Los cambiaformas (4) Otras mitologías

Mitología Céltica

En la tradición celta del país de Gales se señala que Gilfaethwy era un hijo de la diosa Don (Dana para los Irlandeses), hermano de Gwydion y Arianrhod. Gilfaethwy estaba enamorado de la joven virgen Goewin, que estaba al servicio de su tío, el Rey Math de Gwynedd, Math ap Mathonwy (Math hijo de Mathonwy). Según el mito Math era un gran mago y su padre Mathonwy era un antiguo “consorte” de la gran diosa Don/Dana, y era visto como un dios que presidía el inframundo.

Como hijo de dioses, Math requería que sus pies reposaran en el regazo de una joven virgen (Goewin) para poder vivir, una forma de señalar que estaba bajo la autoridad dada por la gran diosa madre, y sólo se separaba de su lado cuando iba a una guerra.

Gwydion, ideó un plan para dejar a Goewin disponible a su hermano. Gwydion dijo a su tío sobre un animal nuevo en Gales, llamado cerdo, y cómo podía obtenerlo de su dueño, el rey Pryderi de Dyfed. Los cerdos que según el mito Pryderi los había recibido del aliado su padre Gwyn/Pwyll (quien la tradición luego volvió rey de las hadas galesas), del rey Arawn de Annwn (el paraíso o el otro mundo).

Disfrazados de bardos, Gwydion y Gilfaethwy ganan audiencia con el rey Pryderi. Con buena labia Gwydion engaña a Pryderi para intercambiar algunos cerdos por caballos y perros (que Gwydion había evocado a través de la magia); Pryderi aceptó el trato y Gwydion y sus hombres tomaron a los cerdos de vuelta a la casa de Gwynedd. Pero Pryderi descubre el engaño y declara la guerra contra de sus vecinos. Math fue a la batalla mientras Gilfaethwy se cuela en Gwynedd y viola a Goewin. La guerra terminó cuando Gwydion mata a Pryderi en combate singular.

De regreso a su castillo, el rey Math fue a descansar sus pies en el regazo de Goewin, pero no podía, ella ya no era virgen. Él la tomó como su esposa para salvar su honor, y como castigo desterró a sus sobrinos, transformándolos en una serie de parejas de animales con su gran magia. Durante un año convierte en cierva a Gilfaethwy y a Gwydion un ciervo, y se aparean y producen una descendencia que es entregada al final de ese año a Math. Al siguiente año Math hace de Gilfaethwy un jabalí y a Gwydion una cerda, cuando regresan un año más tarde con un nuevo hijo, Math los transforma en hace lobos. Después del tercer año se les libera de su castigo y los hace humanos. Tuvieron tres hijos durante esos tres años, a los que Math convirtió luego en humanos y llamó: Hyddwn (hombre siervo), Hychddwn (hombre jabalí) y Bleiddwn (hombre lobo).

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Ceridwen o Cerridwen es una diosa/bruja galesa, y los elementos comúnmente asociados a sus representaciones se encuentra un gran caldero y una gran cerda o jabalí hembra blanca (que hacen referencia a su nombre como una diosa de los ciclos lunares —similar a Hecate—). Ceridwed estaba casada con Tegid Foel (Tácito el calvo, dios del lago Llyn Tegid o lago Bala), la pareja tuvo tres hijos; la hermosa doncella Crearwy; Mofan (Gran cuervo negro) también llamado Afagddu (Tinieblas, debido a su piel oscura y horrible) y finalmente Morvran, quien era un hombre feo, pero fuerte y valiente en la batalla.

Afagduu que era tan terriblemente feo que Ceridwed pensó que no sería aceptado jamás por la sociedad y decidió compensar la fealdad de su hijo volviéndolo el más grande de los bardos galeses, para lo cual prepararía una poción, de la cual solo las tres primeras gotas serían mágicas, siendo el resto un letal veneno. La poción hecha con seis hierbas mágicas debía cocinarse durante un año y un día; para vigilar la poción, Ceridwen tenía dos sirvientes, el anciano y ciego Morda y el joven Gwion a los cuales había advertido que no tocaran ni una gota de la poción, so pena de sufrir una muerte terrible. Pero un día que Gwion se encontraba removiendo la poción, tres gotas del líquido ardiente saltaron sobre su mano, instintivamente, Gwion se llevó la mano a la boca, obteniendo así los dones que estaban destinados a Afagduu. Furiosa, Cerridwen persiguió a Gwion para matarlo, pero el joven, utilizando sus nuevos poderes mágicos, se convirtió en liebre. Cerridwen, entonces, se convirtió en perro; Gwion se transformo entonces en pez y saltó a un río, Cerridwen se volvió nutria y continuó la persecución; Gwion se convirtió en gorrión y Cerridwen en águila. Finalmente, el joven se transformó en un grano de trigo y Cerridwen, en forma de gallina, se lo comió.

Cuando Cerridwen volvió a su forma humana, se dio cuenta de que estaba embarazada y que el niño que llevaba en su vientre era Gwion y resolvió matarlo en cuanto naciera. Sin embargo, cuando el bebé nació, era tan hermoso que Cerridwen no se atrevió a matarlo, así que metió al bebé en un saco de piel de foca y lo tiró al mar. Sin embargo, el niño sobrevivió y fue recogido en la costa por un príncipe llamado Elphin, el cual adoptó al bebé, llamándolo Taliesin. Con el paso del tiempo, Taliesin marchó a la corte del Rey Arturo, donde se convirtió en el arpista principal y en consejero del rey.

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Entre los mitos celtas irlandeses se cuenta que Irlanda fue invadida por varias razas de hombres y dioses en distintas oportunidades; la primera invasión fue por Partholón, descendiente del Noe bíblico, y que al llegar a tierras irlandesas lucho contra los Formorianos, habitantes originales vinculados muchas veces a kobols y demonios. Tras muchas luchas Partholón y su gente mueren por las plagas; quedando sólo vivo Tuan Mac Cairill, quien no sólo vivió para ver las siguientes invasiones a Irlanda. Siguió la invasión de Nemed y sus seguidores quienes peleando con los formorianos se destruyeron mutuamente, luego vino la invasión de los Fir Bolg, descendientes de los formorianos y finalmente la invasión de los Tuatha Dé Danann (hijos de la diosa Dana).

Para poder lograr tal hazaña Tuan Mac Cairill ya como un anciano se arrastró fuera en una cueva y se quedó dormido y cuando despertó se había transformado en un ciervo joven y vigoroso. El proceso se repitió cada vez que se hizo viejo y volvió a renacer de diversas maneras como: un jabalí, un águila y como un salmón. Sin embargo, durante su existencia como un salmón que fue capturado y consumido entero por la esposa de un rey llamado Cairill y pasó a su vientre para renacer de nuevo como Tuan Mac (hijo de) Cairil y contó toda la historia que había vivido.

Mitología nórdica

Dos dioses son los cambiaformas más notables; Odín, el Zeus del norte y Loki. Loki por sus trampas es el más nombrado en esas hazañas en los mitos. Se cuenta que cuando los dioses acuerdan con un constructor la construcción de las murallas del Walhalla; el trato es la mano de la más bella diosa, Freya; pese a la protesta de todos los dioses, Loki le dice que así será si y sólo si termina las murallas en seis meses; un tiempo que para todas luces era imposible; el constructor acepta y tiene un “As en la manga”; su poderoso caballo Svadilfari. Los dioses furiosos con Loki le dicen que resuelva el problema y Loki se transforma en yegua llevándose al caballo del constructor. El constructor furioso se revela como un gigante, al que Thor acaba con su martillo. Loki, volvió a Asgard cuando no implicaba peligro alguno, y volvió preñado como yegua y dio a luz a Sleipnir, un extraño caballo de ocho patas que Loki regaló a Odín como una forma de apaciguarlo, diciéndole: “Ningún caballo igualará la velocidad de éste. Él te llevará por mar, tierra y aire, también a la Tierra de los Muertos y de vuelta aquí” y tal como Loki prometió, Sleipnir nunca falló a su nuevo amo, Odín.

