Otras diosas en el cinturón (2) Parténope, Victoria, Egeria, Irene, Eunomia y Psiquis.

El 11 de mayo de 1850, Aníbal de Gasparis realiza el descubrimiento del segundo de sus nueve asteroides en el observatorio de Capo di Monte de Nápoles. Para honrar a la ciudad del descubrimiento se nombra al asteroide con el nombre (11) Parténope, una de las sirenas clásicas. (11) Parténope es un cuerpo mediano, de unos 153 km en tamaño promedio; ligeramente inclinado (4,6°) y una densidad comparativamente media (3,3 gr/cm3) indicando una composición de silicatos.

Aunque los cronistas antiguos no se ponen de acuerdo en los nombre y número de las sirenas, incluso en su ascendencia; el mito señala que las sirenas más famosas eran: Leusiconia, Lidia y Parténome; hijas del dios Aqueloo, un río personificado con figura de hombre con cola de pez y por madre una musa —aunque los mitos no se ponen de acuerdo en cual musa fue su madre—. Los Argonautas sobrevivieron a su magia porque Orfeo, que les acompañaba, cantó tan maravillosamente que anuló completamente su seductora voz. Odiseo (Ulises) las venció cuando en su regreso a Itaca, al pasar cerca de roca de las sirenas, siguiendo los consejos de la hechicera Circe; puso cera en los oídos de los marinos, pero él se ató al mástil del barco para escuchar sus increíbles cantos. Al ser vencidas, las sirenas tuvieron que inmolar a una de ellas; esta suerte le sobrevino a Parténope. Las olas lanzaron el cadáver hasta la playa y allí fue enterrada con múltiples honores. En su sepulcro se instaló después un templo. El templo se convirtió en pueblo, y finalmente el lugar se transformó en la próspera ciudad de Nápoles, llamada antiguamente Parténope. Parténope a veces se identifica también con el nombre Pisínoe y se la representa tocando la lira, que es su grifo; pero dado que la lira es también el signo de la musa de la danza, Terpsícore; y siendo Parténope la única sirena entre los asteroides su grifo suele ser más comúnmente un pez coronado por una estrella.

El 13 de septiembre de 1850 el astrónomo ingles J. R. Hind descubre su tercer asteroide. La propuesta para el nombre del cuerpo fue (12) Victoria. El nombre de (12) Victoria representó en su momento un controversia dentro el mundo científico; si bien (12) Victoria hace referencia a la diosa griega Nike (Victoria entre los romanos), hija del titan Palas y de Estigia, compañera de Atenea y que ayudó a Zeus a vencer a los titanes, junto a sus hermanos.

Para el momento de su nombramiento, (12) Victoria hacía también referencia a la Reina Victoria I del Reino Unido; un honor que daba el descubridor a su reina. Tanto fue así que Benjamin Apthorp Gould, director de la prestigiosa revista Astronomical Journal, adoptó el nombre alternativo Clio (ahora es utilizado por el asteroide n°84), también propuesto por el descubridor. Sin embargo, William Cranch Bond, del Observatorio de la Universidad de Harvard, y la máxima autoridad en la astronomía en los Estados Unidos, sostuvo que la condición mitológica se cumplió y el nombre era por lo tanto aceptable, y su opinión prevaleció finalmente. Así (12) Victoria¡fue sin querer queriendo!‘, como diría el Chavo de Ocho, el primer cuerpo en los cielos cuyo nombre no hacía referencia a una figura mitológica, sino a una persona de carne y huevo, y de paso aún viva. La controversia que se presentó con (12) Victoria se mantuvo en su grifo; inicialmente era el símbolo de la tierra coronado con una cruz; una idea del poder del imperio británico sobre todo el mundo; pronto fue reemplazado por una imagen más neutral; una estrella con un brote de laurel; ramas de este árbol se usaban para coronar a los vencedores en las pruebas olímpicas de la antigüedad.

El 2 de noviembre de 1850 el astrónomo italiano Anibal de Gasparis descubre también su tercer asteroide; este fue nombrado (13) Egeria, haciendo referencia a una ninfa de Aricia; diosa menor de las fuentes y los partos. (13) Egeria es un asteroide tipo G (entre los tipo C y Tipo S), siendo uno de los de tamaño mayor, con 207 km en promedio se ubica entre la posición 25° de los mayores asteroides (descartando a (1) Ceres), siendo el último de los conocidos con tamaño medio mayor a los 200 km. El análisis espectral de (13) Egeria muestra un inusual-mente alto en contenido de agua, entre el agua 10,5-11,5% en masa.

En la mitología romana, las Camenas eran diosas de los manantiales, pozos y fuentes, siendo ninfas acuáticas de Venus. Eran sabias, y a veces hacían profecías sobre el futuro. Los mitos refieren a cuatro Camenas: Carmenta o Carmentis (de quien deriva el nombre y era la mayor), Egeria, Antevorta (también Porrima) y Postvorta. (también Postverta o Prorsa). Fueron adoradas en el bosque sagrado conocido como Porta Capena, cerca de Roma. En su festividad a mitad de enero, la Carmentalia, las vírgenes vestales sacaban agua de ese manantial para los ritos.

Carmenta era la principal entre estas las ninfas. No sólo era una diosa del parto y la profecía, sino que ella también se asoció con la innovación tecnológica. Del nombre Carmenta se deriva el latino Carmen, que traduce ‘hechizo mágico‘, y es también la raíz de la palabra el encanto (charm) en inglés. Aunque ella es una antigua diosa italiana, en los últimos tiempos se decía que las Carmenas habían venido de Grecia. Se menciona en la leyenda que Carmenta altera quince letras del alfabeto griego para convertirlas en el hoy alfabeto latino.

Egeria, la segunda, se enamoró de Numa Pompilio, quien fue el segundo rey de Roma, sucediendo a Rómulo. Egeria aconsejaba a Numa mediante entrevistas secretas dándole la sabiduría con la que expandió e hizo prosperar su reino. Luego de la muerte de Numa, la ninfa languideció y se convirtió en fuente. Para Egeria su descubridor en 1851 propuso a la Academia de Ciencias Francesa que el símbolo de su nuevo mundo fuera un escudo coronado por una estrella.

Antevorta y Postvorta eran probablemente dos aspectos de Carmenta que con el tiempo se volvieron lo suficientemente importante por sí mismos para ser consideradas diosas separadas. Sus nombres se refieren a sus poderes proféticos que entran en juego en el nacimiento de un hijo y traducen ‘antes del cambio‘ y ‘después del cambio‘. Hoy se traduce como cuando un niño llega al mundo con la cabeza o por las nalgas (menos normal y más peligroso para el infante y la madre).

Para 1851 los astrónomos John Russell Hind el 19 de mayo y Aníbal de Gasparis el 29 de julio descubren su cuarto asteroide respectivamente. El primero fue llamado por sugerencia de Sir John Herschel a Hind como (14) Irene, como una forma de relacionarlo con Gran Exposición Industrial que se llevaba en el Palacio de Cristal de Hyde Park, Londres desde 01 de mayo hasta el 18 de octubre 1851; y donde el talento, arte y ciencia de todas las naciones civilizadas era expuesto como un gran logro de la Paz (Irene). El segundo fue llamado (15) Eunomia. Ambos, completan con (5) Astrea, las diosas de la justicia y la ley; hijas de Temis y Zeus.

(15) Irene es uno de los asteroides medianos del cinturón principal, con sus 152 km en promedio presenta una de las densidades más grandes entre los asteroides pétreos, con 4,4 gr/cm3. El señor Hind sugirió que el símbolo de que el asteroide debía ser “una paloma que lleva una rama de olivo, con una estrella en su cabeza”, pero un dibujo real del símbolo nunca se hizo y pronto el uso de símbolos gráficos para representar los asteroides caía por completo.

(15) Eunomia es uno de los asteroides más grande en el cinturón de asteroides; con 268 km en promedio es el más grande de los asteroides pétreos (tipo S) (con (3) Juno es un cercano segundo lugar) y por ello ha atraído a algo de la atención de la comunidad científica. Contiene un poco más de uno por ciento de la masa del cinturón de asteroides entero. (15) Eunomia parece ser un cuerpo alargado en forma, pero bastante regular. Al igual que otros verdaderos miembros de la familia, su superficie está compuesta por silicatos y algo de níquel-hierro, y es muy brillante. Ricos en calcio piroxenos y olivino, junto con el metal de níquel-hierro, se han detectado en la superficie de (15) Eunomia.

Los estudios espectroscópicos sugieren que (15) Eunomia tiene regiones con diferente composición. Esta composición indica que el cuerpo probable estuvo sometidos a procesos magmáticos bajo la influencia del calentamiento interno en el período inicial del Sistema Solar y que posteriores colisiones han revelado las distintas partes de su composición. La evidencia sugiere que (15) Eunomia es el remanente central del cuerpo principal de la familia Eunomia (contiene el 70% de la masa del grupo familiar), que fue despojado de la mayor parte de su corteza en la colisión. Sin embargo, existe incertidumbre sobre la estructura interna de (15) Eunomia y simulaciones por ordenador de la colisión sugieren que hubo acumulación de la mayor parte de los fragmentos. La alta densidad de (15) Eunomia indicaría que no es una pila de escombros después de todo y que su núcleo metálico, si está presente, no ha sido expuesto. El símbolo de (15) Eunomia es un corazón coronado por una estrella; la justicia requiere de la mente clara, pero la elaboración de la ley debe hacerse con el corazón.

El 17 de marzo 1852 Aníbal de Gasparis descubre su quinto asteroide; ocupando el puesto 30 en tamaño (incluido (1) Ceres); (16) Psique (alma) recibe el nombre de la compañera de Eros (Amor). (16) Psique es uno de los más grandes 186 km en promedio (aunque su lado más largo mide 240 km); y es uno de los más masivos, con una densidad de 6,5 gr/cm3, es uno de los cuerpos que contiene el 1% de la masa del cinturón y el más grande entre los asteroides tipo M (hechos de metal). La sugerencia es que (16) Psique es el núcleo rocoso de un planetoide, pero no se han encontrado restos de la familia que debió surgir con los restos de su corteza. Ello supone que la colisión ocurrió muy temprano en los orígenes del sistema solar y que los restos en colisiones posteriores con otros cuerpos y entre si terminaron dispersándose. Psique se le puso como grifo el ala de una mariposa coronada por una estrella. Otros más modernos y vinculando a (16) Psique con la psiquiatría lo han representado con la letra griega Psi (Ψ). (Yo prefiero una mariposa). Con (16) Psique se termina la idea de dar a cada mundo descubierto un símbolo y el astrónomo alemán Johann Franz Encke sugiere dejar de usar los grifos como una especie de taquigrafía de anotación y empezar a usar números, así (16) Psique fue el primer asteroide que se descubrió que fue designado con este esquema a partir de 1852 por el astrónomo norteamericano James Ferguson.

