo de Poseidón, el valiente Teseo, cuando iba como sacrificio para el minotauro y Minos quiso probar su linaje, lanzo una copa dorada al fondo del mar que Teseo debió rescatar, aquí es ayudado por la diosa; quien le entrega también armas para vencer al monstruo.

Hijos de la pareja son pocos y los mitos difieren del número. El primero fue el único varón; Tritón, un ser como su madre, torso humano y resto de pez es el hijo oficial; se volvería heraldo de su padre y anunciaba su llegada sonando una caracola (símbolo de Tritón), mientras que el signo de su madre es una concha de ostra. Los tritones son hijos de Tritón —no se menciona madre—, pero todos, incluidos Tritón, fueron criados por Galatea (otra nereida, amada de Polifemo, otro hijo de Poseidón). Tritón al igual que su madre era un dios que calma las olas con el sonido de su concha; y por ello los tritones son apreciados por los marineros, a diferencia de las temidas sirenas. Y hablando de sirenas, en el mito griego eran un cruce en mujer y ave; siendo las nereidas de imagen similar a las sirenas modernas, torso humano y resto de pez.

Tritón moraba con sus padres en un palacio dorado en las profundidades del mar, pero en la historia de los argonautas se sitúa su hogar en la costa de Libia. Tritón fue de gran ayuda en la expedición de los Argonautas, los héroes que liderados por Jasón acudieron a bordo del Argo a buscar el Vellocino de Oro. En un momento del viaje, el barco quedó encerrado en las aguas del mítico lago de aguas saladas, Tritonis, en Libia (África), del cual no podían encontrar salida al mar. La ninfa Tritonis y Tritón tuvieron una hija llamada Pallas; quien estuvo al servicio de Atenea; en una practica de lucha Atenea la mata por accidente y desde entonces usa también su nombre en recuerdo de su amiga, por eso Atenea es llamada Pallas Atenea .

Hoy se cree que el lago Tritonis hace referencia al lago Chott el Jerid, ubicado en Tunez, que es un lago salado que en verano se seca y se convierte en el mayor salar del Sahara, y en invierno las lluvias lo vuelven a llenar de agua. Estuvo posiblemente conectado al mar Mediterráneo ya que está a 23 metros bajo el nivel del mar, y el movimiento de la placa africana sobre la europea ha cortado el enlace entre ambos cuerpos de agua levantado el terreno entre ambas aguas.

Libia (que significa tierra árida) era una princesa Egipcia raptada por Poseidón y llevada a las costas que hoy llevan su nombre. El nombre de Libia en su momento represento toda África. Los hijos de Libia y Poseidón fueron: Agénor, Belos y Cefeo. Belos heredó las tierras del Nilo y de Libia; Agénor desterrado caso con la hija del río Nilo, Telefassa; fue hacia el Este, hacia la Caldea llena de paganos donde y combatió los sacrificios humanos e impuso una nueva civilización. Agénor fue padre de Europa, Fenix, Cadmo, Cilix y Fineo. Finalmente Cefeo se quedó con el reino que queda al Sur de Egipto (Etiopía) y fue padre de Andrómeda con la reina Casiopea.

La segunda hija de la pareja es Cimopolea o Cimatolega, era la diosa la ola final o enorme (maremoto). Fue mujer de Briareo (un hecatónquiro —gigantes con cien brazos y cincuenta cabezas—), quien tras ayudar a los dioses contra los titanes, se retiro al fondo marino. Tuvieron dos hijas: Oiolica, cuyo nombre significaba ‘lobo solitario’, haciendo referencia quizás a las fauces de las olas que hacían hundir los barcos o se estrellaban en la orilla; es la deidad de las olas producidas por las tempestades. La otra hija fue Etna, Gea la convirtió en la diosa de este famoso volcán; así Briareo se le vincula a las tormentas marinas y a los terremotos y su mujer Cimopolea a los maremotos.