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Un día los dioses Odín, Loki y Hœnir de viaje a través de montañas y tierras salvajes se detuvieron a comer en un valle donde vieron una manada de bueyes, tomaron uno y se dispusieron a cocinarlo en un horno en la tierra, pero pronto vieron que no se cocinaba. Mientras intentaban determinar la razón de esto, escucharon a alguien hablando en el roble, encima de ellos, diciendo que él era el responsable de que la carne no se cocinara. Miraron hacia arriba y vieron a Þjazi (Thiazi, Thjazi o Thiassi) bajo la forma de un gran águila y les dijo que si le dejaban comer del buey, él haría que el horno cocinase su comida. Aceptaron y bajó del árbol y Þjazi comenzó a devorar gran cantidad de comida. Comía tanto que molestó a Loki, quien tomó su largo bastón e intentó golpearlo, pero el arma se pegó al cuerpo de Þjazi y este levantó vuelo llevando a Loki consigo. Mientras volaba sobre la tierra, Loki gritaba y rogaba que le permitiera bajar, ya que sus piernas golpeaban contra los árboles y las piedras, Þjazi prometió bajarlo con la condición de que atrajera a Iðunn (Iddun) fuera del Asgard con sus manzanas de la juventud; lo cual Loki prometió hacer.

Luego en el momento acordado, Loki atrajo a Iðunn fuera del Asgard, a un bosque, diciéndole que había encontrado unas manzanas que ella debería tener, y que debía compararlas con sus manzanas. Entonces Þjazi apareció bajo la forma de un águila, tomó a Iðunn y voló lejos con ella hasta su reino. Los dioses privados de las manzanas de Iðunn comenzaron a envejecer. Cuando se enteraron que era culpa de Loki, lo amenazaron con torturarlo y matarlo si no iba la rescatarla.

Loki tomó prestado el abrigo mágico de Freya, una capa hecha de plumas de halcón, que le da la habilidad de cambiar a la forma de cualquier ave, y volar entre los mundos; y es llamada Valshamr, “la capa de plumas de halcón”. Bajo la forma de halcón Loki voló hasta la residencia de Þjazi; encontró a Iðunn sola, Loki la transformó en una nuez y la llevó de regreso volando tan rápido como pudo. Cuando Þjazi regresó a su casa y descubrió que se había ido, tomó su forma de águila y voló detrás de Loki. Cuando los dioses vieron a Loki que volaba hacia ellos y Þjazi que iba justo detrás, encendieron una hoguera que quemó las alas de Þjazi y causó que cayera al piso, donde fue atacado y muerto.

La hija de Þjazi, Skaði, se puso su equipo de guerra y fue al Asgard a buscar venganza, pero los dioses le ofrecieron su expiación y compensación, hasta que su ira estuviera apaciguada. Se le dio como esposo a Njörðr y como mayor compensación Odín tomó los ojos de Þjazi y los colocó como estrellas en el cielo (identificadas hoy como las estrellas Cástor y Pólux, la alfa y la beta de la constelación de Geminis y que aparece en el horizonte cuando entra de lleno el invierno).

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La saga de Volsunga contiene muchos personajes cambiaforma. Estando en otros de sus paseos, los dioses Odín, Hœnir y Loki, ven a una nutria en el río, que cazan y cocinan. No saben los dioses que se trata de Ódder, un enano que le gustaba tomar esa forma. Cuando los dioses piden posada al rey enano Hreidmar, este al ver la piel de la nutria que traen los dioses pide compensación por la muerte de su hijo. Loki, en nombre de los dioses nórdicos, atrapó entonces a Alberich en una red cuando se transformó en pez lucio para escapar por el río. Para poder ser liberado Alberich tuvo que entregar el tesoro robado a las hijas (ninfas) del río Rin y el anillo que fabricó con ese oro. Hreidmar y sus hijos luego se pelean por el oro; Hreidmar mata a su hijo Fasolt; Fafnir mata a su padre luego, y se transforma en dragón usando el poder del anillo, para proteger su tesoro mal habido.

El rey Volsung casa a su hija Signy con Siggeir, el rey de Gautland. En las celebraciones de la boda, Odín (disfrazado de mendigo) se aparece en la boda y sacando una espada y la entierra en el olmo o fresno que sirve de columna principal a la construcción del palacio. —quien la pueda sacar, se la puede quedar—, dice el mendigo mientras abandona el lugar. Muchos intentaron sacarla, sólo Sigmund pudo. Siggeir que deseaba para sí aquella gran espada se sintió burlado. Tiempo después Siggeir invita a sus cuñados y suegro a su palacio. Es una trampa y al llegar las tropas de Siggeir vencen a comitiva. Volsung muere en la batalla, sus hijos son hechos prisioneros, la espada Gram pasa a manos de Siggier. La maldad de Siggeir no termina, ni siquiera los ruegos de su esposa lo inmutan. Cada noche uno de sus hermanos volsungo es atado desnudo al borde del bosque. Cada noche una enorme loba, que según algunos mitos era la propia madre de Siggeir transformada, tiene un festín gratis. Cuando sólo queda Sigmund, su hermana gemela Signy pide a su esposo permiso para despedirse de él. Este acepta y ella le dice que oculta bajo la nieve le escondió un cuchillo con el cual vencer a la loba. Luego Sigmund y su sobrino/hijo Sinfjötli (producto de su incesto con Signy) mataron a los hombres de Siggeir, disfrazados de lobos; luego ellos fueron maldecidos y se volvieron hombre-lobos.

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Baldr tenía pesadillas donde presagiaba su muerte y comentó sobre ello a los demás dioses. La diosa Frigg, su madre, recorrió el mundo haciéndole jurar a todas las cosas que jamás harían daño alguno a su hijo. De ahí que en las reuniones los dioses se divertían arrojándole objetos, ya que sabían que ninguno podía herirlo. Loki disfrazado de vieja hablo con Frigg y le preguntó si había hecho jurar a todas las cosas que no dañarían a Baldr. Frigg recordó que no había considerado necesario hacer jurar al muérdago, por considerarlo inofensivo. Loki conociendo esto hizo un dardo utilizando una rama de muérdago, luego engañó al hermano ciego de Baldr, llamado Höðr, e hizo que le arrojase el dardo, matando así a Baldr.

Hell (hija mayor de Loki) y regente de los infiernos, puso como condición para devolver a Baldr al mundo de los vivos, que todos lloraran su muerte. Pero en una cueva una giganta llamada Thokk se negó diciendo que nadie lloró por sus hijos muertos. Los dioses sospecharon que la giganta en realidad era Loki disfrazado, lo que los hizo enfurecer aún más y comenzaron a buscarlo, Loki se transformó en salmón y se escondió en las cascadas de Fránangr. Los Æsir (dioses nórdicos) cuando se encontraban cerca comenzaron a tejer una red y se dirigieron al río. Allí Loki les evadió saltando sobre la red, pero su cola quedó atrapada y Thor lo atrapó. También atraparon a los dos hijos que tuvo con Sigyn (su tercera esposa y una antigua diosa de la victoria), Narfi y Váli (no confundir con Vali, el hijo de Odín y Rind). Los dioses transformaron a Váli en un lobo que se volvió contra su hermano y lo mató. Luego usaron las vísceras de Narfi para atar a Loki a tres bloques de piedra, convirtieron las ataduras en hierro y Skaði colocó una víbora sobre su cabeza de modo que el veneno de esta goteara sobre su cara. Sólo Sigyn se sienta junto a él y recoge el veneno de la serpiente en un cuenco de madera, pero cuando se llena debe arrojar el veneno, y en esos momentos el veneno cae sobre el rostro de Loki. El dolor es tan terrible que se retuerce provocando temblores de tierra (terremotos). Su castigo durará hasta el ocaso de los dioses.

Los cambiaformas (6) Dioses Griegos.

El cambiaforma es un tema común en la mitología y folklore así como en la ciencia ficción y las historias de fantasía. En su sentido más amplio, es cuando un ser (humano o no) tiene la habilidad de alterar su apariencia física.