En el mito Psique era una chica cuya belleza fue considerada por muchos la reencarnación de Afrodita en la Tierra; ello provocó el abandono de los templos de la diosa y esta enfurecida mando a su hijo, Eros, para que castigara a la desvergonzada haciendo que se enamorara de un horrible monstruo. Los padres de la chica, a ver que tenía muchos admiradores pero ningún pretendiente, consultaron al oráculo la razón y este respondió que debía dejarse a la joven en un prado para que su pretendiente, que sería un monstruo, la encontrara. Los padres cumplieron las instrucciones y estando sola en aquella pradera llegó Eros, pero no puedo cumplir las ordenes de su madre, ya que se enamoró de la chica. Eros, con ayuda de un viento, llevó a Psique un palacio en una montaña; y para evitar que su madre descubriera su traición, la visitaba al amparo de la oscuridad de la noche, abandonándola antes del alba.

Psique finalmente cedió a la curiosidad de ver al monstruo de su marido y una noche encendió una lampara de aceite y contempló en la cama a la más hermosa criatura de la creación. Asustada derrama el aceite de la lampara, que cayó sobre el durmiente, desfigurando su rostro, quien despierta y huye. Psique inicia una búsqueda del amado mientras se oculta de la radia de Afrodita; esta molesta, con su hijo, y con la joven que lo quemo, a la que al final consigue. Afrodita le pone tres pruebas. Psique vence las dos primeras, sin saberlo con ayuda de su amado; en la tercera prueba debe descender a los infierno y pedir el cofre de la belleza que guarda Perséfone. Tras lograr la tercera prueba y sabiéndose envejecida por las pruebas, Psique abre la caja con la esperanza de recuperar algo de su belleza; pero la caja solo contiene la muerte. Eros pide ayuda de Zeus y este le permite buscar a Psique y traerla al Olimpo como esposa. La hija de ambos se llama Placer (Voluptas entre los romanos).

Parténope, Victoria, Egeria, Irene, Eunomia y Psique en Astrología

El simbolismo de las diosas se ve reflejado en sus mitos mismos. A Parténope se le pueden vincular las artes musicales, el canto y la música. Es la cantante en donde el acto está por encima de todo. Parténope es la imagen de quién acepta las reglas del juego, le toca un papel que representar y lo cumple hasta las últimas consecuencias. No mira para atrás, no importa el pasado; lo importante es el rol que desempeña. Parténope muere desempeñando su papel, nunca deja de cumplirlo, incluso si el suicido es parte final del acto a desempeñar, lo realizará sin siquiera pestañear.

Victoria es la deportista que siempre gana, la competidora que no acepta derrotas, la porrista que impulsa a otros a ganar; sus aspectos positivos la involucran con la gloria, con llevarse el trofeo y traer la gloria al hogar, la competencia y el deporte. Sus aspectos negativos la separan del grupo, la aíslan, la convierten en la que se cree mejor que los otros, no mira a los otros, ella no se rebaja; no comparte logros, ni permite que otros lo tengan; su lucha bajo esta faceta es impedir el logro de los demás.

Egeria era una diosa de las aguas y del parto; vinculada a la nueva vida; una mujer de sabios consejos y con labores que llevan a la renovación y el crecimiento. Se la puede involucrar con las artes escritas y la literatura. Pero también con las visiones del futuro, y los hechizos personales. En el lado negativo Egeria tiene un problema, no soporta la separación del amado. Egeria representa el duelo, la pena por el que se ha ido. Egeria es similar a la centauro Hilonoma, pero mientras Hilonoma encuentra sólo en el suicido la manera de superar el dolor; Egeria se consume lentamente por la pena.

Irene al igual que Dike (Astrea) trata de alcanzar el equilibrio del grupo; pero mientras Astrea equilibra las diferencias dando a cada quien lo que le corresponde; Irene comparte lo logrado por todos. Irene actúa en dos niveles por un lado busca el equilibrio interno; por el otro el equilibrio del grupo; para podernos relacionar con los otros, debemos conocernos primero. Irene representa un saludo y una búsqueda permanente; es traer justicia, ley y orden al caos y desorden. Lo contrario implica crear conflictos y vivir en la pelea permanente. Irene es como Mahatma Gandhi o Martin Luther King, Jr.; ella promueve renovaciones que empiezan primero en el ser individual y luego trascienden a la sociedad misma, todo para alcanzar un estado permanente de búsqueda de justicia.

Eunomia es la ley, no la ley natural, sino la ley social, urbana; la que nos separa de las bestias y nos vuelve ciudadanos. Eunomia nos da orden y limita el libre albedrío; por ello la ley debe siempre de ir precedida por el corazón de todos. Pero si la justicia es el cumplimiento de la ley, y la paz es la guía para que todos disfrutemos de justicia, Eunomia promueve la creación de la ley que permite impartir justicia y paz. Eunomia es el legislador, pendiente de los problemas de la sociedad que está atento a los cambios y que debe aprender que estas leyes dadas por los mismos hombres no son eternas ni inmutables; la ley debe ir con los tiempos, de lo contrario el tiempo superara a la ley y generará situaciones de injusticia, desorden y anarquía.

Psique es la niña curiosa, no dispuesta ha aceptar la realidad como se presenta. La belleza le fue dada como un don, pero la misma es fuente de sus desgracias; no sabe si las personas a su alrededor son sus amig@s o si sólo están junto a ella por lo que representa. Su lucha es por ser reconocida por lo que es ella realmente y no por como la ven los otros. En su aspecto negativo Psique es guiada sus actos por la curiosidad, que es su mayor problema. Destapar la caja de los secretos siempre tiene consecuencias; es como la niña que jugando con fósforos ha quemado la casa; ella tratará de corregir sus errores, pero a la larga siempre terminan llevándola a un camino de dolor, que al final conducen a la muerte.

Ceres, el planeta de la maternidad

Es 1766, el astrónomo alemán Johann Daniel Titius propone su famosa ley que relaciona la distancia media (en UA) de los planetas conocidos desde el Sol con una relación matemática simple. Dos años después en 1768 otro astrónomo alemán Johann Elert Bode hizo referencia a esta relación en uno de sus escritos, pero no se acreditó a Titius hasta 1784, por lo que muchos autores se refirieron a ella como la Ley de Bode. Por esta razón en la actualidad se la conoce como Ley de Titius-Bode. La ley constituyó en su momento una simple curiosidad matemática, pero cuando fue descubierto Urano en 1781, y su posición coincidía con la posición predicha por la enunciada ley, esta fue vista con nuevos ojos.

Planeta Distancia Real (UA) N = 0, 2, 4,… , 2n Formula (3N+4)/10
Mercurio 0,39 0 0,4
Venus 0,72 1 0,7
Tierra 1,00 2 1,0
Marte 1,52 4 1,6
Ceres 2,77 8 2,8
Júpiter 5,20 16 5,2
Saturno 9,54 32 10,0
Urano 19,20 64 19,6
Neptuno 30,06
Plutón 39,44 128 38,8

Si la ley era cierta, había un hueco, faltaba un mundo entre Marte y Júpiter. El astrónomo Franz Xaver Von Zach comenzó en 1787 a buscar el planeta predicho por la Ley de Titius-Bode. Sin embargo, se dio cuenta de que para lograrlo necesitaría la ayuda de otros astrónomos, y en septiembre de 1800 Von Zach reunió a un grupo de 24 observadores, los cuales se repartieron la banda del zodiaco en 24 partes, lo que correspondía a 15° cada uno. Este grupo se hacía llamar la ‘policía celestial’ y entre sus miembros se encontraban astrónomos tan reputados como William Herschel, Charles Messier, Johann Elert Bode, Barnaba Oriani y Heinrich Olbers.

La ‘policía celestial’ mandó una invitación para que se uniera a su causa al astrónomo italiano Giuseppe Piazzi, pero antes de que le llegara la invitación, Piazzi, sacerdote católico y educador, trabajando en la compilación de un catálogo estelar desde un observatorio en Palermo (Italia), descubrió el ‘planeta’ buscado el 1 de enero de 1801.

Piazzi, que no estaba al corriente de los planes del grupo de astrónomos, trataba de realizar observaciones para completar su catálogo de estrellas, cuando localizó en la constelación de Tauro un pequeño punto luminoso que no constaba en el catálogo. El italiano lo observó a la noche siguiente y se encontró que se había desplazado sobre el fondo de estrellas; al día 3 de enero encontró que el cuerpo se había desplazado un tercio de luna hacia el oeste y no fue hasta el 24 de enero que publicó su descubrimiento creyendo que se trataba de un cometa.

El objeto fue cautamente anunciado por su descubridor en un primer momento como un cometa sin nebulosidad más que como un nuevo planeta. Carl Friedrich Gauss, que llegó a ser un gran matemático, inventó un procedimiento de cálculo de la órbita, con tal de aprovechar los pocos datos que había conseguido Piazzi. Una vez calculada, resultó un cuerpo orbitante entre Marte y Júpiter. La ausencia de nebulosidad a su alrededor y su movimiento lento y uniforme le convencieron de que podría tratarse de un nuevo planeta. (1) Ceres se encontraba a 2,77 UA, casi exactamente en la posición predicha por la Ley de Titius-Bode de 2,8 UA.

Piazzi lo bautizó como Ceres Ferdinandea por Ceres, la diosa romana de las plantas y patrona de Sicilia, y por el rey Fernando IV de Nápoles y Sicilia, patrón de su obra. El apellido Ferdinandea se eliminó posteriormente por razones políticas. En Alemania por un corto tiempo fue llamado Hera y en Grecia es llamado Deméter, que es la diosa griega equivalente a Ceres.

Quince meses después, el 28 de marzo de 1802, Heinrich Olbers descubrió un segundo objeto en la misma región, al que llamó (2) Palas. Su semieje mayor también coincidía con la Ley de Titius-Bode, actualmente estimado en 2,78 UA, pero su excentricidad e inclinación eran muy distintas a las de Ceres. Los astrónomos quedaron desconcertados; Ceres se ajustaba perfectamente a las predicciones de la Ley de Titius-Bode, pero (2) Palas también, y esta ley no permitía dos objetos en la misma región.

Con tal de no violar la Ley de Titius-Bode, los astrónomos comenzaron a creer que los dos cuerpos que se habían descubierto eran en realidad fragmentos de un planeta más grande que había explotado o que se había despedazado debido a impacto con otro cuerpo o cometa. El 6 de mayo de 1802, y tras estudiar la naturaleza y el tamaño de estos dos nuevos objetos, William Herschel propuso denominarlos ‘asteroides‘, por su parecido con las estrellas al observarlos. Así, Herschel pretendía englobarlos dentro de una nueva clase de objetos del Sistema Solar, con tal de que no violaran la Ley de Titius-Bode para los planetas.