Bentesicime fue una tercera hija atribuida a la pareja. Su nombre que significa “señora de las olas profundas”. Poseidón la caso con Enalos, un rey del mar de Etiopía. Fue relacionada con Tritonis, la diosa del lago de Libia del mismo nombre. De hecho, Bentesicime suele utilizarse para describir a África en un sentido general, como lo hacia Libia. Si este es el caso, entonces su marido Enalos (que traduce ‘del mar’) sería el dios libio del mar, Tritón. Aquí Tritonis y Libia serían hijas de Enalos/Tritón y Bentesicime.

La famosa ninfa Rodo, diosa de la isla de Rodas, que enamorada del dios sol (Helios) logró la construcción del monumental coloso en honor a su amado, figura entre las hijas de la pareja. Aunque se hace madre de la ninfa otras diosas como: Afrodita y Halia (cuyo nombre ha servido para agrupar a todas las ninfas del mar, las haliades, que incluyen a todas las ninfas descendientes de Ponto o alguno de sus hijos). Lo más probable es que el único hijo de la pareja fue Tritón y las otras son ninfas, nereidas o oceanides que el mito las ha vinculado a la pareja de dioses del mar.

En astrología Salacia hace referencia a estar tranquilo, trabajar oculto, ir a la clandestinidad para evitar el compromiso o la confrontación; buscar refugio en el mar. Pero por otro lado su imagen se vincula a la comunicación y difusión de la noticia; su descubrimiento en 2004 y de su luna en 2006 marcan el periodo de los primeros pasos de la red social Facebook, basada en la adición de otros usuarios como amigos mediante el envío de una solicitud, se puso en marcha a principios de 2004 en algunas universidades de USA y en 2006 se abrió a todo el mundo.

Paso por su perihelio en febrero de 1926; ubicado a 22° Escorpio por debajo de la eclíptica; su nodo ascendente a 10° Capricornio; cuando fue descubierta transitaba por Piscis. Salacia tiene encuentros con Urano cada 120 años y con Neptuno cada 420 años. En su perihelio en 1926 ocurrieron inundaciones en varios barrios del Londres, para esas fechas Saturno y Salacia estaban cerca de conjunción. El último encuentro con Urano ocurrió en marzo de 2008; Urano es un dios que mueve cosas y Salacia una diosa de las aguas saladas; y justo se inició la ruptura de la plataforma de hielo Wilkins en la Antártida. Su encuentro con Neptuno se estima cerca de 2035; y estará en conjunción también con Júpiter por esas fechas, en ese futuro muchos científicos vaticinan que con las redes sociales desaparecerá la privacidad; las computadoras estarán conectadas directamente a nuestros cerebros y por supuesto la sobre-población hará que la mayoría de las personas vivan en favelas y cinturones de miseria, aunado a una extinción de muchas formas de vida salvaje.

Salacia inicio su paso por Capricornio en 1950 y estuvo en el signo de las ideas hasta 1972; en ese periodo mostró sus efectos en las primeras compresiones sobre la naturaleza humana y su relación con el medio; libros como: ‘El mono desnudo‘ (1969) del ingles Desmond Morris trata de explicar por que los humanos son tan diferentes de otras especies y ‘La primavera silenciosa‘ (1962) de Rachel Carson que advertía de los efectos perjudiciales de los pesticidas en el medio ambiente y culpaba a la industria química de la creciente contaminación. Muchos científicos calificaron al segundo libro de fantasioso, pero para muchas personas se trató del primer libro sobre ecología y se ha convertido en un clásico de la conciencia ecológica.

Salacia iniciaba su paso por Acuario en 1973 y se mantuvo en el signo de las comunicaciones hasta 1994, aquí Salacia se mostró como la gran defensora de la naturaleza, sobre todo de los mares; es cuando aparece por primera vez el idea del calentamiento global; el tema del agujero en la capa de Ozono, el deshielo de las capas polares; los efectos destructivos de ‘El Niño’, etc. Desde 1994 y hasta 2018 permanece en Piscis, el signo de la calma, como la diosa misma; sus efectos han sido la promoción en las escuelas de la conservación y salvar el ambiente; hay un gran interés por el recurso hídrico y la contaminación de las aguas. Salacia parece mostrarse como un planeta que busca ayudar al medio ambiente, promueve y divulga los peligros de la contaminación humana; es como la gota de tinta que cae en el agua y se diluye llegando a todos los rincones, así es la información que Salacia transmite, llega a todos y a todos afecta con sus noticias.