Los antiguos mitos hablan de dioses mitad humanos, mitad animales; cuando los antiguos egipcios asociaron los poderes sobrenaturales y divinos con los animales que estaban presentes crearon una cosmogónica donde sus dioses eran seres con cuerpo humano y cabeza animal. Así Horus y Ra, símbolos del sol eran representados con cabeza del halcón que vuela en lo alto; Sejmet, diosa de la guerra era imaginada con la fuerza de una leona; Anubis, dios de los muertos era vinculado a chacal que ronda por carroña en los cementerios. Si bien los dioses egipcios eran en su mayoría seres quimericos zoocefalos; las transformaciones como tales de un ser en otro totalmente distinto no es tan evidente; realmente es más bien un proceso en el cual el animal divino adquirió forma humana para ser más cercano al hombre, pero sin dejar de perder su identidad animal-divina.

Es en la mitología griega donde tenemos, no sólo a la teriantropía, que es la supuesta habilidad de cambiar de forma humana a animal y viceversa, termino que proviene del griego “therion” que significa “animal salvaje” o “‘bestia”, y de “anthropos” que significa “hombre”; siendo la licantropía (lykos = lobo + anthropos = hombre) un caso particular más especifico. En el mundo griego las transformaciones iban de humanos a animales, plantas o cosas inanimadas (agua, aire, piedra, etc.); pero también era posible lo inverso.

Entre los dioses antiguos destacan dos dioses marinos, conocidos como los ancianos del mar; por un lado Proteo o Proteús es un antiguo dios del mar, si bien era en sus inicios uno de los protogonos (primeros), como su nombre indica (proteo = proto = primero), con la llegada de los olímpicos se le hizo hijo de Nereo y Doris, de Océano y una nayade o del propio Poseidón y alguna ninfa. Independiente de su afiliación paterna discutible; los mitos señalan que Poseidón lo pone como pastor de las manadas de focas y/o leones marinos. Entre sus muchos poderes estaba el de poder ver el futuro; pero para no ser molestado constantemente por los consultantes cambiaba de forma para evitar tener que hacerlo y sólo contestando a quienes eran capaces de capturarlo. Es por ello que la palabras «proteo» y «proteico», aluden a quien cambia frecuentemente de opiniones y afectos.

En la Odisea se cuenta que la arenosa isla de Faro, situada frente al delta del Nilo estaba el hogar de Proteo. Menelao narra a Telémaco (hijo de Odiseo/Ulises) que se encontraba varado en la isla durante su viaje de vuelta de la Guerra de Troya. Menelao supo por Idotea (una hija de Proteo) que si podía capturar a su padre, podría obligarle a revelar a cuál de los dioses había ofendido y cómo apaciguarlo para volver a casa. Cuando Proteo salió del mar para dormir entre su colonia de focas, Menelao logró atraparlo, a pesar de que se transformó en león, serpiente, leopardo, cerdo, e incluso agua y árbol. Proteo le respondió entonces a Menelao lo que necesitaba saber y le dijo además que su hermano Agamenón había sido asesinado por traición de su mujer y su amante, que Áyax había naufragado y muerto, y que Odiseo estaba varado en la isla de Calipso.

Nereo o Nereus era otro de los viejos del mar, era el dios de los peces y vivía en las profundidades del mar Egeo. Al igual que su antecesor tenía el don de la profecía y era un maestro cambiaformas. Y es en el encuentro con Heracles/Hercules quien iba en la labor n°11, cuando se muestra su poder:

Euristeo, esta vez le encargó a Heracles que le traiga las manzanas de oro que la diosa Gea le había regalado a Hera como regalo de casamiento y, que Hera, había plantado en un jardín lejano de occidente custodiado por las Ninfas de la tarde, conocidas como Hespérides y un dragón de cien cabezas llamado Ladón. El recorrido que hizo Heracles para llegar al misterioso jardín es muy complicado ya que nadie conocía bien su ubicación. Primero Heracles fue a visitar unas Ninfas para que lo orientaran, pero las Ninfas le dijeron que tenía que buscar al dios Nereo, ya que era el único que conocía la ubicación precisa. Heracles buscó a Nereo y lo capturó para obligarlo a revelar el secreto. Nereo no quería decir ni media palabra. Heracles lo encadenó y Nereo que era un dios, se transformó en león, luego en serpiente y más tarde en llamas. Pero Heracles se mantuvo firme sin asustarse y Nereo finalmente confesó el sitio secreto del famoso jardín.

Otras versiones hablan de que el pescador Glauco, transformado en criatura marina al comer unas algas que tenían la virtud de revivir los peces que había pescado, fue acogido entre los dioses marinos, que vieron en él un igual; y le enseñaron el arte de la profecía. Sería Glauco quien ayudaría a Menelao a volver a casa y a los Argonautas, de cuya nave se dice que ayudo a construir cuando era pescador.

Los dioses del mar eran, como el mar mismo, cambiante, mutable y por tanto poseían no sólo el secreto de la transformación, sino también el de la profecía. Cuando Zeus era joven enamoró a la Oceanide Temis (Literalmente “Consejo”) y que era la diosa del saber; de ella obtuvo la poción para que su padre, Cronos, vomitara a sus hermanos devorados; y también aprendió todo lo que pudo para su provecho.

En la titanomaquia (la lucha de Zeus y sus hermanos contra su padre Cronos y sus tíos) el joven Zeus pretendió desposar a tan sabia esposa; pero por un lado, según algunos una profecía de Metis, o por otros una maldición de Cronos o de Urano, se decía que Metis daría primero a luz una hija y después un hijo que estaría destinado a gobernar el mundo. Zeus habiendo aprendido todo lo que podía de tamaña maestra le pidió una muestra del poder de la transformación a la diosa; y esta se transformo en una mosca; que rápidamente Zeus devoró, una forma final y cruel para apoderarse del saber de la diosa. Si ignoraba el tramposo Zeus que Metis ya estaba embarazada o no, es discutible; lo que si es que ella permaneció viva dentro de su cabeza el tiempo suficiente para construir una armadura para su hija neonata. Los golpes de la fabricación de la armadura metalurgia hicieron que Zeus tuviera un horrible dolor de cabeza, y tuvo Hefesto que abrir su cabeza con una hacha. De la apertura de la cabeza de su padre, Atenea surgió totalmente crecida y lista para la batalla que todavía se daba contra los titanes.

Zeus uso el poder de la transformación muchas veces, principalmente para ocultarse de su mujer Hera cuando estaba con alguna de sus amantes. Pero uso incluso este poder para engañar a la propia Hera, que estaba reacia a sus avances y pretendía al igual que Hestía (diosa del fuego del hogar) mantenerse virgen. Según el mito Hera se había criado en Arcadia y allí fue a buscarla Zeus transformado en cuco. Era invierno y cuando Hera tomó al cuco en sus manos para protegerlo del frío, Zeus recuperó su verdadera forma y la violó. Después de este encuentro Hera y Zeus se casaron y Hera pasa a ser la reina indiscutible del Olimpo.

Cuando el orden fue establecido, los dioses le pidieron a Zeus que creara divinidades capaces de cantar al nuevo orden en el Universo. Disfrazado de pastor, Zeus se unió durante nueve noches consecutivas con Mnemosine, hija de Gea y Urano, hermana de Cronos. Mnemosine, era la personificación de la memoria, “sabe todo lo que ha sido, es y será ” ; posee el conocimiento de los orígenes y de las raíces, poder que traspasa los límites del más allá. Con Metis tenía el pensamiento y con Mnemosine la memoria, recuerda un poco a los dos cuervos (pensamiento y memoria) de Odín que vuelan sobre el mundo e informan a su amo de todo lo que acontece. De esta unión surgirán las nueve musas, patronas de las artes.