No pasaría mucho para que dos más se juntaran a este par de mundos; (3) Juno en 1804 y (4) Vesta en 1807. Estos cuatro pequeños mundos reinaron como únicos en el sitio y por casi cuarenta años se les catalogó como planetas. Con mejores telescopios en 1845 se descubre a (5) Astrea, al año siguiente se suman (6) Hebe, (7) Iris y (8) Flora, en 1848 aparece (9) Metis y en 1849 el último de los grandes (10) Higia. Tras alcanzar la decena estos mundos fueron rebajados de la categoría de planetas y llamados con la propuesta de Herschel, asteroides.

La zona donde ubicaban forma lo que hoy se conoce como el Cinturón de Asteroides. Otros asteroides han sido descubiertos en otras regiones del espacio y en el año 1868 ya se conocían un centenar de asteroides. En 1923 el número de asteroides sobrepasaba los 1.000, para 1981 los 10.000, en 2000 los 100.000 y en 2010 el número de asteroides registrados ronda los 500.000 en todo el sistema solar.

Con el descubrimiento del planeta Neptuno en 1846, la Ley de Titus-Bode comenzó a perder fuerza entre la comunidad de astrónomos, ya que este planeta no la cumplía. De hecho, actualmente dicha ley se toma por una mera casualidad sin ninguna justificación teórica. Otro aspecto que también cambio fue la idea de un planeta desintegrado por una antigua colisión. La masa total de todo el cinturón no supera el 7% de la masa de nuestra propia Luna, esto es muy poca masa para formar un planeta. De igual forma la naturaleza de los asteroides los ubicaba dentro de tres grupos principales: metálicos, de piedra con silicio o de piedras con carbono, lo que implicaba que no pueden venir de un origen común. Hoy se supone que el gigantesco Júpiter limpió buena parte de la región para dejar suficiente material para formar un planeta, y con su gravedad y efecto de mareas tampoco permitió que se agruparan las pocas partes remanentes en un objeto mayor.

Independiente de estos hechos, (1) Ceres fue hasta 2006 el más grande y masivo de los asteroides conocidos. Su diámetro actual se lo ubica cerca de los 950 km y tiene un periodo de traslación de unos 4,6 años; su órbita es casi circular (excentricidad 0,07 menor que la de Marte), siendo su radio medio al Sol de unos 2,77 UA. Su baja densidad (2 gr/cm3) indica que está compuesto de roca y hielo. Y su superficie de 2,8 millones de km2, es equivalente a un tercio del territorio de los Estados Unidos, un sexto de Rusia o un cuarto de Europa; ello permite visualizar mejor su tamaño.

Con la redefinición de Planeta en 2006; (1) Ceres es clasificado como Planeta Enano, siendo el único dentro de Sistema Solar Interior y dentro del Cinturón de Asteroides. Hoy el asteroide más grande en tamaño es (2) Palas y el más masivo es (4) Vesta. (1) Ceres tiene un tercio de la masa de todo el Cinturón de Asteroides, y junto con (2) Palas, (4) Vesta y (10) Higia contienen el 50% de toda la masa del grupo.

En el pasado, (1) Ceres era considerado como el mayor de una familia de asteroides (un grupo de elementos orbitales similares). Pero estudios avanzados han mostrado que (1) Ceres tiene unas propiedades espectrales diferentes de las de los otros miembros de la familia, y ahora este grupo es denominado como familia Gefion, nombrado con respecto al asteroide (1272) Gefion, siendo (1) Ceres un accidental compañero sin un origen en común.

En 2001, el telescopio espacial Hubble fotografió (1) Ceres. Las imágenes son de baja resolución, pero confirman que es esférico y muestran un punto oscuro en su superficie, que es probablemente un cráter. El cráter fue apodado ‘Piazzi’ en honor a su descubridor.

Ceres, la diosa de la agricultura

El mito romano pone a Ceres como hija de Saturno y Ops, hermana de Júpiter, Neptuno, Plutón, Juno y Vesta; y madre de Proserpina. (Su equivalente griega es la diosa Deméter, hija de Cronos y Rea, hermana de Zeus, Poseidón, Hades, Hera y Hestia; madre de Perséfone).

Tras la guerra con los titanes Zeus/Júpiter y sus hermanos se dividieron el mundo, Zeus/Júpiter se quedo como regente de los cielos, Poseidón/Neptuno de las aguas y Hades/Plutón del inframundo. Deméter/Ceres (La madre) rige sobre la tierra y los campos, reemplazando a su madre Rea/Ops (la madre naturaleza) y a su abuela Gea/Gaya/Terra (la tierra misma) en funciones.

Deméter/Ceres enseñó a los hombres el arte de cultivar la tierra, de sembrar, recoger el trigo y elaborar pan, lo que hizo que fuese considerada diosa de la agricultura. El culto a Ceres pasó a estar especialmente relacionado con las clases plebeyas, que dominaban el comercio de grano. En Arcadia, los figalios elaboraron una estatua de madera cuya cabeza era la de una yegua con dragones a modo de crines, a la que se llamaba la Ceres negra. Dado que esta estatua se quemó por accidente, los figalios descuidaron el culto de Ceres y por ello fueron castigados con una terrible sequía que no cesó hasta que, por consejo de un oráculo, se repuso la estatua. Los romanos adoptaron a Ceres en 496 a.C. durante una devastadora hambruna. Y Silicia la tenía como diosa patrona del volcán Etna.

Los mitos dicen que su belleza conquistó al veleidoso Zeus/Júpiter y de esta unión nació Core (la hija). Core fue raptada luego por Hades/Plutón para hacerla su esposa. Deméter/Ceres parte en su búsqueda y abandona los campos, que se vuelven fríos y estériles; es el primer invierno que sufre la humanidad. Y el frío es tal que los hombre mueren de hambre.

En su búsqueda Deméter/Ceres es asediada sexualmente por su segundo hermano, Poseidón/Neptuno. Para escapar del mismo se transforma en yegua, y el otro se vuelve un potro que la monta. Fruto de esa unión animal nacerán Arión (un caballo negro alado, con el don de la palabra y la inmortalidad) y una hija llamada Despoina (cuyo culto fue luego asimilado al de Perséfone) convirtiéndose en un culto misterico.

Finalmente tras mucho viaje y dolor, así como el fin de los hombres por la hambruna, Zeus/Júpiter intervino y Core fue devuelta a su madre; pero debía volver cada año al inframundo ya que había seis probado semillas de la granada. Core fue llamada entonces Perséfone/Proserpina y su mito es la imagen de la semilla que se deposita bajo tierra y que revive en primavera. Cada año se repite este ciclo y Deméter/Ceres llora por la ida de su hija, provocando el otoño y el invierno, y al regreso de su hija tenemos la primavera y el verano.

La diosa Ceres en su muchos viajes terminó llegando a Sicilia y se volvió la patrona del Enna. Según la leyenda, para agradecer el honor rogó a Júpiter que Sicilia fuese ubicada en los cielos y la imagen la tenemos en la constelación Triangulum, debido a que la isla tiene forma triangular. Los habitantes de Sicilia, vecinos del volcán Etna, conmemoraban anualmente la salida de Ceres en sus largos viajes buscando su hija, corriendo ellos por la noche con antorchas encendidas y dando grandes gritos. En su honor se sacrificaban cerdos, siendo este su animal totémico. La única flor que se le estaba consagrada era la amapola, no sólo porque crece entre el trigo, sino también porque Júpiter se la hizo comer para provocarle el sueño y así alguna tregua a su dolor. En sus festividades la guirnaldas de mirto o narciso estaban prohibidas porque fue recogiendo esas flores cuando Proserpina fue raptada por Plutón.

Lo mitos italianos señalan que bajo ella habían doce dioses menores que la ayudaban en la cosecha: Vervactor, que transforma la tierra en barbecho; Reparator, que la prepara; Imporcitor, que la ara en anchos surcos; Insitor, que siembra; Obarator, que ara la superficie; Occator, que la escarifica; Sarritor, que la escarda; Subruncinator, que la clarea; Messor, que cosecha; Conuector, que transporta lo cosechado; Conditor, que lo almacena; y Promitor, que lo distribuye.

A Ceres se la representa habitualmente con el aspecto de una mujer hermosa, de estatura majestuosa y de tez bronceada, con la mirada lánguida y el cabello rubio cayendo en desorden sobre sus hombros. Lleva una corona de espigas de trigo y amapolas, símbolo de la fecundidad. Tiene unos pechos grandes y porta un haz de espigas en la mano derecha y una antorcha encendida en la izquierda. Su túnica le llega hasta los pies, y a menudo lleva un velo echado hacia atrás. A veces le dan un cetro o una hoz. Es esta hoz la que forma su signo astrológico, que recuerda al signo de Venus (signo también de lo femenino), pero que está vinculado más al signo de su padre Saturno (la guadaña).

Ceres en astrología

Como muchos otros, el nombre asignado al cuerpo celeste indica mucho de su aspecto astrológico. Ceres es ante todo madre. Se diferencia de Venus que es la mujer y lo femenino, y de la Luna que son las emociones y los sentimientos. Hasta Ceres, Luna y Venus eran las únicas féminas en los cielos. Ceres está vinculada a los embarazos, las relaciones familiares y los problemas de reproducción. Para algunos Ceres es el mundo corregente de Virgo y es asociada al signo de la virgen ya que refleja a las mujeres independiente, muchas madres solteras; ya que ella es la única diosa que eligió ser madre sin marido. Otros la ponen como corregente de Tauro, signo donde fue descubierta; que es símbolo de la fecundidad y cuyo regente es Venus (lo femenino) y no Mercurio (la comunicación).

Ceres como diosa de la tierra y la agricultura se le vincula también al clima, las cosechas y el medio ambiente. Es promotora de la protección de los recursos naturales y de los suelos; lucha en contra de las malas practicas en el uso de la tierra y la destrucción de la capa cultivable (erosión). El lado negativo de la diosa nos muestra la imposibilidad de avanzar ante rupturas familiares, es una madre castrante, agobia a sus hijos, impone sus ideas por sobre las de los demás; persigue sus fines sin mirar las necesidades de los otros.

Haumea, el planeta del cambio de conciencia.