Radamanto (Rhadamanthus), el planeta que busca la verdad

Radamanto (38083 Rhadamanthus / 1999 HX11), fue descubierto en 1999 y en su momento fue considerado un miembro de la categoría de los plutinos, por ello su nombre hace referencia a un mítico juez de los infiernos. Hoy se le ubica como otro objeto no resonante del cinturón de Kuiper, clasificado simplemente como un TNO (Objeto Trans-Neptuno); con un periodo 242 años; muy cercano a una resonancia 3:2 con Neptuno; lo que le valió esa primera clasificación. Radamanto tiene un diámetro cercano a los 200 km; su perihelio es de unas 33,2 UA y su afelio de unas 45,3 UA. Su perihelio se ubica al iniciar su paso por Géminis y su último paso por el ocurrió a finales de junio de 1948; eventos importantes en esas fechas tenemos: el Rey de Inglaterra renuncia al título de emperador de la India, el bloqueo a Berlín da inicio a la Guerra Fría, Yugoslavia se separa de la URSS y se patenta el transistor. En el momento de su descubrimiento en 1999 se encontraba iniciando su paso por Libra. Su órbita tiene una excentricidad de 0,16 y una inclinación sobre la eclíptica de unos 13°. Se encuentra con Neptuno cada quinientos años aproximadamente; el último encuentro ocurrió a fines de 1809 hasta inicios de 1810 entre 7° a 9° Sagitario, y como cosa extra también entraron en conjunción por esas fechas Saturno y Neptuno; ese fue el año que los países iberoamericanos iniciaron la lucha de su independencia de España.

En el mito Radamanto era hijo de Zeus y Europa, fue hermano de Minos, el rey de Creta y Sarpedón. Europa era la princesa fenicia de Tiro que terminaría dando su nombre al continente europeo. Según la leyenda, Zeus estaba enamorado de Europa y decidió seducirla o violarla, siendo ambas versiones casi equivalentes en la mitología griega. Zeus se transformó en un toro blanco y se mezcló con las manadas del padre de la chica. Mientras Europa y su séquito recogían flores cerca de la playa, ella vio al toro y acarició sus costados y, viendo que era manso, terminó por subir a su lomo. Zeus aprovechó esa oportunidad y corrió al mar, nadando con ella a su espalda hasta la isla de Creta. Entonces reveló su auténtica forma y tuvo el acto amoroso respectivo. Zeus le dio tres regalos: Talos, un autómata de bronce; Laelaps, un perro que nunca soltaba a su presa; y una jabalina que nunca erraba. Más tarde Zeus recreó la forma del toro blanco en las estrellas que actualmente se conocen como la constelación Tauro, es por ello que tauro se vincula con los románticos y su planeta regente es Venus.

El rey fenicio Agénor que gobernaba Tiro mandó a sus hijos: Cílix, Cadmo, y Fénix, y su esposa la reina Telefasa, que estaba embarazada, a buscar a Europa, con orden de no volver al reino, bajo pena de muerte, sin haber antes encontrado a Europa. Todos juntos comenzaron un largo viaje por mar hacia el Este, siguiendo la dirección que había tomado el toro. Fénix fue el primero en abandonar la búsqueda y fundó su reino junto al de su padre y lo llamó Fenicia, actualmente Líbano. Siguiendo la costa, continuaron hacia el norte y Cílix, el mayor, agotado, le pidió a su madre que abandonara el viaje y se quedara con él allí. Ella se negó, continuando la búsqueda y Cílix abandonó el viaje y fundó Cilicia (donde hoy es Armenia). Poco más adelante murió Telefasa al dar a luz a Fineo, este permaneció en Tracia (donde al sur de los balcanes, donde limitan Grecia, Bulgaria y la Turquía europea) y se volvió rey de la región. Cadmo cruzó al continente llegó a Grecia y el oráculo de Apolo le dijo que dejara la búsqueda y donde los dioses de indicaban construir su reino; tras seguir a una vaca, matar a un dragón —mascota del dios Ares—, y desposar a Armonía, la hija del dios Ares con Afrodita, Cadmo fundó finalmente la ciudad que fue llamada luego Tebas.