Calisto era una cazadora perteneciente al cortejo de Artemisa, diosa de la caza, para lo cual había hecho el obligatorio voto de castidad. Sin embargo, Zeus se enamoró de ella y, para seducirla, adoptó la forma de la propia Artemisa para acercarse y poder violarla, de tal acto terminó Calisto embarazada. Artemisa sorprendió a Calisto bañándose en un río y advirtió que su vientre había crecido. Artemisa le preguntó el motivo de ello y Calisto, a quien Zeus había seducido bajo la forma de la diosa, replicó que era culpa suya. Artemisa, enfadada por la respuesta, transformó a Calisto en osa y la expulsó de su cortejo. Arcas, el hijo de Calisto, fue dado por Zeus a la pléyade Maya para que lo criase. Años después, durante una cacería Arcas persiguió a la osa, sin reconocerla, hasta el santuario de Zeus, donde ningún mortal tenía permiso para entrar. Aquí Zeus interviene para evitar la desgracia y subió a ambos hasta las estrellas, Calisto es la Osa Mayor y Arcas la constelación de Boötes, el Guardián de la Osa, que hoy se le representa acompañado por dos perros de caza, la constelación de Lebreles. Se cuenta que esta constelación de la Osa Mayor siempre órbita alrededor del cielo sin bajar nunca del horizonte porque Tetis, esposa de Océano y niñera de Hera, prohibió que se sumergiese en el mar, pues odiaba la intrusión de Calisto en el lecho de su ahijada. Esto explicaría por qué es circumpolar.

La historia de la seducción de Dánae es una de las más hermosas del abultado historial del dios transfigurado. Dánae era hija de Acrisio, rey de Argos, quien había sido avisado por un oráculo de que seria muerto por su propio nieto. Para intentar torcer la voluntad del destino, decidió poner fuera de toda posibilidad de galanteo a su hija. Así hizo, encerrándola en una torre de bronce, o en una cueva, según las distintas leyendas. Zeus, excitado sin duda por la dificultad, se transformó en una sutil lluvia de oro y consiguió su propósito, engendrando al buen Perseo quien, a la postre, sería causante involuntario de la muerte de Acrisio, al lanzar la jabalina, que, en lugar de probar la fuerza y destreza del joven, afirmaría el poder de los oráculos y la inexorabilidad del destino, utilizándole a él como un simple vehículo mortal de las decisiones del eterno Fatum.

Leda estaba casada con Tíndaro, rey de Esparta, y su matrimonio discurría con normalidad y sin sobresaltos. Al menos, hasta que se presentó ante la bella Leda un no menos hermoso cisne. La joven esposa se dejó embelesar con la graciosa ave, que no era otra cosa que un zoomórfico disfraz del astuto Zeus. De nuevo, Zeus obtuvo en su romance el éxito deseado y de esa unión la pareja no tuvo hijos, sino huevos: cuatro, para ser más exactos, y estos huevos se abrieron para dar vida a Cástor y Pólux por los varones y a Helena de Troya y Clitemnestra.

Ío era hija de Ínaco, un dios río, hijo del Océano, que fue juez en la disputa entre Hera y Poseidón, por ser alguien que no se oponía a los dioses no pudo dar respuesta y Hera ordenó que su hija Ío se convertiría en una de sus sacerdotisas vírgenes. Zeus, para fastidiar a su mujer se encaprichó con la joven, quien al final aceptó al dios, metamorfoseado en una densa niebla para tomarla. Pero como siempre ocurría con los amoríos del gran dios, de alguna forma llegaban a oídos de su celosa esposa Hera. Ante el peligro que la muchacha corría, Zeus decidió protegerla y convirtió a Ío en una ternera de una total y completa blancura, y juró a Hera que no había amado a tal animal nunca. Hera para probarlo le pidió que entonces se la regalara.

Zeus no tuvo opción, así Io paso a manos de la terrible diosa, quien la puso al cuidado de Argos, un monstruo de cien ojos. Zeus la visitaba esporádicamente en forma de toro para poder amarla, hasta que comprendiendo que el sufrimiento de Ío era demasiado decidió intervenir. Le pidió a Hermes que la liberara de su custodio Argos. Hermes durmió al pastor con la música de su flauta y luego mato al gigante de los cien ojos. Hera al ver muerto a Argos puso sus ojos en la cola del pavo real, que paso a convertirse en el animal sagrado de la diosa.

Sin embargo, Ío no quedó libre, porque Hera convencida de la traición de su marido, envío un tábano (mosca) agresivo e Ío desesperada empezó a correr por toda la costa de Europa, Asia hasta llegar a Egipto, donde recuperó su forma humana y tuvo un hijo de Zeus, Épafo. Tras varias aventuras para recuperar luego a su hijo, Ío se estableció en Egipto donde desposó a Telégono, el hijo menor de Circe y Odiseo; por su parte su hijo Épafo caso con Menfis una hija del Nilo.

En otra oportunidad Zeus estaba enamorado de Europa una princesa fenicia. Las fuentes difieren en los detalles acerca de su familia pero coinciden en que es fenicia, y de un linaje que descendía de la propia Ío. Zeus decidió seducirla y se transformó en un toro blanco y se mezcló con las manadas de su padre. Mientras Europa y su séquito recogían flores cerca de la playa, ella vio al toro y acarició sus costados y, viendo que era manso, terminó por subir a su lomo. Zeus aprovechó esa oportunidad y corrió al mar, nadando con ella a su espalda hasta la isla de Creta. Entonces reveló su auténtica identidad y Europa se convirtió en la primera reina de Creta. Hijos de esta relación fueron: Minos, Radamantis y Sarpedón. Los tres hermanos de Europa salieron en su búsqueda, Fénix regresó con sus padres y termino fundando Fenicia; Cílix, quien dio nombre a la región de Cilicia (actual Armenia) y Cadmo, quien llevó el alfabeto al continente griego, se estableció en Grecia.

En una de las aventuras más sonadas Zeus se convirtió en el vivo retrato de Anfitrión, esposo de Alcmena y rey de Tebas, para poder usurpar como marido la compañía de la gentil reina Alcmena. Anfitrión de Tebas, que había dejado su hogar para ir a la guerra contra Atenas volvió más tarde esa misma noche, y Alcmena quedó embarazada de gemelos. En la noche en que los gemelos nacieron, Hera, conociendo el adulterio de su marido, logró convencer a Zeus de que prestara un juramento según el cual el niño que naciera aquella noche miembro de la casa de Perseo sería un gran rey. Una vez Zeus hubo jurado, Hera corrió a la casa de Alcmena y demoró el parto sentándose con las piernas cruzadas y las ropas atadas con nudos. Al mismo tiempo, su hija Ilitia/Lucina provocaba que su primo Euristeo naciese prematuramente, haciendo así que fuese rey en lugar de Heracles.

Alcmena mientras estaba en un trabajo de parto que no terminaba y podía morir; Galantis la sirviente de Alcmena que asistía al parto y pide ayuda a Ilitia/Lucina y a Hera, pero esta última se niega; apretando más sus manos y cruzando sus piernas. Alcmena llena de dolor, maldijo los cielos estando casi al borde la muerte. Galantis observó a Ilitia/Lucina y dedujo los planes de Hera. Le dijo a la diosa que el niño ya había nacido, lo que la asustó tanto que saltó y abrió las manos, Hera desató así los nudos. Esto liberó a Alcmena, que pudo dar a luz. Galantis rió y ridiculizó a las diosas, siendo transformada en comadreja como castigo. Siguió viviendo con Alcmena tras su transformación. Alcmena dio a luz a los gemelos. Uno de los niños, Ificles, era mortal, mientras el otro era el semidiós Heracles, llamado inicialmente Alceo o Alcides.

Egina era una ninfa, esta nacida de Asopo, un río de Beocia. Zeus tuvo que ingeniarse un nuevo aspecto para eludir la celosa vigilancia del padre, pasando a ser una llama, tan ardiente como su pasión por la hermosa niña. Cuando la joven se acercó Zeus tomó la forma de un águila y raptó a Egina, llevándola a una isla del golfo Sarónico cerca de Ática llamada Enone o Enopia, y desde entonces por su nombre. El padre de Egina, Asopo, se enteró del rapto y corrió tras ellos, pero Zeus le arrojó su rayos, devolviéndolo a su cauce. Egina terminó dado a luz al hijo de Zeus, Eaco, que se convertiría en rey de la isla, y a su muerte en uno de los jueces del infierno, hunto con Minos y Radamantis.