Es enero de 2005; un equipo de astrónomos dirigido por Mike Brown, supervisa el descubrimiento de varios objetos trans-neptuniano (hoy Haumea, Makemake y Eris) cuyas fotos reveladoras van desde 2003 a 2004; muchas fotos usadas por el equipo de Caltech fueron del Observatorio Keck en Hawai. La idea del grupo es presentar estos resultados a mitad del año en la conferencia de Julio de 2005. Mike Brown señala que estaba terminando el trabajo científico el 7 de julio de 2005 para presentar formalmente sus descubrimientos, cuando el nacimiento de su hija interrumpió su presentación ante el mundo. En esas fechas el grupo español del Instituto de Astrofísica de Andalucía en el observatorio de Sierra Nevada en España, coordinados por José L. Ortiz M. envió un correo electrónico al MPC (Minor Planet Center) con su descubrimiento la noche del 27 de julio de 2005. Y más adelante, el 29 de julio de 2005 envió otro correo con nuevos datos de observaciones del Observatorio Astronómico de Mallorca, el objeto recibió el nombre provisional de (136108) 2003 EL61.

En un primer momento el equipo Californiano felicitaba al equipo español de su descubrimiento, pero al percatarse que se trataba de un objeto por ellos descubierto y aún no reportado se presentó la controversia de que el equipo español había robado sus datos, señalando que alguien había accedido a los registros de observación del objeto de Brown dos días antes.

Al final se reconoció la autoría del descubrimiento al grupo español (aunque aún esto no es oficial y aparecen ambos grupos como descubridores del objeto según quien apoye uno u otro bando), pero la cosa no quedó aquí. El equipo español tenía la preferencia en poner el nombre al nuevo cuerpo, que había ya sido apodado por el equipo norteamericano con el sobrenombre de Santa (en honor al Santa Claus por ser navidad la fecha de su descubrimiento, más no de su divulgación).

El 26 de enero de 2005 el observatorio Keck descubrió un satélite natural (que se apodó inicialmente como “Little Helper” —Pequeño Ayudante—, una alusión al perro de dibujos animados de los Simpson); con el descubrimiento el 30 de junio de 2005 de un nuevo satélite, las dos lunas fueron designadas formalmente como: S/2005 (2003 EL61)1 y S/2005 (2003 EL61)2 y recibieron los apodos por el equipo de Caltech de “Rudolph/Rodolfo” y “Blitzen/Relámpago“, ambos renos de Santa.

El 11 de septiembre de 2006 el equipo español manda su propuesta formal de nombre al MPC proponiendo a Ataecina, una deidad íbera celta, equivalente a la Proserpina romana o a la Perséfone Griega, esposa de Plutón/Hades, para el objeto que hasta entonces se llamaba 2003 EL61. La sorpresa para el equipo español es que el nombre dado el 17 de septiembre de 2008 en que la Unión Astronómica Internacional era Haumea, nombre propuesto por el grupo de Brown, que en principio no debería tener derecho, ya que no es el descubridor oficial del objeto, aunque sí de sus dos satélites. La excusa era que Ataecina es una diosa del inframundo, nombre dejado a los plutinos (cuerpos resonantes 2:3 con Neptuno), cosa que no ocurre con otros objetos del cinturón de Kuiper. En una decisión poco común en la Unión Astronómica Internacional (UAI) y ha levantado sospechas por la amistad entre Brown y Brian Marsden, que ha sido durante treinta años el director del Minor Planet Center, encargado de asignar los nombres. Ello sienta un pésimo precedente ya que es la primera vez que un cuerpo menor del Sistema Solar no es nombrado por sus descubridores oficiales. Señala el grupo español que es como si ‘nos hubieran quitado ese derecho sin contemplaciones y sin dejarnos siquiera lugar a réplica o defensa‘ y con los cuales nunca se comunicaron durante todo el proceso.

Independiente de todos estos problemas iniciales y el trago amargo que ha dejado en unos y otros, lo cierto es que el planeta enano 2003 EL61 ya tenía el nombre oficial de Haumea, y dar nombre a algo reviste a ese algo de un poder que no tenía antes. 2003 EL61 recibe el nombre de una diosa hawaiana de la fecundidad, y sus dos lunas son respectivamente dos de sus hijas vinculadas a las nubes y las olas: Hi’iaka y Namaka. Según los promotores del nombre se hace honor al Observatorio Californiano que opera en el Mauna Kea de las islas de Hawai.

Haumea es único entre los planetas enanos conocidos por muchas razones: (1) es el único de los grandes objetos con dos lunas. Aunque su forma no ha sido observada directamente, los cálculos de su curva de luz indican que (2) es un elipsoide, con su eje mayor el doble de largo que su menor. Posee una rotación inusualmente rápida, (3) su día dura poco menos de cuatro horas, (4) posee una alta densidad no propia de los cuerpos helados tras Neptuno y (5) un alto albedo (de una superficie de hielo de agua cristalina) que a todas luces parece nueva y limpia. Se cree que todo ello es el resultado de una colisión gigante, que dejó a Haumea como el mayor miembro de una familia colisional que incluye varios objetos transneptunianos (TNO) y a sus dos lunas conocidas.

Haumea fue incluido inicialmente como un clásico de objeto del cinturón de Kuiper. Pero actualmente se encuentra que tiene resonancia 7:12 con Neptuno, lo que ha provocado modificar la órbita a una excentricidad mayor que otros miembro del grupo de colisión. Haumea tiene un período orbital de 283 años, un perihelio de 35 UA y un afelio de unas 51,5 UA, esto da una excentricidad cercana a 0,2 y posee una inclinación orbital de 28º; en la actualidad se ubica a más de 50 UA del sol, habiendo pasado por el afelio en 1991.

El elipsoide de Haumea tiene dimensiones cercanas a: 1960 × 1518 × 996 km; ello da un radio medio de 718 km; ósea un tamaño cercano a 2/3 de Plutón. Otra consecuencia del impacto es que Haumea, tras el impacto, perdió buena parte de su capa de hielo exterior. Observaciones sobre la superficie de Haumea muestran que posee un área localizada más oscura (roja) que el resto blanco brillante de hielo que cubre el planeta, lo que indica una zona rica en minerales y compuestos orgánicos; así, Haumea puede tener una superficie que recuerda la moteada de Plutón, aunque no tan extrema. Algunos sugieren que a diferencia de otros cuerpos del cinturón de Kuiper, donde la radiación solar ha afectado la superficie oscureciéndola y moteándola; en Haumea parece haber nuevo hielo (más blanco y claro), aunque se desconoce el origen de este nuevo del manto de hielo.

Dos pequeños satélites han sido descubiertos en órbita de Haumea, ello es único entre los grandes cuerpos del cinturón de Kuiper. Hi’iaka, cuyo diámetro es aproximadamente 310 kilómetros, es el más grande y brillante de los dos lunas conocidas. Hi’iaka tiene una trayectoria casi circular, orbitando cada 49 días a una distancia de 45500 km del planeta. Por su parte la luna más pequeña, Namaka, tiene un décimo de la masa de Hi’iaka, tendría unos 170 km de diámetro; gira alrededor de Haumea en 18 días a un radio orbital medio de 39300 km en una órbita muy elíptica, inclinada 13° de la luna mayor. El tamaño relativamente grande de la excentricidad de la pequeña luna, junto con la inclinación mutua de las órbitas de los satélites que no son los esperados, ya que debería haber sido amortiguado por los efectos de las mareas, implica que la pequeña luna es afectada por la resonancia 3:1 y ello podría explicar las órbitas actuales de las lunas de Haumea.

En la actualidad, las órbitas de las lunas de Haumea aparecen casi exactamente de canto desde la Tierra, con Namaka periódicamente ocultando Haumea. Esta observación de los tránsitos proporcionaría información precisa sobre el tamaño y la forma de Haumea. Hi’iaka ocultó a Haumea en de 1999, pocos años antes del descubrimiento, y no lo volverá a hacerlo hasta dentro de unos 130 años. Sin embargo, en una situación única entre los satélites regulares, la órbita inclinada de Namaka está siendo en gran medida distorsionada por Hi’iaka, preservando el ángulo de visión de tránsitos de Namaka-Haumea por varios años más.

Breves de los mitos hawaianos

Hawai es un archipiélago polinesio, de origen volcánico, situado en el océano Pacífico norte y compuesto de ocho islas principales: Oahu, Hawaii (más conocida como Isla Grande), Maui, Kauai, Lanai, Molokai, Kaholawe y Niihau. Los mitos hawaianos son herencia de mitos polinesios modificados en la islas de Hawai y igual como ocurrió con los mitos de las distintas islas, incluida la aislada isla de Pascua, los mitos evolucionaron para adaptase al nuevo entorno y a las nuevas condiciones locales. Si Pascua era la más aislada y oriental de las islas al sur del Ecuador, las islas hawaianas son las más septentrionales y aisladas de toda la Polinesia al norte del Ecuador.

Los hawaianos adoraban a dioses de la naturaleza ya que esos dioses entraban en mayor o menor medida en todos los asuntos de la vida cotidiana, proporcionando un rico fondo imaginativo para el desarrollo de la narrativa mítica. Los dioses son representados en la historia de Hawai como jefes de tierras lejanas o en los cielos, y que vienen como visitantes o inmigrantes. De los grandes dioses adorados en toda la Polinesia: Ku, Kane, Lono y Kanaloa fueron los primeros en ser registrados.

La mitología hawaiana reconoce un período antes que la humanidad cuando sólo espíritus poblaron primero el mar y luego la tierra. En Hawai, los mitos acerca de este período son escasos. No hay una cosmogonía como en otros mitos, lucha de gigantes y de dioses, de padres e hijos por el poder y la creación. Mientras que en el resto de la Polinesia de los Mares del Sur se cuentan los orígenes de las fuerzas cósmicas, en Hawai limita sus dioses a la acción humana en la tierra, agravada por las encarnaciones de una ascendencia divina. Mitos cósmicos están en su mayoría ausentes de la sociedad hawaiana.

Muchos cuentan que los grandes dioses vinieron en diferentes momentos a Hawai. Ku y Hina, dios y diosa, fueron los primeros dioses de su pueblo. Kane y Kanaloa llegaron a Maui. Lono parece haber llegado antes en el pasado y su mito se limita principalmente a la celebración de los juegos. Kane, aunque sigue siendo considerado como el gran dios del pueblo hawaiano, aunque ya no es adorado, pero Ku y Hina todavía son rezados por los pescadores, y aún la oración a Kanaloa se repite en voz baja, para invocar al dios de los peces.

En la mitología polinesia la creación del mundo suele atribuirse a Tangaroa, dios del mar. Pero las grandes distancias entre las islas suelen conducir a variaciones locales de la mitología regional. Así, Kane se vuelve en el gran dios creador de Hawai; mientras que Tangaroa es equiparado al dios calamar Kanaloa, con el cual Kane está estrechamente relacionado y que posteriormente los misioneros cristianos identificaron con Satán.