Por su parte Europa tras llegar a Creta fue desposada por Asterión, rey de la isla, quien adoptó los tres hijos engendrados por Zeus: Minos, Radamanto y Sarpedón. Y aunque la mayoría de las versiones le niegan descendencia propia a Asterión, algunos le atribuye la paternidad de Creta, una supuesta esposa de Minos. Sarpedón se levantó contra el rey Asterión y entonces fue desterrado por Minos. Sarpedón buscó refugio con su tío, el rey Cílix, en Cilicia. Combatiendo al lado de su tío, Sarpedón conquistó la región de Licia (sur este de Anatolia / Turquía) y allí gobernó como rey.

Tras la muerte del padre adoptivo Radamanto gobernó Creta antes que Minos, y dotó a la isla de un excelente código de leyes. Expulsado de Creta por su hermano Minos, que estaba celoso de su popularidad, huyó a Beocia, donde se casó con Alcmena, princesa de Micenas, madre de Heracles, que había sido expulsada por su esposo Anfitrión al conocer su infidelidad. A Radamanto se le tachó de inflexible e integro; por ello fue convertido en uno de los jueces de los muertos en el Hades, junto con Éaco y su hermano Minos. Se suponía que juzgaba las almas de los orientales (asiáticos y africanos), mientras Éaco hacía lo propio con los occidentales (europeos), teniendo Minos el voto decisivo en caso de indecisión.

Aunque es creencia popular que Dante hizo a Radamanto uno de los jueces de los condenados en la parte del Infierno de La divina comedia; en realidad Dante solo coloca como Juez a Minos, omitiendo por completo a Éaco y Radamanto. Sin embargo, Virgilio hace una breve descripción de las funciones de Radamanto como Juez de las sombras en la Eneida:

«El cretense Radamanto ejerce aquí un imperio durísimo. Indaga y castiga los fraudes y obliga a los hombres a confesar las culpas cometidas y que vanamente se complacían en guardar secretos, fiando su expiación al tardío momento de la muerte. Al punto de pronunciada la sentencia, la vengadora Tisífone (una Furia), armada de un látigo, azota e insulta a los culpados, y presentándoles con la mano izquierda sus fieras serpientes, llama a la turba cruel de sus hermanas (el resto de las furias)».

Astrológicamente, Radamanto parece funcionar como un juez que actúa como un administrador de justicia, justo, modesto y autocrítico. Radamanto, parece tener una conexión con las cosas originadas en Asia (incluyendo el cristianismo, que se originó en lo que hoy es Israel), y también parece estar relacionado con las creencias que quedan fuera de la corriente principal.

Radamanto tiene la capacidad de entender algo de otra persona, es un experto en el interrogatorio de los sujetos y tiene la capacidad de evaluar la pertinencia de los contenidos durante una entrevista o durante una prueba. El tema principal de Radamanto es obtener la verdad acerca de algo que se dejo en el pasado. Radamanto promueve una mente abierta, justa y sin prejuicios, ver el todo de la imagen, recuerda aquí a los celebres personajes Hércules Poirot y Jane Marple de Agatha Christie, o al más famoso detective de ficción: Sherlock Holmes de Arthur Conan Doyle; capaces de ver la verdad entre tantas versiones distintas que se muestran. En su aspecto negativo puede volverse critico y condenatorio; se siente perseguido y persigue; y sus acciones como juez terrible se reflejan en su símbolo, que hace referencia a la soga de un verdugo.