Antíope era una hija del rey Nicteo de Tebas. Su belleza era tan extraordinaria que el mismo Zeus se fijó en ella, dejándola embarazada tras seducirla tomando forma de sátiro. Sin embargo, Antíope tuvo que huir de la cólera de su padre, que no creía que el amante de su hija fuera el rey de los dioses y la acusaba de blasfemia. Luego la historia adquiere matices de tragedia griega; Antíope se refugia en la corte de Epopeo, rey de Sición, con quien casa. Pero se inicia una guerra entre las dos ciudades y Nicteo resulta herido, pero antes de morir encargó a su hermano Lico que castigase el crimen de su hija. Lico usurpó el trono de Tebas y cumplió el encargo de su hermano, y tras la muerte de Epopeo logra capturar a Antíope y llevarla de vuelta a la capital beocia. En el camino de regreso a Tebas Antíope dio a luz los dos gemelos que había tenido de Zeus, que se llamarían Zeto y Anfión.

Antíope entregada en custodia a Dirce, la esposa de Lico, sufrió los tratos más inhumanos durante muchos años, hasta que la encerró en una celda oscura y le privó incluso de agua para beber. Pero la cautiva logró escaparse, huyendo donde vivían sus hijos. Éstos juraron vengar a su madre, destronaron a Lico y ataron a Dirce a un toro que la arrastró hasta matarla. Hechos que encolerizaron a Dioniso, del que Dirce era sacerdotisa. El dios del vino enloqueció a Antíope, que recorrió toda Grecia hasta que encontró a Foco, que no sólo la curó, sino que además se casó con ella. Cuando murió, Antíope fue enterrada en la misma tumba que su esposo Foco. Sus hijos no tuvieron mejor suerte.

Finalmente como águila Zeus sedujo al príncipe troyano Ganimedes; que fue secuestrado en el monte Ida de Frigia. Ganimedes pasaba allí el tiempo de exilio al que muchos héroes se sometían en su juventud, cuidando un rebaño de ovejas o, alternativamente, la parte rústica o ctónica de su educación, junto con sus amigos y tutores. Zeus lo vio, se enamoró de él casi instantáneamente, transformándose en águila él mismo y lo llevó al monte Olimpo.

En el Olimpo, Zeus hizo a Ganimedes su amante y copero, suplantando a Hebe. Todos los dioses se llenaron de gozo al ver la belleza del joven, salvo Hera, la esposa de Zeus, que lo trató con desprecio. Más tarde Zeus ascendió a Ganimedes al cielo como la constelación Aquarius, que todavía hoy está relacionada con el águila en la vecina constelación de Aquila.

Jack Frost y la Navidad

Jack Frost (Juanito Escarcha) es uno de esos personajes traviesos que personifican invierno, y se ha contado por innumerables generaciones sobre cómo Jack Frost decora las superficies frías con cristales de hielo. Hoy Jack Frost es un personaje de cuentos imaginarios, así como protagonistas de películas de Hollywood. Jack Frost es imaginado como un duende; cuyo carácter real puede ir desde un guasón travieso a un duende peligroso. Jack Frost es retratado como un adalid o heraldo del frío que se acerca a medida que llega el invierno; dibujando escarchas en las ventanas y las puntas de lo arboles. Se le ha vinculado o equiparado al muñeco de nieve (Frosty) e incluso se le ha inventado una hermana Jenny Frost (no confundir con la artista inglesa de igual nombre), igual de traviesa y peligrosa que su hermano, que simboliza la nieve.

Los orígenes del Jack Frost sin embargo se encuentran muchos centenares de años atrás. Generalmente se considera que las raíces de Jack Frost están en la mitología nórdica o Vikinga, y el nombre de Jack Frost es una versión anglicanizada de Jokul Frosti. Jokul quiere decir “Carámbano”, y Frosti obviamente “escarcha”, que para muchos era un sobrenombre del moderno Padre Invierno; quien no es otro que el propio dios Odin, que de señor del verano paso con la llegada del cristianismo a convertirse en el espíritu del invierno.


Otros señalan que Jack Frost sería la descendencia o equivalencia moderna de Kari, un dios (gigante de la escarcha) nórdico primario de los vientos. Más vinculado a los dioses nórdicos, y más joven, para equipararlo a Jack Frost, tenemos al dios Ullr. El dios Ullr es descrito como un joven con patines para ir sobre el hielo, el desciende sobre las montañas trayendo la nieve y el frío; al igual que Skaði, que es iconografiada como la diosa de los esquís. Algunas leyendas dicen que al dormir en invierno Odin, le deja su trono a Ullr. Odin y sus hijos son el clima cálido del verano; los gigantes de la escarcha y sus descendientes dominan el invierno. Así de grande era el poder de Ullr.

Ullr era único de los dioses que sale del Valhalla en invierno, mientras el resto de los ases (dioses) se refugian dentro de las murallas del Olimpo nórdico. Ullr sale de caza y con sus esquies recorre los ahora fríos y blancos paisajes. Le acompaña la diosa Skaði, esposa del dios marino Njörðr, quien es realmente una gigante de la escarcha, ya que era hija del gigante Thiazi, quien personifica al frío viento del invierno. La tierra donde gobernaba Skaði es ahora llamada Escandinavia (literalmente Tierra de Skaði) e indica el poder de la diosa-gigante.

Ullr por su parte era hijo de Sif, la esposa del dios Thor, con un gigante de la escarcha llamado Hrungnir; aunque algunos malintencionados señalan que Sif fue en una época amante de Loki (hermano de Odin y rival de Thor) y cuando Sif abandono a Loki, este luego le corto el cabello hasta dejarla calva; pero esa es otra historia. Volviendo al gigante Hrungnir; las crónicas (sagas) relatan que este venció a Odin en una carrera y por ello tuvo el privilegio de visitar al Valhalla; lugar donde se emborrachó y los dioses molestos por sus agresiones pidieron a Thor que se deshiciera del gigante. Sí Hrungnir murió a manos del martillo de Thor, ya se por la excusa anterior, o como una forma de Thor de eliminar a un rival, eso lo dejaremos a los lectores; lo cierto es que Hrungnir es descrito como un gigante con la cabeza y el corazón de piedra; hablamos por tanto de una montaña; Sif era según el mito la diosa de los pastos que crecen en las montañas; y Thor como dios del rayo, no es otro que la tormenta que cae sobre la montaña y cuyos rayos son capaces de desprender las piedras (la cabeza destrozada de Hrugnir).

En Rusia tienen como imagen del invierno al Padre Escarcha (Ded Moroz) descrito en los cuentos rusos como forjador (herrero), Ded Moroz forja el agua y la encadena a la tierra, formado los carambanos del invierno; convirtiendo fuentes en flores de hielo; y lagos y ríos en espejos. En algunas partes de Rusia a Ded Moroz le dan una compañera (hija o esposa), Snegurochka o Señorita Nieve, y que juntos controlan el tiempo invernal.

Para los rusos Ded Moroz no es sólo el viejo Padre Escarcha que representa al invierno, el padre del invierno ruso es también el San Nícolas local, es quien reparte los regalos, acompañado de Snegurochka; juntos van en su trineo de tres caballos (uno blanco, otro rojo y otro negro, propio de los cuentos rusos) y no existe la separación entre Navidad e Invierno que se da en occidente.


Es notable señalar el paralelo de Ded Moroz y Snegurochka con Jack Frost y su hermana Jenny Frost o Jenny Snow; algunos cuentos incluso señalan que Jack Frost es hijo del Padre Escarcha (Padre Invierno) y Jenny Snow es retratada como Jingle Belle (1999), la hija adolescente de Santa Claus, creada por el dibujante Paul Dini.

En Alemania Madre Nieve (Frau Holle) hace las veces de la señora del invierno; posiblemente un recuerdo lejano de diosas como Friga (diosa de las nubes y esposa de Odin), o la diosa Hell (hija de Loki y señora del infierno —que para los vikingos era un mundo de hielo y no fuego—); o con Holda o Hulde, una diosa de origen teutónico protectora de los alumbramientos y patrona de los matrimonios, asociada al invierno y a la magia.