Kane era el dios principal entre los grandes dioses nombrados por los hawaianos en el momento de la llegada de los misioneros en las islas. Él representaba al dios de la procreación y de los bosques, fue adorado como el antepasado de los jefes y plebeyos. Según el mito formó los tres mundos (ayudado por Ku y Lono); Kane creó el cielo superior de los dioses, el cielo inferior sobre la tierra (atmósfera) fue obra de Lono y la tierra misma como un jardín para la humanidad correspondió a Ku quien es visto como señor de los antepasados. Kane y sus hermanos llenaron la creación con las criaturas al mar, de las plantas y animales la tierra, para que el hombre y la mujer que lo habitaran.

El hombre y la mujer fueron creados por los tres dioses que con arcilla traída de los confines del mundo; formaron estatuas a las que Kane dio vida con su aliento. El hombre y la mujer fueron —al igual que en el mito bíblico— condenados luego por el dios a ser mortales, cuando Kane observó su gran independencia. Luego el dios abandonó la tierra y se retiró a los cielos superiores.

Kanaloa está simbolizado por un calamar o pulpo. En las leyendas y cantos Kane y Kanaloa se presentan como poderes complementarios (dioses gemelos); Kane rige el extremo norte de la eclíptica, Kanaloa el sur, y al igual que el popular yin-yang del taoísmo chino. Kanaloa también está considerado como el dios del inframundo y un maestro de la magia. Leyendas señalan que se convirtió en el líder del primer grupo de los espíritus ‘escupidos’ por los dioses. Con el tiempo, los condujo en una rebelión en la que los espíritus fueron derrotados por los dioses y como castigo fueron arrojados en el Inframundo (bajo el profundo mar). Esta imagen es discutida por algunos, y puede ser vinculada a la influencia de los misioneros cristianos que veían en esta tetralogía de dioses (Kane, Ku, Lono y Kanaloa) una contradicción con la idea de trinidad (tres), por ello el cuarto dios fue equiparado por estos con Satanás.

El dios Lono es el señor de las nubes de lluvia y por ello asociado a los alimentos cultivados. Lono es un dios de múltiples facetas, es visto como dios de los fenómenos metereológicos (arcoiris, rayo, viento, lluvia), como dios de la agricultura, pero es también dios del surf, del fuego.

La leyenda cuanta que el dios Lono envía a dos de sus hermanos menores como mensajeros para buscarle una esposa en la tierra. Ellos viajan de isla en isla y, finalmente, en Hawai encuentran a la hermosa Laka viviendo en un bosque en compañía de las aves. Lono desciende en un arco iris y la convierte en su esposa y ella se convierte en una diosa. Un jefe tribal cuenta a sus amigos que ha hecho el amor con la diosa y Lono oye la historia. Enojado la mata, pero no antes de que ella le asegurara su inocencia y su amor por él. Lono entonces instituye los Juegos Makahiki en su honor y tras ir de isla en isla finalmente construye una gran canoa y se retira al mar regresando a Kahiki (Tahití), e indicando que algún día volverá. Así Lono se volvió un dios de la paz y durante el gran festival de Makahiki se celebraba todos los años en su honor entre octubre a febrero, todo el combate o tarea innecesaria era Kapu (tabú).

Cuando llegaron los españoles a México en sus grandes barcos, los pueblos indígenas mexicanos creyeron en un principio que Hernán Cortés era Quetzalcóatl; similar ocurrió en Hawai a la llegada del Capitán James Cook de quien los hawaianos pensaron que era su dios Lono que había regresado y lo trataron como un gran invitado; pero a diferencia de Hermán Cortés que acabó con los aztecas, James Cook no tuvo tal suerte; según la historia unos ladrones robaron uno de sus botes y Cook tomo como prisionero al rey de Hawai hasta que se lo devolvieran, ello provocó una escaramuza que termino con la vida Cook y algunos de sus hombres, que fueron luego servidos como plato principal en un festín caníbal, algo propio de estas islas.

En la versión Tahitiana la historia de dios Lono es equiparable a la dios de Tahitiano Oro, un dios guerrero ávido de sacrificios humanos que sería más semejante en este aspecto al dios Ku. Oro deseando por esposa una hija del primer hombre envía a dos de sus hermanas o hermanos (según la versión) y estos la encuentran en Borabora (isla vecina de Tahití); la chica acepta la propuesta de los hermanos/hermanas de unirse a un gran jefe, pero al llegar a la tierra tras descender por el arco iris, Oro se da cuenta que no tiene presentes para su futura esposa, y transforma a sus hermanos/hermanas en un cerdo y en loro como obsequio para su esposa.

En la mitología hawaiana Ku es el último de los cuatro grandes dioses. Ku es un dios terrible ávido de sacrificios humanos y es para los hawaianos el dios de la guerra y señor de las tormentas (tifones) que de tanto en tanto golpeaban las islas causando destrozos con sus vientos huracanados y oleadas terribles sobre las costas. Ku también es asociado al sol naciente (aurora) y por ello se le pone como esposa a la hermosa Hino, diosa del poniente, la noche y la Luna.

En este punto hacemos una comparación de estos cuatro grandes con la versión neozelandesa de los pueblos Maories. En la versión maori el mundo fue creado por Rangi (Wakea en Hawai y Atea en Tahití) y Papa, dioses respectivos del cielo y la tierra. Hijos de esta pareja fueron: Rongo (equivalente a Lono como dios de los alimentos cultivados), Haumia (dios de las plantas silvestre y equiparado a la diosa hawaiana Haumea), Tu o Tumatauenga (equivalente a Ku), Tangaroa (dios de los mares) y Tane (dios de los bosques y aves, equiparado al Kane). Según el mito maorí los hijos de Rangi y Papa quisieron separar a sus padres, cuyo abrazo los encerraba no les permitía ver la luz. Tras muchos intentos Tane logro separarlos pero en su acto los destrozo provocándoles a sus padres gran dolor (como Urano y Gea separados por Cronos o Nut y Geb separados por Shu); por fin todos veían la luz, pero Tumatauenga (el ciclón) molesto por el dolor de sus progenitores se volvió en contra de sus hermanos y los atacó; Rongo y Haumia se ocultaron bajo los restos de su madre (son las semillas que se ocultan bajo la tierra); Tangaroa se refugió en lo profundo del mar y Tane entre la frondosa foresta de las islas. Tangaroa fue padre de los peces y de los reptiles; cuando Tumatauenga ataca, Tangaroa protege a los peces, pero los reptiles recurren a los bosque de Tane, y ello no le gusta a Tangaroa ya que no puede proteger a todos sus hijos. Tane se venga del reclamo de Tangaroa dándole a los hombres anzuelos y redes para pescar los peces del mar; pero Tumatauenga enseña a los hombres como atrapar aves y cosechar los frutos de los bosques, al final todos los hermanos terminan peleados entre si.

En la versión hawaiana Wakea, el padre del cielo, se casó con Papa, diosa de la tierra. Juntos moldearon una calabaza para crear el universo. La tapa de la calabaza formó el cielo, y sus jugos se hicieron la lluvia y nubes. Las semillas de la calabaza fueron incorporadas al cielo como el Sol, la Luna y las estrellas. Wakea y Papa entonces crearon la isla de Kahiki (Tahiti), la patria ancestral de los Hawaianos y a Havaiki su isla hermana, actualmente la conocemos con el nombre de Hawai. Los descendientes de Wakea, fueron los jefes supremos de cada una de las islas Hawaianas.

La diosa de la noche y la Luna es Hina; se la vincula como hija o amante de Kane, que como el dios que trajo la luz se equipara al Sol. Esta es una diosa voluble, y hay muchas versiones sobre la misma, entre ellas la más común es que molesta de ser perseguida por dioses y hombres huyó a los cielos. Otras versiones la vinculan como amante de Kanaloa, de Ku (que también se vincula al Sol) y como una de las esposas de Lono. En la versión maori los primeros dioses fueron todos varones, Tane (Kane) sintió la necesidad de una compañera y con ayuda de su madre hizo una muñeca de barro a la que dio vida; Hina se convirtió en su esposa, pero al descubrir que su esposo era su padre huyo al inframundo y se convirtió en la diosa de la noche. El semidios Maui quiso la inmortalidad divina y trató de acostarse con la diosa, que molesta lo mato, convirtiéndose así en diosa de la muerte.

Varias reinas y princesas tomaron su nombre y los mitos se mezclan tanto que se pierde el mito original. Destaca una leyenda hawaiana de una hermosa reina Hina que fue secuestrada por un príncipe de otra isla y su esposo salió en su búsqueda sin encontrarla nunca. Esta versión muestra distintas facetas según las distintas regiones de Polinesia. Entre los maories Hina, llamada aquí Suki, es violada por Tunaroa (posiblemente Tangaroa o alguno de sus hijos) y su esposo Tane se cobra venganza matando y descuartizando a Tunaroa, de las distintas partes surgirán luego varios tipos de peces, incluidas las anguilas. En la versión tahitiana, Hina es esposa de Te-Tuna (Tunaroa) y esta lo engaña con Maui; Te-Tuna pelea por su honor pero es finalmente es muerto y despedazado por Maui con final similar a la versión maori.

Maui como esposo o hijo (según versiones) de Hina escucha sus quejas que el rápido paso del Sol no permite secar su ropa y por Maui amarra al Sol al fondo marino al fondo marino y el Sol en su andar lo levanta dando origen a una isla, eso ocurrió tantas veces como islas en el archipiélago de Hawai; así Maui se convierte en el creador de las islas y en el que frenó al sol en su rápido andar por los cielos. Distintas versiones explican de forma similar el origen de muchas islas en toda Oceanía y el frenado del Sol en el cielo.

La gran diosa de Hawai es Haumea, versión femenina hawaiana del dios maori Haumia. Haumea es la diosa de la fertilidad y el parto y es por algunos equiparada a Papa la gran diosa de la tierra, y por ello es esposa de Wakea. Otros mitos dicen que vino con sus hermanos Kane y Kanaloa desde Kahiki; o se la equipara también con una de sus hija, la temible Pelé.

Haumea es una diosa que se caracteriza por su capacidad de renacer; tras envejecer simplemente renace como una hermosa joven y se une a alguno de sus tantos hijos, nietos o bisnietos, transformándose así en la madre de todos. En una primera versión Haumea como Papa tiene una hija de Wakea, a la que Wakea luego toma por mujer y eso enfurece a Papa/Haumea que regresa a Kahiki. Haumea en Kahiki usa el mágico palo Makalei para transformarse en una joven y regresa nuevamente Hawai y toma por esposo al hijo de su hija y su ex-marido llamado Haloa; a partir de este punto se regeneró y se acostó con cada uno de sus hijos cuando estos alcanzaban la edad adulta. Ello hasta que fue descubierta por Kio, quien descubrió en la naturaleza de su futura esposa a su madre y la rechazo. Kio fue el primero que se separó de esta relación incestuosa y se convirtió luego en el padre de los futuros jefes de Hawai.

Otras leyendas señalan que Haumea ocultaba en su cuerpo a sus hijos de su marido caníbal, y los liberaba luego de distintas partes de su cuerpo. Aquí Haumea, como su equivalente maori es una diosa de la vegetación silvestre. El mito dice que fue muerta por el tramposo Kaulu; un dios que roba de los campos de la diosa aquellos frutos que alimentan al hombre y enseña a los hombre a cultivarlos, para así no depender de los caprichos de la diosa; ese fue el final o muerte (simbólica) de la diosa. Kaulu como dios de las cosecha sería equivalente al Rongo mouri y por ello al dios Lono.

Haumea como mujer de sus tantos hijos y hermanos tuvo varios hijos importantes entre los que destacan: Pelé, Namaka, Kane-Milohai, Kamohoali’i, Kapo y Hi’iakai.

Pelé es la diosa del fuego y la actividad volcánica en todas las islas del Pacifico, en especial de Hawai y del volcán Kilauea donde se dice que tiene su hogar. Es una diosa terrible y de mal carácter, autoritaria y muy voluble; es destructora y creadora a la vez. Es señalada como hija de Kane y Haumea, y ella y sus hermanos vinieron de Kahiki recorriendo los mares, a medida que llegaban a las islas de Hawai, iba dejando a cada hermano en una de las tantas islas y ella se quedo en la Isla Grande donde hizo su hogar.

Namaka es la hermana mayor de Pelé, es hija de Ku y Haumea; ambas diosas pelearon por el amor de Aukele (Aukelenuiaiku), héroe que subía a los cielos usando el arcoiris (una versión más humanizada de Lono). En un primer momento Aukele es esposo de Namara, pero Pelé se lo quita. Aukele es un dios del fuego, los mitos dicen que el perro guardián de Namaka, Moela, es reducido a cenizas cuando lo toca Aukele. Finalmente ante la ambición y furia de su hermana Namaka se alejo de toda la tierra y se volvió en una diosa de las olas y Pelé terminó provocando un incendio al permanecer demasiado cerca del dios del fuego, convirtiéndose en diosa del fuego.

Hi’iaka es una hija de Haumea y Kane; y hermana menor de Pelé; ambas son grandes amigas, eso hasta que se interpuso el amor por un príncipe hawaiano. Hi’iaka es la diosa patrona de Hawaii, de los bailarines de hula y de las nubes de lluvia.

Hubo un tiempo en que Pelé su cayó enamorada de un joven jefe llamado Lohiau, y envió a su hermana Hi’iaka como mensajera de sus deseos; Hi’iaka pidió a Pelé que cuidara su bosque sagrado de árboles de lehua y a su amigo Hopoe (un dios de las flores). Pelé insistió que no tardara más de cuarenta días y mucho menos se enamorara de Lohiau, o incluso darle un abrazo.

Hi’iaka tuvo un viaje lleno de muchas aventuras pero cuando al fin llegó a Kauai y se encontró con que el joven jefe había muerto de nostalgia por Pelé. Ella fue capaz de revivirlo con el canto y la oración, pero no fue capaz de volver con Pelé a los cuarenta días.

Pelé, por temor a que Hi’iaka la había traicionado se enfureció y no sólo destruyó el sagrado bosque de lehuas, sino también mató a Hopoe, convirtiéndolo en piedra. Cuando Hi’iaka, regresó viendo a su amigo muerto y devastado sus bosques, se vengó de Pelé y abrazó a Lohiau. En represalia, Pelé envió olas de lava a la pareja. Hi’iaka resultó ilesa, pero Lohiau fue asesinado por la lava. Una vez más, Hi’iaka lo revivió, trayéndole a vuelta a la vida por segunda vez.

Pelé, lamentando sus acciones hacia los bosques de Hi’iaka y a su amigo, decidió dejar que Lohiau eligiera con quién quería estar. Algunas versiones de la leyenda dicen que él decidió quedarse con ambas; otros dicen que él se retiró a Kauai solo. Pero la que más se cree es que después de su largo y peligroso viaje desde Kauai, Lohiau había llegado a amar a Hi’iaka por su valentía, la lealtad, la bondad y la belleza. Él la eligió para su esposa y la llevó de vuelta a Kauai.

Kamohoali’i es otro dios marino, con la capacidad de transformarse en cualquier pez, es conocido el dios del tiburón. Kamohoali’i nadaban entre las islas de Maui y Kahoolawe, cuando encontró un barco perdido en el mar, Kamohoali’i sacudió la cola en frente de la flota y el kahuna le dio de comer y beber; en agradecimiento Kamohoali’i guiaría a los hombres de regreso a casa. A veces se dice que guió las naves de los habitantes originales de Hawaii desde el continente a su isla natal de esta manera. Como Kaho-a-lii es un dios asociado con el bajo mundo. Es representado como un hombre moreno, desnudo, marcado con rayas o manchas blancas en el interior de los muslos. En el festival Makahiki cada invierno se hacían sacrificios humanos altares eran construidos a Kaho-a-lii y esas noches nadie salía de sus casa. Los sacerdotes iban en busca de una víctima para sacrificar y eran expertos en atraer a las personas crédulas de sus casas.

Kane-Milohai es el hermano menor de Kamohoali’i, y suele puede ser visto como una contraparte terrestre a su hermano, el dios del tiburón. El mito señala que Pelé en su venida a las islas al primero de sus hermanos que abandono fue a Kane-Milohai, que lo dejo sobre el arrecife de piedra Mokupapapa; aunque mucho después lo vino a buscarlo. Kane-Milohai es un dios menor vinculado a las fuentes de agua dulce y a las piscinas que se forman por la lluvia.

Kapo es una diosa de la fertilidad, de los poderes, la hechicería y la oscuridad que pueden asumir cualquier forma que ella quiera. Kapo ayuda a Pelé a escapar de los deseos de Kamapua’a convirtiéndose en la amante del dios que acosa a Pelé, así ella se vuelve la madre de Laka, una deidad identificada con el hula y la flor roja lehua. Kamapua’a es un dios cerdo asociado a la fecundidad y equiparado a Lono (dios de la agricultura). Kamapua’a es mejor conocido por su amor por la diosa Pelé fuego, con quien compartió una relación turbulenta. A pesar del poder de Pelé, la persistencia de Kamapua’a le permite convertir la piedra de lava en tierra fértil.

Poliahu es la diosa de la nieve, habita en la ladera oriental de Mauna Kea. Poliahu compite a deslizarse en trineo sobre la nieve de la montaña, cuando una desconocida la reta en su propio deporte, en la primera partida gana Poliahu, la segunda gana la desconocida y en la tercera al ir ganando Poliahu, la desconocida hace brotar lava de la montaña, revelando su identidad, es Pelé, diosa del fuego. Poliahu contrataca congelando a Pelé; desde ese día Pelé gobierna en Kilahuea y el Mauna Loa, pero el Mauna Kea y el norte de la isla grande son dominios de Poliahu.

Haumea y la astrología

En la mitología hawaiana, Haumea es la diosa del parto y la fertilidad. Ella toma muchas formas diferentes y ha experimentado muchos renacimientos diferentes. Haumea es la madre de muchas otras deidades en la mitología hawaiana, que son piezas se separan de su cuerpo.

Haumea como diosa de la fertilidad y las plantas, es también diosa de la medicina y de los partos. Tiene una relación con la vida y con cada nacimiento una nueva alma llega al mundo pura y sin contaminación, ello vendrá después en el camino de la vida. Haumea es para los hawaianos la madre de todos ellos y se la vincula directamente a la línea genealógica real de los jefes. Se dice que ella renacía en cada generación, transformado su vejes en juventud; puede tratarse de una idea de reencarnaciones repetidas, que tras la muerte de la forma anciana reencarna en un nuevo ser.

El descubrimiento de Haumea tiene un interesante juego de sincronías que añaden comprensión de la naturaleza de la conciencia de la humanidad. Haumea surge de la controversia acerca de la propiedad sobre el descubrimiento. El nombre de la diosa deriva de Hanaumea, que significa “luz sagrada”. Haumea así significa pureza, ya que el planeta es liso, de roca pura y de hielo puro, girando rápidamente en un estado de equilibrio; así su habilidad inicial es producir un estado fresco o claro de la conciencia.

Su descubrimiento ocurrió entre las constelaciones de Coma Berenices (La cabellera de Berenice, fue el sacrificio de una reina egipcia a la diosa Afrodita por el regreso de su esposo, y el sacrificio fue puesto en los cielos por la diosa) y Virgo; ambas constelaciones nos indican la pureza (Virgo) y el sacrificio para alcanzar ese estado de claridad (Coma Berenices es también llamada el halo o corona de la virgen).

La cruz orbital de Haumea ubica su perihelio (cuando esta más cerca del Sol) y ejerce mayor influencia a 3° de Piscis (astrológico) en el plano horizontal, pero dada la inclinación de 28° Haumea apunta propiamente a la constelación del Escultor; apenas a dos grados del Polo Sur Galáctico. En contraposición su afelio (punto más lejano al Sol) se ubica a 3° de Virgo; pero la inclinación la ubica pasando por Coma Berenice, apuntando aquí al Polo Norte Galáctico. Estos dos ejes nos afirman la vinculación de Haumea con las almas y su evolución; ya que el eje polar de la galaxia nos impulsa a estar en la integridad del mayor propósito evolutivo almas y en sintonía con las fuerzas fundamentales que gobiernan la vida. Que en su perihelio apunte al escultor nos habla de la necesidad de esculpir nuestras vidas; y que el afelio se vincule con Coma Berenice nos indica sacrificio.

El afelio más reciente ocurrió entre 1990 y 1991; es la fecha que cae el comunismo en Europa Oriental, se unifica Alemania, finaliza la Guerra Fría, Rusia elige presidente por primera vez; Sudáfrica libera a Nelson Mandela después de 27 años de prisión y el Parlamento sudafricano deroga las leyes del apartheid; se da la guerra del Golfo Pérsico para liberar Kuwai; todos estos hechos cambiarían la consciencia humana, es la búsqueda de libertad, pero también para llegar a ella se ha trabajado con mucho sacrificio humano.

El último perihelio ocurrió entre 1848 y 1849; entre los hechos más relevantes cabe señalar la publicación del ‘Manifiesto Comunista’ (febrero 1948) de Karl Marx y Friedrich Engels, paginas que modificarían la forma de pensar de toda una generación y a diferencia de lo que sus creadores pensaron, el mundo comunista surgirá unos sesenta años después, no en países capitalistas como el paso siguiente de su evolución social (según la propuesta o manifiesto), sino en las sociedades más atrasadas sometidas por sus gobernantes a grandes penurias (Rusia, China, Cuba). Es interesante ver que el final de esta propuesta de modelo social que surgió en el perihelio cae justamente con el afelio del planeta Haumea.