Pese a todo en los cuentos modernos Jack Frost parece ser un personaje relativamente moderno; en 1864, en edición del semanario Harper, Thomas Nast, un artista del renombre pintó al primer Jack Frost como una figura de general que empuña carámbano como espada y muestra lo frió y cruel del invierno.

Es el cuento de hadas “El gigante egoísta” de Oscar Wilde (1888) Un gigante posee un hermoso jardín, en el que a los niños juegan. El gigante molesto de los ruidos infantiles construye un muro para impedir que entren a su jardín. Como consecuencia de ello, el jardín queda condenado a un perpetuo invierno, la Nieve y el Hielo (escarcha); el viento del norte y el granizo se apoderan del jardín. Aún no aparece Juanito como el elfo travieso que hoy todos imaginan. Es esta imagen la que sin duda inspiraría la historia “El león, la bruja, y el guardarropa” (1951) que cuenta la historia de una Bruja Blanca que lanza un invierno eterno por la tierra.

En 1964 se proyecta el especial animado “Rodolfo el reno de la nariz roja (Rudolph the Red-Nosed Reindeer)” basado en una canción de Johnny Mark, que a su vez fue inspirada del poema del mismo nombre escrito por el cuñado de J. Mark; Robert L. May en 1939. Rodolfo nace con una nariz roja y brillante, su padre es un reno de Santa, “Donner”, quien se avergüenza de su hijo; pero será justo esa brillante nariz quien ayudará a Santa a salir la noche de Navidad que padre invierno (aquí como enemigo) sopla con más fuerza.

Hubo que esperar a 1974, cuando se proyecta “Un año sin Papá Noel (The Year Without a Santa Claus)”, otro especial animado para televisión, este basado en el libro de Phyllis McGinley (1956) del mismo nombre. En esta película animada Santa está desilusionado porque los niños ya no creen en él; el espíritu de la Navidad decide no entregar juguetes esta víspera de Navidad. La Señora Claus y dos de sus elfos, Jingle y Jangle, deciden repartir los juguetes, pero en Southtown, una pequeña ciudad en el sur de Estados Unidos, son detenidos y deben demostrar que son elfos mágicos haciendo que caiga la nieve sobre el pueblo. La Señora Claus debe intervenir y hablar con los egoístas hermanos Calor Ardiente y Frío Nieve para que el primero permita la nieve en Southtown y el segundo acepte un día de verano en el polo norte. Pero ambos hermanos se niegan a cooperar. Una nueva versión en 2006 muestra ligeros cambios con respecto al original de hace más de treinta años, pero el concepto se mantiene. La iconografía de Jack Frost empezaba tomar forma.

Frosty, el muñeco de nieves hizo su primera aparición en el especial de navidad de 1969; en 1976 se hace una secuencia, donde Frosty, que ahora vive en el polo norte, regresa cada invierno con sus amigos; para que no pase el resto del año sólo, sus amigos crean una muñeca de nieve; llamada Cristal. Jack Frost aparece por primera vez y es retratado como un duende celoso de las diversiones de Frosty, su mujer y los niños.

Jack Frost tuvo su especial como protagonista en 1979. La historia ocurre cuando el joven heraldo del invierno se enamora de una chica humana llamada Elisa después de rescatarla. Jack pregunta al Padre Invierno si él puede convertirse en humano a fin de estar con ella. Padre Invierno le da una oportunidad, pero advierte a Jack que debe demostrar que puede ser humano, ganando una casa, un caballo, una bolsa de oro y una esposa antes del primer signo de primavera, si no es así sera nuevamente un espíritu. Pero hay un problema Elisa está enamorada de Sir Raveneau, un Caballero con armadura de oro. Elisa es raptada por Kubla Kraus, rey de los cosacos y aunque es rescatada por Sir Raveneau; Kubla Kraus jura destruirlos a todos; por lo que Jack debe volver a ser un espíritu con el fin de agitar la tormenta de nieve más grande jamás vista, y congelar a Kraus en su castillo.

El Padre Invierno se muestra en muchos de estos especiales navideños como un anciano sabio y prudente, más parecido a un benevolente Ded Moroz. En parte es porque el invierno es el final de un año, que es representado como un anciano, mientras que el año nuevo es figurado como un niño, como se muestra en el especial animado de 1976, donde Rodolfo el reno de la nariz roja debe ayudar a Santa a buscar al bebe del año nuevo que ha desaparecido. Rodolfo aparece en un nuevo especial en 1979, no sólo se explica el origen de su nariz roja y brillante; sino que acompañado por Frosty y su familia van a ver las celebraciones del 4 de Julio (muy americano); la magia que mantiene sin derretirse a los muñecos de nieve se acaba y Jack Frost al final aparece para salvarlos.

Una segunda interpretación sobre el Padre Invierno, es que se trata del propio dios Odin, conocido por los germanos como Woltan. Tras la llegada del cristianismo, Cristo era la imagen del dios de la luz y el calor; Odin para sobrevivir se transformo por tanto en el señor del invierno. Luego a mitad de la era Victoriana, por el año 1850, el San Nicolas o Papá Noel de las tradiciones católicas, que era representado como un obispo, paso a fundirse con el antiguo dios del invierno; surgiendo el Santa Claus anglosajon, un personaje lejos del modelo de santo cristiano, representado con el tradicional traje navideño (abrigo, botas, gorro, etc.); aunque el color variaba; por ejemplo en “Un cuento de Navidad” (1843) de Charles Dickens, el espíritu de la navidad presente viste de verde, verde era el color para santa en estas fiestas, verde era el árbol de Navidad y de los antiguos hombres verdes (espíritus de la naturaleza). No fue hasta la década de los años treinta que las propagandas de CocaCola volverían rojo el traje de santa. Es por ello que la imagen de Santa Claus ha estado más asociada al mercantilismo que al verdadero significado de estas fechas.

Para separar el invierno de la navidad, Padre Invierno fue picado literalmente por los ingleses en dos entidades independientes, a diferencia de la imagen rusa; una la de Santa Claus, como espíritu de las fiestas navideñas de rojo y otra Jack Frost, como espíritu del invierno y el frío propiamente, de azul.

La Navidad ha evolucionado para incluir varios mitos y cuentos de hadas, personajes y tradiciones. Santa Claus (San Nícolas o Papa Noel), Rudolph el Reno de la nariz roja, Frosty el Muñeco de nieve, el Grinch, los fantasmas de la navidad, etc.. Cada tradición y cada personaje ha venido asociado con el espíritu de estas fechas.  sin embargo, nunca se le asoció realmente con Navidad, sino con el clima frío.

Pero esto ha estado cambiando en los recientes años cuando Hollywood lo ha usado como un personaje en varias películas, no siempre de una manera original. Él es un muñeco de nieve asesino en la película de Jack Frost de 1996; y en la versión familiarizada de 1998, donde Michael Keaton muere víctima de un accidente fatal en Nochebuena y regresa como un muñeco de nieve para arreglar asuntos pendientes. Más recientemente en una película de Tim Allen (Santa Claus 3) aparece como un ladrón que quiere tomar el papel de Santa Claus. Los escritores (fuera de Hollywood) por otra parte han sido mucho más sabios con el personaje, que aparece siempre como un personaje menor de varios libros de fantasía.

En la serie de comic de “Fabulas”, creada por Bill Willingham, Jack Frost es uno de los aspectos del Jack de los cuentos, un personaje que en dicha versión deja embarazada a la Reina de las Nieves. Mientras ella espera su hijo le entrega sus poderes a Jack Horner, quien termina, como en la mayoría de los cuentos,  creando más problemas que soluciones.  El hijo de esta relación será luego el nuevo Jack Frost.

En 2005, se proyecta “La historia de Jack Frost (The Tale of Jack Frost)“; basada en la obra de igual nombre (2004) de David Melling; nos muestra los origenes del duende; que lejos de ser hijo de un dios antiguo; es un niño que perdido en el bosque es salvado por los duendes, quienes para impedir que muera de frío lo transforman en uno de los suyos.

Para 2012 la productora DreamWorks tiene previsto presentar la película animada “Los guardianes (The Guardians)“; una adaptación de The Guardians of Childhood, la serie de libros de William Joyce; en ellos Santa Claus, el conejo de pascua, el hada de los dientes, Sandman (Morfeo) y otros personajes infantiles (incluido Jack Frost) deben luchar juntos para proteger a los niños de las fuerzas del mal. Jack Frost aparece como un joven de mirada fría y con una ligera dosis de mal carácter; esperemos que la productora logre algo similar a “Como entrenar a tu dragón” y no se transforme en otra de las tantas secuencias de “Madagascar” o “Shrek”

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Para más información: aquí, aquí, aquí, aquí y aquí.

Animales en los cuentos de hadas (4) Simbolismo del cuervo, el grájo, la urraca y la corneja

El cuervo, es el mensajero de los dioses, recorre el cielo y la tierra para saber lo que ocurre, y le cuenta a los dioses lo que pasa en el mundo. Símbolo solar por excelencia, los cuervos son compañeros de dioses del sol y del cielo, como Apolo y Odín; incluso el mito chino nos habla que Shun, uno de los primeros míticos de emperadores de china tiene por madre una mujer de la tribu del agua, cuyo tótem era la serpiente, y por padre uno de la tribu del fuego, donde el cuervo era el tótem; así el emperador era producto de la unión de los dos más grandes opuestos, el fuego (cuervo) y sol, con al agua (serpiente) y luna.

En Grecia el dios Apolo tenía cuervos a su servicio, en dos historias diferentes relacionan al dios solar con los cuervos. En la primera Apolo se enamoró de la joven Coronis, hija del rey Flegias, para velar a la joven dejó un cuervo blanco, la muchacha tuvo una aventura con un joven llamado Ischys, y el cuervo subió a los cielos a contar lo ocurrido. Apolo furioso prende en llamas quemando al cuervo, transformando sus blancas plumas en negras y dejándolo como símbolo de los malos augurios. En su rabia por la traición baja a la tierra y lanza fechas contra la joven, quien antes de morir le confiesa que el hijo que espera es de él. Apolo practica la cesaría en la moribunda, y el hijo de ambos será Asclepio (Esculapio para los romanos). El niño será criado por el centauro Quiron y se transformará en un gran medico, a su muerte se convertirá en dios de la medicina gracias a su poder de revivir a los muertos, lo que provocó las quejas de Hades y fue fulminado por un rayo de Zeus. Asclepio ascendería a los cielos y formaría la constelación del serpentario (Ofiuco = Ophiuchus) rodeado de una serpiente (símbolo de la vida eterna).

El cuervo pasa de ave solar a convertirse en pájaro es un mal presagio, soñar con el cuervo es de mal augurio. Si se le oye graznar es signo de una muerte próxima. Si vuela sobre una casa es mala suerte. Si lo hace sobre un rebaño significa que uno de los animales morirá pronto. Igual se dice del grajo y de la urraca; de esta última acusan que su plumaje negro es castigo por no guardar luto durante la crucifixión de Cristo. La corneja estaba también consagrada a Apolo y dado que al morir una de las parejas, la otra no vuelve emparejarse a otra, fue símbolo de fidelidad conyugal (al igual que el cisne).

En un segundo cuento Apolo envía a uno de sus cuervos por agua, entregándole una copa, pero en su camino el cuervo se distrae; finalmente cuando regresa miente contándole a Apolo que ha tenido de lucha contra una serpiente (signo del agua) y por ello su retraso. Como prueba dentro de la copa llevaba una serpiente medio ahogada. Apolo, dios de la luz reconoce la mentira, y en otro arrebato de furia agarra la copa con la serpiente y lanza contra el cuervo, estrellándose todos contra los cielos. Así el cuervo (corvus), la serpiente (hidra) y la copa (cráter) pasaron a formar constelaciones del cielo.

El cuervo está relacionado con el pensamiento y la memoria y esta relación no es más evidente que en la mitología nórdica. Odín, padre de los dioses germanos, tiene en cada uno de sus hombros dos cuervos, Huginn (Hugin, pensamiento) y Muninn (Munin, memoria) que vuelan sobre el mundo recogiendo las noticias diarias y reportándolas al dios de los cielos septentrionales. Una estrofa cuenta el miedo del dios del norte de que no regresasen de su viaje diario, tiene miedo de perder a Huginn, pero aún más de perder a Muninn; narra el terror de los ancianos de perder la capacidad de pensar, y más aun la de recordar.

En el mundo celta Morrighan (Morgana, Morrigan, Moridan) —la diosa de la guerra, la muerte, la fecundidad de la tierra y las aguas de los ríos y fuentes— va acompañada de cuervos. Como diosa de la muerte, la presencia de los cuervos en los campos batallas atraídos por la sangre y la carroña son indicativos de que la diosa está presente. Los guerreros que saben que van a un mundo mejor lucharan con todas sus fuerza al ver a los cuervos volar sobre ellos, su mayor terror es quedar inválidos o ser hechos prisioneros y esclavos.

Morrighan fue amante de dioses y mortales, enamorada de Cuchulainn (el héroe celta irlandés) trata de seducirlo, pero él la rechaza. Ella lo perseguirá el resto de su vida y finalmente cuando el héroe está muriendo atado a un árbol, para recibir a la muerte de pie. Morrighan desciende en forma de cuervo para devorarlo. El cuervo representa en el mundo celta el fin de esta vida y un nuevo comienzo en el otro. Esta diosa está también relacionada con la bruja Morgana (media hermana del rey Arturo) y con las banshees, hadas que predicen la muerte.

En el norte de Europa, Siberia y Norteamérica  la imagen del cuervo es la  del ave que lleva o guía las almas de los muertos al otro mundo. Cuando el muerto es un inocente que ha sido asesinado, el alma no puede descansar, el cuervo entonces trae de regreso esa alma para que busque reparar el daño que ha sufrido (inspiración de la película The Crow —El cuervo—). Así el cuervo es el alma de los inocentes que persiguen al culpable.

El cuervo y la paloma entran a simbolizar en los mitos hebreos los ciclos de luz y oscuridad; ambas son las aves enviadas por Noe en busca de tierra seca:

… y envió un cuervo, el cual salió, y estuvo yendo y volviendo hasta que las aguas se secaron sobre la tierra. Envió también de sí una paloma, para ver si las aguas se habían retirado de sobre la faz de la tierra.  Y no halló la paloma donde sentar la planta de su pie, y volvió a él al arca, porque las aguas estaban aún sobre la faz de toda la tierra. Entonces él extendió su mano, y tomándola, la hizo entrar consigo en el arca. Esperó aún otros siete días, y volvió a enviar la paloma fuera del arca.  Y la paloma volvió a él a la hora de la tarde; y he aquí que traía una hoja de olivo en el pico; y entendió Noé que las aguas se habían retirado de sobre la tierra.  Y esperó aún otros siete días, y envió la paloma, la cual no volvió ya más a él. [Génesis 8:07 a 8:12]

El cuervo y la paloma son en el mito la imagen de Dios, el cuervo guía a los hombres en las tinieblas (es la pequeña luminaria  en el mito bíblico —la luna—), la paloma es la gran luminaria —el sol— que lo guía a la luz. Los ciclos de ambas ambas aves es la lucha del alma de Noe entre la oscuridad y la luz, la vuelta de la paloma en el crepusculo con la rama de olivo implica que se ha logrado la conciliación de los opuestos, y la ida de la paloma es que se alcanzó el conocimiento.