El eje nodal revela la acción al interactuar con en la Tierra. En nodo sur marca lo que debe ser sacado a la luz, el nodo norte como cambiar; el perihelio se ubica en el sur, implicando que se debe esculpir el destino; por su parte el afelio en el norte punta a halo de la virgen y este destino se involucra con la noción de alma. El eje nodal que vincula a Haumea con la Tierra ubica al nodo norte o ascendente en 7° Capricornio y el nodo sur o descendente a 7° Cáncer. El nodo sur en Capricornio implica un signo vinculado a la acción solitaria, señala que este descubrimiento del alma es un acto individual; el nodo norte en Cancer es en contraposición un signo grupal; el cambio de consciencia tendrá un efecto global en el grupo.

El concepto de ‘fecundidad’ aplicado a Haumea, significa que algunos caminos son más fáciles de caminar que los demás. Depende de cómo las fuerzas colectivas o de grupo están actuando. La gente a nuestro alrededor, el medio ambiente, la sociedad o el mundo nos halan en una dirección, obstaculizando el libre movimiento, pero también si todos vamos en la misma dirección, hace el camino más fácil. Así Haumea nos habla de que para avanzar en un ambiente hostil se tiene muchas veces que moverse sin ser detectado, evitando los enfrentamientos, aunque se tengan las armas para vencer. Haumea tiene una comprensión profunda de lo que son y dónde están las fuerzas colectivas, y sabe cómo tiene que proceder en cada situación; para así poder voltearlas a su favor.

Haumea es capaz de reconstruir, redefinir y transformar la conciencia, dar apoyo y fomento a lo creativo; pero también puede generar egocentrismo, ser dramático a la hora de llamar la atención, usar a otros para su propio beneficio; pero tiene afinidad por las relaciones familiares y ser el jefe de grupo.

Deucalión (Deucalion), el planeta del ensayo y error.

Deucalión (53311 Deucalion / 1999 HU 11) es un objeto trans-neptuniano (TNO) descubierto en 1999 y se clasifica como un cubewano. Tiene unas dimenciones cercanas a 200 km, su perihelio es de unos 41,62 UA y su afelio de 47,2 UA, siendo uno de los objetos del cinturón de Kuiper encontrados con una de las orbitas más circulares, su excentricidad es de 0,06; y casi no tiene inclinación en la eclíptica (0,34°). Su tiempo de traslación es de unos 291 años; pasará por su perihelio en 2068 ubicado a unos 27° Capricornio, estando su nodo norte (ascendente) a unos 22° Tauro; encontrándose en los actuales momentos a unos 10° Escorpio.

En el mito, Deucalión y su esposa Pirra, son los equivalentes griegos de Noe y su esposa Naama, sobrevivientes del diluvio bíblico. En la versión griega y en muchos mitos el hombre ha sido creado y destruido varias veces por los dioses. Los humanos fueron la creación del titán Prometeo, hijo del más grande —por tamaño y por primogénito de Urano y Gea— de todos los antiguos titanes. El titán Japeto fue esposo de una Oceanide llamada Asia o Clímene; indicando que su dominio se encontraba en oriente; hijos de la pareja fueron Epimeteo, Prometeo, Atlas y Menecio. El primero no lucho en la titanomaquia (la guerra entre dioses y titanes), el segundo ayudó a los dioses y fue amigo de juegos de Zeus cuando eran niños; los otros dos lucharon contra los dioses y Atlas fue condenado a sostener el techo del mundo (cielos) por la eternidad —hasta que paso Perseo volando después de vencer a Medusa y lo petrificó convirtiéndolo en las montañas de África que lleva su nombre; el que tuvo la peor parte tras la lucha fue Menecio, muerto por un rayo de Zeus.

Los animales y los hombres fueron hechos del barro por Epimeteo y Prometeo respectivamente. Mientras Epimeteo doto a sus distintas creaciones de fuertes dientes, terribles garras, duros picos, rápidos cascos, firmes plumas, etc.; la creación de los hombres se hizo mirando la imagen de los dioses. Y así cuando regia Cronos se dio la Edad de Oro, los hombres vivían junto a los dioses y era una época caracterizada por la paz y la felicidad. Los hombres no tenían que trabajar para alimentarse, ya que la tierra los proveía de todo cuanto necesitaban —El Edén—. Vivían durante muchos años, pero siempre con apariencia joven, hasta que morían de forma tranquila.

Tras la caída de los titanes, los hombres y los dioses se separaron, fue la Edad de Plata; y estos olvidaron a los dioses y Zeus creó las estaciones y los hombres murieron por del frío del invierno que provocaba Demeter ante la pedida de su hija Persefone. Fue cuando Prometeo temiendo por sus hijos/creaciones robó el fuego de los dioses y se lo dio a los hombres. Por este acto Zeus castigó a Prometeo, quien fue encadenado en la cima del Cáucaso y cada día un águila venía y devoraba su hígado; y el como inmortal cada noche lo regeneraba para seguir el eterno sufrimiento.

Para castigar el falta de fe de los hombres de esta edad, Zeus ordenó que Hefesto modelara una imagen con arcilla, con figura de encantadora doncella, semejante en belleza a las inmortales, y le infundiera vida. A Afrodita le mandó otorgarle gracia y sensualidad, y a Atenea concederle el dominio de las artes relacionadas con el telar y adornarla, junto a las Gracias y las Horas con diversos atavíos, a Hermes le encargó sembrar en su ánimo mentiras, seducción y un carácter inconstante. Ello, con el fin de configurar un “bello mal”, un don tal que los hombres se alegren al recibirlo, aceptando en realidad un sinnúmero de desgracias.

Y esta nueva mujer creada fue llamada Pandora y entregada a Epimeteo, Y hubo razón para ello, Epimeteo por encargo de su hermano Prometeo, custodiaba una vasija donde había logrado encerrar a todos los males que azotan a la humanidad. A pesar de que su esposo le había prohibido terminantemente abrir aquella caja, Pandora picada por la curiosidad la abrió. De ella escaparon todos los males —plagas y enfermedades— esparciéndose rápidamente entre el genero humano, solo quedó la esperanza, que Epimeteo logró atrapar cerrando la caja apresuradamente. Y desde entonces los hombres ya no vivieron cientos de años, sino algunas decenas.

En este ambiente surge la Edad de Bronce; donde el fuego permitió a los hombres no sólo vencer el invierno, sino a fabricar instrumentos y armas de metal y producto de los males repartidos los hombres se mataban entre si.

Finalmente Zeus cansado de los hombres y sus guerras decide exterminarlos con un gran diluvio; y abre las puertas del cielo para que inunden la tierra. Pero un humano se salva con su mujer; se trata de Deucalión, un hijo de Prometeo, quien estaba casado con Pirra, una hija de Epimeteo y Pandora. Deucalión sabía de las intenciones de los dioses de parte de su padre Prometeo, una vez que lo fue a ver al Caucaso. Había preparado un arca y cuando empezó a llover se subieron él y su mujer con todo lo que pudieron. A diferencia del dios judío que hizo llover durante 40 días y 40 noches; Zeus, quizás menos poderoso, solo mantuvo la lluvia nueve días y nueve noches.

Después de nueve días y otras tantas noches navegando, con el fin del diluvio la pareja volvió a tierra firme y Deucalión decidió consultar un oráculo de Temis sobre cómo repoblar la tierra. Se le dijo que arrojase los huesos de su madre por encima de su hombro. Deucalión y Pirra entendieron que “su madre” era Gea, la madre de todas los seres vivientes, y que los “huesos” eran las rocas. Así que tiraron piedras por encima de sus hombros y éstas se convirtieron en personas: las de Pirra en mujeres y las de Deucalión en hombres. Estos seres forman la última raza humana, la raza de la Edad de Hierro, destinada a sobrevivir a los males que tiene ahora el mundo y a trabajar todos los días por su sustento.

Las semejanzas entre Deucalión y el Noe bíblico son muy cercanas. Noe y su mujer se salvaron con sus tres hijos: Sem, Cam y Jafet; y sus esposas (tres mujeres). Deucalión y Pirra tenían seis hijos, tres varones y tres hembras: Helén, Oresteo y Anfictión, Pandora (nieta de la Pandora de la caja), Tea y Protogenia. Noe tras el diluvio se emborracha; Deucalión traduce ‘Vino para el marinero’ y su mujer Pirra traduce ‘vino rojo’. Algunos asemejan los nombres del hijo de Noe, Jafet/Japhet, con el nombre del titán Japeto, el abuelo de Deucalión, que justamente reinaba en la hoy Turquía; y los hijos de Jafet se movieron hacia la hoy Turquía y al norte entre el Mar Negro y el Mar Caspio, tierras donde se encuentra el Cáucaso, lugar donde castigaron a Prometeo, son demasiadas coincidencias para descartar y no pensar en un origen común para ambos mitos.

En astrología Deucalión se traduce en aprender del ensayo y el error; esto significa que periódicamente se debe empezar desde el principio, pero con toda la experiencia adquirida previamente. Este ir y venir se ve reflejado en las mareas, este flujo constante y cíclico que nos permite apreciar las habilidades de cada hombre en particular; pero los flujos de agua, siempre semejantes pero siempre distintos nos pueden abrumar y ahogar; es esa sensación de tratar de mantenerse a flote, de que la carga nos abruma, el sentirse financieramente inestable son los aspectos negativos que señala Deucalión.

Orco (Orcus), el planeta del contexto

Orco (90482 Orcus/2004 DW) fue descubierto en 17 de febrero de 2004, rota a una distancia de 30,5 UA en su perihelio y 48,3 UA en su Afelio; teniendo una excentricidad de 0,22; y muy similar a Plutón (29,6 UA a 48,8 UA, y con excentricidad 0,23). Su periodo de traslación alrededor del sol es de unos 247 años, nuevamente comparable a Plutón (248 años); ambos cuerpos forman parte de un nuevo grupo que se conoce como Plutinos y que se caracterizan por tener relación de resonancia con Neptuno de 2:3 (dos vueltas Neptuno contra tres vueltas los Plutinos). Las observaciones dan resultados similares en composición con otros cuerpos del cinturón de Kuiper; mezclas de hielo y compuestos de carbono. El color de Orco es más bien neutral; en comparación con la intensidad de color de objetos como Ixión (otro plutino).

Orco tiene un tamaño de unos 1600 km de diámetro, unos 2/3 de diámetro de Plutón; convirtiéndolo en el segundo plutino de mayor tamaño, después de Plutón [Mediciones más actuales ubican su tamaño cercano a los 800 km]. Plutón tiene una inclinación de 17,2°; y Orco de unos 20°; pero las semejanzas entre ambos cuerpos dura hasta este punto; Plutón tiene nodo ascendente ubicado en 20° Cáncer y Orco a 21° Aries; y sus perihelios se ubican en 14° Escorpio y 5° Cáncer respectivamente, y entre ambos hay unos 120° de separación aproximadamente actualmente, esto es que un encuentro —conjunción— entre ambos cuerpos es prácticamente imposible .

Orco tiene un satélite conocido, descubierto en febrero de 2007; gira alrededor del planeta cada 9 a 10 días, y mide unos ~165 km. El nombre asignado al satélite es Vanth; un demonio femenino etrusco que lleva una antorcha para iluminar el camino a las almas que llegan al inframundo.  Vanth es acompañada por otro demonio llamado Charún o Karún, que se puede equiparar al Caronte griego y era un portero en el infierno etrusco. Ambos demonios servían al Hades etrusco llamado Tuchulcha o Aita.

El radio de la órbita de Vanth es de 9000 km, realmente una órbita muy cercana. A pesar de eso el Telescopio Hubble fue capaz de ver a Orco y Vanth como dos objetos puntuales separados. Lo que también mostró el Hubble es que las superficies de Orco y Vanth son muy diferentes, ninguno de estos dos cuerpos muestra los tonos grises y las fuertes señales de hielo de agua de otros cuerpos del cinturón de Kuiper, como por ejemplo Haumea y Caronte. Hay algunas señales de hielo de agua en Orco, pero Vanth tiene el tono rojizo de muchos otros cuerpos del cinturón. Orco y Vanth son en realidad el par binario de objetos del cinturón de Kuiper más dispares en cuanto a su color.

Se hizo tradición de que a estos objetos, similares en órbita a Plutón, se los nombrara con nombre de dioses ctónicos y otros habitantes del inframundo; así Orco recibe el nombre de uno de los demonios de la mitología Romana, que era el encargado de castigar los juramentos rotos y bajo este aspecto se le compara con el daimon griego Horkos, hijo de Eris. En Roma, Orco (Orcus) designaba a un dios etrusco  del inframundo y la muerte, en este caso equivale al dios griego Thanatos; con el tiempo Orco terminó siendo identificado con los dioses romanos: Plutón y Dis Pater, el primero equivalente al Hades griego, dios de los muertos y del inframundo; el segundo más parecido al dios griego Pluto; vinculado a la riqueza que da la tierra. En otros mitos se hace a Orco un hijo de Plutón/Hades, y su nombre es sinónimo del lugar donde van los condenados en inframundo. La palabra “huerco”, se usa para señalar a una persona que está siempre llorando en la oscuridad.

En la mitología etrusca, muchos nombres y mitos fueron absorbidos de las colonias griegas al sur de Italia; así Achrum es el legendario Acheron, río del griego del inframundo; Charún es un portero del infierno equivalente a Caronte. Porteros también son los demonios: Culsans, dios de las puertas (similar al Jano romano) y su compañera Culsu cuyos atributos incluyen una antorcha y tijeras, y que recuerda a la moira Atropos; otros demonios propios etruscos vinculados a la muerte son la vieja Leinth, la diosa sin rostro, que se equipara en actos al Thanatos griego, la muerte ya no es masculina, sino femenina. Equivalente a Leteo, la diosa del río infernal del olvido tenemos a Letun; similar en nombre tenemos a la diosa Letham, también llamada Lethns, Letha, Lethms es una diosa protectora del inframundo que luego fue absorbida por Minerva. La Perséfone griega se tradujo a Phersipnai, Phersipnei, Proserpnai, del que deriva finalmente el nombre romano Proserpina; reina del inframundo y esposa de Plutón. Hades fue traducido a Aitha, Aita, Eita. Hermes en su labor de psicopompo es llamado Turms. El propio nombre del Orco (Orcus) deriva del griego Horkos, demonio que castigaba los juramentos rotos. Otros dioses propios son Calu, un dios lobo o licantropo del inframundo. Más al norte Mantus era el Hades de la región del valle del río Po; de su nombre deriva el nombre de ciudad de Mantua; su consorte era Mania, y ambos eran madre de los manes (unos genios del hogar o duendes). Entre los sabinos el dios del inframundo era Sorano (equivalente a Plutón o a Dis Pater) y su mujer Feronia era una diosa de la fertilidad; equivalente era la diosa etrusca Tvanth, diosa del renacimiento y la resurrección; que se puede equiparar a Demeter. Otros demonios etruscos eran: Ventis el demonio de la destrucción y Veive era un demonio de la venganza, representado como un chico armado con fechas.

La apariencia de Orco era la de un gigante barbudo, siendo posteriormente identificado como un cíclope. Luego los italianos del medievo los asociaron a los monstruos (duendes) que comían carne humana y en Francia el termino se tradujo a Ogre, donde proviene la palabra española Ogro. Los juegos modernos de rol, como los de calabozos y dragones representan a Orco como un demonio moderno, cuernos, alas de murciélago, patas de cabra y cola.

Orcos como duendes y ogros

Los orcos de los cuentos típicos son descritos con piel de verde (a purpura, como la de los muertos); una mandíbula y colmillos inferiores prominentes. Siendo seres en altura similar a los hombres; pero más anchos y de constitución más fuerte.

Los cuentos de fantasía hacen a los goblins, unos parientes menores de los orcos; los goblins son de tamaño más pequeño que los orcos, les siguen siempre deseosos de servirles y de aprovechar sus despojos. El origen de los orcos es discutibles y algunos cuentos los hacen elfos transformados por brujos usando artes oscuras.

Los ogros son descritos como criaturas humanoides horrendas, cuya característica común es la de alimentarse de personas, especialmente niños. Se les suele representar con una gran cabeza, mucho pelo hirsuto, normalmente barba abundante, abultada panza y cuerpo fornido; y con la capacidad cambiaforma, posiblemente restos de aquel dios terrible que torturaba a las almas de los muertos en el inframundo.

Toda cultura a tenido sus orcos/ogros; en el mundo escandinavo los troles (trolls), que traduce ‘sobrenatural’ o ‘mágico’ con un revestimiento de ‘maligno’ y ‘peligroso,’ eran una mítica raza antropomorfa; imaginados desde gigantes diabólicos de dimensiones horripilantes —similares a los ogros de los cuentos de hadas ingleses— a seres de proporciones más pequeñas, peludas y narigonas, asemejándose a enanos y duendes que se vuelven piedra ante la luz del sol. Bajo esta última apariencia eran más parecidos a hombres que vivían bajo tierra en colinas o montículos.

Estos troles parecidos a los humanos tenían, a veces, una cola escondida en sus ropas, pero ni siquiera eso era definitivo. El folklore escandinavo decía que vivían en complejos subterráneos, accesibles desde entradas bajo grandes cantos rodados del bosque o las montañas. Eran seres inclinados al robo y al rapto de humanos y sus fechorías se deben a rasgos como: la envidia, el orgullo, la avaricia, la ingenuidad, la ignorancia y la estupidez. Los hombres raptados por los troles se decía que eran ‘llevados a la montaña’ y fue una forma de explicar las desapariciones en los oscuros bosques. Los troles podían hacerse invisibles y volar sobre los vientos, eran famosos por su habilidad para cambiar de forma —al igual que los ogros—, adoptando el aspecto de troncos caídos o animales como gatos y perros.

Para guardarse de los troles siempre podía confiarse en las campanas de iglesia, un crucifijo; y como toda criatura mágica le tenían miedo al hierro; los mitos dicen que fueron perseguidos por el dios Thor, quien arrojaba martillos como rayos para matarlos. Estos martillos podía luego encontrarse en la tierra (en realidad hachas de la Edad de Piedra) y eran usadas como talismanes protectores.

En algunas literaturas los troles no son malos por naturaleza, sino seres primitivos e incomprendidos; se muestran como una raza autóctona de cazadores y recolectores que huyen de la civilización invasora humana. Algunos escritores ha jugado con la teoría de que los troles sean un lejano recuerdo del encuentro de los hombres de cromagnon con los neandertales de hace unos 40.000 años durante su migración hacia el norte de Europa. La antigua creencia en los troles ha sido sustituida en la actualidad por la creencia en el pie-grande o el yeti, visto como una subespecie por algunos autores fantásticos. En otros escritos son descritos como humanoides muy grandes (cerca de 3 metros de alto), inmensamente fuertes y de poca inteligencia, algunos los hacen seres de roca o similares a esta, cuyo tamaño aumenta con la edad, desde guijarros hasta montañas, en esta versión se alimentan de roca y es mala la fama de comerse a la gente, ta que son incapaces de digerir nada que no sea roca. En otras obras son monstruos peludos de inmensa fuerza y poca o ninguna inteligencia; o son hijos de humanos y enanos (por lo de volverse roca ante la luz del sol).

En la mitología Celta de Irlanda los fomoré, fomorianos o fomoireos, eran los dioses de la Muerte, del Mal y de la Noche, aberraciones infernales que tenían diversas formas: algunos con un ojo (cíclopes), un pie y una mano; otros tenían cabezas de animales, generalmente de cabra. Habitaban en una oscura región que se encontraba más allá del océano desconocido. Su rey Balor, que tenía un ojo en la frente y otro en la nuca, usaba a una bellísima hechicera, que era la mensajera de la muerte, quien les entregaba las almas de los muertos —aquí similar a otros dioses del inframundo, como Vanth y Aita—, varias razas de hombres y hadas lucharon contra ellos, siendo finalmente vencidos por los Tuatha Dé Danann —hijos de la diosa Dana— , tras lo cual volvieron a su patria, ubicada más allá de los mares.

El Orco astrológico

Orco, como un señor del inframundo que castiga a los faltos de juramentos nos habla de la palabra de una persona, las promesas incumplidas, la hipocresía, buscar culpables y responsables en los demás, la responsabilidad, la incapacidad de cumplir con las promesas. Nos indica: popularidad, populismo, cuestionar o impugnar, disidencia, depredación y devastación, corrupción y venganzas.

Si la palabra clave para Plutón es “centro”, entonces la palabra clave para Orco es “contexto”. El objetivo con Plutón es llegar a la esencia de nuestro ser interior profundo y hacer una transformación personal completa. Pero con Orco, lo que realmente importa es el contexto fuera de nosotros, que somos parte de ella. La decisión sobre la vida o la muerte, a punto de continuar una tarea o abandonarla, se toman en función de la situación externa, ya que con Orco, el objetivo no es la evolución individual (como Plutón), sino la evolución global de todo el grupo de que formamos parte.