En las islas británicas los cuervos se asocian a dios galés Bran Bendigeit (Bran el bendito), gigante hijo de Llyr (dios del mar galés), hermano de Manawydan (otro dios del mar, sucesor de su padre) y Branwen (hermana que desposa al rey de Irlanda, Matholwch). Según el mito Matholwch viene a Britania a pedir la mano de Branwen, Bran acepta y se realiza la boda, pero un medio hermano, Efnisien, al no haber sido consultado mata los caballos del rey irlandes. Para compensar la falta del hermano Bran regala a Matholwch un caldero mágico capaz de revivir a los muertos. En Irlanda Matholwch no perdona la muerte de sus caballos y trata muy mal a su nueva esposa, ella entrena un estornino y le envia un mensaje a sus hermanos. Bran viaja a Irlanda a rescatarla, caminando sobre el mar,  sirviendo con su gran cuerpo incluso de puente para sus tropas. Entre idas y desventuras finalmente Bran muere y su cabeza es llevada de vuelta a Inglaterra y enterrada en la colina blanca, en Londres, donde como amuleto protege a la isla de las invasiones. En el siglo XIX, el romanticismo de la época asoció a Bran con los cuervos y que su presencia en la Torre de Londres protegen la isla y el reino y si llegaren a desaparecer significaría el final del reino británico, por ello y sobre todo después de la segunda guerra mundial han habido siempre cuervos en la Torre de Londres. La frase cría cuervos y te sacaran los ojos tiene su origen en este lugar, cuando los cuidadores de cuervos reales eran colgados por algún delito, los cuervos que habían criado se alimentaban de los cadáveres y de los ojos que eran para estos carroñeros las partes más sabrosa.

En Alemania, Federico Barbarroja, antiguo rey del Sacro Imperio Germano, tiene en su entorno una leyenda similar a la del rey Arturo. Dormido en una bodega en las montañas de Kyffhäuser en Turingia (Alemania) descansa esperando que los cuervos dejen de volar sobre la montaña, cuando eso ocurra volverá a la vida y a restablecer el imperio germano. De tanto en tanto el cuerpo dormido levanta una mano y un criado sube a ver si los cuervos se han dejado de volar.

Un cuento tradicional germano relata una versión equivalente a la los cisnes salvajes, Los tres cuervos narran la historia de una joven princesa que descubre como su madrastra (una bruja) transforma a sus tres hermanos en cuervos. Para romper el hechizo la joven no debe hablar durante tres años, tres meses, tres semanas y tres días. Las cosas se complican cuando es encontrada en el bosque por un joven príncipe quien la desposa. Pero la bruja es ahora la madrastra de joven príncipe y cada vez que tiene un niño este desaparece sembrando la duda en el príncipe y en la corte de que la joven es una bruja.

COMEDIA DEL ARTE (4) ARLEQUÍN – ARLECHINNO

Creado probablemente en Francia en finales del siglo XVI, parece haber sido el cruce del Zanni con una figura medieval de la tradición popular francesa, un tipo de hombre salvaje cubierto de hojas (el hombre verde de los mitos sobre el bosque – Un antiguo duende o genio del bosque —Un Rey Elfo—). Se le señala como oriundo de la región de Bergamo (Italia), que producía a más necios y estúpidos. Por consiguiente Arlequín, habiendo nacido en la clase social más baja era al principio un simplón, mientras Brighella, su camarada tiránico (a veces su hermano mayor), nacido en mejor nivel social era sumamente astuto. El origen del nombre de Arlequín es muy discutido, algunos señalan que se encuentra en “Hellekin” que era un sobrenombre del dios Odín (padre de los dioses en la mitología escandinava).
Según otros  era el personaje principal y satánico del Car-navalis o Carrus-navalis en las fiestas del equinoccio de primavera, que se dieron en el siglo XIII en Flandes y Alemania. Otros señalan que su nombre podría venir del rey de Gran Bretaña, Herla (Herla King). Pero en Italia el nombre parece provenir de un diminutivo a los hermanos pequeños. Así Fritellino es hermanito; Trivellino significa pies pequeños; Truffaldino es pequeño tramposo, por ello su nombre derivaría de Hellechinno, que sería algo así como pequeño diablillo.
Hoy la figura de Arlequín se corresponde con el arcano “El Loco“, tradicionalmente un símbolo de la locura, pero también de la libertad, tal y como está esta carta está fuera del juego (que no tiene ninguna número). Igual significado adquiere en el juego de cartas inglesas, donde representa al Joker (Guason).

Suele vestir una chaqueta larga firme y pantalones ajustados, llevando cosidos encima y al azar parches amarillos, rojos y castaños (posiblemente para representar hojas, analogía con los elfos vestidos de hojas). La chaqueta es atada con un cinturón negro llevado muy abajo de las caderas. Los zapatos son llanos y negros. Lleva una boina.
No fue hasta el siglo XVII que  parches de otros colores como el azul, violetas y verde en triángulos se colocaron en un modelo simétrico y unidos juntos por una trenza amarilla delgada, indicando que su traje estaba formado de los trozos de telas que dejaban los ricos. Al final ese siglo e inicio del XVIII los triángulos formaron rombos, la chaqueta fue acortada, y un sombrero puntiagudo doble tuvo lugar y el personaje tomó otras características convirtiéndose en un amante insidioso.Su mascara es negra, propia de los Carnavales, sugiriere que era un esclavo africano en su origen. Cuando la máscara tomó el color canela, representó el cutis bronceado por el sol de los trabajadores. Siempre lleva su batocchio, que es un dispositivo derivó del Bergamese (campanilla) que usaban el campesino para llamar al ganado. Por ello su gorro de bufón termina en cascabeles. A veces es conocido por usar esta campana como Bergamo. 

Normalmente es el humilde sirviente de Pantaleone, pero a veces del Capitán, o del Doctor. Es rápido físicamente y retardado mentalmente, en el contraste con Pulcinella y Brighella. Enamorado de Colombina, la sierva de su amo, pero su apetito sexual es tal que ataca a cualquier mujer a su lado. Es rival de Pedrolino por el amor de la chica, que famosa por su belleza, hacía que el joven se enfrentara siempre a sus patrones y otros consortes. Odiaba a Brighella (que iba siempre vestido de blanco y de verde) por ser muy corpulento y fuerte, virtudes de las que Arlequín carecía.

Él es básicamente reactivo en lugar del proactivo. Las complicaciones derivan a menudo de sus errores o su negativa para admitir sus limitaciones, (analfabetismo por ejemplo). Él posiblemente es el peor mensajero del mundo porque si algo se atraviesa en su camino que sea de más interés se olvida del entregar el mensaje. Aunque arlequín es lerdo de nacimiento, en su estupidez había llamaradas de sutil ingenio. Su carácter es una mezcla de ignorancia, candidez, ingenio, estupidez y gracia. Él es un muchacho crecido con destellos ocasionales de inteligencia, sus errores y torpeza tienen a menudo un encanto voluntarioso. Él juega el papel de un criado fiel, siempre paciente, crédulo y ávido. Eternamente enamorado y constantemente metido en dificultades solo o por cuenta de su amo. De conducta anárquica y siempre hambriento en los tiempos modernos sería el equivalente a un hippie sin dinero.

De un carácter ingenuo y simple primitivo, evoluciona a uno más inteligente, y sofisticado, que con su simplicidad se burla todos los personajes arrogantes y ávidos con quienes actúa recíprocamente, resultando que nunca es el perdedor. La evolución del personaje siguió hasta el siglo XVIII, cuando se puso demasiado sofisticado, sin más ingenio y hambre.

El arlequín ha sido un personaje inspirador de numerosas obras pictóricas de renombrados artistas que aprovecharon las tremendas posibilidades cromáticas de sus variopintos trajes para plasmarlos sobre un lienzo. A lo largo de la segunda mitad del siglo XIX hasta las primeras décadas del siglo XX, la figura del arlequín protagonizó composiciones de toda una legión de pintores desde los impresionistas franceses de la época hasta los postreros esbozos de los inmortales Dalí, Picasso o Miró. En cierto modo, el arlequín es una evolución escénica del omnipresente bufón de la corte, un personaje que, no obstante su servil función, llegó a detentar y manejar valiosas informaciones que lo convertían en un polifacética actor. Ya no se pintan arlequines, del mismo modo que los bufones sólo permanecen al Medioevo.